El sueño de Nabucodonosor

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El sueño de Nabucodonosor es un sueño profético narrado en la Biblia, en el capítulo II del Libro de Daniel, en los círculos escatológicos se le llama Doctrina de los cuatro imperios universales.[1]

En el siglo VI a. C. el imperio neobabilónico o caldeo se convertía en el imperio más poderoso de la antigüedad, sustituyendo al poderío asirio. El rey Nabucodonosor II se constituyó a sí mismo, en el soberano más poderoso de la antigüedad antes de la aparición del imperio aqueménida y del aplastante éxito de Alejandro Magno sobre éste.

Bajo el dominio de Nabucodonosor II ocurrió la primera diáspora de los judíos que significó un cambio radical en el culto judío al ser destruido y quemado el Templo de Salomón. Según los profetas hebreos de la época esto había sido anunciado por Yahvé, ya que su pueblo en desobediencia y pecado se habían apartado de él.

El sueño[editar]

Nabucodonosor soñó una estatua, hecha de diferentes metales con pies de arcilla, o posiblemente de óxido ferroso. Es en este contexto, tal como lo señala el libro del profeta Daniel, cuando el rey Nabucodonosor tiene el sueño de esta colosal estatua. Nabucodonosor llama a sus Magos y Adivinos para que le revelen el sueño, que no recuerda, a lo que los siervos, sin saber que tipo de sueño había tenido, se vieron imposibilitados para descifrarlo. Es entonces que el rey los manda a matar, junto a estos magos y videntes estaban Daniel y los otros tres príncipes israelitas: Sadrac, Mesac, Abednego (nombres caldeos para Ananias, Misael, y Azarias). En algunas biblias son llamados Sadrac, Mesac y Abdenego, los cuales serían enviados más adelante a un horno de fuego, por negarse a adorar una figura de oro, mandada hacer por el rey.

El profeta Daniel, al darse cuenta de que su vida corría peligro, interpreta el sueño por mediación divina.

Texto bíblico[editar]

Libro de Daniel, Capítulo II, versículos 26 al 45
26 Respondió el rey y dijo a Daniel, al cual llamaban Beltsasar: ¿Podrás tú hacerme conocer el sueño que vi, y su interpretación?
27 Daniel respondió delante del rey, diciendo: El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos ni adivinos lo pueden revelar al rey.
28 Pero hay un Dios en los cielos, el cual revela los misterios, y él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer en los postreros días. He aquí tu sueño, y las visiones que has tenido en tu cama:
29 Estando tú, oh rey, en tu cama, te vinieron pensamientos por saber lo que había de ser en lo por venir; y el que revela los misterios te mostró lo que ha de ser.
30 Y a mí me ha sido revelado este misterio, no porque en mí haya más sabiduría que en todos los vivientes, sino para que se dé a conocer al rey la interpretación, y para que entiendas los pensamientos de tu corazón.
31 Tú, oh rey, veías, y he aquí una gran imagen. Esta imagen, que era muy grande, y cuya gloria era muy sublime, estaba en pie delante de ti, y su aspecto era terrible.
32 La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce;
33 sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido.
34 Estabas mirando, hasta que una piedra fue cortada, no con mano, e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó.
35 Entonces fueron desmenuzados también el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron como tamo de las eras del verano, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro alguno. Mas la piedra que hirió a la imagen fue hecha un gran monte que llenó toda la tierra.
36 Este es el sueño; también la interpretación de él diremos en presencia del rey.
37 Tú, oh rey, eres rey de reyes; porque el Dios del cielo te ha dado reino, poder, fuerza y majestad.
38 Y dondequiera que habitan hijos de hombres, bestias del campo y aves del cielo, él los ha entregado en tu mano, y te ha dado el dominio sobre todo; tú eres aquella cabeza de oro.
39 Y después de ti se levantará otro reino inferior al tuyo; y luego un tercer reino de bronce, el cual dominará sobre toda la tierra.
40 Y el cuarto reino será fuerte como hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, desmenuzará y quebrantará todo.
41 Y lo que viste de los pies y los dedos, en parte de barro cocido de alfarero y en parte de hierro, será un reino dividido; mas habrá en él algo de la fuerza del hierro, así como viste hierro mezclado con barro cocido.
42 Y por ser los dedos de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido, el reino será en parte fuerte, y en parte frágil.
43 Así como viste el hierro mezclado con barro, se mezclarán por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro.
44 Y en los días de estos reyes el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre
45 de la manera que viste que del monte fue cortada una piedra, no con mano, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir; y el sueño es verdadero, y fiel su interpretación.

Interpretaciones[editar]

Este sueño ha sido la base especulativa para ver a posteriori los diferentes reinos o imperios que han dominado sobre los judíos de la diáspora de todos los tiempos.

