Portfolio digital

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Un portafolio digital se refiere a una recopilación de documentos que pueden mostrar diferentes aspectos globales o parciales de una persona (personales, académicos, profesionales) o de una organización (objetivos, organigrama, productos) los cuales han estado seleccionados y organizados de forma reflexiva y deliberada y son presentados en formato digital (texto, imágenes, animaciones, simulaciones, audio y vídeo). Se puede decir que es una manera de presentar una identidad en formato digital.

Índice

El portafolio digital[editar]

Concepto de portafolio[editar]

El concepto de portafolio hace alusión al conjunto de trabajos, bocetos, muestras, técnicas, menciones, etc., que una persona recopila para dar a conocer su obra; podemos estar hablando del ámbito artístico, del educativo o del arquitectónico, entre otros.

Se podría decir que el portafolio se denomina como una especie de memoria documentada de un proceso de creación, un proceso educativo o de otra índole que muestra la evolución de dicho proceso, de tal manera que se puede recomponer una trayectoria. Pueden ser individuales o de carácter grupal.

El portafolio es un instrumento que permite al docente documentar de manera objetiva sus esfuerzos y resultados en la enseñanza. En él el docente, a través de un proceso de reflexión, describe y analiza la cantidad y calidad de sus actividades y respalda sus conclusiones con documentos y materiales.[1]

Del francés portefeuille, portafolio es una especie de cartera de mano que se utiliza para llevar papeles, documentos, libros y cosas semejantes. Se trata de un accesorio de uso habitual para los oficinistas.[2]​ También es denominado port-folio o portafolios en plural, pero remiten a la misma idea central: una colección de trabajos que muestran la trayectoria de una persona.

El portafolio tiene su origen en el mundo artístico, como forma de presentar y dar a conocer los artistas.[3]​ También se relaciona su origen con el mundo de la medicina.

El portafolio digital se aplica sobre todo en el ámbito educativo y hace referencia al conjunto de evidencias en soporte digital que muestran el desarrollo, evolución y logros de los estudiantes en su proceso de aprendizaje. La práctica del portafolio digital en este ámbito enlaza de manera directa con:

  • La teoría del aprendizaje constructivista, que afirma que el conocimiento es elaborado por el propio aprendiz a partir de una secuencia de aprendizaje en la que a través del cambio conceptual, reestructura su modelo mental.
  • El llamado aprendizaje significativo defendido por Ausubel, quien defiende que las tareas o actividades propuestas al alumnado deben partir de los intereses, aptitudes y actitudes del alumnado y estar relacionadas con los contenidos previos que posee el alumnado.
  • El aprendizaje basado en proyectos (ABP), en el que la adquisición de conocimientos tiene la misma importancia que la adquisición de habilidades y actitudes. Este enfoque puede estar basado en el proceso o en el producto.

El portafolio tiene cuatro componentes básicos:[4]

  • Tiene unos objetivos determinados.
  • Se desarrollan para una audiencia en particular.
  • Contienen trabajos realizados, comúnmente conocidos como evidencias.
  • Incluyen reflexiones personales acerca de las evidencias incorporadas.

Orígenes[editar]

El portafolio es un instrumento utilizado desde hace mucho tiempo por los profesionales de las bellas artes, de la arquitectura, de la fotografía, del diseño, etc. para coleccionar los mejores trabajos y después poder exponerlos a los clientes o como respaldo de su trabajo. Seguramente, de aquí derivó después la idea de su inclusión en el ámbito docente.[1]

El portafolio educativo tiene su origen en Estados Unidos en la década de 1980 cuando, debido a los problemas en los resultados de los aprendizajes de los alumnos, se procedió a recopilar evidencias de distinto tipo sobre cómo enseñaba el profesorado.[5]​ Su origen parece estar en Canadá. La Canadian Association of University Teachers (CAUT) (Asociación Canadiense de Maestros de Universidad) publicó en 1980 el trabajo Guide to the Teaching Dossier: Its Preparation and Use(Guía para enseñar cómo presentar un historial de colección de documentos: Su preparación y uso). Los autores de este trabajo quisieron llamar la atención sobre la escasa preponderancia y poco estatus que dentro del ambiente universitario tenía la docencia. En 1983 se publicó el primer informe sobre el uso práctico del portafolio, incluyendo ejemplos de docentes de la Facultad de Odontología de la Universidad de Columbia Británica. En 1987 en Australia, la Federation of Australian University Staff Association, tomó la idea de Canadá e incorporó el portafolio en sus universidades como medio para mejorar sus métodos de aprendizaje.[1]

En la búsqueda de una mejora de la calidad de la enseñanza, apareció el concepto de portafolio el cual parecía un instrumento adecuado de análisis y documentación. En 1991 la "American Association for Higher Education" (Asociación Americana para una Alta Educación), publicó "The teaching Portfolio: Capturing the Scholarship in Teaching" (El Portafolio docente: captando la beca en la enseñanza). Ese mismo año apareció la monografía de Peter Seldin "The Teaching Portfolio: A Practical guide to Improved Perfomance and Promotion/Tenure Decisions" (El Portafolio docente: Una guía práctica para mejorar el desenvolvimiento y las decisiones de promoción / permanencia en la desición); ambas publicaciones describen el propósito, la forma y el contenido de un portafolio del docente, y presentan ejemplos sobre distintas áreas del conocimiento.[1]​A partir de ahí, la idea del portafolio y su uso se ha difundido rápidamente a través de las instituciones de educación superior: 75 instituciones habían iniciado el proceso de innovación en 1991 y en 1993, Seldin y sus asociados en su trabajo "Successful use of teaching portfolios" (Exitoso uso de enseñar Portafolios), informan sobre más de 400 instituciones que reconocen y aceptan el instrumento.[1]​ En 1994 la American Association for Higher Education informó de que 600 instituciones ya estaban utilizando el portafolio.[1]

Tipos de portafolio[editar]

La clasificación de los tipos de portafolio se puede realizar utilizando distintos criterios:

Según la posibilidad de acceso[editar]

El portafolio según sea de carácter privado (confidencial), de aprendizaje (público, abierto a todo el mundo) y continuo (público pero restringido).

