Archidiócesis de Barcelona

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Archidiócesis de Barcelona
Archidiœcesis Barcinonensis
Escudo de la Archidiócesis de Barcelona.svg
Información general
Sede Barcelona
Erigida como diócesis siglo IV
Elevada a arquidiócesis 25 de marzo de 1964
País Flag of Spain.svg España
Catedral Santa Cruz y Santa Eulalia
Diócesis sufragáneas Tarrasa
San Feliú de Llobregat
Sitio web www.arquebisbatbarcelona.cat
Jerarquía apostólica
Papa Francisco
Arzobispo Juan José Omella Omella
Obispos auxiliares Sebastià Taltavull, Sergi Gordo Rodríguez y Antoni Vadell Ferrer
Arzobispo(s) emérito(s) Lluís Martínez Sistach
Jurisdicción
Provincia eclesiástica Barcelona
Curia Diocesana Palacio Episcopal de Barcelona
Calle del Bisbe, 5
Parroquias 208
Población católica 2.670.711 habitantes (año 2012)
Región Cataluña
Superficie 340,53 km²
Archidiócesis de Barcelona.svg
Localización y extensión de la archidiócesis
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La archidiócesis de Barcelona (en latín: Archidioecesis Barcinonensis) es una jurisdicción eclesiástica de la Iglesia católica en España. Es la sede metropolitana de la provincia eclesiástica de Barcelona con dos diócesis sufragáneas: Tarrasa y Sant Felíu de Llobregat. Su sede es la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia de Barcelona.

La jurisdicción de la archidiócesis comprende los municipios del oeste de la provincia de Barcelona, extendida por las comarcas catalanas del Barcelonés, el Bajo Llobregat y el Maresme.[1]

La sede episcopal de Barcelona fue establecida en el siglo IV con el nombre de «Diócesis de Barcelona». El 25 de marzo de 1964 es eleva a archidiócesis con el nombre de Archidiócesis de Barcelona.

El actual arzobispo metropolitano, monseñor Juan José Omella Omella, fue nombrado el  6 de noviembre de 2015 y tomó posesión de la archidiócesis el 26 de diciembre siguiente.

La archidiócesis cuenta con 214 parroquias, abarca unos 340,53 km² en los que habitan unas 2.661.538 personas, de las cuales 2.110.915 son católicas, o sea el 79,6% de la población,[2]​ que son atendidos por 862 sacerdotes.

Para formar a los seminaristas, el arzobispado cuenta con un seminario archidiocesano. La archidiócesis posee una gran riqueza arquitectónica en templos y santuarios, de los que varios han sido declarados Monumento nacional y Basílicas menores.

Historia[editar]

Orígenes[editar]

El cristianismo arraigó pronto en este territorio coincidiendo con el proceso de romanización. Hay indicios de vida cristiana desde el siglo III con la presencia evangelizadora de san Cugat, martirizado durante la persecución de Diocleciano en el 304. Las tradiciones locales dan noticias de otros mártires del mismo momento como santa Eulàlia de Barcelonasanto Medir, las santas Juliana y Semproniana de Mataró y el obispo santo Severo de Barcelona, pero estas noticias son históricamente dudosas.

Los primeros obispos documentados son Pretextat de Barcelona, que asistió al concilio de Sardica en el 343santo Pacià y Lampi, que ordenó de presbítero al santo Paulí de Nola. Pertenece a esta época la basílica dedicada a la Vera Cruz, con baptisterio exento, localizada arqueológicamente en el subsuelo de la catedral actual.

A partir del siglo V se abre una época confusa debido a las invasiones de los visigodos, los cuales trajeron el herejía del arrianismo. Hasta el año 589 parece que coexistieron dos obispos dentro de la ciudad de Barcelona: el católico y el arriano. En el año 450 se creó el obispado de Ègara desmembrado del de Barcelona y entre el 540 y el 599 se celebraron dos concilios generales de todo Hispania en la ciudad de Barcelona.

