Música de Venezuela

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Primera edición de la zarzuela Alma Llanera, compuesta por Pedro Elías Gutiérrez con textos de Rafael Bolivar Coronado. El tema musical homónimo Alma Llanera es hoy considerado como el segundo himno de Venezuela

La música venezolana se caracteriza por mezclar elementos españoles, indígenas y africanos, típico de ser perteneciente a un pueblo predominantemente mestizo. El género más representativo del país es el joropo, que utiliza instrumentos como el cuatro, el arpa, las maracas y la bandola.[1] [2] Es una forma rural que se originó en los Llanos y el ritmo ha llegado a consagrarse como la música de identidad nacional, hasta el punto que se le da la denominación en el exterior a los venezolanos como llaneros. En Venezuela existen varios estilos de música popular, como la salsa y merengue, que son comunes a sus vecinos del Caribe.

Música folclórica[editar]

Gaita zuliana[editar]

Otra música muy popular en Venezuela es la Gaita. Este género, originado en el estado Zulia, es muy popular durante la época navideña. La gaita, unida al aguinaldo, conforman la representación nacional de la Navidad venezolana. Esta música folklórica es una de las principales en este país. Existen varios tipos de gaitas.


Estatua en homenaje al gaitero Ricardo Aguirre en la ciudad de Maracaibo
El cantautor Ricardo Portillo en el Amanecer Gaitero de 2012

Gaita de Furro

  • Tiene un esquema rítmico de 6x8. Es el género musical zuliano más difundido a escala nacional. La instrumentación con la que tradicionalmente se ha acompañado esta gaita: Cuatro, maracas, charrasca, tambora y el instrumento básico el Furro, (también conocido antiguamente como Mandullo) descendiente directo de la zambomba española.

La temporada gaitera originalmente estaba comprendida entre la víspera del Día de la Chinita, el 18 de noviembre, este inicio de las gaitas se conocía tradicionalmente como la Bajada de lo Furros y se prolongaba hasta el 2 de febrero, día de la Candelaria, en el cual tenía lugar la Subida de lo Furros, es decir se guardaban los instrumentos hasta que llegara nuevamente la fecha de inicio de la temporada.

Gaita perijanera

  • Carece de estribillo fijo, siendo este el motivo por el cual un grupo de investigadores no la aceptan como gaita alegando que es requisito indispensable de está la presencia de un estribillo fijo.

Se turnan todos los asistentes con «versos espontáneos», (son estrofas de cuatro versos octosílabos y el coro se repite el segundo y el cuarto después de que el solista los canta), hombres y mujeres se toman de la mano y hacen círculo alrededor del grupo de músicos, el círculo avanza e incluso se rompe y se hacen diversas figuras entrecruzándose en el transcurso del baile.

Gaita a Santa Lucía En la parte Norte de Maracaibo, concretamente en Santa Rosa de Aguas, El Moján, Sinamaica y sitios cercanos, se ha encontrado un canto al cual los habitantes de estos sitios le llaman «Gaita a Santa Lucía», y le han conocido en esa denominación a lo largo de muchas generaciones.

Se canta en modos mayores y según algunos informantes, tradicionalmente se ha cantado acompañada de: cuatro, charrasca, maracas y furro, no habiéndose incluido la tambora sino hasta después de la llegada del «Chimbanguele» (del Sur del Lago) a estos sitios.

En toda la zona norte solo se ha encontrado este estribillo:

Canten muchachos con alegría
Que esta es la gaita de Santa Lucía,
Gloria demos a Santa Lucía

Los versos, son generalmente improvisados y tienen la característica de que el coro responde al revés a lo que el solista dice, por ejemplo:

Solista: Los ojitos de Lucía, parecen dos paraparas…
Coro: Parecen dos paraparas, los ojitos de Lucía…

Se canta en honor de Santa Lucía, generalmente para pagarle promesas, se confeccionan hermosos altares donde se le rinde culto con música y oraciones en un novenario comprendido entre el 12 y el 21 de diciembre, (el día de Santa Lucía es el 13), sin embargo, las gaitas se prolongan más allá de esa fecha.

Gaita de tambora

Música Tambor del Estado Zulia en el Culto a San Benito de Palermo, Venezuela.
  • Es la evolución del canto de faena femenino; (en el pilón, en la piedra de moler, en la tabla lavando el río, frente al fogón) las esclavas eran utilizadas para el trabajo en el hogar y este canto en el trabajo, es canalizado por los valores culturales Africanos y logra florecer hasta enfrentarse al urbanismo, quien la reduce a una simple actividad que se realiza una o dos veces al año.

