Administradoras de Fondos de Pensiones de Chile

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Las administradoras de fondos de pensiones (AFP) son instituciones financieras privadas encargadas de administrar los fondos y ahorros de pensiones. Fueron creadas en Chile en noviembre de 1980 por el DL N° 3500 que reforma el sistema previsional transformándolo en un sistema de capitalización individual de las pensiones de vejez, invalidez y sobrevivencia. Anteriormente, había un sistema de reparto a cargo de las cajas previsionales por medio de las cuales cotizaban y entregaban las prestaciones correspondientes. El sistema ha sido adoptado por muchos países del mundo. Por otra parte ha sido fuertemente criticado por distintos sectores políticos y académicos dentro de los cuales consta el premio Nobel de economía Paul Krugman.[1] [2] [3]

Características[editar]

Las administradoras de fondos de pensiones (AFP), son sociedades anónimas cuyo objeto social único y exclusivo es la administración de un fondo de pensiones, así como el otorgamiento de las prestaciones por vejez, invalidez y sobrevivencia a sus afiliados, según lo dispuesto en la ley del sistema de ahorro para pensiones.

El sistema chileno tiene las siguientes características:

Capitalización individual: Cada trabajador es propietario de una cuenta individual única de ahorro para su vejez, la cual esta protegida por el derecho de propiedad garantizado en la Constitución y las leyes de Chile, y en la que se deposita sus cotizaciones. Estos depósitos se capitalizan de acuerdo al rendimiento del Fondo de Pensiones de la AFP durante su vida de trabajo. Al final de su vida laboral el monto de la cuenta, las expectativas de vida del trabajador y sus cargas familiares, son utilizados para calcular la pensión.

Responsabilidad individual: La característica fundamental del sistema es que la pensión que, en un futuro recibirá el trabajador, depende de los ahorros acumulados en su cuenta de AFP durante toda su vida de trabajo. Con esto, el sistema de capitalización relaciona, de manera correcta, los beneficios que recibe el pensionado con su esfuerzo de ahorro, con lo cual, el sistema se hace sustentable en el tiempo, evitando las posibilidades de una quiebra en el sistema como ocurre con los sistema de reparto

Libertad individual: Desde el primer día, el sistema de capitalización individual tuve como principio fundamental a la libertad individual, manifestándose en distintas situaciones. La primera fue que existió, en 1981, la total libertad para todos los trabajadores de cambiarse al sistema recién creado o mantenerse en el antiguo sistema público. Junto con ello, los trabajadores chilenos son libres de elegir la AFP donde se capitalizarán sus ahorros, de realizar los aportes voluntarios para mejorar su pensión o adelantarla, de escoger la modalidad de pensión entre las opciones que le entrega la ley. Además, la edad de jubilación en Chile no es obligatoria. Cada trabajador es libre de decidir si jubila a la edad legal (65 años para los hombres y 60 años para las mujeres) o si decide postergar o anticipar el momento de su jubilación. En el ámbito de las AFP, existe un amplia libertad de entrada al mercado de la administración de fondos de pensiones

Traspasar poder desde el gobierno de turno a los trabajadores: Un principio rector de la reforma previsional de 1980 fue que cada trabajador activo pudiera transformar el impuesto a la seguridad social existente en Chile (que se pagaba el gobierno de turno para que este lo administrara sin rendir cuenta al cotizante) en un aporte en una cuenta de ahorro individual de su propiedad en la cual, cada trabajador, puede ver mes a mes lo que se deposita en su cuenta y observar como el monto ahorrado crece con los aportes que se realizan y la rentabilidad ganada durante toda su vida laboral (35, 40, 45 años)

Seguridad: El sistema de capitalización esta estructurado para que los fondos de pensiones tengan la máxima seguridad en su inversión. Por lo anterior, las AFP tienen un patrimonio y una personalidad jurídica distinta a los fondos que administran, por lo cual, las AFP no pueden utilizar recursos de sus afiliados en sus gastos pudiendo solo financiarse por lo que reciben por comisión de administración. Además, las AFP solo pueden realizar las inversiones en los instrumentos financieros señalados por la ley y, a la vez, deben mantener estrictas pautas de diversificación en sus inversiones siguiendo el viejo refrán de "mantener los huevos en distintas canastas". Junto con todo lo anterior, las AFP deben asegurar una rentabilidad mínima en relación a la rentabilidad promedio del mercado.

