Isoroku Yamamoto

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Isoroku Yamamoto
IsorokuYamamotoUniform.jpg
Kaigun-Taisho.png 元帥徽章.svg Almirante de la Flota (Gensui)
Años de servicio 1904-1943
Lealtad Bandera de Japón Imperio del Japón
Servicio/rama Naval Ensign of Japan.svg Armada Imperial Japonesa
Unidad Flota Combinada
Condecoraciones Véase Galardones
Mandos Isuzu, Akagi
Participó en

Guerra ruso-japonesa

Segunda Guerra Mundial


Nacimiento 4 de abril de 1884
Bandera de Japón Nagaoka, Imperio del Japón
Fallecimiento 18 de abril de 1943 (59 años)
Bandera de Japón Bougainville, Territorio de Nueva Guinea
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Isoroku Yamamoto (山本 五十六 Yamamoto Isoroku?, Nagaoka, 4 de abril de 1884-Bougainville, 18 de abril de 1943) fue un almirante y comandante en jefe de la Flota Combinada de la Armada Imperial Japonesa durante la Segunda Guerra Mundial. En el apartado político ocupó el puesto de viceministro de Marina entre 1936 y 1939.

Ideó y planificó el ataque a Pearl Harbor y está considerado como uno de los grandes estrategas de la historia de la Armada Imperial.[1]

Biografía[editar]

Familia[editar]

Nació con el nombre de Isoroku Takano (高野 五十六?) en Nagaoka (prefectura de Niigata). Su padre se llamaba Sadayoshi Takano (高野 貞吉?) y fue un samurái menor de Nagaoka-Han. Isoroku es un término japonés antiguo que significa «56» (véase numeración japonesa); el padre de Isoroku tenía 56 años cuando éste nació.[2]​ Por su parte Yamamoto significa «esto», «montaña».

En 1916, cuando Isoroku tenía 32 años, la familia Yamamoto lo adoptó y tuvo que cambiar su nombre —su padre murió en 1913—. Dos años después se casaría con Reiko Mihashi con la que tendría cuatro hijos; dos hijos y dos hijas.[3][4]

Carrera militar[editar]

Inicios[editar]

Yamamoto (Takano) en 1905.

Se enroló en la Academia Naval Imperial en la 32.ª clase en 1901 y se graduó en 1904 con una de las mejores puntuaciones de su promoción —Yamamoto (Takano por aquel entonces) ya poseía potencial de liderazgo y un fuerte temperamento—. Algunos compañeros de su clase fueron Kōichi Shiozawa, Zengo Yoshida y Shigetarō Shimada. En 1905, durante la Guerra ruso-japonesa, fue asignado al crucero Nisshin. En dicho crucero en la victoriosa batalla de Tsushima, cuando se encontraba en su proa, resultó gravemente herido por un fragmento de metralla que le hizo perder dos dedos de la mano izquierda (corazón e índice).[5]​ Pasó 160 días en el hospital naval de Nagasaki y cuando se le declaró una infección en el brazo izquierdo, prefirió arriesgarse y se negó a que se lo amputaran. «Me alisté en la marina con la gran ambición de convertirme en un soldado naval e ir a la guerra. O muero a causa de esta herida infectada —porque me niego a que me amputen el brazo— o me recupero y sigo siendo un soldado. Tengo una probabilidad de salvarme del 50% ¡y voy a apostar por ella!». Ganó la apuesta y salvó el brazo. «Durante toda su vida, Yamamoto consideró sus heridas de guerra como una medalla al valor. Asimismo era muy consciente del hándicap que le suponían. Se esforzaba por no quedarse atrás, por no demostrar a los demás que necesitaba una ayuda especial».[1]

Recuperado totalmente de sus heridas se graduó en las escuelas de artillería naval y torpedos a lo largo de 1907, momento en que fue asignado al destructor Harusame para posteriormente servir en el crucero Aso —ex-Bayan capturado a los rusos durante el sitio de Port Arthur— hasta julio de 1909. Acabado su servicio comenzó en el del Sōya el cual finalizó un año después, en julio de 1910.[6]​ En 1911 se especializó en artillería naval y a finales de año se convertiría en instructor de la Escuela de Artillería Naval.

