Gimnasia rítmica

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Gymnastics (rhythmic) pictogram.svg Gimnasia rítmica
Rhythmic gymnasts composition.jpg
Autoridad deportiva FIG
Características
Miembros por equipo Conjuntos: 5 gimnastas
Género Femenino
Categoría Deporte individual y de equipo
Accesorios Pelota, aro, cinta, mazas y cuerda
Lugar del encuentro Tapiz de 14 x 14 m
Duración del encuentro 1 minuto y 30 segundos (individual)
2 minutos y 30 segundos (conjuntos)
Olímpico Desde 1984 (individual)
Desde 1996 (conjuntos)

La gimnasia rítmica es una disciplina que combina elementos de ballet, gimnasia y danza, así como el uso de diversos aparatos como la cuerda, el aro, la pelota, las mazas y la cinta.[1]

En este deporte se realizan tanto competiciones como exhibiciones en las que la gimnasta se acompaña de música para mantener un ritmo en sus movimientos. Las pruebas se realizan sobre un tapiz y la duración de los ejercicios es de aproximadamente 90 segundos en la modalidad individual y de 150 en la de conjuntos. La gimnasia rítmica desarrolla la armonía, la gracia y la belleza en movimientos creativos, traducidos en expresiones personales a través de la combinación musical, teatral y técnica, que transmite, principalmente, satisfacción estética a los espectadores. Al igual que otras disciplinas de la gimnasia, surgió a través de los estudios de Rousseau, transformándose con el paso de los años, siempre ligada a la danza y la musicalidad, hasta llegar a los años 30, cuando en la Unión Soviética comienza a practicarse como deporte y empiezan en Alemania a introducirse los aparatos que hoy conocemos.

Está regida por la Federación Internacional de Gimnasia (FIG), quien elabora el Codigo de Puntuación y regula todos los aspectos de la competición internacional de élite. Las competiciones más destacadas son los Juegos Olímpicos, el Campeonato Mundial de Gimnasia Rítmica, el Campeonato Europeo de Gimnasia Rítmica y la Copa del Mundo de Gimnasia Rítmica.

Historia de la gimnasia rítmica[editar]

Antecedentes[editar]

Jean-Jacques Rousseau (1712 - 1778) estableció los primeros principios de la gimnasia deportiva.

La gimnasia rítmica, creada originalmente de forma exclusiva para la mujer, tiene sus antecedentes históricos en los movimientos y sistemas gimnásticos que surgen en el siglo XVIII en toda Europa Occidental. La procedencia ideológica de la rítmica se haya en la gimnasia con base en el ritmo, en el ballet y en la llamada gimnasia natural. Esta última toma su punto de partida en las teorías de Jean-Jacques Rousseau respecto al desarrollo global del niño, que incluían los aspectos corporales, hasta entonces no considerados en las teorías sobre educación.

Más adelante, Guts Muths, unos de pioneros de la gimnasia, escribió los primeros escritos en profundidad sobre la finalidad de este deporte, indicando que los ejercicios realizados debían ser agradables, además de desarrollar a la persona por completo.

Pehr Henrik Ling desarrolló aún más las ideas de Rousseau, creando la llamada gimnasia sueca. Se trataban de unos ejercicios de carácter rígido con poco espacio para la creatividad y la expresión artística, pero que aportaron unos principios primordiales y pedagógicos a la actividad física, ausentes en aquellos años. A él se debe la clasificación de los ejercicios en pedagógicos, militares, terapéuticos y estéticos, aunque Ling no cultivó estos últimos por considerar que debían ser desarrollados por otros educadores. En la gimnasia estética promovida por Ling, los estudiantes expresan sus sentimientos y emociones a través del movimiento corporal. Esta idea fue extendida por Catharine Beecher, quien fundó el Western Female Institute en Ohio (Estados Unidos) en 1837. En el programa de gimnasia de Beecher, llamado "grace without dancing", las jóvenes se ejercitaban al ritmo de la música, pasando de una calistenia simple a actividades más intensas.

Unificaciones del siglo XIX[editar]

La gimnasia rítmica tiene en el ballet una de sus bases.

A mediados del siglo XIX, con François Delsarte, empiezan a darse componentes más estrechamente relacionados con la gimnasia rítmica subsiguiente, al ser el primero en poner en marcha sus ideas con respecto a la expresión de sentimientos a través de los movimientos del cuerpo. Más que un método de gimnasia, intentaba ayudar a los actores a encontrar posturas naturales y gestos más expresivos. Esta nueva manera de entender el movimiento fue llevada a Estados Unidos por Genevieve Stebbins, quien abrió una escuela de expresión en Nueva York. A partir de las ideas de Delsarte y los ejercicios de Ling, Stebbins creó un método personal en el cual el cuerpo debía ser un instrumento capaz de expresarse de manera artística. Aunque su ideología no fue capaz de arraigarse en la mentalidad americana, el trabajo de sus alumnas sí influyó de forma relevante en Europa en el desarrollo de la gimnasia y danza femenina moderna.

Paralelamente, hacia 1880, Émile Jaques-Dalcroze creó un método de educación musical que bautizó como eurhythmics (euritmia), donde la práctica de ejercicios rítmicos era un medio para desarrollar la sensibilidad musical a través de los movimientos del cuerpo. También desarrolló estudios de los cuales obtuvo como resultado la relación armónica de los movimientos con el equilibrio y los estados del sistema nervioso central, llamados sentimientos, lo que generó una gran influencia en la formación de escuelas de danza y en la educación física, ya que ganó un nuevo aspecto y una nueva rama.

Al mismo tiempo que Dalcroze, una bailarina estadounidense, Isadora Duncan, también realizó aportaciones al proceso de creación de la gimnasia rítmica. Considerada una revolucionaria de la danza y una impulsora de la danza libre, mantenía que la gimnasia era la base de toda educación física y desarrolló ejercicios de gimnasia basados en la naturalidad, donde los giros, saltos y ondulaciones del cuerpo eran parte fundamental. Sus teorías fueron la raiz del expresionismo alemán, del que Rudolf Laban es el máximo exponente. Laban desarrolló técnicas novedosas de baile alejadas de la danza clásica, intentando buscar movimientos emocionalmente más expresivos, llegando incluso en ocasiones a prescindir del acompañamiento musical, ya que en su opinión el movimiento era el fundamento de la danza. Mary Wigman fue otro de los grandes exponentes del expresionismo alemán, adaptando muchas técnicas de Isadora Duncan, como el uso de la gimnasia y la acrobacia.

Rudolf Laban (1879 - 1958).

