Gimnasia rítmica

De Wikipedia, la enciclopedia libre
(Redirigido desde «Gimnasia ritmica»)
Saltar a: navegación, búsqueda
Gymnastics (rhythmic) pictogram.svg Gimnasia rítmica
Rhythmic gymnasts composition.jpg
Autoridad deportiva FIG
Características
Miembros por equipo Conjuntos: 5 gimnastas
Género Femenino
Categoría Deporte individual y de equipo
Accesorios Pelota, aro, cinta, mazas y cuerda
Lugar del encuentro Tapiz de 14 x 14 m
Duración del encuentro 1 minuto y 30 segundos (individual)
2 minutos y 30 segundos (conjuntos)
Olímpico Desde 1984 (individual)
Desde 1996 (conjuntos)

La gimnasia rítmica es una disciplina que combina elementos de ballet, gimnasia y danza, así como el uso de diversos aparatos como la cuerda, el aro, la pelota, las mazas y la cinta.[1]

En este deporte se realizan tanto competiciones como exhibiciones en las que la gimnasta se acompaña de música para mantener un ritmo en sus movimientos. Las pruebas se realizan sobre un tapiz y la duración de los ejercicios es de aproximadamente 90 segundos en la modalidad individual y de 150 en la de conjuntos. La gimnasia rítmica desarrolla la armonía, la gracia y la belleza en movimientos creativos, traducidos en expresiones personales a través de la combinación musical, teatral y técnica, que transmite, principalmente, satisfacción estética a los espectadores. Al igual que otras disciplinas de la gimnasia, surgió a través de los estudios de Rousseau, transformándose con el paso de los años, siempre ligada a la danza y la musicalidad, hasta llegar a los años 30, cuando en la Unión Soviética comienza a practicarse como deporte y empiezan en Alemania a introducirse los aparatos que hoy conocemos.

Está regida por la Federación Internacional de Gimnasia (FIG), quien elabora el Codigo de Puntuación y regula todos los aspectos de la competición internacional de élite. Las competiciones más destacadas son los Juegos Olímpicos, el Campeonato Mundial de Gimnasia Rítmica, el Campeonato Europeo de Gimnasia Rítmica y la Copa del Mundo de Gimnasia Rítmica.

Historia de la gimnasia rítmica[editar]

Antecedentes[editar]

Jean-Jacques Rousseau (1712 - 1778) estableció los primeros principios de la gimnasia deportiva.

La gimnasia rítmica, creada originalmente de forma exclusiva para la mujer, tiene sus antecedentes históricos en los movimientos y sistemas gimnásticos que surgen en el siglo XVIII en toda Europa Occidental. La procedencia ideológica de la rítmica se haya en la gimnasia con base en el ritmo, en el ballet y en la llamada gimnasia natural. Esta última toma su punto de partida en las teorías de Jean-Jacques Rousseau respecto al desarrollo global del niño, que incluían los aspectos corporales, hasta entonces no considerados en las teorías sobre educación.

El pedagogo alemán Johann Bernhard Basedow (1723-1790) plasmaría las ideas de Rousseau en la realidad, convirtiendo los ejercicios físicos en parte esencial de una educación armónica e integral. Hacia finales del siglo XVIII, continuarían las ideas naturalistas de Rousseau pedagogos como Christian Gotthilf Salzmann, Johann Heinrich Pestalozzi o Guts Muths. Este último, considerado el padre de la gimnasia pedagógica, escribió los primeros escritos en profundidad sobre la finalidad de la gimnasia, indicando que los ejercicios realizados debían ser agradables, además de desarrollar a la persona por completo. Sin embargo, la llegada de la gimnasia nacionalista de Friedrich Jahn acabaría ahogando las ideas pedagógicas de Guts Muths en Alemania. Estas, sin embargo, tendrían mayor acogida y continuación en los países nórdicos, especialmente en Suecia.

El médico sueco Pehr Henrik Ling, iniciador del llamado Movimiento del Norte, desarrolló aún más las ideas de Rousseau, creando la llamada gimnasia sueca hacia 1814. Se trataban de unos ejercicios de carácter rígido con poco espacio para la creatividad y la expresión artística, pero que aportaron unos principios primordiales y pedagógicos a la actividad física, ausentes en aquellos años. A él se debe la clasificación de los ejercicios en pedagógicos, militares, terapéuticos y estéticos, aunque Ling no cultivó estos últimos por considerar que debían ser desarrollados por otros educadores. En la gimnasia estética promovida por Ling, los estudiantes expresan sus sentimientos y emociones a través del movimiento corporal. Esta idea fue extendida por Catharine Beecher, quien fundó el Western Female Institute en Ohio (Estados Unidos) en 1837. En el programa de gimnasia de Beecher, llamado grace without dancing, las chicas jóvenes se ejercitaban al ritmo de la música, pasando de una calistenia simple a actividades más intensas.

Hacia 1864, Dio Lewis va más allá de Beecher, incluyendo en sus clases para chicas ejercicios de coordinación mano-ojo y la utilización de aros de madera, pesas ligeras, y mazas indias.

La gimnasia rítmica tiene en el ballet una de sus bases.

Movimiento del Centro: hacia la gimnasia moderna[editar]

De todas las corrientes desarrolladas paralelamente al movimiento lingiano del norte de Europa (Movimiento del Norte), el llamado Movimiento del Centro, desarrollado en Alemania, Austria y Suiza, fue el que tuvo mayor relevancia sobre la gimnasia rítmica. Nació a finales del siglo XIX y se desarrolló en el siglo XX. Considerado una manifestación artístico-rítmico-pedagógica, estuvo influido por las teorías naturales y globalistas de Rousseau, así como por la propia gimnasia sueca de Ling, e impulsó la Teoría Rítmica de Dalcroze.

A mediados del siglo XIX, con el músico y profesor francés François Delsarte, empiezan a darse componentes más estrechamente relacionados con la gimnasia rítmica subsiguiente, al ser el primero en poner en marcha sus ideas con respecto a la expresión de sentimientos a través de los movimientos del cuerpo. Más que un método de gimnasia, intentaba ayudar a los actores a encontrar posturas naturales y gestos más expresivos. Esta nueva manera de entender el movimiento fue llevada a Estados Unidos por Genevieve Stebbins, quien abrió una escuela de expresión en Nueva York y publicó en 1885 el libro El sistema Delsarte de expresión, lo que popularizó el método. A partir de las ideas de Delsarte y los ejercicios de Ling, Stebbins creó un método personal en el cual el cuerpo debía ser un instrumento capaz de expresarse de manera artística. Aunque su ideología no fue capaz de arraigarse en la mentalidad americana, el trabajo de sus alumnas sí influyó de forma relevante en Europa en el desarrollo de la gimnasia y danza femenina moderna.

A partir de la década de 1890, el educador y músico suizo Émile Jaques-Dalcroze desarrolló un método de educación musical que bautizó como eurhythmics (euritmia), donde la práctica de ejercicios rítmicos era un medio para desarrollar la sensibilidad musical a través de los movimientos del cuerpo. También desarrolló estudios de los cuales obtuvo como resultado la relación armónica de los movimientos con el equilibrio y los estados del sistema nervioso central, llamados sentimientos, lo que generó una gran influencia en la formación de escuelas de danza y en la educación física, ya que ganó un nuevo aspecto y una nueva rama. Algunos de los profesores que formó, serían posteriormente los iniciadores de la gimnasia rítmica.

