Sitios de Astorga

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Sitios de Astorga
Parte de Guerra de la Independencia Española, dentro de las Guerras Napoleónicas
Plano Sitios de Astorga.jpeg
Plano de Astorga y alrededores durante el sitio de 1810
Fecha 21 de marzo - 22 de abril (1810)
15 de junio - 19 de agosto (1812)
Lugar Astorga, Flag of Spain.svg España
Coordenadas 42°27′27″N 6°03′25″O / 42.4575, -6.0569444444444Coordenadas: 42°27′27″N 6°03′25″O / 42.4575, -6.0569444444444
Resultado Victoria francesa (1810)
Victoria aliada (1812)
Beligerantes
Flag of Spain (1785-1873 and 1875-1931).svg Reino de España Flag of France.svg Primer Imperio francés
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Se denomina sitios de Astorga a los dos asedios sufridos por la ciudad española de Astorga (León) durante la Guerra de la Independencia, que enfrentaron a los ejércitos de ocupación del Primer Imperio francés de Napoleón Bonaparte y a las fuerzas españolas leales a la dinastía Borbón.

Introducción[editar]

Napoleón en Astorga[editar]

Primeros intentos de ocupación[editar]

Durante el segundo repliegue de las tropas francesas, en el verano de 1809 —el primero tuvo lugar en agosto de 1808, tras la batalla de Bailén—, el cuerpo de ejército de Ney que estaba en Galicia se dirigió hacia la meseta y a finales de julio llegó a Astorga, cuya población sufrió saqueos, violaciones y asesinatos.[1] Igualmente fue destruido el archivo y la biblioteca de la diócesis, de cuyos 1600 pergaminos solo se salvaron 20.[2] Tras el paso de las tropas francesas, la ciudad vivió distintas tareas de limpieza y reconstrucción y alojó a distintas tropas españolas, que a finales de agosto se dirigieron hacia el sur.

En septiembre hubo varios intentos fracasados de ocupación por parte francesa, al mando de Kellerman, y el general García de Velasco —acantonado en el Bierzo—, en previsión de que volvieran a repetirse, ordenó reunir víveres y acantonar tropas. Entre estas, un batallón del regimiento de Voluntarios de León, otro del regimiento de Cazadores de León, dos compañías de Tiradores del Bierzo y el regimiento Provincial de Santiago, además de varios jinetes y un grupo de artilleros.[3]

Tras los primeros intentos de ocupación francesa, José María Santocildes fue nombrado jefe de la guarnición y gobernador militar de Astorga

El general designó jefe de estas fuerzas a José María Santocildes, que estaba al mando del regimiento de Santiago y al que también nombró gobernador militar de Astorga. Santocildes dedicó desde entonces toda su energía a preparar la ciudad para la defensa, tal y como se le había ordenado;[4] organizó a la población entre aquellos que pudieran prestar servicio militar y aquellos que harían trabajos de fortificación, hospital y servicios. Asimismo ordenó levantar un baluarte delante de cada una de las puertas de la ciudad y emplazar cañones en los dos portillos. En octubre los franceses volvieron a las riberas del Esla y del Órbigo y el día 9, el general Carrier, con 2200 infantes y 800 jinetes, intentó apoderarse de la ciudad. Sin embargo, las distintas tácticas que desplegó resultaron un fracaso y tuvo que ordenar la retirada de sus tropas, habiendo sufrido 400 bajas entre muertos y heridos, frente a las nueve de los defensores.[5]

Tras un invierno entre 1809 y 1810 especialmente duro en el noroeste de la Península, los astorganos continuaron acumulando víveres y rehabilitando infraestructuras. Mientras tanto, una vez derrotada Austria, Napoleón se centró de nuevo en la Península para llevar a cabo su tercer intento de invasión de Portugal y sumó nuevos contingentes de tropas a tal efecto; para ello veía necesario despejar cualquier amenaza procedente desde Asturias o Galicia por lo que, desde el primer momento, ocupar Astorga y que su entorno dejara de ser refugio para las guerrillas se convirtió en un objetivo de primer orden.[6] García de Velasco aumentó la guarnición astorgana hasta los cerca de 3000 hombres y ordenó a Santocildes defender la ciudad hasta el último extremo.