Edad Media[editar]

La invasión musulmana de principios del siglo VIII provocó la fuga del obispo Laülf de Barcelona y del obispo de Ègara, la interrupción de la sucesión episcopal en Barcelona y la desaparición del obispado de Ègara. Los habitantes de estas ciudades, carentes de obispos, se organizó de tal manera y con suficiente libertad para ofrecer sus ciudades a los francos cuando Carlomagno y sus descendientes emprendieron las campañas de conquista del sur de los Pirineos.

Catedral de Santa Eulalia

Los carolingios nunca vieron con buenos ojos el antiguo estamento episcopal visigodo e impusieron nuevos obispos francos fieles al imperio. El primero de ellos, Joan, no aparece documentado hasta el año 850, casi 150 años después del obispo Laülf. Así mismo impusieron la sumisión canónica del obispado de Barcelona a la archidiócesis de Narbona, puesto que la archidiócesis de Tarragona seguía en manos musulmanas. Esta sumisión fue mal acogida y a partir del siglo X nacieron varios intentos de restaurar la sede de Tarragona, topando con la oposición de Roma, la sede de Narbona y los reyes carolingios. En el año 985 Barcelona fue asaltada por las tropas de Almanzor y en aquel asalto fue destruida la vieja catedral paleocristiana.

A partir del siglo XI la iglesia barcelonesa se organiza a la sombra de los poderes civiles emergentes. Los obispos se caracterizan por su total sumisión a los vizcondes de Barcelona, los cuales consideran el obispado como una posesión propia y por eso actúan nombrando obispos y haciéndolo objeto de venta o herencia. Los obispos, interesados en la adquisición de nuevos territorios dentro del proceso de reconquista, destacan más como batalladores que como guías espirituales. De este siglo es la construcción de la nueva catedral románica bajo el patronazgo de los condes de Barcelona Ramon Berenguer Y Almodis de la Marca.

En el siglo XII se llevó a cabo la organización del obispado en parroquias y bajo el impulso del obispo san Oleguer de Barcelona se inició la aplicación de la reforma gregoriana. Este prelado participó en muchos concilios europeos, fue consejero de los condes de Barcelona Ramon Berenguer III, al cual aconsejó en su política ultrapirinenca, y Ramon Berenguer IV, al cual aconsejó en su unión con Aragón. Con él también se aconteció la anhelada restauración de la sede de Tarragona, siendo el primer arzobispo efectivo después de la conquista musulmana. A lo largo de los siglos XI y XII adquirieron gran importancia el monasterio de Sant Cugat y el monasterio de Santas Cruces, con amplias posesiones de territorio y patronazgo de parroquias.

Durando el siglo XIII se inició la presencia e influencia de las órdenes mendicantes. A este hecho se tiene que añadir la fundación de la orden de la merced, fundado por san Pere Nolasc con la ayuda del obispo Berenguer II de Palou y del rey Jaume I. La colaboración de este obispo en la conquista de Mallorca dio al obispado de Barcelona amplios territorios a la isla, que fueron administrados por el obispado hasta el siglo XIX. El año 1233 el rey Jaume I cedió a las presiones del papa e implantó la inquisición pontificia en Barcelona, con la ayuda de san Ramón de Peñafort, para combatir los cátaros.

Durando el pontificado de Ponç de Gualba (1303-1334) se llevó a cabo la organización administrativa de la diócesis con el inicio de la redacción de los registros documentales de las actividades de la curia episcopal, que se conservan al Archivo Diocesano de Barcelona. A lo largo del siglo XV se hizo notar la influencia de los papas de la familia Borja y se inició la costumbre de no residir en la sede episcopal. Pero el hecho más remarcable de este periodo fue la construcción del tercer templo catedralicio, el gótico, a pesar de que quedó inconcluido por los efectos de la crisis general del país, a consecuencia de la guerra civil catalana.

Edad Moderna[editar]

La política absentista de muchos de los obispos barceloneses del siglo XV provocó el aumento del poder y prestigio del capítulo catedralicio que tostentaron, de hecho, el gobierno de la diócesis. No fue hasta la elección del obispo Jaume Cazador (1546-1561) que desaparace el problema del absentismo de los obispos, puesto que este prelado inició la reforma diocesana de acuerdo con el espíritu del Concilio de Trento. colaboraron con un importante papel las órdenes reformadoras (capuchinoscarmelitas descalzos) y especialmente los jesuitas. En el año 1598 el obispo Joan Dimas Lloris inauguró el seminario tridentino.

