Filisteos

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Filisteos
Kingdom of Philistines 830 map-es.svg
Mapa de la región, en la que se muestra la ubicación del territorio de los filisteos y de las ciudades de Gaza, Asdod y Ascalón en torno al 830 a. C.
Información
Raíz étnica Sin identificar
 Filisteos
Idioma Filisteo (ca. 1200-800 a. C.)
Cananeo (ca. 800-300 a. C.)
Arameo, griego (ca. 300 a. C.-700 d. C.)
Principales ciudades Ascalón, Asdod, Ecrón, Gat y Gaza
Región Levante, concretamente Filistea
Correspondencia actual Israel, Palestina
Pueblos relacionados Según varias hipótesis, peleset y keftiu; posteriormente influidos por hebreos, fenicios y asirios
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Los filisteos (en hebreo, פְּלִשְׁתִּים‎, pəlištīm; en griego moderno, Φυλιστιείμ o Φιλιστινοί, Phylistieím o Philistinoí; en árabe: فلستيون Filīstiun) fueron un pueblo de la Antigüedad, del cual existen testimonios en diferentes fuentes textuales (egipcias, hebreas, asirias) o arqueológicas.[1] Los documentos más antiguos que harían referencia a los filisteos son los documentos egipcios sobre los «Pueblos del Mar», donde se menciona a los parusata (transcrito convencionalmente como peleset), junto a otras poblaciones hostiles a Egipto. Estos peleset se han relacionado desde al menos 1822 con los filisteos mencionados en fuentes bíblicas, aunque el consenso académico sobre dicha identificación no es total.[2] [3] Tras su enfrentamiento con los egipcios, se establecerían en la costa suroeste de Canaán, es decir, en la región de la actual Franja de Gaza (Palestina), extendiéndose al norte hasta casi la actual Tel Aviv (Israel).[4] Entonces su cultura original (que es materia de debate) empezaría a asimilarse a la de cananeos y hebreos.

A los filisteos, organizados ya en torno a su pentápolis tradicional, se hacen numerosas referencias en la Biblia, donde aparecen mencionados como pəlištīm, es decir, habitantes de פלשת (Pəlešet, «Filistea»).[nota 1] Aparecen mencionados en la «tabla de las naciones» del libro de Génesis, donde se les atribuye ser descendientes de Mizraím (es decir, de Egipto),[nota 2] al igual que los caftorim (es decir, los de Kaftor); puesto que estos últimos se han relacionado con el pueblo que los egipcios llamaban Keftiu (supuestamente de origen cretense), a partir de ahí se han desarrollado varias teorías que determinan que el origen del pueblo filisteo estaría en Creta, el mar Egeo o el Asia Menor.[5] Esta relación, no obstante, es también materia de debate académico.[6] [7]

Las ciudades filisteas dominaron la región hasta la conquista asiria de Tiglatpileser III en el año 732 a. C. Seguidamente, fueron sometidas a los imperios regionales y parecen haber asimilado progresivamente las culturas dominantes. Las últimas menciones a los filisteos como pueblo aparecen en la Biblia y datan del siglo II a. C.[nota 3] En época posterior y tras la diáspora judía del 70 d. C, los israelitas fueron expulsados de Samaria y Judea por los romanos, por lo que todo el territorio sur del Levante mediterráneo pasaría a ser conocido como Palæstina, término derivado así mismo del hebreo Pəlešet.

Etimología[editar]

El nombre filisteo proviene del latín philistæus,[8] variante de philistinus, que aparece en los escritos de Flavio Josefo. A su vez está tomado del griego φιλιστινοι (philistinoí), utilizado por Filón de Alejandría, si bien en la Septuaginta el término utilizado es φυλιστιειμ o φυλιστιιμ (fylistieim o fylistiim).[9] En última instancia proviene del hebreo pĕlištī,[8] [nota 4] «gente de Plešt» (Filistea); cf. el acadio palastu y el egipcio parusata.[10]

Los estudiosos de la Biblia suelen proponer que el nombre se originaría a partir de la raíz semítica plš (en hebreo, פלש‎), que significa «dividir» o «invasor».[11] El endónimo que los filisteos se daban a sí mismos no se conoce. Sin embargo, como la Biblia los menciona también como gentes de Kaftor (en hebreo, כפתור‎;[12] quizá relacionado con Keftiu),[13] que no es un término semítico, se ha sugerido que dicha palabra sea similar a la que usaban para referirse a sí mismos o a su idioma. Al parecer, su idioma también aparecería referido en la Biblia como «lengua de Ashdod»,[14] aunque es controvertido si se refiere al idioma filisteo, al dialecto canaeo que los filisteos adoptaron a partir del siglo VIII a. C o a alguna otra lengua utilizada en la ciudad.[15] [16]