Con el rango de teniente se graduó en la Escuela de Guerra Naval en 1914, siendo ascendido el año siguiente a teniente comandante. Como formaba parte de la Armada, la cual tenía un espíritu mayoritariamente pacifista —abogaba por la diplomacia de cañonero—, era un declarado rival del Ejército, especialmente del grupo del Kwantung —donde manaban las doctrinas Kōdōha y Tōseiha—.

Período de entreguerras[editar]

Yamamoto junto al Secretario de la Armada de los Estados Unidos Curtis D. Wilbur.

Debido a su brillante expediente fue enviado a los Estados Unidos, donde estudió en la Universidad de Harvard entre 1919 y 1921; por entonces aprendió a hablar un fluido inglés. Cinco años después fue nombrado agregado naval de la embajada japonesa en Washington. Admiraba a los Estados Unidos —y a Abraham Lincoln— y viajó recorriendo el país. Allí tomó conciencia de la necesidad de llevar a cabo una modernización radical de la Armada, especialmente en lo referente al poder aéreo. Así a su regreso a Japón en 1928 se ocupó del desarrollo de la división de aviación naval de la Armada Imperial, de la cual sería un ferviente defensor.[7]​ Por entonces también recibió su primer mando: el crucero ligero Isuzu; posteriormente recibiría el del portaaviones Akagi.

Yamamoto (derecha), viceministro de Marina, con el ministro de Marina Mitsumasa Yonai.

Asistió como consejero naval a la Conferencia Naval de Londres celebrada entre el 21 de enero y el 22 de abril de 1930, cuando era primer ministro de Japón el liberal Osachi Hamaguchi, y donde se acordó que la proporción de tonelaje entre Estados Unidos, Gran Bretaña y Japón pasara del 5:5:3, aprobado en la Conferencia Naval de Washington, a 10:10:7, lo que supuso una pequeña mejora para Japón.[8]

En 1936 fue nombrado viceministro de Marina, siendo ministro el almirante Osami Nagano, y continuó en el cargo con el ministro Mitsumasa Yonai, convirtiéndose en uno de sus más estrechos colaboradores junto con el vicealmirante Shigeyoshi Inoue, jefe de la Oficina de Asuntos Militares del Ministerio de Marina.[9]​ Al siguiente año se autorizaría la construcción de los acorazados clase Yamato —los más pesados y fuertemente armados jamás construidos— con motivo de la doctrina kantai kessen, a los cuales Yamamoto se oponía ya que ningún barco era insumergible. Sobre el tema dijo: «La serpiente más feroz puede ser vencida por un enjambre de hormigas».[10]​ En palabras de Yamamoto, los aviones implementados en portaaviones serían el enjambre mortal de hormigas en la nueva guerra.

Al igual que Yonai e Inoue, en el duro debate que mantuvieron los líderes militares sobre si Japón debía unirse a la Alemania nazi y a la Italia fascista, se opuso frontalmente a la alianza. Los tres marinos estaban convencidos de que conduciría a la guerra con Estados Unidos y con Gran Bretaña, una guerra que la Armada japonesa no estaba preparada para ganar. Temiendo que pudiera ser víctima de un atentado por parte de los ultranacionalistas —anteriormente ya se había opuesto a la invasión de Manchuria (1931) y su posterior guerra con China (1937-1945)—, el ministro Yonai alejó a Yamamoto de Tokio nombrándolo en agosto de 1939 comandante en jefe de la Flota Combinada, a pesar de que éste insistió en seguir en el Ministerio. También nombró para un puesto alejado de la capital al vicealmirante Inoue —quien había leído el Mein Kampf en alemán y conocía los comentarios despreciativos sobre Japón y los japoneses que aparecían, los cuales habían sido suprimidos en la traducción al japonés—.[11]​ Sin embargo, ninguno de los tres pudieron impedir que la alianza de Japón con las potencias fascistas europeas se consumara y el Pacto Tripartito se acabaría firmando en septiembre de 1940.[12]​ Dos meses después sería ascendido al rango de almirante.

Segunda Guerra Mundial[editar]

Ataque a Pearl Harbor[editar]

Yamamoto en 1942.

