Catalina de Erauso

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Catalina de Erauso
Catalina de Erauso.jpg
Catalina Erauso, retrato atribuido a Juan van der Hamen, c. 1626.
Nacimiento 1585? ó 1592?[1]
Bandera de España España, San Sebastián
Fallecimiento 1650
Bandera de España Nueva España, Cotaxtla, Veracruz
Nacionalidad española
Ocupación Monja, militar, escritora
Padres María Pérez de Gallárraga y Arce y Miguel de Erauso

Catalina Erauso y Pérez Galarraga (San Sebastián, Guipúzcoa, España, 1585?- Cuitlaxtla, cerca de Orizaba, Nueva España, 1650), popularmente conocida como la Monja Alférez, fue una militar y monja y uno de los personajes más legendarios y controvertidos del Siglo de Oro español.

Primeros años[editar]

Algunas fuentes citan 1585 como el año de su nacimiento, incluyendo la famosa autobiografía que algunos consideran apócrifa. Otras fuentes señalan el año 1592 como año de su nacimiento de acuerdo principalmente a su partida de bautismo sin embargo, este podría ser el año en que fue bautizada a los siete años de edad. Se sabe que fue hija del capitán Miguel de Erauso y de María Pérez de Gallárraga y Arce naturales y vecinos acomodados de la entonces Villa de San Sebastián. Su padre fue un importante militar comandante de la provincia vasca a las órdenes del Rey Felipe III. Desde la tierna edad jugaba con su padre y sus hermanos en las artes de la milicia.

Vida conventual[editar]

San Sebastián, Guipúzcoa, donde nació la Monja Alférez.

A los 4 años de edad aproximadamente en el año 1589 fue internada en el convento dominico de San Sebastián el antiguo en su pueblo natal junto a sus hermanas Isabel y María.[2] En este convento su tía doña "Úrsula de Urizá y Sarasti" prima hermana de su madre era priora, el convento se hallaba unido a la Parroquia de San Sebastián el antiguo, se llama así por ser tradición en la ciudad que allí fue el sitio donde estuvo la primera población con ese nombre. Era una práctica normal en ese tiempo internar a tan temprana edad a las niñas para ser educadas en "las labores propias de su sexo" y posteriormente poder ser desposadas "como Dios manda". Por su carácter explosivo y ante la dificultad de las religiosas de ese convento para controlarla fue cambiada al Monasterio de San Bartolomé de San Sebastián donde eran más rígidas y en este lugar vivió hasta los 15 años. Ahí se dió cuenta que no tenia vocación religiosa y no quiso profesar ya que se sentía encarcelada. En una ocasión llegó al convento una novicia viuda llamada doña Catalina de Aliri con quien tuvo altercados y peleas a golpes constantes, por lo que fue recluida en su celda. Por tal motivo, la noche del 18 de marzo de 1600, víspera de San José, encontró las llaves del convento colgadas en un rincón y escapó, se hizo ropas de hombre con los materiales que tenía a su alcance, se cortó el cabello y escondió el hábito. Contaba entonces con 15 años de edad.

Primeras aventuras en España[editar]

