Jehová

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Jehová es (en forma hispanizada) una latinización de la combinación de las cuatro letras del tetragrámaton יהוה (YHWH), el principal de los nombres de Dios en el judaísmo, con las vocales de la palabra hebrea Adonai. Esta combinación (יְהֹוָה) aparece unas siete mil veces en el texto masorético (entre los siglos VI y X) de la Biblia hebrea, mientras que la combinación יֱהֹוִה, con las vocales de la palabra hebrea Elohim, ocurre trescientas cinco veces.[1][2]

El texto latino más antiguo que usa una vocalización similar a Jehová como nombre propio de Dios , es el Pugio fidei de Raimundo Martí, escrito cerca del 1270.[3][4]

Pronunciación[editar]

Edición 1687 Leipzig del Pugio Fidei adversus Mauros et Judaeos (escrito por Raimundo Martí alrededor de 1270): "יהוה Jehova, sive Adonay, qvia Dominus es omnium" (יהוה Jehová, o Adonay, porque tu eres el Señor de todo). La edición 1651 París usa la ortografía "Iehoua" (p. 448).

Entre los eruditos bíblicos existe un fuerte acuerdo que la pronunciación original del Tetragrámaton fue "Yahweh" (hispanizado "Yahvé").[5]​ Así en la edición 1960 de la Reina-Valera, que todavía conserva la ortografía "Jehová" de sus orígenes, se dice:

Jehová. Nombre personal de Dios en el Antiguo Testamento. En el hebreo primitivo, que carecía de vocales escritas, las consonantes son YHVH. Por respeto, dejó de pronunciarse, y en su lugar se leía "Adonay" (el Señor). Para recordar esto al lector, los rabinos le pusieron las vocales e, o y a, sólo como contraseña, cuando inventaron un sistema de vocales escritas para el hebreo. En los medios cristianos empezó a leerse desde fines de la Edad Media con esas vocales y así resultó la forma latinizada "Jehovah", de donde viene "Jehová". Los hebraístas han llegado al acuerdo general de que la pronunciación original debe de haber sido Yahveh.[6]

Algunos pocos disienten. En 2003 George Wesley Buchanan escribió que Yehowah "es la pronunciación correcta del Tetragrámaton, como indican claramente la pronunciación de nombres propios en el Primer Testamento (PT), la poesía, documentos del siglo V en arameo, traducciones griegas del nombre en los Rollos del Mar Muerto y en los Padres de la Iglesia".[7]Nehemia Gordon propuso en su blog que los escribas del texto hebreo que a veces (como en Génesis 3:14) omitían la "o" de la vocalización masorética eran como él caraítas y querían así esconder a los lectores la pronunciación "Yehovah"[8]​ También indivíduos como Scott Jones[9]​ y Carl D. Franklin.[10]​ cuestionan las razones esgrimidas a favor del existente consenso.

De acuerdo a una tradición judía, el Tetragrámaton se escribía, pero no se pronunciaba. En la lectura se sustituía por otros términos el nombre divino יהוה en el texto. Esto es ampliamente aceptado, como también indicado por el erudito bíblico del siglo XIX Gesenius, que afirma que las vocales de los sustitutos del nombre—Adonai (Señor) y Elohim (Dios)—se insertaron en el texto masorético para indicar que se debían usar esos substitutos.[11]​ Cuando יהוה precede o sigue Adonai, los masoretas colocaron los puntos vocálicos de Elohim en el Tetragrámaton, produciendo una vocalización diferente del Tetragrámaton יֱהֹוִה, que se lee como Elohim.[12]​ Basándose en este razonamiento, la forma יְהֹוָה (Jehovah) ha sido caracterizada por algunos como una forma "forma híbrida ",[13][14]​ e incluso ha sido considerada por algunos como "una imposibilidad filológica".[15]

Algunos de los primeros traductores modernos, pero no todos (por ejemplo Martín Lutero usó "der HERR" (el SEÑOR) en correspondencia al Tetragrámaton en su traducción de la Biblia[16]​), no estaban de acuerdo con la práctica judía de leer el Tetragrámaton como Adonai y su traducción con las palabras equivalentes en griego (Κύριος) y en latín (Dominus): en lugar de ello combinaron las cuatro letras hebreas del Tetragrámaton con los puntos vocálicos que, excepto en los rollos de la sinagoga, los acompañaban en el texto masorético, resultando así la forma Jehováh.[17]​ Esta forma, que se registra primeramente en obras fechadas a 1278 y 1303, fue adoptada en la traducción inglesa de Tyndale de la Biblia y algunas otras protestantes.[18]​ En la King James Version de 1611, Jehováh apareció siete veces[19]​ pero en miles de otras veces se usó "the LORD" (el SEÑOR). En la English Revised Version (1885) (revisión de esta misma Biblia inglesa), la forma "Jehováh" apareció doce veces. En la American Standard Version de 1901 la forma "Je-ho’vah" se convirtió en la traducción regular del término hebreo יהוה, en toda ella, a diferencia del término previamente dominante SEÑOR", que generalmente se usaba en la King James Version.[20]​ Este también es utilizado en inglés en algunos himnos cristianos como el Guide me, O thou great Jehovah/Redeemer ("Guíame, oh Tú Gran Jehová/Redentor").[21]​ La traducción castellana Reina-Valera usa desde el inicio "Jehová", pero la edición 1960 informa del acuerdo general entre los académicos de que la pronunciación original debe de haber sido "Yahveh", la revisión 1990 ("Nueva Reina-Valera") usa "El Eterno"[22]​ y la revisión 2011 ("Reina Valera Contemporánea") usa "El Señor".[23]

