Mesías del judaísmo

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El Mesías del judaísmo (¤שיח - Mashíaj o Moshíaj),[1] tradicionalmente hace referencia a un futuro líder, un rey judío proveniente de la línea davídica (es decir, un descendiente directo del David bíblico), quien será ungido y por consiguiente el ungido del pueblo de Israel,[2] e investido para gobernar tanto al pueblo judío como al resto de la humanidad.

Conocido como "Mashíaj Ben David", el rey en cuestión sería el segundo y último de los dos mesías esperados por el judaísmo. El primero, "Mashíaj Ben Yosef", junto con segundo (Mashíaj Ben David), estarían involucrados en la liberación del pueblo judío del exilio diaspórico y ello daría paso a la tan esperada Era Mesiánica, donde todas las naciones reconocen al Dios de Israel como soberano y reinan la paz y la justicia.[3]

Origen, naturaleza y funciones[editar]

La creencia en un mesías hecho hombre (encarnado) no ha sido desde siempre parte del judaísmo. Los precursores de esta creencia fueron los fariseos (פרושים - perushím, herederos de los asideos), quienes se estableciero como grupo hacia el año 170 antes de la Era Común. Hoy en día las varias denominaciones judías tienen desacuerdos sobre esta creencia, especialmente acerca de la identidad y naturaleza del Mesías del judaísmo e incluso de sus funciones específicas en la redención de la humanidad.[4]

Tomo del Mishné Torá de Maimónides. Versión franco-alemana, c. 1200-1400. Metropolitan Museum of Art, Nueva York.

Las ideas de Mesías y de Era Mesiánica son originalmente judías. La noción del Mesías del judaísmo se origina con los fariseos y es retomado en las escrituras de Maimónides, cuyas creencias sobre el Mesías están expresadas en su Mishné Torá.[5] Allí se refiere a un rey judío, un líder humano aunque no divino,[6] si bien estaría cercano a Dios, posiblemente como sucede en el caso de Moisés.

También se menciona a dicho Mesías en las plegarias diarias de algunos "sidurim", ya que para Maimónides es uno de los fundamentos de la vida judía el creer "con fe completa" en el advenimiento del Mesías, quien garantizará las fronteras bíblicas de la Tierra Santa prometida en la Torá a Israel, así como también la protección del pueblo judío.

Para algunas ramas minoritarias del judaísmo, especialmente la hasidí, el Mesías se manifestaría en la humanidad solo dadas ciertas condiciones, por lo cual cada generación generaría un "candidato" a ser el Mesías, quien asumiría tamaña condición solo si se cumplen los requisitos necesarios. Dicho Mesías se contaría entre 36 hombres justos a los que se conoce como Tzadikim (los "justos en plenitud").

En la Biblia, la llegada del mesías de los judíos es profetizada por Yahveh a través de Miqueas en el Libro de Miqueas 5:2. Las diversas versiones lo refieren como rey, gobernante o Señor en Israel, sin dar nombre personal específico, aunque sí al lugar de nacimiento, Belén, la ciudad donde nació David. Miqueas fue contemporáneo del rey Oseas, último rey de Israel (2 Rey 17) antes de que el imperio Asirio conquistara el reino y desapareciera en el año 722 a.C., suceso que fue profetizado también por Isaías (Libro de Isaías 7:17). Así mismo Isaías profetizó que una virgen daría a luz a un hijo, aunque su nombre no sería Jesús sino Emanuel (Libro de Isaías 14:7).

