Pigmeo

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Pigmeo
DR Congo pygmy family.jpg
Población total Desconocido
Idioma Kinyarwanda, kirundi, rukiga, aka-baka-gundi
Religión Animismo, catolicismo, islam
Asentamientos importantes
1.º Bandera de RuandaRuanda
2.º Flag of Burundi.svgBurundi
3.º Bandera de UgandaUganda
4.º Bandera de la República Democrática del CongoRepública Democrática del Congo
5.º Bandera de CamerúnCamerún
6.º Flag of Equatorial Guinea.svgGuinea Ecuatorial
7.º Flag of Gabon.svgGabón
8.º Bandera de la República del CongoCongo
9.º Bandera de AngolaAngola
10.º Flag of Botswana.svgBotsuana

Pigmeo (del griego πυγμαιος, pygmaios, "de pequeño tamaño") es el término usado para referirse a una serie de grupos humanos cazadores-recolectores que viven en selvas ecuatoriales africanas y que se caracterizan por su baja estatura: los hombres miden menos de 1,5 metros de media.

Los pigmeos se encuentran situados en el centro de África (región del Congo). A veces se llama también pigmeos a los aborígenes de menor talla del sureste de Asia y otras regiones. Los grupos más estudiados son los mbuti de la selva de Ituri en la República Democrática del Congo, que fueron el tema de un estudio de Colin Turnbull (The Forest People, 1962). Entre los demás grupos africanos están los aka, baka, binga, efé, gok y twa.

Cazan con redes, flechas y jabalinas antílopes, monos, cerdos, aves y otros animales, recolectan frutas, tubérculos y miel y además practican intercambios con los pueblos vecinos y algunos trabajan para esos vecinos, de quienes en la mayoría de los casos han adoptado el idioma. Existen algunas palabras comunes para las tribus pigmeas africana, aún las más separadas, lo que indica que en el pasado podrían haber tenido una lengua común. Una de esas palabras es el nombre del espíritu de la selva, Jengi.

También es un término genérico utilizado en medicina para referirse a una categoría de enanos que tienen los niveles de la hormona GH normal pero tienen un déficit de la hormona IGF-I causando que sus extremidades sean pequeñas mientras que sus huesos planos como son los hombros, espalda y coxis sean de tamaño normal.[cita requerida]

Sus primeras referencias históricas las recoge Heródoto de Halicarnaso en su libro 2 Euterpe, con la fábula de Etearco.

Origen[editar]

Tras pruebas genéticas, se estima que divergieron de los demás grupos africanos muy antiguamente: hace 70.000 años,[1] [2] adaptándose a la vida en la selva ecuatorial africana. Esta sería la divergencia humana más antigua luego de la de los khoisán. Así mismo la diferencia entre los pigmeos del Este con los del Oeste sería de unos 20.000 años.

Población[editar]

En la República del Congo se estima que los pigmeos babongo y babinga constituyen un 10% (unos 300.000) aunque no hay datos oficiales que censen a la población indígena.[3] Sus primeras referencias como civilización son mencionadas en el libro dos de Heródoto de Halicarnaso.

Grupos[editar]

Ubicación de los Pigmeos en África.
Pigmeos africanos junto a un explorador europeo.

Los grupos más conocidos son los pueblos mbuti y twa hacia el Este y los babinga y bongo hacia el Oeste, pudiéndose agrupar del siguiente modo (acepciones en plural van en letra cursiva):

Otros grupos[editar]

Si bien antropológicamente se usa el término pigmeo para referirse únicamente a los nativos cazadores-recolectores del África Central, el uso popular extiende ocasionalmente su significado a otras poblaciones de aspecto físico semejante por su baja estatura y piel oscura. Sin embargo no hay entre ellos mayor relación cultural, geográfica, lingüística ni cercanía genética. Estos pueblos serían:

Música[editar]

Los pigmeos africanos son particularmente conocidos por su música vocal, habitualmente caracterizada por una improvisación comunal de denso contrapunto, polifonía y uso de yodel. Simha Arom dice que el nivel de complejidad polifónica de la música de los pigmeos fue alcanzada en Europa en el siglo XIV, aunque la cultura pigmea es no escrita y antigua, siendo algunos grupos pigmeos las primeras culturas conocidas en algunas zonas de África. La música penetra la vida diaria y hay canciones para el entretenimiento así como para eventos y actividades específicos.

Formalmente, la música consiste en, como mucho, sólo cuatro partes y puede ser descrita como un «ostinato» con variaciones o similar a un passacaglia, en que es cíclica. De hecho, está basada en repetición de periodos de igual longitud, que cada cantor divide usando diferentes figuras rítmicas específicas de diferentes repertorios y canciones. Este interesante caso de etnomusicología y etnomatemáticas crea una superficie detallada de variaciones sin fin de no sólo el mismo periodo repetido, sino de la misma pieza de música. Como en algunos gamelan balineses, estos patrones están basados en un superpatrón que nunca es oído. Los pigmeos mismos no aprenden su música o piensan en ella en este marco teórico, sino que la aprenden al crecer.

Yodel y polifonía[editar]

Hay una relación directa entre el uso de polifonía y de yodel, con la asociación con otros pueblos africanos no pigmeos granjeros y agricultures; por lo que los pigmeos pueden clasificarse artísticamente en dos grupos:[4]

  • Pigmeos del Norte: Usan yodel, polifonía y su asociación con agricultores y granjeros ha sido reciente, como por ejemplo: Baka, aka, asua, sua y efé.
  • Pigmeos del Sur: No usan yodel, ni polifonía y su asociación con agricultores y granjeros ha sido larga y estable, como por ejemplo: Twa, chua, bongo, koya, kola y medzan.