A partir de entonces comienza una vida de aventura y de leyenda que la convirtió en un verdadero mito. Anduvo de pueblo en pueblo comiendo hierbas y manzanas que encontraba en el camino y así llegó a pie hasta Vitoria, ciudad que dista 20 leguas de San Sebastián. Ahí encontró al doctor don Francisco de Cerralta, catedrático, quien la recibió y le ofreció vestido sin reconocerla, este hombre estaba casado con una prima hermana de su madre. Estuvo con el catedrático un tiempo de 3 meses en el cual aprendió algo de latín. Tras haberla forzado a seguir estudiando y un intento de abuso sexual, Catalina tomó dinero del doctor y se encontró con un arriero con quien se arregló y llegó hasta Valladolid en donde en ese entonces residía la corte del rey Felipe III, ampliamente influido por el Duque de Lerma, "Válido del Rey". Catalina sirvió en la corte como paje del secretario del rey Juan de Idiáquez disfrazada de varón y bajo el nombre de Francisco de Loyola durante siete meses. Tuvo que huir de Valladolid cuando se encontró con su padre, que venía buscando a Don Juan de Idiáquiez, pues eran buenos amigos. Su padre iba pidiendo información para localizarla, diciéndo como era y como había escapado del convento. Afortunadamente su padre no la reconoció a pesar de haber hablado con él y finalmente tomó la decisión de huir nuevamente, en esta ocasión tomó el largo camino hacia Bilbao volviéndose a arreglar con un arriero. Al llegar no tuvo la misma suerte de los lugares anteriores no encontrando hospedaje ni mecenas, aquí tuvo un encuentro con unos jóvenes que intentaron asaltarla, por lo que tomó una piedra e hirió a uno de ellos, logrando que la encarcelaran por un mes, hasta que el joven sanó, sin ser descubierta. Una vez que salió de la cárcel fue a Estella de Navarra, y en este lugar consiguió acomodarse como paje de un importante señor de la localidad llamado Alonso de Arellano, en cuya casa sirvió dos años, siendo siempre bien tratada y bien vestida hacia los años 1602 y 1603. Después de dos años y "sin más causa que mi gusto" como ella misma declaró, regresó a San Sebastián su pueblo natal, donde estuvo viviendo pasando por varón y pendiente de sus familiares a quienes veía frecuentemente, así como asistiendo también a oir misa a su exconvento con sus excompañeras y después posiblemente sirvió a su tía priora sin ser jamás reconocida. Pasado el tiempo llegó al Puerto de Pasajes en donde halló al capitán Miguel de Berróiz quien la llevó a Sevilla, permaneciendo ahí solo dos días, y regresando luego a Sanlúcar de Barrameda. Consiguió una plaza como grumete en el galeón del capitán Estaban Eguiño que era primo hermano de su madre y embarcó según sus memorias en el lunes santo del año de 1603 rumbo a América. Al parecer Erauso sintió como muchos vascos de su época: la llamada de Indias.[3]

Todo este tiempo lo pasó disfrazada de varón, con el cabello corto y usando distintos nombres, como Pedro de Orive, Francisco de Loyola, Alonso Díaz, Ramírez de Guzmán o Antonio de Erauso. Según parece su físico no era nada femenino, lo que le ayudaba en su engaño.

Aventuras en América[editar]

Recorrido de la Monja Alférez por Sudamérica

El primer punto que tocó en América fue en la Punta de Araya, hoy parte de Venezuela, ahí tuvo un enfrentamiento con una flota pirata holandesa bien armada y derrotaron a los piratas. De ahí partieron para Cartagena de Indias y Nombre de Dios donde estuvieron nueve días ya que el clima hizo que murieran varios marinos. Embarcaron la plata y una vez listos para regresar a España, Catalina mató a su tío de un tiro y le robó 500 pesos saliendo después a tierra y diciéndole a los marinos que su tío la había mandado a un negocio. Una hora después, el navío regresó a España sin ella. De ahí partió con un acomodador de cajas hacia Panamá donde estuvo tres meses. En Panamá comenzó a trabajar con Juan de Urquiza, mercader de Trujillo con quien partió después hacia el puerto de Paita (hoy Perú) donde el tenía un gran cargamento. En el puerto de Manta (hoy Ecuador), un fuerte viento derribó el navío y tuvo que nadar para salvarse junto con su amo. El resto de la tripulación pereció. Después de un breve tiempo en Paita, pasó a Zaña, villa abundante en ganado, granos, frutas y tabaco del Perú donde su amo la recibió contento de recibir buenas cuentas de la hacienda de Paita dándole además de casa, vestido y una gran cantidad de dinero, tres esclavos negros para su servicio exclusivo. En Saña tuvo un pleito con unos jóvenes que intentaron amenazarla y terminó cortándole la cara a aquel que había retado. Fue llevada a la cárcel y a través de gestiones de su amo Juan de Urquiza, y del obispo de aquel lugar, evitó seguir más tiempo en la cárcel con la condición de que se casara con doña Beatriz de Cárdenas, dama de su amo y tía del sujeto al que le había cortado la cara a lo cual se negó rotundamente para evitar que la descubrieran. Pasó a la ciudad de Trujillo donde su amo le puso una tienda. Sin embargo, el sujeto que había herido en la cara llegó a buscarlo acompañado de dos amigos para retarla de nuevo, salió de su tienda a atender el reto junto con otro aliado, y en el combate cayó muerto un amigo del herido. Por lo cual fue nuevamente encarcelada y después de salvarla nuevamente su amo, le dio dinero y carta de recomendación y la envió a Lima que era la capital del entonces Virreinato de Perú. Entregó su carta de recomendación a Diego de Solarte, mercader muy rico y cónsul mayor de Lima y a los pocos días le hizo entrega de su tienda en la cual estuvo por nueve meses ya que fue despedida al ser descubierta "andándole entre las piernas" a una doncella hermana de la mujer de su amo. Hallándose desempleada entonces se encontró con un reclutamiento de compañías para la conquista de Chile y sin pensarlo dos veces se alistó a las órdenes del Capitán Gonzalo Rodríguez acompañada por mil seiscientos hombres de Lima a la Ciudad de Concepción.[4]

