Accidente cerebrovascular

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Accidente cerebrovascular (ACV)
Head MRI stroke.JPG
RMN de cráneo mostrando hemorragia intracerebral profunda (cerebelo): zona oscura, 30 horas desde el inicio de la enfermedad actual.
Clasificación y recursos externos
Especialidad Neurología
CIE-10 I61-I64
CIE-9 434.91
CIAP-2 K90
OMIM 601367
MedlinePlus 000726
PubMed Buscar en Medline mediante PubMed (en inglés)
eMedicine neuro/9 emerg/558 emerg/557 pmr/187
MeSH D020521
Sinónimos
  • ictus
  • infarto cerebral.
  • apoplejía
  • accidente cerebrovascular (ACV)
  • enfermedad cerebrovascular (ECV)
  • ataque cerebrovascular (ACV)[1]
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Los términos accidente o ataque cerebrovascular (ACV),[2] [3] infarto cerebral, derrame cerebral o, menos frecuentemente, apoplejía son utilizados como sinónimos del término ictus.

Etiología principal o causas principales de un ACV[editar]

La principal causa es la presión arterial elevada, a la anterior causa le sigue el sedentarismo (poca movilidad corporal, en especial de las extremidades inferiores, falta de caminatas que duren al menos media hora al día), el alto consumo de colesterol LDL como el que se da al consumir con frecuencia la comida chatarra a lo que puede sumarse el consumo de alcohol en exceso, fumar tabaco, drogarse, padecer problemas cardíacos como la fibrilación auricular u otras afecciones inicialmente no cardíacas ni vasculares como : diabetes, distrés; cualquiera de estos factores o más de uno al mismo tiempo (por ejemplo la comida chatarra es elevada en colesterol liviano o nocivo y el sedentarismo predispone a la diabetes etc, mientras que el estrés negativo o distrés es trombolítico) son factores nocivos predisponentes para ACVs. [4]

Tipos de ACV[editar]

El ataque cerebrovascular tiene dos formas bien diferenciadas:

  • ictus isquémico o infarto cerebral: una isquemia (disminución importante del flujo sanguíneo) en el cerebro, de manera anormalmente brusca;
  • ictus hemorrágico, derrame cerebral o hemorragia cerebral: la hemorragia originada por la rotura de un vaso cerebral.

Las enfermedades cerebrovasculares constituyen, en la actualidad, uno de los más importantes problemas de salud pública. Son la tercera causa de muerte en el mundo occidental, la primera causa de invalidez permanente entre las personas adultas y una de las principales causas de déficit neurológico en el anciano. No obstante, se ha demostrado que los ataques cerebrovasculares (ACV) en niños de 0 a 14 años son los que tienen más facilidad de recuperación, debido a que tienen un cerebro flexible y joven.

El daño cerebral supone una ruptura en la trayectoria vital del paciente y, por su elevado coste sociosanitario, condiciona las situaciones familiares, sociales e institucionales.

Epidemiología[editar]

Prevalencia:

  • El 3.5 % en la población mayor de 64 años.
  • En España hay de 150 a 250 casos anuales por cada 100 000 habitantes.

Incidencia por edad y sexo:

  • De 65 a 74 años la presencia es mayor en hombres.
  • A partir de los 75, la prevalencia asciende significativamente entre mujeres.

Mortalidad:

  • En Europa es la tercera causa de muerte. Por sexos, es la primera causa de mortalidad en la mujer.
  • En España es la primera causa de muerte en mujeres y segunda en hombres.[5] Cada año el ictus provoca 90 muertes cada 100 000 habitantes.
  • Durante el primer mes tras el ictus, la mortalidad es mayor del 25 %.

Morbilidad:

  • El 32.3 % requiere rehabilitación.
  • El 27.4 % presenta discapacidad para alguna actividad básica de la vida diaria.
  • El 17.7 % de los pacientes que han sufrido un ictus son dependientes a los seis meses.
  • El 12.5 % sufre depresión en los tres primeros meses.
  • El 10 % evoluciona a demencia en los tres meses siguientes.

Otros problemas que presentan derivados del ictus se refieren a: epilepsia, espasticidad, incontinencia urinaria, problemas intestinales, úlceras de decúbito, etc.

El número de personas afectadas, la duración, gravedad y variedad de las secuelas, su repercusión en la calidad de vida de los afectados y sus familias, sus consecuencias económicas y productivas convierten al daño cerebral adquirido en un problema sociosanitario de primera magnitud.[2]

Clasificación[editar]

Sección de cerebro procedente de un difunto que sufrió un ataque cerebrovascular (ACV) a nivel de la arteria cerebral media.

