Paul Ekman

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Paul Ekman
Paul Ekman.jpg
Información personal
Nacimiento 15 de febrero de 1934 Ver y modificar los datos en Wikidata (83 años)
Washington D. C., Estados Unidos Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Names for United States citizens Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Alma máter
Supervisor doctoral John Amsden Starkweather Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Psicólogo, antropólogo, sociólogo, escritor de no ficción y profesor universitario Ver y modificar los datos en Wikidata
Empleador
Distinciones
  • APA Award for Distinguished Scientific Contributions to Psychology (1991)
  • William James Fellow Award (1998)
  • sin etiquetar (2004) Ver y modificar los datos en Wikidata
Web
Sitio web
[editar datos en Wikidata]

Paul Ekman (15 de febrero de 1934) es un psicólogo pionero en el estudio de las emociones y su expresión facial.[1] Ha sido considerado uno de los cien psicólogos más destacados del siglo XX.[2] Ekman asume una perspectiva evolutiva, en el sentido de que el desarrollo de los rasgos y estados del ser humano, en el tiempo, es el fundamento de sus investigaciones.[3]

Datos biográficos[editar]

Ekman nació en 1934 en Washington D. C. y creció en Newark (Nueva Jersey), Washington, Oregón y California. Su padre era pediatra.

Recibió el Premio de Investigación Científica del Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH) en 1971, que renovó en 1976, 1981, 1987, 1991 y en 1997. Durante más de 40 años el NIMH financió sus investigaciones a través de becas y premios diversos.

En 2001, Ekman trabajó al lado del actor inglés John Cleese para la BBC, en una serie documental intitulada The Human Face (El rostro humano). Se jubiló en 2004 como profesor de psicología del departamento de psiquiatría de la Universidad de California en San Francisco.[4]

Estudios[editar]

A diferencia de las creencias de algunos antropólogos culturales, como Margaret Mead, Ekman encontró que las expresiones faciales de las emociones no son determinadas culturalmente, sino que son más bien universales y tienen, por consiguiente, un origen biológico, tal como planteaba la hipótesis de Charles Darwin.

La comunidad científica de la actualidad no está de acuerdo en que los hallazgos de Ekman sean válidos.[5] Entre las expresiones que él clasificó como universales se encuentran aquellas que expresan la ira, el asco, el miedo, la alegría, la tristeza y la sorpresa. En cuanto al desprecio o desdén, es menos claro, aunque hay evidencia preliminar en el sentido de que esta emoción y su expresión pueden reconocerse universalmente.[6]

Ekman describió "microexpresiones" faciales que, según demostró, pueden utilizarse para detectar las mentiras con cierto grado de confiabilidad; ello como parte del denominado Proyecto Diógenes. También desarrolló el Sistema de Codificación Facial de Acciones (en inglés "Facial Action Coding System", FACS) para clasificar todas las expresiones del rostro humano que sea posible imaginar. Ha publicado investigaciones acerca de una variedad muy amplia de temas dentro del ámbito del comportamiento no verbal. Sus trabajos acerca de la mentira, por ejemplo, no se limitaron a las expresiones del rostro, sino que se basaron en observaciones acerca del cuerpo humano en su totalidad.

Ekman utiliza también los signos verbales de la mentira. Al ser entrevistado acerca del caso Mónica Lewinsky, afirmó que, debido al lenguaje eufemístico de Bill Clinton, era posible afirmar que estaba mintiendo.[7]

Las contribuciones de Ekman al Comité Editorial de la revista Greater Good, publicada por el Greater Good Science Center, un centro de investigación científica interdisciplinaria de la Universidad de California en Berkeley, incluyen las interpretación de investigaciones científicas acerca de los fundamentos de la compasión, el altruismo y las relaciones humanas pacíficas.

Ekman trabaja, actualmente, al lado del investigador Dimitris Metaxas en el diseño de un detector visual de mentiras.[8]

Ekman ha contribuido, también, en gran medida al estudio de los aspectos sociales de la mentira, de las razones por las que mentimos[9] y por las que no suele preocuparnos la detección de las mentiras.[10]

Clasificación de las emociones[editar]

Ekman desarrolló una lista de emociones básicas a partir de investigaciones transculturales en individuos destacados de una tribu de Papúa Nueva Guinea. Observó que los miembros de una cultura aislada de la Edad de Piedra son capaces de identificar con un alto grado de fiabilidad las expresiones emocionales al observar las fotografías tomadas a personas de culturas con las que ellos no han estado familiarizados.[11]

También eran capaces de adjudicar ciertas expresiones faciales a descripciones de situaciones específicas. Con esa información, llegó a la conclusión de que algunas expresiones son básicas o biológicamente universales en la especie humana.[12] La siguiente es la lista elaborada por Ekman (1972) de las emociones humanas:

Sin embargo, en la década de 1990 Ekman amplió esta lista de emociones básicas e incluyó un rango más extenso de emociones positivas y negativas, de las cuales no todas están codificadas en músculos faciales (Ekman, 1999):

Críticas y rechazos[editar]

La mayoría de los investigadores de evaluación de credibilidad convienen que la gente es incapaz de detectar visualmente mentiras.[13]

La aplicación concreta, de parte del trabajo de Ekman, a la seguridad aeroportuaria via el "Programa de screenning de pasajeros por técnicas de observación" (acrónimo en idiomas inglés SPOT) de la Administración de Seguridad en el Transporte ha sido criticada negativamente, por no haber sido sometido a pruebas científicas controladas.[13] Un informe de 2007, sobre SPOT, declaró que "simplemente, las personas (incluidos los profesionales detectores de mentiras con una amplia experiencia en la evaluación de la veracidad) lograrían tasas de éxito similares si jugaran a cara o cruz de una moneda".[14] Dado que las pruebas científicas controladas (sic) suelen involucrar a personas que desempeñan el papel de terroristas, Ekman dice que es poco probable que esas personas tengan las mismas emociones que los terroristas reales.[13] La metodología usada por Ekman y O'Sullivan, en su reciente obra sobre Asistentes de la verdad ha recibido también críticas negativas, por el sistema de validación.[15]