Puntos vocálicos masoréticos[editar]

El Antiguo Testamento se escribía originalmente sin vocales, según el uso del idioma hebreo: también hoy las revistas y libros modernos hebreos son impresos normalmente sin vocales. A mediados del primer milenio después de Cristo, se inventó un sistema de puntos vocálicos como ayuda a los que estudian el idioma, sistema que a una persona bien entrenada le resulta ser tanto un estorbo como una ayuda.[24]

El texto de la Biblia hebrea reproducido en las ediciones impresas es el canónico del judaísmo, el texto masorético,[25]​ que emplea esos puntos vocálicos para indicar la pronunciación justa[26]​ y a veces advierte que se debe leer no la palabra indicada en el texto consonántico sino otra (ver Qeri y Ketiv). Generalmente una nota marginal señala esa modificación, pero en los casos llamados de q'ri perpetuum se la omite para no seguir repitiendo constantemente la misma nota marginal. Los ejemplos de q'ri perpetuum incluyen la sustitución de הוא (él) con היא (ella), que se indica conservando las consonantes de הוא pero acompañándolas con la vocal de היא. Por lo tanto lo que aparece es la forma híbrida הִוא, palabra que en hebreo no existe. Otro ejemplo es el de la sustitución de יהוה (el Tetragrámaton) con אדני (Señor, Mi Señor) o (se delante de יהוה se encuentra ya אדני) con אלהים (Dios), conservando las consonantes de יהוה pero indicando las vocales o de אדני o de אלהים.[27][28]

Tetragrama y Yehowah.jpg

La forma híbrida יְהֹוָה combina las consonantes de יהוה con las vocales de אֲדֹנָי. La vocal hataf patah (ֲ ),[29]​ que normalmente acompaña la consonante inicial gutural de אֲדֹנָי, se convierte en "sheva" (ְ ),[30]​ vocal que no se usa con las letras guturales hebreas, bajo la yod inicial de יהוה.[27][31]

A partir del siglo XII algunos cristianos, al no entender la indicación del q'ri perpetuum masorético que se debía leer "Adonai" donde en el texto se encontraba יהוה, creían que las vocales indicadas fuesen parte del nombre יהוה y por eso lo transcribían en latino como Iehovah.[32]​ Se encuentra por ejemplo en el Pugio fidei de Raimundo Martí escrito en 1270.[31]​ El nombre híbrido entró en ciertas traducciones influyentes como la Reina-Valera castellana y la Biblia del rey Jacobo inglesa en los siglos XVI y XVII y en varios idiomas siguió dominando como transcripción de יהוה hasta el siglo XIX.[32]

En los siglos XVI–XVIII todavía existían escritores académicos ingleses que, contra Elias Levita y Louis Cappel, afirmaban la antigüedad de los puntos vocálicos encontrados en el texto masorético del Antiguo Testamento y que los definían parte esencial de la revelación divina.[33]

John Lightfoot (1602–1675) declaró: "La puntuación de la Biblia sabe a obra del Espíritu Santo, no a la de hombres perdidos, cegados, atontados", entendiendo por esta última expresión los masoretas.[34]

William Fulke (1538–1589) publicó en 1583 su Defensa de la traducción sincera y verdadera de las Sagradas Escrituras al idioma inglés, contra las múltiples cavilaciones, disputas frívolas y calumnias insolentes de Gregory Martin, uno de los lectores de la teología papista en el seminario traidor de Reims. (Se trató de un seminario en Bélgica semejante al Colegio Inglés de Sevilla y al Real Colegio de San Albano de Valladolid.) Sostuvo que en Mateo 5:18 ("ni una jota ni una tilde") Jesús se refirió no a una marca pequeña ("cuernecito") que distinguía dos letras (como ב de כ y ד de ר)[35][36][37]​ sino a los puntos vocálicos o los acentos.[38]

Eran de la misma opinión los protestantes Johannes Buxtorf II (1599–1664) y John Owen (1616-1683).[39]

En 1748 Peter Whitfield publicó una defensa de al antigüedad de los puntos vocálicos,[40]​ afirmando: Es imposible el aprendizaje del hebreo sin los puntos, sin los que no se puede distinguir en la escritura ni las diferentes conjugaciones ni el significado verdadero de combinaciones de consonantes con significados totalmente diversos. La minuciosa atención de los judíos a la conservación de sus escrituras no permite, según Whitfield, atribuirles la introducción, a una fecha desconocida, de una novedad tan radical como los puntos vocálicos. Declaró también que sin los puntos vocálicos al texto faltaría la claridad que postula la doctrina de sola scriptura para ser interpretado por ello mismo.

