José (patriarca)
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- (Este artículo es sobre José, hijo de Jacob, para información sobre el padre putativo de Jesús, véase: José de Nazaret)
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Según el relato del libro del Génesis, José fue uno de los doce hijos de Jacob. Su madre fue Raquel.
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[editar] Libro del Génesis
José es el undécimo hijo de los doce hijos de Jacob (y, por ende, ancestro de una de las doce tribus de Israel). Su madre Raquel era la mujer amada por Jacob, por esta razón era el más querido por su padre lo que produjo la envidia de sus hermanos: Además, tenía sueños en los que aparecía alzado por encima de éstos, prediciendo lo que iba a suceder en el futuro. Por ser el favorito y quien quería Jacob que fuese su sucesor le compró una túnica roja digna de un Rey, lo que enfureció aun más a sus hermanos, que buscaban la ocasión para vengarse. Un día sus hermanos llevaron a sus animales a pastar en un lugar lejano a sus tiendas, al pasar los días y ver que no regresaban, Jacob envió a José a buscarlos y ver que se encuentrasen bien. Sus hermanos al ver desde lejos que venía José planearon matarlo, cuando llegó lo tiraron a un pozo de agua vacío y lo tuvieron hasta decidir qué hacer con él, al otro día pasó por esos lugares una caravana de mercenarios que se dirigían a Egipto y sus hermanos lo vendieron como esclavo y de regreso con Jacob le mintieron que encontraron su túnica la cual habían mojado con sangre de cordero para hacer creer a Jacob que fue atacado por una bestia del bosque que lo mató. Jacob lloró la muerte de su hijo querido sin consuelo. De esta manera José sale de Canaán (Israel) y llega a Egipto.
[editar] Vida en Egipto
Allí fue vendido y llevado a la casa de Potifar, este al ver que Joseé sabía leer y manejaba los números (enseñado por su padre) le confía la administración de su casa convirtiéndose en la mano derecha de Potifar. En los tiempos como esclavo trabaja mucho y siempre confiando en Dios que algún día iba a regresarlo a sus tierras con sus padres y hermanos, se había convertido en un joven fornido. La esposa de Potifar que quedaba en la casa cuando este salía se fijó en él e intentó seducirle. Un día llama a José a su habitación y trata de tomarlo pero él se resiste y sale de la habitación dejando en las manos de la señora una prenda. Viendo que no logra su objetivo y sabiendo que podía denunciarla José, lo acusa de intentar aprovecharse de ella y como prueba tenía su prenda. Potifar dudó de esto pues el conocía a Jose y sabía que era incapaz de hacer esto, pero del otro lado estaba su esposa que insistía en que lo matase. Él decide enviarlo a la cárcel. Allí se encontró con el copero y el panadero del faraón, quienes fueron a parar en la cárcel porque estaban acusados de robar una copa de oro, estando allí ambos tuvieron un sueño y José le pidió que le contasen porque él podía descifrar qué significaba. El copero le contó: "En mi sueño que tengo en mis manos racimos de uva de la mejor calidad, las exprimo sobre la copa del faraón y se convierten en el mejor vino". José le explicó que su sueño significaba que se resolverá el caso de la copa y será encontrado inocente y volverá a servir al Faraón. Viendo el panadero que había dado una respuesta favorable al copero, le pidió que también le interpretara su sueño y le dijo: "En mi sueño voy caminando con una canasta en mi cabeza llena del mejor pan y de repente pasan sobrevolando