Otras críticas de la obra de Ekman, se basan en estudios experimentales y naturalistas de varios psicólogos de la emoción que no encontraron evidencia en apoyo de la taxonomía propuesta por Ekman de las emociones discretas y la expresión facial discreta.[16]

Ekman recibió hostilidad de algunos antropólogos, en reuniones de la Asociación Americana de Psicología y de la Asociación Antropológica Americana de 1967 a 1969. Recapituló que, al reportar sus hallazgos sobre la universalidad de la expresión, un antropólogo intentó detenerlo terminando gritándole que sus ideas eran nazi-fascistas. Compara esto con otro incidente cuando fue acusado de ser racista por un activista por afirmar que las expresiones negras no son diferentes de las expresiones blancas. En 1975, Margaret Mead, la antropóloga, escribió en contra de Ekman por estar haciendo una "impropia antropología", y estando de acuerdo con Ray Birdwhistell opuesto a la universalidad de las expresiones. Ekman escribió que, si bien muchas personas estaban de acuerdo con Birdwhistell, la mayoría llegará a aceptar sus propias conclusiones durante la próxima década.[4] Sin embargo, algunos antropólogos continúan sugiriendo que las emociones no son universales, sino construcciones culturales, por fuera de la biología.[17] Ekman argumentó que no ha habido datos cuantitativos para apoyar la afirmación de que las emociones son específicas de la cultura. En su discusión de 1993, sobre el tema, Ekman afirma que no hay ningún caso en el cual el 70% o más de un grupo cultural seleccione una de las seis emociones universales, mientras que otro grupo de cultura marca la misma expresión que otra emoción universal.[11]

Referencias[editar]

  1. La serie de televisión Lie to me/Miénteme está basada en él. Freitas-Magalhães, A. (2009). The Ekman Code or in Praise of the Science of the Human Face. In A. Freitas-Magalhães (Ed.), Emotional Expression: The Brain and The Face (v. 1, p. ix-xvii). Porto: University Fernando Pessoa Press. ISBN 978-989-643-034-4.
  2. Haggbloom, S. J. et al. (2002). The 100 Most Eminent Psychologists of the 20th Century. Review of General Psychology. 6(2) 139–145. Haggbloom y su equipo combinaron tres variables cuantitativas: citas en revistas científicas, citas en libros de texto y citas en un estudio realizado con miembros de la Asociación de Psicología Científica (Association for Psychological Science) con tres variables cualitativas (que se transformaron en puntajes cuantitativos): la pertenencia a la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos (NAS, en inglés), la presidencia de la Asociación Norteamericana de Psicología (APA) y/o la recepción del APA Distinguished Scientific Contributions Award (Premio de la APA por Contribuciones Científicas Destacadas), y el uso de su nombre como epónimo. La lista se ordenó luego por rangos. Ekman fue el número 59. (Puede consultarse una lista ordenada de los primeros 25 nombres en "Historically important writers", dentro de Plantilla:Psychology de las páginas de Wikipedia en inglés.)
  3. Keltner, D. (2007). Evolutionary Approaches to Emotion. California: UC Berkeley.
  4. a b Ekman, P., A life's pursuit. In The Semiotic Web '86: An International Yearkbook, Sebeok, T. A.; Umiker-Seboek, J., Eds. Berlin, Mouton De Gruyter, 1987; p. 3-45
  5. «Las islas en las que la cara de miedo no significa miedo». El País. 21 de octubre de 2016. Consultado el 5 de noviembre de 2016. 
  6. SpringerLink - Artículo de revista (en inglés).
  7. El detective de mentiras / Un psicólogo de San Francisco ha hecho de la lectura de las expresiones faciales una ciencia (en inglés).
  8. Informe de CorpWatch (en inglés).
  9. Why Kids Lie: How Parents Can Encourage Truthfulness
  10. Ekman, P. (1996). Por qué no descubrimos a los mentirosos (en inglés)
  11. a b Ekman, Paul (1993). «Facial Expression and Emotion». American Psychologist 48 (4): 384-392. PMID 8512154. doi:10.1037/0003-066X.48.4.384. 
  12. Ekman, P. & Friesen, W. V. (1969). The repertoire of nonverbal behavior: Categories, origins, usage, and encoding. Semiotica, 1, 49–98.
  13. a b c Sharon Weinberger. «Airport security: Intent to deceive? : Nature News». Nature.com. Consultado el 3 de marzo de 2014. 
  14. Hontz, C. R., Hartwig, M., Kleinman, S. M. & Meissner, C. A. Credibility Assessment at Portals, Portals Committee Report (2009).
  15. Bond, Charles F & Uysal, Ahmet. (2007). On lie detection "wizards". Law and human behavior, 31.
  16. Russel & Fernandez-Dols (1997). The Psychology of Facial Expression . Cambridge University Press.
  17. Lutz, C.; White, G.M. (1986). «The anthropology of emotions.». Annual Review of Anthropology 15: 405-436. doi:10.1146/annurev.anthro.15.1.405. 

Bibliografía[editar]

Algunas publicaciones[editar]

  • 1994. The Nature of Emotion: Fundamental Questions (en coautoría con R. Davidson, Oxford University Press, ISBN 0-19-508944-8

Véase[editar]

Enlaces externos[editar]