Según su etiología, un ataque cerebrovascular (ACV) tiene dos variantes: isquémicos (embólico y trombótico) y hemorrágicos.[3] El cuadro clínico es variado y depende del área encefálica afectada.

Ictus isquémico[editar]

Ilustración de un ataque cerebrovascular (ACV) embólico que muestra el obstáculo atascado en una arteria.

Un ataque cerebrovascular isquémico o ataque cerebrovascular oclusivo, también llamado infarto cerebral, se presenta cuando la estructura pierde la irrigación sanguínea debido a la interrupción súbita e inmediata del flujo sanguíneo, lo que genera la aparición de una zona infartada y es en ese momento en el cual ocurre el verdadero “infarto cerebral”, y se debe sólo a la oclusión de alguna de las arterias que irrigan la masa encefálica, ya sea por acumulación de fibrina o de calcio o por alguna anormalidad en los eritrocitos, pero generalmente es por arterioesclerosis (también ateroesclerosis, de ateroma) o bien por un émbolo (embolia cerebral) que procede de otra localización, fundamentalmente el corazón u otras arterias (como la bifurcación de la carótidas o del arco aórtico). La isquemia de las arterias cerebrales puede producirse por los siguientes mecanismos y procesos:

De origen vascular o hemodinámico[editar]

Estenosis de las arterias (vasoconstricción) reactiva a multitud de procesos (vasoespasmo cerebral). Con frecuencia se debe a una disminución del gasto cardíaco o de la tensión arterial grave y mantenida, lo que genera una estenosis y el consecuente bajo flujo cerebral.

De origen intravascular[editar]

Trombótico o aterotrómbico

Se forma un coágulo en una de las arterias que irrigan el cerebro (trombo), lo que provoca la isquemia; este fenómeno se ve favorecido por la presencia de placas de aterosclerosis en las arterias cerebrales.

Embólico

Es consecuencia de un coágulo formado en una vena de otra parte del cuerpo (émbolo) y que, tras desprenderse total o parcialmente, viaja hacia el cerebro a través del torrente sanguíneo. También puede deberse a otro material llegado al torrente circulatorio por diferentes motivos. Habitualmente es un coágulo formado en el corazón, o también una fractura (embolismo graso), un tumor (embolismo metastásico), un fármaco o incluso una burbuja de aire. Al llegar a las pequeñas arterias cerebrales, el émbolo queda encallado cuando su tamaño supera el calibre de estas, dando lugar al fenómeno isquémico.

De origen extravascular[editar]

Estenosis por fenómenos compresivos sobre la pared vascular: abcesos, quistes, tumores y otros.

Ictus hemorrágico[editar]

Un sangrado intracerebral (flecha inferior) con edema circundante (flecha superior).

Se deben a la rotura de un vaso sanguíneo encefálico debido a un pico hipertensivo o a un aneurisma congénito. Pueden clasificarse en: intraparenquimatosos y hemorragia subaracnoidea.

La hemorragia conduce al ataque cerebrovascular (ACV) por dos mecanismos. Por una parte, priva de riego al área cerebral dependiente de esa arteria, pero por otra parte la sangre extravasada ejerce compresión sobre las estructuras cerebrales, incluidos otros vasos sanguíneos, lo que aumenta el área afectada. Ulteriormente, debido a las diferencias de presión osmótica, el hematoma producido atrae líquido plasmático, con lo que aumenta nuevamente el efecto compresivo local. Es por este mecanismo por lo que la valoración de la gravedad y el pronóstico médico de una hemorragia cerebral se demora 24 a 48 horas hasta la total definición del área afectada. Las causas más frecuentes de hemorragia cerebral son la hipertensión arterial y los aneurismas cerebrales.[cita requerida]

Cuadro clínico[editar]

Los síntomas de un ataque cerebrovascular son muy variados, en función del área cerebral afectada: pueden ser síntomas puramente sensoriales o puramente motores o una combinación de ambos (sensitivomotores). Los más frecuentemente diagnosticados son:

  • Pérdida de fuerza en un brazo o una pierna, o parálisis en la cara (hemiparesia/hemiplejía);
  • Dificultad para expresarse, entender lo que se le dice o lenguaje ininteligible (disartria);
  • Dificultad al caminar, pérdida de equilibrio o de coordinación;
  • Mareos, dolor de cabeza brusco, intenso e inusual, casi siempre acompañado de otros síntomas;
  • Pérdida de la visión en uno o en ambos ojos;
  • Además de las manifestaciones físicas, hasta un 50 por ciento de las personas que sobreviven a su ataque cerebral sufren depresión durante los primeros años; a pesar de esto, en la mayoría de los casos se omite el diagnóstico, lo que repercute negativamente en el paciente.

