María Félix

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María Félix
La-doña1.jpg
María Félix
Nombre de nacimiento María de los Ángeles Félix Güereña
Nacimiento Bandera de México Álamos, Sonora, México
8 de abril de 1914
Fallecimiento Bandera de México Ciudad de México, México
8 de abril de 2002 (88 años)
Apodo(s) "La Doña"
"María Bonita"
Familia
Cónyuge Enrique Álvarez Alatorre (1931-1938)
Agustín Lara (1945-1947)
Jorge Negrete (1952-1953)
Alex Berger (1956-1974)
Hijo/s Enrique Álvarez Félix
Premios
Premios Ariel
Mejor Actriz:
1947 - Enamorada
1949 - Río Escondido
1951 - Doña Diabla
1986 - Ariel de Oro
Nominada:
1947 - El monje blanco
1955 - Camelia
Otros premios
1989 - Diosa de Plata por su carrera internacional como actriz.
1989 - Premio de la Ciudad de México.
1991 - Medalla al Mérito Artístico de la Anda.
1996 - Condecoración de la Orden de las Artes y las Letras en grado de Comandante.
Ficha en IMDb

María de los Ángeles Félix Güereña (Álamos, Sonora; 8 de abril de 1914Ciudad de México, 8 de abril de 2002), mejor conocida como María Félix, fue una actriz mexicana. Es considerada una de las figuras femeninas más importantes de la llamada Época de Oro del Cine Mexicano. También fué considerada una de las mujeres más bellas del cine de su tiempo, y uno de los máximos mitos eróticos del cine de habla hispana. Enalteció a México, al consolidar su figura, como digna representante de la mujer mexicana ante todo el orbe, gracias a su rol protagónico en el cine europeo y mexicano. Con Pedro Armendáriz y Dolores del Río, representa a las máximas figuras del Cine latinoamericano de las décadas de 1940 y 1950.

Es conocida por el sobrenombre de «La Doña», nombre que ganó a partir de su personaje en el filme "Doña Bárbara" (1943). También es conocida como «María Bonita», gracias al himno compuesto, exclusivamente para ella, como regalo de bodas, por el compositor Agustín Lara. Completó una trayectoria cinematográfica que comprendió 47 películas realizadas entre México, España, Francia, Italia y Argentina.

Biografía[editar]

Infancia y juventud[editar]

María de los Ángeles Félix Güereña nació en Álamos, Sonora el 8 de abril de 1914. Fue hija de Bernardo Félix Flores, descendiente de indios yaqui. Su madre se llamaba Josefina Güereña Rosas, de ascendencia vasca. Tuvo doce hermanos: Josefina, María de la Paz, Pablo, Bernardo, Miguel, María Mercedes, Fernando, Victoria Eugenia, Ricardo, Benjamín y Ana María del Sacramento.

Transcurrió su infancia en Álamos. La familia vivía con dignidad, a pesar de no ser ricos. Durante su infancia mantuvo una estrecha relación con su hermano Pablo, tanto que la madre los separó pensando que pudieran envolverse en una relación incestuosa.[1] Con tal objeto, envió a Pablo a una escuela militar. Quienes conocieron a María dicen que, de niña, disfrutaba con aficiones propias de muchacho, alejada de cuanto se esperaba de una niña. De jovencita se ejercitó como consumado jinete. Nunca tuvo buena relación con sus otras hermanas, comenzando por su diferencia física (todas sus hermanas eran rubias por herencia materna), así como también por la, desde entonces, contrastante personalidad de María.

Posteriormente, la familia su mudó a Guadalajara. El tiempo transcurrió favorablemente para su hermosura; muy pronto su aspecto comenzó a llamar la atención. Fue coronada reina de la belleza estudiantil en la Universidad de Guadalajara. Muy joven aún, en 1931 aceptó en matrimonio a Enrique Álvarez Alatorre, un vendedor de la firma de cosméticos Max Factor (con quien procreó, en 1934, a su único hijo, el también actor Enrique Álvarez Félix), de quien acabaría divorciándose. Tras su divorcio, María vuelve a Guadalajara con su familia, siendo objeto de chismes y murmuraciones debido a su condición de divorciada. Ante esta situación, María decide trasladarse a la Ciudad de México con su hijo Enrique.

