Basalto

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Basalto
Erta Ale.jpg
Lavas basálticas oscuras de Erta Ale, un volcán en escudo en Etiopía.
Tipo ÍgneaVolcánica
Textura Fino, Vidrio
Serie ígnea Subalcalina, Alcalina
Color Gris oscuro, Negro[1]
Minerales
Minerales esenciales Olivino, Plagioclasa
Minerales accesorios Augita
Basalto en forma de lava fundida y sólida

El basalto es una roca ígnea volcánica de composición máfica que constituye una de las rocas más abundantes en la corteza terrestre. El basalto es de color oscuro y rico en hierro y magnesio, comparado con otras rocas ígneas el basalto tiene un bajo contenido en sílice.[2] Aunque el basalto puede ocurrir en forma de vidrio sin o con muy pocos cristales a menudo contiene fenocristales de olivino, augita y plagioclasa.[2] [3] Los basaltos a menudo tienen una textura porfídica con los fenoscristales anteriormente mencionados y una matriz cristalina fina.[2]

El basalto es la roca volcánica más común y supera en cuanto a superficie cubierta de la Tierra a cualquier otra roca ígnea, incluso juntas.[1] En los oceános el basalto es particularmente abundante ya que forma la capa superior de la corteza oceánica si se excluyen los sedimentos que suelen cubrirla.[1] También existen grandes extensiones predominantemente de basalto llamadas trapps en la cuenca del Paraná, Siberia, la meseta del Decán, el Karoo y en la cuenca del río Columbia.[3] Otras zonas donde se presenta el basalto es en islas oceánicas y en arcos volcánicos continentales e insulares.[4] El basalto también ocurre en la superficies de la Luna[3] y de Marte[5] así como en algunos meteoritos.[6]

Castellfollit de la Roca, cerca de Olot en Cataluña, un pueblo construido sobre columnas basálticas.

Un magma basáltico que cristaliza en un dique forma el equivalente subvolcánico del basalto, la diabasa, mientras que si el mismo magma crisataliza en una cámara de magma se forma gabro, el equivalente plutónico del basalto.[7]

Contenido

[editar] Formas y ocurrencia

El basalto es la roca volcánica más común y supera en cuanto a superficie cubierta de la Tierra a cualquier otra roca ígnea, incluso juntas.[1] En los oceános el basalto es particularmente abundante ya que forma la capa superior de la corteza oceánica si se excluyen los sedimentos que suelen cubrirla.[1] El basalto que compone las capas superiores de la corteza oceánica origina de las dorsales oceánicas y es llamado en contextos científicos MORB que es una abreviación de mid-ocean ridge basalt en inglés.[4] También existen grandes extensiones predominantemente de basalto llamadas trapps que pueden cubrir miles de kilómetros cuadrados[8] con coladas individuales con volúmenes de más de 2000 kilómetros cuadrados.[9] Algunos de los principales traps se encuentran en la cuenca del Paraná, Siberia, la meseta del Decán, el Karoo y en la cuenca del río Columbia.[3] Otras zonas donde se presenta el basalto es en islas oceánicas y arcos volcánicos continentales e insulares.[4]

Como lava el basalto fluye relativamente fácil podiendo formar volcanes en escudo los cuales están principalmente compuestos de esta roca.[3] [1]

El basalto puede presentarse de variadas formas como lava, avalanchas ardientes, en flujos de lodo, hialoclastitas, como piroclastos y ceniza.[10] Cuando el basalto ocurre en forma de lava puede tomar la forma de lava acojinada, lava Aa y lava pahoehoe.[10]

[editar] Basalto extraterrestre

El basalto también ocurre en la superficie de la Luna tieniendo el basalto lunar algunas diferencias con el terrestre entre ellas un contenido mayor de ilmenita.[3] Algunos meteoritos de tipo acondrita son basaltos lo que evidencia actividad volcánica en el cuerpo celeste del cual originaron.[6] Existen acondritas basálticas que derivan de la Luna mientras que otro grupo de acondritas basálticas llamadas «shergottitas» provienen de la superficie de Marte.[6]

[editar] Origen

Existe una disputa en si el basalto en estado de magma es primario (que origina directamente de la fusión de rocas) o si deriva de otro tipo magma más máfico.[11] En cualquier caso existen varias rocas que tienen los elementos necesarios para que mediante su fusión o mediante su fusión y posterior refinamiento produzcan magma basáltico. Estas son: la peridotita, la piroxenita, la hornblendita, el basalto mismo y basaltos metamorfoseados como la anfibolita y la eclogita.[11] Por una serie de razones se han descalificado a varias de estas rocas como fuentes de magma basáltico siendo favorecida la tesis de que la peridotita da origen a los basaltos.[11] Una minoría de científicos se inclina por la eclogita.[11]