En enero el general Loison entró en España y el día 11 de febrero desplegó frente a Astorga cerca de 10000 hombres; trató igualmente de intimidar a la guarnición por escrito pero no surtió efecto y tuvo que retirarse.[7] En La Bañeza se encontró con las tropas de Clauzel, enviadas por Junot —quien recibió el encargo de Napoleón de ocupar el reino de León— para sustituirle. Mientras esperaban la llegada de artillería pesada necesaria para el sitio —procedente de Burgos y Valladolid—, Clauzel recorrió los pueblos cercanos a Astorga y el 26 de febrero se presentó frente a la ciudad con un mensaje de Junot, pero fue también rechazado.[8] En los primeros días de marzo se tuvieron noticias de una importante concentración de tropas francesas en La Bañeza y Benavente y el día 12 llegaron a Astorga los primeros contingentes, a los que se enfrentaron las guerrillas.[9] Por aquel entonces Santocildes era consciente de que, en caso de ser atacado, no podría recibir ayuda desde Galicia o Asturias, por lo que tendrían que defenderse con sus propios medios. Al mismo tiempo se produjo un cambio en el mando español y así Mahy se hizo cargo de la 4ª división, en lugar de García de Velasco, y trasladó su cuartel general de Lugo a Villafranca del Bierzo.[10]

Antes del sitio de 1810, Kellerman, Loison y Clauzel intentaron, sin éxito, ocupar Astorga

Sitio de 1810[editar]

Asedio[editar]

El 21 de marzo se apostaban en los alrededores de Astorga las primeras columnas francesas, bajo el mando de Clauzel, y dos días después la ciudad estaba completamente rodeada y los accesos desde Galicia, Puebla de Sanabria, Benavente y León vigilados.[11] Tras un primer análisis de la fortificación, los franceses observaron que el mejor sitio para atacar era el ángulo de la Puerta de Hierro, junto a la Catedral, y pidieron la aprobación a Junot para llevar a cabo el asedio. Desde el día 23 comenzaron a excavar atrincheramientos y durante los días siguientes se produjeron continuas salidas desde la ciudad para estorbar tales trabajos, siendo la del día 26 la primera en la que hubo heridos.[12] Aprobado el plan de asedio, mientras llegaban las 18 piezas de artillería Junot ordenó a Clauzel que se limitara a cercar la ciudad:

Preparadlo todo de tal manera que cuando llegue la artillería todo esté preparado para recibirla y se pueda acometer la ciudad [...] Trabajad con precaución y que no muera un soldado inútilmente.[13]

Desde la noche del día 29 los franceses solo trabajaron de noche, con obras, por ejemplo, frente al convento de Santa Clara, en la meseta de Rectivía, para apoyar un falso ataque por ese ángulo, y en la meseta de la Tejera. Al día siguiente, y ante los progresos de los sitiadores, 300 hombres de la guarnición, bajo el mando de Félix Acevedo, hicieron una salida y destrozaron los trabajos realizados en la Tejera, causando 200 bajas a los franceses.[14] Estos, esa misma noche, reconstruyeron lo destruido y empezaron nuevos trabajos cerca de los conventos de Santa Clara y Santo Domingo. La noche del 1 de abril hicieron una primera incursión a Santa Clara y ocuparon Fuente Encalada, lo que obligó a los sitiados a abastecerse por medio de los pozos del interior amurallado.[15] La mañana del día siguiente los franceses se apoderaron de Santo Domingo, obligando a su guardia a retirarse, y por la tarde los españoles evacuaron Santa Clara después de incendiarlo.