Al mismo tiempo que Dalcroze, una bailarina estadounidense, Isadora Duncan, también realizó aportaciones al proceso de creación de la rítmica. Considerada una revolucionaria de la danza y una impulsora de la danza libre, mantenía que la gimnasia era la base de toda educación física y desarrolló ejercicios de gimnasia basados en la naturalidad, donde los giros, saltos y ondulaciones del cuerpo eran parte fundamental. Sus teorías fueron la raiz del expresionismo alemán en el campo de la danza, del que el coreógrafo húngaro Rudolf Laban es uno de los mayores exponentes mediante el desarrollo por ejemplo de la danza expresiva. Laban desarrolló técnicas novedosas de baile alejadas del ballet clásico, intentando buscar movimientos emocionalmente más expresivos, llegando incluso en ocasiones a prescindir del acompañamiento musical, ya que en su opinión el movimiento era el fundamento de la danza. La bailarina alemana Mary Wigman, discípula de Laban, fue la otra gran exponente de la danza expresionista, adaptando muchas técnicas de Isadora Duncan, como el uso de la gimnasia y la acrobacia.

Mary Wigman (tercera a la izqda.) durante una coreografía de danza expresionista, la cual influyó en el trabajo de Rudolf Bode, el creador de la gimnasia moderna (gimnasia rítmica).

Es con Rudolf Bode, profesor de música alemán que fue alumno de Dalcroze, cuando surge definitivamente la gimnasia moderna. Inició su trabajo en el Instituto Dameros, donde también estudiaron Heinrich Medau o Mary Wigman. A partir de diversas influencias como Pestalozzi, Delsarte, Dalcroze (euritmia), Duncan (danza natural), o Laban y Wigman (danza expresionista), Rudolf Bode crea la gimnasia moderna (llamada inicialmente gimnasia expresiva), la primeriza gimnasia rítmica. En 1911 Bode funda su escuela en Munich y en 1922 se publica su libro Gimnasia expresiva y se crea la Liga Bode, una especie de asociación para difundir esta nueva modalidad. Bode puede considerarse por tanto el padre de la gimnasia rítmica.

Las ideas de Bode se extendieron rápidamente por toda Europa, principalmente en Alemania, donde rompieron con un siglo de cierto inmovilismo en este aspecto, al seguir imperando en este país la gimnasia nacionalista de Friedrich Jahn (la primeriza gimnasia artística). La gimnasia moderna de Bode se diseñó ya desde un principio exclusivamente para la mujer. Como aparatos, Bode introduciría el bastón, pelotas, balones medicinales, el pandero o el tamborín.

El gran sucesor de Bode en el desarrollo de la gimnasia moderna fue el también alemán Heinrich Medau, quien en 1929 creó en Berlín el Movement College. Su aportación más importante a los sistemas de gimnasia fue la creación de un método enfocado directamente en mujeres adultas y jóvenes, en el cual se beneficiaba la salud, se desarrollaba una actitud correcta y se exaltaba la armonía del movimiento manejando todo el cuerpo. Respecto a los aparatos, emplea los mismos que Bode (con un mayor uso de la pelota) e introduce el aro y las mazas, los cuales sobreviven en la actualidad. Para Medau los aparatos facilitaban el dominio del movimiento, dirigían la atención de la alumna hacia el ejercicio que estaba ejecutando, alejaban inhibiciones psíquicas, conseguían subyugar la timidez y se lograba una ejecución más rítmica y fluida empleando el cuerpo en su totalidad. Medau también resaltaba la importancia de la postura correcta y la respiración en la confección de movimientos. Las ideas de Medau en relación a los principios técnicos y metodológicos, tienen una linea similar a las de Bode, aunque aporta las suyas propias que las completan o las sustituyen, sobre todo respecto a la improvisación musical, los movimientos de oscilación y ondulantes, y el uso de golpes rítmicos y palmadas. Sus teorías y sistemas de movimiento se dieron a conocer en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936.

Fuera de Alemania, también combiene destacar en el proceso de creación de la gimnasia rítmica, dentro del denominado Movimiento del Norte, a la gimnasia neosueca, en la cual destacan Elli Björksten (finlandesa), Elin Falk y Maja Carlquist (suecas). Surge como una forma de hacer evolucionar al sistema lingiano (gimnasia sueca), contribuyendo con nuevos componentes para eliminar su rigidez y transformarlo en un sistema más flexible y adaptable. Aportaron la utilización de la música y dieron una mayor importancia al aspecto estético de los ejercicios y a la naturalidad del movimiento, además de emplear un concepto de disciplina más flexible. Al igual que Medau, utilizaron los golpes rítmicos y palmadas como recursos técnicos e introdujeron los ballesteos, balanceos y titubeos en la ejecución de los ejercicios. A ellas se debe en parte el trabajo de manos libres y aparatos principalmente en la modalidad de conjuntos. Son relevantes las demostraciones del equipo de niñas de Maja Carlquist en el marco de los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 y el Congreso Mundial de Educación Física.

Etapa de instauración de las primeras reglamentaciones (1950 - 1977)[editar]

Primeros acercamientos[editar]

La gimnasia moderna (la primeriza gimnasia rítmica), siendo practicada por grupos de mujeres, ya se había desarrollado en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam de 1928 (los primeros Juegos con competición femenina de gimnasia), en el Campeonato Mundial de Gimnasia de 1934 (primer Mundial de Gimnasia con participación femenina), en los Juegos Olímpicos de Londres de 1948, en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952 o en la primera edición de la Gymnaestrada en Róterdam (1953), sin embargo, se desarrollaba como una competición más dentro de la gimnasia clásica por aparatos (gimnasia artística actual), ya que además de las pruebas correspondientes, se ejecutaba una prueba de ejercicios combinados de grupo donde se usaban aparatos como pelota, mazas, aro, etc. Es especialmente destacable en esta competición el trabajo con pelotas del equipo sueco en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952, que le alejó del resto de participantes por la utilización de movimientos armoniosos en los que actuaba todo el cuerpo y le ayudó a colgarse finalmente la medalla de oro en dicha prueba de ejercicios combinados de grupo. Esta prueba desapareció del programa olímpico en 1960.

La primera vez que la gimnasia rítmica apareció como deporte de competición fue en la Unión Soviética en los años 40. Ya en 1934, el centro «Estudio del movimiento plástico» había comenzado la preparación de profesores de Educación Física altamente cualificados en los Institutos Superiores de Cultura Física de Moscú y Leningrado (actual San Petersburgo). Estos, desde sus respectivas cátedras universitarias de «Movimiento Artístico», sentaron las bases para el desarrollo de la gimnasia rítmica. En 1945 el Comité Nacional para los asuntos de Cultura Física y el Deporte, adscrito al Consejo de Ministros, realiza una conferencia donde da a conocer la decisión de desarrollar en la Unión Soviética una gimnasia femenina con orientación deportiva que recibió entonces el nombre de gimnasia artística (no confundir con la actual gimnasia artística), la gimnasia rítmica. Algo después, el 22 de octubre de 1946, se reconoce oficialmente esta nueva modalidad deportiva en el país. Este desarrollo como deporte se materializó en los primeros campeonatos de exhibición organizados en Tallin (1947) y en Tbilisi (1948), hasta que en 1949 se celebró el 1er Campeonato Nacional. Puede considerarse por tanto a este país la cuna de la gimnasia rítmica actual, al ser el primero en organizar tanto competiciones como exhibiciones.

