Benahoarita

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Benahoarita
Lapalma cantones prehispanica2.jpg
Antigua división de cantones en la Isla de La Palma en el periodo de los auaras
Otros nombres auarita
Ubicación Bandera de España España
Población total En el momento de la conquista se calcula que había un mínimo de 1 200 aborígenes en La Palma.
Idioma Bereber canario
Religión Animismo (Mitología guanche)
Etnias relacionadas Bereberes
Asentamientos importantes
1.º Flag of La Palma with CoA.svg La Palma
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Benahoarita o auarita es el término con el que se conoce a los aborígenes de la isla de La Palma, en las islas Canarias, que habitaban la misma antes de la conquista europea a finales del siglo xv.[1]

La fecha más antigua para el poblamiento de La Palma es del 250 a.C.[cita requerida]

Origen del término[editar]

El término benahoarita deriva de Benahoare —'mi patria', 'mi tierra'—, nombre por el que los aborígenes conocían a su isla según el historiador Juan de Abreu Galindo, siendo un neologismo utilizado por vez primera por el autor francés Sabin Berthelot en su obra Ethnografia y anales de la conquista de las Islas Canarias publicado en 1842. En ella nombra a los aborígenes como haouarythes, basándose en la comparación que George Glas hacía entre el Benahoare aborigen con la tribu Beni-Howare del Atlas africano en su obra The History of the Discovery and Conquest of the Canary Islands de 1764. Sin embargo, en las fuentes históricas tradicionales no aparece el gentilicio utilizado por los aborígenes para designarse a si mismos, sino que al referirse a los antiguos habitantes de La Palma se les denomina simplemente como palmeses.[2] [3] [4] [5] [6]

Los aborígenes[editar]

Algunos investigadores suponen una población aborigen en el momento de la conquista de unos 1 200 habitantes para toda la isla.[1]

Se cree que los primeros habitantes de la isla de La Palma provienen de algunas tribus bereberes con emplazamiento en el noroeste del continente africano. Se desconoce si vinieron por propia voluntad o llegaron de otra forma a través de otras civilizaciones mediterráneas como los romanos o fenicios.

Respecto a sus características antropométricas, los restos hallados en los yacimientos muestran que la estatura media era de entre 1,64-1,67 metros para los hombres y de 1,53-1,56 metros para las mujeres.[1]

Modo de vida[editar]

Los benahoaritas vivían fundamentalmente del pastoreo de cabras, ovejas y cerdos, que complementaban con la recolección de frutos y raíces, así como con el marisqueo. No conocían la agricultura, no exisiendo entre ellos ninguna clase de cereal, que era sustituido por las semillas del amagante Cistus symphytifolius y las raíces de helechos.[4] [1]

Vestían con pieles de cabra y usaban zapatos hechos con cuero de cerdo, habitando preferentemente en cuevas cerca de las desembocaduras de los barrancos, así como en los tramos medios de estos. También construían chozas de piedra seca.[4] [1]

Los aborígenes solían tener enfrentamientos bélicos entre cantones por entrar en los términos ajenos o por simple venganza ante alguna ofensa. Las armas que utilizaban eran varas de madera aguzadas que denominaban mocas. Algunas tradiciones recogidas por el historiador Juan de Abreu Galindo hablaban de que los benahoaritas ponían a las mujeres al frente en tiempos de guerra.[4]

Los antiguos palmeros enterraban a sus muertos en cuevas sepulcrales, no existiendo pruebas de la práctica de la momificación como sí sucedía en otras islas del Archipiélago.[1]

División territorial[editar]

Aunque las fuentes no coinciden, pues aparecen subdivisiones internas o distintos topónimos para designar un mismo territorio, suele aceptarse que la isla se hallaba dividida en doce cantones o segmentos a la llegada de los conquistadores. Estos cantones y sus respectivos señores o capitanes —señalados entre paréntesis— eran:[4]

