Matanza en la embajada española de Guatemala

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Quema de la Embajada de España en Guatemala
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Un documental fílmico se encuentra en Ni uno vivo: Tragedia en la Embajada de España en Guatemala
Suceso Matanza de la embajada española en Guatemala
Lugar Ciudad de Guatemala, Flag of Guatemala.svg Guatemala
Fecha 31 de enero de 1980
Participantes
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La matanza de la embajada española en Guatemala es un incidente ocurrido en ese país centroamericano el jueves 31 de enero de 1980, cuando la embajada mencionada fue incendiada y, producto de ello, murieron 37 personas.

Motivaciones[editar]

Franja Transversal del Norte[editar]

La Franja Transversal del Norte (FTN) fue creada oficialmente durante el gobierno del general Carlos Arana Osorio en 1970, mediante el decreto 60-70 del Congreso de la República, para impulsar el desarrollo agrario de la zona.[1] Se reconocía que la región tenía un gran potencial agropecuario y era idónea para la explotación de maderas preciosas. Sin embargo, en 1974 se empezó a explotar petróleo comercialmente en las cercanías de la FTN a raíz de los descubrimientos realizados por las petroleras Basic Resources y Shenandoah Oil, que operaban conjuntamente en el campo petrolero de Rubelsanto, Alta Verapaz. En 1976, cuando el presidente Laugerud García llegó a visitar la cooperativa Mayalán en el sector de Ixcán, Quiché, en la FTN, este dijo: «Mayalán está asentada en la cima del oro». Con estas palabras dejó entrever que aquella región ya no sería dedicada a la agricultura ni al movimiento cooperativista, sino a la explotación estratégica de recursos naturales.[2] Tras esa visita presidencial, las compañías petroleras extranjeras mencionadas realizaron exploraciones en Xalbal, muy cerca de Mayalán, en el Ixcán, donde perforaron el pozo San Lucas, pero los resultados fueron infructuosos. Esas exploraciones, que abrieron el camino para futuros experimentos petroleros en Ixcán y en el resto de la FTN, también fueron el principal motivo para la construcción de la carretera de terracería que atraviesa la región. Shenandoah Oil, el Instituto Nacional de Transformación Agraria (INTA) y el Batallón de Ingenieros del Ejército se coordinaron para construir ese corredor entre 1975 y 1979, lo que a la postre permitió que políticos, militares y empresarios poderosos de la época se adueñaran de muchas de las tierras de la zona, de gran riqueza maderera y potencial petrolero.[3]

Movilización campesina[editar]

Mapa de la Franja Transversal del Norte, donde se localizan municipios y regiones como Chajul, Uspantán y el triágulo ixil. En esta área se encontró petróleo en la década de 1970.[4]

Un grupo de indígenas secundado por el Comité de Unidad Campesina (CUC), la Coordinadora de Pobladores, obreros, cristianos, estudiantes de secundaria y miembros del Frente Estudiantil Robin García[Nota 3] se movilizó desde el interior con el fin de llamar la atención del mundo sobre las deficientes condiciones de trabajo en el departamento del Quiché y sobre los abusos que cometía el Ejército durante el gobierno del general Fernando Romeo Lucas García[Nota 4] para imponer dichas condiciones. Se protestaba especialmente por la represión contra la población civil, independientemente de que esta respaldara o no a los grupos insurrectos en el área. El propio general Lucas García tenía intereses económicos muy fuertes en la Franja Transversal del Norte, pues tenía tierras en Fray Bartolomé de las Casas y era socio de la Shenandoah Oil, compañía que estaba explorando petróleo en Ixcán.[4]

El hecho[editar]

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Documental fílmico Ni uno vivo
Guatemala 31 de enero de 1980:

Secciones Descripción
Ni uno vivo: Tragedia en la Embajada de España en Guatemala Documental sobre los hechos acontecidos el 31 de enero de 1980 en la Embajada de España en Guatemala. Presenta entrevistas con los principales participantes, entre sobrevivientes y periodistas que cubrieron los hechos.