Combiene destacar de esta época al soviético Shisch Kareva, que escribió un libro precursor en este nuevo deporte en el que se desarrollaban los aparatos y principios fundamentales del mismo. Esta obra influyó de forma fundamental sobre la gimnasia rítmica en Bulgaria, donde surgió a partir de 1951 una escuela propia, la escuela búlgara, que a su vez contribuyó al desarrollo y enriquecimiento de la gimnasia rítmica posterior. Ya entonces empezaron a dibujarse las líneas diferenciadoras de las dos escuelas de rítmica principales. Por un lado, la escuela rusa fundamentaba a la gimnasia rítmica en la danza clásica y en la técnica corporal de base, y se dotaba a los movimientos de expresividad, armonía, elegancia y amplitud en el espacio, pero inicialmente no había una gran presencia de riesgo de los ejercicios. La escuela búlgara por su parte, si bien tomaba como punto de partida a la rusa, se perfiló debido a la necesidad de contribuir con nuevas ideas a la escasa información con la que contaban, ya que entonces (década de 1950), no había torneos o encuentros a nivel internacional que ayudaran a una puesta en común clara sobre el desarrollo que debía seguir este deporte. En los campeonatos nacionales de Bulgaria, se valoraba principalmente la originalidad y el riesgo. A partir de ahí comenzó a desarrollarse un estilo caracterizado por una gran diversidad de elementos y un mayor dinamismo, además de por un alto grado de la idiosincrasia personal de las gimnastas, sin dejar de lado la corrección técnica. En 1961 se celebró en Bulgaria la primera confluencia entre los equipos de la Unión Soviética, Checoslovaquia y Bulgaria. En el encuentro se pudo apreciar a ambos estilos como claramente distintos y los resultados dejaron empatados a gimnastas búlgaras y soviéticas en las primeras posiciones. La escuela rusa y la escuela búlgara de gimnasia rítmica se mantienen aún en la actualidad como estilos diferenciados y siguiendo una línea similar en muchos aspectos a la de sus inicios.

En junio de 1962, la Federación Internacional de Gimnasia (FIG) reconoce la gimnasia rítmica (bajo el nombre de gimnasia moderna) como un deporte independiente en su 41º Congreso en Praga.

Primeras competiciones internacionales oficiales[editar]

En diciembre de 1963 se celebra el primer Campeonato Mundial de Gimnasia Rítmica, entonces llamada aún gimnasia moderna, el Campeonato Mundial de Budapest. En el mismo se disputó un concurso individual con un ejercicio de suelo y dos de aparato. Al no haberse fijado unas directrices comunes, se apreciaron una gran gama de técnicas y estilos. La primera campeona fue la soviética Ludmila Savinkova, a quien le precedía su compatriota Tatiana Kravtchenko y la búlgara Julia Trashlieva. La FIG decidió a partir de entonces celebrar un Mundial cada dos años.

El conjunto alemán poco antes del Campeonato Mundial de 1967, el primero donde se aceptaron los conjuntos. Entonces eran integrados por seis gimnastas.

En 1965 tuvo lugar el Campeonato Mundial de Praga. Sin embargo, tres meses antes de su celebración y con la pretensión de unificar criterios a nivel mundial, se realizó en la misma ciudad un curso internacional para jueces de gimnasia moderna. Este hecho contribuye de forma decisiva a la creación de las bases de la gimnasia rítmica actual. En él se acordó que la gimnasia rítmica (entonces aún llamada gimnasia moderna) no es ningún tipo de danza ni puede considerarse como parte de la gimnasia artística, ya que posee un estilo propio, al basarse en movimientos naturales del cuerpo y en la expresión personal de la gimnasta. En este campeonato se compitió con un ejercicio obligatorio de manos libres (para ayudar a perfilar la orientación de la gimnasia rítmica) y tres ejercicios libres con cuerdas, pelota y manos libres. Cabe destacar que en esta cita se otorgaron por primera vez notas divididas en dos apartados (composición y ejecución). En esta competición se elevó la entonces Checoslovaquia como potencia mundial, al obtener en el concurso general el oro y el bronce con Hana Micechová y Hana Machatová respectivamente, dejando a la soviética Tatiana Kravtchenko, con la medalla de plata.

Gimnastas alemanas en 1970. Antes de que apareciera la cinta, se empleaban dos banderas que posteriormente fueron reemplazadas por un banderín.

En 1967 se organizó el Campeonato Mundial de Copenhague, la tercera edición de la cita mundialista, que contó por primera vez con la incorporación de una competición de conjuntos. A raíz de este campeonato, la FIG crea una comisión especial dentro del Comité Técnico Femenino que, desde 1968 y hasta 1972, se encargó de desarrollar la reglamentación de las competiciones, las normas para juzgar los ejercicios, las dificultades y técnicas específicas para los ejercicios de pelota, aro y cuerda, o las penalizaciones.

En 1969 se celebra el Campeonato Mundial de Varna, el último Mundial que contó con competición de manos libres. Bulgaria obtuvo el oro y la plata en individual con las figuras Maria Gigova y Neshka Robeva y el oro en conjunto, iniciando entonces una reñida competencia con la Unión Soviética que se mantendría en los campeonatos futuros. Tras este campeonato, se acordaron unas reglas para juzgar los ejercicios y una lista de dificultades que tuvo como resultado, en 1970, el primer Código de Puntuación de gimnasia rítmica.

En 1971 tiene lugar el Campeonato Mundial de La Habana, el primero celebrado fuera de Europa y el primero en el que apareció la cinta como ejercicio obligatorio. También se presentaron otros ejercicios libres de pelota, aro y cuerda. En la prueba de conjuntos se utilizan 3 pelotas y 3 aros. Bulgaria continuó con su hegemonía al ser oro en las dos modalidades, por delante de la URSS. En 1972, una nueva comisión dentro de la FIG, distinta a la que hasta ahora había funcionado y con mayor autonomía, cambia el nombre del deporte, pasando de llamarse gimnasia moderna a ser denominado gimnasia rítmica moderna. Ese mismo año la FIG solicita al COI que la gimnasia rítmica sea considerada disciplina olímpica, pero esta petición es rechazada.

La búlgara Maria Gigova, tricampeona del mundo en el concurso general (1969, 1971 y 1973), en el Campeonato Mundial de 1973.

En 1973 se organiza el Campeonato Mundial de Róterdam. En él se incluyen por primera vez las mazas como ejercicio obligatorio, ejecutándose también los tres ejercicios libres con pelota, aro y cinta. En conjuntos, los ejercicios fueron de cuerda. Bulgaria repitió el éxito en la modalidad individual con su gimnasta estrella Maria Gigova, quien se convirtió en este campeonato en la primera gimnasta en ser campeona del mundo en el concurso general en tres ocasiones (después igualarían su récord Maria Petrova y Yevgéniya Kanáyeva).

En 1975, la comisión de la FIG encargada de la constitución de la gimnasia rítmica moderna pasa a ser un Comité Técnico autónomo. Este nuevo Comité cambia nuevamente el nombre de la disciplina por el de gimnasia rítmica deportiva (G.R.D.). Ese mismo año se celebró el Campeonato Mundial de Madrid, en el que hubo boicot de algunos países del Este. En este campeonato desaparece el ejercicio obligatorio, ya que este tenía como finalidad marcar un estilo claro y definido para la gimnasia rítmica, lo que se consideraba que ya se había conseguido. La competición se desarrolló con cuatro ejercicios individuales libres de aro, pelota, mazas y cinta y un ejercicio de conjuntos con 3 pelotas y 3 cuerdas.

La soviética Galima Shugurova, campeona del mundo (1973) y primera campeona de Europa (1978).