Yamamoto no creía que Japón pudiera ganar una guerra con Estados Unidos, pero si existía una mínima posibilidad su obligación era aprovecharla, y desde la firma del Pacto Tripartito en septiembre de 1940, al que se había opuesto porque estaba convencido que conduciría a la guerra con las potencias occidentales, había comenzado a diseñar la estrategia de la guerra en el Pacífico. Pronto llegó a la conclusión de que la única opción de victoria para Japón era asestar un golpe decisivo al inicio de la guerra que quizá obligara a Estados Unidos a negociar, y que ese golpe podría ser el ataque a la flota norteamericana del Pacífico en su propia base de Pearl Harbor, en las islas Hawái. Una idea descabellada, y así se lo pareció al embajador norteamericano en Tokio Joseph Grew, cuando a finales de enero de 1941 le llegaron «rumores de guerra» de que «las fuerzas militares japonesas estaban planeando un ataque sorpresa masivo en Pearl Harbor».[13]

En febrero de 1941 Yamamoto le envió una carta al capitán Minoru Genda, miembro de la plana mayor de la 1.ª División Aérea y el mejor piloto de la Armada Imperial, en la que le pedía que «investigara pormenorizadamente la viabilidad de un plan de ataque» con aviones a Pearl Harbor, reconociéndole que «no sería fácil llevar a cabo algo así». En la carta le decía que se trataba de «asestar un golpe a la flota estadounidense en Hawái, de forma que, durante un tiempo, Estados Unidos no pudiera avanzar hacia el pacífico occidental». Dos meses después Yamamoto recibió la contestación redactada por el contraalmirante Takijirō Ōnishi, jefe de la 11.ª División Aérea, que le decepcionó porque Ōnishi y Genda sólo hablaban de bombardeos en picado y en altura y habían descartado el uso de torpedos lanzados desde los aviones debido a la escasa profundidad de las aguas de Pearl Harbor —los torpedos japoneses necesitaban unos treinta metros para no incrustarse en el fondo y dirigirse hacia su objetivo, mientras que la profundidad media en Pearl Harbor era de doce metros—. Pero Yamomoto insistió en que era posible el ataque con torpedos y respondió que habría que mejorarlos y entrenar a los pilotos en su uso.[14]

Maqueta construida en Japón que reproduce la base de Pearl Harbor, sobre la que se realizaron ejercicios de simulación bélica para preparar el ataque.

Genda y Ōnishi se pusieron a trabajar en la solución de los problemas que planteaba el uso de torpedos. Con la ayuda de los técnicos consiguieron reducir drásticamente la profundidad a la que tenían que hundirse para poder dirigirse al blanco, y adiestraron a los pilotos para volar muy bajo y disminuir así la posibilidad de que los torpedos se empotrasen en el fondo marino cuando eran lanzados desde los aviones. En septiembre comenzaron los ejercicios de simulación bélica en la bahía de Kinko, en Kagoshima, elegida por su parecido con Pearl Harbor. Ninguno de los pilotos que participaron, excepto Genda y Ōnishi, sabían cuál era el objetivo. A finales de septiembre el plan de ataque a Pearl Harbor ya estaba listo. Además de Genda y Ōnishi, el principal colaborador de Yamamoto en su elaboración final había sido Kameto Kuroshima, un extravagante oficial de planificación al que Yamamoto estimaba mucho porque le ofrecía soluciones que nunca se le habían ocurrido a él y que se atrevía a contradecirle.[15]

El 29 de septiembre envió un informe al jefe del Estado Mayor de la Armada Osami Nagano, en el que afirmaba que la única posibilidad de victoria sería «conseguir éxitos importantes en las primeras batallas», pero en el que a continuación mostraba sus dudas de que aun así se pudiera alcanzar la victoria en una guerra con Estados Unidos: [16]

Es evidente que una guerra entre Estados Unidos y Japón sería necesariamente larga. Estados Unidos no cejará mientras Japón esté ganando. La guerra durará varios años. Entretanto, los recursos de Japón se agotarán, los barcos de guerra y el armamento quedarán dañados, será imposible reponer el material… Japón se empobrecerá. [...] No se debe librar una guerra con unas probabilidades tan pequeñas de victoria.

