Matanza en la embajada española de Guatemala

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Quema de la Embajada de España en Guatemala
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Un documental fílmico se encuentra en Ni uno vivo: Tragedia en la Embajada de España en Guatemala
Suceso Matanza de la embajada española en Guatemala
Lugar Ciudad de Guatemala, Flag of Guatemala.svg Guatemala
Fecha 31 de enero de 1980
Participantes
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La matanza de la embajada española en Guatemala remite al suceso del incendio y masacre que se produjo en dicho país centroamericano el jueves 31 de enero de 1980.

Motivaciones[editar]

Franja Transversal del Norte[editar]

La Franja Transversal del Norte fue creada oficialmente durante el gobierno del general Carlos Arana Osorio en 1970, mediante el Decreto 60-70 en el Congreso de la República, para el establecimiento de desarrollo agrario.[1] Al principio tenía un gran potential agropecuaria y para la explotación de maderas preciosas, pero luego a partir de 1974, se empezó a explotar petróleo comercialmente en las cercanías de la FTN a raíz de los descubrimientos realizados por las petroleras Basic Resources y Shennadoah Oil, que operaban conjuntamente en el campo petrolero de Rubelsanto, Alta Verapaz. En 1976, cuando Laugerud García llegó a visitar la cooperativa Mayalán en el sector de Ixcán, Quiché, en la Franja Transversal del Norte el cual se había formado apenas diez 12 años antes, dijo: «Mayalán está asentada en la cima del oro», dejando entrever que la Franja Transversal del Norte ya no sería dedicada a la agricultura ni al movimiento cooperativista, sino que sería utilizada por objetivos estratégicos de explotación de recursos naturales.[2] . Tras esa visita presidencial, las compañías petroleras Basic Resources y Shenandoah Oil realizaron exploraciones en tierras de Xalbal, muy cerca de Mayalán en el Ixcán, donde perforaron el pozo «San Lucas» con resultados infructuosos. Esas exploraciones, que abrieron el camino para futuros experimentos petroleros en Ixcán, y el resto de la FTN, también fueron el principal motivo para la construcción de la carretera de terracería que recorre la Franja. Shennadoah Oil, el Instituto Nacional de Transformación Agraria (INTA) y el Batallón de Ingenieros del Ejército se coordinaron para construir ese corredor entre 1975 y 1979, lo que a la postre permitió que políticos, militares y empresarios poderosos de la época se adueñaran de muchas de las tierras donde la riqueza maderera y el potencial petrolero yacían.[3] .

Movilización campesina[editar]

Mapa de la Franja Transversal del Norte, en donde están localizados Chajul, Uspantán y el triágulo ixil. En esa área se encontró petróleo en la década de 1970.[4]

Un grupo de indígenas, secundado por el Comité de Unidad Campesina, la Coordinadora de Pobladores, obreros, cristianos y estudiantes de secundaria y universitarios, miembros del Frente Estudiantil Robin García,[Nota 3] con el fin de llamar la atención al mundo sobre las deficientes condiciones de trabajo en el área rural de El Quiché y los abusos que cometía el ejército guatemalteco del gobierno del presidente general Fernando Romeo Lucas García[Nota 4] para imponer dichas condiciones. En especial, la represión contra la población civil, estuviese ésta adherida o no a los grupos insurrectos en el área. Es importante destacar que el propio general Lucas García tenía intereses económicos muy fuertes en la región de la Franja Transversal del Norte, pues poseía terrenos en Fray Bartolomé de las Casas y era socio de la Shenandoah Oil, compañía que estaba explorando petróleo en Ixcán.[4]

El hecho[editar]

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Documental fílmico Ni uno vivo
Guatemala 31 de enero de 1980:

Secciones Descripción
Ni uno vivo: Tragedia en la Embajada de España en Guatemala Documental sobre los hechos acontecidos el 31 de enero de 1980 en la Embajada de España en Guatemala. Presenta entrevistas con los principales participantes, entre sobrevivientes y periodistas que cubrieron los hechos.

