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Congreso Constituyente Democrático

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Congreso Constituyente Democrático


Localización
País Perú Perú
Información general
Creación 5 de enero de 1993
Término 28 de julio de 1995
Tipo Asamblea constituyente
Liderazgo
Presidente del CCD Jaime Yoshiyama (Cambio 90 - Nueva Mayoría)
desde el 1993 hasta 1995
Primer vicepresidente Carlos Torres y Torres Lara (Cambio 90 - Nueva Mayoría)
desde el 1993 hasta 1995
Segundo vicepresidente Rafael Rey (Renovación)
desde el 1993 hasta 1995
Tercer vicepresidente Víctor Joy Way (Cambio 90 - Nueva Mayoría)
desde el 1993 hasta 1995
Composición
Miembros 80 congresistas
Grupos representados Véase aquí
Sucesión
Asamblea Constituyente de 1978 (Perú) Congreso Constituyente Democrático

El Congreso Constituyente Democrático (CCD) fue el órgano instalado en el Perú luego de que el presidente Alberto Fujimori, tras un autogolpe de estado, disolviera el Senado y la Cámara de Diputados en 1992. Aunque inicialmente Fujimori tenía planeado convocar a una asamblea de especialistas, sin la participación de la oposición, para elaborar una nueva constitución, debido a las presiones internacionales, se convocó a un congreso con facultades constituyentes, con inclusión de la oposición, cuya principal función fue dar una nueva constitución, reemplazando a la de 1979. Sus miembros fueron elegidos en las elecciones del 22 de noviembre de 1992 y el CCD funcionó también como parlamento unicameral transitorio hasta la instalación del nuevo Congreso en 1995.

Contexto

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Alberto Fujimori.

Autogolpe de Estado de 1992

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El 5 de abril de 1992, el entonces presidente Alberto Fujimori dio un autogolpe de Estado mediante la cual se disolvió el congreso, se intervino diversas instituciones (el Poder Judicial, el Ministerio Público, la Contraloría, el Tribunal de Garantías Constitucionales y los gobiernos regionales) y se estableció el denominado “Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional”. El autogolpe gozó de popularidad y contó con la aprobación de la mayoría de la población peruana debido a la falta de credibilidad de los partidos políticos tradicionales, considerados un lastre para el desarrollo y la pacificación del país que estaba acosado, en ese momento, por las acciones terroristas de Sendero Luminoso y el MRTA.

En un principio, Fujimori contempló convocar a una asamblea de especialistas que pudieran redactar una nueva constitución que debía ser sometida a referéndum para su aprobación.[1]​  

Presiones internacionales

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El fin de la Guerra Fría había traído una ola de democratización en Europa y Sudamérica que se expandió al resto de continentes. En América, se aprobó la Resolución 1080 de la OEA en una reunión realizada en Santiago de Chile en donde se estableció que si se rompía la institucionalidad democrática en un país miembro de la OEA debía celebrarse una “Reunión de Consulta” de cancilleres para adoptar medidas contempladas en la carta. Tras el autogolpe, los embajadores reunidos en Washington D. C., sede de la OEA, deploraron el autogolpe e instaron a Fujimori a que se retorne a la democracia aunque no adoptaron sanciones.[2]​ A pesar de que el ministro Augusto Blacker Miller intentó justificar el autogolpe, se aprobó una resolución en donde se exigía al gobierno peruano a dialogar con la oposición y encontrar una senda para el retorno a la democracia. Por su parte, el presidente de los Estados Unidos, George Bush, pidió a Fujimori que se retorne a la democracia.[3][4]​ Los Estados Unidos rechazaron la idea de Fujimori de instalar la comisión de especialistas para reformar la constitución debido a que no contemplaba la inclusión de la oposición antifujimorista en ella exigiéndole, en cambio, que dialogue con la oposición.[5]