  • 1 Aridane (Mayantigo). Que se extendía por gran parte del Valle de Aridane (los modernos municipios de El Paso, Los Llanos y Tazacorte).
  • 2 Tijuya (Chedey). Que se extendía desde el anterior hasta la montaña de Tamanca. Abarcaría las zonas actualmente conocidas como Tajuya, Todoque, Puerto Naos, La Laguna y parte de Las Manchas.
  • 3 Tamanca (Tamanca). Se extendía hasta el Charco. Abarcaría parte de lo que es hoy Las Manchas.
  • 4 Ahenguareme (los hermanos Echentire y Azuquahe). Correspondería al actual Fuencaliente.
  • 5 Tigalate (los hermanos Juguiro y Garehagua). Aparece en ocasiones denominado también como Mazo. Abarcaría el territorio del municipio de Mazo actual.
  • 6 Tedote (los hermanos Tinisuaga, Agacensie y Bentacayse). Corresponde a Santa Cruz de la Palma y Las Breñas.
  • 7 Tenagua (Atabara). Corresponde a Puntallana.
  • 8 Adeyahamen (Bediesta). Corresponde al actual municipio de San Andrés y Sauces.
  • 9 Tagaragre (Temiaba y Autinmara). Correspondería a Barlovento
  • 10 Tegalgen (Bediesta). Abarcaría el actual Garafía
  • 11 Tijarafe (Atogmatoma). Abarcaría los actuales municipios de Tijarafe y Puntagorda.
  • 12 Aceró (Tanausú). Ubicado en el término de la Caldera de Taburiente.

A diferencia de Tenerife o Gran Canaria, en La Palma no existía ninguna superestructura por encima de estas unidades. De hecho este sistema de poder no era permanente y estas unidades o segmentos podían estar divididas en otras más pequeñas; en fuentes del siglo xvi se hace referencia a otras unidades como el «bando de Gazmira».

Religión[editar]

Los benahoaritas eran idólatras según los historiadores, siendo adoradores de los astros como el sol o la luna. También creían en un dios del cielo, al que denominaban Abora, y en un genio o espíritu maligno llamado Iruene que se les aparecía en forma de perro lanudo, así como en la vida después de la muerte.[4] [1]

Cada cantón poseía un lugar de culto señalado donde levantaban pequeños montículos de piedras a modo de pirámides y en cuyos alrededores se juntaba la población para sus devociones a modo de bailes, luchas y juegos. Una excepción la constituía el cantón de Aceró, en cuyas laderas se encontraba el roque de Idafe, en cuya base depositaban ofrendas de carne para que el roque no cayese y los destruyese. Según las pruebas arqueológicas, parece que los benahoaritas practicaban también sacrificios de animales en determinados lugares.[4] [1]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c d e f g h Hernández Pérez, Mauro S. (1972). «Contribución a la Carta Arqueológica de la isla de la Palma (Canarias)». Anuario de Estudios Atlánticos (Las Palmas de Gran Canaria: Patronato de la Casa de Colón) (18): 537-641. ISSN 0570-4065. 
  2. Berthelot, Sabin (1849) [1842]. Ethnografia y anales de la conquista de las Islas Canarias. Santa Cruz de Tenerife: Imp., Litogr. y Librería Isleña. 
  3. Glas, George (1764). The History of the Discovery and Conquest of the Canary Islands [La Historia del Descubrimiento y Conquista de las Islas Canarias] (en inglés). Londres: R. & J. Dodsley. 
  4. a b c d e f g Abreu Galindo, Juan de (1848) [1632]. Historia de la conquista de las siete islas de Gran Canaria. Santa Cruz de Tenerife: Imprenta, Litografía y Librería Isleña. 
  5. Wölfel, Dominik Josef (1965). Monumenta Linguae Canariae. Die Kanarischen Sprachdenkmäler. Eine Studie Zur Vor- und Frühgeschichte Weißafrikas [Monumenta Linguae Canariae. Los monumentos del habla canaria. Un estudio sobre la prehistoria y la historia del África Blanca] (en alemán). Graz: Akademische Druc. 
  6. Llamas Pombo, Elena; Trapero, Maximiano (1998). «¿Es guanche la palabra guanche?». Anuario de Estudios Atlánticos (Las Palmas de Gran Canaria: Patronato de la Casa de Colón) (44): 99-196. ISSN 0570-4065.