A través de tres soldados enviados días atrás, la guarnición supo que las fuerzas de los franceses eran unos 16000 hombres y que el general Mahy ya se encontraba en Villafranca del Bierzo, con unos 3000-4000 hombres.[16] La noche del día 3 los franceses comenzaron a excavar un camino cubierto entre Puerta de Rey y la muralla y durante el día, desde las casas del arrabal, hostigaban a los defensores. Estos se encontraban ya únicamente en el recinto amurallado y en Rectivía. La noche del día 5 fue ocupado Santa Clara, tras extinguirse su incendio, y posteriormente fortificado; los trabajos en ese punto y en otros como Santo Domingo y Puerta de Rey continuaron durante las siguientes horas. Entre los días 6 y 7 ocuparon el arrabal de San Andrés, cerca ya de la muralla, hecho que fue contestado por la guarnición con una salida e incendiando el arrabal, acción en la que sufrieron tres muertos y seis heridos.[17]

Mientras los franceses continuaron diversos trabajos en Santa Clara, San Andrés y la Tejera, el general Mahy, a través de un mensaje, ofrecía su ayuda a Santocildes en el caso de que abandonase la ciudad:[18]

Resiste a esas fuerzas. Me consta lo que Vd sufre. Los aliados portugueses han aflojado pues dicen que son pocos;y así amigo avíseme si aún puede sufrir muchos días para mi consuelo y ver si algo consigo de los aliados vecinos a quien no ceso de importunar. En fn Vd hará siempre lo que le parezca mejor. Sus fuerzas respetables las tienen hacia Cambarros, Cogorderos y parte de Fuencebadón, y así esto le servirá de gobierno por si tiene en la idea el escapar de noche y avisándome el día fijo con anticipación y yo llamaré a otro lado la atención con lo poco o mucho que tengo.

Las lluvias de esos días retrasaron alguno de los trabajos de los sitiadores, inundando la pradera de Santa Clara y la trinchera entre esta y San Andrés. El día 9 se produjo una nueva salida de la guarnición, en esta ocasión para entorpecer los trabajos de los franceses en Rectivía. Mientras tanto, Junot tuvo noticia de que Mahy estaba reuniendo en Villafranca del Bierzo un ejército de 10000-12000 hombres por lo que ordenó llevar a Astorga la mayor parte del 8º cuerpo de ejército y acelerar la llegada de la artillería.[19]

Desde el 17 de abril, el general Junot dirigió en persona las operaciones de asedio

Durante los días y noches siguientes, los franceses continuaron con sus trabajos de preparación y reconstrucción tras las lluvias, pero especialmente en una trinchera en zigzag orientada hacia Puerta de Hierro, lo que hacía ya suponer a la guarnición por dónde pretendían abrir brecha en la muralla.[20] Los franceses tuvieron noticia de que el día 14 llegaría el primer convoy con munición y pólvora y en los días siguientes las piezas de artillería. Junot ordenó desplegar el 8º cuerpo de ejército en el Manzanal, Foncebadón, Penilla y junto al río Esla entre Benavente y Zamora, protegiendo así el asedio frente a cualquier intento de ayuda.[21]

La noche del día 13 entró en la ciudad un labrador con un mensaje que indicaba que pronto llegaría la ayuda de Mahy y durante los días siguientes las lluvias inundaron y entorpecieron nuevamente los trabajos de atrincheramiento. El día 17 llegaron a Astorga Junot, instalándose en Castrillo de los Polvazares, y el general Foucher, jefe de artillería, con las piezas destinadas al sitio. Los trabajos de asedio continuaron y la noche del día 19 todas las baterías quedaron artilladas.[22] Al amanecer del día siguiente la artillería francesa abrió fuego, que continuó durante toda la jornada y avanzó en su intención de abrir una brecha en la muralla; ante esto, Santocildes ordenó preparar en ese punto un obstáculo en forma de U para dificultar el acceso a los asaltantes.[23] Asimismo ese día los franceses atacaron a las tropas de Mahy en Foncebadón y el Manzanal, provocando su retirada a Orense y evitando así que la ciudad recibiera ayuda.