Inicialmente el plan de ataque a Pearl Harbor presentado por Yamamoto fue rechazado por el Estado Mayor de la Armada Imperial por ser demasiado arriesgado y por emplear demasiados recursos navales que serían necesarios en otros escenarios bélicos ya que se requerían seis de los diez portaaviones con que entonces contaba la Armada Imperial. Pero Yamamoto no se conformó y envió a Tokio a Kuroshima para que defendiera el plan y como último recurso amenazara con su dimisión y la de todo su equipo si no se aceptaba. El 20 de octubre el Estado Mayor cedió —no podían perder al marino de más prestigio de la Armada— y lo aprobó, a pesar de las dudas que seguía suscitando el plan.[17]

Con la aprobación del Emperador Hirohito al orden de batalla organizado por los Estados Mayores del Ejército y de la Armada el 2 de noviembre, se había decidido fijar el día 30 como la fecha límite para las negociaciones con Estados Unidos, después de la cual se desencadenarían las ofensivas previstas en el Pacífico y el Sudeste Asiático, simultáneamente al ataque a Pearl Harbor.[18]​ Sin embargo, Yamamoto seguía dudando de las posibilidades de una victoria del Japón:[19]

Durante los primeros seis o doce meses de guerra contra los Estados Unidos y Gran Bretaña, causaré estragos en todos sus flancos y conquistaré una victoria tras otra. Después… no tengo esperanzas de ganar.

La 1.ª Flota Aérea «Kidō Butai» al mando del vicealmirante Chūichi Nagumo, partió en secreto de la bahía de Hitokappu, en la isla Iturup, el 26 de noviembre. Hasta ese momento ningún miembro de la tripulación sabían cuál era el objetivo de la misión. Al día siguiente los japoneses recibieron la nota Hull —la cual interpretaron como un ultimátum, incluso como un insulto—, que daba rienda suelta a los oficiales más belicistas para comenzar la guerra. El 1 de diciembre se volvió a reunir la Conferencia Imperial en la que oficialmente se ratificaba la entrada en la guerra.[20][21]

Papel en la guerra[editar]

Tras el exitoso ataque a Pearl Harbor neutralizando gran parte de la Flota del Pacífico, Yamamoto se volcó en ejecutar el plan de guerra japonés más grande ideado por el Ejército Imperial y el Estado Mayor de la Armada. La flota japonesa consiguió importantes victorias los primeros meses de 1942 como la conquista de la isla Wake, o la neutralización de la flota británica en el océano Índico.

Yamamoto fotografiado para la revista Shashinshūho.

Con la conquista de las Indias Orientales Neerlandesas, rica región en petróleo y caucho, los japoneses podrían aumentar su perímetro defensivo y ofensivo. Después de haber alcanzado sus objetivos iniciales con sorprendente rapidez y pocas pérdidas, los japoneses se detuvieron para considerar sus próximos movimientos. Yamamoto y unos cuantos líderes y oficiales militares esperaban que Estados Unidos o Gran Bretaña negociaran un armisticio o un tratado de paz para poner fin a la guerra pero cuando los británicos, al igual que los estadounidenses, no expresaron ningún interés en negociar un alto el fuego con Japón, los pensamientos japoneses se volvieron más hostiles. Estos pensamientos incluían los planes para la conquista de la India y de Australia, inclusive la de Hawái.

Tras ser desechados los planes de invasión de la India, Australia y Hawái, Yamamoto abogó por un ataque decisivo para acabar con la flota estadounidense, a lo que se oponían los marinos más conservadores por ser demasiado arriesgado. Mientras se planeaba la siguiente ofensiva Tokio fue bombardeada en la conocida como incursión Doolittle el 18 de abril. Dicha operación fue llevada a cabo por los portaaviones americanos todavía intactos, momento en que Yamamoto elaboró un plan para su eliminación. La operación también incluía la invasión de las islas Aleutianas en Alaska, y tendría como nombre en clave Operación MI. A la par de esta operación también se planificaba la Operación MO que tendría como objetivo la invasión de Port Moresby.

La operación MO fue un revés para el Japón, pues no lograron por primera vez llevar a cabo su principal cometido. A pesar de conquistar Tulagi y Guadalcanal, la flota del vicealmirante Takeo Takagi no logró capitalizar la batalla del mar del Coral. Los japoneses perdieron al portaaviones ligero Shōhō pero lograron hundir al USS Lexington y dañar gravemente al USS Yorktown, al que incluso daban por hundido. El Zuikaku y el Shōkaku de la 5.ª División de Portaaviones también sufrieron bajas; el primero por pérdidas humanas y de aparatos y el segundo por averías.[22]

Batalla de Midway[editar]

Un mes después de lo acontecido en el mar del Coral, entre el 4 y 7 de junio, se llevó a cabo la batalla de Midway. La compleja Operación MI tendría como objetivo principal la ocupación de las islas Midway para así poder atraer a los portaaviones americanos a una «batalla decisiva» y ampliar su campo defensivo. A su vez, una flota menor tendría que distraer atacando las islas Aleutianas —la 5.ª Flota fue asignada para esta operación—. Mientras, la 1.ª Flota Aérea «Kidō Butai» al mando del vicealmirante Chūichi Nagumo, serviría como la vanguardia del grueso de la flota de Yamamoto. El grueso de Yamamoto comprendía de dos flotas: la 1.ª Flota al mando de él mismo a bordo del Yamato y la 2.ª Flota del vicealmirante Nobutake Kondō —la flota de Kondō sería la encargada de desembarcar las tropas para la invasión—.