cuervos que comen este pan y no queda ni una miga". Jose se entristeció y le dijo que lo que significaba su sueño era de que él iba a ser encontrado culpable y lo iban a matar. Pasó unos días y ocurrió tal como había dicho José, el copero quedó libre y volvió a su puesto mientras que el panadero fue declarado culpable y lo mataron, cuando el copero se despidió de José, este le recomendó que le hablara de él al Faraón para que pueda salir de la cárcel, este por miedo no le dijo nada al Faraón y José siguió en la cárcel. Pasó el tiempo y uno de esos días el faraón se encontraba muy nervioso porque tenía dos sueños que lo atormentaban y llamaba a sus brujos y adivinadores para que descifraran que significaban, pero ellos no lograban convencerle y el seguía muy nervioso. Un día el copero se acordó de José y le dijo al faraón lo que había sucedido con el y que este joven pudo predecir la decisión que tomo el Faraón con respecto a ellos, este mando a traerlo y recomendó que no le dijeran una palabra sobre la razón por la cual era llevado al Faraón. Al ingresar José en la sala donde estaba el Faraón, todos los que lo acompañaban se arrodillaron para adorarlo pero José permaneció de pie a pesar de que le decían que se arrodillase. El Faraón al verlo le dijo con voz fuerte: "Y tu que Levita!!, es que acaso no sabes que puedo matarte!!" y José le contesto: “Es que en verdad el faraón es grande pero solo puedo arrodillarme y adorar a mi Dios, aun en peligro de muerte". Esto le agradó al Faraón ya que decía que no tenia miedo de morir por lo tanto no iba a mentir para poder dejar la cárcel. Entonces le dijo: “Por las noches no puedo dormir por que un sueño me atormenta, en el aparecen 7 vacas gordas y relucientes alimentándose de los pastizales y de repente aparecen otras 7 vacas pero flacas que devoran a las gordas y todo es desesperación y hambre”. Entonces José le preguntó: “¿hay otro sueño que atormente al Faraón?” quedaron todos sorprendidos porque nadie le había contado sobre los dos sueños, entonces le dijo: “cuando vuelvo a dormir nuevamente un sueño me atormenta pero en este hay 7 espigas verdes y gordas en los campos, cuando de repente aparecen 7 espigas secas y flacas y se devoran a las verdes” que significa esto? pregunto el Faraón. “Mi Dios habló por intermedio del Faraón y en verdad los dos sueños significan una sola cosa" contestó José y siguió: "las vacas gordas y las espigas verdes significan que vendrán 7 años de abundancia, donde habrá grandes cosechas y abundante alimento, luego vendrán 7 años de sequía y escasez donde habrá hambre y desesperación" y continuó: "el hecho de que fueran dos sueños significa que ya está decido y sucederá” el faraón entonces le dijo: “Si tu Dios nos habló por intermedio mío, ¿que recomendad que tenemos que hacer?” y le contestó “tendrá que construir silos y nombrar un administrador que se encargue de separar un 1/4 de la cosecha de los años de gracia y almacenar para los años de escasez” El Faraón sorprendido exclamó: “¡¡¿Como puede salir tanta sabiduría de un esclavo?!!” y nombró a José gobernador de Egipto diciendo: “Solo el Faraón estará por encima de ti, todo Egipto te obedecerá”. Luego de esto se acercó Potifar a pedir disculpas por lo que lo había mandado a la cárcel y José le dijo: “hermano y amigo mío, el perdón es más grande que la ira” y así perdonó a Potifar. Pasó el tiempo y José se casó y tuvo dos hijos pero jamás olvidó a su padre y hermanos en quienes pensaba y se entristecía, nunca perdió la esperanza de volver a verlos.