La causa de la fusión parcial de rocas de la cual deriva directa o indirectamente el magma basáltico varia dependiendo del ambiente tectónico. En las dorsales centro-oceánicas la sucesiva separación de las placas tectónicas provoca el ascenso de material (peridotita) del manto terrestre y su fusión parcial por decompresión.[12] Los basaltos originados sobre zonas de subducción se producen al haber fusión parcial en el manto tras ser invadida por fluidos acuosos provenientes de la placa subducida.[13] Los basaltos que ocurren dentro de placas tectónicas y no en limities (como son las dorsales oceánicas y las zonas de subducción) se consideran por la mayoría de los científicos como expresiones de fusión parcial provocada por las altas temperaturas de plumas del manto.[13]

[editar] Rocas derivativas

[editar] Ígneas

Magma basáltico puede producir rocas distintas al basalto como la andesita, dacita y riolita mediante cristalización fraccionada aunque la asimilación de rocas de la corteza también juega un rol importante en formación de estas rocas.[14] Según algunos experimentos de laboratorio se podria generar magma félsico directamente a partir de fusión parcial de basalto.[15] En el caso de las riolitas de Islandia hay dos posturas y ambas involucran basalto: una que postula que las riolitas provienen de la fusión parcial basalto y otra postula cristalisación fraccionada y asimilación cortical por parte de magma basáltico generan magma riolitico.[14]

[editar] Metamórficas

Eclogita, una roca que se puede formar tras un metamorfismo extremo del basalto

El basalto puede ser protolito de una vasta gama de rocas metamórficas dependiendo de las condiciones de temperatura y presión. Algunas de las rocas metamóficas que pueden derivar del basalto (metabasaltos) son esquisto azul, esquisto verde, anfibolita y granulita.[16] Las facies metamórficas llevan el nombre de las rocas formadas a partir de un protolito de basalto.[16]

Las eclogitas son rocas de composición basáltica que se han sido expuestos a presiones extremas en el manto o en zonas de subducción.[17]

Basaltos alterados por circulación hidrotermal cerca de dorsales meso-oceanicas forman espilitas.[18]

[editar] Sedimentarias

[editar] Alteración y meteorización

En cuanto a la meteorización química los componentes del basalto tienden a decaer en el siguiente orden: vidrio, olivino, plagioclasa, piroxeno y al final minerales opacos.[19] La meteorización química del basalto consume dióxido de carbono y el 70% de este consumo se debe a la meteorización de aluminosilicatos con magnesio y calcio.[20]

[editar] Uso y propiedades

Adoquines de basalto (negros) y caliza (blancos) en Lisboa

El basalto se ha ocupado a través de la historia como material de construcción por diversas culturas, entre ellas los olmecas de México,[21] el Antiguo Egipto,[22] y el pueblo rapanui[23] para mencionar unas pocas. Hoy en día se ocupan fibras artificiales de basalto para reforzar estructuras de concreto.[24]

A pesar de ser impermeable, no es aconsejable para ciertas obras hidráulicas debido a su excesiva fracturación.[25] Las superficies de basalto tienen una tendencia a formar pequeñas manchas blancas en donde el mineral analcima ha decaído, posiblemente producto de la radiación solar.[26]

El basalto tiene un coeficiente de dilatación térmica más bajo que el granito, la caliza, la arenisca, la cuarcita, el mármol y la pizarra, por lo que recibe poco daño en incendios.[27] Dado el bajo albedo de los basaltos las superficies de esta roca tienden calentarse más que otras producto de la radiación solar, llegando a registrar temperaturas de casi 80 ºC en el Sahara.[28] El basalto masivo (sin vesiculas) tiene una densidad de 2.8 a 2.9 g/cm3 siendo más densa que el granito y el mármol pero menos que el gabro.[29] El la escala de dureza de Mohs se ha estimado que el basalto tiene una dureza que puede variar de aproximadamente de 4,8 a 6,5.[30]

[editar] Historia

La Catedral de Nuestra Señora de la Asunción en Clermont-Ferrand esta construida de basalto. Los volcanes alrededor de esta ciudad fueron instrumentales para comprobar el origen volcánico del basalto.

Durante las décadas alrededor del año 1800 se gesto una controversia científica en torno a al origen del basalto. Discípulos y adherentes del geólogo alemán Abraham Gottlob Werner sostenían que el basalto era una roca sedimentaria que tenía su origen en la precipitación desde un gran océano ancestral. A esta teoría se le llama «neptunismo». Dos bandos se oponian a esta teoría los seguidores de James Hutton, posteriormente conocidos como «plutonistas», que afirmaban que el basalto era una roca intrusiva y los «vulcanistas» que consiraban al basalto como una roca volcánica.[31] Algunos de los argumentos de los neptunistas en contra del origen volcánico del basalto era su ocurrencia en lugares como la Calzada del Gigante y Sajonia donde no hay volcanes activos y presuntos hallazgos de fósiles en basalto.[31] La confusión que causaba el hallazgo de basalto sin volcanes aparentes también se dio en América donde Juan Ignacio Molina se percato de los basaltos de Chiloé donde en la actualidad no hay volcanes, descartando así un origen volcánico.[32] Sobre la erupción de basalto de volcanes neptunistas argumentaron que esto más bien se debia a la fusión de basalto neptuniano debajo de los volcanes.[31] Hacia el año 1830 el bando de los neptunistas se había desintegrado perdiendo la mayoría de sus adherentes que reconocieron el origen volcánico del basalto, en algunos casos gracias a visitas a los volcanes y basaltos de Chaîne des Puys en Francia.[31]