El día 21 continuó el fuego francés y a media jornada la brecha era de 25 metros y tanto la sacristía de la Catedral como algunas casas del recinto amurallado y del arrabal de Rectivía estaban incendiadas. La guarnición contestó al bombardeo desde el principio, causando algunas bajas a los franceses. La falta de víveres se agudizaba y para intentar paliarlo se destinó a la molienda a los 12 animales de carga que aún quedaban en la ciudad.[24] Una vez abierta la brecha, Junot envió a Santocildes un mensaje pidiendo la rendición de la plaza, bajo amenaza de pasar a cuchillo a todos sin distinción de sexo ni edad,[25] pero la respuesta de la guarnición fue negativa.

Asalto y capitulación[editar]

Zona de la muralla donde abrieron brecha las tropas francesas

A las dos y media de la tarde de ese día 21 dos columnas francesas de 1000 hombres cada una atacaron el arrabal de Rectivía, encontrando una dura resistencia por parte de sus defensores, y por la tarde Junot ordenó asaltar la brecha con 700 hombres del batallón irlandés; en el interior del recinto la guarnición se defendió desde el obstáculo levantado días atrás y provocó 300 bajas a los asaltantes,[26] lo que hizo que en un primer momento ninguno lograse entrar en la ciudad. Sin embargo, un granadero llamado Lanjuinais se parapetó con su mochila y el resto recibió la orden de hacer lo mismo, lo que permitió a los franceses formar un parapeto en la brecha. los combates duraron hasta que anocheció, cuando cesó el fuego de los asaltantes.[27]

A pesar de resistir el primer ataque, la guarnición era consciente de que a la defensa de la ciudad le quedaban tan solo unas horas; de madrugada Santocildes se reunió con el resto de jefes y les expuso la precaria situación en la que se encontraban y la falta de municiones. Ante la imposibilidad de una salida general de toda la guarnición y de resistir un segundo asalto, los reunidos acordaron que si no les daba una capitulación honrosa perecerían todos: se debía proteger a los astorganos y salvar su honor.[28] Tal decisión se expuso a la Corporación, que comprendió la necesidad de capitular, excepto uno de sus miembros, el antiguo corregidor Pedro Costilla, que gritó ¡Muramos todos como numantinos!.

Una vez rendida la plaza, la guarnición entregó sus armas junto a Fuente Encalada

En la mañana del día 22 el segundo de la plaza, Pedro Guerrero, salió de Rectivía con una bandera blanca, fue conducido ante Junot y a las dos horas regresó con el texto de la capitulación. Poco después Santocildes se presentó al general francés, a quien pidió por la población y que no entrasen franceses hasta que no hubiera salido la guarnición española. Junot aseguró que respetaría a los paisanos y aceptó lo respectivo a la entrada en la ciudad.[29] [30] A las once los franceses tomaron posesión de los almacenes y a las dos de la tarde salió por Puerta Obispo, en columna, la guarnición española, dirigiéndose hacia Fuente Encalada, donde entregaron las armas. En esos momentos adquirió protagonismo un húsar español, Tiburcio Álvarez, al intentar matar a un francés, al grito de ¡Yo no capitulo!,[31] después de conocer la rendición de la plaza; fue llevado ante Junot, juzgado y fusilado en Rectivía, donde también recibió sepultura.

