Ambrosio de Milán

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San Ambrosio
AmbroseOfMilan.jpg
San Ambrosio
Pontífice y Padre Latino
Proclamado Doctor de la Iglesia el 20 de septiembre de 1295 por el papa Bonifacio VIII
Nacimiento c. 340
Tréveris
Fallecimiento 4 de abril, 397
Milán
Venerado en Iglesia católica, Iglesia ortodoxa, Iglesia luterana e Iglesia anglicana.
Principal Santuario Basílica de San Ambrosio, Milán
Festividad 7 de diciembre
Atributos Vestiduras episcopales, libro.
Patronazgo apicultores, fabricantes de velas

San Ambrosio de Milán (Tréveris, c. 340 - Milán, 4 de abril de 397) fue un destacado obispo de Milán, y un importante teólogo y orador. Hermano de santa Marcelina, es uno de los cuatro Padres de la Iglesia Latina y uno de los 35 doctores de la Iglesia católica.

Biografía[editar]

Prefecto[editar]

Ambrosio procedía de una noble familia cristiana, pero no estaba bautizado. Su padre Aurelius Ambrosius era prefecto de la Gallia Narbonensis. A su temprana muerte, Ambrosio estaba previsto que también se convirtiera en funcionario imperial, por lo que recibió una formación jurídica. En el lugar en que, según la tradición, vivía con su hermana Marcelina, hoy en día se alza la iglesia de Sant’Ambrogio della Massima. Finalmente acabó trabajando en Sirmium bajo el prefecto Sextus Petronius Probus, una de las personalidades más relevantes del momento, que hacia el 372/73 le encomendó la provincia Aemilia-Liguria (Emilia y Liguria). La sede de la provincia estaba en Milán, que por aquel entonces también era residencia imperial.

Episcopado[editar]

La diócesis de Milán, como toda la Iglesia, estaba profundamente dividida entre católicos y arrianos. Cuando en el año 374, tras la muerte de Auxentius, un arriano, el prefecto, muy respetado por todos, acudió personalmente a la basílica, donde se iba a celebrar la elección, para impedir cualquier conato de rebelión. Según la tradición, su discurso fue interrumpido por el grito de un niño: Ambrosius episcopus!

Aunque era un candidato aceptado por todos, él mismo se opuso enérgicamente a su elección, pues no se consideraba preparado para ello: era todavía catecúmeno, es decir, se estaba preparando para el bautismo. Solo por intervención del emperador se mostró finalmente dispuesto. En el plazo de una semana recibió los sacramentos del bautismo y del orden, siendo ordenado diácono y sacerdote, con lo que ya no había impedimentos canónicos para su consagración episcopal.

Siendo obispo fue adquiriendo sólidos conocimientos teológicos, estudiando la Biblia y autores griegos, como Filón, Orígenes, Atanasio y Basilio de Cesarea, con quien mantuvo correspondencia. Todos estos conocimientos los utilizaba también en la predicación, en la que también aprovechaba sus conocimientos anteriores de Retórica y de griego.

En la liturgia introdujo el canto ambrosiano, al que da nombre. Su carácter, sus homilías y su interpretación de la Biblia impresionaron a Agustín; en la Pascua del 387 fue bautizado por Ambrosio; dice la tradición que en fue en ese momento cuando surgió el Te Deum.

Lucha contra el arrianismo[editar]

Aunque los arrianos tenían ciertas esperanzas con su nombramiento, Ambrosio muy pronto empezó a luchar en favor de la ortodoxia nicena. Los arrianos dominaban la corte del Emperador Valentiniano II en Milán y Ambrosio se opuso a ellos con pasos teológicos y políticos. Utilizó su influencia para que los arrianos fueran perdiendo presencia en el gobierno de la Iglesia: en el 381 consiguió que el Sínodo regional de Aquilea depusiera al obispo Paladio y a su presbítero Secundino. Cuando los arrianos se presentaron en la corte imperial para pedir que se les concediera en Milán al menos una iglesia fuera de la ciudad, Ambrosio movilizó a sus fieles en la ciudad, justificando esta movilización, poco usual en aquellos tiempos, con el argumento de que en cuestiones religiosas no decidía el emperador, sino las autoridades eclesiásticas. En el 382 (o 383) incluso consiguió que Graciano dejara de utilizar el título Pontifex Maximus y se cancelaran las subvenciones estatales a los templos paganos.

