Fermoselle

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Fermoselle
Municipio de España
Bandera de Fermoselle.svg
Bandera
Escudo de Fermoselle.svg

Panorámica de Fermoselle.
Panorámica de Los Arribes. Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.
Plaza de Fermoselle.
De arriba a abajo y de izquierda a derecha: Panorámica de Fermoselle, Los Arribes, Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y plaza de Fermoselle.
Fermoselle ubicada en España
Fermoselle
Fermoselle
Ubicación de Fermoselle en España.
Fermoselle ubicada en Provincia de Zamora
Fermoselle
Fermoselle
Ubicación de Fermoselle en la provincia de Zamora.
Lema:Fermoselle, la capital de los arribes
País Flag of Spain.svg España
• Com. autónoma Flag of Castile and León.svg Castilla y León
• Provincia Bandera de Zamora.svg Zamora
• Comarca Sayago
• Partido judicial Zamora
• Mancomunidad Sayagua
Ubicación 41°19′03″N 6°23′42″O / 41.3174146, -6.3949234Coordenadas: 41°19′03″N 6°23′42″O / 41.3174146, -6.3949234
• Altitud 640 msnm
• Distancia 63 km a Zamora
Superficie 69,34 km²
Población 1277 hab. (2016)
• Densidad 19,28 hab./km²
Gentilicio fermosellano, -a;
follaco, -a[1] (coloquialmente)
Código postal 49220
Alcalde (2011) Alejandro Fermoselle (PP)
Presupuesto 715 400 €[2]  (año 2017)
Sitio web Ayuntamiento de Fermoselle

Fermoselle en el mapa

Fermoselle en el mapa
[editar datos en Wikidata]

Fermoselle es un municipio y localidad española de la provincia de Zamora y de la comunidad autónoma de Castilla y León.[3]

Fermoselle se encuentra situado en el confín suroccidental de la comarca zamorana de Sayago, estando cercado por los ríos Duero, al poniente y mediodía, y Tormes, al sur, que confluyen en el paraje de Las Dos Aguas o Ambasaguas; en la otra orilla quedan Portugal y la provincia de Salamanca. Estamos en Los Arribes de fuertes pendientes dominadas desde tiempos inmemoriales para la agricultura con la construcción de bancales, donde la bonanza térmica ha favorecido, entre otros, el cultivo del viñedo, el olivo y diversos frutales.[4]

En la tortuosa topografía de peñascos, fallas y despeñaderos, y sobre un cuchillo de peñas, se erige la villa de Fermoselle, capital de Los Arribes y en algunas ocasiones se la denomina como "el balcón del Duero". El extremo del picón lo ocupan las ruinas del castillo de Doña Urraca y las amplias y sólidas casonas de antigua construcción en torno a tortuosas calles empinadas, como La Nogal o El Torojón, que se desparraman pasado el arco de la antigua barbacana. La villa fue declarada conjunto histórico-artístico en el año 1974 y en él se incluye la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, que conserva muros y arcos románicos aunque sus rasgos fundamentales son de estilo gótico, y las cuatro ermitas, denominadas de la Soledad, Santa Cruz, Santa Colomba y San Albín.[4]

La belleza del paisaje arribeño, que invita a la práctica del senderismo, y el encanto de la villa se ven reforzados con las fiestas populares que se celebran en honor a San Agustín y que tienen al toro como uno de sus principales protagonistas. Los encierros, que comienzan a toque de campana, y las corridas en la plaza Mayor están animadas por las peñas que en estos días se reúnen en las tradicionales bodegas subterráneas excavadas en el granito sobre el que se encuentran sus casas, calles y plazas.[4]

Desde hace unos años se ha convertido en un destino turístico de referencia, al que sin duda ha contribuido la remodelación del convento de San Francisco y su adaptación como casa del parque natural de Arribes del Duero.[5]

Toponimia y gentilicio[editar]

La etimología popular sitúa el origen del nombre de esta villa en “fermosa ella”, aunque desde un punto de vista de la lingüística, parece poco convincente por su terminación en “e”, que parece remitir más a un genitivo latino de posesión.

En su término municipal existen topónimos pertenecientes a las diversas culturas que se asentaron desde antiguo en este territorio, derivados fundamentalmente de distintos aspectos sociales, económicos, paisajísticos y religiosos de sus moradores. Entre ellos destacan los “cotorros”, altozanos situados a lo largo del curso de los ríos Duero y Tormes, entre los que se encuentra el “El Castillo”. Otros parajes reciben nombres como El Caballino y Las Dos Aguas o Ambasaguas. Este último es también denominado “La barca de Murcena”, por haber sido el lugar donde una barcaza unía la calzada española y portuguesa.

