Religión en Argentina

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Religión en Argentina (2017)[1]
     Catolicismo 36%      Protestantismo 39%      Otras religiones 3%      Irreligión 21%

En la República Argentina la libertad de culto está garantizada por el artículo 14 de la Constitución Nacional, aunque el Estado reconoce un carácter preeminente a la Iglesia católica que cuenta con un estatus jurídico diferenciado respecto al del resto de iglesias y confesiones. Según la Constitución argentina (artículo 2), el Estado Nacional debe sostenerla y según el Código Civil y Comercial, es jurídicamente asimilable a un ente de derecho público no estatal. Este régimen diferenciado, sin embargo, no implica elevar al catolicismo al estatus de religión oficial de la República.[2]​ La Santa Sede y la Argentina tienen firmado un concordato que regula las relaciones entre el Estado y la Iglesia católica.

Asimismo, además del catolicismo, que cada día es menos, y se ven más iglesias protestantes, en Argentina se encuentran adherentes de diversas religiones y creencias, entre las más destacadas pertenecientes al cristianismo se encuentran las distintas iglesias protestantes (presbiterianismo, metodismo, iglesia bautista, pentecostalismo, etc.) y otras denominaciones cristianas como la iglesia de los Santos de los Últimos Días, Iglesia Adventista del Séptimo Día y los Testigos de Jehová. Otras religiones de gran importancia en el país son el judaísmo, el islam, las religiones afroamericanas, y el budismo, entre otras.

Por otra parte, Argentina es uno de los países de la región que cuenta con una gran población irreligiosa, es decir, que no adhiere a ninguna religión o creencia en particular, entre los cuales destacan los ateos, agnósticos, y humanistas, entre otros.

Religión en la Constitución Nacional argentina[editar]

La Constitución Nacional argentina actualmente vigente reconoce desde su primera redacción en 1853 la libertad de culto y el reconocimiento de la religión como derecho desarrollado en su preámbulo y artículos dogmáticos.

Los artículos que refieren a asuntos religiosos son los siguientes:

Artículo 2. El Gobierno federal sostiene el culto católico apostólico romano.

Es una de las principales declaraciones de la constitución que afirma que el estado apoyaba económicamente al culto católico apostólico romano. No obstante no obliga a nadie a ser católico, si bien antes lo era para ser presidente de la nación. Esto se suprimió en la reforma de 1994 acentuando una paulatina separación de Estado e Iglesia.

  • Artículo 14: Enumera derechos de los habitantes de la Nación, entre ellos el de profesar libremente su culto, lo que significa que todo habitante argentino posee derecho a manifestar y llevar a cabo su creencia en cuestión. No obstante el artículo aclara conforme a leyes que reglamenten su ejercicio, es decir que éste y los demás derechos anunciados deben reglamentarse por leyes, no deben contradecir otros derechos y la misma constitución.
  • Artículo 20: Explicita los derechos para los extranjeros y entre los que enumera se halla el derecho a ejercer libremente su culto, lo que alude que el extranjero puede ejercer su religión, mientras respete las leyes que los reglamenten y la constitución.

(*1) La Constitución dice que El gobierno federal sostiene el culto católico, apostólico y romano ( art. 2) lo que aparenta ser un privilegio pero que en realidad tiene una razón histórica en la cuantiosa confiscación de bienes que hizo el Estado a la Iglesia y a las ordenes religiosas, durante el gobierno de Martín Rodriguez, en la Provincia de Buenos Aires, durante el ministrerio de Bernardino Rivadavia, que se repitieron en las demás provincias.

La ley de reforma del clero, del 21 de diciembre de 1822, que declaró abolido los diezmos que financiaban a la Iglesia -desde que el Papa Alejandro VI se los cedió a la Corona española-, y que las atenciones a que se destinaban serían cubiertas por el Estado.

Abelardo Levaggi dice que: “La supresión del gravamen con carácter general fue dispuesta por el Estatuto para la Organización de la Hacienda y Crédito Público, del 9 de diciembre de 1853(...). Como había sucedido en Buenos Aires, la abolición tenía su contrapartida en la creación del presupuesto del culto.” “El origen de este presupuesto y de la obligación impuesta al gobierno nacional por la Constitución de sostener el culto católico no estuvo sólo en lo antedicho. Otro motivo que gravitó fue la llamada desamortización eclesiástica, es decir, la serie de medidas legales y administrativas que se adoptaron para desposeer a las iglesias y conventos, en general, y a los clérigos, en particular, de sus tradicionales fuentes de sustentación, aunque entre esos bienes los había los que había dejado de ser productivos.” “A cambio de los capitales acensuados sobre inmuebles, que previa liquidación ingresaron en el hacienda pública, el Estado se obligó a pagar periódicamente a los titulares de los créditos –iglesias, conventos y clérigos- la renta a que tenía derecho. Estas obligaciones(...)engrosaron el presupuesto de culto.”