Se caracteriza porque presenta una tambora con parche en ambos extremos, sujetos con cáñamo o mecates; y un tamborito igual al medio golpe del chimbanguele.[3]

Tamborera Llamada por el cronista e investigador Juan de Dios Martínez como «La 5.ª gaita», es ciertamente el quinto subgénero de la gaita zuliana. Surge a principios de la década de 1970 como resultado de la fusión de la gaita de tambora y los chimbángueles de San Benito. Su creador fue el célebre cantautor gaitero Nelson Martínez de la mano con el Gran Coquivacoa, agrupación gaitera en la cual formaba filas. Su ritmo es de 2x4 y se ejecutó inicialmente con cuatro, furro, tambora, charrasca y maracas. Prontamente se le adicionaron el bajo, el piano, la guitarra eléctrica, las congas, el bongó, el cencerro y hasta metales (trompeta, trombón y saxofón) y timbales, por cuanto a finales de los 1970 y principios de los 1980 la gaita tamborera fue arropada por la influencia musical caribeña, en especial de la salsa, todo ello liderado por los conjuntos gaiteros vanguardistas como Estrellas del Zulia, Guaco, Santa Anita, Melody Gaita y, por supuesto, Gran Coquivacoa. La temática es variada y no tiene una temporada especial para su ejecución.

Joropos[editar]

Interpretación del contrapunteo de Florentino y el diablo. Caracas, 2006.
Golpe tocuyano o joropo larense.

Joropo llanero

  • Manifestación musical de los estados Apure, Barinas, Cojedes, Guárico, Portuguesa y parte centro-sur de Anzoátegui y Monagas. De la misma forma, el joropo llanero forma parte de la tradición folklórica de los departamentos del Vichada, Casanare. La palabra «joropo» viene del arábigo «xarop» que significa «jarabe» y está emparentado con los jarabes tapatíos de México.

Este tipo de joropo ha sido el más difundido y exitoso comercialmente. Es interpretado con arpa, cuatro, maracas y bandola llanera (cuatro cuerdas). El Joropo llanero puede ser dividido en pasaje y golpe. Mientras el pasaje es un género más lírico, el golpe es un género mucho más recio y rápido. Mientras el golpe usa temas heroicos y patrióticos, el pasaje le canta al amor y al paisaje llanero.

Entre los ejemplos de golpes llaneros se pueden citar: Pajarillo, Quirpa, Carnaval, Seis por derecho, Quitapesares, Guacharaca, entre otros. Algunos pasajes famosos son Fiesta en Elorza, Caballo Viejo, Traigo polvo del camino, Romance en la lejanía, La Potra Zaina, Apure en un viaje, entre otros.

Se ha encontrado en los últimos años con preocupación, que la forma de vestirse para bailar joropo ha sido invadido sutilmente por vestidos muy cortos y estilos que poco a poco han desplazado al vestido floreado y largo tradicional venezolano. Este se ha ido sustituyendo por uno corto (como el de la imagen) que aunque sigue siendo colorido, no tiene ninguna relación con el vestido que se ha usado tradicionalmente. Dicho estilo ha sido adoptados por las jóvenes ejecutantes y bailarinas.

Otro detalle usado por los cantantes de música llanera en la actualidad es la bufanda o ruana, accesorios que no forman parte de la tradición llanera de Venezuela, sobre todo en Guárico, Apure, Portuguesa y Cojedes; ya que Barinas por su cercanía con los Andes Venezolanos tienes variantes climáticas distintas a los otros estado llaneros Venezolanos. (fuente Lic. Vidal Stanly León)

Joropo tuyero

Joropo característico de los estados de Aragua y Miranda, y de la zona oriental de Carabobo y norte de Guárico (Venezuela). Mientras que el joropo llanero se entona con arpa o bandola llanera, cuatro y maracas, el tuyero se entona con arpa, maracas y buche. Al mismo tiempo, mientras el arpa tuyera usa cuerdas métalicas y de nailon, en el arpa del joropo llanero todas las cuerdas son de nailon. Otro punto distintivo entre el joropo tuyero y el llanero es el hecho que en el primero, el que canta es el mismo que ejecuta las maracas. La pieza más característica del folklore tuyero, «La revuelta tuyera», consta de cuatro secciones: La exposición (pasaje), el desarrollo (yaguaso y guabina), la coda instrumental (llamada «Marisela») y un final conocido como «La llamada del mono». Los pasajes tuyeros más famosos son «El ermitaño» de Mario Díaz, «Amanecer tuyero» de Cipriano Moreno y Pablo Hidalgo y «El gato enmochilado» de Fulgencio Aquino.