Frente a la resolución de la OEA, el 16 de abril, Fujimori presentó un cronograma para la normalización política que incluía la realización de un referéndum constitucional para el 8 de noviembre de 1992, la realización de elecciones parlamentarias para el 28 de febrero de 1993 y la instalación del nuevo congreso el 5 de abril de 1993. Esta propuesta fue objetada por los Estados Unidos al considerar que la oposición no estaba incluida en ella. El subsecretario adjunto Bernado Aronson viajó al Perú el 1 de mayo para reiterarle la necesidad de normalizar la situación y retornar a la democracia advirtiéndole a Fujimori que los Estados Unidos no iba a aceptar su propuesta, aunque, al preguntarle Fujimori a Aronson si tenía una sugerencia al respecto, Aronson le mencionó la posibilidad de convocar a una asamblea constituyente. A pesar de ello, Fujimori persistió en su cronograma y anunció no tener la intención de convocar a una asamblea constituyente.[6]​ Entre el 3 y el 5 de mayo llegó al Perú la segunda comitiva de la OEA que trató de convencer al gobierno peruano y a las fuerzas opositoras de la necesidad de convocar a una asamblea constituyente. La oposición aceptó la propuesta con la condición de que Fujimori renuncie. Fujimori, por su parte, rechazó la propuesta y persistió con su cronograma.[7]

Sin embargo, tanto Hernando de Soto como Carlos Boloña empezaron a convencer a Fujimori de realizar una asamblea constituyente. De Soto estaba en contra de la idea de Vladimiro Montesinos de realizar los cambios a través del autogolpe, planteando la realización de los cambios a través de un proceso democrático, planteándole a Fujimori dicha alternativa.[8][9]​ Mientras, el gobierno japonés envió al Perú el 14 de mayo a Terusuke Terada con una carta firmada por el primer ministro Kiichi Miyazawa para convencer a Fujimori de la necesidad de retornar a la normalidad mediante el camino democrático. En dicha reunión, Terada le manifestó los riesgos para el Perú de aprobarse una sanción de la OEA contra el país enfatizándole en que presente una nueva propuesta en la que la oposición pudiera participar en los cambios a realizarse. Fujimori dejó entrever a Terada que se había percatado de la reacción de la comunidad internacional y que estaba estudiando una nueva propuesta.[10]

El 16 de mayo, Fujimori, antes de la reunión de la OEA, se puso en contacto con los Estados Unidos y la OEA para anunciarles que tenía una nueva propuesta, recibiendo la aprobación al respecto al considerarse dicha propuesta más flexible que la anterior.[11]​ El 18 de mayo de 1992, Alberto Fujimori asistió a la XXII Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos en Nassau, Bahamas, en donde se comprometió a restablecer los derechos constitucionales en el país, así como a convocar a un Congreso Constituyente Democrático para garantizar el equilibrio de poderes y la efectiva participación ciudadana en la elaboración, a través de representantes elegidos, de un nuevo contrato social, además de solicitar a la comunidad internacional su apoyo para la realización de las elecciones para el congreso constituyente.

Convocatoria

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El 1 de junio, Fujimori declaró que el congreso constituyente iba a ser unicameral, que el texto emitido sería ratificado mediante referéndum, que las elecciones para el congreso constituyente se realizaría el 18 de octubre y que participarían en el diálogo no solo los partidos políticos sino también otras asociaciones civiles. Sin embargo, la Iglesia Católica emitió una protesta debido a que dicha fecha chocaba con la procesión del Señor de los Milagros por lo que fue cambiada para el 22 de noviembre. La declaración de Fujimori fue rechazada por la oposición al considerarse como unilateral al no haberse iniciado aun los procesos de diálogo que se había comprometido con la OEA, también criticaron la postergación de las elecciones municipales y la inclusión en el diálogo de las asociaciones civiles y ciudadanos. Sin embargo, debido al poco apoyo popular, la oposición no pudo realizar cambios de envergadura ante lo anunciado. Para fines de junio, el gobierno inició dos canales de diálogo, la primera con las fuerzas opositoras y la segunda con asociaciones y participantes de la ciudadanía.[12][13]​ El 17 de junio, se convocó a las elecciones para el congreso constituyente mediante Decreto Ley N.° 25.557.[14]