Seguro de Invalidez y Sorbrevivencia: El sistema de AFP contempla la existencia de una Seguro de Invalidez y Sobrevivencia que financien las pensiones en caso de muerte o invalidez del trabajador y que deben ser contratados por las AFP, para sus afiliados, a una Compañía de Seguros. El costo actual del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia para todas las AFP, producto de la licitación, es de 1,26% sobre la renta bruta de los trabajadores. 

Cotización: Cada trabajador dependiente debe depositar en su cuenta de capitalización, el 10% de su renta bruta, deposito que debe ser efectuado por su empleador. Actualmente, para los independiente esto es voluntario siempre y cuando manifiesten su voluntad de no querer cotizar. Con la reforma previsional de 2008, a partir del año 2015, será obligatorio para todo trabajador independiente cotizar en el sistema de pensiones. Existe un tope máximo imponible que, a contar del día 01 de enero de 2014, es de 72,3 UF. Además, cada trabajador puede hacer un aporte voluntario a sus cuenta de capitalización con el objeto de mejorar su pensión o de poder adelantar la edad en que inicie su retiro.

Tipos de pensión: Existen tres tipos de pensión. La pensión de vejez que se financia con los aportes hechos por el trabajador durante toda su vida laboral, sean estos los aportes obligatorios del 10% de su renta bruta y los aportes voluntarios que realizó el ahorrante. Esta pensión puede ser pagada cuando el trabajador cumple la edad legal de jubilación o antes de esta si acumula los fondos necesarios para ello. Los otros tipos de pensión son las pensiones de invalidez y sobrevivencia, que se activan en caso de muerto o invalidez del trabajador y se financian con los aportes realizados con el trabajador a su cuenta y complementado con el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia.

Modalidades de pensión: Existen cuatro opciones que cada trabajador, libremente, puede escoger al momento de pensionarse. Estas son: Retiro programado, renta vitalicia inmediata, renta temporal con renta vitalicia diferida y renta vitalicia inmediata con retiro programado. La primera alternativa consiste en mantener los ahorros previsionales en la AFP efectuando giros mensuales con cargo a la cuenta de AFP como pensión la cual es calculada y actualizada conforme a distintos criterios entre los que están el saldo acumulado, la esperanza de vida, el saldo en la cuenta, etc. En esta opción, el afiliado mantiene la propiedad de los fondos y en caso de fallecer constituyen herencia para sus sucesores. La segunda alternativa que tiene el pensionado consiste en comprar, a una compañía de seguros, una renta vitalicia por la cual, la compañía de seguros se compromete a pagar un monto fijo, en UF, para toda la vida del trabajador y para sus beneficiarios, según corresponda, en caso de fallecimiento. En la tercera opción, el trabajador compra una renta vitalicia para un fecha futura, manteniendo en su cuenta, un saldo que le permita financiar una renta temporal. Por último, en la cuarta alternativa, el trabajador elige, simultáneamente, una renta vitalicia y una pensión de retiro programado.

Rol del Estado: El aparato estatal tiene dos funciones importantes en el sistema de AFP: La primera es la regulación y supervisión de cumplimiento, por parte de las AFP, de las normas legales que regulan el sistema, todo esto por medio de la Superintendencia de Pensiones, anteriormente Superintendencia de AFP, creada en 1981. La segunda es la de garantizar pensiones mínimas para las personas, que por diversos motivos, no hayan podido acumular suficientes ahorros para poder tener una pensión digna. Es por ello que el sistema cuenta con un Pilar Solidario, por el cual, paga pensiones básicas para quienes no tienen ahorros previsionales y entrega aportes previsionales solidarios para quienes tienen un bajo ahorro para su pensión.

Multifondos y comisiones: Para su gastos, las AFP cobran un porcentaje de la renta bruta del trabajador como comisión de administración, la cual, actualmente varía desde el 0,77% en la AFP que cobra menos, hasta el 2,36% en la AFP que cobra más, lo cual demuestra la amplia competencia que existe en el mercado de las AFP. En 2002 se crearon los llamados Multifondos que son distintas alternativas de inversión que puede elegir cada trabajadores para determinar como ser invierten sus ahorros. Existen 5 multifondos, nombrados con letras, A, B, C, D y E y que se diferencian en el porcentaje de inversiones que tienen en renta variable y renta fija. La renta fija corresponde a títulos del Banco Central, Tesorería General de la República, depósitos a plazo, pagarés, letras hipotecarias y similares. La renta variable son acciones, cuotas de fondos de inversión o fondos mutuos, certificados negociables emitidos por bancos depositarios extranjeros (ADR) y similares.