Etapa de expansión (1978 - 1983)[editar]

Para esta época, la gimnasia rítmica ya había adquirido unas bases mucho más sólidas a nivel de reglamento, técnica y organización, lo que permitió el desarrollo de los posteriores campeonatos con un carácter mucho más estable.

El 16 de marzo de 1978, parte del equipo búlgaro de gimnasia rítmica pierde la vida en un accidente aéreo ocurrido durante un vuelo de Sofía a Polonia. En la tragedia fallecieron entre otras, Julieta Shishmanova (máxima representante de la Federación Búlgara y entrenadora de gimnastas como Maria Gigova y Neshka Robeva), o las gimnastas Albena Petrova y Valentina Kirilova junto a su entrenadora Rumyana Stefanova. Ese mismo año se celebra el primer Campeonato Europeo de Gimnasia Rítmica en Madrid, donde en el concurso general las soviéticas Galima Shugurova y Irina Deriugina se cuelgan el oro y la plata respectivamente, y el bronce va a parar a la española Susana Mendizábal.

En la década de los 80, se observa un incremento en el número de participantes tanto en competiciones nacionales como internacionales; así como en el número de países participantes de las mismas. Además, se publicó un compendio de normas técnicas y organizativas referentes a los campeonatos realizados por la FIG. En 1980 se aprobó la existencia de tres gimnastas individuales por país en los Campeonatos de Europa, decisión que se aplicó a partir de 1982, lo que hizo que la competición se prolongase un día más. También en esta época se innovó sustancialmente en la estructura del Código de Puntuación, pasando a tomar la forma de clasificador, lo cual permitió posteriormente poder realizar cambios parciales del mismo sin modificar el resto. Además se debatió entonces la creación de la Copa del Mundo.

En 1981 el COI aprueba finalmente que la gimnasia rítmica forme parte del programa de los Juegos Olímpicos a partir de Los Ángeles 1984, aunque únicamente en su modalidad individual. En 1982 se inició un nuevo sistema en la rotación de aparatos para las competiciones de la FIG, comenzando un nuevo ciclo de dos años a partir de 1983 que podría repetirse regularmente. En 1983 tiene lugar la primera Copa del Mundo de Gimnasia Rítmica, disputada en Belgrado, a la que accederían únicamente las 20 mejores gimnastas clasificadas en el Campeonato del Mundo anterior a la celebración de la misma.

Cabe resaltar también el dominio que Bulgaria tuvo en casi todos los campeonatos oficiales en la década de los 80, en especial en los Mundiales y Europeos, donde arrasó con la gran mayoría de oros disponibles siendo representada por figuras como Iliana Raeva, Anelia Ralenkova, Lilia Ignatova, Bianka Panova, Adriana Dunavska, Diliana Gueorguieva o Elizabeth Koleva. Esta generación fue conocida como las Chicas de Oro de Bulgaria.

Etapa de consolidación (1984 - actualidad)[editar]

Postal conmemorando el ingreso de la gimnasia rítmica en el calendario olímpico en 1984.

En Los Ángeles 1984 la gimnasia rítmica pasa a ser disciplina olímpica, aunque solo en modalidad individual. Debido a la Guerra Fría, el bloque comunista, liderado por la Unión Soviética, boicoteó los Juegos Olímpicos al celebrarse en Estados Unidos, privando a sus atletas de ir a la cita olímpica. La primera campeona olímpica fue la canadiense Lori Fung, siendo esta la única vez en la que una gimnasta rítmica de América logra un título internacional. Le precedió la rumana Doina Stăiculescu y Regina Weber de Alemania Occidental.

Tras la celebración del Campeonato Mundial de Valladolid en 1985, el Comité Técnico de la FIG transmitió a la recién creada Unión Europea de Gimnasia (UEG) la competencia del Campeonato de Europa y a la Unión Americana de Gimnasia la del Campeonato de los Cuatro Continentes. Durante 1986, el Comité Técnico reexaminó detalladamente el nuevo Código de Puntuación, modificando algunos aspectos y experimentando con nuevas formas de calcular las notas media y final a partir de las notas otorgadas entre 1986 y 1987. Los resultados servirían para configurar el próximo Código, que debería esperar hasta 1988, ya que la normativa olímpica determinaba que no se pueden cambiar los reglamentos deportivos durante los dos años precedentes a los Juegos. También este año se produjo una modificación importante en los ejercicios de conjuntos, al determinarse la ejecución en días distintos de dos ejercicios, en lugar de uno. Una composición se realizaría a partir de este momento con seis aparatos iguales (siendo este aparato el que no aparecería en el concurso individual), mientras que el otro ejercicio se realizaría con dos aparatos distintos (ejercicio mixto). Este cambio sería efectivo desde el Campeonato Mundial de Gimnasia Rítmica de 1987.

Los medios de comunicación aumentan en esta época su interés por la retransmisión de las pruebas, lo cual tiene una repercusión favorable en la economía de las diferentes en instituciones destinadas a la gimnasia rítmica en el mundo. En 1991 el conjunto español de gimnasia rítmica se proclama campeón del mundo en el concurso general, siendo la primera vez, sin contar el boicot del Mundial de 1975, que un país no perteneciente al entonces llamado Bloque del Este, lograba un título mundial.

En 1993 hay una importante renovación del Código de Puntuación de la FIG. La admisión de la prueba de conjuntos en el programa olímpico fue aceptada por el COI en abril de ese año. Yuri Titov, presidente de la FIG, consiguió esta inclusión a pesar de que el COI era reacio a la incorporación de nuevas disciplinas y favorable a la reducción del número de participantes en los Juegos. Esto provocó algunos cambios organizativos, entre ellos el de disminuir para los Juegos de Atlanta 1996 el número de jueces y gimnastas individuales, así como la duración de la competición. También, a partir de 1995, los ejercicios de conjuntos pasaron de ser realizados por seis gimnastas y una reserva a cinco gimnastas y una reserva.

Alina Kabáyeva (bronce), Yulia Barsukova (oro) y Yulia Raskina (plata), en el podio de los Juegos Olímpicos de Sídney 2000.

En 1996 la modalidad de conjuntos debuta finalmente en el calendario olímpico en Atlanta 1996. El primer título olímpico en esta modalidad lo obtuvo el conjunto de España (que iba respaldado con dos oros mundiales en aparatos obtenidos en Viena 1995 y Budapest 1996), seguido por Bulgaria (plata) y Rusia (bronce). El conjunto español, integrado por Marta Baldó, Nuria Cabanillas, Estela Giménez, Lorena Guréndez, Tania Lamarca y Estíbaliz Martínez, recibió el seudónimo de las Niñas de Oro.[2]

En 1998 la FIG decide finalmente cambiar el nombre del deporte de gimnasia rítmica deportiva al actual término, gimnasia rítmica.

En la actualidad la Federación Internacional de Gimnasia solo reconoce la modalidad femenina. En Asia la categoría masculina se empezó a popularizar a partir de los años 70, culminando en la celebración del primer Mundial de gimnasia rítmica masculina en 2003.[3] En occidente, algunas federaciones como la española han aprobado también dicha modalidad.[4]

Aparatos[editar]

La FIG escoge qué aparatos serán empleados en los ejercicios; solo cuatro de los cinco aparatos disponibles son seleccionados. En 2011, la cuerda fue desplazada en ambas modalidades en categoría senior.