Los españoles fueron conducidos a La Bañeza, camino de Valladolid y de Francia, y a las tres de la tarde los franceses entraron en la ciudad. Al mismo tiempo se acercaban tres columnas españolas desde el camino de Puebla de Sanabria, desde Foncebadón y desde el Manzanal, pero, además de llegar tarde, las tres fueron derrotadas.[32] En las operaciones del sitio participaron en total más de 23000 franceses, de los cuales 12000 estuvieron simultáneamente en Astorga. En cuanto a las bajas en el combate, las cifras son distintas; según el francés Belmas, los españoles sufrieron 51 muertos y 102 heridos, por 160 muertos y 400 heridos de los franceses, mientras que para Santocildes la guarnición española sufrió 49 muertos y 90 heridos y las bajas francesas fueron 5000 hombres fuera de combate.[33]

Guarnición de Astorga
Regimientos Jefes, capitanes y subalternos Sargentos Tambores Cabos y soldados Total de efectivos Muertos Heridos y contusos
Lugo
19
67
11
628
687
4
19
Santiago
13
28
14
900
942
10
23
Voluntarios de León
44
47
11
572
630
16
37
Cazadores de León
21
15
12
263
290
16
10
Tiradores del Bierzo
7
6
2
146
154
3
4
Caballería Húsares de León
2
1
0
12
13
0
2
Artillería
2
2
1
40
43
2
5
Total general
108
147
51
2561
2759
49 (+2 oficiales)
90 (+10 oficiales)

Ocupación francesa[editar]

Tras la toma de la ciudad, Junot dejó como guarnición los restos de los batallones que participaron en el asalto, unos 1500 hombres, bajo el mando del general Lanberdière; anunció su propósito de castigar a la población, especialmente a los eclesiásticos, y exigió a la Corporación el pago de un millón de reales o de lo contrario la ciudad sería saqueada. Tal pagó se hizo mediante alhajas de las familias más ricas pero aún así se produjeron saqueos.[34] Otras medidas adoptadas por los franceses fueron la implantación del toque de queda, la prohibición de reuniones, la sustitución del obispo por el auxiliar de Madrid y el nombramiento de nuevas autoridades locales. El resto de tropas fue enviado, a mediados de mayo, hacia Zamora y Salamanca para unirse al ejército de Portugal, que había comenzado el asedio de Ciudad Rodrigo.

Tras la marcha del ejército de Junot, las tropas del general Mahy comenzaron a desarrollar una serie de acciones: tomaron Puebla de Sanabria y Alcañices y consiguieron bloquear los accesos a Astorga durante breves periodos de tiempo; incluso el 7 de junio atacaron León y propiciaron la sublevación de la población, pero esta sufrió una fuerte represalia por parte de la guarnición francesa.[35] Ante estos hechos, Junot regresó a León con su cuerpo de ejército y consiguió rechazar a Mahy y recuperar tanto Puebla de Sanabria como Alcañices. En septiembre el general Taboada sustituyó en el mando a Mahy, haciéndose cargo de las tropas asentadas en El Bierzo, y durante los siguientes meses llevó a cabo distintas acciones contra tropas francesas, varias de ellas en el entorno de Astorga.[36]

A principios de 1811, Castaños y Bessières asumieron el mando de los ejércitos del norte

Entre diciembre de 1810 y enero de 1811 se reorganizaron las fuerzas españolas y napoleónicas; en las primeras se crearon seis nuevos ejércitos, entre ellos el 6º, con jurisdicción sobre el noroeste peninsular y bajo el mando del general Castaños, y entre los franceses se creó el Ejército del Norte, que asumiría todo el territorio comprendido entre Navarra y Salamanca, bajo el mando del mariscal Bessières.[37] Entre enero y marzo las tropas españolas desarrollaron diversas operaciones en torno a Astorga, en general con un resultado positivo, pero menos de lo esperado a pesar de su superioridad numérica en la zona:

La escasez de subsistencias de boca, caudales, calzado y vestuario en lo más riguroso de la estación y fatiga impidió algunos progresos más, como también el tener el enemigo en todas las plazas y lugares fortificaciones y edificios donde no podía ofendérseles sin artillería gruesa, ni tampoco permitía avanzar las tropas a la llanura por la poca caballería que hay.[38]