En México, consiguió empleo como recepcionista en un consultorio de un cirujano plástico, y vivió en una casa de huéspedes. Un día, el padre de su hijo la visitó en la capital, y de forma deliberada, se negó a devolvérselo llevándoselo con el a Guadalajara. María le juró que algún día sería más influyente que el, y se lo quitaría. [2] María logró recuperar la custodia de su hijo algunos años después con ayuda de Agustín Lara.

La próspera relación de María con el cine empezó por azar. Se hallaba mirando escaparates en el Centro Histórico de la Ciudad de México (entre las calles de Palma y Fco. I. Madero) cuando el director Fernando Palacios la abordó preguntándole si le gustaría hacer cine. La respuesta pertenece también al mundo de los tópicos, pero los que configuran la leyenda de La Doña: “¿Quién le dijo que yo quiero entrar en el cine? Si me da la gana, lo haré; pero cuando yo quiera, y será por la puerta grande”. Finalmente Palacios logró convencerla de incursionar en el cine. Convertido en su pigmalión, comenzó a orientarla y a presentarla en los círculos de cine. Hizo su primera aparición en el Baile Blanco y Negro del Country Club de la Ciudad de México ante las figuras más populares de la época: Esther Fernández, Lupe Vélez y Andrea Palma. Eventualmente la llevaron a Hollywood a los estudios de la Metro-Goldwyn-Mayer. Allí conoció a Cecil B. DeMille, quien le ofreció lanzarla en Hollywood, pero a María no le interesó. Prefirió comenzar su carrera en su país. Finalmente, y gracias a Palacios, le ofrecieron el papel estelar femenino en una película de Producciones Grovas, El peñón de las ánimas, de Miguel Zacarías.[3]

Carrera cinematográfica[editar]

Primeros años (1942-1945)[editar]

En la cinta El peñón de las ánimas, de Miguel Zacarías, María alternó con el actor y cantante Jorge Negrete. María Félix y Jorge Negrete empezaron una mala relación durante el rodaje, ya que él había solicitado a su novia Gloria Marín para el papel principal. Por esta causa el rodaje de El peñón de las ánimas fue difícil y condujo a un enfrentamiento directo entre ambos. Lo que contribuyó a cimentar la fama de "La Doña" como una mujer dura y altanera, que tanto contribuyó a su éxito.

Tras el rodaje de El peñón de las ánimas, su fama ya no paró de crecer. Sin embargo, en su segunda película, María Eugenia, de Felipe Gregorio Castillo, María sería proyectada erróneamente en un papel alejado de su verdadera personalidad fílmica, que ella llamó "pecados de principiante". Se recuerda a María Eugenia como la cinta donde María apareció por primera vez en traje de baño en toda su carrera. Lo mismo sucedió con la cinta La china poblana (1943), donde María afirmó haber pagado una deuda de gratitud con su descubridor Fernando Palacios, quién dirigió la cinta.[4] Nadie ha vuelto a saber de esta película (la segunda película a color del Cine Mexicano), por lo que se considera perdida.

María Félix fue conocida como La Doña por su papel en la película Doña Bárbara (1943), basada en la novela homónima del venezolano Rómulo Gallegos. Para la película, ya estaba contratada otra actriz (Isabela Corona), pero cuando Gallegos vió por primera vez a María en una comida en el restaurante Chapultepec, quedó prendado de ella y exclamó: ¡Aquí está mi Doña Bárbara!. Esta película fue filmada en Venezuela con actores mexicanos y venezolanos.

Doña Bárbara será el inicio de las importantes colaboraciones entre María y Fernando de Fuentes, a cuyas órdenes filma La Mujer sin Alma (1943) y La Devoradora (1946). Con estas cintas, María se convierte en "la destructora de hogares y enemiga número uno de la moral familiar". La propia María decía De algún modo seduje a la gente, incluso a la que reprobaba la conducta de mis personajes. Empezaba a forjarse mi leyenda sin que yo moviera un dedo. La imaginación del público hizo todo por mi.[5] Estas cintas contribuyen a aumentar su celebridad como "vampiresa por excelencia del cine mexicano". María abandonó este rol en filmes como El monje blanco (1945) de Julio Bracho y Vértigo (1946) de Antonio Momplet. En El monje blanco de Bracho, María interpreta un personaje distinto, en una película realizada en verso con diálogos de Xavier Villaurrutia. En Vértigo María realizó un personaje que requería de una gran intensidad dramática. Por su fuerte personalidad encontró serias dificultades con el director y con el actor Emilio Tuero.

