José Félix Uriburu

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José Félix Uriburu
José Félix Uriburu.jpg

Coat of arms of Argentina.svg
Presidente de la Nación Argentina
de facto
6 de septiembre de 1930-20 de febrero de 1932
Vicepresidente   Enrique Santamarina (1930)[1]
Ninguno (1930-1932)
Predecesor Hipólito Yrigoyen
Sucesor Agustín Pedro Justo

Datos personales
Nacimiento 20 de julio de 1868
Bandera de Argentina Ciudad de Salta,
provincia de Salta,
Argentina
Fallecimiento 29 de abril de 1932 (63 años)
Bandera de Francia París, Francia
Partido sin etiquetar
Cónyuge Aurelia Madero Buján
Profesión Militar
Ocupación Soldado y político
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Teniente General.PNG Teniente General[2]
Lealtad Bandera de Argentina
Servicio/rama Infantería
Mandos Comandante del Ejército Argentino

Nacimiento 20 de Julio de 1868
Bandera de Argentina Salta, Argentina
Fallecimiento 29 De Abril de 1932 63 años
Bandera de Francia París, Francia

Ejercito Argentino Escudo.png

Ejército Argentino
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José Félix Uriburu (Salta, 20 de julio de 1868 - París, 29 de abril de 1932) fue un militar argentino, Presidente de la Nación Argentina, el primero de facto desde el 8 de septiembre de 1930 hasta el 20 de febrero de 1932.

Biografía[editar]

José Félix Benito nació en la ciudad de Salta, el 20 de julio de 1868, hijo del matrimonio conformado por José de Uriburu y Poveda y Serafina de Uriburu y Álvarez de Arenales. El 17 de marzo de 1885, Uriburu ingresó como cadete en el Colegio Militar. Con el grado de subteniente era uno de los jefes de la Logia de los 33 Oficiales que participó en la organización de la Revolución del Parque en 1890, que aunque derrotada causó la renuncia del Presidente Miguel Juárez Celman. El 19 de noviembre de 1894 se casó con Aurelia Madero Buján (1873-1959), hija de Eduardo Madero y Marcelina Buján Ellauri, y con la que tuvo tres hijos: Alberto Eduardo, Elena Teresa y Marta Mercedes.[3]

Fue ayudante de su tío José E. Uriburu y del presidente Luis Sáenz Peña. En 1905 apoyó a Manuel Quintana para sofocar la revolución radical de 1905.

En 1907 fue director de la Escuela Superior de Guerra y posteriormente fue enviado a Alemania por tres años, para perfeccionarse en programas de entrenamiento militar y equipos. Cuando regresó a Buenos Aires, asistió a los congresos científicos de la celebración del Centenario y luego estuvo a cargo de puestos fronterizos como oficial de estado mayor.

En 1913, regresó a Europa como agregado militar en Alemania e Inglaterra, y retornó a la Argentina en 1914.

En 1921 ascendió a general de división. Al año siguiente, actuó como inspector general del ejército, designado por el presidente Marcelo T. de Alvear. Fue miembro del Consejo Supremo de Guerra desde 1926 hasta que Yrigoyen lo hizo retirar por haber alcanzando la edad reglamentaria.

Contexto en el cual se produce el golpe de 1930[editar]

La crisis económica mundial de 1929 llamada Gran Depresión tuvo un profundo impacto en la Argentina. Afectó primero económicamente ya que el 80% de los ingresos fiscales en Argentina provenían del comercio exterior. La crisis creó una situación de tensión social, con bajas de sueldo, aumento del desempleo; es decir, una contracción de la economía. Y esto generó también, en el plano político, un contexto en el cual se produce el golpe de 1930. La Crisis de 1929 fue un factor que creó una situación de tensión, de malestar sobre la economía, en términos sociales y de preocupación e incertidumbre en los sectores económicos dominantes y esto contribuyó a crear este clima. En América Latina en general hubo una crisis de sistemas democráticos prácticamente en toda la región.[4]

Por otra parte, la enseñanzas sociales de la Iglesia Católica de la época estaban basadas en la encíclica Rerum Novarum de 1891 que versaba sobre las condiciones de las clases trabajadoras, dejaba patente su apoyo al derecho laboral de «formar uniones o sindicatos», reafirmaba en su apoyo al derecho de la propiedad privada y discutía sobre las relaciones entre el gobierno, las empresas, los trabajadores y la Iglesia, proponiendo una organización socioeconómica que más tarde se llamaría corporativismo. Recién a partir de 1931 el Papa Pío XI condenó al fascismo y propuso llevar a la práctica los principios de la recta razón y de la filosofía socialcristiana.

