Cefalea en racimos

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Cefalea en racimos
Clasificación y recursos externos
CIE-10 G44.0
CIE-9 339.00
CIAP-2 N90
OMIM 119915
MedlinePlus 000786
PubMed Buscar en Medline mediante PubMed (en inglés)
eMedicine EMERG/229
Wikipedia no es un consultorio médico Aviso médico 
[editar datos en Wikidata ]

La cefalea en racimos es un tipo de cefalea (dolor de cabeza) extremadamente intensa, debilitante, no pulsátil, que tiende a repetirse en la misma zona de la cabeza o de la cara en cada ocasión, generalmente alrededor de la órbita. Suelen ocurrir episodios repetitivos de dolor, que tienen una duración de entre 15 y 180 minutos, interrumpidos por fases de remisión de duración variable.[1] [2] [3]

Sinónimos[editar]

Ha recibido numerosos nombres: cefalea histamínica, cefalea de Horton, cefalea acuminada, cefalea en acúmulos, cefalea en salvas y cefalea en brotes, o, a nivel menos científico, cefalea suicida. En inglés se conoce como cluster headache.[2]

Prevalencia y epidemiología[editar]

Afecta aproximadamente a un 0,1 % de la población mundial.[4] Mientras la migraña es más frecuente en mujeres, la cefalea en racimos es más común en la población masculina, con una proporción de 4:1 a 7:1. Ocurre principalmente entre los 20 y 50 años. La diferencia entre ambos sexos está progresivamente disminuyendo en el tiempo, sin estar aún claro si es por aumento de la prevalencia en mujeres o por un mejor diagnóstico de la patología en forma global.

Clínica[editar]

Se caracteriza por episodios de dolor de cabeza unilateral muy intenso que tienen una duración de entre 15 y 180 minutos y típicamente reaparece a intervalos regulares que suelen ser de 24 a 48 horas durante determinados periodos. Las fases de actividad y remisión son de duración variable según las personas, algunos enfermos presentan los síntomas de modo crónico, mientras otros tienen periodos de remisión de varios años.

Los ataques de cefalea en racimos siguen un modelo estereotípico, aparecen con frecuencia durante el sueño o al despertar por la mañana, el dolor es severo, constante, taladrante y de carácter uniforme. Se localiza preferentemente en la región periorbital o temporal, es unilateral en el 90% de los casos y reaparece una y otra vez en el mismo punto.

Generalmente se asocian con ojo rojo, lagrimeo, ptosis palpebral, miosis, edema de párpado, rinorrea, obstrucción nasal y congestión facial y pueden, como otras cefaleas, acompañarse de fotofobia o fonofobia y náuseas aunque, contrariamente a la migraña, no suele cursar con alteraciones ópticas (aura). Al contrario que en otras cefaleas, el ataque de cefalea en racimos suele acompañarse de agitación. La literatura médica describe el dolor de la cefalea en racimos como uno de los más intensos que un ser humano puede soportar sin perder la conciencia. Es, por tanto, una enfermedad altamente incapacitante, pues impide al enfermo hacer cualquier actividad durante el ataque y deja secuelas tales como agotamiento.

La cefalea en racimos aparece bruscamente a una edad que oscila entre la adolescencia y la juventud y a menudo desaparece del mismo modo cuando el paciente alcanza alrededor de 70 años. No se conocen sus causas, aunque parecen estar relacionadas con los ritmos circadianos y se ha señalado una posible deficiencia en el hipotálamo. La ingestión de alcohol suele desencadenar un ataque en un periodo máximo de dos horas, y el consumo de tabaco durante los ataques suele acentuar el dolor.

Diagnóstico diferencial[editar]

Debe diferenciarse de otras cefaleas como la migraña y en particular con tres dolencias que tienen síntomas muy parecidos:

  • La hemicránea paroxística, que es más habitual en mujeres que en varones y cuyos episodios dolorosos son más cortos y frecuentes; el dolor no se alivia con medicamentos de la familia de los triptanes y si con indometacina. La hemicranea paroxística es mucho menos frecuente que la cefalea en racimos.
  • El síndrome SUNCT, poco frecuente.[5]
  • La neuralgia del trigémino.[6]

Tratamiento[editar]

Los tratamientos se dividen en los que son útiles para que desaparezcan los síntomas durante un ataque y preventivos que se emplean con la finalidad de que no se presenten los episodios. Es frecuente que la enfermedad no se detecte al principio de su aparición, dado que su incidencia es escasa. Los analgésicos de uso común como el paracetamol son por lo general de escasa eficacia. [7]

  • Para el episodio agudo de dolor son útiles las siguientes terapias:
    • Administración de oxígeno al 100% a un caudal de como mínimo 12 a 15 litros por minuto utilizando una mascarilla con reservorio y durante un periodo de tiempo máximo de 20 minutos , en caso de necesidad se puede descansar cinco minutos y volver a aplicar. Este tratamiento es efectivo en el 78% de los pacientes siempre y cuando se utilice al comienzo de las crisis y su utilidad ha quedado demostrada en estudios rigurosos y bien diseñados. [7] [8] [9]
    • Triptanes, como el sumatriptán y zolmitriptán.
    • Dihidroergotamina por vía inyectable.