Tiene mayor fama el teólogo John Gill (1697-1771), pero no por lo que escribió sobre los puntos vocálicos. En un simposio de 238 páginas realizado por once eruditos para celebrar el tricentenario de su nacimiento, la única mención que se encuentra de esas ideas está en una nota a pie de página, que dice: "La anticuada crítica bíblica e histórica de Gill se ilustra en su Disertación sobre la antigüedad del idioma hebreo, las letras, los puntos vocálicos y los acentos (Londres, 1767), razón por la cual limitamos esta investigación a su trabajo como exegeta".[41]​ En su libro sobre los puntos vocálicos,[42]​ Gill retomó argumentos de Johannes Buxtorf II (1599–1664) por una antigüedad extrema de los puntos vocálicos. Así Gill dijo que la antigüedad de los punto vocálicos fue demostrada por el libro Kuzari (1140 d.C.), que afirmó que Dios los enseñó a Adán (p. 257), y por Saadia Gaon (927 d.C.), Jerónimo (380 d.C.), Orígenes (250 d.C.), Zohar (120 d.C.), Jesucristo (31 d.C.), Hilel y Shammai (30 a.C.), los caraítas judíos (120 a.C.), y Demetrio de Falero, bibliotecario de Ptolomeo II rey de Egipto (277 a.C.).

Las ideas propuestas por los aludidos teólogos, hoy consideradas ingenuamente erróneas, quedan claramente contradichas por el uso cotidiano en el Estado de Israel del idioma hebreo sin puntos vocálicos sea en los decretos y otros documentos emitidos por el gobierno sea en los periódicos y los otros escritos que aparecen cada día, y por el descubrimiento en Qumrán, entre los Rollos del Mar Muerto, de manuscritos hebreos de hace dos mil años con ausencia total de puntos vocálicos.[43]​ Estos documentos, fechados desde el 400 a.C. al 70 d.C.,[44]​ que incluyen textos desde la Torá o Pentateuco y de otras partes de la Biblia hebrea,[45][46]​ han proveído evidencia documental que, los textos hebreos originales fueron escritos sin puntos vocálicos.[47][48]​ El The Dead Sea Scrolls: A College Textbook and a Study Guide de Menahem Mansoor afirma que los puntos vocálicos encontrados en Biblias hebreas fueron establecidos en los siglos IX y X.[49]

Discusiones acerca del uso de "Jehová" en versiones de la Biblia[editar]

Después de la invención de la imprenta y la Reforma protestante, se difundieron nuevas traducciones latinas y vernáculas de la Biblia, de las que varias representaron a veces con el nombre "Jehová" el Tetragrámaton del Antiguo Testamento. Esto dio lugar a controversias.

En 1707, Adriaan Reland (1676–1718) publicó una colección de estudios de eruditos del siglo XVII, cinco contrarios al uso de "Jehová" e cinco a favor.[50]​ El texto integral de cada uno de estos diez escritos se encuentra reproducido en el libro de Reland. En algunas pocas páginas de introducción Reland resumió los argumentos propuestos por cada una de las partes y las respuestas de la otra.

Los estudios que denunciaron la nueva práctica:

  • Tetragrammaton, sive de Nomine Dei Proprio de Johannes van den Driesche (1550–1616), conocido como Drusius, (pp. 1–150 del libro de Reland)
  • De Nomine Tetragrammato de Sixtinus Amama (1593–1629) (pp. 151–264)
  • De SS. Dei Nomine Tetragrammato יהוה ac genuina ejus pronunciatione de Louis Cappel (1585–1658) (pp. 265–382)
  • De nomine יהוה de Johannes Buxtorf (1564–1629) (pp. 383–412)
  • Exercitatio Grammatica, De Punctis et Pronunciatione Tetragrammati יהוה de Jacob Alting (1618–1679) (pp. 413–432)

Los estudios que defendieron la práctica:

  • Dissertatio de nomine יהוה de Nicholas Fuller (1557–1626) (pp. 435–474)
  • De Nomine Tetragrammato Dissertatio qua vocis Jehovah apud nostros receptae usus defenditur, & a quorundam cavillationibus iniquis pariter atque < vindicatur de Thomas Gataker (1574–1654) (pp. 475–514)
  • Tres disertaciones de Johann Leusden (1624–1699) (pp. 515–564)

En estos estudios se discutía principalmente la elección entre "Señor" y "Jehová", pero se mencionaba brevemente la cuestión de la pronunciación original del Tetragrámaton. Buxtorf observó que algunos argumentaban que era original la pronunciación samaritana "Yahve", otros la greca "Iao", otros la latina "Iova", y otros la muy reciente "Jehová". Por su parte sostuvo que, como reconocían los judíos y como indicaban las variaciones de la puntuación del Tetragrámaton en los textos bíblicos (algunas veces con las vocales ə, ō, ā, יְהוָה otras veces con ĕ, ō, i, יֱהֹוִה) la pronunciación original se quedaban irremediablemente perdida, y que el nombre tenía que leerse no como "Jehová" sino como "Adonai".[51]