En su casco urbano destacan nombres de barrios como Las Palombreras, Las Eras, La Portilla y Tenerías. Entre sus lugares más emblemáticos, destaca la plazuela de Santa Colomba y El Torrejón (popularmente denominado Torojón), este último usado como balcón de amplias vistas sobre el Duero y el Tormes.

Símbolos[editar]

El municipio cuenta con su propio escudo heráldico y bandera municipal del Municipio, con los que el ayuntamiento de Fermoselle se encuentra blasonado y que responden a las siguientes características:[6]

  • Escudo de plata, con castillo de gules mazonado de sable, y aclarado de azur; en punta ondas de azur y plata; al timbre, corona real cerrada.
  • Bandera rectangular de proporciones 2:3, formada por dos franjas horizontales, en proporciones 3/4 y 1/4, siendo blanca con castillo rojo aclarado de azur la superior y azul la inferior.

Geografía física[editar]

Sus límites municipales vienen marcados al sur y al oeste por accidentes naturales. Al sur con el río Tormes que a su vez separa las provincias de Zamora —a la que pertenece Fermoselle— y de Salamanca, unidas a través del puente de San Lorenzo, en el paraje denominado de La Cicutina. La margen izquierda del Tormes, perteneciente a la provincia de Salamanca, es compartida por los municipios ribereños de Villarino, Trabanca y Almendra. El límite oeste está formado por el tramo internacional del río Duero, al ser su titularidad compartida por España y Portugal. Sobre este último río hay un paso fronterizo que fue construido sobre la presa de Bemposta, en el tramo de aprovechamiento portugués del río Duero. Sus límites norte y este lindan con el municipio zamorano de Villar del Buey, en los que la penillanura de la comarca de Sayaguesa no ha generado ningún accidente natural reseñable, salvo el extremo suroeste que roza el embalse de Almendra.

El casco urbano de la villa ha sido milagrosamente preservada a través de las épocas, motivo por el que la Comisión de Patrimonio lo declaró conjunto artístico, histórico, cultural y arquitectónico.

Ubicación[editar]

Fermoselle se encuentra situado en el suroeste zamorano. Hace frontera con Portugal. Dista 63 km de Zamora capital.

Pertenece a la comarca de Sayago. Se integra dentro de la Mancomunidad Sayagua y el partido judicial de Zamora.

Su término municipal se encuentra dentro del Parque Natural de Arribes del Duero, un espacio natural protegido de gran atractivo turístico.[7]

Noroeste: Urrós (Portugal) Norte: Pinilla de Fermoselle Noreste: Fornillos de Fermoselle
Oeste: Bemposta (Portugal) Rosa de los vientos.svg Este: Cibanal
Suroeste: Villarino de los Aires (Salamanca) Sur: Trabanca (Salamanca) Sureste: Almendra (Salamanca)

Clima[editar]

Detalle del mapa Nouvelle Carte d'Asturie, Galice et Leon, de principios del siglo XIX, en que se puede observar Fermoselle.

Fermoselle goza de un clima mediterráneo continentalizado atemperado por su menor altitud y por estar al abrigo del Duero, del Tormes y los distintos embalses construidos en la zona. Todos estos factores dan lugar a un microclima caracterizado por dulcificar las temperaturas extremas de las estaciones de invierno y verano, siendo la primavera y el otoño meras estaciones puente.

La lluvia es escasa y desigualmente repartida. La condensación del vapor acuoso sólo da origen a lluvias de relieve y las nubes que llegan suelen proceder del atlántico empujadas por los vientos del suroeste, ya que las restantes nubes suelen ser detenidas por las cordilleras que se cruzan en su camino, principalmente por la Cantábrica y el Sistema Central. Por otra parte, las tormentas suelen predominar en verano y las nevadas o el granizo no son frecuentes. Más frecuente es el fenómeno meteorológico de la niebla, especialmente desde que se construyeron las presas que dieron lugar a los embalses de Picote, Bemposta y Almendra, todas ellas rodeando el término municipal de Fermoselle.

Historia[editar]

Plaza mayor de Fermoselle
El Duero a su paso por Fermoselle. Visto desde el paraje del Mirador de Las Escaleras, en pleno Parque Natural de Arribes del Duero
Típica construcción fermosellana
Torre del reloj del ayuntamiento
Típica construcción fermosellana
Puente de San Lorezo en La Cicutina
Mirador de la Calle del Terraplén
Calle de Fermoselle
Crucero de Fermoselle

La villa de Fermoselle data hacia atrás en el tiempo más de dos milenios a la época romana y prerromana. Las características topográficas de esta villa denotan estar poblada desde los tiempos más remotos, como prueba el ara druídica de tiempos celtas que nos muestra Cesáreo Fernández Duro en su obra "Historia de Zamora y Sus Provincias" o como evidencian las hachas de piedra encontradas, lo que hace suponerla ciudad prerromana (Ángel Cruz y Martín, El Romano Zamorano, Fernández Duro).