Durando el siglo XVII los obispos de Barcelona estuvieron asociados a cargos de política civil, a menudo por influencia de los monarcas. Dos obispos desarrollaron el cargo de lugarteniente de CataluñaJoan Sintiera y Sunyer (1622-1627) y García Gil de Manrique y Maldonado (1640). Este último fue el primero de una serie de obispos castellanos que la monarquía impuso en el contexto del enfrentamiento entre las autoridades catalanas y el rey.

El desenlace de la guerra de sucesión española supuso el exilio del obispo Benet de Sala y de Caramany, primer obispo de Barcelona creado cardenal, y la expulsión de 350 clérigos por su actitud contraria a Felipe V. Se abrió entonces un importante periodo que comportó el nombramiento sistemático de obispos foráneos (hasta 1850 solo tres obispos serían de habla catalana), la suspensión de los sínodos diocesanos y el retroceso de la libertad pastoral de la diócesis.

El último de estos obispos de habla catalana, Josep Climent y Avinent (1766-1775), fue el responsable del traslado del seminario tridentino al Colegio de Belén, antiguo centro de los jesuitas abandonado por la expulsión de esta orden de España en 1767. Igualmente fue el creador de la Biblioteca Episcopal (1772), de escuelas primarias gratuitas y de aceptar el catalán como lengua pastoral.

Edad contemporánea[editar]

La Ocupación Napoleónica comportó una campaña de persecución contra la iglesia. Desde 1808 hasta 1814 la diócesis estuvo sin obispo, se suprimieron las órdenes religiosas, muchos conventos fueron cerrados y numerosos sacerdotes y religiosos fueron asesinados. La persecución supuso, además, la destrucción y pérdida de una parte muy importante del patrimonio cultural eclesiástico diocesano con la quema de iglesias, obras de arte y archivos parroquiales.[3]

El apoyo de la iglesia a la causa del carlismo durante el periodo posterior comprometió su acción pastoral, a pesar de que durante el trienio liberal (1820-1823) se alimentó una tendencia de carácter liberal entre el clero barcelonés. La reacción absolutista de 1823 persiguió duramente a este clero liberal.

Las desamortizaciones españolas provocaron la exclaustración de numerosos monasterios y conventos, seguida de la quema de muchos de ellos. Consecuencia de esto fue la nueva división parroquial de la ciudad de Barcelona promovida por el obispo Pedro Martínez de San Martín (1833-1849) en la que antiguas iglesias monacales y conventuales fueron reconvertidas en parroquias. El conflicto entre carlistas y liberales perduró durante la segunda guerra carlista con la oposición del obispo Josep Domènec Costa y Borràs (1848-1957) a los liberales.

Siglo XX[editar]

Entre 1878 y 1908, la tendencia integrista de los obispos barceloneses experimentó un cierto retroceso, especialmente en los pontificados de los obispos José María de Urquinaona Bidot (1878-1883), Jaume Català i Albosa (1883-1899), Josep Morgades i Gili (1899-1901) y Salvador Casañas i Pagès (1901-1908), a la vez que se reinició el proceso de recatalanización de la iglesia. A pesar de esto no se pudo evitar un nuevo brote anticlerical en julio de 1909 en el suceso conocido como la Semana Trágica.

A pesar de este episodio, un numeroso sector de la Iglesia en Cataluña continuó luchando a favor de la renovación cultural y pastoral. Se promovió el Primer Congreso Litúrgico de Montserrat (1915), la expansión de la obra del Fomento de Piedad Catalana y el inicio de las versiones bíblicas modernas al catalán. hubo la oposición a la imposición del castellano en la predicación y en la catequesis que intentó llevar a cabo la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), hecho que causó conflictos y persecución de algunos de los miembros del clero.

