Enrique de Trastámara (infante de Aragón)

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Enrique de Trastámara (Medina del Campo, Castilla, 1400 - Calatayud, Aragón, 15 de junio de 1445, fallecido por las heridas recibidas en la primera Batalla de Olmedo), fue un noble español, infante de Aragón, duque de Alburquerque, duque de Villena y gran maestre de la Orden de Santiago hasta su muerte.

Biografía[editar]

Era el tercer hijo del entonces infante castellano Fernando de Antequera, futuro rey de Aragón tras el Compromiso de Caspe, con el nombre de Fernando I, y de Urraca de Alburquerque. Pese a ello, y merced a las posesiones legadas por su familia, su principal campo de acción estuvo en Castilla, donde, según los planes de su padre, debía ser la cabeza visible de la familia, dado que su hermano, el primogénito Alfonso V de Aragón, heredaría el trono de Aragón, y el segundo hermano, Juan, terminaría siendo rey de Navarra con el nombre de Juan II de Navarra.

Siguiendo las disposiciones paternas, Enrique entró muy joven en la corte castellana, colaborando con su primo el rey Juan II de Castilla en cuyo Consejo Real tenía un puesto asegurado por el testamento de su tío Enrique III el Doliente. Bien pronto, a la muerte en 1409 de Lorenzo Suárez de Figueroa, maestre de la Orden de Santiago, logró su padre, pese a las prevenciones de su cuñada la reina madre Catalina de Lancáster, que los freires aceptaran al pequeño Enrique como su sucesor, pese a tener solamente nueve años de edad.

En 1416, con dieciséis años, murió su hermano Sancho, el «maestre niño» de la Orden Militar de Alcántara, siendo sucedido por Juan de Sotomayor (1416 - destituido en 1432), el factotum efectivo en la administración de la Orden de Alcántara quien tuvo sumo cuidado de no molestar al infante Enrique, el maestre niño de la Orden de Santiago pese a la muerte ese mismo año del influyente padre de ambos infantes, el rey Fernando I de Aragón.

Muerta también la reina madre Catalina de Lancáster y apenas jurado Juan II en las Cortes de Madrid, la ambición de Enrique y la convicción de que la debilidad de su primo Juan II de Castilla para el cargo era insuperable, le hizo aspirar a controlar el poder castellano de forma casi completa. Para ello no dudó en oponerse al rey incluso con las armas, en forzar la política por medio de alianzas con poderosos nobles y en protagonizar el golpe de Tordesillas, por medio del cual ejerció el poder desde julio de 1420.

En noviembre de aquel mismo año casó en Talavera de la Reina con su prima la infanta Catalina, hermana menor del rey castellano, matrimonio que acrecentó su poder, al punto que el rey empezó a temer por su trono. El rey hubo de buscar apoyos en un cortesano de segundo nivel, Álvaro de Luna, con quien huyó una noche de diciembre de 1420 a uña de caballo desde Talavera hasta el castillo de La Puebla de Montalbán donde se hicieron fuertes.

Enrique, ayudado por el entonces condestable de Castilla Ruy López Dávalos y algunos nobles, como Íñigo López de Mendoza y de la Vega, marqués de Santillana, y señor de Hita y Buitrago puso cerco al castillo exigiendo la entrega del rey, a quien consideraba secuestrado por Álvaro de Luna. Pasados unos días, se produjeron bajas en sus apoyos y se vio obligado a levantar el cerco y huir.

Mientras el condestable Ruy López Dávalos y la esposa de Enrique, la infanta Catalina, huían a Aragón, Enrique fue arrestado y, acusado de traición, puesto en prisión en el castillo de Mora por su primo Juan II y su ya afianzado valido Álvaro de Luna.

Gracias a la presión diplomática de su hermano Alfonso V el Magnanimo, fue puesto en libertad, marchando al exilio.

Más tarde, ya en 1427, caído en desgracia Álvaro de Luna, Enrique recuperó su antiguo poder y regresó a Castilla con su esposa a reclamar al rey para ella la parte de la herencia que le correspondía de su suegro, el rey Enrique III de Castilla. Fue entonces cuando Juan II les hizo donación de las villas de Trujillo, Alcaraz y Andújar y de otros seiscientos pecheros en tierras de La Alcarria, que se tradujeron, en marzo de 1428, en la cesión adicional de doce aldeas: Aranzueque, Armuña de Tajuña, Fuentelviejo, Retuerta, Pioz, El Pozo de Guadalajara, Yélamos de Arriba, Yélamos de Abajo, Balconete, Yunquera, Serracines y Daganzo; que a tal fin desgajó el rey de su villa de Guadalajara.