[editar] Galería

[editar] Referencias

  1. a b c d e f Basalt, Nationalencyklopedin. Revisado el 10 de octubre de 2011.
  2. a b c basalt, Encyclopedia Britannica Academic Edition. Revisado el 10 de octubre de 2011.
  3. a b c d e f Basalt Store norske leksikon. Revisado el 9 de octubre de 2011.
  4. a b c Hall, Anthony. 1993. Igneous Petrology. Tercera edición. Pág. 292-293.
  5. Cousins, C. R. and Crawford, I. A., 2011, «Volcano-Ice Interaction as a Microbial Habitat on Earth and Mars». Astrobiology, Vol.11 No.7.
  6. a b c Gill, Robin, 2010. Igneous rocks and magmatic processes. Pág. 58-59.
  7. basalt Den Store Danske Encyklopædi. Revisado el 15 de diciembre de 2011.
  8. Flood Basalts, Oregon State University Revisado el 8 de octubre de 2011.
  9. Flood basalts, mantle plumes and mass extinctions, The Geological Society. Revisado el 8 de octubre de 2011.
  10. a b Macdonald, Gordon A. 1967. forms and Structures of Extrusive Basaltic Rocks. En Basalts: The Poldevaart Treatise on Rocks of Basaltic Composition, Vol I. Editores: Hess, H. H. y Poldevaart, Arie. Interscience Publishers.
  11. a b c d Hall, Anthony. 1993. Igneous Petrology. Tercera edición. Pág. 294-341.
  12. Rogers, Nick y Hawkesworth, Chris. 2000. Composition of Magmas en Encyclopedia of Volcanoes. Editado por Sigursson, Haraldur.
  13. a b Gill, Robin, 2010. Igneous rocks and magmatic processes. Pág. 64.
  14. a b Gill, Robin, 2010. Igneous rocks and magmatic processes. Pág. 161, 195 y 206-207.
  15. Hall, Anthony. 1993. Igneous Petrology. Tercera edición. Pág. 358-362.
  16. a b metamiorphic rock: Metamorphic facies, Encyclopedia Britannica Academic Edition. Revisado el 27 de diciembre de 2011.
  17. eclogit Den Store Danske Encyklopædi. Revisado el 9 de diciembre de 2011.
  18. spilit Den Store Danske Encyklopædi. Revisado el 9 de diciembre de 2011.
  19. Eggleton, Richard A.; Foudoulis, Chris y Varkevisser, Dane. 1987. Weathering of Basalt: Changes in rock Chemistry and Mineralogy. Clays and Clay Minerals. Vol. 35, No. 3. 161-169.
  20. Gaillardet, J.; Dupré, B.; Louvat, P. y Allègre, C.J. 1999. Global silicate weathering and CO2 consumption rates deduced from the chemistry of large rivers. Chemical Geology.
  21. Diehl, Richard A. Olmec Architecture: A Comparison of San Lorenzo and La Venta en The Olmec & their neighbors: essays in memory of Matthew W. Stirling. Editores: Matthew Williams Stirling, Michael D. Coe y David C. Grove
  22. James K. Hoffmeier. 1993. The Use of Basalt in floors of Old Kingdom Pyramid Temples. Journal of the American Research Center in Egypt.
  23. Van Tilburg, Jo Anne. 1994. Easter Island: Archaeology, Ecology and Culture. Washington D.C.: Smithsonian Institution Press. page 24
  24. Jongsung Sim, Cheolwoo Park, Do Young Moon. 2005. Characteristics of basalt fiber as a strengthening material for concrete structures. Composites Part B: Engineering.
  25. López M. Juan Manuel. (2006). Geología Aplicada a la Ingeniería Civil. Madrid, Dossat 2000
  26. Winkler, Erhard M. Stone in architecture: properties, durability. pág 215.
  27. Winkler, Erhard M. Stone in architecture: properties, durability. pág 248.
  28. Winkler, Erhard M. Stone in architecture: properties, durability. pág 48-52.
  29. Winkler, Erhard M. Stone in architecture: properties, durability. pág 34.
  30. Winkler, Erhard M. Stone in architecture: properties, durability. pág 38.
  31. a b c d Young, Davis .A. 2003 Mind over Magma: the story of igneous petrology. Princeton University Press. Pág. 17-61.
  32. Juan Ignacio Molina. 1782. Ensayo Sobre la Historia Natural de Chile.

[editar] Véase también

[editar] Enlaces externos

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