Chiismo

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Chiismo
Deidad Dios (en árabe, Allah)
Tipo rama del Islam
Nombre y número de seguidores chiíes,[1] 25% de los musulmanes
Texto sagrado Corán
Lengua litúrgica árabe
Nace en Bandera de Arabia Saudita Arabia
Países con mayor cantidad de chiíes Bandera de Irán Irán
Bandera de Baréin Baréin
Bandera de Irak Irak
Bandera de Azerbaiyán Azerbaiyán
Bandera de Siria Siria
Bandera del Líbano Líbano
Bandera de Argentina Argentina
Bandera de Brasil Brasil

El chiismo (o chía, en árabe: شيعة; šīʿa) constituye una de las principales ramas del Islam junto al sunismo. Es el nombre tradicional por el que se conoce a la escuela de jurisprudencia Islámica Ya'farita.

Historia[editar]

Etimológicamente, chía deriva del árabe shi`a, que significa facción, partido, o seguidor. Se refiere históricamente a los seguidores de la shi'a del Imám Ali, partido, facción o seguidores de Alí, en las luchas por el poder que siguieron a la muerte de Mahoma. Poco antes de su muerte, Mahoma, al regresar de la peregrinación a La Meca, reunió a más de 100.000 creyentes en Ghadir Khum y dijo ante ellos que quienes le considerasen su maestro hiciesen lo mismo con 'Ali Ibn Abu Talib. Cuando murió Mahoma en el año 632, un grupo de sus compañeros decidieron ignorar aquella proclamación y nombraron de entre ellos al sucesor del Profeta. Quienes tomaron partido por Alí, primo y yerno de Mahoma, sin embargo, consideraron que éste era su único sucesor legítimo ya que había sido la persona más cercana a Mahoma, quien lo había señalado como sucesor en varias oportunidades, la más notable de las cuales fue aquella que tuvo lugar en Ghadir Khum. Así, se negaron a reconocer a los notables sucesivamente elegidos para desempeñar el papel de califas o sucesores del Profeta: Abu Bakr, Omar y Otmán. Tras la muerte de este último, Alí será finalmente elegido califa. Sin embargo, acusado de haber instigado la muerte de su predecesor, su poder será contestado por Mu'awiya, gobernador de Siria y miembro de la familia de los Omeyas, iniciándose así una guerra civil entre ambas facciones. Cuando ambos líderes aceptaron en el campo de batalla de Siffín someter sus diferencias al dictamen de un árbitro independiente, de las filas de Alí surgirá una tercera facción, la de los jariyíes, que no aceptaron el arbitraje. Esta facción asesinó a Alí en el 661, y el mismo día trataron de acabar también con Mu'awiya y con el árbitro, sin lograrlo. Los partidarios de Alí pusieron entonces sus esperanzas en su hijo Hasan, que presionado y engañado por Mu'awiya renunció al poder, Por último, Husayn, 2.º hijo de 'Ali se negó a jurar lealtad a Mu'awiya, debido a su notable corrupción, por ese motivo fue muerto en la batalla de Karbalá, junto a 72 seguidores, por el ejército de Yazid, hijo de Mu'awiya, ejército compuesto de más de treinta mil hombres. Su terrible muerte en el campo de Batalla de Karbalá (Irak), en 680, marcará el principio del cisma entre los chiíes y aquellos a quienes se llamará más tarde «suníes».

El destino trágico de Husayn sacudió a una parte de los musulmanes y provocó una determinación de combatir hasta el fin por un ideal de poder considerado justo y respetuoso con los fundamentos del islam primitivo. El martirio de Husayn, hito fundamental del chiismo (que lo conmemora todos los años con procesiones de penitentes en la jornada de la Ashura) se convierte en símbolo de la lucha contra la injusticia. Los descendientes de Husayn, dirigentes o imanes de la comunidad dado el carácter hereditario atribuido por ésta a la sucesión, tuvieron todos un destino trágico de cárcel y muerte. El poder temporal planteaba pues un problema, que se solucionó gracias al fenómeno de la ocultación o gayba. El duodécimo imám, o Mahdi, desapareció y una parte de la comunidad consideró que se había ocultado por medios sobrenaturales pero que seguiría vivo hasta su regreso al final de los tiempos, con lo cual no podía sucederle nadie. Así pusieron fin a la cuestión, lo que permitió un acatamiento formal del poder político imperante. Los chiitas que creyeron en esa ocultación fueron llamados en lo sucesivo septimanos (por el número del imám desaparecido) o ismailíes (por el nombre del imán Ismail). El resto de la comunidad, mayoritario, consideró muerto a Ismail y siguió reconociendo como imanes a sus descendientes, razón por la cual fueron llamados imamíes. Sin embargo, acabaron reconociendo su propio fenómeno de ocultación: el duodécimo imám, según la creencia de este grupo, se escapó de la cárcel por medios sobrenaturales y desapareció en el año 874. A los imamíes se les llamará desde entonces también duodecimanos. La existencia del «Imám Oculto» da una fuerte dimensión esotérica al chiismo.