La apertura pastoral y de pensamiento se vio frenada durante el pontificado del obispo Manuel Irurita Almandoz (1930-1936). El estallido de la Guerra Civil Española (1936-1939) interrumpió la vida diocesana: la mayoría de las iglesias fueron saqueadas y quemaduras, especialmente los dos primeros meses de la guerra, y el mismo obispo, 277 sacerdotes, 537 religiosos y 46 religiosas de la diócesis fueron asesinados, además de numerosos laicos relacionados con la vida diocesana y parroquial. Reducida a la clandestinidad, la iglesia barcelonesa fue dirigida por el religioso Josep Maria Torrent, nombrado vicario general de la diócesis por el obispo Irurita al estallar el conflicto.

El fin de la guerra supuso un proceso de reconversión política y cultural no sólo de la diócesis sino de toda la Iglesia en Cataluña. La organización clandestina que había funcionado fue sustituida por una nueva jerarquía impuesta por el gobierno franquista, que en 1941 obtuvo el derecho de presentación de obispos. En primer lugar actuó como administrador apostólico Miguel de los Santos Díaz Gomára (1939-1942), obispo de Cartagena, y el primer obispo titular de la nueva etapa fue Gregorio Modrego Casaus (1942-1967) que fue también el primer arzobispo. El Dr. Modrego fue el promotor de una nueva organización parroquial en 1948 basada en la recuperación y restauración de las antiguas iglesias así como en la erección de más de 100 nuevas parroquias, necesarias para acoger la creciente población inmigrada de la ciudad. También fue el artífice del XXXV Congreso Eucarístico Internacional celebrado en Barcelona en 1952.

Durante la década de 1960 la diócesis experimentó la recuperación de ciertos valores autóctonos, acogidos principalmente por el monasterio de Montserrat, y la recepción de nuevos que cristalizaron en la Delegación Diocesana de Escultismo y los movimientos especializados de Acción Católica. Fue una época de gran impulso religioso, intelectual y cultural que topó con las autoridades eclesiásticas y franquistas. Estos problemas estallaron en el momento de la sustitución del arzobispo Modrego, en que estalló la campaña Queremos obispos catalanes!. El nuevo arzobispo fue Marcelo González Martín (1967-1971), que a pesar de la oposición catalanista dio un nuevo impulso a la estructura archidiocesana con la creación de nuevas instituciones como por ejemplo la facultad de Teología de Barcelona, con el tiempo Facultad de Teología de Cataluña.

La celebración del Concilio del Vaticano II (1963-1965) dio nuevas alas al movimiento de renovación de la iglesia. A la vez, la decadencia del régimen franquista y su fin ofrecieron nuevas perspectivas a la archidiócesis que se desarrollaron durante el pontificado de Narciso Jubany y Arnau (1971-1990). Este arzobispo y cardenal promovió la participación de los distintos sectores de la diócesis mediante la convocatoria de una Asamblea Diocesana, una reforma moderada de la archidiócesis e impulsó la creación de la Universitat Ramon Llull y la emisora Ràdio Estel.

Siglo XXI[editar]

Placa en la Basílica de la Sagrada Familia

El arzobispo y cardenal Ricard Maria Carles y Gordó (1990-2004) fue el promotor de la creación de las actuales 4 zonas pastorales al frente de las cuales consiguió el nombramiento de 4 obispos auxiliares. A finales de su mandato se produjo la división de la archidiócesis (2004), por medio de la constitución apostólica Barcinonensis del papa Juan Pablo II del 15 de junio de 2004, imitando la división que se había hecho en Madrid en vez de las que se hicieron a otras grandes diócesis como la de Milán.[4]​ Esta división al principio provocó sorpresa, desconcierto y desconfianza al principio, pero con el paso del tiempo se han normalizado las relaciones y se han diferenciado. Tomaron cuerpo con normalidad las vicarias episcopales territoriales y funcionales, así como los organismos canónicos de participación y consejo o las delegaciones diocesanas. Diez años después Cáritas y el Tribunal eclesiástico ya eran una realidad diferente en cada diócesis.[5]

Fue sucedido por el arzobispo y cardenal Lluís Martínez y Sistach. El papa Benedicto XVI visitó la ciudad de Barcelona los días 6 y 7 de noviembre de 2010 para dedicar el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia y elevarlo a basílica.[6]

El día de la festividad de San Esteban, en sustitución de Lluís Martínez Sistach tomó posesión de la archidiócesis de Barcelona Juan José Omella, natural de Cretes (Matarranya), en la Franja de Ponente, prelado muy próximo al papa Francisco,[7]​ quién lo había nombrado el 6 de noviembre.