Cuerda. Cuerda[editar]

Alina Maksymenko durante un ejercicio de cuerda.
  • Material: cáñamo o cualquier otro material sintético.
  • Largo: de acuerdo a la estatura de la gimnasta, ésta se mide desde la punta del pie hasta los hombros, doblada por la mitad.
  • Extremos: tiene nudos a modo de mangos. Los extremos (no otra parte de la cuerda) pueden ser envueltos en una longitud de 10 cm a modo de decoración.
  • Forma: en todas partes el mismo diámetro o más angosto en el centro.
  • Ejecución: las figuras técnicas pueden ser hechas con la cuerda tensa o suelta, con una o las dos manos, con o sin cambio de manos. La relación entre el implemento y la gimnasta es más intensa que en otros casos.
  • Movimientos: giros, golpes, saltos, lanzamiento...

Cada vez que la cuerda toque el suelo se penalizará. Actualmente se discute la posibilidad de que la cuerda desaparezca del programa de competición, ya que se considera que es el aparato que menos ha evolucionado en manejo a lo largo de los últimos años. Sin embargo, aún se conserva en la modalidad de conjuntos e individual, por lo que su desaparición definitiva no está clara.

Rhythmic gymnastics hoop.svg Aro[editar]

La gimnasta Anna Bessonova realizando un ejercicio de aro.
  • Material: plástico (debe ser o rígido, de un material que no se doble).
  • Diámetro: 80 cm a 90 cm en el interior.
  • Peso: por lo menos 300 g.
  • Forma: el aro puede ser liso o áspero. Puede ser envuelto (total o parcialmente) con una cinta adhesiva de color.
  • Ejecución: el aro define un espacio. Este espacio es usado al máximo por la gimnasta, quien se mueve dentro del círculo formado. La ejecución del aro requiere frecuentes cambios del movimiento, y el principal requerimiento es la buena coordinación de los movimientos.
  • Movimientos: lanzamiento, desplazamiento, rodada...

El aro debe de llegar a la cintura de la gimnasta.

Rhythmic gymnastics ball.svg Pelota[editar]

Alba Caride durante un ejercicio de pelota en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996.
  • Material: goma o plástico.
  • Diámetro: 18 a 20 cm.
  • Peso: por lo menos 400 g.
  • Ejecución: la pelota es el único implemento en el que el agarrarlo con fuerza no está aceptado. Esto significa que se requiere una relación más suave y delicada entre el cuerpo y el implemento. Los movimientos de la pelota van en perfecta armonía con el cuerpo. La pelota no debe quedar inmóvil en el suelo, debe estar rodando, girando, etc. en ese lapsus. Espectaculares lanzamientos con control y precisión en las recepciones son elementos dinámicos.
  • Movimientos: rebotes, giros, figuras en forma de 8, lanzamientos, recepción con brazos, piernas, rodamientos dirigidos y no dirigidos, gigantesca, retención, deslizamientos...
    • Lanzamientos: El lanzamiento de la pelota es una sucesión de impulsos que vienen desde las piernas, a través de una ligera flexión de todo el cuerpo hasta llegar a la punta de los dedos. El cuerpo y los brazos se extienden hacia la dirección del lanzamiento. La recepción de la pelota debe efectuarse sin ruido, por lo tanto se amortigua, con una extensión de brazos hacia la pelota, para finalizar el movimiento siguiendo la línea que lleva, enlazando con otro elemento o finalizando el ejercicio.
    • Bote: Para realizar ejercicios de bote, la mano debe amoldarse a la forma de la pelota; la muñeca debe estar fija, el brazo y las rodillas acompañan el movimiento de la pelota con una flexión y extensión de piernas. En el momento del bote acompañaremos la pelota con la mano hasta que salga de la mano. La recepción ha de ser silenciosa, siguiendo la línea del movimiento. Existen botes a una y dos manos, laterales o frontales dependiendo del desplazamiento o del ejercicio que los acompañe.
    • Rodamientos: Los rodamientos son característicos en la pelota: se pueden hacer en el suelo o en el cuerpo de la gimnasta (brazos, tronco, piernas). Los rodamientos se inician con un acompañamiento del brazo y la mano. Durante el recorrido, la pelota ha de permanecer en contacto con la superficie de rodamiento de la gimnasta o el suelo, y al terminar debe ser recepcionado con alguna parte del cuerpo.
    • Rotaciones: Las rotaciones se pueden realizar sobre el suelo o sobre el cuerpo de la gimnasta, de forma que la pelota de vueltas alrededor de su eje después de transmitirle un impulso con la mano, cuando termina la rotación la pelota debe recepcionarse por alguna parte del cuerpo de la gimnasta.
    • Balanceos: La pelota, como el nombre del elemento lo indica, debe ser balanceado suave y naturalmente, con la mano relajada, sin tomar la pelota.
    • Movimientos en Ocho: Como el nombre lo señala, se debe mover la pelota con forma de ocho, la gimnasta debe tener la mano relajada, nunca tomar la pelota. Son muy necesarias en este elemento la amplitud y la elegancia del movimiento.
    • Circonducciones: Al igual que en los dos casos anteriores, la mano debe estar completamente distensa y posado la pelota sobre ella. El movimiento de la pelota esta vez tiene forma circular. Tanto este elemento como los dos recién mencionados se pueden realizar a una o a dos manos.
El conjunto griego con las mazas en Sídney 2000.

Rhythmic gymnastics clubs.svg Mazas[editar]

  • Material: Plástico, caucho, madera.
  • Largo: 8 a 5 dm desde un extremo al otro.
  • Peso: Por lo menos 150 g por maza.
  • Partes:
    • Cuerpo: Parte protuberante.
    • Cuello: Parte delgada.
    • Cabeza: Parte esférica.
  • Ejecución: La gimnasta usa las mazas para ejecutar molinetes, vueltas, lanzamientos y tantas figuras asimétricas como sea posible, combinándolas con las muchas figuras que se utilizan en la gimnasia sin implementos. Cuando se golpean las mazas, no se debe hacer con fuerza. Los ejercicios con mazas requieren un sentido del ritmo altamente desarrollado, máxima coordinación psicomotora y precisión. Las mazas son especialmente apropiadas para las gimnastas ambidiestras.
  • Movimientos: Lanzamientos con las dos o con una mano, molinetes, golpes, retención, deslizamiento...

Rhythmic gymnastics ribbon.svg Cinta[editar]

Almudena Cid durante su ejercicio de cinta en Pekín 2008.
  • Material: satén o un material no almidonado. Tiene una varilla denominada estilete, que puede ser de madera, bambú, plástico o fibra de vidrio. La cinta es de satén o un material similar.
  • Ancho: 4 cm a 6 cm.
  • Largo: hasta 6 m.
  • Peso: por lo menos 35 g (sin el estilete ni la unión).
  • Partes:
    • Estilete: Varilla que sujeta la cinta.
    • Unión: La cinta se fija a la varilla mediante una unión flexible realizada usando un hilo, una cuerda de nylon, o una serie de anillos articulados.
    • Cinta: Debe ser de una sola pieza.
  • Ejecución: la cinta es larga y luminosa y puede ser lanzada en todas direcciones. Su función es crear diseños en el espacio. Sus vuelos en el aire crean imágenes y formas de todo tipo. Figuras de diferentes tamaños son ejecutadas en varios ritmos.
  • Movimientos: espirales, zigzag, gigantesca, lanzamiento...

El extremo de la cinta tiene que estar siempre en movimiento durante toda la ejecución del ejercicio, sin tocar el suelo de forma involuntaria.

Bases de la gimnasia rítmica[editar]

Conjunto francés.

Este deporte puede ser practicado individualmente o en conjuntos de 5 gimnastas.