Internacionalización[editar]

De la mano del renombrado director Emilio "Indio" Fernández, María realizará las tres películas que la consagran a nivel internacional: Enamorada (1946), Río Escondido (1947) y Maclovia (1948). La relación entre María y Fernández resultó cordial y sin contratiempos a pesar del fuerte y famoso temperamento del director. En Enamorada, María encuentra a su perfecto compañero fílmico, el actor Pedro Armendáriz. Las cintas de María con Fernández y su equipo (Armendáriz, el fotógrafo Gabriel Figueroa etc.), le darían la vuelta al mundo y tendrían sólida presencia en varios Festivales de Cine internacionales. A su vez, le otorgan a María sus primeros Premios Ariel. En Río Escondido, María demostró tener un talento dramático inesperado. Por otra parte, en Maclovia, donde interpretó a una india tarasca, logró algo muy difícil para ella: parecer humilde.

Entre las películas de Fernández, María también colabora con Roberto Gavaldón, otro director con quien lució algunas de sus mejores interpretaciones. Su primera colaboración fue en La diosa arrodillada (1947), junto a Arturo de Córdova. Gracias a estos filmes, la fama de María cruza el Atlántico.

Contratada por el productor español Cesáreo González, María comenzó su aventura fílmica en Europa. En México solo actuó en la cinta Doña Diabla en 1949, y no volvería a filmar hasta 1952.

Carrera en Europa[editar]

En España realizará tres importantes películas: Mare Nostrum (1948), Una mujer cualquiera (1950) y La noche del sábado (1950, las tres de Rafael Gil. En 1951, filma la co-producción franco-española La corona negra (1951), filme del argentino Luis Saslavsky basado en un argumento de Jean Cocteau. La cinta fue filmada en Marruecos. De España pasará a Italia, donde realizó Incantessimo Trágico (1951) y Mesalina (1951), de Carmine Gallone, en su momento, la cinta más cara del cine italiano. Durante la filmación de esta cinta, el padre de María murió de un infarto en Navojoa.

En 1952, María conquista el mercado argentino gracias a la cinta La pasión desnuda, del cineasta argentino Luis César Amadori. En ese mismo año María regresa a México. Concluye su relación laboral con Cesáreo González en la cinta Camelia. Su estancia en el país se basará principalmente en su matrimonio con Jorge Negrete, su otrora enemigo, y con quien filma la cinta El rapto, dirigida por Emilio Fernández, y que será la última cinta del "Charro Cantor"..

Tras la muerte de Jorge Negrete, el 5 de diciembre de 1953, María regresa a Europa. En Francia realizará las cintas La Belle Otero (1954), sobre la vida de la célebre cortesana española que triunfó en Francia a principios del siglo XX, y Les Héros sont Fatigués (1955), esta última al lado de Yves Montand. Sin embargo, la cinta más importante de María en este periodo es French Cancan (1954), del gran director francés Jean Renoir, al lado del mítico actor francés Jean Gabin. Su última cinta rodada íntegramente en Europa, fue la cinta española Faustina, de Jose Luis Sáenz de Heredia.

Último periodo cinematográfico[editar]

A su regreso a México en 1955, María, convertida ya en figura mítica del cine, se dará el lujo de elegir sus propias cintas, directores y hasta co-estrellas. Este periodo de su carrera se caracterizó por la realización de cintas ambientadas en la época de la Revolución Mexicana. Este ciclo comienza con La Escondida (1955). En este filme, así como en Canasta de cuentos mexicanos (1955) y Café Colón (1958), alterna de nuevo junto a junto a Pedro Armendáriz, única figura que no podía opacar en la pantalla. En 1956 estelariza Tizoc (1956), al lado de Pedro Infante, cinta que sin embargo no fue del agrado de la actriz a pesar de su éxito internacional. Eventualmente realiza Flor de Mayo (1957), con el actor estadounidense Jack Palance, y los melodramas Miércoles de Ceniza (1958) y La estrella vacía (1958), esta última, basada en la novela de Luis Spota. Para compensarla, el mismo director de Tizoc (Ismael Rodríguez) le crea un vehículo genial para su lucimiento: La cucaracha, donde el director explota al máximo la recia personalidad de María, llevándola a interpretar por primera vez un personaje distinto: una soldadera, una "mujer de abajo". En la cinta, María alterna por única vez con Dolores del Río, la otra Diva del Cine Mexicano. En 1959 realiza la co-produccion hispano-mexicana Sonatas] (1959), de Juan Antonio Bardem, así como a la producción franco-mexicana La Fievre Monte a El Pao (Los ambiciosos), dirigida por Luis Buñuel.

