Teosofía

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La teosofía (del griego θεός, teo= Dios y σοφία,sophos= sabiduría) es un movimiento filosófico-religioso-esotérico, que dio origen al teosofismo el cual afirma tener una inspiración especial de lo divino por medio del desarrollo espiritual.

Para sus promotores, la teosofía es el desarrollo de la filosofía y de la ciencia, por medio de diversas religiones, y busca lo que haya en ellas de sabiduría divina. El movimiento teosófico moderno fue impulsado por Helena Blavatsky (1831-1891) que junto con Henry Steel Olcott (1832-1907) y William Quan Judge (1851-1896), fundaron la Sociedad Teosófica en la ciudad de Nueva York en 1875. Constituye un movimiento ecléctico occidental que funde religiones como el cristianismo, el budismo, el hinduismo y está directamente relacionado con los movimientos esotéricos espiritistas de finales del siglo XVIII como gnósticos y rosacruces. La influencia de la Teosofía es claramente visible en buena parte de los movimientos englobados de nuestra época, como por ejemplo la “metafísica cristiana” de Conny Méndez y demás corrientes relacionadas con las doctrinas orientalistas sobre "Niveles de Ascensión" (Maestros Ascendidos).

Una definición más formal del Concise Oxford Dictionary la describe como:

Una de las varias filosofías que profesan alcanzar el conocimiento de Dios a través del auto-desarrollo espiritual, la intuición directa, o las relaciones individuales especiales. En particular un movimiento moderno que sigue las enseñanzas cristianas, hindúes y budistas y que busca la fraternidad universal.[cita requerida]

Fundamentos[editar]

El cuerpo fundamental de la teosofía es la obra de H.P.Blavatsky La doctrina secreta, de extensión considerable. Consta de un texto presuntamente revelado: Las Estancias de Dzyan, y un comentario minucioso al mismo, en el que la autora va aportando material comparativo de fuentes religiosas varias (bíblicas, mesopotámicas, orientales, etc.).

En 1983 el tibetólogo David Reigle relacionó a las Estancias de Dzyan con los secretos libros de Kiu-Te que en la actualidad han sido "positivamente identificados" y que los estudiosos de fines del siglo XIX también atribuían a la imaginación de Helena Blavatsky. (The Books of Kiu-te, Wizards Bookshelf, 1983)

A diferencia de otros movimientos catalogados de forma similar, las obras de Blavatsky no tienen un corpus rígido, sino que se presentan como la síntesis final y evolución lógica de cuantos movimientos religiosos y ocultistas han existido a lo largo de la historia. Su pretensión es explicar la evolución cósmica, planetaria y humana, fundiendo en un todo armonioso la religión, ciencia y mitología.

Los seguidores de la teosofía mantienen que hay un cuerpo de verdad que constituye la base de todas las religiones. La teosofía, afirman, representa una visión moderna del Sanatana Dharma, "la Eterna Verdad", como la correcta religión del hombre. La Teosofía Cristiana es un término usado para designar el conocimiento de Dios y de Jesús obtenido a través de la intuición.[cita requerida]

Simbología[editar]

Los cinco símbolos más destacados en el sello de la Sociedad Teosófica son:

La teosofía en el mundo[editar]

En Europa[editar]

En España[editar]

La teosofía apareció en España a fines del siglo XIX de la mano de Francisco Montoliú y José Xifré, quienes tradujeron varias de sus obras, difundiéndolas a través de las publicaciones Sophia y El Loto Blanco. El movimiento teosófico ibérico tuvo su centro operativo en la ciudad de Barcelona, con el apoyo de la editorial de Ramón Maynadé, teósofo convencido, que contaba con el apoyo del traductor Federico Climent Terrer.

Posteriormente, Helena Blavatsky tuvo en España un difusor infatigable, el "teósofo y ateneísta" Mario Roso de Luna. Hay referencias a la teosofía en varias obras de Valle-Inclán, como Claves líricas, La lámpara maravillosa y Luces de bohemia. En ellas se puede apreciar cómo la actitud del autor evoluciona de un interés inicial sincero a una descarada burla de sus ilusiones juveniles.

La Teosofía en Centro y Sur de América[editar]

En Centroamérica y Sudamérica, el movimiento teosófico vivió una época de esplendor en la primera mitad del siglo XX, donde diversos intelectuales y artistas se identificaron con las enseñanzas de Helena Blavatsky. Las principales personalidades influidas por las doctrina de la Teosofía en estas dos regiones de América fueron: Eunice Odio, Leopoldo Lugones, Augusto Sandino, Joaquín Torres García, Rubén Darío, Gabriela Mistral, José Ingenieros, José Martí, Amado Nervo, Alberto Masferrer, Salarrué, Roberto Brenes Mesén, Maximiliano Hernández Martínez, César Dávila Andrade, entre otros.