Según su finalidad[editar]

Según la finalidad que tenga, pueden diferenciarse tres tipos:[4]

  • Process Portfolio - Portafolio de procesos: Plasma en un documento una secuencia de acontecimientos encaminada a la consecución de objetivos prefijados. Se pone el acento en el cómo, más que en el propio resultado.
  • Product Portfolio - Portafolio de productos: Analiza los resultados de una acción o varias acciones. Las evidencias incluyen tanto resultados positivos como negativos y se busca un análisis global de cara a la determinación del grado de consecución de unos objetivos antes de la simple presentación de resultados plenamente exitosos.
  • Showcase Portfolio - Portafolio de muestras: Es un escaparate en el que se recogen los mejores resultados de un proceso. Su objetivo suele ser de “marketing” personal, es el tipo de portafolio que utilizan los artistas.

Según el emisor[editar]

Según este criterio el portafolio puede ser una creación individual (de naturaleza personal o vital por ejemplo), o bien puede ser la obra colectiva de un grupo humano: organización social, política, comercial, etc. Un ejemplo de cómo el portafolio digital se puede usar a nivel institucional es el uso que le da el Departamento de Medicina de la Universidad de Michigan que provee a sus residentes acceso a portafolios digitales en los que se han realizado reflexiones sobre situaciones concretas.[6]

Según ámbito de uso[editar]

Según el ámbito de uso puede ser académico, más orientado a los procesos de enseñanza formal, informal o profesional, orientado a la creación de una marca profesional en el entorno virtual.

Michael Reese y Ron Levy sugieren, entre otros posibles usos del portafolio digital, los siguientes:

  • Asesoramiento Académico (Academic Advising): ayuda al estudiante y al tutor/profesor en los procesos de orientación académica.
  • Acreditación Institucional y Reseñas Departamentales (Institutional Accreditation and Department Review): aseguran una forma de almacenar y acceder a las entregas, documentos, producciones evaluadas, etc, de los estudiantes.
  • Planificación y Desarrollo de Carreras Universitarias (Career Planning and Development): recoge actividades curriculares y extracurriculares y otras evidencias del estudiante para la obtención de un posible empleo.
  • Aprendizaje de por Vida (Alumni Development o Lifelong Learning): portafolio digital que se mantiene y se actualiza a lo largo de la vida profesional después de que los estudiantes se hayan graduado.[6]

Según la vigencia[editar]

Según la vigencia establecida por el usuario, el e-Portafolio puede estar sujeto al curso o programa educativo en cuestión y desaparecer con la finalización del mismo; o bien perdurar en el tiempo.

Según el formato[editar]

Otro factor a tener en cuenta a la hora de clasificar los portafolios es su formato. Se pueden encontrar portafolios en papel y electrónicos. El portafolio electrónico, e-Portafolio o web-folio es un portafolio digital, creado por medio de un ordenador. Su utilización tiene muchas ventajas, como la reducción del tiempo y esfuerzo ya que las nuevas tecnologías permiten la incorporación de gráficos, vídeos, hipervínculos, etc. Son más accesibles, rigurosos y fáciles de organizar.[7]

El papel del portafolio digital en el proceso de enseñanza-aprendizaje[editar]

Los pilares básicos para un e-Portafolio utilizado para el aprendizaje son:[8]

  • La participación del estudiante en su proceso de aprendizaje, convirtiéndose en el protagonista.
  • El feedback que le proporciona el tutor para que pueda mejorar en este proceso.

Portafolio digital del alumno[editar]

Un e-Portafolio es un sistema digital que permite a los usuarios documentar competencias, eventos, planes o productos  que son relevantes, así como, también dejar de manifiesto su evolución a lo largo del tiempo. A este conjunto de registros se les denomina “evidencias” y pueden ser de distintos tipos: textos, imágenes, audios y vídeos, entre otros.[9]

Existen 3 tipos de portafolios del alumno o estudiante:[10]

  • Portafolio del producto del aprendizaje del estudiante: los mejores trabajos del alumno.
  • Portafolio del proceso del aprendizaje del estudiante: información sobre como se desarrollan los trabajos del alumno.
  • Portafolio del progreso del estudiante: comparación de los trabajos del alumno para mostrar como ha mejorado en un período de tiempo.

Estructura del portafolio digital[editar]

Diversos autores coinciden en señalar que la estructura del e-Portafolio estará determinada por las metas que se definan al comienzo de la planificación para la realización del mismo. Se recomienda un formato flexible que se centre en el alumnado porque las estructuras que se definen demasiado resultan difíciles de personalizar.[11]​ En el ámbito universitario español son los profesores quienes generalmente toman las decisiones sobre la estructura del mismo y solo en un 16’67% de los casos se hace de forma conjunta.[12]

Una estructura básica sería la propuesta:[8]

  1. Menú o índice de contenido.
  2. Muestras o evidencias.
  3. Trama: organización o narración que interrelaciona las muestras.
  4. Desenlace.

Las autoras destacan como elementos importantes el menú o índice de contenidos y por otra parte las muestras o evidencias digitales que constituyen el “corazón del e-Portafolio”.

En el menú, las competencias constituyen los elementos aglutinadores en torno al cual se construye el resto de la estructura. Y en cuanto a las evidencias, hay que señalar que siempre van acompañadas de una reflexión en la que además constan datos importantes (fecha de captura, valor, pertinencia, razón de la selección, autorreflexión y referencia a criterios de evaluación).