Implementación[editar]

La dictación del decreto ley 3500 en 1980 permitió a los cotizantes del sistema de las cajas previsionales dos opciones: mantenerse en el antiguo sistema (Instituto de Previsión Social) o trasladarse al nuevo sistema voluntariamente, emitiéndose un bono de reconocimiento que reconoce los montos del afiliado y constituye la primera cotización en una AFP.

Desde el 31 de diciembre de 1982 a la fecha se constituye en el único sistema previsional para todos los trabajadores nuevos, incorporándose automáticamente los nuevos trabajadores y contratos al nuevo sistema.

La nueva normativa no afecta a los integrantes de las Fuerzas Armadas y Carabineros que mantienen sus sistemas de cotización en base al sistema de reparto. Ver CAPREDENA y DIPRECA.

Resultados[editar]

Han sido 6 gobiernos, de las distintas tendencias políticas, que han mantenido intactos los pilares del sistema de pensiones de capitalización individual y hoy son 9,5 millones de trabajadores chilenos quienes son propietarios de una cuenta de ahorro para la vejez en una AFP.

El sistema de AFP se ha transformado en un mecanismo seguro de ahorro[cita requerida]. Al año 2013, existen alrededor de US$200.000.000.000 de ahorros previsionales entre las AFP y las Compañias de seguros[cita requerida].

En cuanto a la rentabilidad, desde el año 1981, los fondos han rentado al año, en promedio, un 8,7% por sobre la inflación, lo que ha sido considerado la mayor creación de riqueza para los trabajadores en la historia de Chile[cita requerida]. Según estudios, del total de ahorros acumulados por los trabajadores, un 70% corresponde únicamente a rentabilidad obtenida por el sistema y el otro 30% corresponde a aportes realizados por los trabajadores[cita requerida].

El nivel de las pensiones, en comparación al antiguo sistema de reparto, ha sido todo un éxito para el actual sistema de pensiones[cita requerida]. Un estudio reciente del DICTUC[4] de la Pontificia Universidad Catolica de Chile, elaborado por el profesor Ricardo Paredes, en base a 26.000 casos reales de pensionados, determino que la tasa de reemplazo llegaba al 87% para cotizantes con más de 10 años de cotización y que los cotizantes con 40 años o más de cotizaciones en el sistema, llegaban a pensiones cuyo monto promedio era de 18 UF, muy superior a las 3 UF promedio que alcanzaban los cotizantes del antiguo sistema de reparto chileno.

Uno de los principales objetivos de la reforma previsional que creó las AFP, fue corregir una serie de problemas del anterior sistema de reparto a cargo de las cajas previsionales. Dichos problemas eran las desigualdades en las cotizaciones, desigualdad en beneficios otorgados por cada caja y variables según el nivel ocupacional y una legislación extremadamente complicada en cuanto a su administración, forma de calcular de las pensiones y condiciones de adquirirlas. Se estimaba que a largo plazo el sistema entraría en crisis debido a cambios en la estructura demográfica y su desfinanciamiento siendo el Estado el principal proveedor del dinero[cita requerida].

En relación a lo anterior, gracias a la reforma que creo las AFP a través del D.L. N°3.500 del 4 de noviembre de 1980, el Estado chileno paso de ser un estado endeudado a un estado solvente[cita requerida]. La deuda pensional de Chile bajo desde el 100% del PIB en 1980 (similar a la deuda pensional que tiene EE.UU en 2013) a solo un 5% del PIB en 2013[cita requerida].

La reforma previsional chilena de 1980 incluye también la dictación de las leyes que crean en la salud las ISAPRE en el sector privado y el FONASA en el Estado. Con ello se separaban las pensiones y las prestaciones de salud.

Un efecto interesante fue la capitalización y liberación de montos que no eran invertidos previamente. Bajo el antiguo sistema de reparto solidario los cotizantes financiaban a los beneficiarios. Con las AFP se abrió un campo de inversiones que fue aprovechado con la venta y privatización de las empresas estatales (filiales CORFO y otras) en los años 1980s. Las AFP también fueron un agente de inversión en infraestructura vial[cita requerida]. En el caso de las compañías de seguros sus efectos fueron desarrollo y ampliación de sus actividades, participación de empresas extranjeras.