En los años 60, la presencia de María solo se limita a unas cuantas películas, siendo las más destacadas Juana Gallo (1960), basado en una historia real sobre la soldadera homónima de la Revolución Mexicana; La bandida (1962) y Amor y sexo (Safo '63), (1963), cinta de Luis Alcoriza donde realiza un desnudo parcial. En 1970, filma La Generala, de Juan Ibañez, la que sería su última cinta. La telenovela histórica mexicana La Constitución (1970), dirigida por Ernesto Alonso, será su último trabajo profesional como actriz.

A partir de entonces, María se retira de la vida pública de manera parcial para dedicarse a una de sus grandes pasiones: los caballos. Algunos de sus ejemplares llegaron a ganar importantes premios hípicos internacionales.


Proyectos fallídos[editar]

En 1967, el director argentino Leopoldo Torre Nilson, llegó a México y se entrevistó con María Félix para que protagonizara la co-producción con Estados Unidos Zona Sagrada, basada en la novela homónima de Carlos Fuentes, inspirada en la vida de la propia Félix. La película no se realizó, porque Carlos Fuentes no estuvo de acuerdo con el libreto.

En 1982, María fué contratada para estelarizar Toña Machetes, basada en la novela homónima de Margarita López Portillo, la llamada "Pésima musa", directora de CONACINE y hermana del entonces presidente de México. Sin embargo, aún cuando ya habría cobrado en anticipo de su pago, María se negó a filmar la cinta debido a que el director mexicano Raúl Araiza, fue sustituido por el español Carlos Saura a petición de López Portillo. María fué demandada por López Portillo, pero logró salir airosa de la contienda, defendiéndose con su fama internacional. La película se realizó con otra actriz en 1986.

En 1986 volvieron a pagarle sin trabajar cuando firmó el contrato para estelarizar Eterno Resplandor, cinta de Jaime Humberto Hermosillo. Sin embargo, el proyecto se canceló por problemas fiscales y económicos del productor.[6]


Proyectos en Hollywood[editar]

Casi desde los inicios de su carrera María recibió ofertas de trabajo en Hollywood. Pero la propia María decía: Me quieren dar papeles de huehuenche, y a mi no me da la gana ir en ese plan. Mientras estaba en Francia, le ofrecieron el estelar femenino de Duel in the Sun, pero no pudo realizarlo por tener otro proyecto en puerta. Mas adelante el director Robert Aldrich le envió el guión de Lylah Clare, pero no llegó a un acuerdo con el director y terminó realizandola Kim Novak. Otra oferta fué la de realizar The Barefoot Contessa, pero ella la rechazó por realizar La Belle Otero en Francia, y terminó realizandola Ava Gardner. María decía: Nunca me arrepentire de haberle dicho que no a Hollywood, porque mi carrera en Europa se había orientado hacia el cine de calidad.[7]

Vida personal[editar]

Su primer matrimonio (1931-1938) fue con el agente de ventas de cosméticos Enrique Álvarez Alatorre. La misma María llegó a afirmar que su primer matrimonio significó para ella la libertad, salir de su casa donde se sentía presa. Al poco tiempo, y debido a los celos de su marido, María se sintió harta y comenzó los tramites del divorcio.[8] Con él procreó a su único hijo, el también actor Enrique Álvarez Félix.