Los siguientes, son los contenidos que deben tratarse en un e-Portafolio:[13]

  1. Una presentación del alumno.
  2. Constancia de los objetivos que se persiguen con la elaboración del e-Portafolio.
  3. Competencias que se pretende que alcance el alumno (cada competencia se correspondería con uno o más objetivos formativos) y con las que después se vincularán los trabajos que elabore el mismo.
  4. Catálogo de producciones: listado de trabajos que componen el e-Portafolio, ordenados cronológicamente.
  5. Índice de productos, relacionados ahora en función de la competencia que desarrolla cada uno de ellos, recomendando que sea el alumno quien tome la decisión de establecer estas correspondencias para promover la autorreflexión.
  6. Productos, apartado en el que hay que detallar las instrucciones que se han seguido para elaborarlos en sí mismos, la autoevaluación que ha hecho el estudiante y la evaluación que ha realizado el profesor. Estos comentarios del profesor deberían detallar si los productos son pertinentes en relación con los objetivos que se establecieron al inicio, facilitando finalmente no una nota sino una valoración en función de los objetivos.

Diseño para implementar los portfolios digitales[editar]

Antes de usar un portafolio se debe hacer una reflexión sobre cual debería de ser el plan para su implementación:[14]

  • Propósito del portafolio digital. Tipos de Portafolio
  • Ámbito de aplicación: decisiones financieras (financiación, costes, etc.), recursos humanos de los que disponemos los estudiantes.
  • Relación entre el portafolio digital con el plan de estudios con el que vamos a trabajar: características del grupo en el que se va a aplicar, uso previo por parte de los alumnos del portafolio digital, principios pedagógicos sobre los que se sostiene la implementación del portafolio digital, etc.
  • Seleccionar el contenido: el tipo de información que queremos almacenar debe estar relacionada con el propósito que queremos que cumpla el portafolio.
  • Preparar a los usuarios del portafolio: tanto el profesorado como los estudiantes deben de tener las habilidades técnicas adecuadas para su implementación, valorar y conocer el propósito y el ámbito de aplicación del portafolio digital.

Decisiones y etapas para la elaboración del portafolio digital[editar]

Existen seis etapas:[15]

  1. Propósito, en la que tutor y alumno establecen conjuntamente objetivos y procedimientos.
  2. Recogida de evidencias y clasificación de las mismas.
  3. Reflexión sobre las evidencias aportadas.
  4. Conexión, interacción, diálogo y feedback.
  5. Reflexión sumativa, selección y evaluación.
  6. Presentación y publicación.

Otros autores proponen una ampliación del número de etapas:[16]

  1. Proponen que tutor y alumno decidan cuál será el propósito del e-Portafolio.
  2. Se define la zona de andamiaje, estableciendo los objetivos intermedios.
  3. Se describen los resultados de aprendizaje y competencias de acuerdo con la asignatura y materia.
  4. Se describe el modo en que se recogerá la información y se estructurará.
  5. Se decide qué información será seleccionada por constituir una evidencia del aprendizaje y se elaborará.
  6. Se debe realizar una rúbrica con los criterios de evaluación con los que se valorarán los trabajos.
  7. Se realiza una retroalimentación.

Destaca el proceso negociador que establecen tutor y alumno, ya que proponen, que además de explicitar los objetivos, el profesor presente al estudiante un abanico de productos que pueden conformar el portafolio para que sea el estudiante quien elija negociando con el profesor y teniendo en cuenta los créditos asignados a cada producto.[17]​ Se deben negociar también las fechas de entrega con las que el alumno se compromete para proceder a la elaboración del e-Portafolio en sí, por lo que se da importancia al feedback entre estos dos agentes educativos.[18]

Existen seis estrategias para implementar portafolios en la educación, que son también aplicables al e-Portafolio:[19]

  1. Información desde el inicio a todas las personas implicadas.
  2. Limitar el número de componentes y establecer propósitos específicos.
  3. Definir criterios para la evaluación del portafolio.
  4. Enseñar y facilitar los procesos de autorreflexión y autoevaluación.
  5. Indicar un tiempo adecuado para realizarlo.
  6. Facilitar asesoramiento y preparar a los alumnos para su utilización.

Agentes educativos y su participación en el e-Portafolio[editar]

El Portafolio se sostiene en una concepción del aprendizaje basada en el constructivismo, combinada con el uso de la tecnología educativa. El Portafolio supone un cambio desde un modelo con un gran componente de transmisión de conocimientos a una educación que enfatiza el desarrollo de competencias en el estudiante. Los profesores tienen que replantearse algunas ideas clave y algunas prácticas e invertir en el desarrollo de nuevas competencias para entrenamiento y evaluación. Ello conduce a diferentes roles del docente y del alumno, así como, de las relaciones que se establecen entre ellos.

El e-Portafolio implica una mayor interacción entre los alumnos y los tutores así como entre los propios alumnos, y también de los alumnos con sus familias. Así mismo, ayuda a los estudiantes a motivarse porque los compara con ellos mismos en una evaluación de criterios, no normativa. Estas destrezas de autorregulación (auto-organización) se incrementan cuando son los alumnos los encargados de elegir los mejores ejemplos de su trabajo y justifican sus elecciones. Focalizarse en los mejores trabajos proporciona una influencia positiva en el aprendizaje aumentando el locus de control y las atribuciones positivas.

Los estudiantes opinan que el e-Portafolio les resulta útil para reflexionar sobre sus competencias y mejorarlas con el uso de la tecnología.[20]​ Para contribuir a ello, sugieren que se sea más explícito en las reflexiones y que se realicen a la mayor brevedad las reuniones iniciales para presentar la plataforma de modo que pueda decrecer la ansiedad que genera la tecnología e incrementar el tiempo que se dedica a la reflexión.