Otra teoría, propuesta por Jacobsohn y apoyada por otros autores, es que el nombre deriva de la región iliria de Palaeste, cuyos habitantes se habrían llamado Palaestīnī añadiéndole el sufijo ilirio -ino utilizado para grupos étnicos.[17] Por su parte, Jones sostuvo que el nombre Filistea es una corrupción del griego φυλὴ ἱστία, (fylḗ histía, «tribu del hogar», con la ortografía jónica de hestía).[18] Sugiere además que los filisteos habrían sido los responsables en introducir el hogar fijo en el Levante mediterráneo; dicha sugerencia fue propuesta antes de que la evidencia arqueológica sobre el uso de hogares fuese documentada en sitios filisteos.

Origen[editar]

El origen geográfico de los filisteos sigue siendo un tema de debate académico. Las evidencias más sólidas del origen de los filisteos son arqueológicas y apuntan hacia el mar Egeo, aunque también se ha sugerido que la cultura material filistea sea simplemente una continuación de la cultura cananea de la edad del bronce.[2] Más vagas son las fuentes egipcias de la época que hablan de un pueblo invasor venido del norte por el mar (los peleset), generalmente identificados los filisteos.[2] [3] Las evidencias del idioma filisteo, muy tenues, así como las que los relacionan con los pelasgos, podrían apuntar también hacia el mundo egeo.[19] [20]

Independientemente del origen geográfico, el desarrollo ulterior de los filisteos se realizó en el entorno cananeo, es decir, semítico.[21] La lengua filistea no ha sido identificada satisfactoriamente: se ha considerado que se trata de una lengua semítica, pero la arqueología moderna también ha sugerido la existencia de vínculos culturales con la civilización micénica en la Grecia continental.[22] Si bien los filisteos adoptaron la cultura y la lengua cananea sin dejar apenas escritos, se ha sugerido un origen indoeuropeo, debido a un puñado de palabras filisteas conocidas.[23]

Historia[editar]

Bajorrelieve del templo de Medinet Habu, construido durante el reinado de Ramsés III (1186 a 1155 a. C.), aparece representado un grupo de peleset cautivos. Destaca el característico tocado de plumas que portan en la cabeza.
Mapa del sur del Levante mediterráneo, ca. 830 a. C. Las regiones representadas son, de este a oeste y de norte a sur:
     Estados fenicios      Imperio asirio      Reino de Israel      Reino de Aram-Damasco      Reino de Amón      Tribus arameas
     Pentápolis filistea      Reino de Judea      Reino de Moab      Tribus árabes      Reino de Edom      Tribus nabateas

Antecedentes[editar]

Los «pueblos del mar» se mencionan por primera vez alrededor del año 1208 a. C. en textos egipcios (inscripciones de Karnak bajo el reinado del faraón Merenptah). Estos pueblos tenían un buen conocimiento de la navegación (de donde proviene el nombre colectivo que les dan los egipcios) y estaban aliados para atacar al próspero Egipto. Los pueblos mencionados que Merenptah afirma haber vencido son los eqwesh, los sherden, los lukka, los shekelesh y los teresh (según una hipótesis de vocalización, ya el egipcio antiguo no anotaba las vocales). Las inscripciones de Karnak los describen como los «habitantes del Norte que venía de todas las tierras». En el templo de Medinet Habu, construido durante el reinado de Ramsés III (1186 a 1155 a. C.) de la XX Dinastía, aparece una inscripción que celebra una victoria marítima y terrestre sobre los «pueblos del mar». El segundo pilar indica: «Entre ellos se encontraban como aliados los peleset, los tjekker, los shekelesh, los denyen y los weshesh. Ellos se introdujeron en todos los países hasta los confines de la tierra». La mención a los peleset (en realidad prst en el original; la vocalización moderna más aceptada es parusata) se considera generalmente como la primera mención a los filisteos.[24] Asimismo, aparecen en el Papiro Harris I, un resumen del reinado de Ramsés III escrito durante el reinado de Ramsés IV.

Asentamiento[editar]

Desde siglo XIX los estudiosos bíblicos han identificado la tierra de los filisteos (Filistea) con las menciones a Palastu y Pilista de las inscripciones asirias.[25]

Después de lo que los textos egipcios describen como una derrota, los filisteos se instalaron en una franja costera que iba desde la actual Tel Aviv hasta la actual frontera egipcia.[21] Las circunstancias de este establecimiento siguen siendo imprecisas. El Papiro Harris I[26] indica que Ramsés III, tras haber vencido a los pueblos del mar, los encarceló en Egipto antes «de instalarlos en los bastiones, construidos en [su] nombre» y de someterlos a pagar impuestos. Algunos vieron en esta referencia una mención al asentamiento de los filisteos en la franja costera de Canaán, que perteneció por largo tiempo a Egipto; sin embargo, el vínculo entre ambos eventos es incierto, debido a la falta de precisión geográfica y étnica del texto.

