Humedales de Bogotá

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Borde del humedal de Córdoba en la localidad de Suba.

El desarrollo de los humedales en la sabana de Bogotá se ha constituido en el sistema de tierras húmedas más importante del norte de la cordillera de los Andes siendo este una importante reserva de fauna y flora para la ciudad de Bogotá. Estas tierras permiten el cuidado, conservación y reproducción de una amplia variedad de especies de mamíferos, reptiles y aves. Entre ellas se cuentan más de 70 especies de aves migratorias, gran variedad de especies endémicas y vegetales. Además todos en conjunto forman parte de la cuenca del río Bogotá estos humedales son ricos en fauna y flora, muchos de estos ecosistemas estan de desapareciendo estos humedales por causa del crecimiento avanzado de la poblacion en la ciudad de bogota.

Lamentablemente con el pasar del tiempo y el crecimiento constante de la ciudad de Bogotá se estima que de las 150.000 ha que cubrían los humedales la Sabana de Bogotá en 1940, hoy quedan aproximadamente 1.500 ha.[1]

Se ha logrado identificar en el distrito la presencia de tres tipos de ecosistemas de humedal diferenciados por su origen y posición. Es así como se observan los humedales de planicie ubicados en el área urbana y los humedales de ladera y páramo localizados en el área rural de la capital.[2]

Empresa de Acueducto de Bogotá[editar]

El Plan de desarrollo “Por la Bogotá que queremos”[3] y el Plan de Ordenamiento Territorial conocido por la siglas P.O.T. ha designado a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá como la entidad encargada de rescatar y restaurar los ecosistemas de humedales del distrito de Bogotá, los cuales se encuentran en un amplio estado de deterioro.[4]

Historia Humedales de Bogotá[editar]

El olvido de la historia ha sido uno de los impactos más grandes que han sufrido estos humedales, siendo cada día más evidente con la visión de los humedales completamente errónea, una espalda a estos cuerpos de agua por parte de la comunidad y los entes de control y posterior aprovechamiento de estas circunstancias por parte de constructoras urbanistas de proyecciones de desarrollo netamente económico.

Hace aproximadamente 60.000 años toda la Sabana de Bogotá (incluyendo la ciudad de Bogotá y los municipios cercanos como Soacha, Funza, Mosquera, Madrid, Cota, Chía, Cajicá), estuvo cubierta por el gran Lago de Humboldt y la vegetación que predominaba alrededor era típica de un páramo. A medida que pasaban los años, el clima se hizo más cálido y el fondo del lago empezó a levantarse, hasta que hace 30.000 años las aguas del lago se canalizaron a través del Río Bogotá, hacia el Salto del Tequendama. De esta forma, el gran lago se secó parcialmente separándose en varios cuerpos de agua más pequeños que se fueron albergando plantas propias de bosques andinos y una gran diversidad de fauna como ranas, salamandras, lagartijas, culebras, venados, curíes, conejos, nutrias, chuchas, zorros, comadrejas, y más de cien especies de aves, así nacieron los humedales, según la investigación de Thomas Van der Hammen, científico holandés.

Los cuerpos de agua se consideraban sagrados, por ser el origen de nacimiento de los dioses muiscas donde se convirtieron en centros ceremoniales y fuente de alimentación, en todas las etapas del individuo se consagraba en el agua donde la diosa Muisca “Sie o Sia” acompañaba al individuo desde su nacimiento hasta la muerte, el rito funerario de los caciques era una especie de baño eterno, ya que eran enterrados junto con una gran cantidad de ofrendas de oro en el lecho de una laguna a la que previamente le habían desviado el curso y para finalizar la ceremonia, se liberaban las aguas que cubrían la tumba. Los Muiscas eran en sí los guardianes del agua, mediante prácticas que favorecían la preservación del recurso, como la siembra de árboles para el control de inundaciones.

Hacia el año 1538 el pueblo Muisca, enfrentó sumisión y lo más triste, el destierro cultural en sus creencias y tradiciones, en la conquista española donde se convirtió el territorio en un vividero con todas las comodidades, las calles se alinearon en el sentido de la mayor pendiente, hacia el occidente, permitiendo un buen drenaje de aguas lluvias, por su parte las calles principales, las actuales carreras, seguían el eje de norte a sur desaguando en los ríos que bordeaban la ciudad: El San Francisco y San Agustín, que luego de verter sus caudales en los humedales del occidente de la región, desembocaban en el río Bogotá.

