Socialismo de mercado

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El socialismo de mercado es una forma de socialismo que está enmarcada dentro de una economía de mercado. Se diferencia de otros socialismos en que utiliza el mercado para la asignación de recursos.

En el socialismo de mercado se pueden ver distintos grados de intervencionismo en el mercado. Por un lado está el modelo de Lange, defendido por Oskar Lange, Abba Lerner y Fred Taylor, donde los que los medios de producción pueden ser de propiedad estatal o cooperativa dentro de un mercado intervenido. También está el modelo defendido por David Schweickart que es más abierto al mercado. Y el socialismo de libre mercado que confía en los principios del laissez faire para socializar los medios de producción, propuesta defendida, entre otros, por Thomas Hodgskin,[1]Benjamin Tucker[2]​ y Kevin Carson.[3]

Orígenes y evolución del término[editar]

Origen[editar]

De acuerdo con Milonakis,[4]​ a pesar que el origen del término como tal se encuentra en los debates sobre el cálculo económico en el socialismo en la década de los 20 y 30 del siglo XX, su idea básica (la combinación del mercado con los aspiraciones del socialismo) se remontan a los orígenes del socialismo mismo, con la sugerencia de, por ejemplo, John Stuart Mill, acerca de socialismo descentralizado o «cooperativo» y las propuestas de, por ejemplo, Proudhon, acerca de la «autogestión obrera» a través de la «asociación libre de productores».

Socialdemocracia[editar]

Con posterioridad, esa aspiración encuentra cabida en el pensamiento de Eduard Bernstein lo que llevó a su incorporación en los partidos adherentes al socialismo democrático y otros que proponen una economía mixta, tales como los originados del sistema keynesiano.

Marxismo[editar]

Durante el debate mismo, Oskar Lange retoma el concepto desde un punto de vista que puede ser llamado neomarxista.[6]​ En Teoría económica del socialismo (1937), Lange propuso el uso de mecanismos de mercado por parte de los planificadores centrales, específicamente, un sistema de ensayo y error para establecer precios y asignar recursos, etc.

Describe el marxista Teodoro Santana Hernández que no hay que confundir mercado con capitalismo y afirma que "el conjunto de la economía planificada y de la economía de mercado libera las fuerzas productivas y acelera el desarrollo económico, condición sine qua non para el triunfo del socialismo".[7]

Aplicación[editar]

Con posterioridad, una serie de desarrollos más o menos complejos o influyentes que, se puede alegar, repagarían ampliamente un análisis más profundo, dieron lugar a la aparición de tres modelos específicos de lo que puede ser visto como tentativas de concretar la visión socialista ya sea dentro de un sistema más general de mercado (por ejemplo, los kibutz en Israel) o del mercado dentro de un sistema más general socialista (por ejemplo, el socialismo autogestionario en la entonces república de Yugoslavia). De interés son los desarrollos que han tenido lugar en la República Popular China a partir de fines del siglo XX, y que son vistos específicamente como una implementación de un sistema socialista de mercado[8]​ más conocida, a fin de diferenciar, como economía de mercado socialista.

Actualidad[editar]

Dentro de los principales defensores del socialismo de mercado en la actualidad está el estadounidense David Schweickart y el anarquista Kevin Carson.

Socialismo de mercado en las economías de los Estados socialistas[editar]

Históricamente, estos intentos de socialismo de mercado buscan retener el control del gobierno en los principios fundamentales de planificación, sobre áreas como la industria pesada, la energía y las infraestructuras, y a la vez descentralizan las decisiones a nivel local. Los sistemas de socialismo de mercado también permiten la propiedad privada de los medios de producción y en servicios, en ciertos sectores económicos secundarios, y bajo ciertos límites que varían según el país (en Yugoslavia podían existir empresas de hasta cinco trabajadores). El mercado se usa para determinar los precios en bienes de consumo y productos de agricultura, y los campesinos tienen permitido vender todos o parte de sus productos en un mercado libre, conservando todo o parte de los beneficios como incentivo para incrementar y asegurar la producción.

Unión Soviética[editar]

Nueva Política Económica[editar]

Lenin desarrolló la Nueva Política Económica en la Unión Soviética.

El término también ha sido empleado para aludir a los intentos de la economía soviética para introducir elementos de mercado en un sistema económico. Más concretamente, sería el primer intento durante los años 20 de aplicar la Nueva Política Económica (NEP) en la URSS, pronto abandonada.