A partir del siglo XII a. C., el establecimiento de los filisteos en el suroeste de Canaán está bien testimoniado por sus cerámicas, así como por los textos egipcios y asirios. En la actualidad, es imposible determinar si este asentamiento fue hecho sobre un territorio otorgado por los egipcios o conquistado por los filisteos; sin embargo, si «la capa [arqueológica] que correspondería a la última dominación egipcia de Canaán, bajo el reinado de Ramsés III, no contenía ninguna evidencia de las primeras clases de vasos filisteos decorados [...], los primeros niveles filisteos no revelaban ninguna huella de presencia egipcia: ni un solo vaso o casco de botella egipcio. Además, las dos capas están completamente separadas».[27] Esta ruptura arqueológica puede hacer pensar en una ruptura comercial auténtica, lo que implicaría una ruptura política igualmente real, es decir, una conquista más que una implantación por acuerdo mutuo. Entonces, los filisteos ocuparían las cinco ciudades de Gaza, Ascalón, Asdod, Ecrón y Gat, a lo largo de la franja costera del suroeste de Canaán, que había pertenecido a Egipto hasta los últimos días de la Decimonovena Dinastía (1185 a. C.).[21] Su organización política fue una pentarquía en la que en cada uno de sus cinco centros de gobierno un príncipe (seren) ostentaba el poder.[21]

Expansión[editar]

Los filisteos conocían el empleo del hierro, cuyo secreto hasta el siglo XII a. C. habían guardado celosamente los hititas.[5] El monopolio de este metal (saber dónde encontrarlo, cómo forjarlo y cómo usarlo) les confirió una superioridad militar durante siglos.[28] Del mismo modo que la definición etno-lingüística de los filisteos antes de su establecimiento en Canaán no es bien conocida, su definición etno-lingüística posterior es igualmente difícil, tomando en cuenta la falta de fuentes textuales. De hecho, se han desarrollado dos grandes tesis sobre el tema. La primera se fundamenta, por ejemplo, en los nombres y palabras no semíticas citadas por la Biblia, para sostener que los filisteos conservaron por largo tiempo un particularismo étnico y lingüístico. Para la otra corriente,[nota 5] los filisteos se mezclaron tempranamente con las poblaciones cananeas locales.

Ya asentados en la costa, los filisteos intentaron extenderse por el sur de Canaán, llegando a ocupar casi la totalidad de la costa hasta Fenicia y localizaciones tan al este como el valle del Jordán. Ese fue el motivo de que las reseñas bíblicas citen fuertes conflictos entre los filisteos y los israelitas.[5] En el libro de los Jueces, por ejemplo, el nacimiento de Sansón a Manoa tiene lugar porque «él [Sansón] comenzará a salvar a Israel de mano de los filisteos».[nota 6] . Los relatos de Samuel, Saúl y David incluyen también conflictos entre los filisteos y los israelitas, caracterizados en ocasiones como los más peligrosos enemigos de Israel.

Tanto la arqueología como las historias bíblicas muestran, en efecto, una influencia de las culturas cananeas anteriores o vecinas. El Primer Libro de Samuel indica que uno de sus dioses era Dagón: «1Cuando los filisteos capturaron el arca de Dios, la llevaron desde Eben-ezer a Asdod. 2Y tomaron los filisteos el arca de Dios, y la metieron en la casa de Dagón, y la pusieron junto a Dagón».[29] No obstante, Dagón era un dios semítico de la vegetación, de las cosechas y los cereales, cuyo culto estaba muy extendido en el Oriente Próximo, por lo que hecho de adoptarlo como divinidad principal demuestra hasta qué punto habrían integrado dicha cultura.[nota 7] Los términos (como seren) o los nombres (como Goliat), sin origen semítico, quedaron como reliquias lingüísticas aisladas. De hecho, los términos de poder y los nombres sobreviven a menudo por más tiempo que los otros.