En junio de 1429, sus hermanos los reyes de Aragón y Navarra declararon la guerra a Castilla y sus ejércitos unidos entraron hasta Jadraque. Sin llegar a entablar batalla se retiraron a los pocos días, debido a la intercesión de su hermana María de Aragón, esposa del rey de Castilla.

Enrique tuvo que volver al exilio y pasó a Nápoles donde residía su hermano Alfonso V de Aragón y allí se vio involucrado en agosto de 1435 en la jornada de Ponza, retratada magistralmente por el marqués de Santillana. Apresado en aquella batalla quedó encarcelado, junto a sus hermanos los reyes de Aragón y Navarra, en el castillo de San Vicente de Nápoles hasta enero de 1436, fecha en la que los infantes de Aragón lograron negociar su libertad.

Tras su última vuelta a Castilla gracias a la sublevación nobiliaria de 1438, participó activamente en las luchas políticas llegando, de nuevo, al enfrentamiento armado con su primo el rey.

En octubre de 1439 falleció su esposa Catalina de un mal parto y Enrique volvió a casar poco después con Beatriz Pimentel.

Vuelta a ser invadida Castilla por navarros y aragoneses, Enrique participó activamente en la batalla de Olmedo, en mayo de 1445. Allí fue herido en una mano. Esta herida se infectó y a las pocas semanas fallecía en Calatayud, provincia de Zaragoza.

Así pasó de este mundo este infante de Aragón, el único que no alcanzó a reinar. Existe, no obstante, una teoría historiográfica defendida por Emilio Cabrera, que dice que antes de su muerte existió un plan apoyado por el infante Juan II de Aragón (también rey de Navarra), por el cual la mitad sur del Reino de Castilla habría sido desgajada para otorgársela a Enrique con título de rey o virrey, quedando la mitad norte para el rey Juan II de Castilla bajo la tutela de su primo el rey navarro.

Pese a todo, Enrique dejó su fama impresa en las páginas de los mejores escritores de aquel siglo prerrenacentista: el preclaro poeta castellano Jorge Manrique lo inmortalizó en las celebérrimas Coplas a la muerte de su padre y el marqués de Santillana en su Comedieta de Ponza.

Descendencia[editar]

Por otra parte, dejó un hijo póstumo de su segundo matrimonio con Beatriz Pimentel:

Genealogía[editar]

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
16. Alfonso XI de Castilla
 
 
 
 
 
 
 
8. Enrique II de Castilla
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
17. Leonor de Guzmán
 
 
 
 
 
 
 
4. Juan I de Castilla
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
18. Don Juan Manuel
 
 
 
 
 
 
 
9. Juana Manuel de Villena
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
19. Blanca Núñez de Lara
 
 
 
 
 
 
 
2. Fernando I de Aragón
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
20. Alfonso IV de Aragón
 
 
 
 
 
 
 
10. Pedro IV de Aragón
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
21. Teresa de Entenza
 
 
 
 
 
 
 
5. Leonor de Aragón
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
22. Pedro II de Sicilia
 
 
 
 
 
 
 
11. Leonor de Sicilia
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
23. Isabel de Carintia
 
 
 
 
 
 
 
1. Infante Enrique
de Aragón
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
24. Fernando IV de Castilla
 
 
 
 
 
 
 
12. Alfonso XI de Castilla
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
25. Constanza de Portugal
 
 
 
 
 
 
 
6. Sancho de Castilla
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
26. Pedro Núñez de Guzmán
 
 
 
 
 
 
 
13. Leonor de Guzmán
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
27. Juana Ponce de León
 
 
 
 
 
 
 
3. Leonor de Castilla
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
28. Alfonso IV de Portugal
 
 
 
 
 
 
 
14. Pedro I de Portugal
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
29. Beatriz de Castilla
 
 
 
 
 
 
 
7. Beatriz de Portugal
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
30. Pedro Fernández de Castro
 
 
 
 
 
 
 
15. Inés de Castro
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
31. Aldonza Lorenzo de Valladares
 
 
 
 
 
 


Predecesor:
Lorenzo Suárez de Figueroa
Cross Santiago.svg
Gran Maestre de la Orden de Santiago

1409 - 1445
Sucesor:
Álvaro de Luna

Bibliografía[editar]

  • Cabrero Muñoz, Emilio (2001). «Andalucía y los Infantes de Aragón». Acta histórica et archaeológica medieaevalia (Ejemplar dedicado a: Homenatge al Dr. Manuel Riu i Riu) (22):  pp. 699-720. ISSN 0212-2960.