De acuerdo con datos históricos, cerca del mediodía del jueves 31 de enero se reunían en la sede diplomática española el exvicepresidente de Guatemala, Eduardo Cáceres Lehnhoff, el excanciller y miembro de la Corte Internacional de Justicia de La Haya Adolfo Molina Orantes y el jurista Mario Aguirre Godoy con el embajador de ese entonces, Máximo Cajal López. Los exfuncionarios y el jurista guatemaltecos visitaban al embajador por una celebración próxima del Instituto de Cultura Hispánica, cuando irrumpieron aproximadamente 30 campesinos de El Quiché acompañados de líderes universitarios y guerrilleros, quienes anunciaron que ocuparían la sede diplomática, para solicitar la intervención de la misma en los sucesos que estaban ocurriendo del noroccidente del país.[5] De acuerdo a las versiones del gobierno guatemalteco de entonces, el embajador Cajal habría convocado a la reunión con los prestigiosos profesionales guatmaltecos para aprovechar su presencia en la embajada al momento de que el grupo campesino ocupara las instalaciones, confiando en que las autoridades respetarían el derecho internacional y la integridad de la sede diplomática.[6]

Al presentarse las fuerzas de seguridad, rápidamente irrumpieron en las instalaciones, forzando a los ocupantes y a los rehenes a refugiarse en una habitación que se encontraba en el segundo nivel del edificio que ocupaba entonces la embajada española. Tras un intenso asedio, se inició el incendio. El origen del incendio es también discutido: por un lado, los representantes de la izquierda guatemalteca indican que las llamas fueron provocadas por lanzallamas y por el uso de fósforo blanco, mientras que el gobierno guatemalteco enfatizó que los ocupantes de la embajada se inmolaron con las bombas molotov que llevaban al momento de ocupar las instalaciones.[Nota 5]

Luego saldrían en la prensa española fotografías de un policía con lanzallamas,[7] además de las pruebas testimoniales y periciales que confirmarían que varias víctimas habían sido baleadas; incluso, según la testigo presencial Odette Arzú, adscrita a la Cruz Roja Guatemalteca, la mayoría de las víctimas estaban quemadas sospechosamente sólo de la cintura hacia arriba.[8]

Lo que sí no se discute por ninguna de las partes, es que a los cuerpos de socorro no se les permitió la entrada para sofocar el incendio, hasta que éste prácticamente se consumió por sí solo.[8]

Investigaciones[editar]

Plaza de Héroes y Mártires en la Universidad de San Carlos, donde se encuentra la tumba de Gregorio Yujá

Existen varias versiones de las causas del hecho:

  1. Versión de la URNG: Durante los siguientes años, sucesivas comisiones de investigación llegaron a la conclusión, aceptada por el gobierno guatemalteco en 1984, de que las víctimas habían muerto por quemaduras producidas por granadas de fósforo blanco, asumiendo que la Policía Nacional de Guatemala era la responsable de lo acaecido y exonerando completamente a los ocupantes de cualquier responsabilidad en el trágico desenlace.[Nota 6] [9]
  2. Versión del gobierno guatemalteco de entonces: La toma de la embajada de España fue planificada por el embajador Cajal quien pensaba utilizar a sus invitados como rehenes, dado el considerable prestigio que éstos tenían en los círculos oficiales e intelectuales guatemaltecos de la época. Por ejemplo, Adolfo Molina Orantes había sido canciller en dos ocasiones y era un jurisconsulto respetado en el mundo entero tras su brillante actuación en el Caso Nottebohm ante la Corte Internacional de La Haya. Asimismo, no se trató de una toma pacífica por campesinos porque los asaltantes eran liderados por guerrilleros que llevaban bombas molotov y armas. Estas armas fueron usadas para retener por la fuerza a los rehenes, según demostraron las autopsias que se efectuaron. Además las bombas estallaron desde dentro, quemando a todos, cuando la policía imprudentemente, ingresó a las instalaciones de la embajada.[10] [11] . Algunos medios españoles concordaron con esta versión.[10]
  3. Postura del gobierno guatemalteco tras el retorno a la democracia: con la llegada al poder de gobiernos elegidos democráticamente, la postura del gobierno guatemalteco ha cambiado. Así, cuando el entonces ministro de Relaciones Exteriores del presidente Álvaro Arzú, Eduardo Stein[Nota 7] visitó oficialmente España en marzo de 1996, pidió «públicas excusas» al gobierno y pueblo español por la «vergonzante actuación» de fuerzas armadas guatemaltecas en el asalto a la Embajada de España que constituyó «no sólo una violación del derecho internacional sino uno de los episodios más negros de la Historia guatemalteca». Stein confesó «sentir vergüenza» personal por actuación tan brutal y la insidiosa y falsa campaña contra el embajador Cajal.[12]
  4. Versión del Licenciado Adolfo Molina Sierra, hijo de una de las víctimas y testigo presencial de los hechos del 31 de enero de 1980:
«Mi padre llegó con su chofer a la Embajada de España, a las 11:00 am a una reunión con el embajador Cajal, el licenciado Eduardo Cáceres Lehnhoff y el licenciado Mario Aguirre Godoy. El licenciado Mario Aguirre Godoy había sugerido pedir la colaboración del embajador español para el próximo Congreso Iberoamericano de Derecho Procesal, a llevarse a cabo en Guatemala.»
«A las 11:30 am, el chofer de mi padre observó que la Embajada de España era invadida por un grupo sospechoso de manifestantes con pancartas y mochilas. Después ingresar, el personal de la Embajada cerró las puertas. Inmediatamente, el chofer llamó por teléfono a mi casa y le informó a mi familia. Me dirijí personalmente a la Embajada para averiguar lo que sucedía, mientras mi esposa Emilia de Molina, llamaba al Ministro de Gobernación Donaldo Alvarez Ruiz, para pedirle ayuda, ya que el ministro conocía a mi padre y se creyó que podía auxiliar en algo; pero el ministro no contestó las llamadas.»
«Al llegar su hijo a las 12:00 horas a la Embajada, la policía ya se encontraba en la calle rodeando la Embajada. Ya habían unas mantas sobre las ventanas que decían Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) y Comité de Unidad Campesina (CUC). Tambíen se encontraban muchas personas particulares viendo lo que sucedía. El Embajador tenía un megáfono en la mano y con él pedía la colaboración de la policía para mantener el control de la situación. Mi padre, que había sido tomado como rehén, fue forzado a pedir ayuda por el megáfono, para que la policía colaborara y así evitar cualquier desgracia. Los ocupantes se encontraban por toda la casa. Había un carro de la Cruz Roja aparcado al lado de la Embajada. Empezaron a llegar más policías y judiciales, y se empezaron a subir al techo por las paredes. Mario Aguirre Godoy logró salirse de la Embajada y fue escoltado a su casa.»
«A eso de las 14:00 empezó el movimiento más intenso de la policía; dijeron que iban a entrar. Yo le pedí al jefe de la Policía Nacional que esperara diez minutos más, que iría a llamar otra vez por teléfono al Ministro de Gobernación Donaldo Alvarez Ruiz. Cuando regresé, la policía ya había ingresado al primer piso de la Embajada. Los ocupantes se atrincheraron en el segundo piso, en el despacho del Embajador y cerraron la puerta y las ventanas. No se oía nada. La policía subió al segundo piso. Se oyeron dos disparos que salieron por las ventanas del despacho hacia la calle. Tras de eso, se escuchó desde dentro un sonido apagado, como cuando se enciende una estufa de gas o como cuando a la gasolina se le prende fuego, y entonces salió el humo negro del despacho hacia la calle y empezaron los disparos y los gritos. Corrí, agarré la manguera del jardín y trepé al balcón; quería apagar el fuego, ayudar a mi padre, ayudar a todos. Había mucho humo, poco fuego pero los alaridos eran interminables. Una indígena puso su cara y sus manos en los barrotes y allí murió, enfrente de mí, sin que pudiera hacer nada por ella. El fuego vino de adentro, del despacho del Embajador, pero él se salvó. El Embajador Cajal salió vivo, todos los demás murieron. Los rehenes fueron sacrificados por los guerrilleros más radicales que juraron que nadie saldría vivo ayudados por el Embajador Cajal.»[13]

El resultado[editar]

Edificio de la Rectoría de la Universidad de San Carlos, frente al cual fue abandonado el cuerpo sin vida de Gregorio Yujá Xona.
Esquela de Roberto Mertins.

El resultado fue el asesinato de 37 personas (dos más en días siguientes) y la ruptura de relaciones diplomáticas entre España y Guatemala que no se volverían a normalizar hasta el 22 de septiembre de 1984 con un tratado firmado en Bogotá, (Colombia). Tan sólo tres personas lograron sobrevivir a la matanza, el embajador Máximo Cajal López, el abogado Mario Aguirre Godoy y el campesino manifestante Gregorio Yujá Xona, quien logró salvarse cobijándose bajo los cadáveres calcinados de sus compañeros. Posteriormente, esa noche fue secuestrado del hospital donde estaba internado y asesinado Gregorio Yujá Xona, y su cadáver, arrojado frente a la Rectoría de la Universidad de San Carlos, y tenía un cartel colgado del cuello con la frase «Cajal, comunista, te ocurrirá lo mismo». El embajador Cajal también fue perseguido esa noche y tras escapar del hospital privado en que se encontraba, pidió refugio en la casa de habitación del embajador de Estados Unidos, en donde se sufrió un atentado al ser disparados balazos contra el inmueble. Finalmente, el día del entierro de las víctimas fueron asesinados Gustavo Adolfo Hernández y Jesús España.