En cuanto a los conjuntos podemos señalar que en las competiciones oficiales están formados actualmente por 5 miembros. Las gimnastas puede ser que lleven 5 aparatos iguales o 3 con un mismo aparato y 2 con otro diferente (en este caso el ejercicio se denomina mixto). Originalmente eran 6 gimnastas, aunque hacia los años 80 podían ser incluso 8. La duración de un ejercicio de conjuntos debe ser de 2 minutos y medio, mayor a la de uno individual, que es de 1 minuto y medio.

Peculiaridades técnicas[editar]

  • Iniciación con posturas de relajación.
  • Suavidad del ejercicio y continuidad de la acción.
  • Participación de amplias zonas musculares.
  • Perfección de los movimientos.
  • Ejecución a ritmo, según un tema musical.
  • Desplazamientos frecuentes.
  • Inclusión de cada ejercicio en el conjunto.

Sistema de puntuación[editar]

La nota final de un ejercicio se obtiene de la suma de las notas de composición y ejecución, cada una con un valor máximo de 10 puntos, por lo que la puntuación final será de un máximo de 20 puntos. Además son penalizados, restando puntos a la nota final, determinados errores cometidos por la gimnasta.

La nota de composición está compuesta por la suma de: dificultad corporal (saltos, equilibrios y rotaciones), combinación de pasos rítmicos combinados con los grupos técnicos fundamentales específicos de cada aparato y elementos de los otros grupos técnicos del aparato, elementos dinámicos con rotación y lanzamiento (comúnmente conocidos como riesgos) y la maestría de aparato.

La nota de ejecución valora la corrección en todos los elementos a nivel musical, de técnica corporal y de técnica con el aparato. En ella se distinguen: las faltas artísticas y las faltas técnicas. En la primera, se valora la unidad de la composición, la música del ejercicio, la expresión corporal y la variedad en la utilización del espacio, entre otros; por otro lado, en el componente técnico se valoran aspectos como la técnica de los movimientos corporales, la técnica base del aparato, la igualdad del trabajo con la mano izquierda/derecha durante el ejercicio, etcétera. Los errores con respecto al modelo perfecto de realización se van acumulando y sumando, lo que al final se resta al valor de partida (un 10 representa una ejecución perfecta igual al modelo a seguir, sin ningún error).

La gimnasta Irina Cháshchina durante un entrenamiento.

Penalizaciones[editar]

  • El aparato debe estar siempre en movimiento.
  • El ejercicio debe finalizar en el momento exacto en que acaba la música con que se acompañó la ejecución.
  • El grado de dificultad se debe presentar en el implemento, o bien en los movimientos de la gimnasta, pero siempre debe existir.
  • Los pasos no rítmicos dentro del tapiz.
  • Utilizar las manos en algunas cosas en las que no esta permitida.
  • La salida del practicable (o tapiz), ya sea de la gimnasta o del aparato.
  • Un atuendo no reglamentario de la gimnasta.
  • La comunicación con el entrenador/a o con las compañeras durante la ejecución del ejercicio.

Países y equipos dominantes[editar]

Unión Soviética[editar]

Galina Beloglazova.

Antes de su fragmentación, las gimnastas provenientes de la URSS estaban en una continua competencia con Bulgaria. El primer campeonato del mundo hecho en 1963, fue ganado por una soviética: Ludmila Savinkova y en 1967 en Copenhague cuando se aprobó la modalidad de conjuntos, igual fue ganado por la URSS. Otras soviética campeonas del mundo fueron Galima Shugorova, Elena Kapurchina, Galina Beloglazova, Irina Deriugina (bicampeona), Liubov Sereda. Marina Lobatch fue la primera gimnasta soviética en ser campeona olímpica en los juegos de 1988 en Seúl. Tras el derrumbe de la Unión Soviética, se creó el Equipo Unificado que apareció por única vez en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. Desfilaron las gimnastas soviéticas/ucranianas Aleksandra Timoshenko y Oxana Skaldina quienes consiguieron el oro y bronce.

Rusia[editar]

Irina Viner, presidenta de la Federación Rusa de Gimnasia, considerada la principal responsable del éxito de la rítmica en Rusia desde los años 90.

Después de la caída de la URSS, Rusia quedó como país dominante de la gimnasia rítmica al inicio de los años 90. Surgieron prestigiosas gimnastas como Yana Batyrchina, Amina Zaripova y Alina Kabaeva. Oxana Kostina se convirtió en la primera campeona del mundo de Rusia como país independiente. En los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, Julia Barsukova se convirtió en la primera rusa en tener el oro olímpico. La hazaña se repitió en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 con su gimnasta estrella, Alina Kabaeva. Evgenia Kanaeva se convirtió en la primera gimnasta de la disciplina en ganar dos medallas de oro en olimpiadas: en Pekín 2008 y Londres 2012, además de que es la gimnasta más laureada de la historia. Otras gimnastas notables incluyen a Irina Tchachina, Versa Sessina, Olga Kapranova, Natalia Lavrova, Olesya Belugina, Elena Posevina, Daria Dmitrieva, Daria Kondakova, Uliana Donskova, Carolina Sebastianova, Margarita Mamum, Daria Svatkovskaya, Aleksandra Merkulova y Yana Kudryavtseva.

Ucrania[editar]

Cuando formó parte de la Unión Soviética, un gran número de gimnastas soviéticas fueron capacitadas en Ucrania o eran de origen ucraniano, incluyendo a Ludmila Savinkova, primera campeona mundial. Albina e Irina Deriugina – madre e hija – jugaron un papel importante en el éxito de la G.R.D en ese país, versando a estrellas como Aleksandra Timoshenko y Oxana Skaldina. Después de la desintegración de la URSS, Ucrania continúo con el éxito con Ekaterina Serebrianskaya, quien ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. Otras gimnastas notables incluyen Anna Bessonova (campeona del mundo en 2007), Tamara Yerofeeva, Natalia Godunko, Ganna Rizatdinova, Olena Vitrychenko, Alina Maksymenko, Anastasia Mulmina, Viktoria Mazur y Eleonora Romanova.

Bielorrusia[editar]

El país ha tenido éxito en ambas modalidades incluso después de la caída de la URSS. Cabe señalar que la primera soviética que fue campeona olímpica fue una bielorrusa (Marina Lobatch). Desde finales de 1990, Bielorrusia ha tenido un éxito considerable en los Juegos Olímpicos y ha ganado dos medallas de plata individuales y una de bronce respectivamente con Yulia Raskina, Inna Zhukova y Liubov Charkasyna. Otras gimnastas notables incluyen a Larissa Lukianenko, Melitina Staniouta, Aleksandra Narkevich y Marina Kodobina.

Bulgaria[editar]

Desde que se creó la gimnasia rítmica deportiva, Bulgaria estuvo en una reñida competencia con la URSS, a lo largo de la década de 1960 en los primeros mundiales. La primera gran estrella que hubo en las filas búlgaras fue Maria Gigova, primera gimnasta en volverse campeona del mundo en tres campeonatos consecutivos. La década de 1980 marcó la cumbre del éxito búlgaro con el denominado equipo “Chicas de Oro de Bulgaria” el cual estaba conformado por Iliana Raeva, Anelia Ralenkova, Lilia Ignatova, Bianka Panova, Adriana Dunavska, Diliana Georguieva y Elizabeth Koleva, quienes dominaron casi todos los mundiales y europeos de aquellos años. Los años 90 estuvieron marcados por el dominio de Maria Petrova, tricampeona del mundo y de Europa. La década de 2000 marcó el gran declive de la GR. individual de Bulgaria, aunque aún con un par de gimnastas notables como Simona Peycheva y Sylvia Miteva. Bulgaria está más comprometida en la modalidad de conjuntos.