La evaluación en el portafolio digital[editar]

El portafolio como técnica de evaluación y diagnóstico, es denominado por algunos autores como técnica expansionista y alternativa. Expansionista porque permite la incorporación de múltiples fuentes y variedad de medidas de evaluación; y alternativa porque nos ofrece una serie de posibilidades evaluativas diferentes a aquellas de corte puramente cuantitativo.[21]

Estas dos características hacen que el portafolios sea una técnica muy rica de evaluación, pero también conlleva que el diseño evaluativo sea más complejo desde el punto de vista de la organización, estructuración y elección de indicadores evaluativos. Evaluar un portafolio es un proceso complejo que conlleva mucho más que otorgar una nota a final de curso.[22]

El uso del portfolio como instrumento de evaluación proporciona la personalización del proceso ya que el portfolio permite una evaluación "expansionista" puesto que incorpora múltiples fuentes de información del proceso y la toma constante de decisiones en torno a ella.[23]

Las rúbricas son cada vez más frecuentes en la fase de evaluación del e-portfolio. Las principales ventajas que ofrecen las rúbricas son:

  • disminución del margen de error motivado por factores subjetivos.
  • el alumno conoce los criterios de evaluación desde el principio, lo que le permite regular su aprendizaje.
  • facilita la retroalimentación online entre alumnos y docentes.

Las e-rúbricas o rúbricas para el portafolio digital tienen unas ventajas en la evaluación:[24]

  • Son más interactivas, -mejor autonomía por parte de los estudiantes para visionar su estado de competencias adquiridas, y cuáles les queda aún por lograr en cualquier momento.
  • Facilitan más conocimiento y rapidez por parte del docente para detectar competencias difíciles de alcanzar por los grupos o individualmente
  • El docente dispone de mayor capacidad y rapidez para la reedición y cambio de contenidos en la rúbrica,
  • Proveen de más inmediatez en el proceso de comunicación y evaluación profesor-estudiante,
  • Permiten más posibilidades de colaboración en una misma rúbrica o en un mismo curso entre docentes no importa el tiempo y el espacio,
  • Facilitan más rapidez y automatización en la evaluación.

Con los dispositivos móviles podemos captar todo lo que nos rodea.[25]​ Así, el portfolio es una herramienta ideal para trabajar con estos dispositivos y poder coleccionar evidencias para demostrar el aprendizaje. Es decir, el alumno gracias a la utilización de estos dispositivos, puede plasmar en su portfolio textos o fotografías sobre aquello que van viendo o haciendo.

Ventajas del uso del portafolio en el proceso de Enseñanza- Aprendizaje[editar]

Entre los efectos positivos en el uso de los portafolios, podemos mencionar tres:[26]

  1. El portafolio permite el registro de toda la información de una clase, así como las opiniones de los estudiantes, ejercicios y materiales de estudio, entre otros. Brinda un buen soporte para la organización de la documentación y evidencias de su práctica educativa. Toda esta documentación reunida permite al profesor tener una perspectiva amplia de su práctica y a la vez le genera un sentimiento de satisfacción por los resultados evidenciados.
  2. El uso del portafolio genera mayor sistematicidad en la reflexión porque permite un registro constante del trabajo realizado y la comunicación permanente con el desarrollo de la práctica reflexiva sobre el quehacer docente. Es considerado un instrumento valioso para propiciar el proceso reflexivo durante la acción pedagógica.
  3. Sirve de soporte para el desarrollo de un ciclo de aprendizaje que contempla la puesta en marcha de acciones planificadas, la reflexión sobre la acción misma y sus resultados y la planificación de ajustes a partir de las mejoras definidas, lo que ayuda al profesor a identificar con más claridad los aciertos y desaciertos presentes en su labor educativa, evaluar su impacto y definir ajustes y mejoras.

Otras ventajas son las siguientes:[27]

  1. Fomenta el aprendizaje activo por parte del alumno. Los alumnos son estudiantes activos solamente cuando sumen la propiedad y el control de aprendizaje. El portafolio tradicional ayuda al alumno a fijarse metas de aprendizaje, repasarlas periódicamente y asumir la responsabilidad de su aprendizaje.
  2. Promueve el desarrollo de competencias en el alumno, tales como: habilidades de comunicación con grupos de personas y medios diversos e, incluso, en más de un idioma, capacidad para analizar datos cuantitativos y cualitativos, capacidad para interpretar, evaluar y utilizar la información de fuentes variadas, habilidades para describir, plantear y evaluar problemas, responder a problemas con soluciones creativas, flexibilidad intelectual y manejo del cambio, trabajo en equipo, incluyendo trabajar con equipos de composición diversa, en entornos virtuales que han de llegar a consensos constructivos.
  3. Cuenta con la versatilidad del medio digital, en la facilidad de almacenar información (el espacio ya no es físico sino virtual), en su capacidad para ampliar o modificar los documentos de trabajo, en su “permanencia” y en la posibilidad de compartirlo con cualquier persona sin restricciones espacio-temporales.

Otra ventaja es la posibilidad del portfolio digital para la difusión de las evidencias producidas por los alumnos. A ésta le añaden dos nuevas, desligadas del proceso de Enseñanza-Aprendizaje: el ahorro económico y la ayuda al medioambiente que diferencia el uso del portafolio digital del modelo más tradicional.[1]

Situación del portafolio en educación[editar]

El portafolio sigue considerándose un elemento muy valioso para evaluar tanto a los alumnos como a los docentes, fijando su atención no solo en el producto final, sino en todo el proceso llevado a cabo.[28]

El portfolio digital en los LMS[editar]

En muchas ocasiones las evidencias de los alumnos se limitan a las producidas dentro del contexto de un curso o módulo en LMS (Learning Management System): mismos contenidos, uso de las mismas herramientas (foros, chats), cuestionarios, datos, mismas experiencias educativas, etc. Sin embargo las producciones de los alumnos van mucho más a allá de estos ámbitos: redes sociales, aportaciones a wikis, blogs, páginas webs externas ...