[editar] Reencuentro con sus hermanos y su padre
Finalmente, cuando la escasez golpeó a Egipto, llegó el hambre también a las tierras de Canaán donde estaba Jacob con su gente. Enterados de que en Egipto había abundante comida envió a los diez hermanos de José a buscar alimentos dejando a Benjamín, el hermano menor (también hijo de Raquel) a su lado. Sus hermanos llegaron hasta la corte del faraón para pedir ayuda, cuando estaban al frente de José, él los reconoció pero ellos no lo reconocieron. Entonces José planó probarlos par ver si habían cambiado y le dijo: "Ustedes son ladrones y espías que vienen a ver los silos para robar", ellos consternados le contestron que son todos hermanos, hijos de Jacob. José le dijo: “como un hombre puede ser tan ricos en hijos” y ellos le dijeron que en realidad eran 11 y no 10, pero su hijo menor quedó junto a su padre, José le dijo que se llevarían alimento pero para probar lo que ellos decían tenían que volver y traer al hijo menor, Benjamín, con ellos y mientras tanto hizo quedar a uno de ellos. Cuando regresaron con Jacob, este se puso muy triste por el hijo que quedó en Egipto pero les dijo que no iban a volver con Benjamín porque ya había perdido a José y no soportaría perder a Benjamín, el único hijo de Raquel que le quedaba (Raquel murió al tener a Benjamín por eso eran los dos únicos hijos de ella). Pero la sequía y escasez continuó y tuvieron que volver a Egipto pero esta vez con Benjamín, caso contrario iban a morir todos pero de hambre. Al llegar, José se alegró porque iba a ver a su hermano menor después de mucho tiempo, entonces ordenó que los hicieran pasar a un comedor y los acomodó de mayor a menor. Cuando ellos observaron que estaban ordenados se sorprendieron y José sin darse a conocer aun, les dijo que pudo adivinar gracias a su copa que tenia poderes. Ellos comieron y bebieron todos contentos y cuando llego la hora de irse saludaron y ya tenían sus animales cargados de comida, entonces saludaron y se fueron, pero José había colocado la copa en la bolsa que pertenecía a Benjamín para probarlos si habían cambiado, cuando estaban saliendo de la ciudad los soldados alcanzaron a estos y le dijeron según había ordenado José: “¿Así devuelven los favores del gobernador? Robando su copa”, ellos sorprendidos le dijeron: “Si alguno de nosotros tiene la copa, puede apresarlo y quedarse con él, pues ninguno de nosotros es un ladrón” y al revisar las bolsas encontraron la copa en la que pertenecía a Benjamín, entonces los soldados le dijeron: "pueden los demás irse, solo se quedará el ladrón de la copa” ninguno de sus hermanos quiso aceptar esto y tuvieron que llevarlos a todos frente a José, estando él al frente de ellos les dijo: “Porque defienden a su hermano ladrón, déjenlo aquí en la cárcel y vuelvan con su padre” inmediatamente los hermanos forzaron con los soldados que estaban a su lado y les quitaron las lanzas y apuntando contra ellos y contra José le dijeron: “Preferimos morir que ver sufrir nuevamente a nuestro padre, ya le ocasionamos el dolor de la pérdida de su hijo querido como para soportar otra vez ese dolor y culpa”. Entonces José viendo que ya haban cambiado y que estaban dispuestos a dar la vida por su hermano les dijo rompiendo en llanto: “¡¡Hermanos!! ¿Acaso no me reconocen? Soy su hermano José, a quien vendieron como esclavo” sus hermanos se alegraron pero a la vez se entristecieron porque pensaban que no los iba a perdonar, entonces José le dijo: “No se preocupen que todo fue obra de Dios, era necesario que yo venga a Egipto para que nuestro pueblo (Israel) sobreviva en este tiempo de escasez y hambruna”. Al enterarse el Faraón de lo sucedido mandó a decir a José: “has de traer a tu padre y su pueblo que yo les daré tierras para que vivan en Egipto en agradecimiento por lo que has hecho por nosotros”. Volvieron sus hermanos y contaron todo a Jacob y colmado de alegría partieron a Egipto. Al encontrase Jacob le dijo: “agradezco infinitamente a Dios porque me ha dado por segunda vez a mi hijo querido, Él obra de manera misteriosa”. José le dijo que se quedara a vivir sus últimos años con ellos y también todo su pueblo. Él aceptó con la condición de que sus restos fuesen llevados nuevamente cuando el pueblo regrese a “Cannan, La tierra prometida”. Y así fue, muchos años después cuando salió de Egipto el pueblo de Israel guiados por Moisés, llevaron sus restos y los de José, pero esa es otra historia.
[editar] Paralelos históricos
Existen otros personajes históricos que, viniendo de los orígenes más humildes y de la periferia de grandes imperios, han conseguido encumbrarse hasta las más altas posiciones (por ejemplo, Estilicón), por lo que no es imposible que esta narración tenga una base histórica, aunque se encuentre muy desfigurada.