Gobierno Eclesiástico[editar]

Juan José Omella, actual arzobispo

La archidiócesis de Barcelona es dirigida por el arzobispo de Barcelona y tres obispo auxiliar que ayuda en la administración de la archidiócesis como parte de la curia archidiocesana.

Monseñor Juan José Omella Omella, actual arzobispo metropolitano, fue nombrado el 6 de noviembre de 2015, tomando posesión de la archidiócesis el 26 de diciembre siguiente y recibió el palio arzobispal de manos del papa Francisco el 29 de junio de 2016 en Roma, en la festividad de los Apóstoles Pedro y Pablo junto a otros 25 arzobispos del mundo.[8]​ Además, el cardenal Lluís Martínez y Sistach funge como arzobispo emérito de Barcelona.

Actualmente se desempeña como obispo auxiliar de la archidiócesis, Sebastià Taltavull Anglada, nombrado por Benedicto XVI obispo auxiliar de Barcelona el 28 de enero de 2009, asignándole la sede titular de Gabii. El 21 de marzo siguiente recibió la ordenación episcopal.[9]

El 19 de Junio de 2017, el Papa Francisco nombró a Sergi Gordo Rodríguez y a Antoni Vadell Ferrer como nuevos obispo auxiliar.

Episcopologio[editar]

En el siglo IV se crea la diócesis de Barcelona, luego el 25 de marzo de 1964 es elevada al rango de archidiócesis, por Pablo VI. Desde su elevación, ha estado gobernada por 6 prelados, los cuales son:

Título Nombre Periodo Destino Título Nombre Periodo Destino
Arzobispo Gregorio Modrego y Casaus 1942-1967 Renuncia Arzobispo Ricard Maria Carles i Gordó 1990-2004 renuncia
Arzobispo Marcelo González Martín 1967-1971 Toledo Arzobispo Lluís Martínez i Sistach 2004-2015 Renuncia
Arzobispo Narciso Jubany Arnau 1971-1990 Renuncia Arzobispo Juan José Omella Omella 2015-pte.

Gregorio Modrego y Casaus fue el prelado que por más tiempo gobernó la sede episcopal de Barcelona, pues estuvo desde 1942 hasta 1967. En cambio, Marcelo González Martín fue quien menos tiempo estuvo al frente del episcopado, pues duró desde 1967, hasta 1971.

Cuando Barcelona fue elevada a archidiócesis en 1964, el entonces obispo Gregorio Modrego y Casaus pasó a ser el primer arzobispo.

Territorio[editar]

Palacio Episcopal de Barcelona

La archidiócesis de Barcelona está situada en el noroeste de España, en Cataluña. Geográficamente, se encuentra en la zona del levante. Se extiende por las comarcas catalanas del Barcelonés, el Bajo Llobregat y el Maresme, al oeste de la provincia de Barcelona,[1]​ La jurisdicción del arzobispado abarca aproximadamente 340,53 km²,[10]​ abarcando 26 municipios.[11]

La archidiócesis limita por el norte con las diócesis de Tarrasa y Gerona y por el sur con la diócesis de San Felíu de Llobregat.

La ciudad de Barcelona, cuyo nombre asume el arzobispado, es la capital archidiocesana, y como tal, alberga la curia arzobispal y la catedral. La residencia del arzobispo se encuentre en el Palacio Episcopal de Barcelona.