Hay diversos datos, muy antiguos, que se conocen sobre la población de la villa de Fermoselle y que van dejando las huellas de su longeva antigüedad. Entre ellos, algunos son documentos y otros, son datos históricos visibles que se muestran a través de la materialización de emblemáticas edificaciones históricas las cuales evidencian la gran capacidad de esta villa de absorber la historia y convertirla en parte de ella. Entre estas indelebles huellas históricas que marcan el largo pasar del tiempo están fuentes romanas, ermitas con perfiles arquitectónicos los cuales incluyen estelas romanas sepulcrales empleadas como materiales de construcción en los muros de la ermita del Cristo del Pino llegando afirmar renombrados historiadores (Ceán Bermúdez) como pruebas claras de haber sido esta población la "Ocellum Durii", "Ocella" u "Ocila".

Consta que en diciembre de 1205, estando Alfonso IX de León en tierras salmantinas, concedió a la diócesis de Zamora y a su obispo Martín y sucesores “todo lo que al rey pertenecía en la villa de Sayago llamada Fermoselle, territorio de Zamora, con su castillo y pertenencias, excepto los doce postores sujetos al fuero del concejo de Zamora”, y que supuso la implantación de un nuevo señorío diocesano sobre esta villa, hasta entonces sometida solo a la potestad del monarca.El Señorío de Fermoselle estaba formado por la propia Villa de Fermoselle y tres aldeas:Pinilla de Fermoselle, Fornillos de Fermoselle y Cibanal.[8]

Poderosas razones debió reconocer el monarca para mantener esta diversidad legal en la villa, con un régimen común del concejo de la villa y un estatuto particular para los doce postores concertados con el concejo de Zamora que enseguida dieron lugar a posiciones antagónicas que quebraron la unidad ciudadana e hicieron sumamente difícil al prelado el gobierno común e incluso le impidió toda decisión legisladora.

En 1557, a mediados del siglo XVI, existieron minas de hierro en las cercanías de la localidad.[9]

Carta foral de Fermoselle[editar]

El 16 de febrero de 1221, estando Alfonso IX en Fariza acompañado de sus hijas Sancha y Dulce, dio al concejo de Fermoselle una carta foral con que habría de regirse todo el vecindario, excepto los doce postores de esta localidad que continuarían rigiéndose bajo el fuero del concejo de la ciudad de Zamora.

Mediante esta carta se pretendería de forma clara el favorecer a esta villa de carácter fronterizo y, de paso, agradecerle los servicios que esta comunidad le había prestado. Su contenido consiste en un sucinto texto de cuatro brevísimas reglas, siendo la segunda de las mismas la que convalidó, dentro del concejo, la situación que desde 1205 disfrutaban el grupo de 12 vecinos, a los que llamaban “postores”, que continuaban ligados directamente al concejo de Zamora en los impuesto de “colecta” y en los servicios generales de fonsado y de hueste, excluyéndose cualquiera otra carga o prestación.

Cada uno de estos vecinos o postores del concejo era gravado en el censo anual con un maravedí, por el concepto de “pedido”, que se computaba desde Pascua a Pascual. Además, todos ellos tenían que salir en servicio de huestes con el rey cuando éste o sus sucesores dirigiesen el ejército contra Portugal, sin estar sin embargo obligados a participar en expediciones contra otros lugares, en las cuales era precisamente el grupo de los doce postores quien realizaba el servicio de fonsado, que prestaba con el concejo de Zamora.

La tercera regla, ya en materia penal, se remitía a lo que en estos asuntos establecía el Fuero de Zamora, tanto en lo referente a tablas punitivas, como a la sustancia y forma de estos procesos.

Con posterioridad, esta reglamentación sería confirmada dos veces, la primera por Fernando III "el Santo" el 23 de abril de 1234 y la segunda por Alfonso X el 12 de agosto de 1255, manteniéndose sin interrupción hasta que por documento fechado el último domingo de mayo de 1256 en Zamora, el concejo de la ciudad, en razón de haber sido informado de que Alfonso IX había otorgado al obispo Suero de Zamora todos los derechos a él pertenecientes en Fermoselle, y queriendo coadyuvar al citado monarca, cedía perpetuamente al propio obispo y a sus sucesores el derecho que venía ejerciendo sobre los doce postores de Fermoselle adscritos al común vecinal de la ciudad, con cuales quiera otros que pudiera pertenecerle en la villa, salvo el percibo de la tercia concejil, llamada “de la fábrica”, y el de yantar que el concejo de la villa daba a los junteros cuando acudían a la asamblea de la ciudad.