Otro efecto de la aplicación del sistema privado de pensiones en Chile ha sido el aporte que este ha tenido al crecimiento económico que ha tenido el país en las últimas decadas y que lo posicionan como el país más desarrollado de América Latina[cita requerida]. En un estudio del año 2003, Vittorio Corbo, ex presidente del Banco Central de Chile y Klaus Schmidt-Hebbel, profesor de Economía de la Universidad Católica, señalaron que "La lección central de la experiencia chilena es que una reforma profunda de pensiones puede contribuir sustancialmente a la tasa de crecimiento, a través de tres canales centrales: los efectos en el ahorro y la inversión, en los mercados laborales y en los mercados de capitales". Junto con ello, un estudio reciente de SURA Asset Management señalo que los Sistemas de AFP de Chile, Colombia, México y Perú explican, en promedio, 10% del alza del PIB de esos países.[5]

Desde agosto del año 2010, un trabajador no puede escoger la AFP a la que se afiliará cuando comienza su vida laboral, dado que los clientes nuevos deben, por ley, incorporarse a la AFP que se haya ganado la última licitación, y permanecer ahí mientras la licitación esté vigente. En la actualidad, AFP Modelo cuenta con la cartera licitada (hasta el 31 de julio de 2012), dado que fue la que ofreció la menor comisión. Luego del período de licitación, los afiliados pueden cambiar de AFP tantas veces quiera y estimen conveniente.

Exportación del modelo[editar]

El modelo de capitalización individual de pensiones chilena se ha implementado en más de 30 países alrededor del mundo y esta ha sido estudiado por otras naciones del orbe como Estados Unidos[6] y China.[7] En América Latina, países como Perú, México y Colombia han seguido con exito la experiencia chilena. Además, países del ex bloque comunista en Europa del Este como Rusia, Polonia, Hungría, Eslovaquia y otros han copiado el sistema chileno. Además, naciones desarrolladas como Australia, Suecia y Hong Kong han seguido el modelo de la capitalización individual para evitar la crisis de las pensiones.

En Argentina también se implantó pero fue renacionalizado ante el deficit fiscal que tenía el gobierno argentino y el cual vio, en los fondos de pensiones, una fuente de recursos para poder pagar sus deuda pública. En Bolivia, desde el 10 de diciembre de 2010 se inicia el retorno de la administración de los fondos de pensiones al Estado. A pesar de no haber fracasado el sistema privado, una nueva ley de pensiones establece la administración estatal de estos fondos, al mismo tiempo que reduce la edad mínima necesaria para la jubilación a 58 años y 56 para los trabajadores mineros, de igual manera crea un fondo solidario formado por aportes patronales y de aquellos trabajadores con mayores ingresos, para mejorar la renta de los trabajadores de menores ingresos.[8]

Críticas y propuestas de cambios[editar]

Fondo Monetario Internacional[editar]

En numerosos países latinoamericanos las posiciones económicas del Fondo Monetario Internacional han promovido la implantación de fondos privados de pensiones que no sustituyen los sistemas públicos ya que solamente son perceptores aquellos ciudadanos que acceden o pueden acceder a un fondo privado. Además, al estar sujetos a los vaivenes de la bolsa, pueden obtenerse beneficios o pérdidas que pueden enfrentar a millones de personas a la pobreza en la ancianidad.

En Latinoamérica la privatización de los sistemas públicos de pensiones tuvo su baluarte en Chile con la creación de administradoras de fondos de pensiones (AFP) en 1980. Las administradoras de fondos de pensiones de Chile buscaban acabar con los sistemas de reparto administrado por el Estado a través de aseguradoras estatales de pensión. Se argumentaba que las inversiones de las pirámides de poblaciones laborales y por tanto de aportes económicos por cotizaciones, presentaban una evolución de inviabilidad financiera. Las AFP debían administrar esas cotizaciones como ahorros en cuentas individuales de los trabajadores, y preveían una tasas de interés que prometían superar las de los certificados de depósito a plazo fijo.