De acuerdo con datos históricos, cerca del mediodía del jueves 31 de enero se reunieron en la sede diplomática española el exvicepresidente de Guatemala Eduardo Cáceres Lehnhoff, el excanciller y miembro de la Corte Internacional de Justicia de La Haya Adolfo Molina Orantes y el jurista Mario Aguirre Godoy con el embajador español de ese entonces, Máximo Cajal López. Los exfuncionarios y el jurista visitaban al embajador en el marco de una celebración próxima del Instituto de Cultura Hispánica, cuando irrumpieron aproximadamente 30 campesinos del Quiché acompañados de líderes universitarios y guerrilleros, quienes anunciaron que ocuparían la sede diplomática para solicitar la intervención de esta en los sucesos que ocurrían en el noroccidente del país.[5] Según el gobierno guatemalteco de entonces, el embajador Cajal habría convocado la reunión con los guatemaltecos para aprovechar su presencia en la embajada al momento de que el grupo campesino ocupara las instalaciones, de manera que las autoridades respetarían el derecho internacional y la integridad de la sede diplomática.[6]

Las fuerzas de seguridad se presentaron y rápidamente irrumpieron en las instalaciones. Forzaron a los ocupantes y a los rehenes a refugiarse en una habitación que se encontraba en el segundo nivel del edificio ocupado entonces por la embajada española. Tras un intenso asedio se inició el incendio. El origen de este es fuente de discusiones: por un lado, los representantes de la izquierda guatemalteca indican que fue provocado por lanzallamas y por el uso de fósforo blanco, mientras que el gobierno guatemalteco de entonces enfatizó que los ocupantes de la embajada se inmolaron con las bombas molotov que llevaban.[Nota 5]

La prensa española publicó fotografías de un policía con un lanzallamas,[7] además de las pruebas testimoniales y periciales que confirmarían que varias víctimas habían sido baleadas. Incluso, según la testigo presencial Odette Arzú, adscrita a la Cruz Roja Guatemalteca, la mayoría de las víctimas estaban quemadas sospechosamente solo de la cintura hacia arriba.[8]

Sin embargo, todas las versiones concuerdan en que los cuerpos de socorro tuvieron vedado el ingreso al edificio para sofocar el incendio hasta que este prácticamente se apagó por sí solo.[8]

Investigaciones[editar]

Plaza de Héroes y Mártires en la Universidad de San Carlos, donde se encuentra la tumba de Gregorio Yujá

Existen varias versiones de las causas del hecho:

  1. Versión de la URNG. Durante los siguientes años, sucesivas comisiones de investigación llegaron a la conclusión, aceptada por el Gobierno de Guatemala en 1984, de que las víctimas habían muerto por quemaduras producidas por granadas de fósforo blanco. Se supuso que la Policía Nacional de Guatemala era la responsable de lo acaecido y se exoneró completamente a los ocupantes de cualquier responsabilidad en el trágico desenlace.[Nota 6] [9]
  2. Versión del gobierno guatemalteco de entonces. La toma de la embajada de España fue planificada por el embajador Cajal quien pensaba utilizar a sus invitados como rehenes, dado el considerable prestigio que éstos tenían en los círculos oficiales e intelectuales guatemaltecos de la época. Por ejemplo, Adolfo Molina Orantes había sido canciller en dos ocasiones y era un jurisconsulto respetado en el mundo entero tras su brillante actuación en el Caso Nottebohm ante la Corte Internacional de La Haya. Asimismo, no se trató de una toma pacífica por campesinos porque los asaltantes eran liderados por guerrilleros que llevaban bombas molotov y armas. Estas armas fueron usadas para retener por la fuerza a los rehenes, según demostraron las autopsias que se efectuaron. Además las bombas estallaron desde dentro, quemando a todos, cuando la policía imprudentemente, ingresó a las instalaciones de la embajada.[10] [11] . Algunos medios españoles concordaron con esta versión.[10]
  3. Postura del gobierno guatemalteco tras el retorno a la democracia. Ya en 1984, en el Comunicado Conjunto[12] del 22 de septiembre previo al reestablecimiento de relaciones diplomáticas, «El Gobierno de Guatemala reconoce que lo sucedido constituyó una violación de los arts. 22 y 29 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de la que ambos países son parte, y por tanto acepta, en relación con España, los efectos y consecuencias jurídicas que de ello pudieran derivarse.» Y con la consolidación de gobiernos elegidos democráticamente, la postura del gobierno guatemalteco se ha fortalecido en ese sentido. Así, cuando el entonces ministro de Relaciones Exteriores del presidente Álvaro Arzú, Eduardo Stein[Nota 7] visitó oficialmente España en marzo de 1996, pidió «públicas excusas» al gobierno y pueblo español por la «vergonzante actuación» de fuerzas armadas guatemaltecas en el asalto a la Embajada de España que constituyó «no sólo una violación del derecho internacional sino uno de los episodios más negros de la Historia guatemalteca». Stein confesó «sentir vergüenza» personal por actuación tan brutal y la insidiosa y falsa campaña contra el embajador Cajal, según reportó en 2014 el entonces embajador de España en Guatemala, Yago Pico de Coaña.[13] Igualmente, el 3 de febrero de 1998 el Congreso de la República acordó por unanimidad «Que en el año de 1980 un grupo de campesinos hizo suyos los sufrimientos, necesidades y peticiones de la inmensa mayoría guatemalteca que se debate entre la pobreza y pobreza extrema, al tomar la Embajada de España con el único fin de que el mundo conociera su situación»[14] .
  4. Versión del Licenciado Adolfo Molina Sierra, hijo de una de las víctimas y testigo presencial de los hechos del 31 de enero de 1980.
«Mi padre llegó con su chofer a la Embajada de España, a las 11:00 am a una reunión con el embajador Cajal, el licenciado Eduardo Cáceres Lehnhoff y el licenciado Mario Aguirre Godoy. El licenciado Mario Aguirre Godoy había sugerido pedir la colaboración del embajador español para el próximo Congreso Iberoamericano de Derecho Procesal, a llevarse a cabo en Guatemala.»
«A las 11:30 am, el chofer de mi padre observó que la Embajada de España era invadida por un grupo sospechoso de manifestantes con pancartas y mochilas. Después ingresar, el personal de la Embajada cerró las puertas. Inmediatamente, el chofer llamó por teléfono a mi casa y le informó a mi familia. Me dirijí personalmente a la Embajada para averiguar lo que sucedía, mientras mi esposa Emilia de Molina, llamaba al Ministro de Gobernación Donaldo Alvarez Ruiz, para pedirle ayuda, ya que el ministro conocía a mi padre y se creyó que podía auxiliar en algo; pero el ministro no contestó las llamadas.»
«Al llegar su hijo a las 12:00 horas a la Embajada, la policía ya se encontraba en la calle rodeando la Embajada. Ya había unas mantas sobre las ventanas que decían Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP) y Comité de Unidad Campesina (CUC). Tambíen se encontraban muchas personas particulares viendo lo que sucedía. El Embajador tenía un megáfono en la mano y con él pedía la colaboración de la policía para mantener el control de la situación. Mi padre, que había sido tomado como rehén, fue forzado a pedir ayuda por el megáfono, para que la policía colaborara y así evitar cualquier desgracia. Los ocupantes se encontraban por toda la casa. Había un carro de la Cruz Roja aparcado al lado de la Embajada. Empezaron a llegar más policías y judiciales, y se empezaron a subir al techo por las paredes. Mario Aguirre Godoy logró salirse de la Embajada y fue escoltado a su casa.»
«A eso de las 14:00 empezó el movimiento más intenso de la policía; dijeron que iban a entrar. Yo le pedí al jefe de la Policía Nacional que esperara diez minutos más, que iría a llamar otra vez por teléfono al Ministro de Gobernación Donaldo Alvarez Ruiz. Cuando regresé, la policía ya había ingresado al primer piso de la Embajada. Los ocupantes se atrincheraron en el segundo piso, en el despacho del Embajador y cerraron la puerta y las ventanas. No se oía nada. La policía subió al segundo piso. Se oyeron dos disparos que salieron por las ventanas del despacho hacia la calle. Tras de eso, se escuchó desde dentro un sonido apagado, como cuando se enciende una estufa de gas o como cuando a la gasolina se le prende fuego, y entonces salió el humo negro del despacho hacia la calle y empezaron los disparos y los gritos. Corrí, agarré la manguera del jardín y trepé al balcón; quería apagar el fuego, ayudar a mi padre, ayudar a todos. Había mucho humo, poco fuego pero los alaridos eran interminables. Una indígena puso su cara y sus manos en los barrotes y allí murió, enfrente de mí, sin que pudiera hacer nada por ella. El fuego vino de adentro, del despacho del Embajador, pero él se salvó. El Embajador Cajal salió vivo, todos los demás murieron. Los rehenes fueron sacrificados por los guerrilleros más radicales que juraron que nadie saldría vivo ayudados por el Embajador Cajal.»[15]

El resultado[editar]

Edificio de la Rectoría de la Universidad de San Carlos, frente al cual fue abandonado el cuerpo sin vida de Gregorio Yujá Xona.
Esquela de Roberto Mertins.