Joropo oriental Joropo característico de la región nororiental de Venezuela, específicamente de los estados Sucre, Nueva Esparta y Norte de Anzoátegui y Monagas. En este particular tipo de joropo el instrumento melódico por excelencia es la mandolina o bandolín. No obstante, la bandola oriental (ocho cuerdas de Nylon), el violín, la armónica y un pequeño acordeón llamado «cuereta» también tienen un papel primordial en el folklore musical oriental. El llamado joropo con estribillo se compone de dos secciones: la primera sección o «golpe» es tradicionalmente una melodía fija en ritmo 3/4 que es repetida dos o más veces; la segunda sección o «estribillo» es una melodía improvisada sobre un ciclo armónico fijo que está a ritmo 6/8. Cabe destacar que en el joropo oriental, el cuatro y las maracas son ejecutados de una manera mucho más libre y compleja que en el resto de los joropos venezolanos. De la misma manera, es importante mencionar que la tradición musical de la región oriental de Venezuela posee muchas otras formas aparte del joropo oriental.

Joropo guayanés Joropo resultado de la interacción de llaneros y orientales en el estado Bolívar, específicamente en Ciudad Bolívar la antigua Angostura. Es ejecutado con bandola guayanesa (ocho cuerdas metálicas), cuatro y maracas. «El seis guayanés», «la Josa» y «el rompe luto» resaltan entre los joropos guayaneses más famosos.

Golpe tocuyano o joropo larense Joropo oriundo de la región centro-occidental de Venezuela, mayoritariamente de los estados Lara y Yaracuy. Es interpretado por una variedad de cordófonos (cuatro, medio cinco, cinco y seis), que junto con tambora y maracas producen una sonoridad única entre los joropos venezolanos. Carota, Ñema y Tajá es el conjunto musical mas prolífico en la interpretación de este género. Famosos golpes tocuyanos son Amalia Rosa, Gavilán tocuyano y Ramoncito en Cimarrona.

Merengue venezolano[editar]

Baile de merengue venezolano en la década de 1920.
Gualberto Ibarreto.

En Venezuela existe una enorme gama de merengues -desprendidas, en su origen rítmico, de la simplificación de las variadas fulías negras de la costa central del país- que se pueden agrupar en tres grandes grupos: el caraqueño, el oriental y el larense.

Siendo un género bailable, el merengue venezolano -y sobre todo el caraqueño- tiene letras de corte costumbrista y picaresco, algunas de ellas muy subidas de tono, que son el reflejo de las tradiciones, los personajes y las historias de la época. Cuatro instrumentos solistas conforman la orquesta que ejecuta el merengue rucaneao: trompeta, trombón, saxo y clarinete; los cuales son acompañados por el cuatro, el contrabajo, el redoblante y la charrasca de tapara. La rítmica fue variando y del reglamentario compás de 2/4, organizado en dos corcheas y un tresillo de negra, a fuerza de baile y sobre todo de rucaneo, se llegó al singular compás de 5/8 (5 corcheas), extraña medida que le da esa cadencia característica que lo diferencia de sus primos caribeños.

Este merengue rucaneao -cuyo nombre compuesto remite a la dulcería criolla venezolana: el primero realizado con claras de huevo y azúcar; el segundo, conocido como rúcano, una golosina gelatinosa hecha con tuétano de vaca y meladura de azúcar cuajada en forma cónica (papelón)- era considerado por los conservadores de entonces, una manifestación vulgar. Tal vez por lo acaramelado de su nombre, por la impudicia de sus letras o por la forma de bailarlo, que requería ciertos movimientos acentuados de las caderas y un acercamiento muy estrecho de la pareja. Por la razón que fuere se prohibió tocarlo, cantarlo o bailarlo en las casas de familia y salones de baile de aquella gente respetable. Pero este ritmo de compás mocho, penetró el gusto de los caraqueños que habitaban en parroquias como San Juan, La Pastora o San José y fue ganando espacios más allá de los mabiles (prostíbulos donde se bailaba y se tomaba). Esta forma musical tuvo su mayor auge entre 1920 y 1940, gracias a los «cañoneros» como eran conocidos aquellos músicos que sacaron el merengue de esos locales nocturnos y lo llevaron a las plazas y los templetes en épocas de carnaval y otras celebraciones populares, recorriendo las calles acompañados de un artefacto llamado trabuco o cañón, que no era más que un pequeño tubo de bambú relleno de carburo de calcio y agua, al que hacían detonar (de ahí el nombre) para anunciar los temas que iban a interpretar a continuación. Finalmente, ya entrada la década de los cincuenta, los grandes salones sucumben y abren sus puertas al este baile caraqueño, que llegó de la mano de la orquesta de Luis Alfonzo Larrain. El Norte es una quimera de Luis Fragachán, La pelota del Carey de Lorenzo Herrera, Carmen la que contaba dieciséis años y Préstame tu máquina de Balbino García animaron fiestas de matrimonios, quinceañeras, graduaciones y demás jolgorios capitalinos de la época, luego este estilo musical cayó en desuso. No obstante, gracias a la contribución de compositores y músicos de la talla de Carlos Bonnet, Luís Laguna, Pablo Camacaro, Cruz Felipe Iriarte, Otilio Galíndez, Cristóbal Soto, Adelys Freites, Cecilia Todd, Lilia Vera, Simón Díaz, el Quinteto Contrapunto, Ensamble Gurrufío, El Cuarteto, Gualberto Ibarreto, Los Cañoneros y Los Antaños del Stadium, el merengue venezolano ha recobrado su merecido espacio en la escena musical venezolana bajo la métrica de 5/8 la favorita de los músicos y compositores de las últimas décadas.