Curiosamente, el obispo Suero y otros obispos suscriben dos documentos en interés de la diócesis de Zamora, el primero es laudo fechado en Sevilla el 13 de enero de 1260 para certificar la existencia de la antes citada carta, no abolida ni viciada, de 17 de diciembre de 1205 del rey Alfonso IX de León. Con idénticas miras se fechó el 21 de diciembre de 1260, desde Sevilla, nuevo documento por el que lo obispos certificaban la autenticidad del documento de 28 de mayo de 1256 por el que el concejo de Zamora cedió al obispo Suero todos sus derechos sobre Fermoselle. Ambos documentos sugieren la sospecha de graves motivos relacionados con el señorío de Fermoselle, que no tardaron en quedar al descubierto, como se puso de manifiesto mediante instrumento expedido por el monarca, Alfonso X, en Sevilla el 7 de marzo de 1261, en el que se expone que el obispo zamorano se había querellado ante el rey contra el concejo de Zamora, alegando que este se habían presentado en la villa de Fermoselle

“que dezía que fueron a la villa de Fremoselle con senna tendida et con conçeio pregonado, tan bien de villa como de aldeas que el obispo tenía de iur et de poder, et ge la entraron por la fuerça et lo desapoderaron della et quel echaron ende sos omnes, clérigos et legos, que hy tenía, et que metieron hy juyzes de so mano et que dessondraron a los juyzes que hy pusiera el obispo que non judgassen; et quel derribaron sos casas de morada que hy feziera et que ge las quemaron et quel despendieron et destruyron so pan et so vino et otras cosas muchas que el obispo hy tenía et quel cortaron arvores que avía en esta villa sobredicha de Fremoselle.”

El monarca, a la vista de los hechos emplazó a que ambas partes compareciesen ante él, situación que fue aprovechada por los procuradores del cabildo para pedir que les fuera entregada la villa, de la que habían sido desposeídos y se mandase al concejo que corrigiera y enmendara según derecho “todos los otros tributos et todos los otros dannos que recebiera en la sobre dicha villa por el conçeio de Çamora”.

Escuchadas las partes, el rey emitió falló favorable a las pretensiones diocesanas, admitiendo como suficientemente probados los hechos acaecidos según la versión del cabildo, ordenando en consecuencia que la villa de Fermoselle le fuera entregada al obispo de Zamora o a quien él designase, tal como la tenían antes de entrar el concejo en ella, comisionando al efecto a Pedro Guillermo de Salamanca, alcalde del rey, y en su defecto a Esteban de Gárate y a Pedro Bermúdez, juez de Zamora. Se mandaba igualmente que el concejo indemnizara al obispo por el valor de los inmuebles derribados o menoscabados, por el triple de su valor fueran pagados los daños causados en el pan, vino, cubas o cualquier otro bien y, por último, que los árboles talados o destruidos debían pagarse “por cada un arvor segunt que manda el fuero de Çamora”. Para ello se estableció que dicho precio debía de ser satisfecho en el plazo de cuarenta días desde la fecha de la tasación, duplicándose el valor si el desembolso no se hiciera en dicho plazo.

Finalmente, mediante documento fechado en Zamora el 18 de abril del mismo año 1261, se informa del requerimiento final de pago que en ejecución del mandato real realizaron los antes comisionados que consignaron que los daños ocasionados en los inmuebles ascendían a 400 maravedíes y el comentario de que se “salva la piedra e la madeyra que hy stá, que se fica para lo bispo”, 12 maravedíes por las pérdidas en grano, vino y otras cosas menudas y, finalmente, se contabilizaron 65 árboles cortados y destruidos.

Calzada de Zamora[editar]

La "calzada de Zamora o de Fermoselle", según el punto que se elija de partida, es una vía de comunicación que une a ambas poblaciones al menos desde la época romana, existiendo en la actualidad dos hipótesis sobre lo que sería su trazado original por las tierras de la comarca de Sayago.[10]

Partiendo de Zamora, su inicio comenzaba tras atravesar el caudaloso río Duero por el primitivo puente del que todavía son visibles algunos pocos restos y que se localiza aguas abajo del puente románico medieval. El camino seguía por el barrio de San Frontis a través del prado de Rabiche y los Pozos de la Nieve, que todavía se mantienen enteros aunque sin uso. Su trazado sigue por Los Llanos, la dehesa de Valcamín, el puente de Judiez hasta llegar a Pereruela, para continuar posteriormente existir, según los historiadores, dos posibles opciones:[10]