De todas las corrientes desarrolladas paralelamente al movimiento lingiano del norte de Europa, el llamado Movimiento del Centro, impulsor de la Teoría Rítmica de Dalcroze y desarrollado en Alemania, Austria y Suiza, fue el que tuvo mayor relevancia sobre la gimnasia rítmica. Nació a finales del siglo XIX y se desarrolló en el siglo XX. Considerado una manifestación artístico-rítmico-pedagógica, estuvo influido por las teorías naturales y globalistas de Rousseau, así como por la propia gimnasia sueca de Ling. Su máximo exponente es Rudolf Bode, alumno de Dalcroze. A partir de diversas influencias como Pestalozzi, Delsarte, Dalcroze con su euritmia y Duncan con su danza natural, Rudolf Bode crea la gimnasia moderna (entonces llamada expresiva), la cual puede considerarse ya como la primeriza gimnasia rítmica.

Las ideas de Bode se extendieron rápidamente por toda Europa, principalmente en Alemania, donde rompieron con un siglo de cierto inmovilismo en este aspecto, al seguir imperando en este país la gimnasia nacionalista de Friedrich Jahn (pionera de la gimnasia artística). La gimnasia moderna de Bode se diseñó ya desde un principio exclusivamente para la mujer, por su naturaleza rítmica y estética.

El gran sucesor de Bode fue Heinrich Medau, quien en 1929 creó en Berlín el Movement College. En 1954, al terminar la Segunda Guerra Mundial, fundó la Medau Schule en Coburgo. Su aportación más importante a los sistemas de gimnasia fue la creación de un método enfocado directamente en mujeres adultas y jóvenes, en el cual se beneficiaba la salud, se desarrollaba una actitud correcta y se exaltaba la armonía del movimiento manejando todo el cuerpo. Destaca también su trabajo con aparatos (pandero, tamborín, pelota, aro y mazas). Para Medau los aparatos facilitaban el dominio del movimiento, dirigían la atención de la alumna hacia el ejercicio que estaba ejecutando, alejaban inhibiciones psíquicas, conseguían subyugar la timidez y se lograba una ejecución más rítmica y fluida empleando el cuerpo en su totalidad. Medau también resaltaba la importancia de la postura correcta y la respiración en la confección de movimientos. Las ideas de Medau en relación a los principios técnicos y metodológicos, tienen una linea similar a las de Bode, aunque aporta las suyas propias que las completan o las sustituyen, sobre todo respecto a la improvisación musical, los movimientos de oscilación y ondulantes, y el uso de golpes rítmicos y palmadas. Sus teorías y sistemas de movimiento se dieron a conocer en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936.

Fuera de Alemania, también combiene destacar, dentro del denominado Movimiento del Norte, la gimnasia neosueca, en la cual destacan Elli Björksten (finlandesa), Elin Falk y Maja Carlquist (suecas). Surge como una forma de hacer evolucionar al sistema lingiano (gimnasia sueca), contribuyendo con nuevos componentes para transformarlo en un sistema más flexible y adaptable. Aportaron la utilización de la música y dieron una mayor importancia al aspecto estético de los ejercicios y a la naturalidad del movimiento, además de emplear un concepto de disciplina más flexible. Al igual que Medau, utilizaron los golpes rítmicos y palmadas como recursos técnicos e introdujeron los ballesteos, balanceos y titubeos en la ejecución de los ejercicios. A ellas se debe en parte el trabajo de manos libres y aparatos principalmente en la modalidad de conjuntos. Son relevantes las demostraciones del equipo de niñas de Maja Carlquist en el marco de los Juegos Olímpicos de Berlín 1936 y el Congreso Mundial de Educación Física. Su trabajo con pelotas en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952, las apartó del resto de participantes por la utilización de movimientos armoniosos en los que actuaba todo el cuerpo.

Etapa de instauración de las primeras codificaciones[editar]

Primeras contigüidades[editar]

La Gimnasia Rítmica Deportiva actual fue concebida como actividad para la masa de la población; paralelamente a ella, se practica una Gimnasia Rítmica Deportiva para la élite. La primera era femenina, simple, estética y curiosa, con dificultad e intensidad limitada y se conducía a todas las edades; se trataba de una actividad formativa de base. En cambio, la Gimnasia Rítmica tenía una mayor dificultad e potencia y, por consiguiente era para mujeres preparadas en ello. Poseía un carácter más ágil y, por tanto, con muchas semejanzas con la Gimnasia Artística Deportiva moderna, estando inclusive ligada a la Federación Internacional de Gimnasia (FIG).

Esta entidad ha sido y es en la actualidad el principal responsable del desarrollo de la gimnasia en el panorama mundial. Fue concebido el 23 de julio de 1881, en Lieja, bajo el nombre de “Bureau des Fédérations Européennes de Gymnastique (FEG), por N.J. Cupérus, quien además jugó como su presidente por 43 años. Inicialmente estuvo constituida por tres piases: Bélgica, Francia y Holanda. En 1921, esta institución modificó el nombre por “Fédération Internationale de Gymnastique –FIG- teniendo ya a 16 países como miembros de la misma. La Gimnasia Moderna, practicada en equipo, está vigente desde 1928 en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam, en 1953, en la primera Gimnastada de Róterdam y en 1934 en los Campeonatos Mundiales de Budapest; sin embargo, su participación era paralela a la gimnasia clásica por aparatos, ya que además de las pruebas correspondientes, se ejecutaba una prueba de gimnasia rítmica de grupo con pelota, mazas, aro. La primera vez que apareció como deporte de competición fue en Rusia a principios de la década de 1950, donde era llamada Gimnasia Artística por el arte que suponía la expresión de los movimientos realizados por las gimnastas. La cuna de esta recién surgida modalidad de gimnasia fue la ex Unión Soviética. En este país, anualmente se celebraban las “semanas artísticas” en Riga (Letonia), donde las ganadoras recibían objetos artísticos (pinturas, cerámicas, estatuas) en vez de medallas por ganar la competencia. A partir de 1946 existió un orden gubernativo para el desarrollo de la gimnasia rítmica femenina, considerándola la Educación Física de las mismas. A Shisch Kareva se debe uno de los libros precursores en este nuevo deporte; en él se dilucidaban los aparatos y principios fundamentales del mismo. Su obra influyo posteriormente sobre la gimnasia rítmica en Bulgaria donde creo una su propia escuela. La escuela soviética y la escuela búlgara de G.R.D., de estilos claramente diferentes, se mantienen aún en la actualidad.

En junio de 1962, la FIG reconoce la G.R.D. como un deporte independiente en su 41º Congreso en Praga. El movimiento es lanzado en el Festival de la Juventud celebrado en Sofía en 1963, bajo el nombre de “gimnasia moderna”.