Otras terapias de eficacia no establecida[editar]

En casos de cluster refractario, con necesidad de múltiples tratamientos preventivos y sintomáticos, puede estar indicada la cirugía funcional mediante estimulación cerebral profunda (Deep Brain Stimulation - DBS) de núcleos hipotalámicos o bien mediante estimulación del nervio suboccipital (Ganglio Esfenopalatino).[11]

El Dr. Andrew Sewell y el Dr. John Halpern, del Hospital McLean en Boston investigaron en el año 2009 la capacidad de la psilocibina y el LSD como tratamiento, para ello examinaron los registros médicos de 53 pacientes que habían tomado setas alucinógenas y reportaron en la revista Neurology que la mayoría de ellos manifestaban presentar mejoria parcial o total de los síntomas.[12] [13]

Según algunos trabajos el empleo de Melatonina puede ser útil como tratamiento.[14]

Existe controversia sobre la posible eficacia del extracto de la planta pueraria lobata (Kudzu) utilizada desde antiguo en la medicina tradicional China, algunos pacientes manifiestan que le mejoran los síntomas, pero no existe ningún estudio de entidad científica que sustente la recomendación de su empleo como terapeútica de la cefalea en racimos.[15]

En homeopatía se recomienda tomar ignatia amara para tratar "dolores de cabeza violentos durante los cuales el paciente tiene la impresión de que una punta se clava en su cabeza".[16] [17]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Actitud diagnóstica y terapeútica en la cefalea. Recomendaciones 2006. Grupo de estudios de cefalea, consultado el 13 de diciembre de 2012
  2. a b F. Titus, N. Acarín, S. Dexeus: Cefalea, Ediciones Harcourt S.A., 2000. Consultado el 1 de junio de 2011.
  3. Lori K Sargeant: Cluster Headache in Emergency Medicine. Medscape, consultado el 10 de diciembre de 2012
  4. O.U.C.H Undestandid Cluster Headache. Consultado el 1 de junio de 2011
  5. Alore PL, Jay WM, Macken MP (2006). «SUNCT syndrome: Short-lasting Unilateral Neuralgiform headache with Conjunctival injection and Tearing». Semin Ophthalmol 21 (1):  pp. 9–13. doi:10.1080/08820530500509317. PMID 16517438. 
  6. Benoliel R (August 2012). «Trigeminal autonomic cephalgias». British Journal of Pain 6 (3):  pp. 106–23. doi:10.1177/2049463712456355. http://bjp.sagepub.com/content/6/3/106.full.pdf+html. 
  7. a b c Cefalea en brotes. Medlineplus, consultado el 12 de diciembre de 2012.
  8. Reinaldo Teixeira Ribeiro: Cluster headahe: review of current understandigs. Headache Medicine, v 3, nº 1, p 5-12, marzo 2012. Consultado el 14 de diciembre de 2012
  9. Revista de, Neurologia. La terapia con oxígeno de alto flujo es eficaz en la cefalea en racimos. Consultado el 05/01/2010. 
  10. Dr. Carlos Manuel Maya Entenza, Miladys Martín Labrador, Marisol Monteagudo Torres: Cefalea en racimos. Estudio prospectivo de 245 enfermos. Rev cubana med v.46 n.1 Ciudad de la Habana ene.-mar. 2007, versión On-line ISSN 1561-302X. Consultado el 8 de diciembre de 2012
  11. «Neuromodulacion del ganglio esfenopalatino para aliviar sintomas de cefalea en racimos» (en español). Consultado el 19 de octubre de 2010.
  12. Sewell, R. Andrew, M.D.; Halpern, John M., M.D. "The Effects Of Psilocybin And LSD On Cluster Headache: A Series Of 53 Cases." Abstract. Presented to the National Headache Foundation’s Annual Headache Research Summit. February, 2006.
  13. R. Andrew Sewell, John H. Halpern, Harrison G. Pope: Response of cluster headache to psilocybin and LSD. Neurology, consultado el 10 de diciembre de 2012
  14. Cluster headache: Treatments and drugs. Mayo Clinic, consultado el 12 de diciembre de 2012
  15. R. Andrew Sewe: Response of Cluster Headache to Kudzu. Headache: The Journal of Head and Face pain, Vol 49, Issue 1, pag 98–105, enero 2009. Consultado el 14 de diciembre de 2012.
  16. «Tratamiento de las alteraciones del comportamiento y de las patologías vinculadas al estrés con Ignatia amara». Homeopatía (2011). Consultado el 1 de junio de 2014.
  17. Jahr, Gottlieb Heinrich Georg (1876). Nuevo manual de medicina homeopática, 1-2 (3ª edición castellana edición). Madrid: Carlos Bailly-Bailliere. , p.447

Enlaces externos[editar]