Las posturas nacionalistas surgidas por imitación de lo ocurrido en Italia con Benito Mussolini que apoyaban la implantación de un corporativismo provocaron la división del Partido Popular y su disolución. Fue entonces cuando los nacionalistas católicos apoyaron al semanario "La Nueva República", opositor al gobierno radical de Hipólito Yrigoyen que, en plena Gran Depresión mundial de 1929 fue muy criticado por una serie de intervenciones a provincias por decreto y asesinatos de opositores, entre ellos el del Senador Lencinas,[5] que produjeron el debilitamiento de la democracia[6] y desencadenaron el golpe militar dirigido por el general José Félix Uriburu.

El golpe del 6 de septiembre de 1930 y el gobierno militar[editar]

El 6 de septiembre de 1930, Uriburu encabezó un golpe de estado que derrocó al gobierno constitucional de Hipólito Yrigoyen y estableció una dictadura militar, la primera de una serie que se extendería hasta 1983.

Uriburu básicamente representó en aquel momento ante todo un nacionalismo católico neocorporativista. Inclusive el proyecto de constitución neocorporativa que tenía Uriburu y sus sectores era un sistema neocorporativo mixto. Querían que hubiera una cámara corporativa, por ejemplo, con representación de sindicatos, empresarios y otra cámara con representación política. Eran proyectos neocorporativos. Ideológicamente yo creo que era muy tributario del nacionalismo católico, que desde los años ’20 venía creciendo en Argentina.[7]

El golpe de estado que le permitió llegar al poder fue algo inédito en la Historia de la Argentina. Al opinar acerca de él el epistemólogo Mario Bunge dice:

El golpe militar del 6 de septiembre de 1930 terminó un período de medio siglo de paz interior y progreso continuo del país en lo económico, político y cultural.
Fue también la primera vez en el continente que el fascismo levantó la cabeza; la primera en la historia del país que las Fuerzas Armadas encabezaron el poder político; la primera, desde la Semana Trágica (1919) y la represión de los obreros patagónicos (1922), que el gobierno fusiló a militantes sindicales; y también la primera vez, desde la caída de la tiranía de Rosas, que la Iglesia Católica volvió a meterse en política, esta vez con una orientación netamente fascista.[8]

Uriburu le encomendó al poeta Leopoldo Lugones la redacción de la proclama revolucionaria, pero la primera versión fue acusada de fascista por parte del coronel José María Sarobe y el general Agustín P. Justo, que representaban el representaba el liberalismo conservador tradicional de la Argentina[9] . Lugones debió entonces modificarla. La proclama decía:

José Félix Uriburu y Agustín Pedro Justo.

El Ejército y la Armada de la Patria, respondiendo al calor unánime del pueblo de la Nación y a los propósitos perentorios que nos impone el deber de argentinos en esta hora solemne para el destino del país, han resuelto levantar su bandera para intimar a los hombres que han traicionado en el gobierno la confianza del pueblo y de la República el abandono inmediato de los cargos, que ya no ejercen para el bien común, sino para el logro de sus apetitos personales. Les notificamos categóricamente que ya no cuentan con el apoyo de las fuerzas armadas, cuyo objetivo primordial es defender el decoro personal, que ellos han comprometido, y que no habrá en nuestras filas un solo hombre que se levante frente a sus camaradas para defender una causa que se ha convertido en vergüenza de la Nación. Les notificamos también que no toleraremos que por maniobras y comunicaciones de última hora pretendan salvar a un gobierno repudiado por la opinión pública, ni mantener en el poder los residuos del conglomerado político que está estrangulando a la República.

El 10 de septiembre de 1930, Uriburu fue reconocido como presidente de la Nación mediante una célebre y cuestionada Acordada de la Corte Suprema de Justicia que dio origen a la doctrina de los gobiernos de facto.[10]

Disolvió el Congreso, declaró el estado de sitio, intervino en todas las provincias gobernadas por el radicalismo y, en rasgos generales, quiso implantar un gobierno neocorporativista, similar al fascismo, régimen en el que veía un ejemplo de paz y orden político del cual se podía aprender útiles lecciones.[11]

El 18 de septiembre de 1930, los embajadores de los Estados Unidos e Inglaterra, país en el que había sido agregado militar, hacen saber a Uriburu que las potencias por ellos representadas han reconocido al gobierno provisional.

