Partido Integrista

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Partido Integrista
Líder Ramón Nocedal,
Manuel Senante
Fundación 1888
Disolución 1932[1]
Ideología integrismo
tradicionalismo
País España
Publicación El Siglo Futuro
1 Integración en la Comunión Tradicionalista.

El Partido Integrista o Partido Católico Nacional[1][2][3][4]​ fue un partido político español de corte reaccionario fundado en 1888[5]​ por Ramón Nocedal tras la escisión de la rama del integrismo del Partido Carlista, por considerar que el pretendiente Carlos de Borbón y Austria-Este sostenía una actitud conciliadora con el liberalismo.[6][7]​ Durante la Segunda República, en 1932,[a]​ volvió al seno del carlismo, reintegrándose en la Comunión Tradicionalista.[1]

Historia[editar]

Su principal medio de difusión fue el diario El Siglo Futuro,[10][7]​ desde el cual Ramón Nocedal acusó a Don Carlos de «traicionar a las esencias del Carlismo».[11]​ El partido se oponía al parlamentarismo y, según Ramón Nocedal, «no es [era] un partido como los demás, no aspiramos a ser ministros».[2]​ El integrismo fue descrito como «una suerte de fanatismo político, que no admitía coaliciones ni concesiones partidistas».[2]​ Su programa se estructuró en torno al llamado «Manifiesto de Burgos».[12][13]

Fundaron su primer círculo en Madrid en 1892, con la presidencia del propio Nocedal.[14]​ También en Barcelona se fundó un círculo integrista con el nombre de Círculo San Jorge, que según manifestó José de Palau y de Huguet, se constituía «para reñir las batallas del Señor», congregando todos quienes anhelaban «combatir por la integridad y pureza de las tradiciones patrias», que en el Principado de Cataluña se encontraban establecidas en sus «venerados fueros».[15]

A pesar de su férrea oposición al sistema liberal, según la Enciclopedia Espasa también fue característico del partido integrista «el patriotismo más puro», haciendo Nocedal la siguiente declaración en Sevilla en 1899, después de la pérdida de las colonias:

En estos momentos, pretender fraguar conspiraciones y excitar á la lucha, seria dar motivo á los enemigos de la patria para repetir el hecho que ha dado lugar á la pérdida de las colonias; intentarlo fuera locura.[14]

En 1906 se produciría la reconciliación entre carlistas e integristas, manifestada en un abrazo entre Ramón Nocedal y Juan Vázquez de Mella en Tafalla. Con ella desaparecieron, según el presbítero catalán integrista Cayetano Soler, los recelos que sobre la doctrina carlista podía haber abrigado el integrismo.[16]​ También en Cataluña se escenificó ese año la reconciliación mediante un abrazo en Vich entre el jefe regional integrista, Mariano de Rocafiguera, y el director de El Correo Catalán, Miguel Junyent.[17]​ Al igual que los carlistas, los integristas se sumarían a la Solidaridad Catalana, con la que lograrían llevar al senado al leridano Mariano Gomar de las Infantas.

La formación tuvo un importante bastión en la localidad guipuzcoana de Azpeitia.[18]​ A la muerte de Nocedal en 1907, el liderazgo recayó en Juan Olazábal Ramery.[18]​ En las provincias vascas, ya en el siglo XX, fueron también miembros del partido políticos como José Salazar, José María González de Echávarri, Antonio María Murua Rodríguez, José María Juaristi, Antonio Aldama y Mendívil, José Sánchez Marco, Manuel Senante y Martínez[19]​ o Ladislao Zavala Echaide.[20]

Según Melchor Ferrer, tras la muerte de Nocedal, convivirían dentro del integrismo tres tendencias: una de acercamiento a la dinastía reinante promovida por los católicos aristócratas del partido, otra de carácter antidinástico y propensa a pactar con los carlistas, y una tercera accidentalista en las formas de gobierno, dispuesta a aceptar una república del tipo de la de Gabriel García Moreno en Ecuador.[21]​ Desde 1907 el partido integrista arrastró una existencia lánguida,[14]​ hasta su reunificación definitiva con el carlismo durante la Segunda República.

Prensa integrista[editar]

Junto con El Siglo Futuro, en 1888 firmaron el manifiesto integrista de Burgos otros veintitrés periódicos que habían sido carlistas, once de ellos catalanes. Se trataba del Diario de Cataluña, Dogma y Razón, Lo Crit de la Patria y Lo Mestre Titas de Barcelona, El Norte Catalán de Vich, el Diario de Lérida, El Eco de Queralt, El Integrista de Gerona, el Semanario de Figueras, el Semanario de La Bisbal, La Verdad de Santander, el Diario de Sevilla, El Centinela de Palma, El Tradicionalista de Pamplona, La Cruz de la Victoria de Oviedo, El Fuerista de San Sebastián, El Morellano, El Eúskaro de Bilbao, El Eco Cascantino de Cascante, El Estandarte Riojano, La Fidelidad Castellana de Burgos, El Gorbea de Vitoria y El Restaurador de Castellón.[22][23]

Además de estos, surgirían posteriormente nuevos periódicos adheridos al partido como el Diario Catalán, el Semanario de Tortosa, La Lectura Popular de Orihuela, La Integridad de Tuy, La Rioja Católica, El Suplemento de Palma, La Verdad de Castellón, El Contribuyente de San Lúcar de Barrameda, La Voz de Valdepeñas, El Diablo Cojuelo, la Revista Popular de Barcelona, El Estandarte Católico, El Oxomense de Burgo de Osma,[24]Diario de Álava, La Opinión de Marchena, La Tradición Navarra de Pamplona, La Verdad de Manresa, La Revista Católica de Alcoy, La Cantabria de Bilbao, La Verdad de Burgos, La Información de Salamanca, El Pueblo Católico de Jaén, La Bandera Católica de Calahorra,[25]La Sinceridad de Aragón,[26]La Gaceta del Norte de Bilbao,[14]El Observador de Cádiz, El Noticiero Cordobés y La Constancia de San Sebastián, entre otros.

