Hammurabi

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Hammurabi
Rey de Babilonia
P1050771 Louvre code Hammurabi bas relief rwk.JPG
Remate superior de la estela Código de Hammurabi. Hammurabi (de pie) es representado en el momento que recibe sus insignias reales de manos de Shamash, dios del sol y la justicia. El rey babilonio tiene una mano sobre su boca en señal de oración[1]
Predecesor Sîn-Muballit
Sucesor Samsu-Iluna
Información personal
Nombre completo Ammurāpi
Padre Sîn-Muballit
Fallecimiento 1750 a. C.
Imperio babilónico
Religión Babilónica

Hammurabi (en acadio, del amorrita Ammurāpi, fallecido en 1750 a. C.) fue el sexto rey de Babilonia durante el Primer imperio Babilónico, desde el año 1792 al año 1750 a. C. según la cronología media.[2] Ascendió al trono después de la abdicación de su padre, Sîn-Muballit y creó el Imperio Babilónico extendiendo el control de Babilonia sobre Mesopotamia tras vencer varias guerras contra los reinos vecinos.[3] Aunque su imperio controlaba toda Mesopotamia en el momento de su muerte, sus sucesores fueron incapaces de mantenerlo.

Hammurabi es conocido por el conjunto de leyes llamadas Código de Hammurabi, uno de los primeros códigos de leyes escritas de la Historia. Estas leyes fueron inscritas en una estela de piedra de 2,4 m de altura, encontrada en Persia en 1901 pero de procedencia desconocida. Gracias a su reputación en tiempos modernos como antiguo legislador, el retrato de Hammurabi se encuentra en numerosos edificios de gobierno de todo el mundo.

Estatua del rey babilónico Hammurabi.

Historia[editar]

Hammurabi fue rey durante el imperio paleobabilónico de la ciudad-estado de Babilonia y heredó el poder de su padre, Sîn-Muballit, hacia el año 1792 a. C.[4] Babilonia era una de las muchas antiguas ciudades de la llanura mesopotámica y declaró la guerra a otras urbes por el control de las fértiles tierras agrícolas.[5] Aunque en Mesopotamia convivieron muchas culturas, la de Babilonia se ganó un gran prestigio entre las clases alfabetizadas de todo Oriente Medio.[6] Los reyes anteriores a Hammurabi habían empezado a consolidar el dominio de Babilonia sobre el centro de Mesopotamia y, en la época de su reinado, ya había logrado la hegemonía sobre las ciudades-estado de Borsippa, Kish y Sippar.[6] Por lo tanto, Hammurabi ascendió al trono como el rey de un reino menor en medio de una compleja situación geopolítica, pues Eshnunna controlaba la parte alta del río Tigris y Larsa el delta del río. Al este Babilonia lindaba con el reino de Elam, mientras que al norte el rey asirio Shamshiadad I estaba llevando a cabo guerras expansionistas,[7] aunque su prematura muerte provocaría la fragmentación de su recién conquistado imperio semítico.[8]

Mapa del Imperio paleobabilónico tras las conquistas de Hammurabi, hacia 1750 a. C.

Las primeras décadas del reinado de Hammurabi fueron bastante pacíficas, y utilizó su poder para llevar a cabo una serie de obras públicas, incluida la mejora de las murallas de la ciudad para propósitos defensivos y la expansión de los templos.[9] Hacia el 1801 a. C. el poderoso reino de Elam, que dominaba importantes rutas comerciales a lo largo de los montes Zagros, invadió la llanura de Mesopotamia[10] y, con la ayuda de aliados de la planicie, destruyó el imperio de Eshnunna y arrasó varias ciudades para imponer su dominio por primera vez en varias zonas del llano.[11] Para consolidarse, Elam intentó provocar una guerra entre el reino babilónico de Hammurabi y el reino de Larsa,[12] pero los regentes de ambos reinos se percataron de ello y firmaron una alianza que consiguió aplastar a los elamitas. A pesar de ello, Larsa no hizo una gran contribución al esfuerzo de guerra,[12] por lo que, enfurecido por la deserción de su aliado en la prestación de ayuda, Hammurabi extendió su poder al sur y se hizo con el control de toda la parte meridional de la llanura mesopotámica en torno al 1763 a. C.[13]