El gobierno español evacuó al Embajador Máximo Cajal, con la asistencia del cuerpo diplomático en Guatemala y rompió relaciones diplomáticas con el país centroamericano. Unos meses después fue asesinado de 55 disparos Roberto Mertins Murúa, profesor en la Universidad Rafael Landívar y director del Instituto Guatemalteco de Cultura Hispánica - CCE/G,[14] -actual Centro Cultural de España en Guatemala-, que había criticado en Televisión Española la actuación de las autoridades militares en el asalto a la embajada.

Fue el punto de partida de las grandes masacres de los años ochenta: tras la victoria sandinista en Nicaragua en 1979 y el inicio de la presidencia de Ronald Reagan en los Estados Unidos en enero de 1981, se recrudecieron las posiciones de los bandos en conflicto durante la Guerra Civil de Guatemala y entre 1980 y 1983 militares y paramilitares por un lado y grupos guerrilleros izquierdistas por el otro, masacraron a una gran cantidad de personas,[15] especialmente en las áreas de la Franja Transversal del Norte y del departamento de Petén en donde empresas como la Basic Resources habían encontrado petróleo.[16] [17]

Algunos nombres de los que perecieron son:

Las otras víctimas mortales en la embajada fueron:[19]

Nombre Agrupación Lugar de origen
María Ramírez Anay Campesinos ixiles y k'iche's Chajul
María Ramírez Anay (hermana de la anterior) Campesinos ixiles y k'iche's Chajul
Gaspar Viví Campesinos ixiles y k'iche's Chajul
Mateo Sic Chen Campesinos ixiles y k'iche's Chimel, Uspantán
Regina Pol Juy Campesinos ixiles y k'iche's Chimel, Uspantán
Juan Tomás Lux Campesinos ixiles y k'iche's Chimel, Uspantán
María Pinula Lux Campesinos ixiles y k'iche's Chimel, Uspantán
Juan Us Chic Campesinos ixiles y k'iche's Chimel, Uspantán
Vicente Menchú[Nota 8] Campesinos ixiles y k'iche's Chimel, Uspantán
Gabina Morán Chupé Campesinos ixiles y k'iche's San Pablo El Baldío, Uspantán
José Angel Xoná Gómez Campesinos ixiles y k'iche's San Pablo El Baldío, Uspantán
Mateo Sis Campesinos ixiles y k'iche's San Pablo El Baldío, Uspantán
Gregorio Yujá Xoná Campesinos ixiles y k'iche's San Pablo El Baldío, Uspantán
Juan Chic Hernández Campesinos ixiles y k'iche's Macalajau, Uspantán
Juan López Yac Campesinos ixiles y k'iche's Macalajau, Uspantán
Francisco Tum Castro Campesinos ixiles y k'iche's Los Plátanos, Uspantán
Mateo López Calvo Miembros del Comité de Unidad Campesina (CUC) Santa Cruz del Quiché
Juan José Yos Miembros del Comité de Unidad Campesina (CUC) Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla
Salomón Tabico Zapeta Miembros del Comité de Unidad Campesina (CUC) Santa Cruz del Quiché
Francisco Chen Tecú Miembros del Comité de Unidad Campesina (CUC) Rabinal, Baja Verapaz
Luis Antonio Ramírez Paz Estudiantes de la Universidad de San Carlos,
miembros del Frente Estudiantil Robin García (FERG)
Guatemala
Edgar Rodolfo Negreros Straube Estudiantes de la Universidad de San Carlos,
miembros del Frente Estudiantil Robin García (FERG)
Guatemala
Leopoldo Pineda Estudiantes de la Universidad de San Carlos,
miembros del Frente Estudiantil Robin García (FERG)
Guatemala
Sonia Magalí Welches Hernández Estudiantes de la Universidad de San Carlos,
miembros del Frente Estudiantil Robin García (FERG)
Guatemala
Trinidad Gómez Hernández No disponible No disponible
Felipe Antonio García Rac Obreros No disponible
Luis Felipe Sáenz Martínez Funcionarios y empleados de la Embajada de España España
María Teresa Villa de Santa Fe Funcionarios y empleados de la Embajada de España España
Jaime Ruiz del Árbol Funcionarios y empleados de la Embajada de España España
Nora Mena Aceituno Funcionarios y empleados de la Embajada de España Guatemala
Lucrecia de Avilés Funcionarios y empleados de la Embajada de España Guatemala
Miriam Rodríguez Funcionarios y empleados de la Embajada de España Guatemala
Lucrecia Anleu Funcionarios y empleados de la Embajada de España Guatemala
Mary de Barillas Funcionarios y empleados de la Embajada de España Guatemala