  • La primera, situada más al norte, seguiría la denominada Calzada de Miranda, La Calzada o Camino de la Calzada, que pasaba por Arcillo, Fresnadillo, Villamor de la Ladre, Muga de Sayago, Formariz y Cibanal y finalmente Fermoselle. Un ramal atravesaba el Tormes por barca, para dirigirse hacia la población salmantina de Barruecopardo. De este trayecto referido merece especial referencia el puente de Las Urrietas y el de La Albañeza, el primero situado en la rivera de Sobradillo, entre Pereruela y Arcillo, próximo a la fuente del mismo nombre. El segundo, el de La Albañeza, se encuentra en la rivera de Fadoncino, en la dehesa de su mismo nombre y término municipal.
  • La segunda, situada más al sur, coincidente mayoritariamente con la actual CL-527, aunque su traza es atribuida por algunos entendido a la época tardía medieval. Desde Pereruela continuaba por puente Quebrada, Bárate, puente de Sogo, Fadón, Bermillo, Pasariegos, Cibanal para concluir en Puerta de Zamora en la calle de Arriba, hoy Requejo, de Fermoselle. De esta opción, merecen citarse el puente de Sogo, los restos de calzada romana en las proximidades de Cibanal y algunos vestigios en Fermoselle.

Esta doble opción fue, junto con la travesía del Duero en barca, serían la principal vía de comunicación de Fermoselle, aunque también hay opiniones solventes que informan de un camino que venía por la otra orilla del Duero, hoy perteneciente a Portugal.[10]

Demografía[editar]

Gráfica de evolución demográfica de Fermoselle entre 1900 y 2000
Fuente Instituto Nacional de Estadística de España - Elaboración gráfica por Wikipedia.

Economía[editar]

Fermoselle ha estado inmerso a través de los tiempos en la cultura del vino, la vitivinicultura, principalmente y el cultivo del olivo. La villa cosecha una variedad de uva autóctona llamada Juan García. Se trata de una exquisita variedad muy delicada en su cultivo pero igualmente recompensadora a la hora de su elaboración. Proviene de la privilegiada y prestigiosa región, Francesa, de Borgoña y esta variedad de uva fue traída a esta región por Edmundo de Borgoña quien era un noble francés el cual contrajo matrimonio con una de las hijas del Rey de Galicia y cuyo noble varón francés fue victorioso en desalojar a los moros de la zona y repoblar a Salamanca en 1101. Esta variedad de uva promete, en un futuro, convertirse en valor auténtico para la elaboración y exportación de vinos finos y delicados, ya que el 90% de los vinos españoles son todos elaborados con la uva comúnmente cosechada la Tempranillo y por ende la Juan García representa un punto de distinción y auténtico para la selección de un vino distintivo y diferente en el mercado exterior ya saturado con la variedad común Tempranillo.

Fermoselle es considerado como un verdadero paraíso del Duero, su capital natural y un lugar preferido por Miguel de Unamuno para dejarse ir en total esparcimiento, lo cual provoca la inspiración afilada y muchas veces requerida para triunfar en cualquier aspecto de la vida. Hoy día, Fermoselle, además del vino y el olivo se expande a pasos agigantados en el campo del turismo, renglón de un futuro económico seguro y perdurable y hacia esa meta han desarrollado una diversidad de ofrecimientos de hospederías y de recreaciones turísticas asequibles económicamente a los diferentes niveles de explotación y al alcance de parte del turista consumidor.

Turismo[editar]

En Fermoselle se encuentra situada una de las dos casas del Parque Natural de Arribes del Duero (la otra se sitúa en Sobradillo). Se establece en el Convento de San Francisco que data de 1730. Para albergar la casa del parque se tuvo que realizar una respetuosa rehabilitación conservando la estructura original del edificio.

Jardín de la Casa del Parque Natural de Arribes del Duero en Fermoselle
Jardín de la Casa del Parque Natural de Arribes del Duero en Fermoselle

Monumentos y lugares de interés[editar]

La villa[editar]