Aunque públicamente Uriburu declaraba respetar la constitución, personalmente sentía que el país necesitaba retornar al régimen de gobierno conservador, previo a la sanción de la Ley Sáenz Peña, que había establecido el voto secreto para varones (las mujeres recién podrían votar en el Gobierno de Perón, en 1951). En un discurso pronunciado en la Escuela Superior de Guerra, Uriburu expresaba su oposición al sufragio universal con las siguientes palabras:

Debemos tratar de conseguir una autoridad política que sea una realidad para no vivir puramente de teorías... La democracia la definió Aristóteles diciendo que era el gobierno de los más ejercitados por los mejores. La dificultad está justamente en hacer que lo ejerciten los mejores. Eso es difícil que sucede en todo país que, como en el nuestro, hay un sesenta por ciento de analfabetos, de lo que resulta claro y evidente, sin tergiversación posible, que ese sesenta por ciento de analfabetos es el que gobierna al país, porque en elecciones legales ellos son una mayoría.[12]

Estableció un régimen represivo que incluyó por primera vez la utilización sistemática de la tortura contra los opositores políticos, en particular anarquistas, comunistas y radicales yrigoyenistas, mediante la Sección de Orden Político de la Policía de la Capital, al mando de Leopoldo Lugones (hijo).[13]

José Félix Uriburu, con uniforme de gala y banda de presidente de la Nación Argentina.

Decretó la ley marcial e hizo ejecutar clandestinamente ―o tras parodias de juicio sumarísmo― a militantes anarquistas, entre ellos Severino Di Giovanni, Gregorio Galeano, José Gatti, Joaquín Penina, Paulino Scarfó y Jorge Tamayo Gavilán. Encarceló a varios dirigentes políticos ―entre ellos al expresidente Hipólito Yrigoyen―, impuso censura a los diarios, intervino las universidades anulando el régimen de autonomía y cogobierno establecido desde la Reforma Universitaria de 1918. Una vez producido el golpe, la flamante Confederación General del Trabajo adoptó actitudes de complacencia frente al régimen militar.[14]

En el plano económico, tuvo la influencia de la Gran Depresión, como consecuencia de esta hubo una gran disminución de los ingresos, la caída del consumo, el crecimiento de la desocupación. En cuanto al plano político; Uriburu intentó un modelo altamente represivo, con ley marcial y tribunales militares para juzgar a civiles que se opusieran al gobierno de facto. Su idea era instalar un régimen corporativo al estilo del fascista italiano Benito Mussolini.[15]

A principios de 1931 llamó a elecciones en la provincia de Buenos Aires, pero luego las anuló debido a que había ganado la Unión Cívica Radical. En noviembre de ese año convocó nuevamente a elecciones luego de prohibir las candidaturas del radicalismo y organizar un sistema que se reconocía públicamente como fraudulento,[16] dando comienzo a la que se denominó Década Infame. En esas condiciones resultó «electo» presidente el general Agustín P. Justo, quien representaba el conservadurismo liberal que había sido aniquilado con la sanción de la Ley Sáenz Peña.

En marzo de 1931, Uriburu recibió a Eduardo de Windsor, príncipe de Gales y heredero al trono británico, con quién visitó Campo de Mayo, el Hipódromo Nacional, el balneario de Mar del Plata, para inaugurar la Exposición Británica de Artes e Industrias en el predio de La Rural.

El 20 de febrero de 1932, pocas antes de traspasar el poder al general Agustín P. Justo, declaró que "el voto secreto es precisamente lo que ha permitido el desenfreno demagógico que hemos padecido."[17]

Gabinete de ministros[editar]

 Estandarte Presidencial
Ministerios de la gestión de
José Félix Uriburu
Cartera Titular Período
Ministerio del Interior Matías Sánchez Sorondo
Octavio Sergio Pico
6 de septiembre de 193015 de abril de 1931
16 de abril de 193120 de febrero de 1932
Ministerio de Relaciones
Exteriores y Culto
Ernesto Bosch
Adolfo Bioy
6 de septiembre de 19309 de octubre de 1931
9 de octubre de 193120 de febrero de 1932
Ministerio de Hacienda Enrique Simón Pérez
Enrique Uriburu
6 de septiembre de 193016 de abril de 1931
17 de abril de 193120 de febrero de 1932
Ministerio de Justicia
e Instrucción Pública
Ernesto Padilla
Guillermo Rothe
6 de septiembre de 193015 de abril de 1931
16 de abril de 193120 de febrero de 1932
Ministerio de Agricultura Horacio Beccar Varela
David Arias
6 de septiembre de 193015 de abril de 1931
16 de abril de 193120 de febrero de 1932
Ministerio de Obras Públicas Octavio Sergio Pico
Pablo Calatayud
6 de septiembre de 193016 de abril de 1931
17 de abril de 193120 de febrero de 1932
Ministerio de Guerra Francisco Medina 6 de septiembre de 193020 de febrero de 1932
Ministerio de Marina Abel Renard
Carlos G. Daireaux
6 de septiembre de 193016 de abril de 1931
17 de abril de 193120 de febrero de 1932
Uniforme de José Félix Uriburu (Museo Histórico Nacional).