Con respecto a su hijo, María llego a comentar: De no haber sido María Félix, me hubiera gustado ser el hijo de María Félix. Enrique es un hombre muy dotado, con un sentido común admirable. Es mi mejor amigo. Me divierto mucho en su compañia. No es un hijo de mami como muchos creen. Trabaja por su cuenta, lucha como ser independiente. El tiene su propia carrera, su público, su cartel y asume sus responsabilidades sin apoyarse en mi.[9] La inesperada muerte de Álvarez Félix a consecuencia de un paro cardiaco en 1996, sumió a María en una profunda tristeza, aunque en público siempre demostró una gran entereza.

Su segundo matrimonio (1945-1947) fue con el célebre compositor Agustín Lara "el músico-poeta". María fué admiradora de Lara desde la adolescencia. Ellos se conocieron de forma accidental y poco cordial en una cabina telefónica en la calle de Reforma. Algún tiempo después, fueron presentados formalmente por un amigo en común, el actor Tito Novaro a partir de ese momento la pareja inició una relación amorosa sumamente publicitada, que culminó en matrimonio en 1945. Lara inmortalizó a María en una enorme cantidad de canciones, tales como Humo en los ojos, Cuando vuelvas, Dos puñales, el chotis Madrid y sobre todo el célebre tema María Bonita, compuesto en Acapulco durante su luna de miel, y que él estrenó en una serenata para ella con Pedro Vargas. María Bonita se convertirá en una de las canciones más populares de Lara a nivel mundial y el hinmo indiscutible para María en cualquier lugar donde se presentaba. Sin embargo, los celos excesivos de Lara pusieron fin a su relación en 1947. La misma María afirmó que en un ataque de celos violento, Lara incluso intentó matarla.[10] La separación fue inminente.

Tras su separación de Lara, María vivió algunos sonados romances como el magnate Jorge Pasquel, el torero Luis Miguel Dominguín y el actor argentino Carlos Thompson. A este último, lo conoció en Argentina durante el rodaje de La pasión desnuda (1952). La pareja estuvo a un paso de llegar al altar, pero en el último momento María se arrepintió.

En 1953, cuando María regresaba a México tras su estancia en Europa y Argentina, se reencuentra con un "viejo enemigo": el actor y cantante Jorge Negrete. A diferencia de su difícil primer encuentro 10 años atrás en el rodaje de El peñón de las ánimas, ahora María encontró a un Negrete, según sus propias palabras, "rendido a sus pies". Tras un breve romance, la pareja contrajo matrimonio en 1953, en una ceremonia tumultuosa, transmitida por radio a toda Latinoamérica, realizada en la Finca de Catipoato, en Tlalpan, propiedad de María. Por desgracia. Negrete ya estaba enfermo cuando el matrimonio se llevó a cabo. Negrete falleció once mese después en un hospital en Los Angeles, California, mientras María se encontraba en Europa filmando La Belle Otero. La aparición de María en sus funerales vestida con pantalones, causo un enorme escándalo, el cual llevó a María a poner tierra de por medio y refugiarse en Europa.

En su estancia en Francia, María conoció a través de la pintora Leonor Fini, al escritor francés Jean Cau, asistente del escritor Jean Paul Sartre. Con Cau, María también vivió un célebre romance.[11]

Su cuarto matrimonio (1956-1974), fué con el banquero francés de origen rumano Alexander Beger. María conoció a Berger en los años 1940's, pero en ese momento ambos estaban casados. Años después se reencontraron. María permaneció casada 18 años con Berger. Con él intento de nuevo convertirse en madre, pero un accidente durante la filmación de Flor de mayo (1957), provocó que María perdiera el hijo que esperaba.[12] Berger falleció en 1974 como consecuencia de un cáncer pulmonar, tan solo meses después de la muerte de la madre de María.

A partir de entonces, María se retira de la vida pública de manera parcial para dedicarse a una de sus grandes pasiones: los caballos. Algunos de sus ejemplares llegaron a ganar importantes premios hípicos internacionales. María conservó su cuadra durante 11 años.