Decadencia y asimilación[editar]

Si bien al asentamiento de filisteos en la costa siguió una expansión por el sur de Canaán, las guerras con los israelitas y otros pueblos los acabaron confinando al territorio de la pentápolis.[30] Tras varias derrotas infligidas por David, rey de Israel, los intentos de expansión de los filisteos cesaron.[5] A partir de este momento, ya no supusieron un riesgo para el reino de Judá, por lo que las menciones a Filistea en la Biblia se reducen. Sin embargo, siguieron siendo una amenaza política (incursiones militares, sobre todo en la época de la cosecha) y cultural para dicho estado.[5]

La federación filistea perdió su autonomía temporalmente durante el siglo X a. C. bajo la hegemonía egipcia,[28] y definitivamente tras la conquista asiria de 722 a. C.[30] Nabucodonosor II devastó el territorio filisteo en 604 a. C.[28] y, como el resto de Oriente Medio, cayeron en manos del imperio de Alejandro Magno.[28] Para dicho momento, parece que los filisteos ya habían perdido buena parte de su identidad cultural.[28] Con todo, el término Pəlešet y, posteriormente, sus versiones griega (Παλαιστινή, Palaistinḗ) y latina (Palæstina) siguió utilizándose como término geográfico, referido a un área cada vez más extensa.

Sistema de gobierno[editar]

Las cinco ciudades principales de la pentápolis filistea nunca se unieron en un solo reino.[28] Sus gobernantes se denominaban «señores» (serenim) o «reyes» y gobernabam como en conjunto como una federación, tomando las decisiones por votación.[28] [nota 8] Se cree que el cargo de «señor» era hereditario.[28]

Población[editar]

La población, de entre 25 000 y 30 000 habitantes en los siglos XII y XI a. C.,[31] era relativamente numerosa para la región, lo que permitió a las ciudades mantener su independencia y una cierta predominacia política en la región.[10]

Economía[editar]

La economía filistea está enmarcada dentro del cuadro más amplio del Mediterráneo oriental. La agricultura es central, en forma de cultivos de trigo, así como el olivo y la vid: la tríada mediterránea.[32] [33] La llanura de Filistea es una región fértil, con una producción agrícola abundante.[5] Como complemento, tenían ganadería de ovejas, cabras y bueyes.[32]

Se han descubierto fraguas de hierro, así como centros de actividad industrial en numerosos asentamientos filisteos, algunos de los cuales datan del siglo XII a. C.[28] Además, las ciudades filisteas se ocuparon del comercio de una manera similar a las fenicias (ubicadas algo más al norte).[32] [5] Este incluía esclavos, objetos preciosos y, presumiblemente, productos agrícolas como los ya mencionados.[32]

Cultura[editar]

Idioma y escritura[editar]

La incripción de Ecrón, del siglo VII a. C. es el texto filisteo más extenso hallado. Está escrito en un dialecto del fenicio, probablemente la lengua habitual de Filistea en ese momento.

Se conoce muy poco sobre el idioma original de los filisteos, del que solo sobreviven unas pocas palabras en hebreo a modo de préstamos culturales. Estas describen instituciones específicamente filisteas, como los seranim, los «señores» de la Pentápolis filistea,[nota 9] el receptáculo ’argáz que aparece en la Biblia, únicamente en 1 Samuel (capítulo 6)[34] o el título padî.[35] No hay suficiente información sobre el idioma de los filisteos como para relacionarlo con seguridad con ninguna otra lengua: su posible relación con lenguas indoeuropeas (incluso con el griego micénico) apoyaría la idea de que los filisteos tienen su origen en los «pueblos del mar». Existen ciertos restos de vocabulario y onomástica no semíticos, pero las inscripciones auténticas son muy exiguas y poco concluyentes.[36] [37] El filisteo dejó de escribirse, y presumiblemente de hablarse, hacia finales del siglo IX a. C., cuando fue sustituido por alguna rama de las lenguas cananeas locales (fenicia o hebrea).[38]

Las inscripciones en idioma filisteo son muy escasas,[38] si bien parece tuvieron un sistema de escritura.[39] En 1964 se hallaron en Deir ʿAllā unas tablillas en el mismo estrato arqueológico que unas vasijas de cerámica filistea. Las tabilillas contenían algo más de cincuenta caracteres, agrupados en unas quince palabras separadas por líneas verticales, que de ese modo recuerdan a las tablillas minoicas escritas en lineal A y lineal B.[40] Es probable que los textos contenidos estén en filisteo, pero podrían representar la escritura de algún otro pueblo.[40] Seguramente la escritura (así como la técnica administrativa del uso de sellos) se adoptó cuando las poblaciones filisteas ya habían crecido en complejidad, al menos una generación después de su supuesto asentamiento.[41] Con posterioridad se utilizaría en cierta medida también el alfabeto semítico occidental, del que se han encontrado hallazgos posteriores.[42] La inscripción de Ecrón es el primer texto seguido que ha sido identificado como perteneciente a la cultura filistea. Sin embargo, está escrito en un dialecto cananeo similar al fenicio.[43] [44]

Religión[editar]