La escuela Rusa fue la primera en organizar competencias y exhibiciones de este deporte junto a los deportistas noruegos. Su forma de trabajo, fundamentado en la danza clásica y en la técnica corporal de base, estampa a los movimientos con una gran elegancia, amplitud en el espacio, una gran expresividad, pero inicialmente no se caracterizaban por el riesgo de los ejercicios.

La escuela Búlgara tomó como punto de partida el estilo ruso, pero valoró que un equipo nacional debía contribuir con nuevas ideas a la escasa información con la que contaban. Por aquel entonces (1950), no existían torneos ni encuentros internacionales que sirvieran de guía para el desarrollo prospero de este deporte. En los campeonatos nacionales, se galardonaba ante todo la autenticidad y el riesgo; de este modo, comenzó a desarrollarse un estilo caracterizado por la gran diversidad de elementos, la movilidad y un cuantioso nivel de idiosincrasia personal de las gimnastas. En 1961 se celebró en Bulgaria la primera confluencia entre los equipos de la Unión Soviética, Checoslovaquia y Bulgaria. Los estilos, como había de esperar, fueron muy contrarios y los resultados dejaron empatados a gimnastas búlgaras y soviéticas en la primera y segunda posición, y la tercera fue una soviética, la cuarta y la quinta posición para las búlgaras. Ambas escuelas estaban claramente definidas y continuarían así hasta la actualidad.

En la actualidad, los nexos de la escuela rusa son originales y de gran perfección técnica; las competiciones suelen ser de una gran gallardía plástica y los movimientos, lentos, majestuosos, amplios, armoniosos, seguros... a los que se ha incorporado gradualmente suponen un grado de dificultad técnica y de riesgo cada vez mayor. De su técnica corporal se destacar la gran variedad, altura y amplitud de los saltos, logradas gracias al dominio de los saltos de ballet, aunada a una acrisolada preparación física individualizada.

La escuela búlgara sigue en la misma línea en que fundamento sus bases; las estructuras que presenta avalan a su tradición en el deporte y dan continuas muestras de dinamismo, belicosidad, riesgo, originalidad y a la par confianza y corrección técnica.

Expansión internacional[editar]

Antes de que aparecierá la cinta, se empleaban dos banderas que posteriormente fueron remplazadas por un banderín.

El primer Campeonato del Mundo de Budapest, se celebró en diciembre de 1963, donde se disputo un concurso individual con un ejercicio de suelo y dos de aparato. Pero en él no se habían fijado unas directrices usuales, de manera que se presentaron variedad de técnicas y estilos. A pesar de ello, la FIG decretó celebrar un mundial cada dos años que lo denominó Gimnasia Moderna. La primera campeona fue la soviética Ludmila Savinkova, a quien le precedía su compatriota Tatiana Kravtchenko y la búlgara Julia Trashlieva.

El segundo Campeonato del Mundo se celebró en Praga en 1965. Pero tres meses antes de su celebración y con la pretensión de unificar los métodos, se realizó un organismo internacional para jueces. Este paso contribuye de forma decisiva a la creación de las bases de la Gimnasia Rítmica, entonces llamada Gimnasia Moderna. De él se deslindó que la Gimnasia Rítmica no puede adjuntarse en ninguna otra clase de danza ya que tiene un estilo propio: está basada en movimientos naturales del cuerpo y en la manifestación personal de la gimnasta. Se participó con un ejercicio obligatorio de manos libres (para determinar la posición de la Gimnasia Moderna) y tres ejercicios libres con cuerdas, pelota y manos libres. En esa cita fue la primera vez en que se propinaron notas duplicadas (composición y ejecución). En este torneo se elevó la entonces Checoslovaquia como potencia mundial, al obtener el oro y el bronce con Hana Micechova y Hana Machatova respectivamente, dejando a una soviética – Tatiana Kravtchenko – con la medalla de plata.

El tercer Campeonato del Mundo se organizó en Copenhague en 1967. Además de la competición individual, se incorporó por primera vez una de conjuntos. Es a raíz de este campeonato que la FIG crea una delegación especial incluida en el Comité Técnico Femenino que, desde 1968 y hasta 1972, fue la encargada de fundar las normas de las competencias, las reglas para dictaminar las pruebas y las dificultades y técnicas específicas en relación a los ejercicios de pelota, aro y cuerda, así como las penalizaciones. La Unión Soviética se elevó de nueva cuenta como principal potencia al obtener dos medallas (oro y bronce) en individual e igualmente el oro en conjuntos.

Si en la primera competición mundial el código era casi hipotético otorgando una única puntuación a cada gimnasta por ejercicio realizado e instaurando una clasificación general individual que era el resultado de la suma de las dos notas; en el segundo campeonato y tras el congreso celebrado previamente, se otorgaron dos notas (composición y ejecución) a cada gimnasta y ejercicio. Para el tercer campeonato la reglamentación de la competición fue algo más compleja. Cada ejercicio se puntúa con una nota de composición y ejecución, en el caso de la cuerda se sumaron las notas obtenidas en el ejercicio obligatorio y en el ejercicio libre, obteniéndose la clasificación general individual mediante la suma de 3 notas (ejercicio de cuerda, ejercicio de aro y ejercicio de manos libres). En el ámbito de conjuntos, se otorgaron dos notas (composición y ejecución), estableciendo la clasificación por equipos mediante la suma de ambas.

Maria Gigova, tricampeona del mundo en 1969, 1971 y 1973.

En el cuarto campeonato mundial realizado en Vara, 1969, fue la última vez en que se compitió en manos libres. La clasificación por equipos se estableció del mismo modo que en el campeonato anterior, mientras que la clasificación general individual se estableció mediante la suma de las cuatro notas obtenidas en los distintos aparatos sobre un total de 40 puntos. Como era de esperar, al ser país anfitrión, Bulgaria obtuvo el oro y plata en individual con las figuras Maria Gigova y Neshka Robeva y el oro en conjunto, iniciando entonces la reñida competencia que tendría con la URSS en los campeonatos por venir. Después de este campeonato se celebró una asamblea donde se asentaron reglas de juicio y listas de dificultades. La FIG publicó los resultados de dichos análisis y en 1970, surgió como resultado el primer código de puntuación de la Gimnasia Moderna.

