Hidróxido de aluminio

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Hidróxido de aluminio
Gibbsite-crystal-3D-balls.png
Hydroxid hlinitý.PNG
Nombre (IUPAC) sistemático
Aluminium(3+) trioxidanide
General
Otros nombres

Aluminic acid
Aluminic hydroxide
Aluminium(III) hydroxide
Aluminium hydroxide
Hydrated alumina

Orthoaluminic acid
Fórmula estructural Imagen de la estructura
Identificadores
Número CAS 21645-51-2[1]
Número RTECS BD0940000
ChEBI 33130
ChemSpider 8351587
PubChem 10176082
UNII 5QB0T2IUN0
Propiedades físicas
Apariencia blanco sólido
Densidad 2.42 kg/m3; 0,00242 g/cm3
Masa molar 78.00 g/mol g/mol
Punto de fusión 300 K (27 °C)
Propiedades químicas
Acidez >7 pKa
Solubilidad en agua 0.0001 g/100 mL (20 °C)
Valores en el SI y en condiciones estándar
(25 °C y 1 atm), salvo que se indique lo contrario.

El hidróxido de aluminio, Al(OH)3, es la forma más estable de aluminio en condiciones normales. En la naturaleza se encuentra como mineral de gibbsita. Están cercanamente relacionados el hidróxido de óxido de aluminio, AlO(OH), y el óxido de aluminio, Al2O3, solamente diferenciándose por la pérdida de agua. Juntos, estos compuestos son los componentes principales del mineral o mena de aluminio, la bauxita.

El carácter de 'hidróxido de aluminio' ha sido polémico. Es seguro decir que un simple esquema de los iones de Al3+ y OH- están sobresimplificados. son muy comunes más y menos formas hidratadas. En lugar de ello, alguna gente escribe Al2O3.xH2O.

Reacciones[editar]

El hidróxido de aluminio es anfotérico. En condiciones fuertemente ácidas, se forma Al(OH)2+ y en condiciones fuertemente básicas, se forma Al(OH)4-. Éstos son los principales iones en soluciones diluidas; en soluciones concentradas, se forman los iones poliméricos que pueden ser bastante complejos.

Las sales del anión Al(OH)4- o similar, por ejemplo AlO2-, a veces son llamadas aluminatos.

El Al(OH)3 tiene una masa molar de 78.01 y un pKs=33.

Cuando es usado, el hidróxido de aluminio neutraliza el exceso del ácido. Por ejemplo, el ácido del jugo gástrico reacciona con el hidróxido de aluminio para formar cloruro de aluminio (una sal) y agua: Al(OH)3 + 3HCl da como resultado AlCl3 + 3H2O.[2]

Farmacología[editar]

Farmacológicamente este compuesto, también conocido como Alu-Cap o Aludrox, es usado como un antiácido. Este se enlaza con el exceso de ácido en el estómago, por lo tanto reduciendo su acidez. También sirve para eliminar la sudoración. Esta disminución de la acidez del contenido del estómago puede ayudar a aliviar los síntomas de úlceras, pirosis o dispepsia. A diferencia de otros antiácidos, el hidróxido de aluminio no produce gases de CO2, no causa eructos y, por la efectividad de la reacción de neutralización, no es frecuente la aparición de una alcalosis metabólica. Sin embargo, las sales de aluminio, como el cloruro de aluminio, pueden producir estreñimiento, por lo que se acostumbra añadir otros medicamentos, como el carbonato de magnesio, para minimizar el impacto sobre la función intestinal.[2]

En pacientes con una insuficiencia renal, este compuesto también es usado como quelante de fosfato para controlar los niveles de fosfato en la sangre. Sin embargo, hay evidencias de que el consumo excesivo de aluminio puede contribuir a la aparición de enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer.[3] [4]

Aluminio agregado a las vacunas

El aluminio se utiliza como sustancia que ayuda (adyuvante) a tener una mayor respuesta inmunológica frente a la presentación del antígeno de la vacuna. Está presente en casi todas las vacunas que trabajan con sustancias muertas como hidróxido de aluminio o fosfato de aluminio (excepciones son la polio IPV y algunas vacunas contra la influenza donde se usan otras sustancias para este fin).