En la primera ronda de diálogo con la oposición (en la que participaron Izquierda Unida, el Partido Popular Cristiano, entre otras, sin participación del Partido Aprista y Acción Popular), se trató de fijar la forma en que se debía realizar las elecciones. Para el gobierno, se debía introducir el distrito múltiple mientras que la oposición planteó en mantener el sistema electoral de la época que implicaba el distrito único.[15][16]​ Aunque la oposición y el gobierno no llegaron a un consenso, al final se implementó la opción planteada por la oposición. El 28 de julio, Fujimori anunció una propuesta de cronograma en donde se fijaba el 18 de agosto como fecha final para el diálogo con la oposición, la publicación de la ley de elecciones el 22 de agosto, la realización de las votaciones para el 22 de noviembre y la realización de las elecciones municipales para el primer domingo de 1993. Ante ello, la oposición criticó dicha propuesta al considerarlo como impuesto y algunos partidos se abstuvieron de participar en la segunda ronda de diálogo a iniciarse el 4 de agosto. Durante la segunda ronda, la oposición planteó la realización simultánea de las elecciones al congreso constituyente con las municipales y la realización de elecciones generales tras promulgarse la nueva constitución mientras que el gobierno planteó que el congreso constituyente actuara como un congreso ordinario con facultades para legislar y fiscalizar al ejecutivo hasta 1995, año en el que culminaba el periodo por el que Fujimori fue elegido. No se llegó a un acuerdo como en la primera ronda y las fuerzas opositoras declararon el final de los diálogos el 18 de agosto.[17]

Fujimori publicó el 21 de agosto, a través del Decreto Ley 25684,[18]​ la Ley de elecciones para el Congreso Constituyente Democrático (CCD) en el que participaron el oficialismo y la oposición, siendo promulgada al día siguiente. Se fijó que se iban a realizar elecciones por distrito único y que el CCD funcionaría hasta 1995 con facultades de un congreso ordinario.[19]​ El oficialismo estuvo representado por una alianza formada por Cambio 90 y el recién fundado partido Nueva Mayoría (C90-NM).[20]​ La oposición, en cambio, debido a discrepancias con el oficialismo, no participó en su totalidad. Mientras que algunos partidos rechazaron postularse para el CCD, como el Partido Aprista Peruano, la Izquierda Unida y Acción Popular,[21]​ otros sí lo hicieron, como el Partido Popular Cristiano (PPC), el Frente Independiente Moralizador (FIM), Solidaridad y Democracia (SODE), entre otros.[22]

El 1 de septiembre, el gobierno emitió un decreto ley en la que se subió el límite de firmas a 100 000 para que un partido pudiera participar en las elecciones, quedando solo 6 partidos (Cambio 90 y los opositores APRA, Acción Popular, el PPC, Libertad y SODE) dentro de los límites de participación.[23][24]​ La emisión del decreto originó preocupaciones en los Estados Unidos. El 9 de septiembre, el gobierno norteamericano propuso la eliminación de dicha restricción electoral y el respeto a la inmunidad de los congresistas del CCD además de que se le otorgue a dichos congresistas la capacidad de modificar los decreto ley, siendo los dos últimos puntos debido a que se había implementado que los congresistas gozarían de inmunidad excepto en casos de corrupción y delito flagrante y que el CCD podía modificar los decreto ley pero sus actos administrativos no se verían afectados. El gobierno peruano contestó que el requisito sobre las firmas provenía de un reglamento datado en 1984, que anteriormente los congresistas habían usado la inmunidad parlamentaria para evadir casos de corrupción y que era un enfoque realista lo dispuesto con respecto a los actos administrativos. El gobierno norteamericano quedó satisfecho con la explicación del gobierno peruano y Fujimori, el 22 de septiembre, anunció que el ejecutivo iba a respetar la independencia del CCD y la inmunidad parlamentaria.[25]

La campaña electoral inició en octubre.[26]​ Durante la campaña, el oficialismo mantuvo niveles de popularidad altos debido a la captura de los líderes terroristas Abimael Guzmán y Víctor Polay Campos y la recuperación económica, a la que se sumó el fracaso del intento de contragolpe de Jaime Salinas, aunque también se detectó el reparto de ordenadores, dinero, vehículos y hasta ropa usada por todo el país para ganar votos.[23][27]

Elecciones

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Las elecciones de los 80 representantes del Congreso Constituyente Democrático o congresistas se realizaron el día 22 de noviembre de 1992 bajo supervisión de la OEA.[28]​ La alianza oficialista resultó triunfadora, con una cómoda mayoría en el Congreso al beneficiarse del alto índice de votos blancos y viciados. Este beneficio le permitió contar la presidencia de la mesa directiva de la junta preparatoria.[18]​ Estos fueron los resultados que obtuvieron las principales fuerzas políticas en competencia:

Partido Votos %[29] Escaños
Cambio 90 - Nueva Mayoría C90-NM 3 075 422 49,30 44
Partido Popular Cristiano PPC 606 651 9,73 8
Frente Independiente Moralizador FIM 486 984 7,81 7
Renovación MR 440 314 7,06 6
Movimiento Democrático de Izquierda MDI 341 646 5,48 4
Coordinadora Democrática CODE 328 153 5,26 4
Frente Nacional de Trabajadores y Campesinos FNTC 237 977 3,82 3
Frente Popular Agrícola FIA del Perú FREPAP 172 923 2,77 2
Solidaridad y Democracia SODE 126 822 2,03 1
Movimiento Independiente Agrario MIA 107 543 1,72 1
Movimiento Independiente Nuevo Perú MINP 49 998 0,80 0
Frente Emergente Democrático de Retirados Policiales FEDRP 42 041 0,67 0
Movimiento Independiente Nacional MIN 41 921 0,67 0
Frente Civil-Militar-Policial FCMP 41 900 0,67 0
Convergencia Nacional CN 41 206 0,66 0
Movimiento Independiente Paz y Desarrollo MIPD 36 596 0,59 0
Movimiento Acción Social Independiente MASI 36 073 0,58 0
Partido Socialista del Perú PSP 23 512 0,38 0
Votos válidamente emitidos 6 237 682 76,1
Votos nulos 1 620 887 19,8
Votos en blanco 333 277 4,1
Total de votos emitidos 8 191 846 100
Fuente: Jurado Nacional de Elecciones.

El partido oficialista logró 44 escaños, lo que le dio mayoría absoluta en el CCD.

Composición

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Mesa directiva

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Mesa Directiva
Cargo Congresista Partido político
Presidente del Congreso Jaime Yoshiyama Tanaka Cambio 90 - Nueva Mayoría
Primer Vicepresidente Carlos Torres y Torres Lara Cambio 90 - Nueva Mayoría
Segundo Vicepresidente Rafael Rey Rey Renovación
Tercer Vicepresidente Víctor Joy Way Rojas Cambio 90 - Nueva Mayoría

Comisión Constitucional

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Comisión Constitucional del CCD
Cargo Congresista Partido político
Presidente Carlos Torres y Torres Lara Cambio 90 - Nueva Mayoría
Secretaria Martha Chávez Cossío Cambio 90 - Nueva Mayoría
Miembro Carlos Ferrero Costa Cambio 90 - Nueva Mayoría
Miembro Samuel Matsuda Nishimura Cambio 90 - Nueva Mayoría
Miembro César Fernández Arce Cambio 90 - Nueva Mayoría
Miembro Ricardo Marcenaro Frers Cambio 90 - Nueva Mayoría
Miembro Pedro Vílchez Malpica Cambio 90 - Nueva Mayoría
Miembro Lourdes Flores Nano Partido Popular Cristiano
Miembro Fernando Olivera Vega Frente Independiente Moralizador
Miembro Henry Pease García Movimiento Democrático de Izquierda
Miembro Enrique Chirinos Soto Renovación
Miembro Roger Cáceres Velásquez Frente Nacional de Trabajadores y Campesinos