El resultado fue el asesinato de 37 personas (dos más en días siguientes) y la ruptura de relaciones diplomáticas entre España y Guatemala que no se volverían a normalizar hasta el 22 de septiembre de 1984 con un tratado firmado en Bogotá, (Colombia). Tan sólo tres personas lograron sobrevivir a la matanza, el embajador Máximo Cajal López, el abogado Mario Aguirre Godoy y el campesino manifestante Gregorio Yujá Xona, quien logró salvarse cobijándose bajo los cadáveres calcinados de sus compañeros. Posteriormente, esa noche fue secuestrado del hospital donde estaba internado y asesinado Gregorio Yujá Xona, y su cadáver, arrojado frente a la Rectoría de la Universidad de San Carlos, y tenía un cartel colgado del cuello con la frase «Cajal, comunista, te ocurrirá lo mismo». El embajador Cajal también fue perseguido esa noche y tras escapar del hospital privado en que se encontraba, pidió refugio en la casa de habitación del embajador de Estados Unidos, en donde se sufrió un atentado al ser disparados balazos contra el inmueble. Finalmente, el día del entierro de las víctimas fueron asesinados Gustavo Adolfo Hernández y Jesús España.

El gobierno español evacuó al Embajador Máximo Cajal, con la asistencia del cuerpo diplomático en Guatemala y rompió relaciones diplomáticas con el país centroamericano. Unos meses después fue asesinado de 55 disparos Roberto Mertins Murúa, profesor en la Universidad Rafael Landívar y director del Instituto Guatemalteco de Cultura Hispánica - CCE/G,[16] -actual Centro Cultural de España en Guatemala-, que había criticado en Televisión Española la actuación de las autoridades militares en el asalto a la embajada.

Fue el punto de partida de las grandes masacres de los años ochenta: tras la victoria sandinista en Nicaragua en 1979 y el inicio de la presidencia de Ronald Reagan en los Estados Unidos en enero de 1981, se recrudecieron las posiciones de los bandos en conflicto durante la Guerra Civil de Guatemala y entre 1980 y 1983 militares y paramilitares por un lado y grupos guerrilleros izquierdistas por el otro, masacraron a una gran cantidad de personas,[17] especialmente en las áreas de la Franja Transversal del Norte y del departamento de Petén en donde empresas como la Basic Resources habían encontrado petróleo.[18] [19]

Algunos nombres de los que perecieron son:

Las otras víctimas mortales en la embajada fueron:[21]