Las deidades veneradas por los filisteos eran Dagón, su hijo Baal, y Astarté, cuyos nombres o variaciones de los mismos aparecen también en el panteón cananeo.[45] [21]

La fuentes bíblicas destacan en numerosas ocasiones que los filisteos no practicaban la circuncisión,[5] aunque se ignora hasta qué punto dicha ausencia de circunción revestía alguna importancia ritual para los filisteos.[46]

Cerámica y artes decorativas[editar]

La cerámica suele ser uno de los hallazgos más comunes en las excavaciones arqueológicas. Mientras que la cerámica cananea (incluida la hebrea) de los siglos XII y XI a. C. carecía casi completamente de decoración y era de factura muy sencilla, la cerámica filistea destaca por estar realizada en arcilla fina y bien cocida y presentar profusa decoración en forma de espirales, figuras geométricas y aves.[5] Su similitud con la cerámica micénica y minoica es unos de los principales argumentos esgrimidos a favor del origen egeo de los filisteos.[5]

Metalurgia[editar]

Representación moderna de unos soldados filisteos ubicada en el yacimiento arqueológico de Tell es-Safi, que generalmente se identifica con la ciudad filistea de Gat.

Los filisteos poseían unos conocimientos sobre metalurgia muy avanzados en contraste con el resto de los pueblos del Levante mediterráneo, a excepción probablemente de los hititas.[5] El cobre, que es fácil de fundir y forjar, había sido el metal dominante para realizar herramientas y armas desde el 4000 a. C. Los filisteos no solo sabían alearlo con estaño para producir bronce, que es considerablemente más resistente, sino que también conocían cómo trabajar el hierro. Este último metal era muy difícil de fundir y trabajar, y sus propiedades eran tan estimadas que se atesoraba junto al oro y plata, como si se tratara de un metal precioso.[5] Los filisteos guardaron celosamente el secreto del proceso de fundición del hierro, lo que les otorgó superioridad tecnológica durante varios siglos.[5] Hasta el siglo X a. C. tuvieron el monopolio incluso de la reparación y afilado de herramientas, negándose en ocasiones a reparar las que pudieran usarse como armas.[28] [nota 10]

Armamento[editar]

La panoplia filistea era bastante peculiar. Destacaba sobre todo un tocado de plumas, con el que aparecen representados sistemáticamente en los documentos egipcios.[5] Por lo demás, iban descalzos y vestían unas faldillas con borlas, como hoy algunos soldados griegos. En resto de armamento era de bronce o de hierro, incluyendo las espadas.[28] La vestimenta de guerra hubo de ampliarse con el tiempo, a juzgar por la compleja armadura de Goliat mencionada en la Biblia, ante la cual los hebreos quedan maravillados.[5]

Conocían además el uso de la caballería y los carros de guerra ligeros,[5] construidos en madera reforzada con hierro.[28]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Machinist, Biblical Traditions: The Philistines and Israelite History, p. 53 y ss.
  2. a b c Ganor, Nissim Raphael (2009), Who Were the Phoenicians? (también [1]) p. 111

    Today it is generally accepted (in accordance with the theory of Maspero) that we are dealing here with different nations which migrated from the region of Crete or Asia Minor, and tried to infiltrate into Egypt. Repulsed by the Egyptians, the Philistines (P. R. S. T.) settled in the coastal area of Canaan, while the Tyrsenes, Sardanes, and others migrated to Italy, Sardinia and other places. In 1747 Fourmont tried to prove that the name "Philistine" was an erroneous form of the Greek "Pelasgi". His theory was accepted by Chabas, Hitzig and others who enlarged upon it. Maspero stated in this context: "The name 'Plishti' by itself suggests a foreign origin or long migrations and recalls that of the Pelasgi." The equation Plishti–Pelasgi is based solely on a supposedly phonetic similarity.

    En la actualidad se suele aceptar (de acuerdo con la teoría de Maspero) que estamos tratando aquí con diferentes naciones que migraron desde la región de Creta o Asia Menor e intentaron infiltrarse en Egipto. Rechazados por los egipcios, los filisteos (prst') se asentaron en la zona costera de Canaán, mientras que los tirsenos, shardana y otros migraron a Italia, Cerdeña y otros lugares. En 1747 Fourmont intentó demostrar que el nombre «filisteo» era una forma errónea del griego «pelasgoí». Chabas, Hitzig y otros aceptaron su teoría y la aumentaron. Maspero dijo en relación con este contexto: «El nombre ‘plishti’ en sí mismo sugiere un origen extranjero o largas migraciones y recuerda al de los pelasgoí». La ecuación plishti-pelasgoí se basa solamente en una supuesta similaridad fonética.