Congresistas Constituyentes

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Congreso Constituyente Democrático del Perú
Congresistas electos Partido político
Jaime Yoshiyama Tanaka Cambio 90 - Nueva Mayoría
Luz Salgado Rubianes Cambio 90 - Nueva Mayoría
Carlos Torres y Torres Lara Cambio 90 - Nueva Mayoría
Víctor Joy Way Rojas Cambio 90 - Nueva Mayoría
Andrés Reggiardo Sayán Cambio 90 - Nueva Mayoría
Miguel Velit Núñez Cambio 90 - Nueva Mayoría
Carlos Blanco Oropeza Cambio 90 - Nueva Mayoría
José Gamonal Cruz Cambio 90 - Nueva Mayoría
Gilberto Siura Céspedes Cambio 90 - Nueva Mayoría
Jaime Freundt-Thurne Oyanguren Cambio 90 - Nueva Mayoría
Anastacio Vega Ascencio Cambio 90 - Nueva Mayoría
José Roberts Billig Cambio 90 - Nueva Mayoría
Manuel La Torre Bardales Cambio 90 - Nueva Mayoría
Juan Hermoza Ríos Cambio 90 - Nueva Mayoría
Martha Chávez Cossío Cambio 90 - Nueva Mayoría
Jorge Nakamura Hinostroza Cambio 90 - Nueva Mayoría
Demetrio Patsías Mella Cambio 90 - Nueva Mayoría
César Fernández Arce Cambio 90 - Nueva Mayoría
Carlos Ferrero Costa Cambio 90 - Nueva Mayoría
Carmen Lozada de Gamboa Cambio 90 - Nueva Mayoría
Rómulo Guerra Ayala Cambio 90 - Nueva Mayoría
Jorge Velásquez Ureta Cambio 90 - Nueva Mayoría
Daniel Zevallos Ríos Cambio 90 - Nueva Mayoría
Miguel Ángel Pajares Ruíz Cambio 90 - Nueva Mayoría
Juan Zamata Aguirre Cambio 90 - Nueva Mayoría
Oswaldo Sandoval Aguirre Cambio 90 - Nueva Mayoría
Juan Huamanchumo Romero Cambio 90 - Nueva Mayoría
Samuel Matsuda Nishimura Cambio 90 - Nueva Mayoría
Pedro Vilchez Malpica Cambio 90 - Nueva Mayoría
Tito Chávez Romero Cambio 90 - Nueva Mayoría
Carlos León Trelles Cambio 90 - Nueva Mayoría
María Teresa Vitor Alfaro Cambio 90 - Nueva Mayoría
Jorge Figueroa Vizcarra Cambio 90 - Nueva Mayoría
Nicolasa Villar Martínez de Posadas Cambio 90 - Nueva Mayoría
Genaro Colchado Arellano Cambio 90 - Nueva Mayoría
Gamaliel Barreto Estrada Cambio 90 - Nueva Mayoría
Pedro García Saavedra Cambio 90 - Nueva Mayoría
Víctor Meléndez Campos Cambio 90 - Nueva Mayoría
Carlos Reátegui Trigozo Cambio 90 - Nueva Mayoría
Roger Amuruz Gallegos Cambio 90 - Nueva Mayoría
Ricardo Marcenaro Frers Cambio 90 - Nueva Mayoría
Guillermo Ysisola Farfán Cambio 90 - Nueva Mayoría
Lourdes Flores Nano Partido Popular Cristiano
Ántero Flores-Aráoz Esparza Partido Popular Cristiano
Alexander Kouri Bumachar Partido Popular Cristiano
Luis Bedoya de Vivanco Partido Popular Cristiano
Xavier Barrón Cebreros Partido Popular Cristiano
Celso Sotomarino Chávez Partido Popular Cristiano
Pablo Cruz Arrunátegui Partido Popular Cristiano
Mario Ocharán Zegarra Partido Popular Cristiano
Fernando Olivera Vega Frente Independiente Moralizador
Ernesto Gamarra Olivares Frente Independiente Moralizador
Carlos Cuaresma Sánchez Frente Independiente Moralizador
César Larrabure Gálvez Frente Independiente Moralizador
Julio Chú Mériz Frente Independiente Moralizador
Humberto Sambucetti Pedraglio Frente Independiente Moralizador
Willy Serrato Puse Frente Independiente Moralizador
Rafael Rey Rey Renovación
Gonzalo Ortiz de Zevallos Roedel Renovación
Enrique Chirinos Soto Renovación
Juan Carpio Muñoz Renovación
Francisco Tudela van Breugel-Douglas Renovación
Juan Carrión Ruiz Renovación
Gloria Helfer Palacios Movimiento Democrático de Izquierda
Henry Pease García Movimiento Democrático de Izquierda
Julio Castro Gómez Movimiento Democrático de Izquierda
Julio Díaz Palacios Movimiento Democrático de Izquierda
José Barba Caballero Coordinadora Democrática
Jorge Donayre Lozano Coordinadora Democrática
Luis Enrique Tord Romero Coordinadora Democrática
Jorge Torres Vallejo Coordinadora Democrática
Roger Cáceres Velásquez Frente Nacional de Trabajadores y Campesinos
Pedro Cáceres Velásquez Frente Nacional de Trabajadores y Campesinos
Jorge Velásquez Gonzales Frente Nacional de Trabajadores y Campesinos
Mario Paredes Cueva Frente Popular Agrícola del Perú
Eusebio Vicuña Vásquez Frente Popular Agrícola del Perú
Manuel Moreyra Loredo Solidaridad y Democracia
Gustavo García Mundaca Movimiento Independiente Agrario