Unos 7 siglos más tarde, Lucas en Lc 1:32.33 cuenta que el ángel Gabriel visita a una joven virgen de Nazaret y le dice que el Señor la cubrirá con su sombra y tendrá con ella un hijo al que llamará Jesús y a quien el Señor (Yahveh) dará el trono de David, que reinará sobre la casa de Jacob, Israel, y que su reino no tendrá fin. También Mateo narra en Mt 1:18-25 que José recibe en sueños la visita de un ángel que le anuncia que el hijo que su esposa María ha concebido viene del Espíritu Santo y que ha de llamarle Jesús, y en Mt 1:22-23 menciona que todo eso sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había dicho a través del profeta y cita la profecía de Isaías, aunque el nombre que el ángel le dice a José que ha de poner al niño no es el mismo que el de la profecía. Sí nació en Belén, tal como rezaba la profecía de Miqueas, aldea a donde hubo de trasladarse José obligado por un decreto imperial de empadronamiento. Aunque Yahveh deseaba un sucesor de David y un rey de la casa de Jacob/Israel (o el mesías de los judíos y rey de los judíos) más adelante Jesús declara ante la autoridad romana que su reino no era del mundo (Jn 18.36), aunque la autoridad puso en la cruz el rótulo "Jesús Nazareno, rey de los judíos" (Jn 19:19) mientras los sacerdotes deseaban que se escribiese "Soy rey de los judíos".

También es interesante considerar lo que Isaías cuenta de que Yahveh suscita desde el levante/oriente un libertador para su pueblo: el rey persa Ciro II, quien conquistó Babilonia en 539 a. C. concediendo la libertad a los hebreos y permitiendo el regreso a su tierra.

"Esto dice el Señor a Ciro, su ungido" (Isaías 45) 

Unos 530 años después de la muerte de Ciro, al que los judíos consideraron salvador o mesías, Mateo sitúa a unos magos procedentes de oriente (región entonces ocupada por el Imperio Parto) que se presentan en Jerusalén preguntando por el lugar de nacimiento del que ellos creían que era el "rey de los judíos" y del que la profecía de Miqueas decía que nacería en Belén. Mateo cuenta que el entonces rey de Judea, Herodes, consulta a los sumos sacerdotes, los cuales le citan la profecía de Miqueas y le confirman que nacería en Belén de Judá (Mateo 2:1-6). 

Jesús murió sin ser instituido rey de Israel y por ello los judíos lo descartaron como el mesías del judaísmo, y el reino de Israel no volvió a instaurarse, si bien los judíos sí lograron independizarse políticamente como Estado en 1948. 

Restauración del Templo[editar]

Según la teología judía, con el advenimiento del Mesías, el Templo de Jerusalén será restaurado. si eso llega a tener lugar, se tratará del Tercer Templo de Jerusalén.[7] Para tal propósito en Israel se han delineado planos detallados e incluso una gran menorá.

Referencias[editar]

  1. Para evitar ambgüedades, es preferible emplear las expresiones Mesías del judaísmo o Mesías en el judaísmo en lugar de Mesías judío, dado que Jesús -el Cristo del cristianismo- es considerado como el "Mesías judío" por la cristiandad, habiendo sido además eventualmente presentado por los antiguos romanos como el "Rey de los judíos". En "Cristo", Wikipedia expresa unívocamente que la teología del judaísmo "rechaza la idea que Jesús sea Dios, o un mediador de Dios, o parte de una Trinidad; tampoco acepta que Jesús sea el Mesías profetizado por los hebreos" (Cristo en el judaísmo).
  2. Según la tradición, con aceite de oliva santo. En idioma hebreo, el mesías a menudo es mencionado como "Mélej Ha'Mašía" (מלך המשיח), expresión que significa "el rey ungido". Véase "Messiah" en Jewish Encyclopedia, versión sin editar, 1906.
  3. Judaism 101
  4. Jewish Encyclopedia
  5. Compendio de 14 volúmenes de la ley judía, ver sección "Hiljot Melajim Umiljamoteihem", capítulo 11.
  6. A diferencia de lo que sucede con Jesús en el cristianismo.
  7. Mientras que el Primer Templo fue edificado por Salomón (960 a.E.C.), al Segundo lo reconstruyeron Zorobabel (553 a.E.C.) y Herodes (19 a.E.C).

Recursos[editar]