Para ello se propone un nuevo patrón de aprendizaje: Entornos Personales de Aprendizaje (PLE) en el que el estudiante use diferentes tecnologías y servicios, ajustados a sus necesidades y características personales que aportan otras evidencias para su portfolio digital de cómo está realizado el proceso educativo.

Para poder recoger todas estas evidencias tanto para su evaluación como para su inclusión en el portfolio digital se propone el uso del nuevo estándar API  (o Tin Can API) y la implementación del empleo de las etiquetas con la creación de listas (como servicios de marcadores sociales) o de grupos inteligentes.[29]

El futuro del portafolio digital[editar]

Una de las realidades que necesitan ser planteadas en la cultura del portfolio digital es como éste acompaña al usuario durante toda su vida educativa (primaria, secundaria, universidad, etc.), profesional e incluso social. Cuando dejamos una institución se pueden dar dos situaciones con las evidencias, evaluaciones, distinciones o certificaciones: que queden atrás al abandonar la institución o llevarlas (descarga de documentos en formato digital, paquetes SCORM, nubes digitales, ...) para poder implementarlas en una nueva plataforma.

Una solución para esta cuestión podría ser un espacio web personal de por vida (Lifetime personal Web Space, LPWS), una estructura virtual en la que se almacene el contenido buscable que el usuario necesite sobre actuaciones pasadas y actuales.[30]

Los procesos de mejoramiento de la calidad siempre deben ser iniciados, fomentados y apoyados desde la dirección del centro. Si a ese nivel no existe convencimiento y constancia para lograr las metas definidas, no se podrá instaurar la innovación pedagógica. Esto significa que todos aquellos que tienen funciones de dirección son los más indicados para impulsar y apoyar la elaboración del portafolio.[1]

Iniciativas institucionales en torno al portfolio digital[editar]

Debido a las múltiples ventajas que aporta el uso de portfolio, tanto en el ámbito académico como laboral, así como la comunicación que favorece entre ambos, numerosas han sido las iniciativas a nivel institucional para favorecer y promover su desarrollo. A continuación reseñaremos algunas de las principales y más conocidas.

Estándares internacionales para la creación, difusión e inter-operabilidad de portfolios digitales[editar]

IMS e-Portfolio Specification[editar]

El IMS Global mantiene la IMS e-Portfolio Specification, una especificación gratuita creada para permitir que los e-portfolios resultaran intercambiables e interoperables entre diferentes sistemas e instituciones. Los objetivos con los que se creó esta especificación son:

  • Apoyar el desarrollo del aprendizaje permanente, importante en muchas iniciativas gubernamentales.
  • Conseguir que el intercambio de portfolios entre el ámbito académico y el laboral resulte más sencillo.
  • Permitir a los educadores y a las instituciones seguir mejor la adquisición de las competencias educativas.
  • Mejora la experiencia de aprendizaje, así como el desarrollo profesional de los trabajadores.

Iniciativas para el desarrollo del e-portfolio[editar]

Progresivamente va aumentando el número de medidas que los diferentes gobiernos toman para aprovechar las ventajas que el portfolio ofrece tanto para el ámbito académico como para el laboral. Tal es así que Barberà y de Martín[31]​ apuntan en su libro que resulta previsible que, en poco tiempo, el portfolio pueda llegar a ser un elemento de uso común para una gran mayoría de los ciudadanos.

Unión Europea[editar]

En el ámbito de la Unión Europea destacan las siguientes iniciativas, todas incluídas en el marco del Europass:

Portfolio Europeo de las Lenguas (PEL)[editar]

El Portfolio europeo de las lenguas, promovido por el Consejo de Europa, ofrece herramientas que permiten integrarlo fácilmente tanto en un portfolio digital como en formato papel: portfolios validados[32]​ por el SEPIE (Servicio para la Internalización de la Educación) y el portfolio electrónico (e-PEL +14).[33]

Este Portfolio permite a todos los ciudadanos europeos –incluyendo tanto a estudiantes como a trabajadores– consignar sus experiencias de aprendizaje, reflexionar sobre ellas marcándose objetivos y autoevaluarse utilizando los parámetros del Marco Común Europeo de Referencia para las lenguas. Consta de tres secciones, adaptadas al nivel educativo de los estudiantes:

  • Pasaporte de lenguas (Language passport): refleja lo que el alumno sabe hacer en esas lenguas. Consta de una tabla de autoevaluación.
  • Biografía lingüística: describe las experiencias del alumno en las lenguas que estudia o utiliza.
  • Dossier: contiene ejemplos de trabajos personales que muestran el uso de dichas lenguas, como redacciones, postales o certificados.

Curriculum Vitae Universal (CVU)[editar]

El proyecto ‘’’Curriculum Vitae Universal’’’ es una herramienta de software que permite la gestión personal y el intercambio digital de información educativa y de referencia. Su desarrollo es uno de los principales esfuerzos del European Institute for E-Learning (EIfEL), cuyo principal objetivo es simplificar a las personas la tarea de compartir información acerca de su formación y trayectoria laboral.

Europass plantea los siguientes objetivos:[34]

  • Ayudar a los ciudadanos a presentar sus capacidades y cualificaciones de manera eficaz para encontrar trabajo o formación.
  • Ayudar a los empleadores a entender las capacidades y cualificaciones de los trabajadores.
  • Ayudar a las autoridades educativas y de formación a definir y comunicar el contenido de los programas de estudio.