La Constitución de 1993

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La labor fundamental del CCD fue la redacción de una nueva Constitución, la duodécima en la vida republicana del Perú, y que se halla actualmente vigente. Presidió el Congreso el ingeniero Jaime Yoshiyama, del partido oficialista. El congreso se instaló el 29 de diciembre y su primera sesión se dio al día siguiente. Con la instalación del congreso, se dio por finalizado el proceso de retorno a la democracia exigido por la comunidad internacional.[30][31]

En aspectos generales, esta nueva Constitución no varió mucho comparada con su antecesora, la Constitución de 1979. Sin embargo, buena parte de sus pocas innovaciones son de importancia fundamental:

  • Introduce el mecanismo del Referéndum o consulta popular para la reforma total o parcial de la Constitución, la aprobación de normas con rango de ley, las ordenanzas municipales y las materias relativas al proceso de descentralización.
  • La pena de muerte, que antes solo se aplicaba para delitos de traición a la patria en guerra exterior, se extiende a los delitos de terrorismo.
  • El mandato presidencial se mantuvo en cinco años, tal como regía desde 1980, permitiéndose una sola reelección inmediata o consecutiva (artículo 112). Posteriormente se modificó dicho artículo. Actualmente no se permite la reelección presidencial inmediata, aunque el expresidente puede volver a candidatear luego de transcurrir, como mínimo, un período constitucional.
  • El Poder Ejecutivo, en especial el presidente de la República, obtuvo mayores atribuciones. El Presidente puede disolver el Congreso si este censura a dos consejos de ministros (en la anterior Constitución eran tres).
  • El Poder Legislativo tuvo un cambio radical en su estructura: se abolió la bicameralidad parlamentaria y se impuso la unicameralidad, es decir una sola cámara, con 120 representantes o congresistas. En el 2011 se amplió su número a 130.
  • Se otorga independencia al Consejo Nacional de la Magistratura.
  • Se establece la Defensoría del Pueblo como un ente autónomo encargado de defender los derechos del pueblo y supervisar el cumplimiento de los deberes de la administración estatal. Su titular es el Defensor del Pueblo.
  • Se establece que la iniciativa privada es libre y se ejerce en una economía social de mercado. El Estado asume solo su rol orientador, mas no hace actividad empresarial, sino solo excepcionalmente.
  • Se siguen mencionado a las Comunidades Campesinas y las Nativas, pero ya no a la reforma agraria, como ampliamente lo hacía la anterior carta magna. Se garantiza la privatización de la tierra aplicándose el libre mercado.
  • Se dejó de garantizar plenamente la estabilidad laboral, la misma que era estipulaba explícitamente en el artículo 48 de la Constitución anterior.[32]​ Ahora solo se dice que el Estado otorga al trabajador adecuada protección contra el despido arbitrario.
  • Se reconoce a las municipalidades autonomía política, económica y administrativa.

Referéndum de 1993

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Por ley constitucional del 31 de agosto de 1993, el CCD sometió al voto popular la aprobación de la carta política. El gobierno fijó como fecha para la realización de dicho referéndum el 31 de octubre del mismo año. Los ciudadanos deberían optar por una de las dos opciones: por el “Sí”, si estaban a favor de aprobar la Constitución; y por el “No” si eran contrarios a ello.

Los partidos opositores al gobierno, tanto aquellos que habían participado en el CCD como aquellos que se abstuvieron, sumaron esfuerzos a favor del «No». Mientras que el gobierno puso todo su aparato de publicidad al servicio de la campaña por el “Sí”, en medio de un proceso que se vio denunciado por varias irregularidades.

Los resultados de esta consulta popular fueron los siguientes:

  • Por el “Sí” votaron 3.878.964 ciudadanos (52,24 %).
  • Por el “No” votaron 3.545.699 ciudadanos (47,76 %).

El gobierno obtuvo así el triunfo, pero este no fue abrumador como lo había esperado. Aprobada así la Constitución, Fujimori procedió a su promulgación el 29 de diciembre de 1993.

Tras la caída del régimen fujimorista, por ley N.º 27.600 del 15 de diciembre del 2001 promulgada por Alejandro Toledo, el Congreso de la República retiró la firma de Fujimori de la Constitución, sin perjuicio de mantener la vigencia de esta.

Fin del CCD

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El CCD se mantuvo en funciones como Congreso legislativo hasta el 28 de julio de 1995 cuando lo reemplazó el Congreso ordinario elegido en las elecciones generales de ese año y cuya primera presidenta fue Martha Chávez, también la primera mujer en acceder a ese cargo.