Ante las críticas de los comunistas de izquierda, Lenin defendió el "capitalismo de Estado" como una etapa transición que representa la "preparación material más completa para el socialismo" y aseguró que "el socialismo es inconcebible sin la gran técnica capitalista basada en la última palabra de la ciencia moderna".[9]

Lenin aseguró que "no somos lo suficientemente civilizados como para ir directamente al socialismo".[10]

Bajo esta política se permitió cierto grado de libertad de mercado limitada y se implementó tanto un capitalismo privado regulado como empresas estatales con fines lucrativos.[11]

Aunque el Estado proletario regularía la economía, Lenin indicaba que los sindicatos debían defender los intereses de clase contra el capital privado y estatal.[11]

Perestroika[editar]

La política económica de Mijaíl Gorbachov incluía, entre otras objetivos, dar más autonomía a las empresas estatales[12]​ y también convertir empresas estatales en cooperativas autogestionadas.[13]

China[editar]

Socialismo de características chinas[editar]

Desde la época de Deng Xiaoping China busca desarrollar el socialismo con características chinas.

El sistema introducido en la República Popular China por Deng Xiaoping a finales de los 70 han evolucionado a lo que muchos economistas fuera de China, denominan economía de mercado socialista. En la propia China el sistema es llamado «socialismo con características chinas». Esta teoría sugiere que se debe intervenir de la manera que menos distorsione la economía en su conjunto, a través del incremento y el fomento de la propiedad social, pero sin atacar la privada, creando por ejemplo empresas sociales donde las condiciones del mercado hayan demostrado la dificultad de crear o mantener empresas privadas, y sin crear empresas públicas que sólo generen costos u otros déficits más serios que los de la empresa privada.[cita requerida]

Para Deng ni el socialismo ni el capitalismo se caracterizan por la planificación o las fuerzas del mercado y que simplemente ambas son formas de controlar la actividad económica.[14]

Deng afirma que el marxismo pone especial énfasis en el desarrollo de las fuerzas productivas hasta que se alcance un alto grado de desarrollo de estas que permitan que se aplique el principio comunista de cada cual según sus capacidades, a cada cual según sus necesidades.[15]​ En este sentido Marx explicaba que dependiendo del desarrollo de estas fuerzas productivas los seres humanos adquirían unas particulares relaciones de producción "necesarias e independientes de su voluntad"; y que al llegar a determinado punto entraban en contracción entre sí alterando la superestructura jurídica y política lo cual revoluciona las relaciones de propiedad y afirmaba que "jamás aparecen nuevas y más elevadas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado dentro de la propia sociedad antigua".[16]​ Por otra parte, Marx indicaba que "el derecho no puede ser nunca superior a la estructura económica ni al desarrollo cultural de la sociedad por ella condicionado".[17]

Por su parte, Engels explica en Principios del comunismo que no es posible abolir inmediatamente la propiedad privada de los medios de producción sino que se trata de un proceso paulatino en el cual no solo es necesario mejorar los medios de producción sino también el desarrollo correlativo de las aptitudes de las personas que manejan estos medios y afirma que la "gestión colectiva de la producción no puede correr a cargo de los hombres tales como lo son hoy, hombres que dependen cada cual de una rama determinada de la producción".[18]

En la actualidad China se considera oficialmente en la etapa primaria del socialismo para finalmente llegar comunismo.[19]

Vietnam y Laos en la actualidad también se describen a sí mismos como sistemas de economías de mercado socialista.

Yugoslavia[editar]

En la Yugoslavia de Josip Broz Tito se desarrolló un modelo de socialismo autogestionario que le permitió a Yugoslavia tener unas condiciones económicas relativamente mejores que los países del bloque comunista en los años 70 y 80.

Murray Rothbard afirmó que el socialismo autogestionario de la Yugoslavia de Josip Broz Tito estableció virtualmente cómo debería desestatizarse una economía desde el principio liberal de la apropiación original ya que los trabajadores básicamente tenían control de la empresa con la cual mezclaban su trabajo.[20]

Posteriormente, elementos del socialismo de mercado fueron introducidos también en Hungría, Checoslovaquia.

Socialismo libertario de mercado[editar]

El anarquista Benjamin Tucker defendió una vía libremercadista para lograr el socialismo.