En 1828, Wilhelm Gesenius dijo que entre los comentaristas existían tres opiniones sobre la interpretación del Tetragrámaton. La mayoría favorecía "Yahwoh" (יַהְוֹה‎) o "Yaho" (יָהוֹה‎), en armonía con las afirmaciones de varios escritores antiguos griegos[52]​ que los judíos llamaban a su Dios ΙΑΩ, Ya(h)o. Otros preferían "Yahweh" (יַהְוֶה‎), en armonia sea con lo que indicó Teodoreto acerca de la pronunciación Ιαβε en uso entre los samaritanos, se con los sufijos יָה֫וּ /jahu/ y יָהּ /jah/ de los nombres teofóricos y la forma abreviada יָהּ /jah. Un tercer grupo defendía "Jehová" (יְהֹוָה‎), hipótesis que más facilmente explicaría los prefijos יְהוֹ /jeho/ y יו /jo/ de ciertos nombres teofóricos.[53]​ En 1839, después de estudiar más profundamente, declaró en su vasto Thesaurus philologicus criticus linguae Hebraeae et Chaldaeae Veteris Testamenti, que el único argumento con incluso la más mínima apariencia de verdad a favor de la tercera hipótesis era el de los prefijos יְהוֹ y יו, y que estos podian explicarse de otras maneras; declaró también que existían dificultades gramaticales contra la hipótesis "Yahwoh"/"Yaho".[54]​ Por eso el juizo que Gesenius formuló fue: "Mi opinión personal coincide con la de aquellos que consideran que antiguamente este nombre se pronunciaba "יַהְוֶה/Yahveh" a la manera de los samaritanos."[55]

En el siglo XIX, "Jehová" siguió apareciendo por tradición en los estudios científicos, pero acompañado de la advertencia de que esa expresión no indicaba ni la pronunciación original ni la tradición más que milenaria de los judíos. En A Dictionary of the Bible de Smith y Fuller, que tuvo varias ediciones en ese siglo, se resume la situación: "Fuera la que fuese la verdadera pronunciación, el uso de los mismos masoretas indica que no fue Jehová.[56]​ En el siglo XXI se reconoce que, entre las hipótesis sobre la verdadera pronunciación, la de Jehová es la menos plausible y existe un fuerte consenso de que la original fue Yahveh.[57][58]

Otros usos[editar]

El nombre "Jehovah" en el domo de la Iglesia católica antigua St. Martinskirche en Olten, Suiza, 1521
Escudo heráldica de la ciudad de Plymouth

Desde el fin de la Edad Media, algunas iglesias y construcciones públicas a través de Europa occidental, tanto antes como después de la Reforma Protestante fueron decoradas con el nombre "Jehovah", según la idea entonces prevalente de la pronunciación del Tetragrámaton. Por ejemplo el escudo heráldico de la ciudad de Plymouth en Inglaterra tiene la inscripción en latín, Turris fortissima est nomen Jehova[59]​ (en español, "El nombre de Jehová es una torre muy fuerte"), derivado de Proverbios 18:10.[60]

Jehová ha sido una palabra popular para el nombre personal de Dios durante varios siglos. Himnos cristianos en inglés[61]​ usan esa forma del nombre. La forma "Jehovah" aparece también en libros y novelas, por ejemplo, aparece varias veces en la novela The Greatest Story Ever Told por el autor católico Fulton Oursler.[62]​ Algunos grupos religiosos, notablemente los Testigos de Jehová[63][64]​ hacen un uso prominente del nombre.

En la cristiandad oriental la correspondiente frase en griego es Ὁ ὮΝ ("El que es") como en la versión griega de Éxodo 3:14.[65][66]

En el mormonismo, "Jehová" es el nombre por el que Jesús era conocido en el Antiguo Testamento, opuesto a Dios el Padre que es referido en la fe mormona como "Elohim".

Sin ser tan común como los nombres Deus y Dominus, Jehovah, llegó a ser conocido como nombre de Dios hasta en contextos no bíblicos:

  • Franz Schubert (1797–1828) compuso la música para el poema lírico titulado La Omnipotencia, escrito por Johann Ladislav Pyrker, en el cual la frase "Jehova der Herr" (Jehová el Señor) aparece repetidas veces.[67]
  • También "Jehovah" se utiliza dos veces (como también "Signore" y "Eterno") en la ópera Nabucco, de Giuseppe Verdi (1813-1901).[68]
  • Además, el oratorio “El rey David”, del compositor francés Arthur Honegger (1892-1955) da prominencia al nombre Jehová, y el autor francés Victor Hugo (1802-1885) lo usó en más de 30 obras suyas. Tanto él como Lamartine escribieron poemas que llevaron el título Jehová.
  • Una ilustración de una moneda de las más antiguas con el nombre “Jehovah”, un Reichstaler de 1634 del ducado de Silesia, se encuentra en el libro Deutsche Taler ('Táleros alemanes'), publicado en 1967 por el Banco Federal de Alemania. Respecto a lo representado en el reverso de la moneda, dice: “Bajo el radiante nombre JEHOVAH, levantándose de en medio de nubes, hay un escudo coronado que lleva el blasón silesiano”.
  • En un museo de Rudolstadt, Alemania Oriental, puede verse sobre el cuello de la armadura que usaba Gustavo Adolfo II, un rey sueco del siglo XVII, el nombre JEHOVAH en letras mayúsculas.
  • El escritor inglés Robert Graves (1895-1985), en su fantasiosa novela histórica Rey Jesús usa repetidas veces el nombre "Jehovah".
  • El erudito español Miguel de Unamuno, catedrático de griego y rector de la Universidad de Salamanca, en el prólogo de su famosa novela, Niebla, usa el nombre Jehová al referirse al concepto creativo, al compararse a sí mismo como creador de sus personajes. También en su novela Abel Sánchez, donde se hace una lectura del pasaje del Génesis de Caín y Abel, usa una traducción de las Santas Escrituras donde emplea el nombre Jehová.[69]