Estados Unidos de América[editar]

Como se indicó al comienzo de este artículo, los portfolios en educación comenzaron a emplearse en Estados Unidos en la década de 1990. Por lo tanto en este país existe una larga tradición en su uso, aunque este no esté generalizado. Algunas iniciativas recientes son las siguientes:

Minnesota[editar]

El gobierno del estado de Minnesota impulsó el desarrollo del software AVENET eFolio, capaz de generar portfolios electrónicos para diversas instituciones, tanto universidades como centros de enseñanza no universitaria. Trabaja con diferentes perfiles y con una propuesta diversa en cuanto a cómo se concibe la herramienta. Esta iniciativa forma parte de la intención de dotar a todos los ciudadanos con su propio e-Portfolio.

En el ámbito hispanohablante: Carpeta Digital[35]

Carpeta Digital es un proyecto llevado a cabo en el ámbito universitario (Universidad de Barcelona, Universidad Nacional de Gran Canaria, Universidad Nacional de la Pampa, en Argentina, etc.) Se realizó en un periodo de cuatro años (2009-2012) contando con profesorado voluntario, bajo la premisa de que ayudaría al estudiante a desarrollar competencias transversales: planificación del aprendizaje, reflexión del progreso del aprendizaje y selección y organización de la información.

Información sobre buenas prácticas en el uso de portfolios digitales[editar]

Ejemplos de buenas prácticas en el uso de los portfolios digitales educativos se pueden encontrar en las webs de cada institución o empresa dedicada a este tipo IMS e-Portfolio Specification, perteneciente a IMS Global.

El director de Experiencia del usuario de Google, Jeffrey Venn identifica cinco pasos para desarrollar un buen portafolio electrónico:[36]

  1. Utilizar las mejores prácticas: el diseño debe ser atractivo, fácil de usar y visualizar, cumplir con los estándares de diseño web, controlar la tipografía considerando localización del texto y que la navegación dentro del portafolio funcione correctamente.
  2. No innovar: existen estándares y funcionalidad básicas en la navegación web que no deben cambiar.
  3. Mostrar el propio trabajo: los diseños y trabajos en el portafolio deben ser originales, no se debe infringir los derechos de autor, así mismo, debe definirse bajo que modalidad de derechos de autor publica su trabajo.
  4. Explicar lo que se hizo: es importante dar a conocer los objetivos del portafolio, el alcance, el público hacia quien va dirigido y cualquier otro aspecto que pueda considerar importante, esto dará mayor solidez a su trabajo.
  5. Completarlo: es necesario que el portafolio no solo se quede como una evidencia de aprendizaje sino que se adapte a una situación real.

Educause[editar]

Educause es una organización sin ánimo de lucro cuya misión es “mejorar la educación superior mediante el uso de las tecnologías de la información y la comunicación”. Está formada por instituciones de educación superior, empresas de tecnología orientada hacia la educación superior, así como otras asociaciones y organizaciones.

Software para creación y mantenimiento de portfolios digitales[editar]

Para el diseño y creación de un portfolio digital existen múltiples herramientas que los distintos autores han clasificado según su funcionalidad y características tecnológicas.[37][38]

  • software genérico;
  • software comercial específico;
  • software libre específico;
  • software propio,
  • y redes sociales (blogs y wikis).

Software genérico[editar]

Son aplicaciones genéricas que tienen como función la creación y edición de documentos audiovisuales, como Adobe Acrobat, iMovie, Dreamweaver, Adobe Photoshop o GIMP. También se incluyen los sistemas de gestión de contenidos genéricos que son accesibles utilizando internet mediante un navegador (Drupal, Joomla, PHP-Nuke, etc.) y aplicaciones en línea que sirven para estructurar páginas (p. e. Weebly o Google Sites).

Estas herramientas permiten la selección, edición y presentación de diferentes tipos de evidencias sobre lo que se quiere informar, por lo que es posible utilizarlas para preparar un portfolio digital. A grandes rasgos, podemos enumerar los siguientes grupos:[38]

  • Diseño web: Dreamweaver y Nvu.
  • Edición de imágenes: Adobe Photoshop y GIMP.
  • Edición de documentos: MS Word (MS Office), MS Powerpoint (MS Office) y Writer (Libre Office).
  • Creación de mapas conceptuales: Cmap Tools y Visual Understanding Environment (VUE).
  • Edición de audio y vídeo: iMovie y Audacity.
  • Diseño de impresión: Adobe Acrobat.

Finalmente, el producto o productos elaborados con estas herramientas puede ser publicado en Web o compartido mediante CD-ROM.

Software comercial específico[editar]

El uso de software comercial supone múltiples ventajas para el usuario, probablemente siendo una de las más destacadas la facilidad de utilización y el buen diseño de la interfaz gráfica que es congruente con las tareas para la que han sido desarrollado. Esto último facilita la integración con diferentes sistemas, no en vano, el portfolio está así concebido. En relación a esto, cabe señalar que este tipo de aplicaciones normalmente vienen acompañadas de un servicio de apoyo técnico y sistema de consulta y ayuda. Ahora bien, donde esta opción flojea es en los costes, ya que las actualizaciones y mejoras no dependen del usuario sino de la empresa propietaria, así que para adquirirlo (o mejorarlo) hay que invertir una cantidad económica. Algunas de estas herramientas están más orientadas al ámbito educativo, como Digication, Foliotek, LiveText y Taskstream, y otras en cambio, al desarrollo de portfolios profesionales, como Coroflot, Krop y Carbonmade.