Actualmente, el chiismo se encuentra dividido en varias ramas, que todas juntas llegan a alcanzar el 25% del total de musulmanes del mundo.

Particularidades doctrinales[editar]

Los chiíes reconocen los cinco pilares del Islam, el Corán, la sunna (a la que siguen a través de la familia de Mahoma), y en general el culto no se diferencia externamente de otras ramas del Islam. Sin embargo, hay una notable diferencia teológica de base. Los chiitas reconocen cinco de los seis pilares del Islam (la fe), pero cambian el sexto: ellos no creen en el Decreto Divino (que todo lo bueno y lo malo proviene de Dios) y en su lugar, creen en la justicia divina. Los Chiitas, creen que los imanes han sido parte de una cadena que se inicia con el Profeta Mahoma, cadena depositaria de la gracia divina que la capacita para la correcta interpretación del Corán, pero inferior en atributos a los profetas. Sin embargo, según los salafis y wahabbíes (1% de los musulmanes) dicen, los chiitas creen que los imanes son iguales o incluso superiores a los profetas. Esta es la razón por la que, según estas dos sectas, los chiitas están fuera del Islam.

Las particularidades doctrinales más importantes del chiismo son el imanato, y el gnosticismo o Irfán

El imanato[editar]

La figura del imán, en este caso, se refiere al jefe supremo de la comunidad (equivalente al califa) y no al sentido habitual de guía o director de oración de una mezquita (que es el que hay que entender cuando se habla por ejemplo del imán Ruhollah Jomeini).

Para los chiítas, Dios no puede admitir que el hombre camine hacia su perdición, y por ello envió a los profetas para guiarle. Sin embargo, según la creencia general del Islam, la muerte de Mahoma puso fin al ciclo profético. Ya que no hay profetas, es necesario un garante espiritual de la conducta humana, que sea al mismo tiempo prueba de la veracidad de la religión y guía de la comunidad: el imán. Éste debe reunir una serie de características que le hagan ser el hombre más perfecto de su tiempo: versado en religión, justo, desprovisto de defectos. Además, tiene cierta investidura sobrenatural otorgada por Dios. El iman es infalible, según la teoría enunciada por vez primera por el mutakallim Hišām ibn al-Ḥakam —discípulo de Ŷaʿfar aṣ-Ṣādiq (700-765)—, y desarrollada después por Nasireddín Tusí (1201-1274) y ʿAllāmat al-Ḥilli (1250-1325).[2] Esta característica es considerada por los wahhabíes y los salafis (aparentemente estos dos confunden infalibilidad con profecía) como única de los profetas, por lo que considerar infalibles a los imanes es negar que la profecía terminó con Mahoma, y por tanto, es negar el primer pilar del Islam; lo anterior significa, según esas sectas, que quienes adhieren a dicha creencia no son considerados musulmanes.

El imán debe ser descendiente directo de Mahoma, por la línea de su hija Fátima Az Zahra. El primer imán fue Alí, esposo de la hija del profeta, Fátima az-Zahra. Esta reivindicación, que en su origen tenía un carácter político, adquirió con el tiempo una importante dimensión teológica. El imanato encarna a la vez los poderes espiritual y terrenal.

El esoterismo chií[editar]

El chiismo considera que el Corán tiene un mensaje literal, interpretable por cualquier musulmán, que es válido. Sin embargo, ese mensaje literal o exotérico es a su vez un mensaje cifrado o esotérico que oculta conocimientos que sólo son interpretables por ciertos iniciados. Dicho mensaje esotérico es a su vez metáfora de un tercer mensaje, más oculto aún, y así hasta siete niveles de esoterismo. El mensaje último en cualquier caso es conocido sólo por el Allah. El esoterismo (especialmente fuerte en el caso de los ismailíes) no tiene como tal repercusiones prácticas para la mayoría de los fieles, que se limitan a seguir el mensaje literal del Corán, pero está muy relacionado con la institución del imanato, marcando distancias con el sunnismo, que considera que cualquier creyente puede ser su propio intérprete del mensaje divino. Esto implica, entre otras cosas, que en el sunismo, (más del 80% de todos los musulmanes) no existe una estructura clerical como ocurre en otras religiones abrahámicas, como el cristianismo o el judaísmo.

El origen del esoterismo chiíta hay que buscarlo en la expansión inicial del chiismo, según los wahhabies y los salafis, por Irán, Siria, Líbano, Jordania y Palestina, donde habría adquirido características de las creencias preexistentes, en concreto de la filosofía neoplatónica y del mazdeísmo. así también, según esas dos sectas, los supuestos mensajes ocultos estudiados por los iniciados tienen muchas características comunes con aquellas escuelas filosóficas extrañas (en general el sunnismo, desde el siglo XII rechaza la filosofía y la teología). Según salafis y wahhabies, este sería un sincretismo religioso del chiismo contrastante con el anhelo del Islam (según wahhabies y salafis) de mantenerse en su forma pura y original, sin mezclarse con otras ideologías y creencias.