Nombre Agrupación Lugar de origen
María Ramírez Anay Campesinos ixiles y k'iche's Chajul
María Ramírez Anay (hermana de la anterior) Campesinos ixiles y k'iche's Chajul
Gaspar Viví Campesinos ixiles y k'iche's Chajul
Mateo Sic Chen Campesinos ixiles y k'iche's Chimel, Uspantán
Regina Pol Juy Campesinos ixiles y k'iche's Chimel, Uspantán
Juan Tomás Lux Campesinos ixiles y k'iche's Chimel, Uspantán
María Pinula Lux Campesinos ixiles y k'iche's Chimel, Uspantán
Juan Us Chic Campesinos ixiles y k'iche's Chimel, Uspantán
Vicente Menchú[Nota 8] Campesinos ixiles y k'iche's Chimel, Uspantán
Gabina Morán Chupé Campesinos ixiles y k'iche's San Pablo El Baldío, Uspantán
José Angel Xoná Gómez Campesinos ixiles y k'iche's San Pablo El Baldío, Uspantán
Mateo Sis Campesinos ixiles y k'iche's San Pablo El Baldío, Uspantán
Gregorio Yujá Xoná Campesinos ixiles y k'iche's San Pablo El Baldío, Uspantán
Juan Chic Hernández Campesinos ixiles y k'iche's Macalajau, Uspantán
Juan López Yac Campesinos ixiles y k'iche's Macalajau, Uspantán
Francisco Tum Castro Campesinos ixiles y k'iche's Los Plátanos, Uspantán
Mateo López Calvo Miembros del Comité de Unidad Campesina (CUC) Santa Cruz del Quiché
Juan José Yos Miembros del Comité de Unidad Campesina (CUC) Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla
Salomón Tabico Zapeta Miembros del Comité de Unidad Campesina (CUC) Santa Cruz del Quiché
Francisco Chen Tecú Miembros del Comité de Unidad Campesina (CUC) Rabinal, Baja Verapaz
Luis Antonio Ramírez Paz Estudiantes de la Universidad de San Carlos,
miembros del Frente Estudiantil Robin García (FERG)
Guatemala
Edgar Rodolfo Negreros Straube Estudiantes de la Universidad de San Carlos,
miembros del Frente Estudiantil Robin García (FERG)
Guatemala
Leopoldo Pineda Estudiantes de la Universidad de San Carlos,
miembros del Frente Estudiantil Robin García (FERG)
Guatemala
Sonia Magalí Welches Hernández Estudiantes de la Universidad de San Carlos,
miembros del Frente Estudiantil Robin García (FERG)
Guatemala
Trinidad Gómez Hernández No disponible No disponible
Felipe Antonio García Rac Obreros No disponible
Luis Felipe Sáenz Martínez Funcionarios y empleados de la Embajada de España España
María Teresa Villa de Santa Fe Funcionarios y empleados de la Embajada de España España
Jaime Ruiz del Árbol Funcionarios y empleados de la Embajada de España España
Nora Mena Aceituno Funcionarios y empleados de la Embajada de España Guatemala
Lucrecia de Avilés Funcionarios y empleados de la Embajada de España Guatemala
Miriam Rodríguez Funcionarios y empleados de la Embajada de España Guatemala
Lucrecia Anleu Funcionarios y empleados de la Embajada de España Guatemala
Mary de Barillas Funcionarios y empleados de la Embajada de España Guatemala

Reflexiones[editar]

En 2005, en el periódico español El País fue publicada una reflexión que hizo el entonces exembajador Cajal:[22] «Es hora también de reflexionar. Sobre unos acontecimientos que sacudieron Latinoamérica, de Tierra del Fuego a El Quiché, ante la pasividad cuando no complicidad del mundo occidental. Eran los años de la guerra fría, de la amenaza marxista, del espectro del castrismo. De los Videla, Pinochet, Bordaberry, Trujillo, Somoza, Lucas y Ríos Montt. De los Montoneros, los Tupamaros, del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional, de los Sandinistas, del Ejército Guerrillero de los Pobres y del ORPA. De la contrainsurgencia y de la Escuela de las Américas. Eran años de una represión salvaje, sin cuartel y sin piedad. Años en los que valía todo. Como arrojar a las víctimas desde aviones o helicópteros al Atlántico, al Pacífico o al volcán Pacaya en Guatemala. Y tildar de comunista o de subversivo a quien se quería eliminar físicamente, destruirlo moralmente o desacreditarlo profesionalmente. Afortunadamente, hoy en día es inconcebible imaginar tanta pesadilla. Como la posibilidad de seguir, en directo, desde la calle, por la radio o en televisión, el asalto a una embajada por las fuerzas de seguridad del país ante el que está acreditada, desoyendo sus más altos dirigentes las reiteradas peticiones del embajador y de su ministro de Asuntos Exteriores para que la policía levante el cerco de la representación diplomática. También es impensable asistir a la llegada vergonzante a España, hurtado al contacto con la prensa, de ese mismo embajador, vivo aunque herido, único testigo de cargo de aquella matanza. Como si el hecho de haber sobrevivido a la matanza incomodara al Gobierno de turno. Pero entonces todo era posible. También aquí lo era, cuando apenas habían transcurrido cuatro años desde la muerte en la cama de Francisco Franco y faltaban poco más de doce meses para el golpe de Tejero.»[22]

Juicio[editar]

El 1 de octubre de 2014 en la ciudad de Guatemala, en el Tribunal Primero B de Mayor Riesgo inició el juicio contra el exjefe de la extinta Policía Nacional, Pedro García Arredondo, por la muerte de 37 personas, como resultado del incendio de la embajada de España en 1980. La Premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, quien perdió a su padre en este hecho testificó en el proceso, en el que, además, participa como querellante.

«Aunque España no es parte querellante en el juicio, el Gobierno y el pueblo español tienen natural interés en el mismo. Estamos satisfechos por cuanto la justicia guatemalteca esté finalmente investigando aquellos hechos y pueda emitirse el fallo que corresponda.»