  3. a b Yasur-Landau, The Philistines and Aegean Migration at the End of the Late Bronze Age, p. 180

    It seems, then, that the etymological evidence for the origin of the Philistines and other Sea Peoples can be defined as unfocused and ambiguous at best.

    Parece, por ende, que la evidencia etimológica sobre el origen de los filisteos y otros pueblos del mar se puede definir en el mejor caso como distraída y ambigua.

  4. Tischler, All the things in the Bible, I, p.480
  5. a b c d e f g h i j k l m n ñ o Tischler, All the things in the Bible, I, p.481
  6. Drews, Canaanites and Philistines
  7. Hitchcock, All the Cherethites, and all the Pelethites, and all the Gittites, p. 20
  8. a b Real Academia Española (2014). «filisteo». Diccionario de la lengua española (23.ª edición). Madrid: Espasa. 
  9. P. ej. Josué 13:2
  10. a b Orr, The International Standard Bible Encyclopaedia, IV, p. 2376
  11. Jastrow, A Dictionary of the Targumim, the Talmud Babli and Yerushalmi, and the Midrashic Literature, p. 1185
  12. P. ej. Jeremías 47:4
  13. Alvar, Los pueblos del mar y otros movimientos de pueblos a fines del II milenio, p. 42-43
  14. Nehemías 13:24
  15. Macalister, The Philistines, p. 66-67

    [...] the ancient tongue of the Philistines lingered still in Ashdod, the town which probably retained exotic characteristics the longest. The distinction which Strabo (XVI. ii. 1) draws between the Γαζαῖοι and the Ἀζώτιοι ('Jews, Idumaeans, Gazaeans, and Azotii' being the four minor races of Syria which he enumerates) may possibly be founded on a reminiscence of these linguistic survivals. No doubt the language was by now much contaminated with Semitic words and idioms, but still it possessed sufficient individuality to be unintelligible without special study. It had of course lost all political importance [...]: it was now a despised patois [...]. It is true that some critics have explained the 'speech of Ashdod' as being the tongue of Sennacherib's colonists. If so, however, Nehemiah (himself a returned exile from a neighbouring empire to Sennacherib's) would probably have had some understanding of it and of its origin, and would have described it differently. The Semitic speech of the children of the Ammonite and Moabite mothers does not seem to have caused him so much vexation.

    [...] la antigua lengua de los filisteos todavía perduraba en Ashdod, probablemente la ciudad que retuvo características exóticas por más tiempo. La distinción que hace Estrabón (XVI. ii. 1) entre los Γαζαῖοι y los Ἀζώτιοι («judíos, idumeos, gazeos y azotios» son las cuatro razas menores de Siria que enumera) puede estar basada en la reminiscencia de estos vestigios lingüísticos. Sin duda el idioma estaba ya muy contaminado con palabras y modismos semíticos, pero todavía poseía la suficiente personalidad como para no ser inteligible sin estudiarlo. Había perdido, claro está, toda su importancia política [...]: ya no era más que un menospreciado dialecto [...]. Es cierto que algunos críticos han explicado la «lengua de Ashdod» como la de los colonos de Senaquerib. En tal caso, Nehemías (que era un exiliado de un imperio vecino al de Senaquerib) habría tenido algún conocimiento de ello y de su origen y, por ende, la habría descrito de manera distinta. El habla semítica de los hijos de madres ammonitas y moabitas no parecen haberle causado tanto disgusto.

  16. Machinist, Biblical Traditions: The Philistines and Israelite History, p. 64

    For while Ashdod here may represent Philistia [...], the 'Ašdôdît at issue was probably, from its historical setting in the Achaemenid period, a form of Aramaic or another non-Hebrew West Semitic tongue, not something Indo-European from the Aegean or Anatolia.

    Ya que si bien Ashdod aquí puede representar a toda Filistea [...], el 'Ašdôdît en cuestión era probablemente, por su ubicación histórica dentro del periodo aqueménida, una variedad de arameo u otra lengua semítica occidental no hebrea, pero no algo indoeuropeo del Egeo o Anatolia.