Los expertos en Chiismo[editar]

En realidad, no existe un clero Chiita, sino expertos en religión, que sin embargo no pertenence a cuerpo colegiado alguno. Esos expertos chiitas en las altas esferas de formación e intelectualidad, están muy relacionados con el esoterismo y el imanato. Dado que existe un mensaje invisible y dado que quien lo conoce sigue vivo pero está oculto, es necesario un cuerpo de intérpretes capaces de captar los signos enviados por el imán desde su ocultación. Podría decirse también que como el guía espiritual sigue vivo, la doctrina no está completamente cerrada. Los intérpretes son los ulemas, también llamados mulás.[3]

Divisiones[editar]

Las diferencias en torno a la sucesión de ciertos imanes son en buena medida el origen de la formación de varios grupos dentro del chiismo. La mayoría de los chiitas se encuadran en cuatro grandes grupos: el de los imamíes o duodecimanos, mayoritario, el de los alauíes también duodecimanos, el de los zaydíes y los ismailíes. Estos últimos se dividieron a su vez por la sucesión del califa fatimí Al-Mustansir.

A ellos hay que añadir ciertos cultos situados en la periferia del Islam, es decir, que surgieron del chiismo o de las ramas anteriores, o que mezclaron ideas musulmanas y de otras religiones, pero que no siempre son considerados musulmanes. Los más destacados son los drusos y los alevíes.

Desde el punto de vista del carácter de los imanes se dividirían en zaydíes (el imán es sólo un líder); intermedios (el imán es hereditario y está guiado por Dios, creencia apoyada por la mayoría de los chiíes); y extremistas o "ghulat" (el imán es una manifestación de Dios, por lo que son considerados no-musulmanes —Alí-ollahíes o Ahl-e Haqq, drusos—).

Difusión[editar]

Estados islámicos con más de un 10% de población musulmana
Verde
: zonas suníes,
Rojo: zonas chiíes,
Azul: ibadíes (Omán)

Los chiíes constituyen hoy entre un 10 y un 15% de los musulmanes.[cita requerida] Son mayoritarios en Irán, Azerbaiyán, Irak, Baréin y el sur del Líbano, y existen minorías chiíes en otros lugares, especialmente en Siria, Afganistán y Pakistán.
El chiismo septimano existe en la India, Pakistán, Siria y Yemen.
Los drusos se encuentran sobre todo en la región situada entre el sur del Líbano, los altos del Golán y el norte de Israel.
Los zaydíes se encuentran principalmente en Yemen.
Los alauíes son bastante numerosos en Siria. La familia de Bashar al Assad, actual presidente del país, pertenece a esta confesión.
Los alevíes se encuentran en el centro y el este de Turquía.

Lugares santos[editar]

Mezquita del Imán Alí.

Tanto los chiitas como los suníes comparten una cierta veneración y obligaciones religiosas hacia ciertos santuarios y lugares sagrados, como La Meca y Medina, pero la mezquita del Imán Alí y la mezquita del Imán Hussein también son veneradas. Después de La Meca y Medina, Nayaf y Karbalá son las ciudades más sagradas para los chiitas.

Cuadro de los imanes chiíes[editar]

  1 Alí (661).
╔══════════════════════ ═══
Al-Hanafiyya Fatima az-Zahra (633).
├──────────────────── ───
  4 Muhammad ibn al-Hanafiyya (700)   3 Husayn (680)   2 Hasan (669).
Ocultación
Kayssaníes
  4 Ali Zayn al-Abidin (712) Zayd ibn al-Hasan
┌─────────────────────── ───
  5 Muhammad al-Báqir (791)   5 Zayd ibn Ali (740).
Zaydíes
  6 Ya'far as-Sádiq (765).
├─────────────────────── ─── ───────────────────── ───
  7 Musa al-Kázim (799)   7 Ismail ibn Ya'far as-Sádiq (760).
Ismailíes
  8 Ali ar-Rida (818)
  8 Muhammad al-Maktum (oculto) (813).
  9 Muhammad al-Yawad (839)
  9 Abd Allah al-Wafi (oculto) (828).
 10 Ali al-Hadi (868)
 10 Muhammad at-Taqi (oculto) (840).
 11 Hasan al-Askarî (874)
├─────────────────────── ───  11 Abd Allah ar-Radi (oculto) (881).
 12 Muhammad al-Mahdi (???)  12 Ibn Nuzayr ├────────────────────────── ───
Ocultación Alauíes  12 Ubayd Allah al-Mahdi (934) Cármatas
Duodecimanos Alauíes Fatimíes
 13 Al-Qaim (946).
 14 Al-Mansur (952).
 15 Al-Mu`izz li-Din Allah (975).
 16 Al-Aziz bi-llah (996).
 17 Al-Hakim bi-Amr Allah (1021).
┌──────────────────── ───
Ocultación  18 Az-Zahir (1036).
Drusos
 19 Al-Mustansir bi-llah (1094).
┌──────────────────── ───
 20 Nizar  20 Musta`li (1101).
Nizaríes Musta`líes
 21 Hadi  21 Amir (1130).
 22 Muhtadi  22 Abu l-Qásim at-Tayyib (1142).
Ocultación
 23 Al-Azikri Salam
etc.

Véase también[editar]

Notas[editar]

Enlaces externos[editar]