Yamamoto durante los primeros meses de 1940.

Nagumo, cuya flota la componían cuatro de los seis portaaviones que anteriormente atacaron Pearl Harbor —el Akagi (buque insignia de Nagumo) y el Kaga de la 1.ª División de Portaaviones a su mando, y el Hiryū y el Sōryū de la 2.ª División de Portaaviones al mando del contraalmirante Tamon Yamaguchi—, sería el encargado de destruir la flota de portaaviones enemiga. Anteriormente Yamamoto había ordenado el lanzamiento de aviones de reconocimiento sobre Pearl Harbor para saber si los portaaviones americanos se encontraban allí, y la creación de una línea avanzada de submarinos para vigilar a estos por si aparecían; la primera de estas ordenes fue abortada y la segunda se retrasó a su llegada en la posición asignada. Para desconocimiento de Yamamoto los estadounidenses habían descifrado el código naval japonés, sabiendo de primera mano que el ataque contra las Aleutianas era una distracción del plan original. Esto, junto con las malas decisiones tomadas por Nagumo y/o mala suerte —el primer ataque contra Midway se produjo con torpedos, ineficaces para bombardeos, puesto que no conocían dónde se encontraban los portaaviones enemigos—, sirvió a los estadounidenses para hundir tres de los cuatro portaaviones de Nagumo cuando estos se encontraban con las cubiertas llenas de aviones armados y llenos de combustible. Yamaguchi, a bordo del Hiryū (el último portaaviones), que había sugerido una rápida acción de batalla en cuanto al cambio de torpedos por bombas, se encontraba ahora con una desventaja de tres a uno. Finalmente Yamaguchi lanzó un ataque contra el USS Yorktown, al que daban por hundido en el mar del Coral, y posteriormente volvió a lanzar un nuevo ataque por error contra el mismo Yorktown —esto debido a la rapidez conque habían reparado los daños del primer ataque—. Vulnerable, el Hiryū fue finalmente hundido.

Con la fuerza de Nagumo destruida y aún con el grueso de la flota intacto, Yamamoto concentró a sus fuerzas para atraer a la flota enemiga y continuar la lucha.[23][24]​ Finalmente esta orden fue desechada y Yamamoto ordenó la retirada de la flota. Esta derrota fue un duro golpe para el Japón, que perdió un gran número de sus bien formados e irremplazables pilotos navales y sirvió como un «punto de inflexión» para el resto de la guerra.

Post-Midway[editar]

Tras la grave derrota sufrida en Midway la estrella de Yamamoto declinó a ojos del Cuartel General Imperial —sin embargo, se le mantuvo en el puesto para mantener alta la moral—, a pesar de que la Flota Combinada de la Armada Imperial todavía seguía siendo poderosa. Continuando las operaciones se creó la Operación FS; la conquista de Samoa y Fiyi para cortar la línea de suministro con Australia. A la par se trabajaba en la construcción del Campo Henderson.

Con el comienzo de la campaña de Guadalcanal y la consiguientes batallas, la Operación FS fue cancelada. Durante la duración de la campaña Yamamoto creó diversos planes para desgastar a las fuerzas navales enemigas, consiguiendo algunas victorias e infligiendo pérdidas y daños considerables a la flota estadounidense en varias batallas navales alrededor de Guadalcanal; isla de Savo, cabo Esperanza y Tassafaronga. Los portaaviones restantes (nuevamente al mando de Nagumo) fueron utilizados en las batallas de las Salomón Orientales (24-25 de agosto) e islas Santa Cruz (25-27 de octubre), en las que lograron infligir daños a sus contrapartes americanos como el USS Enterprise y el hundimiento del USS Hornet —ambos presentes en Midway— y el USS Wasp.