Sin embargo, según Eduardo Navarro Salvador, hacia 1914 solo circulaban ya en España nueve periódicos integristas,[27]​ siendo el más destacado de ellos El Siglo Futuro, que perduraría hasta la Segunda República, cuando se convertiría en órgano de la Comunión Tradicionalista.

Ideología[editar]

El integrismo basó su doctrina en la recusación de las libertades que forman la esencia del liberalismo. Su credo se halla condensado en el discurso que en marzo de 1902 pronunció Nocedal en el Congreso combatiendo el nuevo gobierno presidido por Sagasta:

Yo no predico la guerra civil, ni el motín, ni la algarada, pero á esos y á cuantos oigan mi voz, quiero decir que si no se deciden a ejercitar sus derechos desoyen la voz venida del cielo, y desobedecen la voluntad soberana que nos manda unirnos en apretado haz, y lanzarnos en falange á reivindicar nuestros derechos conculcados, á defender la verdad desconocida, á restaurar el imperio absoluto de nuestra fe íntegra y pura, y á pelear con los partidos liberales, á quienes no yo, sino León XIII llama imitadores de Lucifer, hasta derribar y hacer astillas el árbol maldito.[14]

El partido inspiró su doctrina en el Syllabus del papa Pío IX, oponiéndose ferozmente a los «errores» condenados por este pontífice. En 1902 publicaron un escrito en el que afirmaron: «Queremos la unidad católica con todas sus consecuencias... Tenemos por aborrecibles la libertad de conciencia, la libertad de los cultos... Queremos luchar contra el liberalismo, el progreso y la civilización moderna».[28]

Uno de los principales ideólogos del partido fue el sacerdote catalán Félix Sardá y Salvany, autor de la obra El liberalismo es pecado,[29]​ quien acabaría separándose del partido. Otro destacado pensador integrista fue Juan Manuel Orti y Lara, quien también abandonaría sus filas.[30]

En 1909 se publicaría una síntesis del programa del partido, en la que junto con las propuestas católicas antiliberales, se presentaban una serie de medidas regionalistas, gremialistas y de reducción de la administración pública.[31]

Véase también[editar]

Nota[editar]

  1. En concreto el 11 de enero de 1932.[8][9]

Referencias[editar]

  1. a b Clemente, 1999, p. 21.
  2. a b c Fernández Sarasola, 2009, p. 153.
  3. Andrés-Gallego, 1975, pp. 26-34. «Génesis del Partido Integrista»
  4. Andrés-Gallego, 1998, pp. 181-182. «La situación organizativa no era mejor en el Partido Integrista, que se había separado del carlismo en 1888 por considerar que Carlos VII no era suficientemente tradicionalista. (...) A veces, de hecho, se denominaron Partido Católico Nacional»
  5. Rodríguez Jiménez, 1993, p. 51. «Nacía así el integrismo, convertido a partir de 1888 en partido Católico Nacional, el cual emitió el 27 de junio de 1889 el «Manifiesto integrista tradicionalista».
  6. Clemente, 1999, p. 20.
  7. a b Andrés-Gallego, 1982, p. 141.
  8. Granja Sainz, 2009, p. 293.
  9. González Calleja, 2001.
  10. Fernández Sarasola, 2009, p. 152.
  11. Rodríguez Jiménez, 1993, p. 51.
  12. Urrutia León, 2002, p. 130.
  13. «Manifestación de la prensa tradicionalista - Dios, patria, rey». El Siglo Futuro (Madrid) (4.036). 22 de agosto de 1888. ISSN 1130-8494. 
  14. a b c d e Espasa-Calpe, 1926, p. 1776.
  15. «Centenario XIII de la Unidad Católica». La Verdad, Manresa, 18-08-1888, p. 1.
  16. Soler, Cayetano (1907). La Solidaridad catalana y la conciencia católica. Imprenta de Fidel Giró. p. 30. 
  17. Viladevall, Antonio (1907). La voluntad nacional en frente del jacobinismo afrancesado de Romanones y Canalejas. Barcelona: Imprenta Moderna de Guinart y Pujolar. p. 188. 
  18. a b Rubio Pobes, de la Granja y de Pablo, 2011.
  19. Hoz et al., 1992, pp. 130-135.
  20. Cillán Apalategui, 1977, p. 127.
  21. Moliner Prada, 2000, p. 98.
  22. Obieta Vilallonga, 1996, p. 71.
  23. Andrés-Gallego, 1975, p. 51.
  24. «La oración del centenario y otros dos monumentos». El Siglo Futuro: 10. 19 de marzo de 1925. 
  25. Obieta Vilallonga, 1996, p. 117, 121.
  26. «Bodas de plata de "La Tradición Navarra"». El Siglo Futuro: 1. 9 de octubre de 1919. 
  27. Navarro Salvador, Eduardo (6 de mayo de 1914). «Prensa en España». El País: 3. 
  28. Figueroa Pérez, 2001, p. 47.
  29. Moliner Prada, 2000, p. 63.
  30. «Crónica negra: Los curas renegados». El Siglo Futuro: 3. 26 de febrero de 1900. 
  31. «SÍNTESIS del Programa del Partido Integrista». El Siglo Futuro. 3 de enero de 1910. 

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]