A principios de 1811 regresó el coronel Santocildes; hecho prisionero tras la caída de Astorga en 1810, estuvo confinado en Mâcon (Francia) hasta que consiguió escapar el 22 de octubre. Una vez en la costa, viajó en un buque hasta Cádiz, donde pidió volver al servicio y se trasladó a Galicia.[39] En marzo fue nombrado jefe interino del 6º ejército, que contaba en ese momento con 21000 hombres —de los cuales 4000 en Puebla de Sanabria y 7000 en El Bierzo —, y además de conseguir recursos económicos trasladó su cuartel general de La Coruña a Villafranca del Bierzo y Ponferrada, ya en el mes de junio.[40] A principios de este, Santocildes hizo avanzar al 6º ejército hacia varios puntos del entorno de León con el objetivo último de provocar la expulsión de los franceses de Asturias; después de pequeños éxitos de las tropas españolas, el Principado fue evacuado los días 14 y 15 de junio.

A mediados de 1811, Dorsenne sustituyó a Bessières en el norte

En Astorga, la guarnición francesa llevó a cabo varias voladuras en la muralla con el propósito de reducir su eficacia como fortificación para sus nuevos ocupantes españoles; evacuaron la ciudad el día 19 y dos días después volvió a entrar en ella Santocildes.

Después de la victoria española el día 23 en la batalla de Cogorderos, las tropas del 6º ejército avanzaron hacia la línea del río Órbigo, de donde desalojaron a los franceses a principios de julio. Estos se mantuvieron en la línea del río Esla, entre Mansilla de las Mulas y Benavente, y entre ambos hubo continuos avances y repliegues. Por entonces, los dos bandos cambiaron de general: en el caso francés, Dorsenne sustituyó a Bessières en el norte, y en el lado español el general Abadía se puso al frente del 6º ejército.[41]

Si bien Santocildes había pasado a la ofensiva, Abadía decidió primar la reorganización de las tropas en retaguardia, por lo que las fuerzas en combate quedaron debilitadas y con menos mandos. Las tropas francesas aprovecharon esta coyuntura y a finales de agosto obligaron al 6º ejército a replegarse hacia el Bierzo y Valdeorras; la guarnición de Astorga abandonó la ciudad, que fue ocupada nuevamente por los franceses el día 26.[42] A pesar de tales éxitos, el grueso de las tropas napoleónicas se retiró hacia el sur para ayudar a Ciudad Rodrigo, que se hallaba sitiada por los ingleses. Sin embargo, la inacción de Abadía, junto con la hambruna y la falta de medios, provocó que el 6 de noviembre los franceses ocupasen de nuevo Asturias.

Sitio de 1812[editar]

Asedio[editar]

A finales de enero de 1812, y ante el movimiento de tropas francesas hacia Ciudad Rodrigo, que se hallaba sitiada por Wellington, Abadía concibió una ofensiva sobre León; sin embargo su despliegue no se produjo con la rapidez necesaria y Bonet tuvo tiempo de evacuar Asturias e instalarse en Astorga, cuya guarnición reforzó hasta los 1400 hombres.[43] Tras una nueva reorganización de las tropas francesas, en abril Dorsenne fue sustituido por Caffarelli al frente del ejército del norte. A mediados de mayo, Bonet ocupó de nuevo Asturias, pero por órdenes de Marmont tuvo que evacuarla nuevamente y centrarse en Astorga. En junio Santocildes recibió el mando del 6º ejército, sustituyendo a Abadía, y el día 15 sus tropas comenzaron el cerco a la ciudad.[44]