En el quinto Campeonato del Mundo de la Habana, en 1971, apareció por primera vez la cinta como ejercicio obligatorio. Además se realizaban otros ejercicios libres de pelota, aro y cuerda respectivamente. En la prueba por equipos se utilizan tres pelotas y tres aros. Bulgaria continuo con su hegemonía al ser oro en las dos modalidades, por delante de la URSS. En 1972, se presentó una nueva comisión dentro de la FIG, distinta a la que hasta ahora había funcionado. Esta nueva entidad tenía competencias propias y asamblea plenaria de delegados, adquiriendo una mayor autonomía. Esta nueva comisión cambia el nombre por el de Gimnasia Rítmica Moderna y requiere obtener el título olímpico, pero fue rechazada. Paralelamente a estos Campeonatos del Mundo, se celebraron también los Campeonatos de Europa y de los Cuatro Continentes, además de los respectivos exclusivos de cada país.

En 1973 se celebra el sexto Campeonato del Mundo en Róterdam. Es la primera vez que se incluyen las mazas como ejercicio obligatorio, realizando los tres ejercicios libres con pelota, aro y cinta. Por equipos, los ejercicios fueron de cuerda. Bulgaria repitió el éxito en la modalidad individual con su gimnasta estrella Maria Gigova, quien para este campeonato había instaurado el récord de ser campeona del mundo en tres ocasiones en la final general. La URSS, Checoslovaquia y Alemania Oriental consiguieron el mejor ranking en modalidad de conjuntos. En 1975, la comisión de la FIG encargada de la constitución de la Gimnasia Rítmica Moderna pasa a ser un Comité Técnico autónomo; una de las consecuencias es el cambio de la disciplina de Gimnasia Rítmica Moderna por el actual de Gimnasia Rítmica Deportiva, obteniendo un carácter más deportivo y menos escolástico.

En 1975 se celebró el séptimo Campeonato del Mundo en Madrid. En este campeonato desaparece el ejercicio obligatorio, ya que su única finalidad era marcar el estilo de la Gimnasia Rítmica Deportiva, y eso se había logrado. Por este motivo la competición se realizó con cuatro ejercicios individuales libres de aro, pelota, mazas y cinta y para los conjuntos un ejercicio realizado con tres pelotas y tres cuerdas.

Resulta innegable la importancia de los Campeonatos del Mundo para el desarrollo de la G.R.D., ya que los ejercicios obligatorios de las ediciones previas permitieron ir determinando las bases para el radicamiento del reglamento de competiciones posteriores. Su celebración bianual se ha alternado, desde su institucionalización, con el Campeonato de Europa y el de los Cuatro Continentes.

A partir de este octavo campeonato, la G.R.D. adquirió ya unas bases sólidas, tanto en el ámbito de reglamento como de técnica y organización, que permitieron el desarrollo de los progresivos campeonatos con un carácter mucho más estable que en épocas posteriores. A pesar de ello, se trataba aún de una actividad que, como tantos otros deportes, debía de adaptarse a las características de los nuevos tiempos, sufriendo en consecuencia los cambios adecuados.

Durante los años 1980, los conjuntos eran integrados por seis gimnastas que realizaban el ejercicio y una reserva.

En 1980, se observa un incremento en el número de participantes en competiciones nacionales e internacionales; así como en el número de países participantes de las mismas. Además, se hizo la publicación de un sumario de normas técnicas y organizativas referentes a los campeonatos realizados por la FIG.

Se modificaron los estatutos y la organización de las diferentes competiciones; a partir de este año, se aceptaron tres gimnastas individuales por país participante en los Campeonatos de Europa. Esta decisión fue aplicada a partir de 1982; de esta forma, la competición se prolongó un día más.

Es en esta época en que se innovó sustancialmente la forma de presentación del código de puntuación, pasando a tomar la forma de clasificador, lo cual permitió posteriormente modificaciones parciales del mismo sin modificar el resto del texto. Cabe resaltar también el dominio que Bulgaria tuvo en casi todos los campeonatos oficiales, en especial en los Mundiales, donde la nación búlgara arrasó con la gran mayoría de oros disponibles representado por figuras como Adriana Dunavksa, Bianka Panova, Anelia Ralenkova, Iliana Raeva, entre otras.

Consolidación[editar]

Postal conmemorando el ingreso de la gimnasia rítmica en el calendario olímpico en 1984.

En 1984 pasa a ser disciplina olímpica. Debido a la Guerra Fría, el ex bloque comunista, liderado por la Unión Soviética, boicotearon los juegos olímpicos que serían organizados en Los Ángeles (Estados Unidos), privando a sus atletas a ir a la cita olímpica. Por tal circunstancia, la primera campeona olímpica fue la canadiense Lori Fung, algo inhóspito dentro de la historia de la disciplina puesto que esa ha sido la única vez en la que una gimnasta de América logra un título internacional. Le precedió la rumana Doina Stoiculescu y Regina Weber de Alemania Occidental.

Ante la cercanía de los Juegos Olímpicos, el comité técnico organizó diversas reuniones en 1991 a fin de erigir las características de esta competición mundial. De las decisiones que en ellas se tomaron, se recalca la oportunidad de disponer de cinco días más para entrenar y la forma de clasificación para el concurso II, al que accedieron las seis mejores clasificadas del concurso general y las seis mejores gimnastas por aparato. Por 1992 se dividieron las modalidades de individuales y conjunto de los campeonatos del mundo y de Europa, de tal manera que en los años nones que llevaban a término las pruebas de individuales correspondientes al campeonato del mundo y de los conjuntos correspondientes al campeonato de Europa y en los años pares los conjuntos (campeonato del mundo) y las pruebas de individuales del campeonato de Europa. La modalidad de conjuntos paso de ser realizada de seis gimnastas y una reserva a cinco gimnastas y una reserva.

En 1996 se aprueba la modalidad de conjuntos en el calendario olímpico, haciendo el debut en los juegos de Atlanta. El título lo obtuvo la escuadra de España, quien iba respaldada con un oro obtenido en el Mundial de 1995 en Viena, seguida por Bulgaria –plata– y Rusia –bronce–, respectivamente.[2]

La Federación Internacional de Gimnasia sólo reconoce la modalidad femenina. En Asia la categoría masculina se empezó a popularizar a partir de los años 70, culminando en la celebración del primer Mundial de gimnasia rítmica masculina en 2003.[3] En occidente, algunas federaciones como la española han aprobado también dicha modalidad.[4]

Aparatos[editar]

La FIG escoge qué aparatos serán empleados en los ejercicios; solo cuatro de los cinco aparatos disponibles son seleccionados. En 2011, la cuerda fue desplazada en ambas modalidades en categoría senior.