Así, por siglos la forma Jehová (Jehovah) ha sido una forma de pronunciar ampliamente aceptada,[70]​ a pesar de ser rechazada hoy por los eruditos, por motivo de "los avances exegéticos y lingüísticos" realizados en los últimos siglos.[71]​ Todavía en 1873 Gustav Oehler pudo decir en relación a su uso del nombre "Jehova": "Estoy usando la palabra "Jehová" de ahora en adelante, no porque crea que esa pronunciación sea correcta. sino porque este nombre ha llegado a estar naturalizado en nuestro vocabulario, del que no puede ser desplazado más que, por ejemplo, "Jordán" dará el paso a "Jardén", forma que sería más exacta.[72]​ Ya desde hace mucho tiempo esa reluctancia de abandonar una tradición equivocada ha sido superada.[73]

Quizás en reacción al consenso general entre los estudiosos ya entonces vigente, todas las nuevas versiones inglesas de la Biblia desde mediados del XIX siglo hasta las primeras décadas del siglo XX traducían el tetragrámaton bíblico con "Jehovah", pero a partir de 1939 en ellas predomina o la práctica anterior de usar (excepto en muy pocos pasajes) "Lord" (Señor) o la de usar "Yahweh" (Yahveh).[74]

Nombres griegos similares[editar]

Antiguos[editar]

  • Ιουω (Iouō, juɔ|k: Pistis Sophia citado por Charles William King, quien también le da Ιαω (Iaō, pronunciación en griego: /jaɔ/ pero con más frecuencia[75]​ (siglo II)
  • Ιεου (Ieou, pronunciación en griego: /jeu/): Pistis Sophia[75]​ (siglo II)
  • ΙΕΗΩΟΥΑ (I-E-Ē-Ō-O-Y-A, ieɛɔoyak, las siete vocales del alfabeto griego ordenadas en este orden. Charles William King lo atribuye a una obra que le llama On Interpretations[76]​ la afirmación era que este era el nombre egipcio del Dios supremo. El comenta: "Este es de hecho una representación muy correcta, si le damos a cada vocal su verdadero sonido griego, de la pronunciación hebrea de la palabra Jehováh."[77]​ (2nd century)
  • Ιευώ (Ievō): Eusebio, quien dice que Sanjuniatón recibió los grabados de los judíos de Hierombalus, sacerdote del dios Ieuo.[78]​ (c. 315)
  • Ιεωά (Ieōa): los textos mágicos Helenísticos[79]​ (siglos II/III), M. Kyriakakes[80]​ (2000)

Transcripciones similares en latín e inglés[editar]

En 1552 se usaba "Iehouah" para el "magnum Nomen tetragrammatum" en esta traducción en latín del Sefer Yetzirah.
La Geneva Bible (en inglés), 1560. (Salmo 83:18)
Una traducción latina del Tetragrámaton ha sido la forma "Jova", que se escucha muy similar a "Jehová".
(Origenis Hexaplorum, editada por Frederick Field, 1875.)

Algunas Transcripciones de יְהֹוָה similares a Jehová ocurrieron tan antes como en el siglo XII.