Desde un punto de vista socialista libertario, incluso anarquista, hay otra apreciación de lo que sería un socialismo de mercado. Algunos socialistas ricardianos del siglo XIX como Thomas Hodgskin fueron defensores radicales de la filosofía laissez faire, ya que pensaban que en el entorno de un libre mercado estricto ausente de monopolios se acabaría con el predominio del capital sobre el trabajo, obteniendo así los trabajadores el producto completo de su labor.[21]​ En el primer volumen de El capital, Karl Marx consideraría a Hodgskin como «uno de los más importantes economistas ingleses modernos».[22]

Esta interpretación fue continuada por teóricos anarcoindividualistas seguidores del mutualismo de Pierre-Joseph Proudhon y de las tesis de Josiah Warren, entre ellos Benjamin Tucker y el círculo alrededor del periódico anarquista Liberty, llegando hasta la actualidad con el anarquista de mercado Kevin Carson, quien escribe para el Center for a Stateless Society. Por su parte, en el mundo hispanohablante el economista anarquista español Abraham Guillén defendió también el libre mercado socialista,[23]​ Guillén afirmaba que «una sociedad sin competencia es una sociedad sin incentivos».[24]

Básicamente el anarquismo de mercado propone la abolición de cuatro monopolios sostenidos por el Estado que impiden la socialización de la riqueza: el monopolio del dinero, el monopolio de la tierra, el monopolio de los aranceles o tarifas, y el monopolio de las patentes.[25]​ Aunque no compartido por todos los anarquistas de mercado, algunos como Dyer Lum proponen combinar la lucha por el libre mercado con anarcosindicalismo[26]​ y otros como Abraham Guillén incluso favorecieron la guerra de guerrillas[27]​ y la evolución del socialismo de libre mercado hacia el anarcocomunismo.[28]

También se podrían llegar a incluir dentro de esta corriente a Franz Oppenheimer o Silvio Gesell, desarrollador este último de la idea de la libre economía.[29]​ Gesell llegaría a ser ministro de Economía de la efímera República Soviética de Baviera,[30]​ inicialmente de orientación socialista libertaria hasta recibir tempranamente un golpe de Estado liderado por el marxista Eugen Leviné.[31]

Otro representante de esta corriente es Theodore Burczak cuyo objetivo «es desarrollar un concepción 'marxista libertaria' de socialismo, un socialismo comprometido con las formas de justicia procesal y distributiva que son centrales en la tradición marxista y un socialismo agudamente consciente de los problemas de conocimientos factuales y éticos enfatizados por Hayek».[32]

Críticas[editar]

En su libro Against the market («Contra el mercado») el canadiense David McNally, un socialista partidario de la abolición del mercado, responsabilizó de la crisis y el colapso del modelo de socialismo de mercado no al control obrero sino a la persistencia del mercado.[33]

Sin embargo, desde el liberalismo se argumenta que los problemas económicos más profundos de la extinta Yugoslavia provenían de las regulaciones y la intervención inherentes al dirigismo de un Estado socialista.[34]

Referencias[editar]