Debido a que Hammurabi se había servido de soldados del norte en su campaña hacia el sur, la ausencia de fuerzas en sus dominios septentrionales llevó a la sublevación.[13] Continuando con su expansión, Hammurabi volvió su atención hacia el norte, donde sofocó las revueltas y aplastó a Eshnunna.[14] A continuación los ejércitos babilónicos conquistaron el resto de los estados norteños, incluida Mari, su antigua aliada, aunque es muy posible que esta «conquista» fuera más una simple rendición que un conflicto real.[15] [16] En tan sólo unos años, Hammurabi había unificado con éxito toda Mesopotamia bajo su dominio.[16] De todas las grandes ciudades-estado de la región, sólo Alepo y Qatna en Siria, al oeste, mantenían su independencia.[16] Sin embargo, una estela de Hammurabi fue encontrada al norte, en Diyarbakır, donde él reclama el título de «Rey de los Amorritas».[17]

Se han hallado un gran número de tablillas de arcilla de contratos, datados en los años de reinado de Hammurabi y sus sucesores, así como cincuenta y cinco cartas suyas.[18] Estas cartas dan una idea de las labores diarias para gobernar un imperio, desde hacer frente a inundaciones a ordenar cambios en un calendario erróneo o el cuidado de las enormes manadas de ganado de Babilonia.[19] A la muerte de Hammurabi las riendas del imperio pasaron a su hijo Samsu-iluna hacia el 1750 a. C.[20]

Código de leyes[editar]

Estela del código de Hammurabi expuesta en el Museo del Louvre

Hammurabi es conocido por la promulgación de un nuevo código de ley babilónica: el código de Hammurabi, una de las primeras leyes escritas de la Historia. El código fue inscrito con caracteres cuneiformes en una estela de piedra de diorita de forma cilíndrica y 2,4 m de altura. La pieza debió estar expuesta en un lugar público a la vista de todos, aunque pocos estaban alfabetizados para leerla. La estela fue después saqueada por los Elamitas, que la llevaron a su capital, Susa. Allí fue redescubierta en 1901 y en la actualidad se halla expuesta en el Museo del Louvre de París.[21]

Detalle de la escritura cuneiforme del código de Hammurabi

El código de Hammurabi contiene 282 leyes escritas por escribas en doce tabletas. A diferencia de leyes anteriores, en este código están escritas en acadio, el idioma diario en Babilonia, para que pudiera ser leído por cualquier persona alfabetizada.[22] El código tiene una estructura específica y estipula un castigo para cada transgresión de la ley. Los castigos descritos son muy duros para los estándares modernos, pues muchos implican la pena de muerte, la desfiguración y la filosofía del ojo por ojo, la Ley del Talión.[23] El código es también uno de los más tempranos ejemplos del principio de presunción de inocencia, pues sugiere que el acusado o el acusador tienen la oportunidad de aportar pruebas.[24] Sin embargo, no incluye ninguna disposición por circunstancias atenuantes que puedan modificar la pena prescrita.

En la parte superior de la estela que sirve de soporte al código hay un relieve que representa al rey Hammurabi recibiendo las leyes de un dios, Shamash o Marduk,[25] y el prefacio afirma que Hammurabi fue elegido por los dioses de su pueblo para traerles las leyes. Se han establecido ciertos paralelismos entre este código babilónico y las leyes dadas a Moisés para los antiguos hebreos, aunque es cierto que presentan marcadas diferencias, tanto en sus métodos como en su forma de entrega, señaladas por numerosos estudiosos a lo largo de los años.[26] [27] [28] [29] [30] [31]

Otras civilizaciones mesopotámicas también crearon sus códigos de leyes, como los antiguos ejemplos del código de Ur-Nammu, las leyes de Eshnunna, el código de Lipit-Ishtar o el más tardío código de leyes hitita.[32]

Legado y representaciones[editar]

Medallón de mármol con el rostro de Hammurabi en la Cámara de Representantes en el Capitolio de los Estados Unidos.

Bajo el gobierno de los sucesores de Hammurabi el imperio babilónico fue debilitado por la presión de los hititas, que saquearon la ciudad de Babilonia hacia el 1531 a. C.[33] Sin embargo, fueron los casitas los que finalmente conquistaron Babilonia y gobernaron Mesopotamia durante 400 años adoptando mucho de la cultura babilónica y las leyes del código de Hammurabi.