En 2004, el informe Mantener la promesa de la seguridad del ingreso en la vejez en América Latina del Banco Mundial alertaba del problema de la insuficiente cobertura de la reforma previsional impulsada para toda América Latina por el Fondo Monetario Internacional (FMI) durante los años noventa, siguiendo los resultados aparentemente triunfales del sistema en Chile. Entre las causas se mencionan las excesivas comisiones cobradas por las AFP (a pesar de que solo afectan el salario de las personas y no su pensión), que se han mantenido desde los primeros días así como la emergencia de un oligopolio.[9] [10] [11] Sin embargo, estudios reciente demuestran lo equivocada de esta afirmación por cuanto, en Chile, la pensión promedio de una persona que ha cotizado 40 años o más en el sistema chileno, ha obtenido una pensión 6 veces superior a la que entregaba el antiguo sistema de reparto chileno.[cita requerida]

Estudio CENDA[editar]

En enero del 2013, el economista Joaquín Vial sostuvo que cerca del 60% de quienes cotizan en las AFP desde su creación en 1981 recibirían $150 mil de pensión en promedio - lo cual encendió la discusión sobre cómo incentivar un mayor ahorro previsional. Sin embargo, el calculo de Joaquín Vial era equivocado como lo señalo Mario Marcel, presidente de la Comisión de Reforma Previsional durante el gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet. El error de Joaquín Vial consiste en que su cálculo de pensiones promedio de $150.000 se basa en el ahorro hecho por los cotizantes desde la creación del sistema, sin considerar lo que las personas recibirían en razón del bono de reconocimiento, por haberse cambiado del sistema antiguo de reparto al nuevo de capitalización y además, no hacer alguna separación entre cotizantes que han ahorrado pocos años de aquellos que lo han hecho durante toda su vida laboral, es decir, 35 a 45 años.[12]

De acuerdo a un estudio de noviembre de 2013 del Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo (CENDA) y liderado por el economista Manuel Riesco, los trabajadores en 2012 cotizaron más del doble (4,3 billones de pesos) que las pensiones pagadas (2,1 billones) y adicionalmente el Estado entrega 1,4 billones en subsidios a las AFP, equivalente a dos tercios de las jubilaciones. Es decir, aproximadamente de cada 3 pesos ingresado, por cotizaciones y subsidios, solo sale uno (37%). En su opinión "Es un sistema de ahorro forzoso, en que se saca dinero del bolsillo de los afiliados, equivalente al 13% del sueldo, y se saca, por otro lado, una parte significativa de los ingresos fiscales, es decir, del IVA y los excedentes de Codelco, y se traspasa directamente a los bolsillos de las AFP y compañías de seguros y a los grandes grupos financieros". Igualmente acusa errores metodológicos en estudios que sostienen que la pensión promedio es el 80% del sueldo imponible.

La considera "la tercera fuente de desigualdad del ingreso es esta, porque se lleva el 3,6% del PIB" y en consecuencia propone estatizar los fondos de pensiones con el fin de rentener ese "excedente de 4,7 billones de pesos anuales, que equivalen al 3,6% del Producto Interno Bruto de 2012. Eso permitiría duplicar todas las pensiones que paga el sistema de AFP, para igualarlas con las que paga el sistema público. El resultado es que el Estado recibiría un 3,6% del PIB, lo que equivale a aumentar en 10% los ingresos fiscales generales. Con esto, el Estado podría duplicar las pensiones, que es hoy una demanda masiva del millón de personas que hoy reciben pensiones del sistema de AFP. Tú no puedes tener un país sin pensiones. Esto es insostenible". Y prevee que la crisis se agrave en 2016 cuando jubile la primera generación de trabajadores nativa del sistema actual, que no contarán con el bono de reconomiento de quienes transitaron ambos sistemas de pensión.[13] [14]

Propuestas políticas[editar]

Entre las propuestas que han aparecido está la creación de una administradora de fondos de pensiones estatal, la cual ha sido propuesta la presidenta Michelle Bachelet. Ella tendría por objetivo mejorar los niveles de competencia en la industria de las AFP, bajar las comisiones, mejorar la cobertura y las pensiones. Sin embargo, esta propuesta ha sido criticada por muchos expertos, por cuanto es dudoso que una AFP del Estado vaya a lograr una mayor rentabilidad que la que ha tenido el sistema y que pueda cobrar menor comisión que la AFP que cobra menos, sin recibir subsidios estatales.