Muerte[editar]

Luego de entregar el poder, Uriburu marchó al extranjero por motivos de salud y murió en París, dos meses más tarde, luego de una intervención quirúrgica por un cáncer en el estómago.

Memoria[editar]

En la ciudad de Bolívar (provincia de Buenos Aires) existía un busto de Uriburu sobre el parque Las Acollaradas. En 2012, el Concejo Deliberante de la ciudad votó por retirar el busto.[18]

En la ciudad de Balcarce (provincia de Buenos Aires), existía un monumento en la calle Favaloro, retirado en enero de 2014, por decisión del Concejo Deliberante de la ciudad.[19]

En la ciudad bonaerense de Olavarría hay un busto de Uriburu en el Parque Mitre, a pocos metros del Monumento a la Libertad erigido por la colectividad francesa. Ese busto estuvo emplazado antes en el entonces Boulevard Uriburu (que actualmente es un tramo de la avenida Colón), fue retirado en 1966 y guardado en un depósito municipal. Después, un interventor de origen conservador (Enrique Mario Alfieri) lo colocó en su despacho y en 1973 otro interventor conservador, Juan Ángel Moya, lo emplazó en el lugar actual antes de que se produjera el cambio democrático el 11 de marzo de ese año. Actualmente (junio de 2015) hay un proyecto en el Concejo Deliberante para retirarlo.[20]

Antepasados[editar]

Referencias[editar]

  1. Renuncia por enfermedad.
  2. Rango Militar
  3. «Genealogía Familiar». 
  4. Entrevista a Rosendo Fraga Autor: Felipe Pigna
  5. Carlos Lencinas, estaba frontalmente enfrentado con Yrigoyen quien había intervenido Mendoza, y acababa de ser excluido del Senado por la mayoría yrigoyenista; El día que mataron a Carlos Washington Lencinas, Laura Rodríguez, 15 de noviembre de 2003, Mendoza, diario Los Andes; [1]
  6. Ricardo Falcón (2014). Democracia, conflicto social y renovador de ideas 1916-1930: tomo VI de la Colección Nueva Historia Argentina. Penguin Random House Grupo Editorial Argentina. 
  7. Entrevista a Rosendo Fraga Autor: Felipe Pigna
  8. Bunge, Mario «El inicio de la decadencia», artículo en el diario Perfil del 27 de septiembre de 2009.
  9. Entrevista a Rosendo Fraga Autor: Felipe Pigna
  10. «Partidos, ideologías e intereses», tomo 7 del Historia Integral Argentina (El sistema en crisis), pág 88 y 89. Buenos Aires: CEAL, sin fecha.
  11. http://www.academia.edu/549368/El_modelo_corporativista_de_Estado_en_la_Argentina_1930-1945
  12. «José Félix Uriburu», artículo en el sitio web de la Cámara de Diputados de Salta.
  13. Ricardo Rodríguez Molas: Historia de la tortura y el orden represivo en la Argentina. Textos documentales (págs. 87-129). Buenos Aires: Eudeba, 1985.
  14. Godio, Julio: El movimiento obrero argentino (1930-1943). Socialismo, comunismo y nacionalismo obrero, pág. 28. Buenos Aires: Legasa, 1989. ISBN: 950-600-139-I.
  15. Rouquie, A: Poder militar y sociedad política en Argentina, tomo 1. Buenos Aires: EMC, 1981. [http://www.monografias.com/trabajos55/golpe-de-estado-en-argentina/golpe-de-estado-en-argentina2.shtml#ixzz34hYuIi5B (Reseña).
  16. Los gobiernos instalados entre 1930 y 1943 defendieron lo que denominaban «fraude patriótico».
  17. Ricardo Rodriguez Molas. Historia de la tortura y el orden represivo en la Argentina. Buenos Aires: Eudeba. p. 60. ISBN 9502301765. 
  18. «Sacarán del parque el busto que recuerda al dictador José Félix Uriburu», artículo en el diario La Mañana, de 2012.
  19. «Balcarce: aprobaron retirar monumento al dictador Uriburu», artículo en el diario La Noticia del 24 de enero de 2014.
  20. Fuente:Libro de los 100 años del diario El Popular de Olavarría

Bibliografía[editar]

  • CAYRO, Antonio J. (1976). «El 6 de setiembre de 1930». Historia Integral Argentina, vol. 6 (La clase media en el poder). Buenos Aires: CEAL. ISBN. 

Enlaces externos[editar]


Predecesor:
Hipólito Yrigoyen
Coat of arms of Argentina.svg
Gobernante de facto, autotitulado presidente

1930-1932
Sucesor:
Agustín Pedro Justo