La monja conquistadora[editar]

Tras marchar con su compañía hacia Chile hacia el año de 1619 su ejército arrasa las tierras y los bienes de los araucanos mostrando su lado cruel y belicoso como conquistadora masacrando muchos indígenas. En Chile es acogida por el secretario del gobernador, que es su hermano don Miguel de Erauso el cual no la reconoce.[5] Permanece tres años ahí hasta que debido a una disputa con su hermano, posiblemente por otro lío de faldas es desterrada a Paicabí, tierra de indios. Allí luchó al servicio de la corona en la Guerra de Arauco contra los mapuches en el actual Chile, ganando fama de ser valiente y hábil con las armas y sin revelar que era una mujer.

En la batalla de Valdivia recibe el grado de alférez. En la siguiente batalla de Purem muere el capitán de su compañía y ella toma el mando ganando la batalla con mucha valentía. Sin embargo, debido a las múltiples quejas que existían contra ella por su extrema crueldad contra los indios no es ascendida al grado militar siguiente. Esta frustración provocó que por un tiempo se dedicará a cometer actos vandálicos como asesinar a cuanta persona se le atravesaba en el camino, hacer muchos daños y quemar sembrados enteros. En Concepción mata al auditor general de la ciudad por lo que es encerrada en una iglesia seis meses. Tras ser liberada, otra vez en un duelo mata a su hermano Don Miguel de Erauso y nuevamente es encerrada ocho meses. Huye a la Argentina cruzando los Andes a través de un escalofriante camino. Llega a Tucumán donde promete matrimonio a dos jóvenes, la hija de una viuda india y la sobrina de un canónigo. Termina huyendo de allí sin casarse con ninguna de ellas.[6] Marcha a Potosí donde se hace ayudante de un sargento mayor y vuelve nuevamente a pelear contra los indios participando en grandes matanzas en Chuncos. En la Plata (Chuquisaca) fue acusada de un delito que esta vez no cometió, es torturada y finalmente es vuelta a poner en libertad. Una vez fuera, se dedicó a traficar trigo y ganado a las órdenes de Juan López de Arquijo. Un nuevo pleito la obliga por enésima vez a refugiarse en una iglesia. En Piscobamba por rencillas de juego, mató a otro individuo. Esta vez fue condenada a muerte y es salvada en el último minuto por la deposición de otro condenado a muerte. A continuación permaneció encerrada otros cinco meses en una iglesia en la Plata debido al duelo con un marido celoso. En La Paz, es condenada otra vez a muerte, finge confesarse y tras apoderarse de una hostia consagrada huye a Cuzco regresando nuevamente al Perú.[7]

Triunfo de la monja alférez[editar]

Papa Urbano VIII, defensor de la monja alférez.

En 1623 fue detenida en Huamanga, Perú, a causa de una disputa. Para evitar su ajusticiamiento pidió clemencia al obispo, Agustín de Carvajal, al que contó que era en realidad una mujer y que había estado en un convento. Tras un examen por parte de un conjunto de matronas, que determinaron que era cierto que se trataba de una mujer y que además era virgen, el obispo la protegió y fue enviada a España. Allí la recibió el rey Felipe IV de España que le mantuvo su graduación militar y la llamó monja alférez, a la vez que le permitía emplear su nombre masculino. El relato de sus aventuras se extendió por Europa, y Catalina visitó Roma donde fue recibida por el papa Urbano VIII. El pontífice la autorizó a continuar vistiendo de hombre. A continuación fue a Nápoles, donde también su presencia suscitó admiración. Paseando por el puerto de aquella ciudad, refiere ella misma en sus memorias, unas jovencitas acompañadas de unos mozalbetes quisieron burlarse de ella, diciéndole: "Signora Catalina, dove si cammina?" A lo que ella respondió: "A darles a ustedes cien pescozones y cien cuchilladas a quien las quiera defender.» Callaron y se fueron de allí.