Música andina[editar]

Ensamble Gurrufío. De izquierda a derecha: Juan Ernesto Laya, David Peña, Cheo Hurtado y Luis Julio Toro.
Bambuco andino

Siendo típicamente andino (estados Táchira, Mérida y Trujillo), este género musical se localiza también en los estados Zulia, Lara y Distrito Capital, encontrándose en éstos últimos bajo formas de melodías románticas.

La sonoridad de la palabra «bambuco» evoca en la mente del oyente cierta cercanía con las melodías africanas. Sin embargo, la realidad es otra: el bambuco es un ritmo acompasado y cadencioso que tiene su origen en España y América. Su profunda raigambre en el territorio neogranadino hace que el bambuco trascienda las fronteras y se arraigue en el occidente venezolano, específicamente en los Andes y Zulia, donde sufre algunas modificaciones en los compases y estructura. Cabe destacar que en cada región adquiere un acento propio de la geografía y las tradiciones.

A decir de algunos musicólogos, el bambuco presenta ciertas analogías con la habanera, especialmente en los lánguidos matices del fraseo de sus versos. Sin embargo, mientras la versión cubana tiene un compás 3/4, el ritmo venezolano es 6/8 (semicorchea-corchea-semicorchea). Los especialistas recuerdan que las introducciones e interludios del bambuco emulaban instrumentalmente los tríos de boleros que colmaron la escena en el siglo XX. Su estructura musical rompe con todos los cánones, al no estar limitada a cuatro tonos cíclicos.

En cuanto al acompañamiento, en el bambuco venezolano están presentes el piano, el bajo y la guitarra, teniendo una característica especial en la región andina donde se incorporan la mandolina, el violín, el tiple, el cuatro y la flauta. Los temas de inspiración son idílicos, nostálgicos y evocadores, con ciertos matices señoriales y hasta sublimes.

Música campesina[editar]

Hombre cantando, acompañado de un cuatro, en las cercanías del Hotel Humboldt, Caracas, Venezuela

La música campesina es una expresión cultural de los Andes venezolanos (Estados Mérida, Táchira, Trujillo y parte de Barinas). Se diferencia de la música llanera en que el güiro sustituye a las maracas y la guitarra remplaza al arpa. Tanto el cuatro como el bajo son utilizados en ambas manifestaciones. Alrededor de la década de 1970, el género se fue formando con las primeras agrupaciones y fue a través de las disqueras Divensa en Mérida, Potosí en Táchira y Tamarindo en el Vigia, que fue evolucionando y se fue dando a conocer. Hoy existe una cantidad interesante de agrupaciones representativas del género en su mayoría en el estado Mérida, la zona del Mocotíes y los pueblos del sur, aunque existen nuevas tendencias en la zona del Táchira, destacándose las agrupaciones de Pregonero, y San Cristóbal,su instrumentación consiste tradicionalmente en requinto, guitarra, violín, cuatro venezolano y güiro, algunas agrupaciones fusionan este estilo acompañándolo con percusión como congas y timbales.

Debido a la proximidad de la región andina con Colombia, la música campesina venezolana tiene influencias de la carranga y el vallenato. La música campesina ha alcanzado gran popularidad, además es un género con una larga lista de agrupaciones. Algunas de ellas han conocido el éxito a nivel nacional en radio y televisión con uno o varios de sus pegajosos sencillos hasta el punto de lograr que se organicen festivales en homenaje a la música campesina, y que se abran espacios o categorías para galardonar el género en premiaciones artísticas ya existentes, se destacan entre los grupos más mencionados: Los Serranitos de América, el Son Sureño, Los Chacaritos, Eminente entre otros.