Singularidad del régimen fujimorista

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Con la instalación del CCD y la ratificación vía referéndum de la Constitución de 1993, el gobierno consideró haber dado pasos fundamentales para el retorno a la democracia, la que se ratificaría con las elecciones generales de 1995, en la que Fujimori sería reelecto con mayoría abrumadora. Martha Chávez, presidenta del CCD, imaginó que la nueva Constitución, a diferencia de la de 1979, garantizaría «el derecho a la vida desde su inicio, la dignidad del ser humano en su dimensión material y espiritual, y la institución de la familia», y que habría «todos los medios posibles de legítima defensa para imponer el orden y la paz sobre el caos o la violencia que algunos quieran imponer».[33]​ Posteriormente, esta visión se compartiría con las estrategias de propaganda del movimiento fujimorista y afines al conservadurismo.

La instalación del CCD estuvo marcada por las denuncias. Una de ellas fue en la instauración de una «democratura» o «dictablanda»; en todo caso resultó un régimen sui géneris, ya que si bien en el plano formal existía democracia, elecciones libres, libertades, división de poderes, en un plano más profundo había un «super-ejecutivo» y una «presidencia imperial». La mayoría del CCD (y luego el Congreso ordinario instalado en 1995) se sometió de lleno al Ejecutivo,[34]​ no escatimando en violar la Constitución que ellos mismos aprobaron (como en lo referente a la «interpretación auténtica» del artículo constitucional sobre la reelección presidencial). El Tribunal de Garantías (que posteriormente sería el Tribunal Constitucional) no existió hasta 1995; el Ministerio Público estuvo totalmente sometido al régimen; el Poder Judicial influenciado; los mandos militares y policiales dependientes del presidente o de su entorno.

En 1994, Francisco Sagasti, que por aquel entonces pertenecía al Foro Democrático, criticó la instalación del CCD por «hacer retroceder década y media en el lento y difícil camino para construir un Perú moderno, justo y democrático». También criticó los argumentos de los congresistas de Cambio 90/Nueva Mayoría, quienes «no presentaron un anteproyecto completo de Constitución, frustrando así el examen integral de sus propuestas». Así pues, consideraba que el proyecto de una nueva carta magna era «confuso e incoherente».[35]

En un editorial de 2001, La República destacó la necesidad de una nueva constitución debido a las 281 normas inconstitucionales añadidas por el CCD.[36]​ El expresidente Fernando Belaúnde Terry rechazó la Constitución de 1993[37]​ y abogó por el restablecimiento de la de 1979.[38]Manuel Aguirre Roca, presidente del Tribunal Constitucional en 2001, señaló que «una persona con legitimidad (Presidente de la República, Fiscal de la Nación, Defensor del Pueblo) puede impugnar la Carta Magna y pedir su nulidad debido a que esta tiene rango de ley».[39]

Ollanta Humala reiteró la propuesta de restablecer la Constitución de 1979 en 2008.[40]​ Foro Democrático, que había sido blanco del Servicio de Inteligencia Nacional por su oposición a la reelección de Fujimori,[41]​ planteó en 2001 la reversión del estatuto de 1993. Valentín Paniagua[42]​ y César Hildebrandt apoyaron las reformas constitucionales, aunque para este último sugirió que estas no ahuyentaran la inversión.[43]​ La Comisión de Estudio de las Bases de la Reforma Constitucional del Perú propuso una nueva Asamblea Constituyente, pero no obtuvo el consenso para un referéndum de legitimación, reforma o anulación del Congreso de 1992.[44]

El cambio de una nueva constitución estuvo marcado por la controversia, principalmente por la desinformación acerca de si una eventual asamblea constituyente eliminaría el capítulo económico que dictó Alberto Fujimori.[45]