Regreso a América y últimos años[editar]

En 1630 se instala en la Nueva España, probablemente en la ciudad de Orizaba en el estado de Veracruz, donde regenteó un negocio de transporte de mercancías entre la Ciudad de México y Veracruz. Murió transportando una carga en un bote, aunque hay quien escribe que su fallecimiento ocurrió en los altos de Orizaba, sola entre sus asnos, lo más probable es que haya fallecido en el pueblo de Cotaxtla. De acuerdo al historiador Joaquín Arroníz sus restos descansan en la Iglesia del Real Hospital de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción de los Hermanos Juaninos, la que hoy en día es popularmente conocida como la Iglesia de San Juan de Dios de la ciudad de Orizaba, Veracruz, México, aunque esto no ha sido confirmado, se sabe que el Obispo Juan de Palafox intentó trasladar sus restos a la ciudad de Puebla, sede del obispado, pero no lo logró. En cambio, de acuerdo a otros historiadores, los restos de Catalina de Erauso reposan en el mismo lugar en donde murió, en el pueblo de Cotaxtla.[8]

La autobiografía de una vida de leyenda[editar]

Catalina escribió o dictó un libro con sus memorias, que fueron publicadas bastante tiempo después (1894) en París por una traducción del poeta francés José María de Heredia con ilustraciones del artista español Daniel Urrabieta Vierge. A continuación se tradujeron a varios idiomas y se hicieron versiones del tema, como la idealizada de Thomas De Quincey, titulada en inglés The Ensign Nun.

Símbolo de la comunidad LGBT[editar]

En sus memorias confiesa alguna aventura lésbica, como cuando una ventera la sorprende "andándole a la hija entre las piernas".

Legado[editar]

El personaje de la Monja Alférez sigue siendo en la actualidad una fuente de inspiración para escritores, dramaturgos, directores de cine y artistas plásticos y de igual forma ha sido fuente de inspiración de múltiples análisis y trabajos académicos intentando explicar su compleja personalidad.

Novelas[editar]

  • Mar brava : historias de corsarios, piratas y negreros españoles . Gerardo González de Vega Barcelona, Ediciones B, 1999
  • La monja alférez : [la juventud travestida de Catalina de Erauso]. Ricard Ibáñez, Barcelona, Devir, 2004
  • La monja alférez. Thomas de Quincey, Barcelona, Barral, 1972.

Filmografía[editar]

Año Película Director Actriz
1944 La Monja Alférez Emilio Gómez Muriel María Félix[9]

Bibliografía[editar]

  • Historia de la monja alférez. Amigos del Libro Vasco, Echevarri,1986.
  • Historia de la monja alférez Da. Catalina de Erauso. Catalina de Erauso. Barcelona : Imp. de José Tauló, 1838
  • Miguel de Erauso (senior), el abuelo de la Monja Alférez: una inmersión en la vida donostiarra (1592). José Ignacio Tellechea Idigoras. En: Boletín de estudios históricos sobre San Sebastián. n. 39 (2005), p. 81-154
  • Doña Catalina de Erauso: la monja alférez: IV centenario de su nacimiento. José Ignacio Tellechea Idígoras. ISBN 84-7173-205-X

Referencias[editar]

  1. «Catalina de Erauso y Pérez de Galarraga» (en español). Euskomedia. Consultado el 11/Jul/13. «De acuerdo a su fe de bautizo nació en 1592. Sin embargo en sus memorias cita que nació en 1585».
  2. «Catalina de Erauso. La monja» (en español). Euskomedia. Consultado el 11 de julio de 2013.
  3. «Catalina de Erauso. El primer aire de libertad» (en español). Euskomedia. Consultado el 11 de julio de 2013.
  4. «Catalina de Erauso: Llega a las Indias» (en español). Euskomedia. Consultado el 11 de julio de 2013.
  5. «Catalina de Erauso. Soldado en Chile» (en español). Euskomedia. Consultado el 11 de julio de 2013.
  6. «Catalina de Erauso. Huye a la Argentina a través de los Andes».
  7. «Catalina de Erauso en Bolivia» (en español). Euskomedia. Consultado el 11 de julio de 2013.
  8. Agustín García Márquez (22 de junio de 2014). «Historia, cultura y turismo en Orizaba» (en español). Consultado el 12 de julio de 2014.
  9. «La Monja Alférez (1944)» (en inglés). Consultado el 6 de julio de 2013.

Enlaces externos[editar]