La villa ha sido declarada conjunto histórico-artístico el 24/10/1974 (fecha del BOE: 14/11/1974). El interior de la villa destaca por sus quebradas, estrechas y empinadas sendas. Las calles se deslizan tortuosas entre edificaciones que han mantenido el sabor popular, y se han levantado en armonía con su paisaje, sobre la roca granítica que como es casi imposible de horadar, se incorpora a las construcciones. Las calles, de evocadores nombres: el Guapo, la Amargura, el Portal o las Tenerías, se enlazan sinuosas, uniéndose en la calle Requejo, la que fuera corazón comercial de la villa. Esta vía, que cruza longitudinalmente el caserío va entrelazando las distintas plazas: la Fontanica, donde la gente iba a por agua, la plaza del Cabildo, junto a la iglesia y finalmente plaza Nueva o la plaza del Ayuntamiento, cogollo de la villa y lugar de celebración de todos sus grandes acontecimientos... hasta corridas de toros ha presenciado. Las calles de la Nogal y el Montón de Tierra, con sus fuertes pendientes y su empedrado típico en perfecta continuidad con las fachadas de las casas, son algunos de los rincones más sugerentes de Fermoselle. En ellas, los arcos de medio punto dejan paso a unentramado laberíntico de bodegas que fueron excavadas con esmero en casi todo el subsuelo de la villa. Es especialmente singular el aprovechamiento que se hace de los materiales rocosos. El granito, que aflora en cualquier parte, es empleado en cimientos y cierres. Varias iglesias y construcciones religiosas se dispersan por el pueblo, emergiendo sobre las ondulaciones del terreno, como la iglesia de Santa Colomba en el barrio del mismo nombre que durante años estuvo completamente separado de la villa antigua, la ermita de la Soledad, rica en detalles arquitectónicos, San Albin, y la Cruz, quizá un santuario precristiano; o la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción.[11]

El castillo[editar]

El castillo de Doña Urraca ocupa la parte más elevada del peñón sobre el que se asienta la villa, a modo de balcón sobre el río Duero. Fue destruido tras la rebelión comunera por lo que en la actualidad existen escasos restos de la torre del homenaje y algunas de sus antiguas dependencias. Numerosas piedras del castillo fueron reutilizadas en casas, muros y bodegas.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción[editar]

La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es una construcción singular, con orígenes en el siglo XIII y estilo románico, que ha sido a lo largo de los tiempos objeto de numerosas transformaciones, conservando elementos y características de interés de cada momento histórico. Destacan las portadas meridional y occidental, de estilo transición románico gótico con interesante decoración escultórica, el atrio, abierto en el lado meridional del siglo XVI y la torre. Su interior también es testigo de las diversas etapas constructivas, de la alteración en el siglo XVI de su planta primitiva, hasta su configuración definitiva en el siglo XVIII, con la construcción de las cubiertas abovedadas y la cúpula de base ovalada sobre pechinas del crucero. Además, conserva un conjunto de bienes muebles y retablos de interés singular, que por su vinculación al inmueble, se incorporan a la declaración de monumento, como partes integrantes, pertenencias o accesorios.

La Dirección General de Bellas Artes y Archivos, por Resolución de 8 de julio de 1983, acordó incoar procedimiento de declaración de monumento histórico artístico a favor de esta iglesia. Con fecha 31 de octubre de 1984 la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, con fecha 23 de mayo de 2013 la Universidad de León y con fecha 17 de julio de 2013 el Instituto de Estudios Zamoranos Florián de Ocampo, informan favorablemente la pretendida declaración. Finalmente, la Junta de Castilla y León adoptó el acuerdo de declararla Bien de Interés Cultural con categoría de monumento el 26 de septiembre de 2013.[12]

Iglesia de San Juan[editar]

Originariamente fue parroquia bajo la advocación de San Juan Bautista. Posteriormente se reconvirtió en ermita y en el siglo XVIII fue parte del convento de frailes franciscanos de la villa. Durante esta última época fue profundamente reformado, motivo por el que actualmente presenta pocos vestigios románicos originales. Tiene una cabecera rectangular, crucero, cúpula y nave única, esta última articulada en tres tramos cubiertos por bóveda de arista y separados por arcos de medio punto sobre pilastras. Se conservan restos de su fábrica románica originaria como en el costado sur de la nave, donde cegado entre sus muros se encuentra la portada original. También son románicos la cabecera —aunque de forma parcial—, el inicio de la nave hacia el crucero y varias hileras de canecillos como los mutilados del lado norte y los todavía visibles del lado meridional. También es de filiación románica el hastial del templo, aunque la espadaña ya es barroca.[13]

Miradores[editar]

En Fermoselle existen varios miradores desde los que se pueden obtener unas amplias vistas panorámicas del Duero y de los arribes:

  • Mirador del Torrejón o del Torojón: se encuentra situado al final de la calle del Guapo, previo acceso por unas pequeñas y estrechas escaleras realizadas en un saliente de la roca de granito sobre la que se sustenta la villa, motivo por el que su acceso es practicable exclusivamente a pie. Consta de una explanada desde la que se pueden tener vistas del conjunto urbano de Fermoselle, los arribes, el río Duero y Portugal.[14]
  • Mirador del Terraplén: está situado en la calle del Terraplén, en las inmediaciones de la plaza mayor. Hay que acceder a él andando. Su orientación oeste permite vistas de los característicos bancales y de la parte sur del casco urbano de Fermoselle.[15]
  • Mirador de Las Peñas: se accede desde la calle del Corral de Concejo, permite una buena panorámica de Fermoselle, sus campos de cultivo y, en general del arribe.[16]
  • Mirador de Los Barrancos: se encuentra en pleno casco histórico de Fermoselle, su orientación norte ofrece una panorámica distinta del paisaje de los arribes y de su entorno inmediato, la plaza de toros y el barrio de Santa Colomba.[17]
  • Mirador de las Escaleras: se encuentra situado fuera del casco urbano de la villa, a unos 3 km de la misma. Se accede a través del camino de las Escaleras, durante el cual se deja a un lado la ermita de Santa Cruz y los restos de la antigua casa de los carabineros, encargados de la vigilancia de la frontera con Portugal y especialmente de la represión del fraude fiscal y el contrabando que existió en España hasta el año 1940 en que fue integrado en la Guardia Civil.[18]

