Literatura del Antiguo Egipto

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Libro de los Muertos. Metropolitan Museum.

La literatura del Antiguo Egipto fue escrita en lengua egipcia desde el período faraónico del Antiguo Egipto hasta la caída del dominio romano. Representa el cuerpo literario más antiguo de la literatura egipcia; así como también, junto a la literatura sumeria, son consideradas como las literaturas más antiguas del mundo. La escritura en el Antiguo Egipto, tanto jeroglífica como hierática, aparecieron por vez primera a finales del IV Milenio a. C. durante la etapa tardía del Egipto predinástico. Durante el Imperio Antiguo (siglo XXVI a. C.- siglo XXII a. C.), los trabajos literarios incluían textos fúnebres, epístolas y cartas, himnos y poemas e incluso textos autobiográficos conmemorativos que relataban las vidas de oficiales administrativas importantes. No fue si no hasta principios del Imperio Medio (siglo XXI a. C.- siglo XVII a. C.) que apareció la literatura narrativa en Egipto. Esto resultó en una revolución media la cual, de acuerdo a Richard B. Parkinson, fue resultado del auge de escribas de clase intelectual, nuevas percepciones culturales sobre el individuo, niveles sin precedentes de literatos y un acceso general a los materiales de escritura. Sin embargo, es posible que la tasa total de alfabetización fue menor al uno por ciento de la población en general. La creación de la literatura fue, por tanto, un ejercicio de la élite, monopolizada por una clase de escribas relaciondas a oficiales del gobierno a la corte real del faraón gobernante. No obstante, no existe un amplio consenso respecto a la dependencia de la literatura antigua egipcia al orden sociopolítico de las cortes reales.

El egipcio medio, lenguaje hablado durante el Imperio Medio, se convirtió en el lenguaje oficial durante el Nuevo Imperio (siglo XIV a. C.- siglo XI a. C.), cuando el vernáculo lenguaje conocido como Egipcio Tardío apareció en la escritura. Los escribas del Nuevo Imperio canonizaron y copiaron muchos textos literarios escritos en el Egipcio Medio, permaneciendo así como el lenguaje usado para lecturas de textos jeroglíficos sagrados. Algunos géneros de la literatura del Imperio Medio, como las enseñanzas y los cuentos de ficción, continuaron siendo populares en el Imperio Nuevo, aunque el género de los textos proféticos no tomó auge sino hasta el período Ptolemaico (siglo IV a. C.- siglo I a. C.). Los cuentos populares incluían la Historia de Sinuhé y los Textos de los Sarcófagos, mientras que importantes textos de enseñanza fueron las Instrucciones de Amenemhat y La Enseñanza de la Leatad. Durante el período del Nuevo Imperio, la escritura del grafiti conmemorativo en los templos sagrados y las paredes de los sarcófagos floreció como un género único de la literatura, a pesar de que empleara frases similares a otros géneros. El desconocimiento de los derechos de autor permaneció importante sólo en algunos géneros, mientras que los textos de enseñanza fueron atribuidos erróneamente a pseudónimos y figuras históricas importantes.

Idioma[editar]

El idioma egipcio antiguo, que es una rama de la familia de idiomas afro-asiáticos, estuvo entre los primeros idiomas escritos, y se conoce por inscripciones jeroglíficas preservadas en monumentos y hojas de papiro. El copto, el único idioma descendiente del egipcio, es en la actualidad el lenguaje litúrgico de la Iglesia copta. El "Koiné", un dialecto del idioma griego, fue hablado en Alejandría durante la época ptolemaica, utilizado en la administración, en ambientes filosóficos y culturales, siendo posteriormente estudiado por eruditos árabes. A partir del siglo VII, los invasores árabes imponen su lengua, que perdura hasta hoy.

Sistemas de escritura[editar]

Los jeroglíficos fueron un sistema de escritura ideado y utilizado por los antiguos egipcios desde la época predinástica hasta el siglo IV, y representan tanto ideogramas como fonogramas.

Hay tres tipos básicos de escritura: jeroglífica, hierática y demótica, esta última correspondiente al periodo tardío del antiguo Egipto. Los documentos más antiguos conocidos fueron encontrados en la tumba del soberano predinástico Horus Escorpión, hallada el año 1997 en Umm el-Qaab, Abidos, datados mediante carbono-14 entre 3300 y 3200 a. C., y la última está datada: el 24 de agosto de 394, en el templo de Isis, en Filé.

Literatura[editar]

Libro de los muertos, fragmento del capítulo 125.