Algunos ven en este a los imperios babilónico, persa, medo y macedonio.[2]

Otros interpretan así: Babilonia, Media-Persia, el imperio greco-macedónico, el imperio romano y el imperio del anticristo (que vendrá después, en esta era) considerando a los pueblos medos y persas como uno solo bajo la dinastía Aqueménida.

Los pies de barro simbolizan, según los preteristas, a los diez reyes de la dinastía seléucida, sin embargo, los dispensacionalistas los interpretan como los diez pueblos, simbolizados por diez dedos, que destruyeron el imperio romano, de los cuales tres desaparecieron (hérulos, vándalos, ostrogodos) y quedaron siete, cumpliendo así la profecía de los cuernas de la bestia que surge del mar en Apocalipsis. Otros, en cambio, interpretan a los pies de barro como la Unión Europea que, entre los círculos escatológicos, se le llama "La Roma revivida" o "La nueva Roma", dando alusión a esta última, y su rol sobre los estudios de "los últimos Tiempos".[3] [4] Para los Testigos de Jehová los tres dedos serían España, Holanda y Francia como partes del Imperio Romano y quedaría como potencia el imperio Angloamericano para el fin de los tiempos.[5] En el mito de las edades de Hesíodo, habla de las Edades de la humanidad: siendo la Edad de Oro la primera, de acuerdo con la degradación de los metales, seguida por la Edad de Plata, la Edad de Bronce, y por último, la Edad de Hierro o la heroica. Muy similar a la historia de Daniel, lo que lleva a pensar algunos, que ya existía una tradición oral, sobre las edades del hombre.[6] [7]

Simbología e interpretaciones escatológicas[8] [editar]

  • La figura de la estatua simboliza al ser humano y su futuro, también simboliza a las naciones o imperios que regirían el mundo.
  • El oro simboliza la luz de Dios, en este caso un pueblo elegido por Dios para gobernar, siendo Nabucodonosor la cabeza.
  • Los cuatro imperios sucesivos, dependiendo del interpretador, son:
  1. El imperio asirio-babilónico.
  2. El imperio medo-persa.
  3. El imperio greco-macedonio.
  4. Finalmente, el imperio romano.
O
  1. El imperio sabilónico.
  2. El imperio medo.
  3. El imperio persa.
  4. Por último, el de los ptolomeo-seléucida.
  • Los Imperios serían una sucesión uno de otro,
  1. El reino de oro es el imperio babilónico, una autocracia 604-538 a.C.
  2. El reino del pecho de plata, el imperio medo-persa, 538-333 a.C., una monarquía oligarca, heredera de una aristocracia.
  3. El tercer reino, el imperio griego fundado por Alejandro Magno, 490-146 a.C., y sus sucesores en Siria y Egipto, simbolizándolo con el estómago de bronce, un gobierno monárquico militar aristocrático.
  4. Las piernas de hierro (fortaleza), simbolizan a la Roma pagana por medio de los césares. Un imperio democrático, 455-27 a.C.
  5. Los dedos de hierro y barro cocido, simbolizan a Europa en los últimos tiempos.
  • También se interpretan como cuatro reinados o reyes y no imperios, empezando con Nabucodonosor y terminando con el rey Nabonido.
  • La Piedra no cortada con manos, se convierte en una montaña que cubre toda la tierra, representa a Dios, el cual de acuerdo con la Biblia, el mensaje de Dios para la humanidad, de las características de su Reino, en su Segunda Venida.
  • Otros interpretan esta piedra, como al Rey Ciro, quien según los judíos, fue guiado por Dios, para su liberación y regreso a Israel.[9]
  • La estatua es destruida por la piedrecita, o sea los imperios mundiales, desde el babilónico hasta el último reino en los Postreros días conformado por 10 naciones.
  • En Figuras de hombres, han sido varias las que los judíos han visto, como "los reyes del mal", entre ellos figuran Hitler, Carlomagno y Antioco de epifanes IV, el cual abolió el culto a Dios en Jerusalén, allá por el 165 a.C.

Documentos de Ugarit[editar]

En la biblia griega, como complemento al relato de Daniel, se insertan los libros pseudoepigráficos o deuterocanónicos de La oración de Azarías, El canto de los tres jóvenes en el horno encendido, El relato de Bel y el dragón y La leyenda de Susana.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Los Reinos de este Mundo
  2. [1]
  3. [2]
  4. [3]
  5. «Jehová es “un Revelador de secretos”.LA POTENCIA ANGLOAMERICANA Y LOS PIES DE HIERRO Y BARRO». Consultado el 27 de abril de 2014. «Había otras tres regiones del ya caído Imperio romano que eran mucho más influyentes: España, los Países Bajos y Francia. Pero Gran Bretaña las fue sacando una por una de sus importantes posiciones».
  6. [4]
  7. [5]
  8. [6]
  9. [7]

Bibliografía[editar]

  • J.Coppens, Le livre de Daniel et ses problemes: ETL 56, 1980.
  • K.Koch, Das Buch Daniel, en inglés, EdF, 1980.