  17. Bonfante, Who Were the Philistines, p. 251–262
  18. Jones, The Philistines and the Hearth, p. 343 y ss.
  19. La primera sugerencia en dicha dirección aparece en: Noordtzij, De Filistijnen, citada en: Bonfante, Who Were the Philistines, p. 252, nota 4. Bonfante defendió un origen ilirio de los basándose en los Παλαιστινοί Palaistinoí de Palaeste, una ciudad del Epiro, añadiéndole el sufijo ilirio -ino utilizado para grupos étnicos. La conexión sugerida se introdujo en: Jacobsohn, Hermann (1914). Berliner Philologische Wochenschrift 34: 483. 
  20. Katicic, Ancient Languages of the Balkans, p. 69-70

    The scholiast to Homer Il. 16.233 has Πελαστικέ instead of Πελασγικέ. This is a lectio difficilior and has, as Budimir stresses, to be given full attention. If we connect it with Παλαιστή (a toponym in Epirus), the deae Palaestinae which belong there, with Palaestinus (the older name of the Strymon), with πενέσται (the name of the unfree population in ancient Thessaly), and with πελάσται/πελαῖσται (the term for the labouring population of Attica according to the lexicographers Ammonius and Pollex) it becomes highly probable that Pelastai/Palastai/Palaistai is the original form of the ethnic name that, as Budimir believes, denotes the speakers of Pre-Greek Indo-European wherever they spread. [...] The form Πελασγοί is a literary blending of Pelastai and πέλαγος 'the sea' [...] In Hebrew sources the Indo-European immigrants from the Balkan are known as Pəlištîm, and Egyptian sources mention the invaders as P-r-s-t. The Biblican Philistines are thus, according to Budimir, Indo-European intruders coming from the Aegean and the Balkan via Crete.

    El comentador de Homero Il. 16.233 tiene Πελαστικέ en lugar de Πελασγικέ. Esto es una lectio difficilior y, como destaca Budimir, hay que otorgarle la mayor importancia. Si se conecta con Παλαιστή (un topónimo del Epiro), las deae Palaestinae que son de allí, con Palaestinus (el antiguo nombre del Estrimón), con πενέσται (el nombre de la población sometida de la antigua Tesalia), y con πελάσται/πελαῖσται (término referido a la población trabajadora del Ática de acuerdo con los lexicógrafos Amonio y Pólex) se vuelve muy probable que Pelastai/Palastai/Palaistai sea la forma original del endónimo que, como Budimir cree, denota a los indoeuropeos pregriegos allí donde se instalan. [...] La forma Πελασγοί es una mezcla literaria de Pelastai y πέλαγος «el mar» [...] En fuentes hebreas los inmigrantes indoeuropeos de los Balcanes se conocen como pəlištîm, y las fuentes egipcias mencionan a los invasores como p-r-s-t. Los filisteos bíblicos son pues, de acuerdo con Bodimir, intrusos indoeuropeos que llegaron del Egeo y los Balcanes a través de Creta.

  21. a b c d e «filisteu -ea». Gran Enciclopèdia Catalana (en catalán). Consultado el 12 de septiembre de 2015. 
  22. Dothan, The Philistines and Their Material Culture
  23. Merrill, The Zondervan Encyclopedia of the Bible

    Little is known of the Philistine language or script. There is never any indication in the Bible of a language problem between the Israelites and Philistines. The Philistines must have adopted the local Semitic language soon after arriving in Canaan, or they might have already known a Semitic language before they came. Their names are usually Semitic (e.g., Ahimelek, Mitinti, Hanun, and the god Dagon). But two Philistine names may have come from the Asianic area: Achish has been compared with Anchises, and Goliath with Alyattes. A few Hebrew words may be Philistine loanwords. The word for helmet (koba H3916 or qoba H7746) is a foreign word often attributed to the Philistines. The term for "lords," already mentioned (seren), can possibly be connected with tyrannos ("tyrant"), a pre-Greek or Asianic word. Some have connected three seals discovered in the excavations at Ashdod with the Philistines. The signs resemble the Cypro-Minoan script. Three inscribed clay tablets from Deir Alla (SUCCOTH) also have been attributed to the Philistines. These signs resemble the Cypro-Mycenaean script. Both the seals and clay tablets are still imperfectly understood.

    Se sabe poco del idioma o la escritura de los filisteos. Nunca hay en la Biblia indicación de un problema lingüístico entre los israelistas y los filisteos. Los filisteos debieron de adoptar el idioma semítico local poco después de llegar a Canaán, y puede que ya hablaran un idioma semítico antes de asentarse. Sus nombres suelen ser semíticos (p. ej. Ahimelek, Mitinti, Hanún o el dios Dagón). Pero dos nombres filisteos pueden provenir del área minorasiática: Achish se ha relacionado con Anquises y Goliat con Alyattes. Unas pocas palabras hebreas podrían ser préstamos filisteos. La palabra para casco (koba H3916 or qoba H7746) es un término extranjero frecuentemente atribuido a los filisteos. La palabra para «señores», ya mencionada (seren) podría estar relacionada con týrannos («tirano»), una palabra pregriega o minorasiática. Hay quien ha relacionado tres sellos descubiertos en las excavaciones de Ashdod con los filisteos. Los símbolos recuerdan a la escritura chipro-minoica. Se han atribuido también a los filisteos tres tablillas de arcilla de Deir ʿAllā (Succoth). Los símbolos de estas recuerdan a la escritura chipro-micénica. La comprensión tanto de los sellos como de las tablillas es todavía muy imperfecta.