Software libre específico[editar]

El software libre específico para crear portfolios resulta similar al software propietario en cuanto a estructura y opciones y posibilidades que ofrece. Además, presenta la ventaja de permitir desligarse de un determinado tipo de software y servicio técnico. Según la filosofía del software libre, la elección de un producto de software con estas características es “más parecido a elegir el país en el que queremos vivir, que a decidir el coche queremos comprar”. Las propuestas que se reseñan a continuación se ofrecen con código abierto. Algunos de ellos son:

Seesaw[39][editar]

Es una aplicación de portafolio digital gratuita que se puede instalar y utilizar en cualquier dispositivo electrónico con conexión a Internet. Incluye una herramienta tipo pizarra para crear vídeos con dibujos y escritos. Facilita el acceso de los estudiantes sin necesidad de registrarse por medio de un código QR.

Software propio[editar]

El software propio son aplicaciones desarrolladas por programadores que pertenecen a una misma institución y/u organismo. De hecho, son el resultado de requerimientos específicos de estas micro comunidades. Una de sus principales desventajas radica precisamente en esto, lo que resulta en problemas en la escalabilidad, el apoyo técnico o la incompatibilidad con otros sistemas o plataformas así como la ausencia de apoyo de una gran comunidad, como puede ser el caso del software libre. Algunos ejemplos son:[38]dd (Alverno College), Learning Record Online (LRO) (Universidad de Texas) y DU Portfolio (Universidad de Denver), entre otros.

Redes sociales (blogs y wikis)[editar]

En los últimos años Redes sociales han ganado un protagonismo especial, tal es así que estas herramientas que podríamos considerar genéricas merecen ser citadas en un subapartado propio.[38]​ Blogs y wikis nacen con una intención comunicativa, si bien en el segundo caso, tiene la particularidad de permitir diferentes niveles de acceso a los usuarios en función de roles, lo que permita la creación y/o edición de las páginas que conforman el sitio web. Las wikis, además, tienen la particularidad que permiten la interacción de una gran cantidad de usuarios, con lo que tienen un gran potencial en lo que se refiere al fomento del Aprendizaje cooperativo. Algunos ejemplos de blog son Blogger, WordPress, Moveable Type (una herramienta para crear y gestionar contenido web), Drupal y Joomla!; y de wikis: Wikispaces, MediaWiki, DokuWiki y Confluence (un software que permite compartir, crear y actuar sobre la información de una forma colaborativa dentro de un equipo de trabajo).

Finalmente, Google Apps y la reciente G-Suite para educación ofrecen una completa red social de aplicaciones y software como Google Sites para diseñar, crear y guardar portfolios. De hecho, dispone de complementos orientados específicamente para el ámbito educativo y de integraciones con Digication, un software específico comercial para portfolios digitales.

Comparación entre diferentes tipos de software para elaborar portafolios[editar]

Como hemos visto, hoy en día existen muchos tipos de herramientas y software para elaborar un portafolio. En general, se trata de aplicaciones fáciles de usar, cada una de ellas con unas funcionalidades y finalidades específicas.[40]​ Aunque el uso del portfolio no supone un conocimiento profundo de dichas herramientas digitales para el docente, conviene tener clara cuales son las posibilidades de cada una de estas y, sobre todo, sus ventajas y desventajas para una mayor adecuación del portfolio digital; no solo para los objetivos de aprendizajes sino también para la perspectiva y al enfoque teórico que lo sustentan. Sin duda, la alineación de las tecnologías digitales con el enfoque teórico da lugar a un elemento clave para promover experiencias que supongan aprendizajes auténticos para los estudiantes. En este sentido, es necesario tener en cuenta distintos elementos como pueden ser: costes; funcionalidad; accesibilidad; conocimientos de programación de los discentes, o aspectos éticos sobre privacidad, entre otros. Todo ello implica un análisis profundo de las necesidades del contexto de aprendizaje así como de las características del software, en otras palabras, la elección de la herramienta es el resultado de un ejercicio de planificación y evaluación.

Enumeración de las ventajas y desventajas de los distintos tipos de herramientas que permiten la creación y mantenimiento de portfolios.[38]

Ventajas Desventajas
Software genérico
  • Requiere poca infraestructura
  • Permiten flexibilidad y control
  • Fomentan el desarrollo de competencias digitales, conocimiento de software variado
  • Son herramientas conocidas por la mayoría de usuarios, algunos de los cuales ya han trabajado con ellas en otros ámbitos (ya sea personal o profesional)
  • Pueden ser aplicaciones desconocidas para algunos estudiantes y profesorado, requiere de un proceso de familiarización y aprendizaje
  • Requiere de acceso a software profesional (en algunos casos) que puede ser caro y disponer de ordenadores potentes
  • Requiere de tiempo
  • Puede implicar problemas de privacidad
  • Ausencia de un andamiaje fluido del (y claro) aprendizaje
Software comercial específico
  • Son herramientas fáciles de utilizar
  • Dispone de características que ayuda conducir el proceso (vistas, controles de acceso, roles, permisos, gestión de contenidos y calificaciones)
  • Posibilita la gestión y alojamiento del sitio
  • Dispone de apoyo técnico
  • Dispone de un sistema de consulta y ayuda proporcionado por los vendedores
  • Permiten la integración con otras herramientas y servicios
  • Tiene un formato impuesto por el propietario
  • No permite el control de la arquitectura de la información ni del diseño visual
  • Está sujeto a los rápidos cambios del mercado y el sector
  • Tiene sujeta la personalización a las opciones del vendedor
  • Puede tener altos costes de licencia
Software libre específico
  • No tiene costes de licencia (o son muy bajos)
  • Dispone de ventajas comerciales (usabilidad, vistas, integración con otros sistemas,…
  • Permite la personalización
  • Permite el diseño y arquitectura de la información
  • Dispone de un sistema de consulta y apoyo técnico
  • Integrado en una comunidad (GNU/Linux) que determina la dirección del desarrollo y las mejoras
  • Dirección del desarrollo determinada por una comunidad
  • Formato determinado por el propietario
  • Significa trabajar según el código de otra persona, lo que puede ser difícil
  • Implica autogestión y autoapoyo, significa un alto grado de autonomía por parte del usuario
Software propio
  • Permite un control total
  • Tienen diseños potentes y ligeros
  • Está integrado en un comunidad
  • Construido como resultado de un proceso de desarrollo, responde a unas necesidades específicas
  • Necesita de una infraestructura de desarrollo
  • Escabilidad
  • No dispone de un servicio de consulta y apoyo técnico
  • Formato predeterminado por el propietario
  • No se apoya en una comunidad amplia
  • Peligro de reinventar algo ya existente
Redes sociales (blogs)
  • Son herramientas conocidas, los estudiantes las van a utilizar en algún momento (si no lo hacen ya)
  • Fomentan el proceso de reflexión
  • Promueven la escritura sintética
  • Permiten la personalización
  • Son muy flexibles
  • Son fáciles de usar, sin costes (o muy baratas)
  • Depende de las convenciones y estilos del género (diario) que no siempre son congruentes con las del portfolio (p. e. orden cronológico, entradas permanentes, no jerarquía ni diferenciación)
  • No permite integrar las distintas fases de pensamiento de un folio (sobre todo, selección y conexión): un diario no es un portfolio
Redes sociales (wikis)
  • Son herramientas conocidas
  • Fomentan el aprendizaje colaborativo
  • Permiten la personalización
  • Son muy flexibles
  • Son fáciles de usar, sin costes (o muy baratas)
  • Tiene unas convenciones que no están alienadas siempre con las propias del portfolio (p. e. propiedad colectiva, acceso indiferenciado, mutabilidad)
  • No facilita el proceso de andamiaje