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Brown-Driver-Briggs Lexicon, pp. 217–219
  2. W.H. Lockyear, The Old Testament Names of God: A Perspective (Wipf and Stock 1999), p. 197
  3. Emil G. Hirsch, "Jehovah" en Jewish Encyclopedia
  4. Richard R. Losch, All the People in the Bible: An A-Z Guide to the Saints, Scoundrels, and Other Characters in Scripture (Eerdmans 2008), p. 193
  5. Robert Alter, The Hebrew Bible: A Translation with Commentary (W. W. Norton & Company 2018), vol. 3, Exodus, capítulo 3, nota 14
  6. Citado por Edesio Sánchez Cetina en la revista Traducción de la Biblia (Sociedades Bíblicas Unidas), vol. 12. núm. 2 (2002)
  7. George Wesley Buchanan, "The Tower of Siloam", The Expository Times 2003; 115: 37; pp. 40, 41, nota 19
  8. «Nehemia Gordon, The Pronunciation of the Name». Archivado desde el original el 17 de octubre de 2013. Consultado el 11 de septiembre de 2014. 
  9. Scott Jones – יהוה Jehovah יהוה
  10. Carl D. Franklin – Debunking the Myths of Sacred Namers יהוהChristian Biblical Church of God – December 9, 1997 – Retrieved 25 August 2011.
  11. "יְהֹוָה Jehovah, el nombre propio del supremo Dios de los hebreos. Los hebreos posteriores, algunos siglos después del tiempo de Cristo, ya sea por una falsa interpretación de ciertas leyes (Éx. 20:7; Lev. 24:11), o por alguna superstición, consideraron este nombre tan sagrado que no podría ser pronunciado (véase Filo, Vit. Mosis t.iii. p.519, 529). De cualquier manera, antes que, ocurriera este nomen tetragrammaton en el texto sagrado, ellos se acostumbraron a sustituirlo por אֲדֹנָי, y luego las vocales de אֲדֹנָי aparecieron en el texto masorético bajo las cuatro letras יהוה, pero con esta diferencia, la inicial Yod recibe un a simple y no una compuesta Sh’va (יְהֹוָה [Yehovah], no (יֲהֹוָה [Yahovah]); sin embargo, los prefijos, reciben los mismos puntos como si ellos fueran seguidos por אֲדֹנָי […]. Esta costumbre ya estaba establecida en los días de los traductores de la LXX; y de esa manera ellos tradujeron cada vez el término יְהֹוָה por ὁ Κύριος (אֲדֹנָי)" (H. W. F. Gesenius, Gesenius's Hebrew-Chaldee Lexicon to the Old Testament, (Grand Rapids, Michigan: Baker Book House, 1979[1847]), p. 337)
  12. Por ejemplo, Deuteronomio 3:24, Deuteronomio 9:26 (segunda instancia), Jueces 16:28 (segunda instancia), Génesis 15:2
  13. Roy Kotansky y Jeffrey Spier, "The 'Horned Hunter' on a Lost Gnostic Gem" en Harvard Theological Review 88 (1995), 3, pp. 318–319
  14. R. Laird Harris, "The Pronunciation of the Tetragram," en la ed. de John H. Skilton, The Law and the Prophets: Old Testament Studies Prepared in Honor of Oswald Thompson Allis (Presbyterian and Reformed, 1974), 224.
  15. Jewish Encyclopedia: article YHWH
  16. Salmo 23
  17. Encyclopædia Britannica 1911: artículo Jehovah (Yahweh)
  18. En el 7º párrafo de la Introduction to the Old Testament of the New English Bible (Introducción del Antiguo Testamento de la Nueva Biblia en Inglés), Sir Godfrey Driver escribió sobre la combinación de las vocales de Adonai y Elohim con las consonantes del nombre divino, que "no se hicieron efectivas hasta que aparecieron Yehova o Jehova o Johova en dos obras latinas fechadas en 1278 d.C. y 1303 d.C.; la forma corta Jova (declinada como un nombre en latín) vino a usarse en el siglo XVI. Los Reformistas prefirieron Jehováh, que apareció primeramente como Iehouah en 1530 d.C., en la traducción de Tyndale del Pentateuco (Éxodo 6.3), de la cual pasó a otras Biblias protestantes."
  19. En Gén.22:14; Éx.6:3; 17:15; Jue.6:24; Sl.83:18, Isa.12:2; 26:4. Strong's Exhaustive Concordance of the Bible (Iowa Falls: Word, 1994), 722.
  20. Según el prefacio de la American Standard Version, esto era porque los traductores sintieron que la "superstición judía, que abstenía el Nombre Divino considerado tan sagrado para ser pronunciado, ya no debería dominar en el inglés o en cualquier otra versión del Antiguo Testamento".
  21. El himno original fue compuesto en galés, sin "Jehováh", en 1745; la traducción a inglés, con "Jehováh", fue compuesta en 1771 (Guide Me, O Thou Great Jehovah/Guide Me, O Thou Great Redeemer).
  22. "Reina Valera 1990" en Iglesia.net
  23. Éxodo 3 en la Biblia Reina Valera Contemporánea
  24. Neil R Lightfoot (noviembre de 2005). Comprendamos Como Se Formo la Biblia. Editorial Mundo Hispano. p. 32. ISBN 978-0-311-03677-6. 