  1. «Free Market Fairness or Freed Market Anti-Capitalism?». Center for a Stateless Society (en inglés estadounidense). Consultado el 21 de junio de 2017. 
  2. Tucker, B. «Socialismo de Estado y anarquismo: En qué coindicen y en qué difieren - Benjamin Tucker - Portal Libertario OACA». www.portaloaca.com. Consultado el 21 de junio de 2017. 
  3. «Free Market Socialism: An Introduction». Center for a Stateless Society (en inglés estadounidense). Consultado el 21 de junio de 2017. 
  4. "New Market Socialism: A case for rejuvenation or Inspired Alchemy"
  5. «The Neo-Marxian Schools». Archivado desde el original el 16 de abril de 2009. Consultado el 2 de mayo de 2016. 
  6. Lange nunca se consideró otra cosa que Marxista. Sin embargo, era crítico de la teoría del valor de Marx, prefiriendo la visión de la escuela neoclásica de los precios. En consecuencia, es considerado uno de los pensadores que anteceden la escuela neomarxista.[5]
  7. Santana Hernández, Teodoro (26 de noviembre de 2017). «Socialismo de mercado». Aporrea. Consultado el 26 de mayo de 2018. 
  8. "Lenin and the Market Economy", Lecture by Fuwa Tetsuzo (Japanese Communist Party Central Committee Chair)
  9. V. I. Lenin (1918). «Acerca del infantilismo "izquierdista" y del espíritu pequeñoburgués.». www.marxists.org. Consultado el 27 de diciembre de 2017. 
  10. «Lénine : Mieux vaut moins mais mieux (4.3.1923)». www.marxists.org (en francés). Consultado el 27 de diciembre de 2017. 
  11. a b Lenin, Vladimir. «Role and Functions of the Trade Unions Under The New Economic Policy». www.marxists.org. Consultado el 27 de diciembre de 2017. 
  12. Keller, Bill (4 de junio de 1987). «New Struggle in the Kremlin: How to Change the Economy». The New York Times (en inglés estadounidense). ISSN 0362-4331. Consultado el 28 de diciembre de 2017. 
  13. Carson, Kevin (28 de julio de 2011). «Some Mirror-Imaging from Jeffrey Sachs». Center for a Stateless Society (en inglés estadounidense). Consultado el 28 de diciembre de 2018. 
  14. «‘Market fundamentalism’ is unpractical - People's Daily Online». en.people.cn. 3 de febrero de 2012. Consultado el 27 de diciembre de 2017. 
  15. Deng Xiaoping (30 de junio de 1984). «BUILDING A SOCIALISM WITH A SPECIFICALLY CHINESE CHARACTER». Diario del Pueblo. Consultado el 26 de diciembre de 2017. 
  16. Marx, Karl (1859). «Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política.». www.marxists.org. Consultado el 27 de diciembre de 2017. 
  17. Archive, Karl Marx/Marxists Internet. «K. Marx (1875): Crítica al Programa de Gotha.». www.marxists.org. Consultado el 27 de diciembre de 2017. 
  18. Engels, Friedrich (1847). «Principios del comunismo.». www.marxists.org. Consultado el 27 de diciembre de 2017. 
  19. «Principios básicos del Partido Comunista de China (PCCh)». www.chinatoday.com.cn. 29 de junio de 2011. Consultado el 27 de diciembre de 2017. 
  20. Rothbard, Murray. «Confiscación y el principio de apropiación original». Instituto Mises. Consultado el 27 de diciembre de 2017. 
  21. Historia del pensamiento económico heterodoxo, de Diego Guerrero: Antes de leer a Ricardo, Hodgskin había desarrollado una teoría que equivalía a una interpretación de los beneficios como un "robo legal". Sin embargo, como señala Hunt, poco después de leerlo, extrae una primera impresión que es contraria a Ricardo, a quien acusa de justificar "la situación política presente de la sociedad"; y esto lo lleva a oponer a la teoría del valor de Ricardo otra teoría que él deriva de Adam Smith. En realidad, Hodgskin no creía, a diferencia de Ricardo, que el trabajo incorporado en la producción de la mercancía determinara su valor en el capitalismo, sino que más bien se limitaba a identificar el precio con la suma de salarios, rentas y beneficios, tal y como había hecho antes A. Smith, sólo que, a diferencia de éste, Hodgskin creía que las leyes de la propiedad privada eran antinaturales e intrínsecamente injustas. Sin embargo, muchos autores piensan (erróneamente) que Hodgskin mantuvo una teoría laboral del valor (en la línea de Ricardo y de Marx) debido a que distinguió entre un precio "natural" y un precio "social" de una forma que ha sido frecuentemente mal interpretada. En efecto, Hodgskin escribió: "El precio necesario o natural significa la cantidad total de trabajo que la naturaleza exige del hombre para producir cualquier mercancía [...] La naturaleza exigía sólo trabajo en el pasado, demanda sólo trabajo en el presente, y requerirá sólo trabajo en el futuro. El trabajo fue originalmente, es ahora y será siempre el único poder de compra respecto a la naturaleza. Hay otra descripción del precio a la que llamaré social; es el precio natural aumentado por regulaciones sociales" (1827, pp. 219-220). Lo que no siempre se ha entendido es que el precio natural de Hodgskin —para el único que vale la cantidad de trabajo como regulador— es un precio normativo que sólo se daría, según él, si quedaran abolidas las leyes y el gobierno de la sociedad capitalista. Pero Hodgskin creía que el único precio positivamente existente era el precio social, cuya determinación sigue, según él, la teoría de Smith, y no la de Ricardo.