Su última pareja sentimental fue el pintor ruso-francés Antoine Tzapoff. Respecto a él, María comentó: No se si es el hombre que mas me ha querído, pero es el que me ha querido mejor.[13]

La prensa especuló una fuerte rivalidad entre María y Dolores del Río, la otra diva del cine mexicano. Acerca de esta "rivalidad" María Félix, dijo en su autobiografía en 1993: "Con Dolores no tuve ninguna rivalidad. Al contrario éramos amigas y siempre nos tratamos con mucho respeto, cada una con su personalidad. Éramos completamente distintas: Ella refinada, interesante, suave en el trato, y yo en cambio enérgica, arrogante y mandona".[14]

Modelo y musa[editar]

Durante su vida, María fue modelo de muchos renombrados pintores. En su adolescencia fue pintada en Guadalajara por Jose Clemente Orozco, quien según María, la pinto como una "calavera maquillada".[15] María conoció a Diego Rivera durante la filmación de Río Escondido. María trabó sólida amistad con el y con su esposa, Frida Kahlo. Rivera estuvo perdidamente enamorado de ella, aunque sin esperanzas. María aceptó posar para Rivera en varias obras, a pesar de que siempre afirmó que su pintura, así como la de Frida Kahlo, nunca fueron de su agrado.

Otros renombrados pintores que plasmaron a María en sus lienzos fueron Leonor Fini, Leonora Carrington y Remedios Varo entre otros. En los años 80's, cabe destacar la gran cantidad de obras dedicadas para María por su última pareja, el pintor ruso-francés Antoine Tzapoff.

María también tuvo trato con numerosos escritores y dramaturgos, tanto nacionales como extranjeros, algunos de los cuales le dedicaron algunas novelas. Entre ellos se encuentran Renato Leduc, Xavier Villaurrutia, Salvador Novo, Pita Amor, Jean Cocteau y Octavio Paz. Luis Spota se inspiró en su vida para su novela La estrella vacía, que incluso María protagonizó en el cine, y Carlos Fuentes hizo lo mismo en la novela Zona sagrada. Su relación con Fuentes se terminó cuando el autor realizó la obra Orquídeas a la luz de la luna, donde parodia las personalidades de María y Dolores del Río. María, iracunda, lo llamo "mujeruco".

María también fue inspiración para músicos y compositores. Además de Agustín Lara, también realizaron composiciones para ella Cuco Sánchez, Jose Alfredo Jiménez y Juan Gabriel.

Deceso[editar]

Los años postreros de María transcurren entre eventos sociales, homenajes, opiniones controvertidas y simples despropósitos. Hasta el final de su vida aseguró que quería volver a la actuación, pero nunca se concretó nada.

María Félix murió mientras dormía, el 8 de abril de 2002 (el día que cumplía 88 años), aproximadamente a la 1:00 a.m. hora de Ciudad de México, pero sólo hasta aproximadamente las 10:00 de la mañana se descubrió el cuerpo sin vida; de este lamentable acontecimiento dio información su médico de cabecera el Dr. Enrique Peña.

Su cuerpo fue transportado de su residencia de la Colonia Polanco en la Ciudad de México al Palacio de Bellas Artes. El cortejo fúnebre fue flanqueado por una escolta de motociclistas y gente del pueblo que la acompañó, la vitoreó y la aplaudió a su paso por las diferentes calles por donde desfiló hasta llegar a su destino en la gran ciudad.

El féretro con los restos mortales de María nunca se abrió de acuerdo con los deseos de la propia finada.

El féretro en Bellas Artes permaneció durante 22 horas; de éste histórico sitio, partió el cortejo fúnebre hacia la Asociación Nacional de Actores en donde se le rindió tributo en el Teatro Jorge Negrete. De este lugar partió el cortejo fúnebre hacia el Panteón Francés donde reposan sus restos al lado de su hijo Enrique Álvarez Félix y de sus padres.

Al morir dejó su fortuna, incluidas propiedades y grandes obras de arte a su asistente personal de 28 años, Luis Martínez de Anda. La familia no fue beneficiada en el testamento de la gran "Diosa" del cine mexicano. Benjamín Félix Güereña, hermano de La Doña, solicitó una exhumación de su cadáver para determinar las causas de la muerte, por considerar que hubo irregularidades en su inhumación. Una semana después, los peritos determinaron que María Félix había muerto por una insuficiencia cardiaca y no había muestras de muerte violenta. Después de la exhumación, Félix Güereña retiró dicha denuncia y expresó estar conforme con las conclusiones de la averiguación.[16]


Premios[editar]