  25. Sidnie White Crawford (11 de junio de 2013). The Hebrew Bible in Light of the Dead Sea Scrolls. Vandenhoeck & Ruprecht. p. 67. ISBN 978-3-647-53555-5.  Parámetro desconocido |redactor= ignorado (ayuda)
  26. "Masoretic Text" en Encyclopaedia Britannica"
  27. a b Paul Joüon; Tamitsu Muraoka (2006). A Grammar of Biblical Hebrew. Gregorian Biblical BookShop. pp. 65-66. ISBN 978-88-7653-629-8. 
  28. Joshua Blau (1993). A Grammar of Biblical Hebrew. Otto Harrassowitz Verlag. p. 22. ISBN 978-3-447-03362-6. 
  29. Hataf Patah.svg
  30. Tilde Schwa.svg
  31. a b Enciclopedia judía de 1901-1906 (en inglés)
  32. a b Alfonso Ropero, Gran Diccionario enciclopédico de la Biblia (Editorial CLIE, 2017), entrada "Yahvé"
  33. Thomas D. Ross, "1The Battle Over the Hebrew Vowel Points, Examined Particularly As Waged in England"
  34. Ross, pp. 16-17
  35. Tomás De La Fuente, Diccionario Biblico Elemental(Editorial Mundo Hispano, 1996), p. 189)
  36. Leticia Calçada, Chad Brand, Charles Draper, Archie England, Diccionario Bíblico Ilustrado Holman Revisado y Aumentado (B&H Publishing Group, 2014), p. 1520
  37. Para significados de la palabra κεραία en los textos originales de Mateo 5:18 y Lucas 16:17 véase Liddell and Scott
  38. Para la opinión de Fulke véase Ross, pp. 13-14
  39. Ross, p. 17
  40. Peter Whitfield, A Dissertation on the Hebrew Vowel-points: Shewing that They are an Original and Essential Part of the Language (Liverpool 1748)
  41. Michael A. G. Haykin, The Life and Thought of John Gill (1697-1771): A Tercentennial Appreciation (BRILL 1997), p. 94
  42. John Gill, A Dissertation Concerning the Antiquity of the Hebrew Language: Letters, Vowel-points, and Accents (G. Keith 1767)
  43. Emanuel Tov (2008). Hebrew Bible, Greek Bible and Qumran: Collected Essays. Mohr Siebeck. p. 102. ISBN 978-3-16-149546-5. 
  44. Old Testament Manuscripts
  45. James C. VanderKam, The Dead Sea Scrolls Today, p. 30
  46. The Dead Sea Scrolls Biblical Manuscripts
  47. The Dead Sea Scrolls: A Graphological Investigation
  48. William P. Griffin, Killing a Dead Language: A Case against Emphasizing Vowel Pointing when Teaching Biblical Hebrew
  49. The Dead Sea Scrolls: A College Textbook and a Study Guide, pp. 75-76
  50. Decas exercitationum philologicarum de vera pronuntiatione nominis Jehova, quarum quinque priores lectionem Jehova impugnant, posteriores tuentur. Cum praefatione Adriani Relandi (ex officina Johannis Coster, 23 de febrero de 1707
  51. Páginas 392–393 del libro de Reland
  52. Gesenius citó a Diodoro Sículo, Macrobio, y especialmente a Teodoreto de Ciro, y dijo que esta forma permaneció en uso entre los gnósticos y en gemas egipcias.
  53. Hebräisches und Chaldäisches Handwörterbuch (segunda edición, 1828, pp. 322–323)
  54. Thesaurus philologicus criticus linguae Hebraeae et Chaldaeae Veteris Testamenti (1828, 1835, 1839), pp. 576–577
  55. A Hebrew and English Lexicon of the Old Testament: Including the Biblical Chaldee (versión en inglés del Léxico de Genesius preparada por Edward Robinson), Crocker and Brewster 1844, p. 389.
  56. William Smith y J. M. Fuller, A Dictionary of the Bible (John Murray 1893), vol. I, parte II, p. 1550
  57. R.R. Reno, Genesis (Brazos Press 2010), p. 65
  58. Robert Alter, 'The Hebrew Bible: A Translation with Commentary (W. W. Norton & Company 2018), p. 240
  59. Véase Plymouth y Old Plymouth.UK
  60. Proverbios 18:10 en español
  61. por ejemplo "Guide Me, O Thou Great Jehovah" (1771)
  62. Full text of "The Greatest Story Ever Told A Tale Of The Greatest Life Ever Lived". Internet Archive. Accesado el 2 de septiembre de 2011.
  63. Awake!, Diciembre 2007, p. 20, "Como el nombre de Dios ha sido conocido", "La forma usada comunmente del nombre en español es Jehová, traducida de la forma hebrea (el Tetragrámaton), que aparece unas 7,000 veces en la Biblia."
  64. El Nombre Divino que durará para siempre, p. 7: "Nadie sabe con seguridad como era pronunciado originalmente el nombre de Dios. Sin embargo, varios prefieren la Jehová. ¿Por qué? Porque ha sido popular y familiarizada al contrario que Yahweh no lo ha sido."
  65. καὶ εἶπεν ὁ θεὸς πρὸς Μωυσῆν ἐγώ εἰμι ὁ ὤν καὶ εἶπεν οὕτως ἐρεῖς τοῖς υἱοῖς Ισραηλ ὁ ὢν ἀπέσταλκέν με πρὸς ὑμᾶς
  66. Jan M. Kozlowski, "God's Name ὁ Ὤν (Exod 3:14) as a Source of Accusing Jews of Onolatry" en Journal for the Study of Judaism vol. 49, 3, pp. 350–355, DOI: https://doi.org/10.1163/15700631-12492223