Fauna y flora[editar]

Fauna
El entorno natural es maravilloso al disponer de una naturaleza agreste que forma parte del Parque Natural de Arribes del Duero que contiene una variada fauna compuesta de milanos negros, águilas reales, águilas perdiceras, buitres leonados, alimoches, halcones peregrinos, búhos reales, jabalíes, nutrias, murciélagos, lagartos ocelados, lagartijas colirrojas, culebras bastardas, conocidas en la zona como “bastardos”, culebras de escalera, jinetas, duruncillas, turones, corzos, conejos, liebres, perdices, palomas bravías, palomas torcaces, cernícalos, zorros, tejones... en definitiva, una gran variedad de especies de difícil enumeración
Flora
Asimismo, la vegetación predominantemente mediterránea pero con ciertos rasgos de climas atlánticos es muy rica, con especies como encinas, robles, enebros, olivos, vides, infinidad de árboles frutales, matorral, jara, en algunos valles incluso helechos, cantueso, cicutas, escobas, diferentes especies de retama, etc.
Lugares naturales
El término municipal tiene parajes realmente espectaculares debido a su situación en plenos Arribes del Duero y del Tormes. En su término desemboca el río Tormes en el río Duero, en una zona conocida como Ambasaguas (siendo la otra orilla del pueblo salmantino de Villarino), también el puente de la Cicutina en el Tormes donde se ha habilitado una zona de baño cercana a unos molinos.
En el pago de Cordero se encuentra la legendaria cueva del Buraco del Diablo, que alcanza en algunas zonas los 14 metros de altura, encontrándose en su interior una colonia de murciélgos cada vez más mermada; también cercanas algunas cascadas en épocas de lluvia, y numerosas rutas de senderismo por todos los arribanzos.
Otro atractivo son la presa y el embalse de Almendra y la presa y el embalse de Bemposta, a los cuales se puede acceder por carretera.

Cultura[editar]

Fiestas[editar]

Sus fiestas principales se celebran el lunes de Pentecostés, Santa Cruz, la virgen de la Bandera, el 8 de septiembre y las fiestas en honor a San Agustín, la segunda quincena de agosto.

Romerías[editar]

La primera del año tiene lugar el martes de pascua, cuando los vecinos de Fermoselle veneran a San Albín y se desplazan a la ermita de su mismo nombre –aunque la actual titular del santuario es la Virgen de la Merced– para asistir a la celebración de una misa mayor y disfrutar de un baile popular. Una de las costumbres es el obsequio de huevos cocidos y hornazo con los que se agasaja a los asistentes.

Los fermosellanos también celebran numerosos cultos en la ermita del Cristo de Santa Colomba, aunque el que congrega a mayor número de público es el que tiene lugar el 14 de septiembre.

En su festividad de Santa Cruz, lunes de Pentecostés, la romería se celebra en la ermita del Cristo del Pino, mientras que la celebración de la Virgen de la Bandera tiene lugar en la iglesia del Convento, el 8 de septiembre, día de la Natividad de María. Durante esa jornada, los vecinos parten en procesión con la imagen hasta la parroquia, en un desfile encabezado por el estandarte como emblema, al que le sigue la efigie de Nuestra Señora. La imagen permanecerá en el templo parroquial hasta por la tarde, en la que es devuelta al santuario.

Encierros[editar]

De gran tradición son los encierros de Fermoselle, cuya fama ha trascendido los límites comarcales y provinciales. El itinerario parte de los corrales situados en San Albín, a las afueras de la villa, y finalizan en la Plaza Mayor. Consta de varios encierros, todos ellos celebrados en las fiestas patronales, en honor de San Agustín. Estos encierros ya están datados desde el año 1523.