El Padre Cayetano Bruno recuerda que en la Provincia de Buenos Aires: “Las disposiciones del 1º de julio de 1822(,...) reportaron pingüe y fácil ganancia al Estado.” “Suprimido el hospital de Santa Catalina y pasados sus bienes a la Residencia, se pusieron estos “bajos las inmediatas órdenes del ministro secretario de Hacienda(...)reduciendo sus valores a dinero”. Tuvieron “(...) igual tratamiento los bienes del santuario de Luján, no pertenecientes al “servicio privativo del culto”(...) y los bienes de la Hermandad de la Caridad.” Además, se “suprimió las casas de los betlemitas y las menores de las demás órdenes y pasó sus propiedades al Estado. Lo mismo se aplicó a los conventos de mercedarios y dominicos(...)las fincas de la catedral, con excepción de las contiguas al templo; y (...) a los demás bienes así de la catedral como del Senado del Clero no indispensables al inmediato servicio del culto y templo.” “Pasaron(...), a manos del estado en la ciudad de Buenos Aires los terrenos de la actual Intendencia Municipal, las manzanas de San Miguel, San Nicolás, San Ignacio, la vieja Casa de Moneda, los terrenos de la Recoleta, San Francisco, Santo Domingo, la Merced y San Telmo; el sitio del antiguo Arsenal de Guerra, el Asilo de Ancianos, el hospital Rawson, el hospicio de las Mercedes, la Asistencia Pública; y, en la provincia de Buenos Airees, las propiedades del santuario de Luján, Merlo, Santo Lugares, Avellaneda, San Pedro, Arrecifes, Moreno, Quilmes, Magdalena y otras.”

El principal sostén que el Estado hace a la Iglesia Católica y a los demás cultos son las exenciones impositivas, y lo que no contradice el artículo 2 de la Constitución, ya que el virtual, más que real sostenimiento que se le reconoce ahora a la Iglesia Católica, por lo exiguo de las partidas del presupuesto, no significan una prohibición a sostener, no gravar, subsidiar otras confesioones religiosas o parareligiosas, según la actividad e importancia que la misma tienen en la sociedad. ¿Quién se queja, invocando el principio de igualdad, por los aportes económicos que el Estado hace a Caritas o a otras instituciones, católicas o no, que trabajan en el campo social, la educación o de la cultura?

Esta pendiente, en nuestro país, un debate para financiar más eficazmente a la Iglesia Católica y a los demás cultos. Los modelos de Alemania Federal, donde existe un tributo específico, o de España e Italia, donde los contribuyentes al impuesto a las rentas destinan parte del mismo a sus respectivos cultos, deberán ser tenidos en cuenta. El presupuesto nacional destina a la Iglesia Católica, sin incluir los sueldos del obispado castrense –ahora suspendidos- y las capellanías, los siguientes asignaciones:

A los arzobispos u obispos residenciales, que alcanzan al 80% del sueldo del juez de primera instancia, 70% en el caso de los obispos auxiliares y eméritos y 60 % a los auxiliares eméritos. A las parroquias de frontera o zonas desfavorables. A los seminaristas mayores de las diosesis y a 5 congregaciones. Jubilaciones graciables para sacerdotes seculares que no tengan otro beneficio. Pasajes, al exterior o de cabotaje, para obispos, sacerdotes y agentes pastorales.

(*1) Por Jorge Horacio Gentile

Religiones[editar]

El culto al Señor y Virgen del Milagro, en la ciudad de Salta, es una de las manifestaciones más populares de la Argentina; reúne anualmente más de 700.000 personas.

Según estudios encargados por la Conferencia Episcopal Argentina, un 88% de los argentinos fueron bautizados como católicos.[3]​ Sin embargo, el porcentaje de habitantes del país que se consideraron adeptos se ubicaba entre el 69% y el 78 %.[4]​ Sin embargo, sólo un 23% de la población total asiste frecuentemente a lugares de culto católico.[5]

Como en otras partes de América Latina, la Iglesia católica en la Argentina ha desarrollado fuertes creencias y multitudinarias procesiones alrededor de las apariciones marianas, como en el caso de la Virgen de Luján[6]​ en la provincia de Buenos Aires, del Señor y Virgen del Milagro en la provincia de Salta, la Virgen de Itatí[7]​ en Corrientes y la Virgen del Valle[8]​ en Catamarca.