La literatura egipcia antigua se remonta al Imperio Antiguo, en el tercer milenio a. C. La literatura religiosa se conoce mejor, por sus himnos a varios dioses y sus textos funerarios. La obra literaria más antigua que nos ha llegado la forman los Textos de las Pirámides: la mitología y los rituales inscritos en las cámaras funerarias de las pirámides de varios faraones del Imperio Antiguo. Más tarde, surge la literatura de textos seculares, como los "textos sapienciales", en forma de instrucción filosófica. Las Instrucciones de Ptahhotep, por ejemplo, es una colección de proverbios morales escritos por un cortesano egipcio.

También existe una amplia colección de papiros con textos técnicos y médicos, como los papiros de Lahun sobre matemáticas, aunque los hay de literatura recreativa, como el Papiro Westcar que contiene una colección de cuentos de la Dinastía IV. Se conservan la Historia del habitante del oasis y la Disputa entre un hombre y su ba, conocida también como Diálogo del desesperado de la vida con su alma (siglo XXI a. C.). Este último texto parece ser una muestra de un género literario muy antiguo (hay expresiones semejantes en un escritor algo anterior, Ipuur); ecos de este género resuenan en el muy posterior Libro de Job hebreo. El desesperado expone las amarguras de la vida y su alma trata de rebatirlo exponiéndole las bondades de la misma. Por el contrario, el Canto del arpista, grabado en numerosas tumbas de la época, se identifica con el alma y busca una evasión a estas amarguras.

Los autores de la literatura de los Imperios Antiguo y Medio (mediado el segundo milenio a. C.) parecen haber sido una élite de la clase administrativa, y fueron celebrados en el Imperio Nuevo (al final del segundo milenio).

Disputa entre un hombre y su ba.

Durante el Primer periodo intermedio de Egipto, fundándose en los Textos de las Pirámides, surgieron los Textos de los Sarcófagos y, finalmente, la literatura del Más Allá produjo su obra más célebre, el Libro de los Muertos, durante el Imperio Nuevo, época en la que se escribieron también los Papiros de Berlín. El Imperio Nuevo fue el siglo de oro de la literatura egipcia. Entre los textos notables se incluyen la Profecía de Neferti, las Instrucciones de Amenemhat, La Historia de Sinuhé, la del Marinero náufrago, datada hacia el siglo XVIII a. C. y que parece ser el antecedente no sólo de la historia de Ulises entre los feacios que se muestra en la Odisea de Homero, sino de la historia de Simbad que aparecerá más reelaborada en las Mil y una noches; la del Campesino elocuente, o el relato de la toma de Yapu (Jaffa).

Fragmento de la piedra Rosetta.

Las instrucciones llegaron a ser un género literario popular en el Imperio Nuevo, tomando la forma de consejos para seguir la conducta apropiada. La Historia de Unamón, el Poema de Pentaur y las Instrucciones de Anos son los ejemplos más conocidos de este período.

Durante el período grecorromano (332 a. C. a 639), la literatura egipcia fue traducida a otros idiomas, y la grecorromana se fundió con el arte nativo en un nuevo estilo de escritura. De este período viene la Piedra de Rosetta, que llegó a ser el texto clave para poder descifrar los misterios de la antigua escritura egipcia.

Bibliotecas[editar]

Templo de Luxor.

Existían bibliotecas en los templos, concretamente las denominadas casas de la vida, donde se guardaba (y ocultaba, si se juzgaba necesario) el saber.

Diodoro de Sicilia refiere la existencia de la biblioteca de un faraón que él denomina Osymandyas (probablemente, Ramsés II), que estaba en la ciudad de Luxor, donde los exploradores Champollion y Wilkinson descubrieron indicios de una biblioteca que debió existir en el siglo catorce adC.

Una de las mayores bibliotecas en el antiguo Egipto fue la Biblioteca de Alejandría, la cual contaba con entre 400.000 y 700.000 rollos escritos a mano, en su tiempo la biblioteca más grande del planeta. Fue fundada a principios del siglo III a. C., durante el reinado de Ptolomeo II, después que su padre hubiera creado el Templo de las Meditaciones o Museo. La organización inicial es atribuida a Demetrius Phalereus, pero apenas se le conoce, de tantos volúmenes sólo nos quedan títulos que indican lo mucho que se perdió. En el centro de estudios de Alejandría se elaboró la traducción al griego de la Biblia hebrea, la Septuaginta.

Bibliografía[editar]

  • RACHEWILTZ, Boris (1990). Los antiguos egipcios. Barcelona: Plaza&Janes. 
  • CORTADELLA, Jordi; OLESTI, Oriol y otros. (1997). Historia de las civilizaciones. Barcelona: Larousse. 
  • LLAGOSTERA CUENCA, Esteban. (1995). La poesía erótico-amorosa en el Egipto faraónico. Ediciones de la Sociedad de Cultura Valle-Inclán. ISBN 978-84-86046-72-9. 

Enlaces externos[editar]