Félix Dzerzhinski

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Félix Dzerzhinski
Feliks Dzierżyński
Феликc Дзержинский
Félix Dzerzhinski
Félix Dzerzhinski en 1918.

20 de noviembre de 1917-6 de febrero de 1922
Predecesor Nadie
Sucesor Él mismo (como jefe del GPU)

6 de febrero de 1922-15 de noviembre de 1923
Predecesor Él mismo (como jefe de la Checa)
Sucesor Él mismo (como jefe del GPU)

15 de noviembre de 1923-20 de julio de 1926
Predecesor Él mismo (como jefe del GPU)
Sucesor Viacheslav Menzhinski

Coat of arms of the Soviet Union.svg
Comisario del Pueblo del Consejo de Economía Nacional de la URSS
14 de febrero de 1924-20 de julio de 1926
Primer ministro   Alekséi Rýkov
Predecesor Alekséi Rýkov
Sucesor Valerián Kúibyshev

3 er Comisario del Pueblo de Asuntos Internos de la RSFSR
30 de marzo de 1919-6 de julio de 1923
Primer ministro   Vladímir Lenin
Predecesor Grigori Petrovski
Sucesor Aleksandr Beloboródov

Datos personales
Nacimiento 30 de agostojul./ 11 de septiembre de 1877greg.[1]
Bandera de Rusia Ivyanets, Ashmiany, Imperio ruso; hoy en el Raión de Valozhyn, Bielorrusia
Fallecimiento 20 de julio de 1926 (48 años)
MoscúBandera de la Unión SoviéticaUnión Soviética
Partido Partido Comunista de la Unión Soviética
Cónyuge Sofía Sigizmúndovna Muszkat
Profesión Revolucionario

Feliks Edmúndovich Dzerzhinski[1] (en polaco: Feliks Dzierżyński, en ruso: Феликс Эдмундович Дзержинский, y en bielorruso: Фелікс Эдмундавіч Дзяржынскі (Féliks Edmundávich Dziarzhynski); (Dzierżynowie, 30 de agostojul./ 11 de septiembre de 1877greg. - Moscú, 20 de julio de 1926) fue un revolucionario comunista polaco, famoso como el fundador de la policía secreta bolchevique,[1] la Checa (ЧК - чрезвычайная комиссия, es decir, ChK - Chrezvycháinaya Komíssiya o Comisión Extraordinaria), agencia conocida por combatir a reaccionarios y mercenarios contrarrevolucionarios durante el llamado Terror Rojo y la Guerra Civil Rusa.[2] [3]

Comienzos y conversión al socialismo[editar]

Nació el 11 de septiembre de 1877 en el distrito polaco de Oshmiansk.[1] Su padre, Edmund-Rufin, hombre educado y graduado en la Universidad de San Petersburgo, había enseñado matemática y física en un gimnasio de Taganrog antes regresar a la hacienda familiar en 1875 por su tuberculosis.[1] La familia vivía muy modestamente gracias a la pensión del padre y el arrendamiento de parte de sus tierras a los campesinos.[1] Educado en un ambiente de intenso catolicismo y nacionalismo polaco, el joven Féliks adoptó ambos con una intensidad hacia sus convicciones que conservó toda su vida.[1] Ingresó en el gimnasio de Vilna en 1887,[4] en un época de intensa represión de la cultura polaca tras el fallido Levantamiento de Enero (1863), cuya lengua estaba por entonces prohibida en las instituciones oficiales y en las escuelas.[5] Vivaz y nervioso, mantuvo su fe católica hasta 1894 cuando, con diecisiete años, la abandonó debido a sus contactos con un círculo marxista del Partido Socialdemócrata Lituano de la ciudad.[4] A partir de entonce socialista convencido, comenzó a tratar de convertir a sus ideas a sus compañeros de instituto, para disgusto de las autoridades docentes del centro.[4] En el otoño del mismo año, ingresó en el partido y se dedicó a tratar de atraer a él al proletariado local, no siempre con fortuna.[4]

Primer exilio[editar]