Las Iglesias evangélicas o Protestantes con un gran crecimiento, antes del año 2001, contaban con 15.000 templos y unos 4 millones y medio de seguidores (12% de la población), se destaca que la mayoría de los evangélicos asistía a sus congregaciones.[9]

El número de fieles musulmanes en la Argentina se estima entre 500.000 y 700.000, lo que representa alrededor del 1,5% de la población nacional. Del total, 160.000 viven en la Capital Federal y alrededores y el resto se encuentra diseminados por todo el país, existiendo concentraciones importantes en las ciudades de Córdoba, Mendoza, Tucumán, Rosario y Sgo. del Estero.[10]

La comunidad judía argentina es la más grande de Latinoamérica y una de las seis comunidades judías más grande del mundo, luego de Francia, Inglaterra y Rusia. Hoy día viven en Argentina cerca de 200.000 judíos sin embargo en los años sesenta había cerca de medio millón.[11]​ concentrándose la mayoría en la ciudad de Buenos Aires y en la Provincia de Entre Ríos. También hay comunidades más pequeñas en las ciudades de Mendoza, Rosario, Córdoba y Tucumán. Argentina tiene la tercera comunidad judía más numerosa de América y una de las 4 más grandes fuera de Israel.[12][13]

Existen otras minorías religiosas, sobre todo diversas variantes del cristianismo, entre los que se pueden mencionar confesiones minoritarias como: Testigos de Jehová,[14]​ los mormones[15]​ y varias Iglesias ortodoxas, otra de las tres grandes ramas del cristianismo.[16]​ Fuera del cristianismo, entre las más relevantes se hallan el espiritismo[17]​ y el budismo.[18]​ Del mismo modo existen miembros de la Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna, más conocida como Hare Krishna, que según un reportaje del periódico Clarín del año 2001 cuenta con 3.000 seguidores en la Argentina.[19]​ Sin embargo en la última década, ha emergido el neopaganismo europeo, en pequeñas minorías, con varios grupos en las capitales del país, debido a la gran cantidad de descendientes europeos y europeos mismos viviendo en Argentina.

Actualidad[editar]

Para 2008 CONICET realizó una encuesta a 2 403 personas (intentando ser representativo de los más de 40.000.000 de habitantes)[5]​ en el que se refleja los credos de las principales religiones:

  • Protestantismo (Pentecostales, Bautistas, Luteranos, Metodistas, Presbiterianos, Libres y Asamblea de Dios): con el 9%
  • Creyentes en Dios pero sin afiliación religiosa: con el 2,3%
  • Otras religiones: con el 1,2%

Un dato llamativo que arrojó la encuesta es que la mayoría de los argentinos dijo "creer en Dios" pese a que no asista habitualmente a los 'oficios de culto' o exprese sentido de pertenencia institucional a las Iglesias. "Ser religioso a mí manera" o "me relaciono con Dios sin intermediarios" fueron frases que resumieron la manera de vivir la religión que tiene hoy la sociedad argentina.

También existe una estimación para el año 2005[20]​ muestra que el catolicismo ronda el 70%, los evangelismo el 9% variado según las regiones.

Religiones en las regiones argentinas[editar]

La iglesia evangélica Tabernaculo de la fe, el edificio religioso con mayor capacidad de Comodoro Rivadavia.

Basándose en la encuesta proporcionada por el CONICET, se procede a describir la situación religiosa de acuerdo a las diferentes regiones argentinas en 2008.

  • Noroeste: se destaca porque es la región más católica del país con un 91,7% favorable y la menos atea con un 1,8%. En segundo lugar se ubica el evangelismo con casi el 4%, región donde tiene menos peso.
  • Patagonia: es la más peculiar de las regiones argentinas, en ella predomina el catolicismo, pero esta vez con el 61,5%, lo que la convierte en la región menos católica del país. La Patagonia argentina se destaca por concentrar la mayor cantidad de evangélicos con un 21,6% y ser la segunda más atea con el 11,7%, la segunda área que más minorías religiosas posee con el 1,5%. Finalmente se denota que es la zona del país donde más destacan los mormones y testigos de Jehová con el 3,7%.
  • Gran Buenos Aires y Capital Federal: la más indiferente hacia lo religioso con un 18.0% y un catolicismo que afecta al 69.1%, el segundo más pobre. Mientras es la cuarta área de los evangélicos con el 9,1%. Por su pasado de inmigración y distintas corrientes de inmigración actuales es donde se concentra el máximo de las religiones minoritarias con el 2,3%.
  • Cuyo: la presencia católica es del 82,6%, la tercera más católica. En segundo lugar se halla el evangelismo, siendo sobresaliente el avance evangélico, debido a que es la tercera región más evangélica de Argentina con 10%.
  • Noreste: el catolicismo afecta un 84,0%, siendo la segunda región más católica. No obstante también es la segunda región más evangélica 11,8%.
  • Centro: la religión mayoritaria es el catolicismo con un 79,2%. Es la tercera región más atea con el 9,4%. Asimismo se resalta que es la segunda zona donde se hallan más adeptos mormones y testigos de Jehová con el 2,7%.