Fermosellanos ilustres[editar]

Hay que hacer notar una característica básica para entender la evolución de la población de Fermoselle: la emigración es un fenómeno que ha sido característico del sentido de lucha y de superación de los habitantes de esta villa como sus antecesores históricos. Ya mencionaba Unamuno a principios de siglo XX el carácter aventurero de los fermosellanos que los llevaba a recorrer medio mundo, de hecho existe el dicho «El fermosellano y un pardal, (gorrión) dondequiera están». Aunque la emigración es un fenómeno muy extendido en el pueblo durante los siglos XIX y XX sabemos que ya existieron movimientos de Fermosellanos en fechas muy anteriores: existen comerciantes, banqueros, y sacerdotes Fermosellanos documentados en diversos lugares de América Cuba, Estados Unidos...) durante los siglos XVII y XVIII.

Fermoselle es la cuna, entre otros, de:

  • Juan de Fermoselle, popularmente llamado Juan del Encina, considerado el padre del teatro Español. Hijo de un zapatero, de oficio, de la villa de Fermoselle y cuyo hijo estudio en la Universidad de Salamanca, localizada en la provincia de Salamanca la cual linda con la villa de Fermoselle en su limítrofe común con el río Tormes.
  • Antonio Regojo, industrial creador de la Fundación Conchita Regojo. Fue un exitoso industrial del comercio de la textilería y otras importantes industrias relacionadas. Su contribución fue decisiva en varias de las obras de desarrollo de la Fermoselle, como la residencia de la tercera edad. Con el fin de ayudar a mantener la fiesta taurina de la villa, donó a la misma la plaza portátil de toros.
  • Ángel Garrido Fermoselle nació en Fermoselle en 1893, su padre Antonio Garrido Puente nació en 1849 y su abuelo Julián Garrido Castro nació en 1798. La familia Garrido es descendiente de la villa anterior al siglo XV. Ángel Garrido Fermoselle emigró a Cuba en 1907, a la edad de catorce años, donde después de arduo trabajo y éxito se convirtió en gran empresario en Cuba, siendo uno de los más grandes cosecheros de café en la zona de Yateras (Guantánamo, Cuba) e introdujo al mercado las marcas de café Alfa y posteriormente la marca de café Garrido, además de ser dueño de un centenar de cafeterías y cafés a través de toda la ciudad y la fábrica de dulces Sundy de la Habana en Cuba. En 1953 Angél Garrido Fermoselle conjunto a su hermano Julián fueron uno de los mayores donantes para poder traer el agua corriente a Fermoselle por primera vez, dato que está reseñado en el libro de Rivera Lozano titulado "Fermoselle" en la lista de donantes para la construcción de tan grande obra, la más grande lograda en Fermoselle que perdura hasta hoy día. Su nieto Jorge Garrido regresó a la raíz de la familia Garrido y estableció residencia en Fermoselle en el año 2002.

Véase también[editar]

Otras localidades cercanas[editar]

Referencias[editar]

  1. «Follacos (gentilicio popular de los habitantes de Fermoselle». 21 de marzo de 2014. Consultado el 30 de mayo de 2016. 
  2. Diputación de Zamora (ed.). «Ayuntamiento de Femoselle: Aprobación definitiva del Presupuesto General correspondiente al ejercicio 2017.». Consultado el 14 de enero de 2017. 
  3. Fermoselle según la Diputación de Zamora
  4. a b c Fermoselle
  5. Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León - Convento de San Francisco
  6. RESOLUCIÓN de 28 de abril de 1999, de la Diputación Provincial de Zamora, por la que se aprueba el Escudo Heráldico y Bandera Municipal con el que se pretende dotar al Ayuntamiento de Fermoselle.
  7. «Ley 5/2002, de 11 de abril, de Declaración del Parque Natural de Arribes del Duero (Salamanca-Zamora)». Boletín Oficial del Estado. 2002. Consultado el 3 de marzo de 2011. 
  8. Rodríguez Fernández, Justiniano; Los Fueros Locales de la Provincia de Zamora; ISBN 84-7846-024-1
  9. CANGA ARGUELLES. Diccionario de hacienda. 1834, v. 2, p. 313
  10. a b c Calzada de Zamora
  11. Decreto 3146/1974, de 24 de octubre, por el que se declara conjunto histórico-artístico a la villa de Fermoselle de la provincia de Zamora
  12. ACUERDO 68/2013, de 26 de septiembre, de la Junta de Castilla y León, por el que se declara la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción en Fermoselle (Zamora), Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento.
  13. Iglesia de San Juan de Fermoselle
  14. «Mirador de El Torojón». Consultado el 2 de junio de 2011. 
  15. «Mirador del Terraplén». Consultado el 2 de junio de 2011. 
  16. «Mirador de Las Peñas». Consultado el 2 de junio de 2011. 
  17. «Mirador de Los Barrancos». Consultado el 2 de junio de 2011. 
  18. «Mirador de Las Escaleras». Consultado el 2 de junio de 2011. 

Enlaces externos[editar]