Grupo de Lima

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Grupo de Lima
 
     Países miembros

     Países miembros
 
Idiomas oficiales español, portugués, inglés
Tipo Gestión diplomática
Miembros

El Grupo de Lima (abreviado en ocasiones como GL), es una instancia multilateral que se estableció tras la denominada Declaración de Lima, el 8 de agosto de 2017 en la capital homónima, donde se reunieron representantes de 17 países con el objetivo de dar seguimiento y buscar una salida a la crisis en Venezuela. Entre otras cosas, exige la liberación de los presos políticos, pide elecciones libres, ofrece ayuda humanitaria y critica la ruptura del orden institucional en el país sudamericano.[1]

Doce países americanos en un principio suscribieron la declaración: Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú, uniéndose posteriormente Guyana y Santa Lucía.[2][3]​ Siendo avalado también por Barbados, Estados Unidos, Granada, y Jamaica [4]​ que asistieron al encuentro, así mismo organismos como la Organización de los Estados Americanos y la Unión Europea, además de la oposición venezolana han dado su respaldo a dicho documento.[5]

Declaración de Lima[editar]

Representantes del Grupo de Lima en el palacio de Torre Tagle (Perú) durante un encuentro oficial.

En dicha reunión la instancia suscribió un documento en el que declara:

  1. Su condena a la ruptura del orden democrático en Venezuela.
  2. Su decisión de no reconocer a la Asamblea Nacional Constituyente, ni los actos que emanen de ella, por su carácter ilegítimo.
  3. Su pleno respaldo y solidaridad con la Asamblea Nacional de Venezuela, democráticamente electa.
  4. Los actos jurídicos que conforme a la Constitución requieran autorización de la Asamblea Nacional, sólo serán reconocidos cuando dicha Asamblea los haya aprobado.
  5. Su enérgico rechazo a la violencia y a cualquier opción que involucre el uso de la fuerza.
  6. Su apoyo y solidaridad con la Fiscal General y los integrantes del Ministerio Público de Venezuela y exigen la aplicación de las medidas cautelares emitidas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
  7. Su condena a la violación sistemática de los derechos humanos y las libertades fundamentales, a la violencia, la represión y la persecución política, la existencia de presos políticos y la falta de elecciones libres bajo observación internacional independiente.
  8. Que Venezuela no cumple con los requisitos ni obligaciones de los miembros del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.
  9. Su seria preocupación por la crisis humanitaria que enfrenta el país y su condena al gobierno por no permitir el ingreso de alimentos y medicinas en apoyo al pueblo venezolano.
  10. Su decisión de continuar la aplicación de la Carta Democrática Interamericana a Venezuela.
  11. Su apoyo a la decisión del Mercosur de suspender a Venezuela en aplicación del Protocolo de Ushuaia sobre Compromiso Democrático.
  12. Su decisión de no apoyar ninguna candidatura venezolana en mecanismos y organizaciones regionales e internacionales.
  13. Su llamado a detener la transferencia de armas hacia Venezuela a la luz de los artículos 6 y 7 del Tratado sobre el Comercio de Armas.
  14. Que, teniendo en cuenta las condiciones actuales, solicitarán a la Presidencia Pro Témpore de la CELAC y a la Unión Europea, la postergación de la Cumbre CELAC-UE prevista para octubre de 2017.
  15. Su compromiso de mantener un seguimiento de la situación en Venezuela, a nivel de Cancilleres, hasta el pleno restablecimiento de la democracia en ese país, y de reunirse a más tardar en la próxima sesión de la Asamblea General de Naciones Unidas, oportunidad en la que podrán sumarse otros países.
  16. Su disposición a apoyar de manera urgente y en el marco del respeto a la soberanía venezolana, todo esfuerzo de negociación creíble y de buena fe, que tenga el consenso de las partes y que esté orientado a alcanzar pacíficamente el restablecimiento de la democracia en el país.

Historia[editar]

Surge tras la Declaración de Lima el 8 de agosto de 2017, luego de que los países afines a esta instancia y algunos otros no lograran activar en la OEA la Carta Democrática Interamericana sobre Venezuela por la ruptura del orden constitucional del mencionado país debido al bloqueo de votos a favor de la resolución por parte de países caribeños.

Posteriormente ha tenido reuniones conforme se ha ido agravando la situación en la nación petrolera.

En su último encuentro el Grupo de Lima rechazó la convocatoria de las elecciones presidenciales de Venezuela de 2018. La canciller peruana Cayetana Aljovín informó que la presencia del presidente Nicolás Maduro en la Cumbre de las Américas de 2018 «no será bienvenida en dicho encuentro», citando a la declaración de Quebec de 2001, la cual señala que «la ruptura de la democracia constituye un obstáculo insuperable para la participación de un Estado en la Cumbre de las Américas».[6]

Véase también[editar]

Referencias[editar]