Cultos populares[editar]

Vista del Monumento a Ceferino Namuncurá, en el departamento San Martín, provincia de San Juan.

Existen asimismo creencias populares de carácter religioso muy difundidas, como el culto a la Difunta Correa,[21]​ a la Madre María,[22]​ a Pancho Sierra,[23]​ al Gauchito Gil.[24]​ o a Ceferino Namuncurá.[25]​ Este último fue beatificado por la Iglesia Católica en 2007.

En estos casos y en algunas fiestas populares es posible reconocer creencias precolombinas o africanas, a veces combinadas con elementos de la religión católica y/o evangelicalista (ver sincretismo religioso), como la generalizada costumbre popular de arrojar el primer trago de vino a la tierra como ofrenda a la Pachamama, cuyo culto se mantiene relativamente sólido y suele identificarse con la Virgen María.[26]

Ceferino Namuncurá[editar]

Nacido en la provincia de Río Negro, Ceferino Namuncurá, hijo del cacique mapuche Manuel Namuncurá, es también objeto de veneración en toda la Patagonia. Murió de tuberculosis a los 18 años de edad mientras se encontraba en Italia recibiendo una educación católica. Fue beatificado por la Iglesia Católica el 11 de noviembre de 2007. Hoy es venerado en toda Argentina y es recordado en pueblos, calles, barrios, etc.

Otros cultos populares[editar]

Existen muchos otros cultos a apariciones o advocaciones de la virgen, a santos o a otros personajes. A continuación se enumeran algunos:

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Religión. 
  2. Tal cual lo expresara la Corte Suprema de Justicia de la Nación, al establecer en el fallo "Villacampa" que el culto católico no reviste el carácter de religión oficial del Estado; Villacampa, Ignacio c/ Almos de Villacampa, María Angélica. (fallos 312:122)
  3. Clarin.com (04-01-2001), http://www.state.gov/g/drl/rls/irf/2004/35522.htm U.S. Department of State - 2004 Annual Report for International Religious Freedom: Argentina
  4. Clarin.com (20-11-2001), Marita Carballo. Valores culturales al cambio del milenio (ISBN 950-794-064-2). Citado en La Nación, 05-08-2005
  5. a b «Primera Encuesta sobre Creencias y Actitudes Religiosas en Argentina, agosto de 2008». 
  6. «La Virgen de Luján, patrona de la Argentina». Archivado desde el original el 31 de agosto de 2011. 
  7. «La fiesta de Itatí, Clarín». 
  8. «La Virgen del Valle de Catamarca». Archivado desde el original el 3 de enero de 2011. 
  9. «“Una investigación sobre la avanzada evangélica en la Argentina”, Página 12». 
  10. Organización Islámica para América Latina, U.S. Department of State (en inglés)
  11. «http://www.enlacejudio.com/2013/01/14/la-comunidad-judia-argentina/». 
  12. «Jewish Virtual Library» (en inglés). 
  13. «Jewish Agency for Israel (en inglés)». Archivado desde el original el 11 de octubre de 2007. 
  14. «Sitio oficial de los Testigos de Jehová en Argentina». 
  15. «Sitio oficial de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días de Argentina». 
  16. «Sitio oficial de la Secretaría de Culto de la República Argentina». Archivado desde el original el 14 de septiembre de 2007. 
  17. «Sitio oficial de la Confederación Espiritista Argentina». 
  18. «Sitio dedicado a los budistas en Argentina». 
  19. «Clarín Dic 2001». 
  20. «International Religious Freedom Report 2007». 
  21. «Sitio oficial de la Difunta Correa». Archivado desde el original el 15 de abril de 2006. 
  22. «Sitio oficial de la Madre María». 
  23. «Sitio dedicado a Pancho Sierra». 
  24. «Sitio dedicado a Antonio Gil». 
  25. «Sitio Oficial de Ceferino Namuncurá». Archivado desde el original el 14 de enero de 2010. 
  26. «10ª Fiesta de la Pachamama en Tolar Grande». 

Enlaces externos[editar]