España[editar]

Consiguió éxito notable con Carolina Pascual, medallista de plata en las Olimpiadas de 1992, con Carmen Acedo, campeona del mundo en el ejercicio de mazas en el Mundial de 1993 y Almudena Cid, única gimnasta en la historia en participar en cuatro finales olímpicas (1996, 2000, 2004 y 2008). España ha sido históricamente más laureada en la modalidad de conjuntos, convirtiéndose por ejemplo en el primer campeón olímpico de la modalidad en las Olimpiadas de Atlanta 1996 con un equipo formado por Marta Baldó, Nuria Cabanillas, Estela Giménez, Lorena Guréndez, Tania Lamarca y Estíbaliz Martínez.

Italia[editar]

Al igual que España, está más compenetrado en la modalidad de conjunto. El grupo italiano ha sido cuatro veces campeón del mundo y han ganado dos medallas (una de plata y una de bronce) en los Juegos Olímpicos.

La gimnasia rítmica en España[editar]

Tania Lamarca, campeona olímpica en Atlanta 1996 con el conjunto español.

Aunque a lo largo de la historia, las dominadoras de esta disciplina han sido las participantes de la antigua Unión Soviética y las gimnastas que provienen de Europa del Este, las gimnastas españolas han obtenido diversos éxitos desde la creación en 1974 de la Selección Nacional de Gimnasia Rítmica. La rítmica española ya había tenido algunas incursiones a nivel internacional, la primera en el Campeonato Mundial de Gimnasia Rítmica de 1963 celebrado en Budapest, y la segunda, 10 años después. Para poder participar en el Campeonato del Mundo de Madrid en 1975 y en el Campeonato de Europa de Madrid en 1978, la Federación Española de Gimnasia crea la primera Selección Nacional. De ella se haría cargo la primera seleccionadora nacional, la búlgara Ivanka Tchakarova, y posteriormente, desde 1979, la también búlgara Meglena Atanasova, que estaría hasta 1981.[5] [6] Su sustituta sería la que es la seleccionadora nacional más importante hasta la fecha, la búlgara Emilia Boneva, que estuvo en el puesto de seleccionadora en tres etapas: la primera, en las dos modalidades (individual y conjuntos) desde abril de 1982 a 1992; la segunda, únicamente como seleccionadora nacional individual para el Campeonato del Mundo de 1993; y la tercera, nuevamente en las dos modalidades, desde marzo de 1994 hasta diciembre de 1996, cuando fue sustituida por María Fernández. Durante ese tiempo, Boneva consiguió como seleccionadora un total de 63 medallas en competiciones internacionales oficiales.[7]

Almudena Cid es la única gimnasta rítmica de la historia que ha logrado estar en la final de cuatro Juegos Olímpicos. Las gimnastas rítmicas españolas con más medallas en competiciones internacionales oficiales (organizadas por la FIG, la UEG o el COI) son Alejandra Quereda y Sandra Aguilar, con un total de 21. La mayoría de las gimnastas españolas más laureadas pertenecen a la modalidad de conjuntos.

En Campeonatos del Mundo, la competición más importante de la FIG, las que tienen más medallas son Estela Giménez, Marta Baldó, Teresa Fuster y Lorea Elso, con un total de 8 cada una. Nuria Cabanillas es la que más medallas de oro tiene en esta competición, con 3, aunque la última fue conseguida como suplente del equipo en ambos ejercicios. Este es el listado de las gimnastas rítmicas españolas que más veces han sido campeonas del mundo:

Carmen Acedo en el Campeonato Mundial de Alicante en 1993.
Medallero en Campeonatos del Mundo
Deportista Gold medal with cup.svg Silver medal with cup.svg Bronze medal with cup.svg Total
1 Nuria Cabanillas 01.PNG Nuria Cabanillas[n 1] 3 4 0 7
2 Estela Giménez en Hollywood 02.PNG Estela Giménez 2 4 2 8
3 Marta Baldó 01.PNG Marta Baldó 2 4 2 8
4 Estíbaliz Martínez 01.PNG Estíbaliz Martínez 2 3 0 5
5 Tania Lamarca 01.PNG Tania Lamarca 2 3 0 5
6 Maider Esparza 01.PNG Maider Esparza[n 2] 2 3 0 5
7 Lorena Guréndez 01.PNG Lorena Guréndez 2 2 0 4
8 Alejandra Quereda 2 0 1 3
9 Sandra Aguilar 2 0 1 3
10 Lourdes Mohedano 2 0 1 3
11 Elena López 2 0 1 3
12 Artemi Gavezou 2 0 1 3
  1. El oro y la plata del Campeonato Mundial de 1998 conseguidos por Nuria, fueron como suplente del conjunto en ambos ejercicios, aunque fue convocada a dicha competición.
  2. Las 5 medallas conseguidas por Maider, fueron como suplente del conjunto en ambos ejercicios, aunque fue convocada a estos campeonatos.
El conjunto español con la medalla de oro en el podio del Preolímpico de Londres (2012).

Las gimnastas Débora Alonso, Teresa Fuster, Isabel Gómez, Lorea Elso, Montserrat Martín, Gemma Royo, Marta Aberturas, Cristina Chapuli, María Pardo, Sara Bayón, Marta Calamonte, Carolina Malchair, Beatriz Nogales y Paula Orive en conjuntos, y Carmen Acedo como individual, tienen una medalla de oro en Campeonatos del Mundo, además de otras preseas.

En total, la selección española de gimnasia rítmica ha obtenido un total de 111 medallas en competiciones internacionales oficiales (organizadas por la FIG, la UEG o el COI). De todas ellas, en Campeonatos del Mundo han sido obtenidas 7 oros, 11 platas y 17 bronces; en Campeonatos de Europa, 2 oros, 3 platas y 15 bronces; en Campeonatos de Europa junior, 1 oro, 4 platas y 7 bronces y en Juegos Olímpicos, 1 oro y 1 plata; más 2 platas y 3 bronces en Finales de la Copa del Mundo, 3 oros, 10 platas y 13 bronces en pruebas de la Copa del Mundo, 1 oro, 2 platas y 6 bronces en Finales de la Copa de Europa, 1 bronce en Campeonatos de Europa por Equipos y 1 oro en Preolímpicos (actualizado a 29-09-2014).

A nivel de clubes, actualmente el gran dominador en los Campeonatos de España es el Club Ritmo, con sede en la ciudad de León. Carolina Rodríguez es la gimnasta individual que más veces ha sido campeona de España del concurso general contando todas las categorías, con 10 títulos (1 en alevín, 1 en infantil, 1 en primera categoría y 7 en categoría de honor).

Hitos de la gimnasia rítmica española[editar]

Las Niñas de Oro, campeonas olímpicas en Atlanta 1996, en un reencuentro con motivo del décimo aniversario de la medalla. La reunión está registrada en el documental Las Niñas de Oro.

En 1975, María Jesús Alegre obtiene la primera medalla para España en una competición internacional. Sería un bronce en el concurso general individual en el Campeonato Mundial de Madrid. También es, hasta ahora, la única medalla conseguida por una gimnasta española en un concurso general individual en un Campeonato Mundial de Gimnasia Rítmica.