En el 390, Ambrosio convocó el sínodo de obispos del norte de Italia, que -como lo había hecho anteriormente el papa Siricio- condenó las doctrinas de Joviniano.

Importancia[editar]

Fue el primer cristiano en conseguir que se reconociera el poder de la Iglesia por encima de la del Estado, y desterró definitivamente en sucesivas confrontaciones a los paganos de la vida política romana.

Al principio el reparto de poder entre cristianos y paganos estaba más o menos en equilibrio con Graciano, emperador romano y cristiano católico. Pero Graciano fue asesinado y Roma pasó a manos de Valentiniano II, que era menor de edad y por tanto su madre Justina detentó el poder real. Justina era arriana, por lo que la lucha entre paganos, herejes y católicos se acentuó definitivamente.

San Ambrosio y el emperador Teodosio por Van Dyck.

La llamada guerra de las estatuas enfrentaba desde Constantino a las diversas religiones con representación en el senado. En el 384, el partido pagano aprovechó la debilidad de Valentiniano II para devolver la Estatua de la Victoria al senado, lo que provocó la ira de Ambrosio. Finalmente Ambrosio hizo declarar a Valentiniano II que los emperadores tenían que estar a las órdenes de Dios al igual que los ciudadanos tenían que estar a las órdenes del emperador como soldados.

A partir de aquí, Ambrosio consigue hacer efectiva una demanda por la que la Iglesia (en tanto que Cuerpo de Cristo y no en tanto que mera estructura humana) ostenta un poder superior no solo al Estado romano sino a todos los estados.

Durante el reinado de Teodosio, este habría ordenado a un obispo local que sufragara los daños de la destrucción de una sinagoga a manos de los cristianos. El emperador estaba dispuesto a acabar con esas prácticas intimidatorias. Ambrosio se opuso de nuevo, y consiguió del emperador que declarara libre a la Iglesia de tener que responder por tales cuestiones.

En el 390 Ambrosio excomulgó temporalmente a Teodosio I a causa de la masacre de Tesalónica y no lo readmitió hasta que se acogio al sacramento de la penitencia y mostró público arrepentimiento. Demostró así su autoridad frente al emperador.

Restos de San Ambrosio en la basílica que lleva su nombre en Milán.

En el 393 el emperador Teodosio I prohibió los Juegos Olímpicos por influencia de Ambrosio, al considerarlos paganos.

Convirtió y bautizó a San Agustín de Hipona. Creó nuevas formas litúrgicas y promovió el culto a las reliquias en Occidente.

Obras[editar]

  • Ambrosio de Milán (1998). Carmelo Granado, ed. El Espíritu Santo. Editorial Ciudad Nueva. ISBN 84-89651-42-6. 
  • Ambrosio de Milán (1999). M. Garrido, ed. La Penitencia. Editorial Ciudad Nueva. ISBN 84-89651-57-4. 
  • Ambrosio de Milán (1999). Domingo Ramo-Lissón, ed. Sobre las vírgenes y sobre las viudas. Editorial Ciudad Nueva. ISBN 84-89651-53-1. 
  • Ambrosio de Milán (2005). Carmelo Granados y V. Soldevilla, ed. El Misterio de la Encarnación del Señor. Editorial Ciudad Nueva. ISBN 978-84-9715-076-7. 
  • Ambrosio de Milán (2005). Pablo Cervera, ed. Explicación del Símbolo - Los sacramentos - Los misterios. Editorial Ciudad Nueva. ISBN 978-84-9715-070-5. 
  • Ambrosio de Milán (2009). García, Secundino, ed. Sobre la fe. Editorial Ciudad Nueva. ISBN 978-84-9715-166-5. 

Enlaces externos[editar]

Ficha en la NNDB