No mencionó a su familia sus actividades mientras vivió su madre, ya por entonces enferma.[4] Tras su muerte en enero de 1896, sin embargo, abandonó el gimnasio y, con diecinueve años, se convirtió en revolucionario profesional.[6] Adquirió pronto reputación de agitador y organizador capaz, pero tuvo que abandonar Vilna al poco tiempo cuando la policía comenzó a vigilarlo.[6] Se trasladó a Kovno, pequeña ciudad industrial donde intentó formar una célula del partido, pero en julio de 1897 fue arrestado, denunciado por uno de los trabajadores de su círculo a cambio de dinero.[6] Tras varios meses en prisión, en su juicio se le condenó a exilio interior, tres años en la ciudad de Nolinsk, en la provincia siberiana de Viatka.[6] Se le deportó allí en mayo de 1898 y comenzó a trabajar en una fábrica de tabaco, sin que la vigilancia policial evitase que continuase con sus actividades de agitación entre los trabajadores.[6] Para neutralizar sus actividades, las autoridades le trasladaron aún más al norte, a la aldea de Kaigorodsk, de donde logró escapar en agosto de 1899.[7]

Arrestos, exilios y carácter[editar]

Fotografías policiales de Dzerzhinski de 1909, 1914 y 1916. Entre 1897 y 1917, cuando fue finalmente liberado, pasó cerca de once años en prisiones y exilios interiores por su actividad revolucionaria, que minaron su salud.

Más destacado como activista que como teórico, pasó los siguientes veinte años en la clandestinidad y fue detenido en numerosas ocasiones: 1897, 1900, 1905, 1906, 1908 y 1912.[7] Once de los veinte años entre 1897 y 1917 los pasó bien en prisión o en el exilio interior.[7] Escapó tres veces de otras tantas condenas a Siberia, pero los sucesivos periodos de cárcel y exilio acabaron por minar su salud.[7] Socialista devoto aunque más de una forma emotiva que impresionado por la teoría marxista, su entrega por una causa que creía debía acabar con el sistema que consideraba opresor e injusto le permitió sobrellevar las largas condenas.[8]

La capacidad para soportar las penalidades y su espíritu de sacrificio, sin embargo, los proyectaba también a los demás, lo que le daba un carácter inmisericorde hacia los sufrimientos ajenos, tanto de los que consideraba víctimas —que sostenía eran sacrificios necesarios para alcanzar el ideal humanitario socialista— como los de los enemigos —a los que estaba dispuesto a destruir sin piedad, escrúpulo o remordimiento—.[9]

Defensor de los oprimidos pero desconfiado de su capacidad para cambiar su situación por sí mismos, se hallaba convencido de la necesidad de que el cambio lo encabezase un grupo cohesionado y convencido de su misión, lo que le condujo a acercase a la fracción bolchevique.[10]

Su último arresto tuvo lugar en septiembre de 1912 en Varsovia.[10] Esta detención fue la más dura y larga de su vida y pasó gran parte de ella en aislamiento.[10] Considerado incapacitado para los trabajos forzados, se le asignó a un sastre como aprendiz, aunque esto no le libró de tener que llevar grilletes.[11] La última parte de la condena antes de ser liberado por sorpresa por la caída de la monarquía en la Revolución de Febrero de 1917 la pasó en la prisión de Butyrka en Moscú, donde se encerraba a los principales presos políticos.[11] Asaltada la prisión por las masas revolucionarias, salió de la cárcel la noche del 1 de marzojul./ 14 de marzogreg., muy débil y apenas capaz de caminar.[12]

Periodo interrevolucionario y comité militar revolucionario[editar]

Entre las revoluciones de febrero y octubre, alternó una gran actividad como agitador con periodos de enfermedad por su delicada salud después de años de cárcel y exilio.[13] Junto con otros bolcheviques, formó parte del Comité Militar Revolucionario de Petrogrado (CMR) que dirigió las actividades de derrocamiento del Gobierno provisional durante la revolución de Octubre.[14] A Dzerzhinski se le encargó la toma de la oficina central de correos y de la de telégrafos, que quedaron sometidas a la autoridad del Sóviet de Petrogrado pocas horas más tarde, sin que se produjesen víctimas.[14]

Una vez derrocado el Gobierno provisional, el CMR quedó a cargo de la defensa del nuevo Gobierno soviético, de la lucha contra la contrarrevolución y de asegurar el orden en la capital.[15] La seguridad del Instituto Smolny, sede del sóviet y de CMR, quedó en manos de Dzerzhinski.[15] Aunque se le concedió al mismo tiempo un importante cargo en la nueva Comisaría de Interior, su actividad se concentró en las tareas de represión de la contrarrevolución y del bandidaje en la capital en el CMR.[16] Como miembro del CMR, firmó diversas órdenes y decretos relacionados con la seguridad del nuevo régimen (armamento de las milicias fieles al nuevo Gobierno, arresto de sus opositores, reorganización de la Guardia Roja de la ciudad, etc).[16]