  22. Smith, George H. (5 de junio de 2012). «Thomas Hodgskin: Libertarian Extraordinaire, Part 2». Consultado el 28 de mayo de 2018. 
  23. Guillén, Abraham (1990). Economía autogestionaria: las bases del desarrollo económico de la sociedad libertaria. Madrid: Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo. p. 136. ISBN 84-86864-04-6. «Al suprimir el libre mercado socialista y la autorreguladora acción de la ley del valor de cambio, todos los poderes convergen así en el Estado. Así la dictadura económica hace necesaria la dictadura política.» 
  24. Guillén, Abraham (1990). Economía autogestionaria: las bases del desarrollo económico de la sociedad libertaria. Madrid: Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo. p. 9. ISBN 84-86864-04-6. «Una sociedad sin competencia es una sociedad sin incentivos.» 
  25. Massimino, Cory (13 de marzo de 2017). «Benjamin Tucker, anarquista bostoniano». Instituto Mises. Consultado el 26 de mayo de 2018. 
  26. Carson, Kevin (8 de abril de 2016). «Dyer Lum — Anarchists Without Adjectives». Center for a Stateless Society (en inglés estadounidense). Consultado el 26 de mayo de 2018. 
  27. «Abraham Guillén: El primer teórico de la Guerrilla Urbana (entrevista)». La Peste. Consultado el 26 de mayo de 2018. 
  28. lahaine.org. «La autogestión según Abraham Guillén». www.lahaine.org. Consultado el 26 de mayo de 2018. 
  29. Economía de mercado sin capitalismo, de Werner Onken: "La teoría del dinero y la tierra libres fue una reacción tanto al laissez faire del liberalismo clásico como a las ideas planificadoras del marxismo. No es ninguna tercera vía entre capitalismo y comunismo como habrían de imaginar más tarde teorías de convergencia o las llamadas "mixed economies", es decir, economías de mercado capitalistas manejadas en forma global por el estado. Se trató de una alternativa por encima de los sistemas económicos hasta entonces realizados. Como ordenamiento compete caracterizarla como una "economía sin capitalismo". Por sí mismo desarrolló Gesell el pensamiento del reformador social francés Pierre-Joseph Proudhon (1809-1865), quien ya a mediados del siglo diecinueve había culpado a la apropiación privada del suelo y al poder que el dinero extrae del interés, de que tras el fin del feudalismo no hubiese surgido una sociedad libre de dominaciones. Proudhon juzgó robo la renta de la tierra y cáncer (por su maligno crecimiento desenfrenado) los intereses del dinero. Estos explotadores medios de ingresos dieron lugar al surgimiento de la gran burguesía como nueva clase dominante que convirtió tanto al estado como a la iglesia en instrumentos de dominación sobre la pequeña burguesía y sobre la clase trabajadora. Las ideas de Gesell están asociadas con el igualmente inspirado en Proudhon socialismo libertario del filósofo de la cultura Gustav Landauer (1870-1919), que a su vez influyó fuertemente sobre Martin Buber (1878-1965). Paralelos de ideas pueden reconocerse también con el liberalismo social del médico y sociólogo Franz Oppenheimer (1861-1943) y con la terna social del fundador de la antroposofía, Rudolf Steiner (1861-1925)."
  30. Provéndola, Juan. «Silvio Gesell, el obsesivo del orden económico natural». Pulso Geselino. Consultado el 28 de mayo de 2018. 
  31. Montes de Oca, Rodolfo (20 de diciembre de 2015). «Contingencia y Cambio Radical». EquipoCritica.org. Consultado el 29 de mayo de 2018. 
  32. Burczak, Theodore (2006). Socialism After Hayek (Advances in Heterodox Economics). Ann Arbor: The University of Michigan Press. p. 3. ISBN 0-472-06951-9. 
  33. "Uno puede ver algunos de estos efectos en el caso de la economía yugoslava de los años 1960, 1970 y 1980. Yugoslavia era el estado estalinista que más seriamente trató de coordinar los elementos de la participación de los trabajadores en la empresa con la regulación del mercado. Y los resultados fueron enteramente consistentes con el análisis que hemos presentado: tendencias inherentes hacia el desempleo (parcialmente aliviado temporalmente por la emigración), inflación, aumento de la desigualdad social, y la concentración y centralización del capital. El caso yugoslavo demuestra que la regulación del mercado impone sus propios imperativos en la empresa independientemente de su estructura de propiedad o el grado de control obrero (que en el caso yugoslavo era a veces exagerado por algunos)." David McNally, Against the Market, 1993, p.182
  34. La 'escoba' del titoísmo: Cómo países en vías de desarrollo compensan los mercados laborales débiles, por Steven H. Hanke. Publicado en ElCato.org, el sitio web hispano del Cato Institute

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]