Gracias a la reputación de Hammurabi como legislador, su imagen se puede encontrar en varios edificios del gobierno de Estados Unidos, y es uno de los 23 legisladores que aparecen en los bajorrelieves de mármol de la sala de la Cámara de Representantes en el Capitolio de los Estados Unidos.[34] En el friso que representa a los «Grandes legisladores de la historia» creado por Adolph Weinman en la pared sur del edificio de Corte Suprema de EE.UU. también se incluye a Hammurabi.[35]


Predecesor:
Sîn-Muballit
Rey de Babilonia
1792-1750 a. C.
Sucesor:
Samsu-Iluna

Referencias[editar]

  1. Roux, 1992, «Capítulo 17, The Time of Confusion», p. 17.
  2. Ver Arnold 2006, p. vii. Su fecha de nacimiento es desconocida, ver por ejemplo Van De Mieroop 2005, p. 1 (en inglés)
  3. Beck, Roger B.; Linda Black, Larry S. Krieger, Phillip C. Naylor, Dahia Ibo Shabaka, (1999). World History: Patterns of Interaction. Evanston, Illinois: McDougal Littell. ISBN 0-395-87274-X. OCLC 39762695. 
  4. Van De Mieroop, 2005, p. 1.
  5. Van De Mieroop, 2005, p. 1-2.
  6. a b Van De Mieroop, 2005, p. 3.
  7. Van De Mieroop, 2005, pp. 3–4.
  8. Van De Mieroop, 2005, pp. 16.
  9. Arnold, 2005, p. 43.
  10. Van De Mieroop, 2005, pp. 15–16.
  11. Van De Mieroop, 2005, p. 17.
  12. a b Van De Mieroop, 2005, p. 18.
  13. a b Van De Mieroop, 2005, p. 31.
  14. Van De Mieroop, 2005, pp. 40–41.
  15. Van De Mieroop, 2005, pp. 54–55, 64–65.
  16. a b c Arnold, 2005, p. 45.
  17. Clay, 1919, p. 97.
  18. Breasted, 2003, p. 129.
  19. Breasted, 2003, pp. 129–130.
  20. Arnold, 2005, p. 42.
  21. Claire Iselin. «Œuvre Code de Hammurabi, roi de Babylone» (en francés). Museo del Louvre. Consultado el 23 de febrero de 2012.
  22. Breasted, 2003, p. 141.
  23. Dyneley Prince, 1904, pp. 601-609.
  24. Wolbert Burgess Roberts y Regehr 2009, p. 103.
  25. Jaynes, Julian (1976). The Origin of Consciousness in the Breakdown of the Bicameral Mind (en inglés). Houghton Mifflin Company Publishing. ISBN 0395207290. 
  26. George Aaron Barton: Archaeology and the Bible. University of Michigan Library, 2009, p.406 (en inglés).
  27. Archer, G.L., Jr.: A Survey of Old Testament Introduction. Chicago: Moody Press, 1964, 1974, p.162 (en inglés)
  28. Unger, M.F.: Archaeology and the Old Testament. Grand Rapids: Zondervan Publishing Co., 1954, p.156, 157 (en inglés)
  29. Free, J.P.: Archaeology and Biblical History. Wheaton: Scripture Press, 1950, 1969, p. 121 (en inglés)
  30. Sayce, A.H.: Monument Facts and Higher Critical Fancies. London: The Religious Tract Society, 1904, p.72 (en inglés)
  31. McDowell, J.: The New Evidence that Demands a Verdict. Thomas Nelson Publishers, 1999, p.427-28 (en inglés)
  32. Davies, W. W. (enero de 2003). Codes of Hammurabi and Moses (en inglés). Kessinger Publishing. ISBN 0766131246. OCLC 227972329. 
  33. DeBlois, 1997, p. 19.
  34. «Hammurabi» (en inglés). Architect of the Capitol. Consultado el 23 de febrero de 2012.
  35. «Courtroom Friezes» (en inglés). Corte Suprema de los Estados Unidos. Consultado el 23 de febrero de 2012.

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]