No obstante, numerosos cuadros de ataque cerebrovascular (ACV) de baja intensidad y duración pasan inadvertidos, debido a lo anodino de la sintomatología: parestesias, debilidad de un grupo muscular poco específico (su actividad es suplida por otros grupos musculares), episodios amnésicos breves, pequeña desorientación y otros. Son estos síntomas menores los más frecuentes, y tienen una gran importancia, porque dan un aviso prematuro acerca de la patología subyacente.

Primeros auxilios[editar]

En realidad los primeros auxilios que corresponden a un ataque cerebrovascular (ACV), una hemorragia cerebral o ictus debe llevarlos a cabo, lo más pronto posible, el personal médico, y deberá mantenerse, mientras tanto, a la persona afectada en la mayor calma e inmovilidad posibles (sin esfuerzos ni violencia) hasta la llegada del personal médico (sin administrar al afectado ningún fármaco no prescrito por autoridad médica). Las cuatro primeras horas son cruciales para la atención de quien sufre un ACV, y durante ese lapso es necesaria la participación del personal médico.

Para considerar la existencia de un ACV, por leve que este sea ―es necesario recordar que un ataque cerebrovascular (ACV) leve puede transformarse en uno grave―, se debe tener en cuenta el siguiente cuadro sintomático, llamado en inglés FAST (‘rápido’, en la traducción al español, ya que ante estos síntomas la atención médica debe ser urgente), que en inglés son las iniciales de Face Arm Speech Test, ‘prueba de rostro (face), brazos (arms) y habla (speech)’, que consiste en lo siguiente:

  • Face (‘rostro’): asimetría muscular involuntaria de las facciones.
  • Arms (‘brazos’): no puede mover voluntariamente uno o ambos brazos o siente una parestesia especial en uno o en ambos brazos, o un “hormigueo”.
  • Speech (‘habla’): tiene dificultad para hablar, y la voz se le escucha como la de alguien embriagado o alcoholizado, aunque la persona afectada no haya ingerido bebida alcohólica.[6]

Rehabilitación[editar]

Se requiere de un programa de rehabilitación interdisciplinaria que provea una asistencia integrada para las personas que han sobrevivido a un ataque cerebral. Esta debe atender tanto los aspectos motores como los relacionados con el habla, los trastornos visuales, las actividades de la vida diaria y las secuelas incapacitantes como la espasticidad, para que el sobreviviente del ACV puedan alcanzar un grado de independencia suficiente como para retomar, al menos parcialmente, sus actividades habituales. Este equipo interdisciplinario debe estar formado por fisioterapeutas, neuropsicólogos, fonoaudiólogos, logopedas, terapeutas ocupacionales, y los relacionados con la medicina, como el médico rehabilitador o fisiatra, el psiquiatra y el neurólogo.

Otro grupo que se ve afectado luego de un ACV son los familiares y amigos de la persona quienes requieren de orientación sobre la mejor manera de acompañar a la persona que se está recuperando de su ataque cerebral. Esto fundamentalmente porque, ante la incertidumbre y angustia en la que se encuentran, pueden actuar obstaculizando el proceso de rehabilitación.

Prevención[editar]

Día mundial[editar]

El 29 de octubre es el Día Mundial de Lucha contra el ACV.[8]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. «Accidente cerebrovascular», artículo en español en el sitio web Christopher Reeve.

    Con el uso del término «ataque cerebral», el accidente cerebrovascular tiene un nombre definitivo y descriptivo.



  2. a b Ramírez Moreno, Dr. José María: «Conceptos básicos en las enfermedades cerebrovasculares», artículo en PPT en el sitio web Neurodidacta, del Hospital Universitario Infanta Cristina, en Badajoz (España).
  3. a b «¿Qué es el ictus?, ¿cuáles son sus causas?», artículo en el sitio web Ictus SEN, del Grupo de Estudio de Enfermedades Cerebrovasculares de la SEN.
  4. ACV ataques hábitos saludables para evitarlo
  5. http://web.archive.org/web/http://www.ictusfederacion.es/el-ictus/
  6. «Guía resumida para pacientes de ictus en atención primaria», artículo en español en el sitio web Madrid.org.
  7. «Prevención de la apoplejía», artículo en español en el sitio web NINDS (National Institute of Neurological Disorders and Stroke). Publicado bajo dominio público.
  8. El próximo 29 de Octubre se conmemora el Día Mundial de Lucha contra el ACV

Enlaces externos[editar]