Provincia eclesiástica[editar]

La provincia eclesiástica de Barcelona está formada por la archidiócesis de Barcelona —que es la sede metropolitana— y las diócesis sufragáneas de Tarrasa y San Felíu de Llobregat. Además, el arzobispo de Barcelona es el metropolitano de la provincia y tiene autoridad limitada sobre las diócesis sufragáneas.[12]

Provincia eclesiástica de Barcelona
Catedral Advocación[13] Diócesis
Catedral de Barcelona La Santa Cruz y Santa Eulalia Barcelona
Catedral de San Feliú de Llobregat San Lorenzo San Feliú de Llobregat
Catedral de Tarrassa Espíritu Santo Tarrasa

La provincia fue creada en 2004 visto el crecimiento demográfico de la archidiócesis, que contaba con 4 millones de habitantes, de los cuales alrededor del 92 % eran considerados católicos. Actualmente, la provincia tiene alrededor de 459 parroquias, abarca unos 3147,53 km² en donde habitan aproximadamente 4.921.974 de personas de los cuales 4.238.915 son católicos, o sea el 88,93% de la población.

Datos comparativos entre las diócesis de la provincia
Diócesis Erigida Área(km²) % C. Población total P.
Barcelona[10] Siglo IV 340,53 79,6 2.661.538 214
Tarrasa[14] 15 de junio de 2004 1.197 98,6 1.254.000 123
Sant Felíu de Llobregat[15] 15 de junio de 2004 1.610 88.6 1.006.436 122
Total 3.147,53 88,93 4.921.974 459
P.=Número de parroquias; % C.=Porcentaje de católicos;

División pastoral[editar]

Para efectos de su organización interna y la provisión de los servicios pastorales a los fieles, la archidiócesis está dividida en 6 zonas pastorales[16][17]​ y 26 arciprestazgos:[18]

Zona pastoral 1:

  • Arciprestazgo de la Catedral
  • Arciprestazgo de Ramblas-Poble Sec
  • Arciprestazgo de Sant Josep Oriol
  • Arciprestazgo de Puríssima Concepció
  • Arciprestazgo de Sagrada Familia
  • Arciprestazgo de Sant Martí

Zona pastoral 2:

  • Arciprestazgo de Horta
  • Arciprestazgo de Guinardó
  • Arciprestazgo de Vall d'Hebron
  • Arciprestazgo de Vilapicina
  • Arciprestazgo de Gràcia
  • Arciprestazgo de Sant Gervasi
  • Arciprestazgo de Sarrià

Zona pastoral 3:

  • Arciprestazgo de Poble Nou
  • Arciprestazgo de Provençals
  • Arciprestazgo de Sant Andreu
  • Arciprestazgo de Trinitat-Roquetes

Zona pastoral 4:

  • Arciprestazgo de Sants - La Marina
  • Arciprestazgo de la Torrassa - Collblanc
  • Arciprestazgo de Hospitalet de Llobregat
  • Arciprestazgo de Cornellà de Llobregat

Zona pastoral 5:

  • Arciprestazgo de Badalona sur
  • Arciprestazgo de Badalona norte
  • Arciprestazgo de Gramenet

Zona pastoral 6:

  • Arciprestazgo de la Cisa
  • Arciprestazgo de Mataró

Formación sacerdotal[editar]

Para atender las aspiraciones al ministerio presbiteral, el arzobispado cuenta con un centro de formación sacerdotal

  • Seminario Mayor de Barcelona
    Seminario Conciliar de Barcelona (Seminario Mayor): Fundado en 1545 como fruto del Concilio de Trento, está destinado a la formación de las vocaciones sacerdotales. La primera sede se encontraba en la calle Montalegre, desde 1593 hasta 1772. Trás varios traslados de sede, en 1970 se fija la residencia en un edificio en la Calle Diputació. El 1984 se inició un proceso de rehabilitación para acoger a la comunidad de seminaritas y profesores, que finalizó en 1999.
  • Seminario Menor de Barcelona.

Medios de comunicación[editar]

El arzobispado de Barcelona, a través de la Fundació Missatge Humà i Cristià (en castellano: Fundación Mensaje Humano y Cristiano) es propietario del semanario de información y cultura religiosa Catalunya Cristiana y también de la cadena radiodónica Ràdio Estel.