Calipso venezolano o de El Callao[editar]

La agrupación Serenata Guayanesa

El calipso venezolano o calypso guayanés de El Callao, cantado tradicionalmente en inglés, se hace a partir de una batería rítmica de percusión basada en el bumbac, acompañada de charrasca, campana o cencerro y cuatro venezolano. Comúnmente se adiciona teclado, bajo eléctrico, instrumentos de viento, voces masculinas y femeninas. Woman del Callao es indiscutiblemente el calipso del Callao más reconocido dentro y fuera de Venezuela. Serenata Guayanesa ha sido la agrupación más conocida en la interpretación del calipso venezolano.

Música afrocaribeña[editar]

Otro género importado es la salsa cubano-americana, que ha producido varias superestrellas domésticas, incluyendo a Federico Betancourt, Oscar D'León, Vladimir Lozano, Alberto Naranjo, Alfredo "Cutufla" Franceschi, Porfi Baloa, Erik Franceschi, Gustavo Aguado, Sergio Pérez Betancourt, Alberto Slezinger, Evio di Marzo, Benavides, Argenis Carruyo y Canelita Medina y agrupaciones como La Dimensión Latina, Adrenalina Caribe, Federico y su Combo, El Trabuco Venezolano, Los Adolescentes, Daiquirí, Salserín, Orquesta Bailatino, Guaco, Los Dementes, Los peniques, Grupo Mango, Federico y su combo latino, la orquesta de Andy Durán y el Sexteto Juventud.

El merengue dominicano, el bolero, la cumbia colombiana, la guaracha, el son y la rumba están representados por la Billo's Caracas Boys, la orquesta de Luis Alfonzo Larrain, Los Melódicos, la orquesta de Porfi Jiménez, Mario y sus Diamantes, Orlando y su Combo y el Super Combo Los Tropicales.[4] Entre los cantantes destacan: Víctor Piñero, «El Rey del Merecumbé», Chico Salas, Víctor Pérez, Manolo Monterrey, Rafa Galindo, Luisín Landaez, Emilita Dago, Perucho Navarro, Cheo Garcia, Felipe Pirela, Nelson Henríquez, Raul Naranjo, Watusi, José Luis Rodríguez, Liz, Diveana, Roberto Antonio, entre otos.

Otros géneros del folklore[editar]

Otras formas de música tradicional venezolana son extensivamente grabadas e investigadas gracias al trabajo de la Fundación Bigott, con sede en Caracas. La Percusión afroamericana (incluyendo ritmos múltiples como sangueo, fulía y parranda) es quizás la forma musical mejor documentada.[5] Entre los conjuntos más importantes se destacan Un Solo Pueblo, Huracán de Fuego, Tambor Urbano, Los Vasallos del Sol, La sardina de Naiguatá y Grupo Madera. Los artistas más experimentales de fusión combinan rumba, jazz latino, el joropo, salsa y otras formas de música latinoamericana.

Música pop y rock[editar]

La banda de ska Desorden Público
La Vida Bohème, representantes del rock venezolano

La música pop y el rock son también muy populares, y varias bandas y solistas han tenido considerable éxito en el transcurso de los años. Algunos grupos bien conocidos son las bandas de ska Desorden Público, Guasacaca Zon, en el pop-rock Caramelos de Cianuro, Aditus y Témpano, en el dance y el funk Los Amigos Invisibles (banda más exitosa internacionalmente) y los grupos de rock ahora extintos, pero muy influyentes, Sentimiento Muerto y Zapato 3. Recientemente, del 2010 en delante han surgido nuevas bandas dentro de la escena del rock alternativo venezolano que han recibido mayor atención internacional, en especial La Vida Bohème, banda que fue nominada a los Premios Grammy Latinos. Desde principios de la década de 1990, se realiza el Festival Nuevas Bandas, que busca agrupar a los jóvenes en torno al género rock.

Los Amigos Invisibles, grupo de dance, funk y fusión

En el género del Heavy metal, a finales de los años 1970 y principios de 1980 se inició un poderoso movimiento que perdura hasta nuestros días. Entre las bandas más reconocidas podríamos citar a Resistencia, Grand Bite, Torre de Marfil y Krueger entre otros, todo ello sin dejar de mencionar a los míticos Power age y Arkangel de Freddy Marshall, considerados como los padres del Heavy Metal en Venezuela y la banda de mayor proyección internacional en este estilo musical.