  24. Sergent, Les indo-européens, p. 108.
  25. Easton's Bible Dictionary (1897)
  26. Técnicamente designado por la referencia Papyrus British Museum 9999.
  27. Finkelstein y Silberman, La Biblia desenterrada, p. 386.
  28. a b c d e f g h i j k l Tischler, All the things in the Bible, I, p.482
  29. 1Samuel 5:1-2
  30. a b Machinist, Biblical Traditions: The Philistines and Israelite History, p. 53 y ss.
  31. Yasur-Landau, The Philistines and Aegean Migration at the End of the Late Bronze Age, p. 342

    The number of migrants that reached Philistia in the twelfth century cannot be established, yet something can be said about the scale of migration (Chapter 8). According to calculations of the inhabited area, the population of Philistia after the arrival of the migrants numbered about twenty five thousand in the twelfth century (reaching a peak of thirty thousand in the eleventh century). The continuation of local Canaanite material culture and toponyms indicates that a good part of the population was local. The number of migrants amounted, at most, to half of the population, and perhaps much less. Even the migrant population probably accumulated over at least two generations, the minimum estimated time for the continuous process of migration.

    El número de migrantes que llegaron a Filistea durante el siglo XII no puede establecerse, pero sí se puede decir algo sobre la escala de la migración (Capítulo 8). De acuerdo con los cálculos del área habitada, la población de Filistea tras la llegada de los migrantes rondaba los veinticinco mil en el siglo XII (llegando a un máximo de treinta mil en el siglo XI). La continuidad de la cultura material y topónimos cananeos indica que buena parte de la población era local. El número de migrantes llegaba, como mucho, a la mitad de la población, y quizás incluso menos. Incluso la población migrante acumulaba al menos dos generaciones, el tiempo mínimo estimado para el proceso continuo de migración

  32. a b c d Machinist, Biblical Traditions: The Philistines and Israelite History, p. 57.
  33. Machinist, Biblical Traditions: The Philistines and Israelite History, p. 71, nota 25.
  34. Sapir, Hebrew 'argáz, a Philistine Word, p. 272–281
    Según este artículo se trata de la caja de un carro, «una palabra presumiblemente no semítica» (p. 274).
  35. Según Sapir (Hebrew 'argáz, a Philistine Word, p. 279, nota 29) se trata de un término «común de propiedad del indoeuropeo» y menciona el griego πόσις, el lituano –pati-s, –pats y el tocario A pats.
  36. Singer, Egyptians, Canaanites and Philistines in the Period of the Emergence of Israel, p. 282–338
  37. Davis, Cypro-Minoan in Philistia?, p. 40-74
  38. a b Maeir, A Late Iron Age I/early Iron Age IIA Old Canaanite Inscription from Tell es-Sâfi/Gath, Israel, p. 39-71
  39. Silberstein, The Other in Jewish Thought and History, p. 71
  40. a b Edwards, The Cambridge Ancient History, p. 501
  41. Yasur-Landau, The Philistines and Aegean Migration at the End of the Late Bronze Age, p. 309
  42. Cross, A Philistine Ostracon From Ashkelon, p. 64
  43. Gitin, A Royal Dedicatory Inscription from Ekron, p. 1-18
  44. Callev, The Canaanite Dialect of the Dedicatory Royal Inscription from Ekron
  45. Fahlbusch, The Encyclopedia of Christianity, p. 185
  46. Machinist, Biblical Traditions: The Philistines and Israelite History, p. 60

Notas[editar]

  1. Véase, p. ej.Josué 13:3 o 1 Samuel 6:17
  2. Génesis 10:13-14:

    13Mizraim engendró a Ludim, a Anamim, a Lehabim, a Naftuhim, 14a Patrusim, a Casluhim, de donde salieron los filisteos, y a Caftorim.



  3. Véase, p. ej. 1 Macabeos 3:24
  4. Por ejemplo, véanse los siguientes pasajes: 1 Samuel 17:36; 2 Samuel 1:20; Jueces 14:3; 1:8 Amós
  5. Apoyada por ejemplo por Manfred Hermann Emil Weippert.
  6. Véase el pasaje entero en Jueces 13:1-5
  7. Véase, p. ej. Jueces 16:23
  8. Véase 1 Samuel 6:18 y 1 Samuel 6:27-29
  9. El término se utiliza como rango militar en el Israel actual, correspondiendo al de capitán.
  10. Véase 1 Samuel 13:19-22

Bibliografía[editar]

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Enlaces externos[editar]