Estadísticas[editar]

año población sacerdotes diáconos religiosos parroquias
bautizados total % clero
secular
clero
regular
total bautizados por
sacerdote
varones mujeres
1950 2.050.000 2.065.000 99,3 714 680 1.394 1.470 0 1.120 5.350 375
1970 3.250.000 3.622.257 96,6 1.005 1.088 2.093 1.672 0 2.147 6.872 438
1980 4.457.000 4.515.017 98,7 875 1.026 1.901 2.344 1 1.830 6.908 451
1990 3.859.000 4.261.214 90,6 823 938 1.761 2.191 36 1.556 5.547 453
2000 4.303.457 4.678.945 92,0 742 724 1.466 2.935 50 1.188 4.609 454
2006[nota 1] 2.302.177 2.606.362 88,3 489 547 1.036 2.222 37 869 3.012 212
2013 2.110.915 2.661.538 79,6 414 448 862 2.459 40 695 2.584 214
2015 2.106.260 2.644.172 79,7 398 423 821 2,565 47 603 2.370 214
Fuente:The Hierarchy of the Catholic Church.[19]

Durante el curso 2015-2016 se ordenaron cinco sacerdotes. Durante el curso 2016-17, se formaron veintisiete seminaristas mayores en el Seminario Mayor.[20]

Notas[editar]

  1. En 2004 el territorio de la Archidiócesis de Barcelona adquiere el estatus de metropolitana y se erigen las diócesis de San Feliú de Llobregat y Tarrasa sobre parte de su territorio.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Arzobispado de Barcelona. «Listado de Parroquias por población». Consultado el 1 de julio de 2013. 
  2. Annuario Pontificio per l'anno 2013. Librería Editrice Vaticana, Città del Vaticano. 2013. 
  3. «Tresor Artistic». 1929. 
  4. Erección de la Provincia Eclesiástica de Barcelona
  5. «Publicacions de l'Abadia de Montserrat». www.pamsa.cat. Consultado el 26 de agosto de 2016. 
  6. «El-Papa-visitara-Barcelona-el-7-de-novembre-per-consagrar-la-Sagrada-Familia» (en catalán). 
  7. «Juan José Omella pren possessió de l’arquebisbat de Barcelona, en substitució de Lluís Martínez Sistach». VilaWeb.cat. Consultado el 26 de agosto de 2016. 
  8. «El Papa entrega el palio de arzobispo metropolitano a Juan José Omella». Consultado el 26 de agosto de 2016. 
  9. «Sebastián Taltavull, nuevo obispo auxiliar de Barcelona». www.diarioya.es. Consultado el 26 de agosto de 2016. 
  10. a b The Hierarchy of the Catholic Church. «Archdiocese of Barcelona» (en inglés). Consultado el 29 de abril de 2016. 
  11. «Municipios de la diócesis de Barcelona | CEE». www.conferenciaepiscopal.es. Consultado el 26 de agosto de 2016. 
  12. «Organización y Gobierno de la Iglesia. Sección: Arzobispos». Catholic.net. Consultado el 18 de actubre de 2012. 
  13. Edificios incluidos en el Plan de Catedrales del Ministerio de Cultura de España.
  14. Cheney, David M. «Terrassa (Diocese) [Catholic-Hierarchy]». www.catholic-hierarchy.org. Consultado el 26 de agosto de 2016. 
  15. Cheney, David M. «Sant Feliu de Llobregat (Diocese) [Catholic-Hierarchy]». www.catholic-hierarchy.org. Consultado el 26 de agosto de 2016. 
  16. Arquebisbat de Barcelona. «Decreto 28/12». Consultado el 1 de julio de 2013. 
  17. Arquebisbat de Barcelona. «Nombramientos de Vicarios Episcopales y nuevas Zonas Pastorales». Consultado el 1 de julio de 2013. 
  18. Arquebisbat de Barcelona. «Mapa de las diócesis y parroquias». Consultado el 1 de julio de 2013. 
  19. The Hierarchy of the Catholic Church. «archdiocese of Barcelona» (en inglés). Consultado el 5 de octubre de 2015. 
  20. «Estadísticas de seminarios | CEE». www.conferenciaepiscopal.es. Consultado el 10 de marzo de 2017. 

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]

Coordenadas: 41°23′02″N 2°10′35″E / 41.38389, 2.17639