Cuerda. Cuerda[editar]

Alina Maksymenko durante un ejercicio de cuerda.
  • Material: cáñamo o cualquier otro material sintético.
  • Largo: de acuerdo a la estatura de la gimnasta, ésta se mide desde la punta del pie hasta los hombros, doblada por la mitad.
  • Extremos: tiene nudos a modo de mangos. Los extremos (no otra parte de la cuerda) pueden ser envueltos en una longitud de 10 cm a modo de decoración.
  • Forma: en todas partes el mismo diámetro o más angosto en el centro.
  • Ejecución: las figuras técnicas pueden ser hechas con la cuerda tensa o suelta, con una o las dos manos, con o sin cambio de manos. La relación entre el implemento y la gimnasta es más intensa que en otros casos.
  • Movimientos: giros, golpes, saltos, lanzamiento...

Cada vez que la cuerda toque el suelo se penalizará. Actualmente se discute la posibilidad de que la cuerda desaparezca del programa de competición, ya que se considera que es el aparato que menos ha evolucionado en manejo a lo largo de los últimos años. Sin embargo, aún se conserva en la modalidad de conjuntos e individual, por lo que su desaparición definitiva no está clara.

Rhythmic gymnastics hoop.svg Aro[editar]

La gimnasta Anna Bessonova realizando un ejercicio de aro.
  • Material: plástico (debe ser o rígido, de un material que no se doble).
  • Diámetro: 80 cm a 90 cm en el interior.
  • Peso: por lo menos 300 g.
  • Forma: el aro puede ser liso o áspero. Puede ser envuelto (total o parcialmente) con una cinta adhesiva de color.
  • Ejecución: el aro define un espacio. Este espacio es usado al máximo por la gimnasta, quien se mueve dentro del círculo formado. La ejecución del aro requiere frecuentes cambios del movimiento, y el principal requerimiento es la buena coordinación de los movimientos.
  • Movimientos: lanzamiento, desplazamiento, rodada...

El aro debe de llegar a la cintura de la gimnasta.

Rhythmic gymnastics ball.svg Pelota[editar]

Alba Caride durante un ejercicio de pelota en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996.
  • Material: goma o plástico.
  • Diámetro: 18 a 20 cm.
  • Peso: por lo menos 400 g.
  • Ejecución: la pelota es el único implemento en el que el agarrarlo con fuerza no está aceptado. Esto significa que se requiere una relación más suave y delicada entre el cuerpo y el implemento. Los movimientos de la pelota van en perfecta armonía con el cuerpo. La pelota no debe quedar inmóvil en el suelo, debe estar rodando, girando, etc. en ese lapsus. Espectaculares lanzamientos con control y precisión en las recepciones son elementos dinámicos.
  • Movimientos: rebotes, giros, figuras en forma de 8, lanzamientos, recepción con brazos, piernas, rodamientos dirigidos y no dirigidos, gigantesca, retención, deslizamientos...
    • Lanzamientos: El lanzamiento de la pelota es una sucesión de impulsos que vienen desde las piernas, a través de una ligera flexión de todo el cuerpo hasta llegar a la punta de los dedos. El cuerpo y los brazos se extienden hacia la dirección del lanzamiento. La recepción de la pelota debe efectuarse sin ruido, por lo tanto se amortigua, con una extensión de brazos hacia la pelota, para finalizar el movimiento siguiendo la línea que lleva, enlazando con otro elemento o finalizando el ejercicio.
    • Bote: Para realizar ejercicios de bote, la mano debe amoldarse a la forma de la pelota; la muñeca debe estar fija, el brazo y las rodillas acompañan el movimiento de la pelota con una flexión y extensión de piernas. En el momento del bote acompañaremos la pelota con la mano hasta que salga de la mano. La recepción ha de ser silenciosa, siguiendo la línea del movimiento. Existen botes a una y dos manos, laterales o frontales dependiendo del desplazamiento o del ejercicio que los acompañe.
    • Rodamientos: Los rodamientos son característicos en la pelota: se pueden hacer en el suelo o en el cuerpo de la gimnasta (brazos, tronco, piernas). Los rodamientos se inician con un acompañamiento del brazo y la mano. Durante el recorrido, la pelota ha de permanecer en contacto con la superficie de rodamiento de la gimnasta o el suelo, y al terminar debe ser recepcionado con alguna parte del cuerpo.
    • Rotaciones: Las rotaciones se pueden realizar sobre el suelo o sobre el cuerpo de la gimnasta, de forma que la pelota de vueltas alrededor de su eje después de transmitirle un impulso con la mano, cuando termina la rotación la pelota debe recepcionarse por alguna parte del cuerpo de la gimnasta.
    • Balanceos: La pelota, como el nombre del elemento lo indica, debe ser balanceado suave y naturalmente, con la mano relajada, sin tomar la pelota.
    • Movimientos en Ocho: Como el nombre lo señala, se debe mover la pelota con forma de ocho, la gimnasta debe tener la mano relajada, nunca tomar la pelota. Son muy necesarias en este elemento la amplitud y la elegancia del movimiento.
    • Circonducciones: Al igual que en los dos casos anteriores, la mano debe estar completamente distensa y posado la pelota sobre ella. El movimiento de la pelota esta vez tiene forma circular. Tanto este elemento como los dos recién mencionados se pueden realizar a una o a dos manos.
El conjunto griego con las mazas en Sídney 2000.

Rhythmic gymnastics clubs.svg Mazas[editar]

  • Material: Plástico, caucho, madera.
  • Largo: 8 a 5 dm desde un extremo al otro.
  • Peso: Por lo menos 150 g por maza.
  • Partes:
    • Cuerpo: Parte protuberante.
    • Cuello: Parte delgada.
    • Cabeza: Parte esférica.
  • Ejecución: La gimnasta usa las mazas para ejecutar molinetes, vueltas, lanzamientos y tantas figuras asimétricas como sea posible, combinándolas con las muchas figuras que se utilizan en la gimnasia sin implementos. Cuando se golpean las mazas, no se debe hacer con fuerza. Los ejercicios con mazas requieren un sentido del ritmo altamente desarrollado, máxima coordinación psicomotora y precisión. Las mazas son especialmente apropiadas para las gimnastas ambidiestras.
  • Movimientos: Lanzamientos con las dos o con una mano, molinetes, golpes, retención, deslizamiento...