Para abastecer y reforzar a los tropas en Guadalcanal se creó el «Tokyo Express» ideado por Yamamoto. Dicho plan consistía en el uso de destructores, empleando su elevada velocidad para desplegarlos en el punto deseado y regresar a la base de origen en el transcurso de una noche, ideal para ocultarse de los aviones enemigos. Sin embargo, esto fue un alto coste de destructores para la Armada Imperial.

La campaña de Guadalcanal finalizó a principios de 1943, entre el 14 de enero y el 7 de febrero, cuando se llevó a cabo la Operación KE. El plan consistía en la evacuación de las tropas restantes en Guadalcanal, donde finalmente 10 652 soldados fueron los evacuados de la isla los días 1, 4 y 7 de febrero. Yamamoto elogió a todas las unidades involucradas por el éxito.

Muerte[editar]

Última fotografía tomada a Yamamoto el 18 de abril de 1943, el mismo día de su muerte.

A principios de abril de 1943 los servicios secretos de Estados Unidos interceptaron y decodificaron un mensaje indicando que Yamamoto visitaría algunas bases, identificando día y hora de la visita. Se sabía que Yamamoto era un hombre muy disciplinado en términos horarios y que se les presentaba una ocasión única de eliminar a tan formidable opositor. Fue entonces cuando se elaboró una apresurada operación contra Yamamoto. Algunos lo consideraban un asesinato. Sin embargo, después de deliberar, fue aprobado el plan por el mismo presidente Franklin D. Roosevelt, dado que su muerte supuestamente acortaría el conflicto. Se llevó a cabo un ataque de larga distancia con dieciséis cazas P-38 Lightning, de los cuales cuatro serían los ejecutores. Yamamoto al momento de abordar el avión vestía un uniforme caqui del ejército y no su tradicional uniforme blanco de marino e iba sentado inmediatamente tras el piloto.[cita requerida]

Yamamoto iba a visitar tres bases en las islas Salomón el 18 de abril. A las 8:35 horas, el avión del almirante, un transporte Mitsubishi G4M «Betty», escoltado por seis cazas Mitsubishi A6M «Zero» y junto a otro transporte Betty en el que se encontraba su jefe de Estado, el vicealmirante Matome Ugaki, fueron interceptados y derribados por los P-38 sobre Bouganville, donde el Betty de Yamamoto se estrelló en la selva mientras que el de Ugaki lo hizo sobre el mar.

El cuerpo de Yamamoto fue encontrado por una patrulla japonesa al día siguiente. Estaba bajo un árbol sentado en su asiento que fue arrancado por el impacto del fuselaje, empuñando su kai-guntō ceremonial. La autopsia determinó que Yamamoto recibió dos impactos de bala de 12,7 mm; uno en el hombro izquierdo y otro que atravesó su cabeza desde el lado inferior izquierdo saliendo por encima del ojo derecho. Sus restos fueron transportados a Buin y después de la autopsia, fue cremado vistiendo su uniforme. Las cenizas fueron transportadas por aire hasta Rabaul y de ahí llevadas a bordo del acorazado Musashi hasta Japón, donde se le rindió un funeral de Estado en el Santuario Yasukuni, en Tokio, el 5 de junio.[25]

Funeral de Yamamoto

Como homenaje póstumo fue ascendido al rango honorífico de Almirante de la Flota y fue galardonado con el Gran Cordón de la Orden del Crisantemo de 1.ª clase. Sus sucesores fueron el almirante Mineichi Koga (1943-1944), el almirante Soemu Toyoda (1944-1945), y posteriormente el vicealmirante Jisaburō Ozawa (1945), quienes no pudieron emular sus virtudes militares y el Imperio del Japón avanzó inexorablemente hacia la derrota.

Vida personal[editar]

En su tiempo libre le gustaba jugar al go, al shōgi, al póker y al bridge, y solía practicar caligrafía y escribir poesía. Su afición a apostar le llevó a decir que cuando se jubilara le gustaría irse a vivir a Montecarlo para jugar a la ruleta en su famoso casino. «Un hombre no es un hombre si no apuesta», parece que dijo una vez. Por otro lado, se preocupaba mucho por los hombres que tenía a su mando y anotaba en una agenda de piel negra que llevaba consigo el nombre de todos sus subordinados que habían muerto y aprovechaba cualquier ocasión para visitar a sus familias y rezar en el altar de los antepasados.[26]

A pesar de estar casado y tener cuatro hijos le gustaba estar en compañía de su geisha favorita, Kawai Chiyoko. Su esposa reveló en 1954 que estaba más cerca de Kawai que de ella, lo que provocó cierta controversia.[27]

Reconocimiento[editar]

En su ciudad natal Nagaoka se encuentra el Isoroku Yamamoto Memorial Museum (山本五十六記念館?), no muy lejos de la casa donde nació.[28]​ En él se muestra la vida, personalidad, ascenso y efectos personales de Yamamoto, así como el ala izquierda del Mitsubishi G4M «Betty» donde falleció.

