Percy Fawcett

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Percy Harrison Fawcett
PercyFawcett.jpg
Nacimiento 18 de agosto de 1867
Flag of the United Kingdom.svg Reino Unido, Torquay
Fallecimiento desconocido; desapareció 1925
Flag of Brazil.svg Brasil, ¿Río Xingú?
Nacionalidad inglés
Ocupación Militar, topógrafo y explorador

El coronel teniente Percival Harrison Fawcett (Torquay, Inglaterra, 1867–¿Río Xingú?, Brasil, ¿1925?) fue un militar, topógrafo y explorador británico.

Junto con su hijo Jack y el amigo de éste, Raleigh Rimell, Fawcett desapareció bajo circunstancias desconocidas en 1925 durante una expedición por descubrir aquello que prefería llamar su objetivo principal o "Z", lo que él creía era, según las antiguas leyendas y testimonios esotéricos, una misteriosa ciudad perdida en la selva inexplorada de Brasil.

Vida y carrera[editar]

Familia y formación[editar]

Fawcett nació el 18 de agosto de 1867 en la localidad de Torquay del condado de Devon, Inglaterra hijo de Edward B. y Myra Fawcett. Recibió su educación en Newton Abbot Proprietary College. Su padre, nacido en la India, era miembro de la Royal Geographical Society, y, evidentemente, de él heredó Percy su interés por la aventura y las exploraciones. Su hermano mayor Edward Douglas Fawcett (1866-1960) era un alpinista, ocultista oriental y escritor de novelas populares de aventuras.

En 1886 recibió un destino en la Artillería Real y sirvió en Trincomalee, Ceylon donde además conoció a su esposa. Más tarde trabajó para el servicio secreto en África del Norte y aprendió el arte del topógrafo. También fue amigo de los escritores H. Rider Haggard y Arthur Conan Doyle; Sir Arthur Conan Doyle usaría más tarde sus informes como fuente de inspiración para su famosa novela "El mundo perdido".

Primeras expediciones[editar]

La primera expedición de Fawcett a Sudamérica fue en 1906 cuando viajó a Brasil para cartografiar un área de la selva en el borde de la frontera entre Brasil y Bolivia, (pampas del Río Heath), por encargo de la Royal Geographical Society, que había sido comisionada para cartografiar el área como una tercera parte imparcial. Llegó a La Paz en junio. En su expedición de 1907, Fawcett afirmó haber visto y pegado un tiro a una anaconda gigantesca de 62 pies de largo, por lo que fue extensamente ridiculizado por la comunidad científica. Relató a otros animales misteriosos, desconocidos a la zoología, como un pequeño perro felino cerca del tamaño de un perro raposero, que él afirmó haber visto dos veces.

Fawcett realizó siete expediciones entre 1906 y 1924. Se llevaba bien con los locales sobre todo gracias a los regalos, paciencia y comportamiento amable. En 1910 Fawcett hizo un viaje al río Heath para encontrar su origen. Después de su expedición de 1913 supuestamente afirmó haber visto a perros con dobles narices. Éstos pudieron haber sido tigres sabuesos andinos de dos narices.[1]

Regresó a Gran Bretaña para el servicio activo en el ejército durante la Primera Guerra Mundial, se ofreció como voluntario para el frente en Flandes, y encabezó una brigada de artillería a pesar de tener casi cincuenta años de edad. Después de la guerra regresó a Brasil para estudiar la fauna local y la arqueología.

Búsquedas de una civilización prehistórica[editar]

Fawcett había estudiado antiguas leyendas y archivos históricos, convenciéndose de que una ciudad perdida existió en algún sitio de la región de Mato Grosso, una ciudad, a la que puso el nombre de "Z". Según el propio Fawcett, su principal fuente escrita era un documento portugués del siglo XVIII, dejado por un grupo de cazadores de fortuna que anduvieron durante 10 años por regiones interiores de Brasil, descubriendo finalmente una antigua ciudad en ruinas (la ciudad perdida del Manuscrito 512). Para Fawcett, aquella ciudad, o ciudad de Raposo, como la prefería llamar, era una de las varias ciudades perdidas del Brasil, remanentes de una vieja civilización (la Atlántida), cuyo pueblo había degenerado, pero aun conservaba vestigios de un pasado olvidado, en momias, pergaminos y láminas de metal cinceladas.

Otro testimonio de la existencia de aquella civilización prehistórica lo representaba para Fawcett una extraña estatuilla de basalto negro, de 25 cm de alto, cuyo origen no se pudo identificar claramente. Fawcett la obtuvo de su amigo H. Rider Haggard y la llevaba consigo en su última expedición. Tras acudir a la ayuda de un psicometrista, según relata Fawcett, averiguó que la estatuilla era de origen atlante.

En 1921 Fawcett emprendió una expedición por la Bahía, guiándose tanto por el Manuscrito 512, como por el testimonio de otro viajante británico, coronel O´Sullivan Beare, ex cónsul en Río de Janeiro, quien afirmaba haber visitado una ciudad perdida parecida a la del Manuscrito 512, a pocos días de camino de la ciudad del Salvador.