México[editar]

La teosofía en México apareció en el año de 1906 y se conformó un centro de estudios, culminando con la fundación de la Logia Aura, siendo esta la Logia madre y veterana de la Sección Mexicana, se dependía de la Sección Cubana. Transcurrían los años de 1908 y 1909, años en los que vino a México un teosófo eminente cuya actitud y labor extraordinarias contribuyeron mucho al conocimiento y difusión de la teosofía en el país; fue don Emilio Calvariac, francés de origen y acaudalado hombre de negocios que por tener importantes intereses en México, viajaba constantemente. Era una persona sumamente sencilla y culta que se había educado e instruido en las mejores escuelas y universidades de su patria, y era además muy versado en teosofía. Le distinguía un marcado espíritu de servicio; cada vez que llegaba procedente de su país traía consigo un voluminoso bagaje de libros sobre literatura teosófica que distribuía gratuitamente a las personas que entraban en contacto con él, fueran conocidas o extrañas.

La llamada Decena Trágica iniciada el 9 de febrero de 1913, hizo que muchos de los habitantes de la Ciudad de México permanecieran dentro de sus hogares hasta principios de 1914. Al no poderse seguir reuniendo, algunos de los teósofos, se trasladaron al puerto de Veracruz en 1915, encontrándose ahí con personas que se reunían a estudiar y comentar sobre teosófia, por tal motivo la Logia Aura fue trasladada a dicho puerto con el beneplácito de las personas que ahí se reunían; contando con numerosos miembros se procedió a formar otra logia, llevando el nombre de Apolonio de Tiana. Una vez cumplidos los requisitos correpondientes se procedió a remitir toda la documentación a la Secretaría General de la Sección Cubana de la cual dependían las ramas de nuestro país. Así quedó constituida dicha rama en el año de 1915.

Habiéndose restaurado la calma en la Ciudad de México, los miembros que habían emigrado al puerto de Veracruz, regresan a su ciudad natal y a reintegrarse a la rama Aura. Con el tiempo se fundan las ramas Mercurio y Teocitlali. En ese período se constituyeron en Mérida (Yucatán) las ramas Mayab y Zamná. En la ciudad de México siendo muy numerosa la concurrencia a conferencias que disertaban personas cultas y talentosas, se forma la rama Sirio. Contando ya con siete ramas, que es el número requerido para solicitar patente constitutiva de la Sección, miembros relevantes y arduos trabajadores, procedieron a realizar las gestiones respectivas para cumplir con todas las formalidades y trámites reglamentarios; todo esto por conducto de la Sección Cubana, y una vez obtenida la venia de la Sede Mundial de la Sociedad Teosófica en Adyar, India (ahora Chennai), el 12 de noviembre de 1919 se declaró constituida la “Sección Mexicana de la Sociedad Teosófica”, siendo su primer Secretario General el licenciado Agustín Garza Galindo, respaldado por un grupo entusista y desinteresado de servidores. Así continuaron surgiendo ramas en diferentes partes del país. Se establecieron relaciones cordiales y fraternas tanto con la sede internacional como con las ramas del país. Más tarde el señor Adolfo de la Peña Gil, se hace cargo de la Secretaría General, efectuando una ardua labor no menor que los anteriores miembros habían llevado a cabo. En el lapso de 1920 a 1950, se contó con las honrosas visitas de personalidades prominentes como los señores C. Jinarajadasa, Jiddu Krishnamurti, Nilakanta Sri Ram, John Coats y la actual presidente Internacional, señora Radha Burnier.

El 22 de mayo del año de 1953 queda constituida en la ciudad de Puebla la rama Alfa, siendo sus fundadores el general Rafael Cancino Palacios, Refugio Zamora de Cancino, Antonieta Fortul de García, Domingo García, Aurelio Samaniego, Ramón Pujol, Jorge Murad, doctor Felipe Murad y Murad, siendo éste último, la única persona que actualmente vive y que funge como miembro vitalicio. Aunados a la rama Alfa, ha surgido la rama Helena Petrovna Blavatsky. Se ha contado con el apoyo de los dirigentes de la Casa de Cultura en Puebla a través de 20 años para la exposición de temas relacionados tanto en el aspecto científico, filosófico y religioso.

La sede nacional de la Sociedad Teosófica en México se encuentra en la ciudad de México y recientemente acaban de abrir su portal oficial. (2009)

Detractores[editar]

El movimiento de Blavatsky tuvo un firme detractor en el tradicionalista René Guénon, quien dedicó al mismo una obra monográfica: El Teosofismo, historia de una pseudoreligión (1921).

A finales del siglo pasado, Peter Washington abordó el teosofismo desde una óptica agnóstica en su libro El mandril de Madame Blavatsky (1995).

No obstante, algunas de las fuentes acusatorias de Washington como el informe Hodgson de la SPR (1885) fueron refutadas por la misma institución que las formuló a fines del siglo XIX, la Sociedad para las Investigaciones Psíquicas (SPR). En 1986 el investigador de la SPR Vernon Harrison publicó una investigación titulada "H.P. Blavatsky y la SPR: Un examen del informe de Hodgson de 1885", donde analizaba las incongruencias y la falta de seriedad del estudio de Hodgson publicado un siglo antes. A raíz de esto, la SPR se retractó públicamente del informe de 1885.

Véase también[editar]

Notas[editar]

Enlaces externos[editar]