Nuevos conceptos derivados del e-Portfolio[editar]

Cuatro nuevos conceptos están emanando del portafolio digital a medida que el uso de este se normaliza en nuestra sociedad de la información actual:[3]

Derivaciones del portfolio Concepto Características
M-portfolio Uso de portfolios digitales desde dispositivos móviles Ventajas del M-learning (aprendizaje electrónico móvil)
Netfolio Adaptación de las dinámicas del aprendizaje cooperativo al concepto de portfolio digital Uso extensivo en el aula (especialmente en el nivel universitario, tal como ejemplifica la propuesta de Elena Barberá)
Transfolio Ideado para la evaluación de competencias transversales Empleado sobre todo para reconocimiento académico de la experiencia profesional
B-Portfolio[41] Basado exclusivamente en plataformas de blogging y redes sociales Permite aprovechar las características de interacción social, organización mediante categorías y etiquetas, autonomía y fomento de la ciudadanía digital.

Referencias[editar]

  1. a b c d e f g h Moreno, Alonso (2013). «El concepto de portafolio del docente». Biblioteca Zamorano. Consultado el 2 de abril de 2018. 
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  5. Barberà, Elena (2008). El estilo e-portafolio. Universidad Abierta de Cataluña. ISBN 9788490295168. 
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  9. Barberà, Elena (2008). El estilo e-portafolio. UOC. p. 12. ISBN 9788490295168. 
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  22. Barragán Sánchez, Raquel (2005). «El portafolio, metodología de evaluación y aprendizaje de cara al nuevo Espacio Europeo de Educación Superior. Una experiencia práctica en la Universidad de Sevilla». Universidad de Extremadura. Consultado el 2 de abril de 2018. 
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  25. Rosa Liarte Alcaine (2015). «El portafolio como herramienta de evaluación». Blog. Consultado el 2015. 
  26. Rodrigues, R. (2013).[Aclaración requerida] El desarrollo de la práctica reflexiva sobre el quehacer docente, apoyada en el uso de un portafolio digital, en el marco de un programa de formación para académicos de la Universidad Centroamericana de Nicaragua. Doctorado. Universidad de Barcelona.
  27. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas :1
  28. Rastrero, Manuel (2007). El portafolio reflexivo del profesor como herramienta para la práctica reflexiva. Barcelona. Consultado el 24 de octubre de 2017. 
  29. Wilson, S; Liber, O; Beauvoir, P; Milligan, C; Johnson, M; Sharples, P (2006). Personal Learning Environments: Challenging the dominant design of educational systems. 
  30. Cohn, E.R.; Hibbitts, B.J. (2004). «Beyond the electronic portfolio: A lifetime personal web space». Educause Quarterly 27 (4): 7-11. 
  31. Barberà Gregori, Elena; De Martín Rojo, Elena (2011). Portfolio electrónico: aprender a evaluar el aprendizaje. Editorial UOC. p. 170. ISBN 8497883535. 
  32. http://www.sepie.es/iniciativas/portfolio/papel.html#contenido
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  36. Veen, Jeffrey (9 de noviembre de 2006). «Five steps to a better design portfolio». Five steps to a better design portfolio. 
  37. Coromina, J.; Sabate, F.; Romeu, J.; Ruiz, F. (2011). Portafolio digital de aprendizaje: Un nuevo medio de comunicación en la educación.Intangible Capital, 7 (1): 116-142
  38. a b c d e Cambridge, D. (2005). e-Portfolio Technology: options and future. Presentación en la Conferencia EDUCAUSE Midatlantic Regional , enero 12 de 2005, Baltimore, MD
  39. «Seesaw: herramienta para elaborar portafolios digitales». ticenfid.org. Consultado el 3 de abril de 2018. 
  40. Prendes, M. P., y Sánchez Vera, M. M. (2008). Portafolio electrónico: posibilidades para los docentes. Pixel-Bit. Revista de Educación y Medios, nº 32, 21-34.
  41. «El b-portfolio educativo, entre la facilidad y la utilidad | XarxaTIC». www.xarxatic.com. Consultado el 19 de noviembre de 2017. 

Enlaces externos[editar]