Cuando se inició el cerco, la guarnición francesa la componían unos 1000 hombres, comandados por el general Rémond. Desde enero distintos gobernadores habían fortificado la ciudad a través de obras exteriores; se había derribado el arrabal de Rectivía y los edificios contiguos a la muralla y se habían construido baluartes frente a las puertas del Obispo, del Rey y de Hierro.[45] Mientras llegaban los cañones desde La Coruña, las tropas españolas se limitaron a mantener el cerco y solo el día 29 comenzaron los trabajos de asedio. El 3 de julio instalaron los primeros cañones; Santocildes trató de obtener la rendición de la plaza y, ante la negativa, comenzó a bombardear los reductos exteriores franceses. En previsión de que estos recibieran refuerzos, Castaños ordenó que la vanguardia del 7º ejército se reuniera con el 6º en Astorga, contando en total unos 20000 hombres y 2000 caballos.[46]

El 5 de julio los sitiadores finalizaron los primeros trabajos y empezaron la trinchera que les acercaría a la muralla. Ante la lentitud de los trabajos y la falta de medios, Santocildes decidió enviar parte del contigente a Zamora, ocupada por los franceses. El día 11 se construyeron dos baterías, Patria y Constitución, para hacer frente a los baluartes franceses de Puerta del Obispo y Puerta del Rey. Mientras entre los sitiadores había escasez de munición, entre la guarnición de la ciudad, de acuerdo con los informadores, lo que faltaban eran víveres. El general Rémond se impacientaba y escribía así a Marmont:

Astorga está bloqueada desde el 12 de junio; ha empezado el sitio y la trinchera está abierta desde el 28 de junio. Es importante que lleguen socorros de aquí al 20 del corriente; no tengo noticias del ejército desde el bloqueo de la Plaza.[47]

El día 13 Santocildes dispuso la marcha de otro contingente hacia el sur, lo que permitía disponer de más raciones para las tropas presentes en el sitio.[48] Ante la distintas propuestas de abrir brecha por parte de los ingenieros, la reunión de mandos aceptó la de Santa Clara, con otras acciones adicionales. Esa noche Rémond ordenó una salida por la Puerta del Rey que fue rechazada por los sitiadores. Al día siguiente, un grupo de tiradores franceses se apostaron en un teso junto al ángulo del castillo y el día 15 se dedicaron a estorbar los trabajos de asedio, pero a la noche fueron desalojados por un batallón español. El día 16 hubo intercambio de fuego de cañón pero ambos tuvieron que dejar de disparar pues sus respectivas baterías habían quedado dañadas.

El día 17 quedó finalizada la batería del Rey, la trinchera y un parapeto en el teso del ángulo del castillo. Dos días después, casi 40 desde el inicio del cerco, el 6º ejército seguía inmovilizado ante Astorga debido a la lentitud de las operaciones y la falta de munición. La noche del 21 se emplazaron cinco cañones en la batería del Rey, mientras que el resto se repartía entre las baterías Bailén y Constitución.[49] Ese mismo día 21, Santocildes trasladó la mayor parte del 6º ejército hacia Benavente y dejó al general Losada el mando del asedio. Los días finales del mes se intensificó el fuego por ambas partes, aunque seguía siendo imposible acelerar el sitio sin una brecha abierta. A principios de agosto, mientras continuaban los trabajos de trinchera y mina, aumentaron las bajas entre los sitiadores al mismo tiempo que los sitiados sufrían las bajas por deserción.[50]

Capitulación[editar]

Fin de las operaciones[editar]

Consecuencias[editar]

El nombre de Astorga mencionado en el Arco de Triunfo de París junto a otras batallas de las Guerras Napoleónicas

Para los franceses, la conquista de Astorga de 1810 resultó ser una victoria costosa en un lugar que, a priori, pensaban que no se resistiría, y que sin embargo ofreció una dura resistencia y logró inmovilizar un cuerpo de ejército. El triunfo se añadió a los éxitos del Imperio y llegó en un momento muy oportuno pues acababa de celebrarse la boda de Napoleón con María Luisa. A nivel práctico, la caída de Astorga dejó libre al 8º cuerpo del ejército francés y así, cuando a principios de mayo el mariscal Massena se hizo cargo del ejército de Portugal, contaba con los tres cuerpos de ejército disponibles.[51]