Según menciona Fawcett en su libro, después de recorrer la región del río Gongogi logró reunir nuevos testimonios de la existencia de ciudades perdidas.

Expedición final[editar]

En 1925, con la financiación de un grupo de financieros situado en Londres, llamado The Glove ("El Guante"),[2] Fawcett regresó a Brasil con su hijo mayor Jack para una expedición con tal de descubrir aquellas ciudades perdidas. Antes de partir, Fawcett dejó instrucciones declarando que si él y sus compañeros no volvieran, ninguna expedición de rescate debería ser enviada, o, al contrário, los rescatadores sufrirían su destino.

Un hombre con años de experiencia, Fawcett viajaba con todas las necesidades escogidas a mano, cosas como conservas alimenticias, leche pulverizada, armas, cohetes de señales y, por supuesto, un sextante y un cronómetro (inventado por John Harrison) para determinar la latitud y la longitud. También escogió a mano a sus compañeros para esta expedición, ambos elegidos por su salud física, habilidad y lealtad el uno al otro: su hijo mayor Jack Fawcett y el amigo de muchos años de Jack, Raleigh Rimell. Fawcett eligió a sólo dos compañeros, de modo que podrían viajar más ligeramente y pasar más desapercibidos por las tribus de la selva, siendo algunas de éstas hostiles hacia los exploradores. Muchas tribus entonces todavía no habían entrado en contacto con los blancos.

La última señal de Fawcett databa del 29 de mayo de 1925, cuando telegrafió a su esposa que estaba listo para penetrar el territorio inexplorado acompañado únicamente de Jack y Raleigh Rimmell. Relató que estaban cruzando el Alto Xingú, un afluente de sudeste del Río Amazonas. Desde entonces nada más se escuchó de ellos.

Muchos supusieron que los indios locales los habían matado cerca al Río Culuene, varias tribus postuladas en aquel tiempo — los Kalapalos, quienes fueron los últimos en verlos, o los Arumás, Suyás, o tribus Xavantes, cuyo territorio estaban penetrando. Ambos jóvenes ya estaban cojos y enfermos cuando fueron vistos pot última vez, y no hay ninguna prueba de que fueron asesinados. Es probable que murieron de causas naturales en la selva brasileña.

En 1927 un letrero con nombre de Fawcett fue encontrado entre una tribu indígena. En junio de 1933 una brújula de teodolito perteneciente a Fawcett fue encontrada cerca de los indios Baciary de Mato Grosso por el coronel Aniceto Botelho. Como se pudo averiguar posteriormente, el letrero con el nombre de Fawcett era del tiempo de su expedición de 1921 y lo más probable es que el coronel lo había ofrecido como regalo al jefe da la tribu; en el caso de la brújula también su pudo probar que hubiera sido dejada antes de que Fawcett se había adentrado en la selva en su viaje final.

Expediciones posteriores, explicaciones y teorías[editar]

Rumores e informes no verificados[editar]

Durante décadas siguientes varios grupos efectuaron expediciones de rescate sin resultados. Lo que lograron recopilar fueron solamente varios rumores que no podían ser verificados. Además de relatos diciendo que Fawcett había sido muerto por indios o animales salvajes, existía una historia de que Fawcett había perdido su memoria y pasó el resto de la vida como jefe de una tribu de caníbales.

Aproximadamente cien de los “potenciales rescatadores” han perecido en más de 13 expediciones enviadas para develar el destino de Fawcett. Uno de los primeros era dirigido por el explorador americano George Miller Dyott en 1927; afirmó haber encontrado pruebas de la muerte de Fawcett a manos de los indios Aloique, pero la autoridad de su historia pronto comenzó a decaer. Una expedición de 1951 desenterró huesos humanos que más tarde resultaron ser inconexos a Fawcett o sus compañeros. Los indios de la tribu Kalapalo capturaron a la expedición de 1996, pero los liberaron unos días más tarde cuando los expedicionarios les habían dejado todo su equipo.

Historia de Villas Boas[editar]

El explorador danés Arne Falk-Rønne viajó a Mato Grosso en los años 1960. En un libro de 1991 escribió que conoció el destino de Fawcett de Orlando Villas Boas, quién lo había oído de uno de los asesinos de Fawcett. Por lo visto, el coronel y sus compañeros tuvieron un accidente en el río y perdieron la mayor parte de los regalos que habían traído para las tribus indígenas. Seguir el camino sin regalos resultaba ser una violación del protocolo local; como los miembros de la expedición entonces estaban todos enfermos más o menos seriamente, la tribu Kalapalo que ellos encontraron se decidió por matarlos. Los cuerpos de Jack Fawcett y Raleigh Rimell fueron lanzados al río; el coronel Fawcett, considerado un anciano y por lo tanto distinguido, recibió un entierro apropiado. Falk-Rønne visitó la tribu Kalapalo y relató que uno de sus miembros había confirmado la historia de Villas Boas sobre como y por qué Fawcett había sido asesinado.