El creador del sistema y exministro del Trabajo, José Piñera ha propuesto dos medidas que otorgarían un mayor grado de libertad a los cotizantes del sistema. La primera, en atención al progresivo empoderamiento de los afiliados, consiste en ir permitiendo un mayor grado de autonomía a los trabajadores en la administración de sus propios ahorros, sujeto a idénticos criterios de seguridad y diversificación que el resto del sistema, junto con proteger al Estado de tener que subsidiarlos en el futuro. La segunda, considerando el aumento de la demanda de libertad de la sociedad chilena, consiste en ir eliminando la obligatoriedad de cotización cuando los fondos acumulados superen un determinado umbral que asegure pensiones un determinado número de veces superiores a la pensión básica, siempre que el afiliado esté dispuesto a renunciar de manera irrevocable a subsidios fiscales en el futuro.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. http://www.cooperativa.cl/noticias/economia/sistema-previsional/premio-nobel-de-economia-gracias-a-dios-ee-uu-no-adopto-el-sistema-chileno-de-pensiones/2009-10-28/144954.html
  2. https://www.unav.edu/web/vida-universitaria/detalle-opinion2/2010/02/07/el-sistema-privado-de-pensiones-de-chile?articleId=258573
  3. http://www.lanacion.cl/noticias/economia/krugman-critica-sistema-de-pensiones-chileno/2009-10-28/223215.html
  4. Estudio muestra que tasas de reemplazo en pensiones alcanzan al 87% para los hombres y al 58% para las mujeres. http://www.pulso.cl/noticia/economia/economia/2013/09/7-29032-9-estudio-muestra-que-tasas-de-reemplazo-en-pensiones-alcanzan-al-87-para-los.shtml
  5. Contribución del sistema privado de pensiones al desarrollo económico de Latinoamérica; experiencias de Colombia, México, Chile y Perú http://www.sura.cl/Noticias/Estudios-reformas-de-pensiones.aspx
  6. President Clinton and the Chilean Model http://www.josepinera.com/articles/articles_clinton_chilean_model.htm
  7. China analiza el sistema previsional chileno como modelo para sus reformas. http://www.df.cl/china-analiza-el-sistema-previsional-privado-chileno-como-modelo-para-sus-reformas/prontus_df/2013-11-25/202409.html
  8. [1]
  9. Revelador fracaso de la privatización del sistema de pensiones en Chile según informe del Banco Mundial, 29 de octubre de 2004
  10. El fracaso del modelo de pensiones chileno en Nicaragua
  11. La gran crisis de las pensiones (privadas), Público, 19/9/2010
  12. Entrevista a Mario Marcel. Diario La Segunda, 23 de enero de 2013. http://www.lasegunda.com/Noticias/Economia/2013/01/817237/marcel-el-sistema-de-pensiones-debe-estar-siempre-abierto-a-mejoras-ya-se-rompio-el-tabu-de-que-el-esquema-de-afp-era-intocable
  13. http://www.elciudadano.cl/2014/03/07/102785/la-increible-estafa-de-las-afp-explicada-paso-a-paso/
  14. http://www.cendachile.cl/Home/publicaciones/temas/reforma-pensiones/actuallidad/resultados-para-sus-afiliados-de-las-afp-y-companias-de-seguros-relacionadas-con-la-prevision-1982-2012/resultados-afp-82-12-presentaciones/resultados-afp-82-12-informe

Bibliografía[editar]

  • Chile, República de. Texto DL 3000 actualizado.
  • Piñera, José. 1992. El cascabel al gato. La batalla por la Reforma Previsional. http://www.josepinera.com/jp/el_cascabel_al_gato.pdf
  • Elter, Doris. 1999. Sistema de AFP chileno. Santiago de Chile. LOM Ediciones. ISBN 956-282-200-1
  • Miranda, Eduardo y Eduardo Rodríguez. 2003. Examen crítico del Sistema de AFP. Mitos y realidades. Santiago de Chile. Editorial Universitaria. ISBN 956-11-1638-3
  • Morales, Mauricio y Bernardo Navarrete. 2004. Las asociaciones de fondos de pensiones (AFP) y las instituciones de salud previsional (isapres): Argumentos a favor, en contra y propuestas desde la literatura. Documento de Trabajo N° 78 del Departamento de Ciencia política de la Universidad de Chile. Santiago de Chile. copia PDF
  • Superintendencia de Administradoras de Fondos de Pensiones. 2002. El sistema chileno de pensiones derivado de la capitalización individual. Quinta edición. Santiago de Chile.

Enlaces externos[editar]