«La violenta actuación de las fuerzas de seguridad creó un escenario sin salida que provocó la muerte de 37 personas, guatemaltecos y españoles, incluyendo siete empleados y funcionarios de la Embajada. La Comisión para el Esclarecimiento Histórico de las Naciones Unidas, conocida como “Comisión de la Verdad”, fue categórica al expresar su convicción de que “agentes del Estado atentaron contra el derecho de vida de las personas que estaban dentro de la Embajada de España” y que “las más altas autoridades del Gobierno de Guatemala de la época fueron los responsables intelectuales”.»

«D. Máximo Cajal López, entonces embajador de España, salvó la vida milagrosamente, logrando escapar malherido de las llamas. Cajal falleció en abril pasado, tras una larga y fértil carrera diplomática que también le llevó a ocupar las jefaturas de misión en la OTAN, Suecia y Francia. En el Ministerio de Asuntos Exteriores tuvo puestos de alta responsabilidad como subsecretario, director general de la Oficina de Información Diplomática y secretario general de Política Exterior.

Colaboró con la justicia guatemalteca con la esperanza de que, aunque fuera tarde, aquella llegara. En sus últimos meses de vida, pese al trauma por aquella aterradora experiencia, siguió en la distancia las vicisitudes previas a la apertura del juicio por la quema de la Embajada.

Algunas consideraciones que se siguen haciendo sobre Cajal y su papel en aquella crisis se han transformado en acusaciones irracionales. Son calumnias que parecieran dirigirse, 34 años después, a insistir en atribuir al embajador responsabilidades, cuando fue una víctima más.

Máximo Cajal fue un diplomático notable al que sus compañeros de cierta antigüedad recordamos con gran estima profesional y afecto. Fue un hombre recto y de grandes cualidades. En suma, un embajador de España que merece ser recordado con respeto en el momento en el que la justicia guatemalteca juzga serenamente aquellos hechos que tanto le marcaron.»

Resultado[editar]

El 21 de enero de 2015, se leyo la sentencia. Una hora con 35 minutos necesitó el Tribunal B de Mayor Riesgo para leer la sentencia contra Pedro García Arredondo, exjefe del Comando Seis de la desaparecida Policía Nacional, condenado a 90 años de prisión, al declararlo culpable por la quema de la Embajada de España y la muerte de dos estudiantes universitarios.

Por unanimidad, las juezas Irma Jeannette Valdés, Sara Yoc Yoc y María Eugenia Castellanos determinaron que García Arredondo ejecutó órdenes de superiores, las cuales dejaron la muerte de 37 personas en sede diplomática, el 31 de enero de 1980.

De ese hecho se desprendió el intento de asesinato contra el entonces embajador Máximo Cajal y López y el campesino Gregorio Yujá Xoná, únicos sobrevivientes.

Entre las víctimas se encontraban 22 campesinos de Quiché, cinco estudiantes universitarios, dos exfuncionarios guatemaltecos visitantes de la embajada y ocho empleados.

También fue declarado responsable de la muerte de dos estudiantes universitarios que dos días después de la quema de la Embajada participaban en el velatorio de las víctimas del incendio.

Por la mañana, las juezas escucharon las últimas palabras de García Arredondo antes de declarar cerrado el debate en su contra y deliberar en secreto el fallo.

El ex jefe policial insistió en su inocencia al explicar que no había una sola evidencia ni señalamiento directo de los testigos en su contra.

“Estuvo visto a todo lo largo del debate que el Ministerio Público no pudo probar mi responsabilidad —en el hecho—”, decía a eso de las 8.30 horas, y agregó que confiaba resultar absuelto.

Argumentos[editar]

El fallo del Tribunal fue leído en la Sala de Vistas de la Corte Suprema de Justicia. La lectura comenzó a las 15.18 horas, y fue Yoc Yoc quien explicó por qué García Arredondo fue condenado a 40 años de prisión por la quema de la Embajada y 50 más por la muerte de dos estudiantes universitarios, que suma una pena de 90 años de cárcel.

La jueza dijo que se había probado que el 31 de enero de 1980 la sede diplomática fue tomada por campesinos que de manera pacífica denunciaron los abusos del Ejército y la Policía en Quiché.

Yoc dijo que los 150 agentes a cargo de García Arredondo habían sido concentrados para efectuar un operativo en la Embajada, y que la orden que había recibido era de sacar a los manifestantes.