Rhythmic gymnastics ribbon.svg Cinta[editar]

La gimnasta Yevgéniya Kanáyeva durante un ejercicio de cinta.
  • Material: satén o un material no almidonado. Tiene una varilla denominada estilete, que puede ser de madera, bambú, plástico o fibra de vidrio. La cinta es de satén o un material similar.
  • Ancho: 4 cm a 6 cm.
  • Largo: hasta 6 m.
  • Peso: por lo menos 35 g (sin el estilete ni la unión).
  • Partes:
    • Estilete: Varilla que sujeta la cinta.
    • Unión: La cinta se fija a la varilla mediante una unión flexible realizada usando un hilo, una cuerda de nylon, o una serie de anillos articulados.
    • Cinta: Debe ser de una sola pieza.
  • Ejecución: la cinta es larga y luminosa y puede ser lanzada en todas direcciones. Su función es crear diseños en el espacio. Sus vuelos en el aire crean imágenes y formas de todo tipo. Figuras de diferentes tamaños son ejecutadas en varios ritmos.
  • Movimientos: espirales, zigzag, gigantesca, lanzamiento...

El extremo de la cinta tiene que estar siempre en movimiento durante toda la ejecución del ejercicio, sin tocar el suelo de forma involuntaria.

Bases de la gimnasia rítmica[editar]

Conjunto francés.

Este deporte puede ser practicado individualmente o en conjuntos de 5 gimnastas.

En cuanto a los conjuntos podemos señalar que en las competiciones oficiales están formados actualmente por 5 miembros. Las gimnastas puede ser que lleven 5 aparatos iguales o 3 con un mismo aparato y 2 con otro diferente (en este caso el ejercicio se denomina mixto). Originalmente eran 6 gimnastas, aunque hacia los años 80 podían ser incluso 8. La duración de un ejercicio de conjuntos debe ser de 2 minutos y medio, mayor a la de uno individual, que es de 1 minuto y medio.

Peculiaridades técnicas[editar]

  • Iniciación con posturas de relajación.
  • Suavidad del ejercicio y continuidad de la acción.
  • Participación de amplias zonas musculares.
  • Perfección de los movimientos.
  • Ejecución a ritmo, según un tema musical.
  • Desplazamientos frecuentes.
  • Inclusión de cada ejercicio en el conjunto.

Sistema de puntuación[editar]

La nota final de un ejercicio se obtiene de la suma de las notas de composición y ejecución, cada una con un valor máximo de 10 puntos, por lo que la puntuación final será de un máximo de 20 puntos. Además son penalizados, restando puntos a la nota final, determinados errores cometidos por la gimnasta.

La nota de composición está compuesta por la suma de: dificultad corporal (saltos, equilibrios y rotaciones), combinación de pasos rítmicos combinados con los grupos técnicos fundamentales específicos de cada aparato y elementos de los otros grupos técnicos del aparato, elementos dinámicos con rotación y lanzamiento (comúnmente conocidos como riesgos) y la maestría de aparato.

La nota de ejecución valora la corrección en todos los elementos a nivel musical, de técnica corporal y de técnica con el aparato. En ella se distinguen: las faltas artísticas y las faltas técnicas. En la primera, se valora la unidad de la composición, la música del ejercicio, la expresión corporal y la variedad en la utilización del espacio, entre otros; por otro lado, en el componente técnico se valoran aspectos como la técnica de los movimientos corporales, la técnica base del aparato, la igualdad del trabajo con la mano izquierda/derecha durante el ejercicio, etcétera. Los errores con respecto al modelo perfecto de realización se van acumulando y sumando, lo que al final se resta al valor de partida (un 10 representa una ejecución perfecta igual al modelo a seguir, sin ningún error).

La gimnasta Irina Cháshchina durante un entrenamiento.

Penalizaciones[editar]

  • El aparato debe estar siempre en movimiento.
  • El ejercicio debe finalizar en el momento exacto en que acaba la música con que se acompañó la ejecución.
  • El grado de dificultad se debe presentar en el implemento, o bien en los movimientos de la gimnasta, pero siempre debe existir.
  • Los pasos no rítmicos dentro del tapiz.
  • Utilizar las manos en algunas cosas en las que no esta permitida.
  • La salida del practicable (o tapiz), ya sea de la gimnasta o del aparato.
  • Un atuendo no reglamentario de la gimnasta.
  • La comunicación con el entrenador/a o con las compañeras durante la ejecución del ejercicio.

Países y equipos dominantes[editar]

Unión Soviética[editar]

Antes de su fragmentación, las gimnastas provenientes de la URSS estaban en una continua competencia con Bulgaria. El primer campeonato del mundo hecho en 1963, fue ganado por una soviética: Ludmila Savinkova y en 1967 en Copenhague cuando se aprobó la modalidad de conjuntos, igual fue ganado por la URSS. Otras soviética campeonas del mundo fueron Galina Shugorova (tres veces campeona absoluta mundial), Elena Kapurchina, Irina Deriugina (bicampeona), Liubov Sereda. Marina Lobatch fue la primera gimnasta soviética en ser campeona olímpica en los juegos de 1988 en Seúl. Tras el derrumbe de la Unión Soviética, se creó el Equipo Unificado que apareció por única vez en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. Desfilaron las gimnastas soviéticas/ucranianas Aleksandra Timoshenko y Oxana Skaldina quienes consiguieron el oro y bronce.

Rusia[editar]

Irina Viner, presidenta de la Federación Rusa de Gimnasia, ha sido la responsable del éxito de la rítmica en Rusia desde los años 90.

Después de la caída de la URSS, Rusia quedó como país dominante de la gimnasia rítmica al inicio de los años 90. Surgieron prestigiosas gimnastas como Yana Batyrchina, Amina Zaripova y Alina Kabaeva. Oxana Kostina se convirtió en la primera campeona del mundo de Rusia como país independiente. En los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, Julia Barsukova se convirtió en la primera rusa en tener el oro olímpico. La hazaña se repitió en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 con su gimnasta estrella, Alina Kabaeva. Evgenia Kanaeva se convirtió en la primera gimnasta de la disciplina en ganar dos medallas de oro en olimpiadas: en Pekín 2008 y Londres 2012, además de que es la gimnasta más laureada de la historia. Otras gimnastas notables incluyen a Irina Tchachina, Versa Sessina, Olga Kapranova, Natalia Lavrova, Olesya Belugina, Elena Posevina, Daria Dmitrieva, Daria Kondakova, Uliana Donskova, Carolina Sebastianova, Margarita Mamum, Daria Svatkovskaya, Aleksandra Merkulova y Yana Kudryavtseva.