Véase también

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Notas

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  1. Murakami, Yusuke (2012). Perú en la era del Chino. La política no institucionalizada y el pueblo en busca de un salvador (2 edición). Instituto de Estudios Peruanos. p. 299
  2. Montagut, Albert (14 de abril de 1992). «La OEA evita sancionar el golpe de Fujimori». El País. ISSN 1134-6582. Consultado el 18 de septiembre de 2024. 
  3. Murakami, Yusuke (2012). pp. 300-302
  4. RedacciónRPP (5 de abril de 2019). «Así fue la conversación entre Alberto Fujimori y George H. W. Bush tras el autogolpe del 5 de abril». rpp.pe. Consultado el 22 de noviembre de 2025. 
  5. Murakami, Yusuke (2012). p. 303
  6. Murakami, Yusuke (2012). pp. 310-311
  7. Murakami, Yusuke (2012). p. 311
  8. Murakami, Yusuke (2012). p. 310
  9. RedacciónRPP (8 de abril de 2017). «Hernando de Soto contó la historia del diálogo entre Fujimori y Bush tras el 5 de abril». rpp.pe. Consultado el 22 de noviembre de 2025. 
  10. Murakami, Yusuke (2012). p. 312
  11. Murakami, Yusuke (2012). p. 313
  12. Godoy, J. (2021) El último dictador. p. 155
  13. Murakami, Yusuke (2012). pp. 314-315
  14. «Convocan a elecciones para representantes al Congreso Constituyente Democrático a realizarse el día 22 de noviembre de 1992». docs.peru.justia.com. Archivado desde el original el 14 de noviembre de 2024. Consultado el 23 de noviembre de 2025. 
  15. Godoy, J. (2021) pp. 155-156
  16. Murakami, Yusuke (2012). pp. 315-316
  17. Murakami, Yusuke (2012). pp. 316-317
  18. a b «YOSHIYAMA, AL FRENTE DE LAS JUNTAS PREPRATORIAS». El Tiempo. 23 de noviembre de 1992. Consultado el 19 de septiembre de 2024. 
  19. Murakami, Yusuke (2012). p. 317
  20. Cadena Peruana de Noticias (16 de abril de 2001). «Recomiendan que especialistas sugieran si debe regir Constitución de 1979 o la de 1993». Terra. Archivado desde el original el 18 de abril de 2001. Consultado el 2 de enero de 2023. 
  21. «NO A COMICIOS». El Tiempo. 28 de septiembre de 1992. Consultado el 19 de septiembre de 2024. 
  22. Godoy, J. (2021) pp. 142-143
  23. a b «LIMITAN PARTIDOS PARA CONSTITUYENTE». El Tiempo. 3 de septiembre de 1992. Consultado el 19 de septiembre de 2024. 
  24. Murakami, Yusuke (2012). p. 319
  25. Murakami, Yusuke (2012). pp. 319-320
  26. Murakami, Yusuke (2012). p. 320
  27. Murakami, Yusuke (2012). pp. 321-322
  28. Murakami, Yusuke (2012). p. 322
  29. Porcentaje sobre el total de votos válidamente emitidos.
  30. «Discurso del presidente del Congreso Constituyente Democrático -CCD». www.congreso.gob.pe. Consultado el 23 de noviembre de 2025. 
  31. Murakami, Yusuke (2012). p. 324
  32. «PERÚ ELIMINA ESTABILIDAD LABORAL:». El Tiempo. 24 de marzo de 1993. Consultado el 19 de septiembre de 2024. 
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  35. Sagasti, Francisco (1994). «Otra oportunidad perdida». Debate (Apoyo Comunicaciones) XV (74): 11-12. Consultado el 20 de abril de 2025. 
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Bibliografía

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  • García Belaunde, Domingo: Las Constituciones del Perú. Segunda edición, Lima, 2005.
  • Palomino Manchego, José F.: Problemas escogidos de la Constitución Peruana de 1993. Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. 2011. ISBN 970-32-1100-3
  • Bernales Ballesteros, Enrique (en colaboración de Alberto Otárola): La Constitución de 1993. Lima, Ediciones Constitución y Sociedad, 1999.
  • Arias Quincot, César – Ruiz Cevallos, Augusto: El tiempo de las masas y los conflictos de la modernización. Compendio Histórico del Perú – Milla Batres, tomo 9. Edición 2005, Q. W. Editores S.A.C., Lima. ISBN 9972-58-116-0
  • López Martínez, Héctor: La República Contemporánea (1933-2010). Tomo XII de la “Historia del Perú” publicada por la Empresa Editora El Comercio S.A, 2010. ISBN 978-612-4069-98-7
  • Portocarrero Grados, Ricardo: El Perú Contemporáneo 1950-2000. Incluido en Historia del Perú. Lima, Lexus Editores, 2000. ISBN 9972-625-35-4

Enlaces externos

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