El movimiento musical underground contemporáneo ha visto florecer a un grupo importante de propuestas que han abierto nuevos espacios musicales dentro la música venezolana. Entre los solistas se han destacado Frank Quintero en el pop, Aguilar en el synth pop, Melissa en el new wave, Agni Mogollón en el soft-rock, Paul Gillman en el rock metal, Hernán "Eddie" Hermida en el heavy metal y Pablo Manavello en el pop-rock.

A finales de los años noventa un muy fuerte movimiento de música electrónica se extendió por el país. Varios grandes festivales multimedia tomaron lugar, tales como «Caracas no Duerme», «AX», «Petaquire», y «Mare Nostrum». Estos eventos combinaron música con video y performances de artistas venezolanos tales como Luis Poleo, Frank Wow y Sony. Las principales bandas/DJ de esta era son Ojo Fatuo, DJ Oddo y DJ Wyz.

A partir del 2000 hasta el presente se desarrolla un movimento musical de diversos estilos underground incluyendo grupos como: Masseratti 2lts (downtempo), La Vida Boheme (post-punk), Viniloversus (indie rock), KP-9000 (trip hop), Cardopusher (breakcore), Nuuro (IDM), Patafunk (Tropical/funk), FamasLoop (trip hop), Todosantos (nu rave/indietronica), Jimmy Flamante (breakbeat), Las Americas (shoegazing), Dondi (downtempo), Retrovértigo (post-rock), Lis (instrumental rock), Tercer Cuarto (alternative metal), Panasuyo (neo-folklore), Pacheko (dubstep), Dame Pa' Matala (reggaeton/hip hop) y Los Javelin (surf rock/rockabilly).

Algunos músicos baladistas venezolanos, como Alfredo Sadel, Graciela Naranjo, Mirla Castellanos, Mirtha Pérez, Nancy Ramos, Cherry Navarro, Héctor Cabrera, Carlos Almenar Otero, Oswaldo Morales, Lorenzo Herrera, Henry Salvat, Gloria Martín, Alí Primera, Rudy Márquez, Gualberto Ibarreto, Luis Oberto, Emilio Arvelo, Gimeno, Armando Biart, Roberto Luti, Ricardo Montaner, Leonel Ruiz, Amilcar Briceño, José Luis Rodríguez «El Puma», Guillermo Dávila, Los Terrícolas, Franco De Vita, Yordano, Pecos Kanvas, Colina, Rudy la Scala, Luis Silva, Natusha, Servando y Florentino, Chino y Nacho, Carlos Baute, Henry Stephen, Kiara, Karina e Ilan Chester han ganado gran popularidad en otros países latinoamericanos.

Música clásica[editar]

Venezuela también ha producido compositores clásicos, tales como Teresa Carreño[6] (renombrada pianista de talla mundial), Felipe Larrazabal, Reynaldo Hahn (director de la Opera de París), Prudencio Esaá, Juan Bautista Plaza, Juan Vicente Lecuna, José Antonio Calcaño, Víctor Guillermo Ramos Rangel, Evencio Castellanos, Inocente Carreño, Modesta Bor, Ángel Sauce, Rafael Rengifo, Moisés Moleiro, Antonio Estévez, y Vicente Emilio Sojo (conocido por sus contribuciones a la musicología y la educación musical). Roberto Ruscitti siguió los pasos de Sojo. Entre los cultores del vals venezolano se encuentra Antonio Lauro, considerado uno de los mejores a nivel mundial interpretando y componiendo obras para la guitarra al igual que Alirio Diaz, Rodrigo Riera y Rómulo Lazarde.

En 1954 Caracas fue la sede del I Festival de Música Latinoamericana donde se escuchó el estreno mundial de la Sinfonía India, de Carlos Chávez; la Cantata Criolla, de Antonio Estévez; las Bachianas N° 5 para soprano y cellos, de Heitor Villa-Lobos.

Venezuela alberga una red nacional de conservatorios y escuelas de música.[7] [8] También hay escuelas e institutos privados. Entre los institutos de estudios superiores en música o que tienen un departamento de música se encuentran la Universidad de las Artes, cuyo departamento de música es el antiguo Instituto Universitario de Estudios Musicales; la Universidad Central de Venezuela, que otorga diplomados en interpretación musical y posgrados en musicología, incluyendo doctorados; la Universidad Simón Bolívar, cuyo departamento de música otorga el grado de Magíster en Música en diversas áreas (Composición, dirección orquestal, dirección coral y educación musical), la Universidad de los Andes y desde 2011 la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado, la cual otorga una Licenciatura en Música gracias al convenio con el Conservatorio Vicente Emilio Sojo.