Reflexiones[editar]

En 2005, en el periódico español El País fue publicada una reflexión que hizo el entonces exembajador Cajal:[20] «Es hora también de reflexionar. Sobre unos acontecimientos que sacudieron Latinoamérica, de Tierra del Fuego a El Quiché, ante la pasividad cuando no complicidad del mundo occidental. Eran los años de la guerra fría, de la amenaza marxista, del espectro del castrismo. De los Videla, Pinochet, Bordaberry, Trujillo, Somoza, Lucas y Ríos Montt. De los Montoneros, los Tupamaros, del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional, de los Sandinistas, del Ejército Guerrillero de los Pobres y del ORPA. De la contrainsurgencia y de la Escuela de las Américas. Eran años de una represión salvaje, sin cuartel y sin piedad. Años en los que valía todo. Como arrojar a las víctimas desde aviones o helicópteros al Atlántico, al Pacífico o al volcán Pacaya en Guatemala. Y tildar de comunista o de subversivo a quien se quería eliminar físicamente, destruirlo moralmente o desacreditarlo profesionalmente. Afortunadamente, hoy en día es inconcebible imaginar tanta pesadilla. Como la posibilidad de seguir, en directo, desde la calle, por la radio o en televisión, el asalto a una embajada por las fuerzas de seguridad del país ante el que está acreditada, desoyendo sus más altos dirigentes las reiteradas peticiones del embajador y de su ministro de Asuntos Exteriores para que la policía levante el cerco de la representación diplomática. También es impensable asistir a la llegada vergonzante a España, hurtado al contacto con la prensa, de ese mismo embajador, vivo aunque herido, único testigo de cargo de aquella matanza. Como si el hecho de haber sobrevivido a la matanza incomodara al Gobierno de turno. Pero entonces todo era posible. También aquí lo era, cuando apenas habían transcurrido cuatro años desde la muerte en la cama de Francisco Franco y faltaban poco más de doce meses para el golpe de Tejero.»[20]

Juicio[editar]

El 1 de octubre de 2014 en la ciudad de Guatemala, en el Tribunal Primero B de Mayor Riesgo inició el juicio contra el exjefe de la extinta Policía Nacional, Pedro García Arredondo, por la muerte de 37 personas, como resultado del incendio de la embajada de España en 1980. La Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, quien perdió a su padre en este hecho testificó en el proceso, en el que, además, participa como querellante.

«Aunque España no es parte querellante en el juicio, el Gobierno y el pueblo español tienen natural interés en el mismo. Estamos satisfechos por cuanto la justicia guatemalteca esté finalmente investigando aquellos hechos y pueda emitirse el fallo que corresponda.»

«La violenta actuación de las fuerzas de seguridad creó un escenario sin salida que provocó la muerte de 37 personas, guatemaltecos y españoles, incluyendo siete empleados y funcionarios de la Embajada. La Comisión para el Esclarecimiento Histórico de las Naciones Unidas, conocida como “Comisión de la Verdad”, fue categórica al expresar su convicción de que “agentes del Estado atentaron contra el derecho de vida de las personas que estaban dentro de la Embajada de España” y que “las más altas autoridades del Gobierno de Guatemala de la época fueron los responsables intelectuales”.»

«D. Máximo Cajal López, entonces embajador de España, salvó la vida milagrosamente, logrando escapar malherido de las llamas. Cajal falleció en abril pasado, tras una larga y fértil carrera diplomática que también le llevó a ocupar las jefaturas de misión en la OTAN, Suecia y Francia. En el Ministerio de Asuntos Exteriores tuvo puestos de alta responsabilidad como subsecretario, director general de la Oficina de Información Diplomática y secretario general de Política Exterior.

Colaboró con la justicia guatemalteca con la esperanza de que, aunque fuera tarde, aquella llegara. En sus últimos meses de vida, pese al trauma por aquella aterradora experiencia, siguió en la distancia las vicisitudes previas a la apertura del juicio por la quema de la Embajada.

