Cuarta pared
La cuarta pared o cuarta barrera es la pared invisible imaginaria que está al frente del escenario de un teatro, en una serie de televisión, en una película de cine, o en un videojuego, a través de la cual la audiencia ve la actuación. Se utiliza este término para referirse a la acción de uno o varios personajes que interactúan con el público espectador.
El concepto, generalmente se cree que estuvo originado en el teatro del siglo XIX, con la llegada del realismo teatral.
Romper la cuarta pared [editar]
Romper la cuarta pared, o romper la cuarta barrera, es un término original del teatro que se ha adaptado a cine, televisión, videojuegos, cómics, manga e incluso al juego de rol. Concretamente en el caso del cine, cuenta con una nomenclatura específica, donde los personajes se mantienen en el off homogéneo hasta que se dirigen de algún modo a los espectadores, en cuyo caso hablamos del off heterogéneo.
En el teatro las acciones ocurren dentro de tres paredes, una a la izquierda, una a la derecha y una al fondo. La cuarta pared es, figurativamente hablando, la que separa al público de lo que ocurre en escena. Pero si de pronto un actor se dirige al público para pedir su participación o si el guion exige interactuar con los espectadores, entonces se dice que se está rompiendo la cuarta pared. De esta definición se excluye el clásico concepto del aparte en el cual un personaje se dirige directamente al público para expresar pensamientos en su mente o palabras que en la acción se supone murmura en voz baja para evitar ser oído por otros personajes en escena.
Un ejemplo clásico se da en la versión teatralizada de Peter Pan cuando se pide a los espectadores que aplaudan para salvar a Campanilla. En el número 26 de la primera serie del cómic Animal Man de Grant Morrison, Buddy Baker es capaz de romper la cuarta pared y ver al lector y dice: «¡Puedo verte!». De igual modo se considera que los narradores rompen la cuarta pared cuando interrumpen la acción para contarle algo al público. En algunas historietas de Mortadelo y Filemón, del dibujante español Francisco Ibáñez, se rompe la cuarta pared incluso simulando golpear al lector.
En la cinematografía es, posiblemente, Oliver Hardy el primer actor en introducir este recurso cuando, tras alguna torpeza de fatal consecuencia cometida por su compañero Stan Laurel, mira con gesto resignado al espectador, como buscando la comprensión de éste. (Parece ser que éste fue el único aporte original de Hardy al humorismo del dúo, en el cual Laurel era el genio creativo.)
Otro ejemplo está en la serie Los Picapiedra, en la cual los personajes (usualmente los animales que funcionan como aparatos domésticos) se quejan del trabajo duro o el mal trato que se les da dirigiendo su atención hacia el espectador. Un ejemplo más puede ser la serie cómica Malcolm in the middle, la cual tiene la peculiar característica de que el protagonista se suele dirigir al público para decir algún gag o contar algo. Bob Esponja casualmente suele decir su frase «Por los chicos en casa» rompiendo la cuarta pared. En la película Amélie también hay un momento en el que se rompe la cuarta pared. En la serie animada Padre de familia el personaje de Cleveland rompe la cuarta pared diciéndole a Quagmire que consiguió un spin off. En la serie británica Skins, el personaje de Effy Stonem rompe la cuarta pared en las dos primeras temporadas, sobre todo en el último episodio de la segunda.
Otro ejemplo se puede situar en el manga de Medaka Box donde el personaje Ajumu Najimi rompe la cuarta pared muchas veces utilizando términos como personaje principal, personaje secundario, villano, anime de comedia romance además de usar algunas frases como : "terminar este manga antes que el anime comience".
Muchos dibujos animados para niños pequeños se caracterizan por romper la cuarta pared al hablar con los niños para que les ayuden a resolver pequeños acertijos. Algunos ejemplos son: Dora, la exploradora; Go, Diego, Go!, Las pistas de Blue y a veces "My Little Pony".
Un ejemplo más es la saga de videojuegos conocida como Metal Gear, en Metal Gear Solid, Psico Mantis te pide que dejes el mando en el suelo y te lee la memory card, simulando leerte la mente ya que te dice los juegos a los que has jugado. También en Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty, un falso coronel Campbell ordena que te levantes ahora mismo y desconectes la consola. También en el juego Claw (videojuego), donde si no se pone la pausa el personaje se empieza a impacientar, cruza los brazos, vuelve a ver hacia la pantalla y dice cosas como "Al menos tráeme algo de la cocina".
Lo más interesante del off-heterogéneo o del salto de la cuarta pared es su sentido en el contexto de la narrativa, donde dicha acción supone una ruptura en el continuum de la narración. De hecho, uno de sus efectos es que fuerza a los espectadores a hacerse conscientes de sí mismos, una condición que queda en suspenso cuando estos atienden plenamente a la propia narración. Evidentemente, este efecto constituye un recurso narrativo al servicio del narrador no necesariamente ni positivo ni negativo para la narración.
El personaje de Deadpool de los cómics de Marvel es famoso por romper la cuarta pared constantemente.
Un chiste común en la popular serie de Los Simpson es el de "falsamente romper la cuarta pared" ya que en ocasiones parece que hablan con el público y después se ve que están hablando con otro personaje, un ejemplo es en el capítulo ¿Quién mató al Sr. Burns? (primera parte) cuando encuentran al Sr. Burns herido y el doctor Hibbert dice "yo no podría resolver este caso ¿y usted?" aparentemente señalando al público, después se ve que en realidad le estaba apuntando con el dedo al jefe Wiggum.
Muchos autores respetables afirman que la cuarta pared no se rompe realmente, sino que se «dobla». Si se rompiese estaría el actor en la situación de haber perdido a su personaje.
Hay algunas obras de teatro que emplean escenas rodadas y que están, además, grabadas a modo de película con el único propósito de poder romper libremente la cuarta pared e interactuar con el público del teatro (el espectador de la película no interactúa, ya que esa «segunda» cuarta pared no se rompe normalmente), como es el caso de la obra Cegada de amor.