Gustavo Dudamel en un concierto en el Centro Nacional de Acción Social para la Música en Caracas

Con la llegada del maestro greco-venezolano Yannis Ioannidis, la composición musical tiene un gran desarrollo y a partir de los años sesenta se da inicio a la música contemporánea. Entre los más destacados exponentes de este tipo de música se encuentran: Hildegard Holland, Alfredo del Mónaco, Servio Tulio Marín, Alfredo Marcano Adrianza, Emilio Mendoza, Juan Carlos Núñez, Eduardo Marturet (quién es sobre todo un director de orquesta internacional), Alfredo Rugeles, Federico Ruiz y Ricardo Teruel, entre otros.

El Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela es una obra del Estado venezolano fundada por el maestro José Antonio Abreu, en el año de 1975, para la sistematización de la instrucción y la práctica colectiva de la música a través de la orquesta sinfónica y el coro como instrumentos de organización social y desarrollo comunitario. Conocido también como El Sistema, comprende una red de 120 orquestas juveniles y 60 orquestas infantiles, con un número de aproximadamente 350.000 jóvenes dedicados a la música.

Entre los prominentes músicos y compositores que han estudiado, fundado o impartido clases en estas instituciones se encuentran: Alberto Grau, María Guinand (una de las fundadoras y coordinadoras de la Maestría de Música de la Universidad Simón Bolívar), Diana Arismendi, Ricardo Teruel, Adina Izarra, José Francisco Del Castillo, Gabriela Montero, Sir Augusto Ramírez, Judith Jaimes, Carlos Riazuelo, Inocente Carreño, Eric Colon, Felipe Izcaray, Jesús Hernández, Humberto Bruni Lamanna, Josefina Benedetti, Alfredo Rugeles, Abraham Abreu, Aquiles Baéz, Jaime Martínez, Alexis Cárdenas, Carlos Duarte, Juan Carlos Núñez, Pedro Eustache, Edicson Ruiz, y José Antonio Abreu.

Músicos venezolanos[editar]

El cantautor venezolano Simón Díaz, uno de los mayores exponentes de la música tradicional venezolana.
Aldemaro Romero dirigiendo la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas en la celebración del 50 aniversario del disco Dinner in Caracas.

Pedro Elías Gutiérrez es el compositor de la zarzuela Alma Llanera con textos de Rafael Bolivar Coronado estrenada el 19 de septiembre de 1914 en el Teatro Municipal de Caracas. El tema musical homónimo Alma Llanera es hoy considerado como el segundo himno de Venezuela.

Juana María de la Concepción, conocida comúnmente como Conny Méndez,[9] nació el 11 de abril de 1898 en Caracas. Fue una compositora, cantante, escritora, caricaturista y actriz que produjo más de 40 composiciones, como por ejemplo: Yo soy venezolana, Chucho y Ceferina, La Negrita Marisol, Venezuela habla cantando, entre muchas otras.

Aldemaro Romero[10] [11] fue un prolífico compositor. Fusionó muchos géneros musicales que van desde el jazz, pasando por la música caribeña hasta valses venezolanos y trabajos sinfónicos, lo cual ayudó a modernizar la música tradicional venezolana. De esa manera, creó un estilo que él mismo denominó Onda Nueva.[12]

Músicos y compositores venezolanos notables son, entre muchos otros: Simón Díaz, Hugo Blanco, Armando Molero, Billo Frometa, Chelique Sarabia, María Luisa Escobar, Luis Mariano Rivera, Ángel Custodio Loyola, Manny Delgado, Luis Cruz, Ignacio "Indio" Figueredo, Alí Primera, Gloria Martín, Cheo Hurtado, Hernán Gamboa, Gualberto Ibarreto, Juan Carlos Salazar, Carlos Bereciartu, Lilia Vera, Victor Cuica, Rafael Brito, Huáscar Barradas, Pedro Antonio Ríos Reyna, Henry Martinez, Glenn Tomassi, Álvaro Paiva, Elvis Cano, Reyna Lucero, Agni Mogollón, Cecilia Todd, Alfredo Naranjo, Vytas Brenner, Gerry Weil, Xulio Formoso, Edmundo Ros, Francisco Pacheco, Édgar Quintero, Reynaldo Armas, Alexis Rossell, Vidal Colmenares, Maruja Muci, María Teresa Chacín, Rosa Virginia Chacín, Enrique Hidalgo, Juan Vicente Torrealba, Laudelino Mejias, Orlando Flores, Rubén Cedeño, Orlando Poleo, Otmaro Ruiz, Rudy Regalado, Pablo Gil, y Luis Gómez-Imbert así como los grupos Serenata Guayanesa, Los Guaraguao, Los Naipes, Los Pajaros, Azúcar, Cacao y Leche, Trio Venezuela, Los Chamos, Unicornio, Los Terrícolas, Guaco, Los Cuatro, C4 Trío, Voz Veis, Vocal Song, Urbanda, Quinto Criollo, Los Hidalgo, Ensamble Gurrufío, y Maracaibo 15 entre otros.