¿Huesos de Fawcett?[editar]

En 1951 Orlando Villas Boas supuestamente recibió huesos restantes del esqueleto de Fawcett y los hizo analizar científicamente. Según se afirma, el análisis confirmó que los huesos pertenecían a Fawcett. Sin embargo, Brian Fawcett (1906-1984), hijo menor del coronel, rehusó aceptarlos. Villas Boas afirmó que Brian estuvo demasiado interesado en obtener dinero de la venta de libros sobre la desaparición de su padre. El análisis científico posterior confirmó que los huesos no eran de Fawcett. Desde 1965 los huesos, según se informa, descansaban en una caja en el apartamento de uno de los hermanos Villas Boas en São Paulo.

En 1998 el explorador inglés Benedict Allen intentó dirigirse a los indios Kalapalo, los que, según Villas Boas, habían admitido que hubieron muerto a los tres miembros de la expedición Fawcett. Un anciano de los Kalapalo, Vajuvi, afirmó durante una entrevista con Allen filmada por la BBC que los huesos encontrados por Villas Boas aproximadamente 45 años antes no eran realmente de Fawcett. Vajuvi también negó que su tribu hubiera tenido alguna parte en la desaparición de Fawcett. No existen ningunas pruebas contundentes que apoyasen una u otra declaración.

Comuna en la selva[editar]

El 21 de marzo de 2004 el periódico británico The Observer relató que el director de televisión Misha Williams, que había estudiado los papeles privados de Fawcett, creyó que Fawcett no había tenido la intención de volver a Gran Bretaña, sino que más bien había deseado fundar una comuna en la selva basada en principios teosóficos y la adoración de su hijo Jack. Williams dispuso su investigación con algunos detalles en el prefacio a su pieza AmaZonia, estrenada por primera vez en abril de 2004.

Documental ruso[editar]

En 2003 una película documental rusa, "Проклятье золота инков / Экспедиция Перси Фоссета в Амазонку" (La maldición del oro de los incas / Expedición de Percy Fawcett al Amazonas), fue realizada como parte de la serie de TV "Тайны века" (“Misterios del siglo”). Entre otras cosas, la película se concentra en la expedición de Oleg Aliyev al lugar supuestamente aproximado al último paradero de Fawcett, así como conclusiones, impresiones y presunciones de Aliyev sobre el destino del coronel desaparecido.

La ciudad perdida de Z[editar]

En 2005 el reportero titular neoyorquino David Grann visitó la tribu Kalapálo y descubrió que ésta había transmitido una historia oral sobre Fawcett, entre los primeros blancos que la tribu había visto alguna vez. La cuenta oral decía que Fawcett y su partido se habían quedado en su pueblo y luego se habían marchado en dirección hacia el este. Los Kalapalos advirtieron a Fawcett y sus compañeros que no tomaran ese camino, pues serían muertos por "indios feroces" que ocupaban aquel territorio. Sin embargo, Fawcett insistió en ir. Los Kalapalos observaron el humo de la fogata de la expedición cada tarde durante cinco días antes de que desapareciera. Los Kalapalos dijeron que estaban seguros de que los indios feroces los habían matado. El artículo también relata que una civilización monumental realmente pudo haber existido cerca de donde Fawcett buscaba, como fue descubierto recientemente por el arqueólogo Michael Heckenberger y otros. Las conclusiones de Grann están detalladas en su libro The Lost City of Z (2009). james racing

Inspiraciones ficticias[editar]

Se dice que Fawcett ha sido una inspiración para Indiana Jones, el arqueólogo/aventurero ficticio, y una versión ficcionalizada con Fawcett ayudando a Jones en una novela. También, según un artículo en la Comics Scene #45, era la inspiración de Kent Allard, un álter ego de Shadow.

Arthur Conan Doyle también fundó en parte su carácter de Profesor Challenger en Fawcett, y las historias de la "ciudad perdida de Z" se hicieron la base para su novela "El mundo perdido".

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. BBC Mundo Usted no ve doble: tiene dos narices Viernes, 10 de agosto de 2007
  2. The London Illustrated News June 22, 1924

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  • Exploración Fawcett, editorial Zig Zag, Santiago de Chile.
  • Fawcett, Percy and Brian Fawcett. Exploration Fawcett. (Reimpreso en 2001 por Phoenix Press, ISBN 1-84212-468-4)
  • Falk-Rønne, Arne. Klodens Forunderlige Mysterier (1991). Roth Forlag.
  • Fleming, Peter (1933) A Brazilian Adventure, Charles Scribner's Sons ISBN 0-87477-246-X
  • Fawcett, Percy and Brian Fawcett. - Lost Trails, Lost Cities Funk & Wagnalls (1953) ASIN B0007DNCV4 [1]
  • La Gazette des Français du Paraguay, Percy Fawcett - Un monument de l'Exploration et de l'Aventure en Amérique Latine - Expédition du Rio Verde bilingue français espagnol - numéro 6, Année 1, Asunción Paraguay.