Algunas consideraciones que se siguen haciendo sobre Cajal y su papel en aquella crisis se han transformado en acusaciones irracionales. Son calumnias que parecieran dirigirse, 34 años después, a insistir en atribuir al embajador responsabilidades, cuando fue una víctima más.

Máximo Cajal fue un diplomático notable al que sus compañeros de cierta antigüedad recordamos con gran estima profesional y afecto. Fue un hombre recto y de grandes cualidades. En suma, un embajador de España que merece ser recordado con respeto en el momento en el que la justicia guatemalteca juzga serenamente aquellos hechos que tanto le marcaron.»

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. «Franja Transversal del Norte». Wikiguate. Consultado el 30 de octubre de 2014.
  2. Solano, 2012, p. 18.
  3. Solano, 2012, p. 19.
  4. a b Solano, 2012, p. 10-29.
  5. «Un aniversario más de la quema de la Embajada de España, aún en la impunidad». Diario La Hora. Consultado el 27 de enero de 2007.
  6. Sabino, 2008, p. 85.
  7. «Imagen de policía con lanzallamas durante la toma de la embajada de España». De Guate. Consultado el 14 de octubre de 2014.
  8. a b «www.youtube.com Ni uno vivo. Tragedia en la Embajada de España en Guatemala». YouTube. Consultado el 20 de septiembre de 2014.
  9. «Una crónica impactante en el aniversario de la quema de la Embajada de España tras 33 años de impunidad». Diario La Hora. Archivado desde el original el 7 de diciembre de 2013. Consultado el 8 de octubre de 2013.
  10. a b «Acusan al exembajador en Guatemala de idear el asalto a la sede diplomática en 1980». La voz de Galicia (Galicia). 15 de diciembre de 2004. http://www.lavozdegalicia.es/hemeroteca/2004/12/15/3296618.shtml. Consultado el 13 de octubre de 2014. 
  11. Sabino, 2008, p. 92.
  12. «La verdad y la justicia no se discuten, se prueban». Guatemala: elPeriódico (14 de noviembre de 2014). Consultado el 2 de diciembre de 2014.
  13. Información proporcionada por la familia Molina.
  14. Castrillón, Jorge. «Le acribillaron por ser culpable de leer libros y no callarse delante de atrocidades del calibre como la anteriormente mencionada». Esta semana en el CCE/G. (Centro Cultural de España en Guatemala). 
  15. Comisión para el Esclarecimiento Histórico: Agudización, 1999, p. 1.
  16. Solano, 2012, p. 3-29.
  17. Collectif, 2011, p. 8-9.
  18. «Era la primera misión extranjera de Ruiz del Arbol». El País, Internacional (1ro. de febrero de 1980).
  19. Associació de Amistat amb el Poble de Guatemala, 2005, p. 33.
  20. a b «La masacre en la embajada de España». EL PAÍS, España. Opinión (29 de enero de 2005). Consultado el 21 de julio de 2014.
  21. Lejarreta, Manuel María (23 de noviembre de 2014). «Pluma invitada: El embajador Cajal y el juicio por la quema de la Embajada». Prensa Libre. http://www.prensalibre.com/opinion/El-embajador-Cajal-y-el-juicio-por-la-quema-de-la-Embajada_0_1253874793.html. Consultado el 30 de noviembre de 2014. 

Bibliografía[editar]

Notas[editar]

  1. Exvicepresidente de Guatemala
  2. Excanciller de Guatemala
  3. Organizaciones sociales que con nexos con el Ejército Guerrillero de los Pobres, que actuaba en la región de la Franja Transversal del Norte, específicamente en Huehuetenango e Ixcán, que era donde había reservas de petróleo
  4. Quien ostentó la presidencia de ese país centroamericano del 1.º de julio de 1978 al 23 de marzo de 1982
  5. Existen tomas de televisión en donde se observa a agentes de las fuerzas de seguridad arrojando un paquete dentro del cuarto en llamas, pero no se puede determinar si era un artículo incendiario. Asimismo, existen tomas de un policía portanto un lanzallamas, pero tampoco hay evidencia de que le mismo fue utilizado durante la ocupación.
  6. «www.youtube.com Ni uno vivo. Tragedia en la Embajada de España en Guatemala». YouTube. Consultado el 20 de septiembre de 2014. «Evidencia del uso de aparatos que podrían ser explosivos puede verse en este video».
  7. Quien había formado parte de la izquierda guatemalteca en los años en que ocurrieron los hechos.
  8. Padre de la futura Premio Núbel de la Paz, Rigoberta Menchú