Gustavo Matamoros es un destacado compositor venezolano dedicado a la experimentación con el sonido y su relación con la mente y la cultura del ser humano. Él ha trabajado principalmente con técnicas contemporáneas tales como los medios electroacústicos, los medios mixtos, el «performance», las instalaciones, la radiofonía y los espectáculos de medios múltiples. Actualmente reside en los Estados Unidos.

Véase también[editar]

Escuelas y Academias[editar]

Referencias[editar]

  1. El joropo http://www.venezuelatuya.com/tradiciones/el_joropo.htm
  2. El Joropo http://www.mipunto.com/venezuelavirtual/temas/1er_trimestre02/joropo.html
  3. Tomado del anexo explicativo del Long play Primer Encuentro Folklórico infantil del Zulia. Zulia, su gente y su Folklore. Volumen 1 realizado por la Unidad de Investigación de Antropología y Folklore de Instituto Zuliano de la Cultura. «Tipos de Gaita» (en spanish). Consultado el 10 de abril de 2013. 
  4. Bendahan, Daniel. 1990. Siete Músicos Venezolanos. Cuadernos Lagoven, Lagoven, S.A. Caracas. 140p. ISBN 980-259-292-7
  5. Salazar; Briseida. 1990. San Benito canta y Baila con sus Chibangueros. Fundación Bigott. Caracas. 2562p. ISBN 980-07-0026-9
  6. Milanca Guzmán, Mario. 1987. Teresa Carreño. Gira caraqueña y evocación. Cuadernos Lagoven, Lagoven, S.A. Caracas. fcvvvvvvvvvvvvsd140p. ISBN 980-259-151-3
  7. Asuaje de Rugeles, Ana Mercedes, Guinand, María y Bottome, Bolivia. 1986. Historia del Movimiento coral y de las Orquestas Juveniles en Venezuela. Cuadernos Lagoven, Lagoven, S.A. Caracas. 96p. ISBN 980-259-064-9
  8. Pérez Perazzo, Jesús Ignacio. 1989. El Maravilloso Mundo de La Banda. Cuadernos Lagoven, Lagoven, S.A. Caracas. 96p. ISBN 980-259-257-9
  9. Juana María de la Concepción (Conny Méndez) http://www.venezuelatuya.com/biografias/conny_mendez.htm
  10. Catálogo de Obras para saxofón de compositores de América Latina: Aldemaro Romero http://www.saxofonlatino.cl/ficha.php3?Id=358
  11. Aldemaro Romero http://salsa2u.freeservers.com/aldemaroromero.htm
  12. Los Festivales de Onda Nueva http://musicapopulardevenezuela.blogspot.com/2008/01/los-festivales-de-onda-nueva.html

Otras referencias[editar]

  • Cook, Federico. 1986. El cuatro Venezolano. Cuadernos Lagoven, Lagoven, S.A. Caracas. 108p. ISBN 980-259-100-9
  • Crespo, Luis Alberto. 1991. La Música del Cedro y la Caoba. Venezuela Tierra Mágica Corpoven, S.A. Caracas. 24p. ISBN 980-259-464-4
  • Castillo Didier, Miguel. 1993. Cayetano Carreño. Biblioteca Ayacucho.Caracas. 226p. ISBN 980-276-169-9
  • Ramón y Rivera, Luis Felipe. 1969. La Música Folklórica de Venezuela. Monte Ávila Editores, S.A. Caracas. 241p.
  • Ramón y Rivera, Luis Felipe. 1955. Cantos de Trabajo del Pueblo Venezolano. Fundación Eugenio Mendoza. Caracas. 56p.
  • Rosenberg, Dan and Phil Sweeney. «Salsa con Gasolina». 2000. In Broughton, Simon and Ellingham, Mark with McConnachie, James and Duane, Orla (Ed.), World Music, Vol. 2: Latin & North America, Caribbean, India, Asia and Pacific, pp 624-630. Rough Guides Ltd, Penguin Books. ISBN 1-85828-636-0

Enlaces externos[editar]