  67. Texto en alemán
  68. Giuseppe Verdi. Nabucco
  69. Niebla. Miguel de Unamuno. Ediciones Orbis, S.A. Barcelona. 1982 ISBN 84-7530-062-6 págs. 27 y 28
  70. Spiegeler, Erick. «¿Por qué los católicos decimos Yahvé y los Protestantes Jehová para nombrar a Dios?». inteligenciacatolica.com/. Archivado desde el original el 3 de noviembre de 2014. Consultado el 3 de noviembre de 2014. 
  71. Edición 1960 de la Reina-Valera citada por Edesio Sánchez Cetina en la revista Traducción de la Biblia (Sociedades Bíblicas Unidas), vol. 12. núm. 2 (2002)
  72. Oehler, Gustav Friedrich. «Theologie des Alten Testaments» (en alemán). p. 146. Consultado el 3 de noviembre de 2014. 
  73. Por ejemplo, Jouon Paul, Muraoka Tamitsu, A Grammar of Biblical Hebrew (Gregorian Biblical BookShop, 2006), pp. 65–66]
  74. Por ejemplo, The Bible, An American Translation del 1939; The Revised Standard Version del 1952; The Amplified Bible del 1965; The Jerusalem Bible del 1966; The New English Bible del 1970; The New American Bible igualmente del 1970.
  75. a b Charles William King, The Gnostics and their remains: Ancient and Mediaeval (1887), p. 285
  76. El habla de el como un anónimo: "el escritor de 'On Interpretations'". De Aristóteles De Interpretatione no habla de los egipcios.
  77. Charles William King, The Gnostics and their remains: Ancient and Mediaeval (1887), pp. 199-200.
  78. Praeparatio evangelica 10.9.
  79. el texto hebreo grieguizado "εληιε Ιεωα ρουβα" según se interpreta significando "mi Dios Ieoa es más poderoso". ("La prononciation 'Jehova' du tétragramme", O.T.S. vol. 5, 1948, pp. 57, 58. [papiro griego CXXI 1.528-540 (siglo III), Library of the British Museum]
  80. Artículo en la revista Aster (Enero 2000 (en inglés)), el periódico oficial de la Iglesia Griega Evangélica.
  81. Dahlia M. Karpman, "Tyndale's Response to the Hebraic Tradition" (Respuesta de Tyndale a la tradición hebraica) (Studies in the Renaissance, Vol. 14 (1967)), p. 121.
  82. a b Véase los comentarios de Éxodo 6:2, 3 en su Critical Remarks on the Hebrew Scriptures (1800). También, Rev. Richard Barrett, A Synopsis of Criticisms upon Passages of the Old Testament (1847) p. 219.
  83. a b En su obra Pugio Fidei, en la que argumentó que los puntos vocálicos fueron agregados al texto hebreo solamente en el siglo X (Thomas D. Ross, The Battle over the Hebrew Vowel Points Examined Particularly as Waged in England, p. 5). En la página 152 del libro de Gérard Gertoux El nombre de Dios Y.eH.oW.aH que es pronunciado como está escrito I_EH_OU_AH es una imagen de un texto bilingüe en latín (o español) y texto hebreo [al lado del otro] escrito por Raymond Martin en 1278, con en su última frase "יְהוָֹה" opuesto a "Yohoua".
  84. a b En su libro Victory Against the Ungodly Hebrews. Gérard Gertoux, The name of God Y.eH.oW.aH, p. 153. Véase también [1]; George Moore, Notes on the Name YHWH (The American Journal of Theology, Vol. 12, No. 1. (Jan., 1908), pp. 34-52.
  85. Charles IX de Sweden instituyó el Real Orden de Jehova en 1606.
  86. a b c Scholia in Vetus Testamentum, vol. 3, part 3, pp. 8, 9, etc.
  87. apor ejemplo, Gesenius vertió Proverbios 8:22 en Latín como: "Jehova creavit me ab initio creationis". (Samuel Lee, A lexicon, Hebrew, Chaldee, and English (1840) p. 143)
  88. "Non enim h quatuor liter [yhwh] si, ut punctat sunt, legantur, Ioua reddunt: sed (ut ipse optime nosti) Iehoua efficiunt." (De Arcanis Catholicæ Veritatis (1518), folio xliii. Véase Oxford English Dictionary Online, 1989/2008, Oxford University Press, "Jehovah"). Peter Galatin fue confesor del Papa Leo X.
  89. Sir Godfrey Driver, Introduction to the Old Testament of the New English Bible.
  90. Véase comentarios de Poole de Éxodo 6:2, 3 en su Synopsis criticorum biblicorum.
  91. The State of the printed Hebrew Text of the Old Testament considered: A Dissertation in two parts (1753), pp. 158, 159)
  92. The First Twelve Psalms in Hebrew, p. 22.

Referencias[editar]

  • Gill, John (1778). «A Dissertation Concerning the Antiquity of the Hebrew Language, Letters, Vowel-Points, and Accents». A collection of sermons and tracts ...: To which are prefixed, memoirs of the life, writing, and character of the author 3. G. Keith. 
  • Este artículo contiene fragmentos pertenecientes a la Jewish Encyclopedia de 1901-1906, una obra que se encuentra ya en el dominio público.

Enlaces externos[editar]