Los monólogos de la vagina

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Los monólogos de la vagina
The Vagina Monologues
Vagina Monologues Poster.jpg
Poster de Los Monólogos de la Vagina
Autor Eve Ensler
Año 1996
Año de publicación 1996
Ubicación Flag of the United States.svg Estados Unidos
Género Comedia, drama
Basado en The Vagina Monologues
Editorial Villard Ed.
Páginas 272
Idioma inglés
ISBN 0345498607
Puesta en escena
Lugar de estreno Nueva York
Fecha de estreno 1996
Producción
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Los monólogos de la vagina es una obra escrita por la feminista estadounidense Eve Ensler que se ha vuelto el epicentro de un movimiento sin ánimo de lucro que lucha en contra de la violencia doméstica. En algunos países se conoce con el título de Los monólogos vaginales.

Historia[editar]

Eve Ensler escribió la primera versión de esta obra en 1996, después de entrevistar a más de 200 mujeres acerca del sexo, las relaciones amorosas y la violencia doméstica.

Eve dijo durante una entrevista para el sitio Web women.com, que las entrevistas empezaron como conversaciones casuales con sus amigas, quienes le contaron anécdotas que habían oído de otras amigas, y así se inició la cadena de relatos que dio origen a la obra.[1]

Ensler escribió los monólogos para "celebrar la vagina", describiéndola como superior al pene masculino,[2] debido al hecho de que está conectada con el clítoris, el único órgano humano que no tiene otro propósito que el de dar placer.

Los monólogos de la vagina se estrenó el 3 de octubre de 1996 en el Centro de Arte HERE de Nueva York. La obra original incluía una sola actriz, Ensler, dándole vida a una docena de personajes relatando sus historias. La edad, actitud y estado de animo de los personajes varía, pero todos los monólogos están relacionados con la vagina, ya sea por tratarse de la sexualidad, la menstruación, la masturbación, el orgasmo, el parto, la violación o la mutilación genital. Después del estreno, la obra se adaptó para que los monólogos fueran representados por tres actrices.

A lo largo del tiempo y en todas las culturas del mundo, el poder de las mujeres ha estado vinculado a su sexualidad y a su habilidad de parir hijos. Por esto, Ensler considera que la vagina puede ser un instrumento de poder.[1] En la misma entrevista Ensler dijo que el propósito de la obra cambió en 1998 para convertirse en un movimiento en contra de la violencia de género.

En Estados Unidos la popularidad de la obra llegó a tales niveles que en el año 2001 abarrotó, con la actuación de varias artistas famosas, el cupo de 18,000 asientos del Madison Square Garden. El elenco incluyó a la rockera Melissa Etheridge, a la periodista Oprah Winfrey, a la rapera Queen Latifah, a las comediantes Whoopi Goldberg y Margaret Cho y a las actrices Calista Flockhart, Winona Ryder, Jane Fonda, Glenn Close, Teri Hatcher, Marisa Tomei, Brooke Shields y Rosi Pérez.

En México los años siguientes han participado María Conchita Alonso, Caprice Bourret, Ana María Kamper, Maite Merino, Lidia Ávila, Laura Flores, Andrea Legarreta, Pilar Boliver, Dominika Paleta, María Inés Guerra, Sissi Fleitas, Claudia Álvarez y Salma Hayek.

En Venezuela fue representada por Mimi Lazo, Caridad Canelón, Gledis Ibarra Tania Sanabria Fabiola Colmenares, Julie Restifo y María Cristina Lozada.

La obra ganó un premio Obie, ha sido traducida a más de 45 idiomas y llevada al escenario en casi 120 países. En canal de cable HBO también produjo una serie con Ensler basada en esta obra.

La obra[editar]

Los monólogos de la vagina está formada por un número variable de monólogos leídos por un número de mujeres (en un principio, Eve Ensler realizó cada monólogo ella misma, con actuaciones posteriores de tres actrices, y las versiones más recientes con una actriz diferente para cada función).

Cada monólogo de alguna manera se relaciona con la vagina, ya sea a través del sexo, el amor, la violación, la menstruación, la mutilación, la masturbación, el nacimiento, el orgasmo y la variedad de nombres para la vagina, o simplemente como un aspecto físico del cuerpo. Un tema recurrente en toda la pieza es la vagina como un instrumento de poder femenino, y la última encarnación de la individualidad. Algunos monólogos son:

  • Yo tenía doce años, mi madre me dio una bofetada: un coro que describen el primer periodo menstrual de muchas de jóvenes y niñas.
  • Mi Vagina enojada: en la que una mujer con humor habla acerca de las injusticias forjadas en contra de la vagina, como tampones, duchas vaginales, y las herramientas utilizadas por los obstetras y ginecólogos
  • Mi vagina era mi pueblo, un monólogo de datos de los testimonios de las mujeres bosnias víctimas de campos de violación.
  • El pequeño Coochie Snorcher que sí pudo: una mujer recuerda los recuerdos de experiencias sexuales traumáticas en su infancia y que se describe como "la curación positiva" la experiencia sexual en su adolescencia con una mujer mayor. En la versión original, que es 13, pero versiones posteriores cambiaría su edad a 16 años. Esta obra en particular ha suscitado numerosas controversias y críticas debido a su contenido (véase más adelante).
  • Reivindicación del Coño, una obra narrada por una mujer que pone de manifiesto que la palabra "coño" en sí es una palabra muy bonita a pesar de sus connotaciones desconcertante
  • La mujer que amaba hacer vaginas felices, en el que una trabajadora del sexo para las mujeres discute los detalles interesantes de su carrera y su amor por las mujeres que dan placer. En varias actuaciones que a menudo se llega al final de la obra, literalmente, culminando con una manifestación vocal de un "orgasmo triple".
  • Debido a que a él le gustaba mirarla: una mujer describe cómo pensaba que su zona púbica era fea y se avergonzaba de pensar en ella, pero cambió de opinión debido a una experiencia sexual con un hombre llamado Bob que le gustaba pasar horas mirándola.
  • Yo estuve allí, en la habitación: un monólogo en el que Eve Ensler describe el nacimiento de su nieta.

Actualidad[editar]

La producción de Los monólogos de la vagina se ha vuelto el pilar en el que se apoya el proyecto de V-day. La "V" es por "San Valentín", "vagina" y "victoria". Por medio del nombre se busca establecer una conexión entre el amor y respeto a las mujeres, y el fin de la violencia contra ellas.

Cada año, entre el 1 de febrero y el 8 de marzo (el Día Internacional de la Mujer), grupos de voluntarios alrededor del mundo llevan al escenario la obra de Ensler para recaudar fondos en ayuda a programas regionales que combaten la violencia contra las mujeres y las jovencitas, que incluye refugios para víctimas de violencia doméstica y centros de apoyo para víctimas de violación.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Entrevista de Random House
  2. El Nuevo Diario, Managua, Nicaragua

Enlaces externos[editar]