  • 1947 - Ariel a Mejor Actriz por "Enamorada" (1946).
  • 1949 - Ariel a Mejor Actriz por "Río Escondido" (1947).
  • 1949 - Llaves de la Ciudad y Título de Huésped de Honor en la La Habana, Cuba.
  • 1951 - Ariel a Mejor Actriz por "Doña Diabla" (1949).
  • 1986 - Ariel de Oro en reconocimiento a su carrera cinematográfica.
  • 1989 - Diosa de Plata por su carrera internacional como actriz.
  • 1989 - Condecoración del "Consejo Consultivo" de la Ciudad de México.
  • 1991 - Medalla al Mérito Artístico de la Asociación Nacional de Actores (A.N.D.A.), a los 50 años de su debut cinematográfico en "El Peñón de las Ánimas".
  • 1992 - Medalla de la UNAM por su trayectoria cinematográfica.
  • 1996 - Homenaje en el "XVIII Festival Internacional de Filmes Dirigidos Por Mujeres" en Créteil, Francia.
  • 1996 - Condecoración con la Orden de las Artes y las Letras en grado de Comandante; la más alta distinción, y máximo galardón, que otorga el gobierno de Francia a sus ciudadanos y extranjeros, por su labor en la promoción de la cultura; siendo María Félix la primera actriz en América Latina en recibirla.

Filmografía[editar]

México

Documentales

  • 1955 - El Charro Inmortal
  • 1976 - México de mis amores

España

  • 1948 - Mare nostrum (España, Italia)
  • 1949 - Una mujer cualquiera (España)
  • 1950 - La noche del sábado (España)
  • 1951 - La corona negra (España, Italia, Francia)
  • 1956 - Faustina (España)
  • 1959 - Sonatas (España, México)

Italia

  • 1951 - Mesalina (Italia, Francia)
  • 1951 - Incantesimo tragico /Hechizo trágico (Italia, Francia)

Argentina

Francia

Videografía[editar]

Telenovelas

Programas Especiales

  • 1955 - Hizo su primera aparición en la TV cubana donde fue entrevistada por el famoso actor Enrique Santiesteban.

Respondió preguntas acerca de sus inicios en el cine, la última película de Negrete, sobre los modelos de Dior y el tipo de hombre que le gustaba.

Bibliografía[editar]

  • Taibo I, Paco Ignacio (1991) La Doña, México: Editorial Planeta. ISBN: 968-406-283-4
  • Félix, María (1993) Todas mis Guerras, México, Ed. Clío, ISBN 968-6932-05-4
  • Taibo I., Paco Ignacio (1996) María Félix: 47 pasos por el cine, México: Editorial Planeta. ISBN: 968-406-283-4
  • María Félix, el mito más bello del cine (2000) En SOMOS. México: Editorial Televisa, S. A. de C. V.
  • Agrasánchez Jr., Rogelio (2001) Bellezas del Cine Mexicano / Beauties of the Mexican Cinema, México, ed. Archivo fílmico Agrasánchez, ISBN 968-5077-11-8
  • María Felix, "Todo morirá cuando yo muera" (2002) En SOMOS. México: Editorial Televisa, S. A. de C.V.

Referencias[editar]

  1. Documental María Félix - Director Arturo Pérez Velasco - Editorial Clio Enrique Krauze
  2. Félix (1993), vol. 1, p. 74-75
  3. Félix (1993), vol. 1, p. 80-82
  4. Félix (1993), vol. 2, p. 21-22
  5. Félix (1993), vol. 2, p. 27
  6. Revista Somos: María Félix: El mito mas bello del cine. Editorial Televisa S.A de C.V. 1999. pp. 47. 
  7. Félix (1993), vol. 3, p. 48
  8. Félix (1993), vol. 1, p. 65-66
  9. Félix (1993), vol. 4, p. 18
  10. Félix (1993), vol. 2, p. 59
  11. Félix (1993), vol. 3, p. 43-44
  12. Félix (1993), vol. 3, p. 81
  13. Félix (1993), vol. 4, p. 52
  14. Félix (1993), vol. 3, p. 84
  15. Félix (1993), vol. 3, p. 55
  16. Exhuman restos de María Félix (BBC Mundo)

Enlaces externos[editar]