Malpolon monspessulanus

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Culebra bastarda
Malpolon monspessulanus.jpg
Malpolon monspessulanus
Estado de conservación
Preocupación menor (LC)
Preocupación menor (UICN 3.1)[1]
Taxonomía
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Orden: Squamata
Suborden: Serpentes
Infraorden: Alethinophidia
Familia: Colubridae
Subfamilia: Psammophiinae
Género: Malpolon
Especie: M. monspessulanus
(Hermann, 1809)
Distribución
Distribución de M. monspessulanus[1]
Distribución de M. monspessulanus[1]
Subespecies[2]
  • M. monspessulanus subsp monspessulanus (Hermann, 1809).
  • M. monspessulanus subsp saharatlanticus Geniez, Cluchier y de Haan, 2006.
Sinonimia
  • Coelopeltis lacertina, Wagler, 1830.
  • Coelopeltis monspessulanus, (Hermann, 1804).
  • Coluber monspessulanus, Hermann, 1804.
  • Natrix lacertina, Wagler, 1824.
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La culebra bastarda o de Montpellier (Malpolon monspessulanus) es una especie de reptil escamoso de la familia Colubridae. Es una serpiente venenosa opistoglifa (con los dientes inoculadores de veneno situados en la parte posterior de la boca) que no es peligrosa para el hombre.[3]

Descripción[editar]

Los ejemplares macho adultos pueden llegar a superar con facilidad los 2 m de longitud total; son frecuentemente menores, aunque individuos muy excepcionales pueden alcanzar hasta 2,55 m, siendo, por tanto, la mayor especie de la península ibérica[3] y del resto de Europa.[4] Posee dientes venenosos en la parte posterior del maxilar superior (opistoglifa).[4]

La cabeza presenta un aspecto muy característico, pues posee ojos grandes, con las escamas supraoculares muy salientes que forman una especie de ceja muy prominente que le da una expresión de mirada penetrante. La escama frontal es característicamente estrecha. Posee ocho escamas supralabiales de las que la 4.ª y la 2.ª están bordeando el ojo. Las escamas del dorso son lisas y con arcos, pero nunca carenadas, formando 17 o 19 hileras en el centro del cuerpo: de 160 a 189 escamas ventrales. La cola representa aproximadamente 1/4 de la longitud total. Presenta un dorso oliváceo o pardusco claro generalmente uniforme, mostrando en el tercio anterior una zona de manchas negruzcas (en los machos y de vez en cuando hembras) muy características (mancha de silla de montar), y las partes inferiores amarillentas con un ligero moteado oscuro. Los jóvenes presentan 5 o 7 hileras de manchas oscuras a lo largo del cuerpo, siendo más grandes las centrodorsales que las de los flancos.

Evolución[editar]

La evidencia genética sugiere que la especie se originó en el Magreb, migrando hacia el suroeste de Europa entre 83.000 y 168.000 años atrás y hacia el sureste de Europa y el oeste de Asia posteriormente. Está más estrechamente relacionado con la especie de norteafricana Malpolon moilensis y con una especie fósil del Plioceno de España, Malpolon mlynarskii, con la que forma el género Malpolon. Malpolon tiene un buen registro fósil, que se remonta al Plioceno, tanto en el suroeste de Europa y el norte de África.[5]

Biología[editar]

Culebra bastarda juvenil engullendo una lagartija ibérica (Podarcis hispanica).

Es una especie terrestre poco trepadora. Es muy activa, agresiva y rápida. Se alimenta de pequeños mamíferos (hasta gazapos de conejo), aves y lagartos, así como otros ofidios de menor tamaño e incluso ejemplares de su propia especie, pero los jóvenes principalmente capturan lagartijas e invertebrados.

Reproducción[editar]

La cópula se realiza en los meses de abril o mayo, y en junio tiene lugar la puesta, que consta de un máximo de 18 huevos.

Veneno[editar]

Culebra bastarda en dunas costeras.

Debido a la situación posterior de sus colmillos, es difícil que éstos lleguen a ser efectivos al morder al hombre. Sin embargo, los ejemplares de mayor tamaño, al poseer una boca de gran amplitud, sí pueden causar envenenamienos leves, nunca mortales.[4]

Sólo se conocen algunos casos de envenenamiento en los seres humanos, uno de los cuales se produjo cuando se insertó un dedo en la boca de la serpiente. La serpiente de Montpellier no es una serpiente peligrosa para los humanos. Los colmillos posteriores reducen la posibilidad de inyección de veneno, y en todo caso el veneno es de baja toxicidad. El veneno no es muy peligroso; Un tratamiento sintomático es suficiente para tratar un envenenamiento. La naturaleza no amenazante de la serpiente, junto con su baja persecución por parte del hombre, lo ha convertido en una de las especies más comunes en toda su extensión, incluso en áreas ocupadas por humanos.

Relación con el hombre[editar]

El animal no se ve amenazado por sus interacciones con los seres humanos y está evaluado como "preocupación menor", pero a menudo es asesinado por los coches y los agricultores, y es utilizado a veces por los encantadores de serpientes y vendido como curiosidad, principalmente en el norte de África.[1] Incluso en las zonas habitadas por seres humanos, la población es estable y en algunas zonas en crecimiento. Se encuentra en una serie de áreas protegidas.

Referencias[editar]

  1. a b c Martínez-Solano, Iñigo; Claudia Corti, Valentin Pérez Mellado, Paulo Sá-Sousa, Juan M. Pleguezuelos, Marc Cheylan (2009). «Malpolon monspessulanus». Lista Roja de especies amenazadas de la UICN 2012.1 (en inglés). Consultado el 1 de septiembre de 2012. 
  2. Malpolon monspessulanus en The Reptile Database
  3. a b Bruna Azara, C. 1995. «Animales venenosos. Vertebrados terrestres venenosos peligrosos para el ser humano en España.» Bol. SEA, 11: 32-40.
  4. a b c Valledor de Lozoya, A. (1994). Envenenamientos por animales: animales venenosos y urticantes del mundo. Madrid, España: Ediciones Díaz de Santos. p. 340. ISBN 84-7978-169-6. 
  5. Carranza, S.; Arnold, E.N.; Pleguezuelos, J.M. (2006). "Phylogeny, biogeography, and evolution of two Mediterranean snakes, Malpolon monspessulanus and Hemorrhois hippocrepis (Squamata, Colubridae), using mtDNA sequences". Molecular Phylogenetics and Evolution. 40 (2): 532–546.

Enlaces externos[editar]