Ucrania[editar]

Cuando formó parte de la Unión Soviética, un gran número de gimnastas soviéticas fueron capacitadas en Ucrania o eran de origen ucraniano, incluyendo a Ludmila Savinkova, primera campeona mundial. Albina e Irina Deriugina – madre e hija – jugaron un papel importante en el éxito de la G.R.D en ese país, versando a estrellas como Aleksandra Timoshenko y Oxana Skaldina. Después de la desintegración de la URSS, Ucrania continúo con el éxito con Ekaterina Serebrianskaya, quien ganó el oro en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. Otras gimnastas notables incluyen Anna Bessonova (campeona del mundo en 2007), Tamara Yerofeeva, Ganna Rizatdinova, Olena Vitrychenko, Alina Maksymenko, Anastasia Mulmina, Viktoria Mazur y Eleonora Romanova.

Bielorrusia[editar]

El país ha tenido éxito en ambas modalidades incluso después de la caída de la URSS. Cabe señalar que la primera soviética que fue campeona olímpica fue una bielorrusa (Marina Lobatch). Desde finales de 1990, Bielorrusia ha tenido un éxito considerable en los Juegos Olímpicos y ha ganado dos medallas de plata individuales y una de bronce respectivamente con Yulia Raskina, Inna Zhukova y Liubov Charkasyna. Otras gimnastas notables incluyen a Larissa Lukianenko, Melitina Staniouta, Aleksandra Narkevich y Marina Kodobina.

Bulgaria[editar]

Desde que se creó la gimnasia rítmica deportiva, Bulgaria estuvo en una reñida competencia con la URSS, a lo largo de la década de 1960 en los primeros mundiales. La primera gran estrella que hubo en las filas búlgaras fue Maria Gigova, primera gimnasta en volverse campeona del mundo en tres campeonatos consecutivos. La década de 1980 marcó la cumbre del éxito búlgaro con el denominado equipo “Chicas de Oro de Bulgaria” el cual estaba conformado por Iliana Raeva, Anelia Ralenkova, Lilia Ignatova, Bianka Panova, Adriana Dunavska, Diliana Georguieva y Elizabeth Koleva, quienes dominaron casi todos los mundiales y europeos de aquellos años. Los años 90 estuvieron marcados por el dominio de Maria Petrova, tricampeona del mundo y de Europa. La década de 2000 marcó el gran declive de la GR. individual de Bulgaria, aunque aún con un par de gimnastas notables como Simona Peycheva y Sylvia Miteva. Bulgaria está más comprometida en la modalidad de conjuntos.

España[editar]

Consiguió éxito notable con Carolina Pascual, medallista de plata en las Olimpiadas de 1992, con Carmen Acedo, campeona del mundo en el ejercicio de mazas en el Mundial de 1993 y Almudena Cid, única gimnasta en la historia en participar en cuatro finales olímpicas (1996, 2000, 2004 y 2008). España ha sido históricamente más laureada en la modalidad de conjuntos, convirtiéndose por ejemplo en el primer campeón olímpico de la modalidad en las Olimpiadas de Atlanta 1996 con un equipo formado por Marta Baldó, Nuria Cabanillas, Estela Giménez, Lorena Guréndez, Tania Lamarca y Estíbaliz Martínez.

Italia[editar]

Al igual que España, está más compenetrado en la modalidad de conjunto. El grupo italiano ha sido cuatro veces campeón del mundo y han ganado dos medallas (una de plata y una de bronce) en los Juegos Olímpicos.

La gimnasia rítmica en España[editar]

Tania Lamarca, campeona olímpica en Atlanta 1996 con el conjunto español.

Aunque a lo largo de la historia, las dominadoras de esta disciplina han sido las participantes de la antigua Unión Soviética y las gimnastas que provienen de Europa del este, las gimnastas españolas han obtenido diversos éxitos desde la creación en 1974 de la Selección Nacional de Gimnasia Rítmica. La rítmica española ya había tenido algunas incursiones a nivel internacional, la primera en el Campeonato Mundial de Gimnasia Rítmica de 1963 celebrado en Budapest, y la segunda, 10 años después. Para poder participar en el Campeonato del Mundo de Madrid en 1975 y en el Campeonato de Europa de Madrid en 1978, la Federación Española de Gimnasia crea la primera Selección Nacional. De ella se haría cargo la seleccionadora búlgara Ivanka Tchakarova hasta 1982.[5] Su sustituta sería la que es la seleccionadora nacional más importante hasta la fecha, la búlgara Emilia Boneva, que estuvo en el puesto desde abril de 1982 hasta 1996, tiempo durante el cual consiguió un total de 65 medallas en competiciones internacionales oficiales.[6]

Almudena Cid es la única gimnasta rítmica de la historia que ha logrado estar en la final de cuatro Juegos Olímpicos. Las gimnastas rítmicas españolas con más medallas en competiciones internacionales oficiales (organizadas por la FIG, la UEG o el COI) son Alejandra Quereda y Sandra Aguilar, con un total de 18. La mayoría de las gimnastas españolas más laureadas pertenecen a la modalidad de conjuntos.

En Campeonatos del Mundo, la competición más importante de la FIG, las que tienen más medallas son Estela Giménez, Marta Baldó, Teresa Fuster y Lorea Elso, con un total de 8 cada una. Nuria Cabanillas es la que más medallas de oro tiene en esta competición, con 3, aunque la última fue conseguida como suplente del equipo en ambos ejercicios. Este es el listado de las gimnastas rítmicas españolas que más veces han sido campeonas del mundo:

Carmen Acedo en el Campeonato Mundial de Alicante en 1993.
Medallero en Campeonatos del Mundo
Deportista Gold medal with cup.svg Silver medal with cup.svg Bronze medal with cup.svg Total
1 Nuria Cabanillas 01.PNG Nuria Cabanillas[n 1] 3 4 0 7
2 Estela Giménez en Hollywood 02.PNG Estela Giménez 2 4 2 8
3 Marta Baldó 01.PNG Marta Baldó 2 4 2 8
4 Estíbaliz Martínez 01.PNG Estíbaliz Martínez 2 3 0 5
5 Tania Lamarca 01.PNG Tania Lamarca 2 3 0 5
6 Maider Esparza 01.PNG Maider Esparza[n 2] 2 3 0 5
7 Lorena Guréndez 01.PNG Lorena Guréndez 2 2 0 4
  1. El oro y la plata del Campeonato Mundial de 1998 conseguidos por Nuria, fueron como suplente del conjunto en ambos ejercicios, aunque fue convocada a dicha competición.
  2. Las 5 medallas conseguidas por Maider, fueron como suplente del conjunto en ambos ejercicios, aunque fue convocada a estos campeonatos.