Alegaciones de genocidio[editar]

En 2003, Sinafasi Makelo, un representante de los pigmeos mbuti, contó al Foro de Pueblos Indígenas de la ONU que durante la guerra civil en el Congo su pueblo había sido cazado y comido como si hubieran sido animales salvajes. En la provincia vecina de North Kivi se dieron casos de canibalismo cometido por un grupo conocido como “Les effaceurs” (“los borradores”) que querían eliminar a toda la gente para abrir el territorio a la explotación minera. Ambos bandos en la guerra los consideraban “subhumanos” y algunos decían que su carne podía conferir poderes mágicos. Makelo pidió al Consejo de Seguridad de la ONU que reconociera el canibalismo como un crimen contra la humanidad y como un acto de genocidio. Según el Grupo Internacional de Derechos de Minorías hay pruebas extensas de matanzas masivas, canibalismo y violencia contra las mujeres pigmeas, y esta organización ha instado con insistencia a la Corte Penal Internacional a investigar una campaña de exterminación contra los pigmeos. Aunque han sido atacados prácticamente por todos los grupos armados, mucha de la violencia contra los pigmeos está atribuida al rebelde Movimiento para la Liberación del Congo, que es parte del gobierno de transición y que todavía controla muchas partes del norte, y sus aliados.

Esclavitud[editar]

En la República del Congo, donde los pigmeos presentan entre un 10% de la población, muchos viven como esclavos de dueños bantu. La nación está profundamente estratificada entre estos grupos étnicos, los mayores del país. Aunque los pigmeos son los principales responsables de la caza, pesca y del trabajo manual en las comunidades de la selva, tanto pigmeos como bantu dicen que se les paga según el antojo del maestro: con cigarrillos, ropa usada o incluso nada. Como resultado de la presión de UNICEF y activistas de derechos humanos, una ley que garantice una protección especial a los pigmeos está ahora esperando el voto del parlamento.

Discriminación sistemática[editar]

Raja James Sheshardi de la American University realizó un estudio sobre los pigmeos de África y concluyó que la deforestación había afectado gravemente a su vida cotidiana. Hoy en día la cultura pigmea está amenazada por las fuerzas del cambio político y económico. Recientemente esto se ha hecho visible en el conflicto abierto por los recursos de la selva tropical, una batalla que los pigmeos están perdiendo.

Históricamente los pigmeos siempre han sido considerados inferiores por las autoridades coloniales y los pueblos bantu que viven en las ciudades. Esto ha producido una discriminación atroz. Un ejemplo temprano se produjo cuando las autoridades coloniales belgas capturaron a niños pigmeos y los enviaron a parques zoológicos de toda Europa, e incluso a la exposición internacional de Estados Unidos en 1907. Muchas veces los pigmeos son expulsados y hacen los trabajos peor pagados. Muchos estados africanos no consideran a los pigmeos como ciudadanos y les niegan carnés de identidad, títulos de propiedad, asistencia sanitaria y educación adecuada. La política de los gobiernos y las corporaciones multinacionales involucradas en la deforestación masiva han agravado este problema, porque han expulsados a los pigmeos de su tierra ancestral y muchas veces los han trasladados a pueblos y ciudades donde muchas veces están marginalizados, empobrecidos y brutalizados. Allí trabajan en empleos ocasionales o en granjas comerciales. Una de las consecuencias más dramáticas de esta migración a las ciudades ha sido el incremento de la tasa de VIH/SIDA entre los pigmeos. Estudios realizados en Camerún y la República Democrática del Congo durante los años 1980 y 1990 mostraron una preponderancia más baja de HIV/SIDA entre poblaciones pigmeas que entre poblaciones vecinas, pero últimamente ha aumentado. Un estudio averiguó que la preponderancia de HIV entre los pigmeos baka en el este de Camerún ha aumentado de un 0,7% en 1993 a un 4% en 2003.

La explotación sexual de mujeres indígenas se ha convertido en un hecho común. La tala ha reforzado el sexo comercial, porque muchas veces viven grupos grandes de trabajadores en campamentos cerca de comunidades pigmeas. Hay una creencia bastante común en esta parte de África que dice que tener sexo con una mujer pigmea tiene el poder de limpiar al hombre de VIH/SIDA. Este mito expone a estas mujeres a un riesgo grande.

A pesar de estos riesgos, en general las poblaciones pigmeas tienen poco acceso a servicios sanitarios e información sobre el VIH/SIDA. Según fPcN-Global.org, en 2006 la revista médica británica “The Lancet” publicó un estudio que mostró que los twa tenían sistemáticamente menos acceso a la asistencia sanitaria que comunidades vecinas. Según este informe, incluso donde existen instalaciones sanitarias, muchos no acuden a ellas, porque no pueden pagar las consultas y medicinas, no tienen los documentos o carnés de identidad que necesitan para viajar o para obtener tratamiento en un hospital o están sometidos a un tratamiento humillante y discriminatorio.

Hoy en día viven todavía unos 500.000 pigmeos en la selva tropical de África Central. Esta población está disminuyendo rápidamente, porque la pobreza, el matrimonio con los bantu, la occidentalización y la deforestación destruyen su forma de vida, cultura e identidad étnica.

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]