Según el esquema tradicional de vacunas, los lactantes reciben en los primeros meses de vida 2,4 mg de aluminio inyectado. Éste se disemina en el cuerpo y se acantona en diferentes órganos como la médula ósea, el sistema nervioso, los riñones y los músculos. La American Society for Clinical Nutrition da como valor límite la administración de 2 µg por kg de peso a través de infusiones (inyección a los vasos sanguíneos). En un bebé de 6 kg de peso con una sola vacuna séxtuple (de las que suele recibir 3 dosis hasta los 6 meses), se excede en 60 veces esa dosis. Una parte de los niños no se encuentra en condiciones de volver a excretar el aluminio.

El aluminio puede producir inflamaciones en los músculos y tejido circundante, como en las vías linfáticas cercanas, hasta incluso abscesos. En forma muy poco frecuente se producen nódulos que generan picazón por años. El aluminio también favorece la aparición de enfermedades alérgicas.

Los efectos indeseados del aluminio: puede producir efectos inmunológicos y tóxicos en el sistema nervioso. Después de vacunas en los lactantes, aumenta la concentración en el sistema nervioso central de manera suficiente para afectar los factores de crecimiento y genéticos de neuronas y de inhibir la generación de nuevas conexiones (sinapsis) entre ellas. El 10-15 % de los niños tienen una susceptibilidad especial frente a sustancias como el aluminio. En experimentos animales (investigación hecha en Canadá)* se pudo comprobar lo siguiente. Se inyectó a ratones dosis de aluminio proporcionales a las que recibe un lactante en relación al peso y se lo comparó con un grupo de ratones a los que se les inyectó un placebo. Los animales llamaron la atención en los meses que siguieron a la vacunación por presentar debilidad muscular, pérdida de la memoria y miedos. Además tuvieron un exceso de reacciones cutáneas alérgicas. En la autopsia los investigadores encontraron: células en muerte celular programada (apoptosis neuronal) y signos de degeneración (infiltrados astrocitarios) en la médula espinal. En la parte de la discusión de su trabajo escriben “…En tanto no se haya aclarado la seguridad de estas sustancias de la vacunación a través de estudios a largo plazo, en donde se evalúe su influjo sobre el sistema nervioso de manera sistemática, hay que pensar que muchos vacunados estarán expuestos al riesgo de complicaciones neurológicas tardías y que los vacunados hoy podrían desarrollar más adelante problemas como éstos.”

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Número CAS
  2. a b Katzung, Bertram G. (2007). «Chapter 63. Drugs Used in the Treatment of Gastrointestinal Diseases». Basic & Clinical Pharmacology (9 edición). McGraw-Hill. p. 1471. ISBN 0071451536. 
  3. Perl DP, Moalem S (2006). «Aluminum and Alzheimer's disease, a personal perspective after 25 years». J. Alzheimers Dis. 9 (3 Suppl):  pp. 291–300. PMID 17004365. http://iospress.metapress.com/openurl.asp?genre=article&issn=1387-2877&volumen=9&número=3&spage=291. 
  4. Kawahara M (November 2005). «Effects of aluminum on the nervous system and its possible link with neurodegenerative diseases». J. Alzheimers Dis. 8 (2):  pp. 171–82; discussion 209–15. PMID 16308486. http://iospress.metapress.com/openurl.asp?genre=article&issn=1387-2877&volumen=8&número=2&spage=171. 

Bibliografía[editar]

  • Galbraith, A; Bullock, S; Manias, E. Hunt, B. & Richards, A. (1999). Fundamentals of pharmacology: a text for nurses and health professionals. Harlow: Pearson Education Ltd. p482.
  • Hirte, Martin: Impfen Pro & Contra. Nueva edición 2011. Ediciones MensSana: 121, 49-52.
  • Petrik M. S., Wong M. C., Tabata R. C., Garry R. F., Shawe C. A.: Aluminium adjuvant linked to gulf war illness induces motor neuron death in mice. Neuromolecular Med2007, 9 (1): 83-100

Enlaces externos[editar]