En época de colonia, se dio en la consolidación de ciudad, un sistema de desagüe primitivo, donde las aguas residuales pasaban por el centro de la vía a través de un canal abierto; la mayoría de las viviendas no contaba con ningún dispositivo sanitario y las basuras y aguas residuales eran enviadas al caño público. En 1580 se suplían las necesidades de consumo de agua, de las fuentes del Río San Agustín, San Francisco, Salitre, Fucha y Tunjuelo, las aguas residuales se revertían a los mismos ríos mediante caños o zanjas improvisadas, contaminando el agua que consumían incluyendo los humedales ya que los españoles observaron las prácticas rituales que los muiscas realizaban en torno a estos ecosistemas, crearon todo un sistema de destrucción para eliminar creencias que las consideraban “prácticas satánicas” considerándolos espacios marginales que atentaban a contra el desarrollo económico y social de la región. Los conquistadores al establecerse conformaron un sistema de organización y administración durante la colonia, caracterizada por el esclavismo y una serie de costumbres feudales como las de expulsar sus desperdicios a las aguas, acabando con una tradición de cuidado y protección de los recursos hídricos por parte de los indígenas. Durante esa época se hizo repartición de tierras a los conquistadores españoles, la transformación de la propiedad de la tierra en Bogotá, llevo a convertir estas en propiedad feudal donde se adjudican tierras en haciendas, estas haciendas en su mayoría practicaban la agricultura como medio de subsistencia lo cual generó la utilidad de los cuerpos de agua, entre ellos los humedales, como medio para la obtención de agua potable, como depósitos de aguas residuales, zonas de pastoreo y para cultivo. Además el aprovechamiento de este recurso mediante la explotación piscícola (extracción de guapucha y capitán de sabana para la cuaresma), en sus rondas se recolectaba leña como combustible, igualmente explotación del cangrejo de agua dulce; convirtiéndose estos lugares sagrados en centros de explotación insostenible. Posteriormente el establecimiento de haciendas españolas llevó a actividades de recreación activa como caza y cabalgatas. Hacia el siglo XVIII la ciudad duplicó su población, con relación a 1580 (10.000 habitantes); lo anterior ocasiona un incremento en el abastecimiento de agua potable con tres precarios acueductos que conducían el agua por gravedad: Aguavieja, Aguanueva y San Victorino. Adicionalmente la ciudad contaba con 36 chorros de uso público. Tan sólo unos cuantos habitantes de Santa Fe gozaban del servicio de acueducto, denominado en aquel entonces “pajas de agua”, o “mercedes de agua”.

En la década de los treinta, se inicia un proceso de fraccionamiento de los humedales con obras de infraestructura, a través de la construcción del aeródromo de techo y años más tarde la avenida de las Américas, obras que afectaron grandemente la laguna del Tintal no solo en su morfología sino en su funcionamiento hidráulico. Posteriormente una serie de obras especialmente viales y residenciales, continuó el proceso de fragmentación.

Intervenciones directas como cementerios, centros comerciales, avenidas, embalses como el actual del humedal Tibabuyes o construcción de clubes deportivos, parques de recreación como el humedal Santamaría del lago, vertederos de aguas residuales, barrios ilegales de urbanizaciones e industrias, asentamiento por comunidades desplazadas, etc.

Estas intervenciones no podrían llevarse a cabo si previamente no se iniciara la desaparición de estos cuerpos de agua, es así como residuos de construcción (escombros), orgánicos y basuras son vertidos indiscriminadamente por los dueños de estos intereses así como la plantación de árboles que necesitan grandes cantidades de agua o desplazan especies nativas como pinos y eucaliptos, haciéndolas pasar como un evento natural no provocado.

Localización[editar]

Hoy en día se han definido entre los humedales más importantes de Bogotá para su conservación:

  • Humedal de Capellanía, ubicado en la localidad de Fontibón. Desde el año 1995 este fue dividido en dos debido a la construcción de la avenida La Esperanza. Este presenta un rápido deterioro y se estima que está condenado para desaparecer debido a las industrias que lo rodean, los actuales proyectos de movilidad de la ciudad y futuros desarrollos urbanísticos aprobados por el distrito.[5]
  • Humedal de Córdoba, se encuentra ubicado en la localidad de Suba y actualmente dividido por las avenidas Boyacá, Suba y la calle 120. Es un terreno aún bien conservado e ideal para caminatas, pero requiere un plan de conservación para evitar un deterioro inminente debido al crecimiento urbano.
Humedal de Córdoba en la localidad de Suba.
Humedal Jaboque en la localidad de Engativá.
  • Humedal El Burro, se encuentra ubicado en la localidad de Kennedy, en el pasado formó parte del aluvial del río Bogotá. Este ecosistema hoy en día se encuentra dividido en dos fragmentos por la avenida Ciudad de Cali, siendo el sector oriental el más grande. Además en el futuro avenida Agoberto Mejía causará una nueva fragmentación del ecosistema.[6]
  • Humedal Jaboque, ubicado en el occidente de la ciudad específicamente en la localidad de Engativá, entre el Aeropuerto Internacional El Dorado y la autopista Medellín se encuentra afectado principalmente por las invasiones y la alta concentración de material orgánico provenientes de los vertientes de aguas residuales.[7]
  • Humedal Santa María del Lago, se ubica en la localidad de Engativá cerca de la autopista Medellín entre la avenida Ciudad de Cali y Boyacá. Es posible acceder a este ecosistema a través de la estación de TransMilenio Granja – Carrera 77 o la estación Minuto de Dios o por la red vial a través de la Avenida Boyacá hasta la calle 68.[8] Hoy en día este lugar es ejemplo del balance entre lo natural y el urbanismo. Se encuentra rodeado de calles altamente transitadas como la calle 80 y la avenida Boyacá además de varios conjuntos de edificios. Una amplia área boscosa aún se conserva alrededor de su principal cuerpo de agua. Es un ejemplo de parque urbano lleno de paz y naturaleza. Es uno de los pocos humedales que no está afectado actualmente por los desarrollos urbanísticos de una capital en constante crecimiento.[9]
  • Humedal Tibabuyes, o mejor conocido como Humedal Juan Amarillo se ubica en la localidad de Suba y es el humedal más extenso de la Sabana de Bogotá.[10] Su nombre "Tibabuyes" proviene de la lengua chibcha y su significado es "Tierra de labradores". En este ecosistema los muiscas realizaba la celebración de la fiesta de las flores a la cual asistían los caciques en Engativá, Cota, Funza y Suba.[11] Hoy en día se constituye en un lugar para la apreciación de las aves y la laguna con las comodidades de sillas y rutas no asfaltadas.
  • Humedal de Guaymaral y Torca, se encuentra ubicado en el norte de Bogotá a lado y lado de la Autopista Norte. En 1952 con la construcción de la Autopista Norte se dio paso a dividir al humedal en tres, la sección Occidental conocida hoy como Humedal de Guaymaral, la mejor conservada a nivel de su riqueza natural; la sección Oriental conocida como Humedal de Torca más el separador de la autopista que está en constante tratamiento de conservación.[12] En la actualidad se está construyendo el interceptor de Torca con el objetivo de evitar que las aguas negras de la zona ingresen a los predios del humedal.
  • Humedal La Conejera, se encuentra ubicado en la localidad de Suba. Los planes de conservación de este ecosistema ha involucrado las construcciones de canales para aguas negras, sistemas de alcantarillado para los barrios aledaños y un interceptor de aguas negras que se extiende por todo el costado sur del humedal. Hoy en día es un lugar adecuado para la educación e investigación ambiental.[13]
  • Humedal La Vaca, se encuentra ubicado en la localidad de Kennedy entre Castilla y Corabastos. Es un ecosistema en gran decadencia que se caracteriza porque el 90% de sus terrenos se encuentran hoy invadidos y sus comunidades no tienen el interés de conservarlo o recuperarlo.[14] Se han realizado esfuerzos de recuperación para evitar que sea escondite de la drogadicción y la delincuencia.[15]
  • Humedal de Techo, se encuentra ubicado en la localidad de Kennedy en la cuenca de los ríos Bogotá, Tunjuelito y Fucha. El ecosistema presenta dos cuerpos de agua divididos por un conjunto de construcciones ilegales y atravesado por la calle 84. En 2008 el Distrito de Bogotá emitió el Decreto 457[16] donde se prohíbe la urbanización, relleno, construcción y cualquier otra actividad que coloque en riesgo la preservación de este espacio, declarado en alerta naranja por su importante deterioro.[17]
  • Humedal Tibaníca, se encuentra ubicado en la localidad de Bosa. Limita al norte con los barrios Charles de Gaulle y Villa Anni, al oriente con los barrios José María Carbonell, al occidente y al sur con el Municipio de Soacha (Hacienda Llano Grande y los barrios Los Olívos, La María y Ciudad Verde), Tibanica se encuentra en la cuenca del río Bogotá, en la parte plana, específicamente en la subcuenca del río Tunjuelito (sur de la ciudad), la cual tiene un sistema de quebradas y pequeños ríos afluentes que drenan los cerros y terrenos del suroriente de la sabana de Bogotá. Tibanica es uno de los humedales más afectados y reducidos de la ciudad, pero así mismo, es la única área natural en la localidad de Bosa, por lo que presta un importante servicio social a nivel paisajístico, de recreación pasiva y educación ambiental.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Descripción General de los Humedales Consultado el 28 de diciembre
  2. Humedales Consultado el 28 de diciembre
  3. Plan de desarrollo “Por la Bogotá que queremos” Consultado el 2 de febrero de 2010
  4. Secretaria Distrital de Planeación Consultado el 2 de febrero de 2010
  5. General de los Humedales de Bogotá Consultado el 22 de diciembre de 2009
  6. Humedal El Burro Consultado el 3 de enero de 2010
  7. Humedal de Jaboque Consultado el 30 de enero
  8. Humedal Santa María del Lago Consultado el 29 de enero
  9. Un balance entre el urbanismo y lo natural Consultado el 29 de enero
  10. Humedales de Bogotá Consultado el 1 de febrero de 2009
  11. Historia de los Humedales - Humedal de Juan Amarillo Consultado el 1 de febrero de 2009
  12. Descripción General de los Humedales de Bogotá Consultado el 22 de diciembre de 2009
  13. Parque Humedal La Conejera Consultado el 28 de diciembre
  14. Descripción General Humedales de la Vaca Consultado el 28 de diciembre
  15. La Vaca recupera su espejo de agua Consultado el 28 de diciembre
  16. DECRETO 457 DE 2008 Consultado el 29 de diciembre de 2009
  17. Qué pasará con el humedal de Techo Consultado el 29 de diciembre de 2009

Enlaces externos[editar]

·gerson