“La Embajada fue violentada por las fuerzas de seguridad, que ingresaron sin contar con la autorización del embajador. La Policía no tenía ningún interés en negociar, sino sacar a los ocupantes de la Embajada. El acusado sabía lo que iba a suceder”, aseguró Yoc.

Agregó que también quedó probado que el incendio no se originó como resultado de un plan de inmolación de los campesinos que ingresaron en la sede diplomática.

Dos días después del siniestro, las víctimas eran veladas en el Paraninfo Universitario, zona 1. Afuera del edificio fueron asesinados dos estudiantes universitarios que participaban en el cortejo, a manos de agentes a cargo de García Arredondo.

El ex jefe policial fue condenado por los asesinatos de 39 personas, el intento de asesinato contra dos —Cajal y López y Yujá Xoná—, y delitos contra los deberes de humanidad.

García Arredondo ya cumple pena de 70 años de cárcel por la desaparición forzada del estudiante universitario Édgar Sáenz Calito.


Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]

Referencias[editar]

  1. «Franja Transversal del Norte». Wikiguate. Consultado el 30 de octubre de 2014. 
  2. Solano, 2012, p. 18.
  3. Solano, 2012, p. 19.
  4. a b Solano, 2012, p. 10-29.
  5. La Hora, 2007.
  6. Sabino, 2008, p. 85.
  7. «Imagen de policía con lanzallamas durante la toma de la embajada de España». De Guate. Consultado el 14 de octubre de 2014. 
  8. a b www.youtube.com «Ni uno vivo. Tragedia en la Embajada de España en Guatemala». YouTube. Consultado el 20 de septiembre de 2014. 
  9. García, 2013.
  10. a b «Acusan al exembajador en Guatemala de idear el asalto a la sede diplomática en 1980». La voz de Galicia (Galicia). 15 de diciembre de 2004. Consultado el 13 de octubre de 2014. 
  11. Sabino, 2008, p. 92.
  12. Comunicado conjunto sobre restablecimiento de relaciones diplomáticas del 22 de septiembre de 1984.
  13. Pico de Coaña, 2014.
  14. Punto Resolutivo Número 6-98,
  15. Información proporcionada por la familia Molina.
  16. Castrillón, s.f..
  17. Comisión para el Esclarecimiento Histórico: Agudización, 1999, p. 1.
  18. Solano, 2012, p. 3-29.
  19. Collectif, 2011, p. 8-9.
  20. «Era la primera misión extranjera de Ruiz del Arbol». El País, Internacional. 1ro. de febrero de 1980. Consultado el 12 de agosto de 2014. 
  21. Associació de Amistat amb el Poble de Guatemala, 2005, p. 33.
  22. a b «La masacre en la embajada de España». EL PAÍS, España. Opinión. 29 de enero de 2005. Consultado el 21 de julio de 2014. 
  23. El embajador Cajal y el juicio por la quema de la Embajada en Prensa Libre 23/11/14.

Bibliografía[editar]

Notas[editar]

  1. Exvicepresidente de Guatemala
  2. Excanciller de Guatemala
  3. Este conglomerado de organizaciones y grupos tenía nexos con el Ejército Guerrillero de los Pobres, que actuaba en la Franja Transversal del Norte, específicamente en Huehuetenango e Ixcán, donde se encontraron reservas de petróleo.
  4. Lucas García ostentó la presidencia de Guatemala entre el 1 de julio de 1978 y el 23 de marzo de 1982.
  5. Existen tomas de televisión en las cuales se observa a agentes de las fuerzas de seguridad arrojando un paquete dentro del cuarto en llamas, pero no se puede determinar si era un artículo incendiario. Otras tomas también muestran a un policía portando un lanzallamas, pero tampoco hay evidencia de que este haya sido utilizado durante la ocupación.
  6. www.youtube.com «Ni uno vivo. Tragedia en la Embajada de España en Guatemala». YouTube. Consultado el 20 de septiembre de 2014. «Evidencia del uso de aparatos que podrían ser explosivos puede verse en este video». 
  7. Quien había formado parte de la izquierda guatemalteca en los años en que ocurrieron los hechos y posteriormente fue Vicepresidente de la República de Guatemala durante el período 2004-2008, durante la presidencia del gobierno de derecha de Óscar Berger.
  8. Padre de la futura Premio Nóbel de la Paz, Rigoberta Menchú