Las gimnastas Débora Alonso, Teresa Fuster, Isabel Gómez, Lorea Elso, Montserrat Martín, Gemma Royo, Marta Aberturas, Cristina Chapuli, María Pardo, Sara Bayón, Marta Calamonte, Carolina Malchair, Beatriz Nogales, Paula Orive, Sandra Aguilar, Artemi Gavezou-Castro, Elena López, Lourdes Mohedano y Alejandra Quereda en conjuntos, y Carmen Acedo como individual, tienen una medalla de oro en Campeonatos del Mundo, además de otras preseas.

En total, la selección española de gimnasia rítmica ha obtenido un total de 108 medallas en competiciones internacionales oficiales (organizadas por la FIG, la UEG o el COI). De todas ellas, en Campeonatos del Mundo han sido obtenidas 6 oros, 11 platas y 17 bronces; en Campeonatos de Europa, 2 oros, 3 platas y 15 bronces; en Campeonatos de Europa junior, 1 oro, 4 platas y 7 bronces y en Juegos Olímpicos, 1 oro y 1 plata; más 2 platas y 3 bronces en Finales de la Copa del Mundo, 3 oros, 10 platas y 11 bronces en pruebas de la Copa del Mundo, 1 oro, 2 platas y 6 bronces en Finales de la Copa de Europa, 1 bronce en Campeonatos de Europa por Equipos y 1 oro en Preolímpicos (actualizado a 16-06-2014).

A nivel de clubes, actualmente el gran dominador en los Campeonatos de España es el Club Ritmo, con sede en la ciudad de León. Carolina Rodríguez es la gimnasta individual que más veces ha sido campeona de España del concurso general contando todas las categorías, con 9 títulos (1 en alevín, 1 en infantil, 1 en primera categoría y 6 en categoría de honor).

Hitos de la gimnasia rítmica española[editar]

Las Niñas de Oro, campeonas olímpicas en Atlanta 1996, en un reencuentro con motivo del décimo aniversario de la medalla. La reunión está registrada en el documental Las Niñas de Oro.

En 1975, María Jesús Alegre obtiene la primera medalla para España en una competición internacional. Sería un bronce en el concurso general individual en el Campeonato Mundial de Madrid. También es, hasta ahora, la única medalla conseguida por una gimnasta española en un concurso general individual en un Campeonato Mundial de Gimnasia Rítmica.

En 1991, el conjunto español logra la primera medalla de oro para España en un Campeonato Mundial de Gimnasia Rítmica. Se proclamó campeón del mundo en el concurso general de la competición de conjuntos del Campeonato Mundial de Atenas. El conjunto estaba formado por Débora Alonso, Lorea Elso, Teresa Fuster, Isabel Gómez, Montserrat Martín y Gemma Royo, además de Marta Aberturas y Cristina Chapuli como suplentes.

En 1992, Carolina Pascual logra la primera medalla en unos Juegos Olímpicos para la gimnasia rítmica española. Obtendría la medalla de plata en la competición individual de los Juegos Olímpicos de Barcelona.

En 1993, en el Campeonato del Mundo de Alicante, Carmen Acedo obtiene la que hasta ahora es la única medalla de oro individual lograda por España en un Campeonato Mundial. La conseguiría en la competición de mazas.

En 1996, el conjunto español se proclamó campeón olímpico en la competición de conjuntos de los Juegos Olímpicos de Atlanta, en la primera incursión de esta modalidad en unas Olimpiadas. El equipo estaba formado por Marta Baldó, Nuria Cabanillas, Estela Giménez, Lorena Guréndez, Tania Lamarca y Estíbaliz Martínez. A su llegada a España, los medios de comunicación las bautizaron como las Niñas de Oro.

Polémicas[editar]

Durante mucho tiempo la gimnasia rítmica de élite ha estado rodeada de polémicas por la anorexia que algunas gimnastas han sufrido y por la exigente disciplina. En España, tras las olimpiadas de 1996, una de las gimnastas de la modalidad de conjuntos, María Pardo, acusó a la entonces entrenadora Emilia Boneva de imponer una dura disciplina. Algo más de un año después, otra gimnasta compañera suya, la campeona olímpica Tania Lamarca, fue excluida del equipo nacional por pesar 2,7 kilos más del peso que le exigían, como cuenta en su libro Lágrimas por una medalla. Desde entonces bastantes gimnastas del equipo han sido expulsadas del mismo por razones similares aunque la polémica no ha sido tan elevada.

Al igual que hace Tania Lamarca en su libro, otra de sus compañeras, la también campeona olímpica Nuria Cabanillas, durante su comparecencia en el Senado en la «Comisión especial sobre la situación de los deportistas al finalizar su carrera deportiva» en 2001, denunció la situación de abandono e indefensión que vivieron las gimnastas del conjunto tras su retirada, no recibiendo ninguna ayuda ni orientación de la Federación en su adaptación al «mundo real» y enfrentándose además a impagos por parte de esta. La senadora y también exdeportista Miriam Blasco, que era presidenta de la comisión, presentó en octubre de 2004 las conclusiones de la misma al Gobierno, y en diciembre de 2007 se consiguió que se aprobase una reforma de ley que contemplaba varias de las medidas solicitadas por el Senado para intentar corregir esta situación, que era relativamente común entre deportistas de diferentes disciplinas.[7]

Gimnastas rítmicas célebres[editar]

Ekaterina Serebrianskaya.
Galima Shugurova.
Elena Vitrichenko.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Fernández del Valle, Aurora (1995). Gimnasia rítmica deportiva: aspectos y evolución. ESM. p. 33. ISBN 978-84-85977-60-4. Consultado el 18 de abril de 2014. 
  2. efdeportes.com (ed.): «La evolución histórica de la gimnasia rítmica deportiva y su legado pedagógico». Consultado el 22 de julio de 2014.
  3. menrg.com (ed.): «Men's Rhythmic Gymnastics» (en inglés). Consultado el 20 de septiembre de 2011.
  4. hoysport.com (ed.): «Los hombres podrán competir en gimnasia rítmica» (9 de febrero de 2009). Consultado el 20 de septiembre de 2011.
  5. Mendizábal Albizu, Susana. «Patología en gimnastas de rítmica de alto rendimiento retiradas». universia.net. Consultado el 20 de septiembre de 2011.
  6. Fernández del Valle, Aurora (1995). Gimnasia rítmica deportiva: aspectos y evolución. ESM. ISBN 978-84-85977-60-4. 
  7. elcorreo.com (ed.): «La gimnasta alavesa Tania Lamarca cuenta en su libro 'Lágrimas por una medalla' el antes y después del oro» (15 de abril de 2008). Consultado el 7 de julio de 2011.

Bibliografía[editar]

  • Gallo, Cristina (2008). Lágrimas por una medalla. Temas de Hoy. ISBN 9788484607007. 

Enlaces externos[editar]