Para los ingleses, la rendición de la ciudad significó una nueva amenaza para su ejército en Portugal. El general Wellington decidió no liberar Ciudad Rodrigo; los franceses tomaron la ciudad tras un sitio de 40 días y poco después cayó la plaza fuerte de Almeida. Los españoles se sintieron traicionados por los ingleses y la alianza se debilitó.[52] Sin embargo, los hechos de Astorga retuvieron varios meses al cuerpo de Junot y la tercera invasión de Portugal, que pudo haber comenzado en la primavera de 1810, se demoró hasta otoño. Desde que Napoleón volvía a tener su ejército disponible hasta que atacó nuevamente Portugal pasó más de un año, por lo que Wellington pudo preparar la defensa en Torres Vedras y la invasión resultó un fracaso.

Durante el periodo de ocupación francesa, Astorga se convirtió en la base de operaciones de las tropas que operaban contra Asturias y Galicia; la frontera entre la España libre y la ocupada pasó de ser el río Órbigo a situarse en El Bierzo, lo que obligó a reforzar la defensa de Galicia.[53]

Conmemoraciones[editar]

Detalle del Monumento de los Sitios

Monumento de los Sitios, en la plaza de Santocildes

Multimedia externa
Recreación de la batalla de 1812, RTVCYL (2012).
Atención: este archivo está alojado en un sitio externo, fuera del control de la Fundación Wikimedia.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Santocildes, 1815, p. 14.
  2. Sánchez de Toca, 2009, p. 157.
  3. Santocildes, 1815, p. 16.
  4. Sánchez de Toca, 2009, p. 174.
  5. Sánchez de Toca, 2009, p. 179-180.
  6. Sánchez de Toca, 2009, p. 189-192.
  7. Santocildes, 1815, p. 22-26.
  8. Santocildes, 1815, p. 27.
  9. Sánchez de Toca, 2009, p. 205.
  10. Sánchez de Toca, 2009, p. 214-215.
  11. Sánchez de Toca, 2009, p. 218.
  12. Sánchez de Toca, 2009, p. 221.
  13. Belmas, J. (1837). Journaux des Siéges faits ou soutenus par les français dans la Péninsule de 1807 a 1814, Tome Troisième (en francés). París: Firmin Didot. p. 13. 
  14. Santocildes, 1815, p. 34.
  15. Santocildes, 1815, p. 36.
  16. Sánchez de Toca, 2009, p. 229.
  17. Santocildes, 1815, p. 41-42.
  18. Sánchez de Toca, 2009, p. 233.
  19. Sánchez de Toca, 2009, p. 235.
  20. Santocildes, 1815, p. 43.
  21. Sánchez de Toca, 2009, p. 237.
  22. Sánchez de Toca, 2009, p. 242.
  23. Santocildes, 1815, p. 49-51.
  24. Sánchez de Toca, 2009, p. 245.
  25. Santocildes, 1815, p. 49-53.
  26. Santocildes, 1815, p. 57.
  27. Sánchez de Toca, 2009, p. 252.
  28. Sánchez de Toca, 2009, p. 253.
  29. Santocildes, 1815, p. 65.
  30. Sánchez de Toca, 2009, p. 255.
  31. http://www.1808-1814.org. «El Húsar Tiburcio». Consultado el 1 de enero de 2015. 
  32. Sánchez de Toca, 2009, p. 257.
  33. Santocildes, 1815, p. 104.
  34. Sánchez de Toca, 2009, p. 263.
  35. Sánchez de Toca, 2009, p. 271.
  36. Sánchez de Toca, 2009, p. 274.
  37. Sánchez de Toca, 2009, p. 275-276.
  38. Sánchez de Toca, 2009, p. 291.
  39. Sánchez de Toca, 2009, p. 295.
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Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]