En 1991, el conjunto español logra la primera medalla de oro para España en un Campeonato Mundial de Gimnasia Rítmica. Se proclamó campeón del mundo en el concurso general de la competición de conjuntos del Campeonato Mundial de Atenas. El conjunto estaba formado por Débora Alonso, Lorea Elso, Teresa Fuster, Isabel Gómez, Montserrat Martín y Gemma Royo, además de Marta Aberturas y Cristina Chapuli como suplentes.

En 1992, Carolina Pascual logra la primera medalla en unos Juegos Olímpicos para la gimnasia rítmica española. Obtendría la medalla de plata en la competición individual de los Juegos Olímpicos de Barcelona.

En 1993, en el Campeonato del Mundo de Alicante, Carmen Acedo obtiene la que hasta ahora es la única medalla de oro individual lograda por España en un Campeonato Mundial. La conseguiría en la competición de mazas.

En 1996, el conjunto español se proclamó campeón olímpico en la competición de conjuntos de los Juegos Olímpicos de Atlanta, en la primera incursión de esta modalidad en unas Olimpiadas. El equipo estaba formado por Marta Baldó, Nuria Cabanillas, Estela Giménez, Lorena Guréndez, Tania Lamarca y Estíbaliz Martínez. A su llegada a España, los medios de comunicación las bautizaron como las Niñas de Oro.

Polémicas[editar]

Durante mucho tiempo la gimnasia rítmica de élite, al igual que la gimnasia artística, se ha visto afectada por diferentes polémicas relacionadas con la exigente disciplina o con los problemas de peso que algunas gimnastas han sufrido (llegando a la anorexia en casos muy puntuales), generalmente en los países de Europa del Este. En España, tras los Juegos Olímpicos de 1996, una de las gimnastas de la modalidad de conjuntos, María Pardo, acusó a la entonces seleccionadora Emilia Boneva de imponer una dura disciplina. Algo más de un año después, otra gimnasta compañera suya, la campeona olímpica Tania Lamarca, fue excluida del equipo nacional por pesar 2,7 kilos más del peso que le exigía la seleccionadora María Fernández Ostolaza, como cuenta en su libro Lágrimas por una medalla.[8]

Al igual que hace Tania en su libro, otra de sus compañeras, la también campeona olímpica Nuria Cabanillas, durante su comparecencia en el Senado en la «Comisión especial sobre la situación de los deportistas al finalizar su carrera deportiva» en 2001, fue crítica con las decisiones de María Fernández respecto al peso y denunció la situación de abandono e indefensión que vivieron las gimnastas del conjunto tras su retirada, no recibiendo ninguna ayuda ni orientación de la Federación en su adaptación al «mundo real» y enfrentándose además a impagos por parte de esta. Los testimonios de las gimnastas del equipo nacional español con respecto al papel de la Federación y el resto de organismos tras su retirada fueron coincidentes en muchos aspectos a lo largo de los años:

«Después de darles los mejores años de tu vida, nadie de la Federación se acuerda de ti. Cuando lo dejas, el mundo se te desmorona y nadie te ayuda. Tú eres tu única amiga, maestra y directora».
Marta Bobo (retirada en 1985), en declaraciones a El País Semanal[9]

«Siempre me habían marcado la pauta a seguir: hoy competimos aquí, viajamos allá, entrenamos acá. En cambio, nadie me advirtió que después estaría sola. Años de entrenamiento psicológico para ser la mejor, la más fuerte, la campeona y ni medio minuto de asesoramiento para enfrentarme al mundo real, para enfocar mis estudios, para buscar una futura profesión. Ni una sola palabra de ayuda ni un consejo para afrontar el día después».
Tania Lamarca (retirada en 1997), en su libro Lágrimas por una medalla[8]

«Cuando era gimnasta tenía la sensación de que las personas de la Federación me utilizaban como si fuera una máquina, pero después, cuando terminó aquel periodo, sentía que ya no servía para nada, sobre todo, porque estuve dando todo lo que tenía y, al acabar, no tenía absolutamente nada».
Nuria Cabanillas (retirada en 1999), en la «Comisión especial sobre la situación de los deportistas al finalizar su carrera deportiva»[10]

La senadora y también exdeportista Miriam Blasco, que era presidenta de la comisión, presentó en octubre de 2004 las conclusiones de la misma al Gobierno, y en diciembre de 2007 se consiguió que se aprobase una reforma de ley que contemplaba varias de las medidas solicitadas por el Senado para intentar corregir esta situación, que era relativamente común entre deportistas de diferentes disciplinas.[11]

Al respecto de los tópicos negativos que acompañaron a la gimnasia durante muchos años y la exageración de algunas polémicas en los medios, la exgimnasta Susana Mendizábal, autora de numerosos estudios e investigaciones sobre gimnasia rítmica,[12] manifestó lo siguiente en una entrevista en 2001 con motivo de la publicación de su libro Fundamentos de la gimnasia rítmica: mitos y realidades:

«Es más vendible relacionar la gimnasia con la anorexia porque reflejar que las que hemos estado en un alto nivel volveríamos a repetir esa experiencia no interesa. Cualquier otro deporte de alto rendimiento tiene sus problemas, como todo en la vida [...] La mayoría hace esto voluntariamente sabiendo la dureza y el sacrificio que supone, pero también siendo conscientes de lo positivo que tiene la gimnasia».

Gimnastas rítmicas célebres[editar]

Ekaterina Serebrianskaya.
Elena Vitrichenko.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Fernández del Valle, Aurora (1995). Gimnasia rítmica deportiva: aspectos y evolución. ESM. p. 33. ISBN 978-84-85977-60-4. Consultado el 18 de abril de 2014. 
  2. efdeportes.com (ed.): «La evolución histórica de la gimnasia rítmica deportiva y su legado pedagógico». Consultado el 22 de julio de 2014.
  3. menrg.com (ed.): «Men's Rhythmic Gymnastics» (en inglés). Consultado el 20 de septiembre de 2011.
  4. hoysport.com (ed.): «Los hombres podrán competir en gimnasia rítmica» (9 de febrero de 2009). Consultado el 20 de septiembre de 2011.
  5. mundodeportivo.com (ed.): «Bulgaria y la URSS, otra batalla para el Mundial» (4 de julio de 1979). Consultado el 6 de septiembre de 2014.
  6. Mendizábal Albizu, Susana. «Patología en gimnastas de rítmica de alto rendimiento retiradas». universia.net. Consultado el 20 de septiembre de 2011.
  7. Fernández del Valle, Aurora (1995). Gimnasia rítmica deportiva: aspectos y evolución. ESM. ISBN 978-84-85977-60-4. 
  8. a b Gallo, Cristina (2008). Lágrimas por una medalla. Temas de Hoy. ISBN 9788484607007. 
  9. slideshare.net (ed.): «Reportaje «Las chicas de oro» en El País Semanal en 1993» (12 de agosto de 2012). Consultado el 28 de septiembre de 2014.
  10. senado.es (ed.): «Comparecencia en el Senado de Nuria Cabanillas». Consultado el 9 de agosto de 2013.
  11. elcorreo.com (ed.): «La gimnasta alavesa Tania Lamarca cuenta en su libro 'Lágrimas por una medalla' el antes y después del oro» (15 de abril de 2008). Consultado el 7 de julio de 2011.
  12. as.com (ed.): «"La gimnasia está llena de tópicos falsos"» (23 de octubre de 2001). Consultado el 5 de octubre de 2014.

Bibliografía[editar]

  • Gallo, Cristina (2008). Lágrimas por una medalla. Temas de Hoy. ISBN 9788484607007. 

Enlaces externos[editar]