Legado[editar]

Yamamoto está considerado el padre de la aviación naval y el concepto del uso del portaaviones como buque capital.

Galardones[editar]

Promociones

Cultura popular[editar]

El personaje de Yamamoto ha aparecido en varias producciones cinematográficas:

Año Película Actor
1953 Taiheiyō no washi Denjirō Ōkōchi
1960 Los tigres del mar (The Gallant Hours) James T. Goto
1968 Almirante Yamamoto (Rengō Kantai Shirei Chōkan: Yamamoto Isoroku) Toshirō Mifune
1969 Aa, kaigun Shōgo Shimada
1970 Tora! Tora! Tora! Sō Yamamura
Gekido no showashi 'Gunbatsu' Toshirō Mifune
1976 La batalla de Midway (Midway)
1981 Rengō Kantai Keiju Kobayashi
2001 Pearl Harbor Mako Iwamatsu
2011 Rengō Kantai Shirei Chōkan: Yamamoto Isoroku Kōji Yakusho

Manga[editar]

  • Como un Drifter en el manga, y posterior adaptación de anime, de Drifters (escrito e ilustrado por Kōta Hirano), en donde es traslado a un mundo paralelo junto a su Buque de Guerra, ahí se reencontrará con Kanno Naoshi, además de conocer a Escipión el Africano.

Referencias[editar]

  1. a b Hotta, 2015, p. 132.
  2. Stille, Mark (2012). «The Early Years». Yamamoto Isoroku (en inglés). Osprey Publishing. ISBN 1849087318. 
  3. Davis, Donald (2006). «Lightning Strike: The Secret Mission to Kill Admiral Yamamoto and Avenge Pearl Harbor». St. Martin's Griffin;. p. 38. ISBN 0312309074. 
  4. Hotta, 2015, p. 133.
  5. http://www.nippon.com/en/files/l00104_ph01.jpg
  6. https://worldofwarships.eu/es/news/common/domo-arigato-mr-yamamoto/
  7. Hotta, 2015, p. 132-134.
  8. Hotta, 2015, p. 134-135.
  9. Hotta, 2015, p. 137.
  10. Thomas, Sea of Thunder
  11. Hotta, 2015, p. 137-139.
  12. Hotta, 2015, p. 139.
  13. Hotta, 2015, p. 141.
  14. Hotta, 2015, p. 141-143.
  15. Hotta, 2015, p. 288-289.
  16. Hotta, 2015, p. 240. "Las dudas del máximo comandante de la Armada, un gran estratega, demostraban que el rumbo hacia la guerra marcado por los estados mayores no guardaba mucha relación con la realidad estratégica del país"
  17. Hotta, 2015, p. 289.
  18. Hotta, 2015, p. 293.
  19. Beevor, 2014, p. 351.
  20. Kershaw, 2007, p. 371.
  21. Hotta, 2015, p. 334-335.
  22. Dull (1978), Evans & Peattie (1997), Lundstrom (1984), Parillo
  23. Willmott, H.P. Barrier and the Javelin. Annapolis: United States Naval Institute Pres, 1983.
  24. Blair, Clay, Jr. Silent Victory. (Philadelphia: Lippincott, 1975).
  25. Glines, 1991, p. 110
  26. Hotta, 2015, p. 134.
  27. H-Net Review: Charles C. Kolb <CKolb@neh.gov> on The Pearl Harbor Papers: Inside the Japanese Plans
  28. http://yamamoto-isoroku.com/wp-content/themes/theme010/images/yamamoto_english.pdf

Bibliografía[editar]

  • Hotta, Eri (2015) [2014]. Japón 1941. El camino a la infamia: Pearl Harbor [Japan 1941]. Barcelona: Galaxia Gutenberg. ISBN 978-84-16252-23-7. 

Enlaces externos[editar]