La Checa[editar]

Ante la persistencia de las huelgas de funcionarios que, respaldadas y financiadas por la burguesía, amenazaban con paralizar la actividad del Sovnarkom, este solicitó a Dzerzhinski que formase una comisión especial para estudiar las medidas adecuadas para enfrentarse a lo que consideraba sabotaje por parte de los huelguistas (6 de diciembrejul./ 19 de diciembre de 1917greg.).[17] Dzerzhinski presentó su informe al Sovnarkom al día siguiente en el que describía la situación como de grave emergencia y exigía la aplicación de la «violencia revolucionaria» a los considerados contrarrevolucionarios.[18] Con el CMR a punto de ser disuelto —la mayoría de sus amplias competencias se habían devuelto a los ministerios—, las tareas de seguridad y represión podían quedar a merced del nuevo Gobierno de coalición con los socialrevolucionarios de izquierda.[19] El deseo de que se mantuviesen bajo control exclusivamente bolchevique y la necesidad de no desproteger al Sovnarkom llevaron a la creación de una nueva organización responsable de estas tareas: la Checa (Comisión Extraordinaria Panrusa para la Lucha contra la Contrarrevolución y el Sabotaje).[20] La nueva comisión tenía potestad únicamente para investigar supuestas actividades contrarrevolucionarias y aplicar algunas penas menores.[21] La elección de Dzerzhinski para presidirla se debió tanto a su experiencia durante las semanas anteriores en tareas de seguridad en el CMR como a su gran energía, capacidad de organización y entrega al nuevo régimen y a la lucha contra sus enemigos.[22]

Luego fue encargado de organizar y dirigir la Checa, labor que cumplió eficaz e implacablemente con mano de hierro, especialmente después del inicio de la Guerra Civil Rusa en mayo de 1918, cuando los bolcheviques impusieron el «terror rojo», dedicándose a fusilamientos sin juicio de opositores (reales o sospechosos) del nuevo régimen. Se le atribuye la sentencia:“Se ha de inculcar en todos los ciudadanos la sensación de que pueden ser detenidos y fusilados en cualquier momento y por cualquier motivo”.[23] Para tales fines Dzerzhinski no ocultaba que las condenas de la Checa no dependían realmente de crímenes auténticos contra el gobierno bolchevique, Sovnarkom, sino de las filiaciones políticas del acusado antes o durante la Revolución, así como de su clase social (siendo burgueses o aristócratas seguros condenados a muerte).

Tras la guerra civil rusa, Dzerzhinski mantuvo diversos cuestionamientos contra Lenin, a quien acusaba de "olvidar la Revolución" para ganarse la adhesión voluntaria de otros pueblos (judíos, polacos, o ucranianos) a la causa del comunismo. A su vez, Lenin acusó a Dzerzhinski de "inútil chauvinismo ruso", pero en general Dzerzhinski mantuvo obediencia hacia las ordenes de Lenin y del Sovnarkom. Tras el fin de la guerra civil en 1920, Dzerzhinski promovió la construcción de hogares para los niños huérfanos. Aunque étnicamente polaco, Dzerzhinski rehusó involucrarse con el gobierno títere instalado por los bolcheviques en Białystok durante la Guerra polaco-soviética.

Dzerzhinski mantuvo en sus últimos años una violenta disputa contra la "Oposición de Izquierda" de León Trotsky, y en 1926 murió de un infarto cardíaco cuando pronunciaba un discurso político.

Apreciado por la revolución, elogiado como "idealista a toda prueba y caballero implacable" por Victor Serge, y conocido por mantener un estilo de vida muy austero pese a los privilegios que podía recibir como líder importante, fue y es odiado por los enemigos del bolchevismo, que lo consideran responsable de represiones, arrestos y ejecuciones. La polémica sobre su personalidad prosigue hasta hoy: mientras el monumento en su honor, en la Plaza Lubyanka de Moscú, fue derribado en agosto de 1991 por la acción popular durante el fallido intento de golpe de Estado en la Unión Soviética, el gobierno ruso de Vladímir Putin ha repuesto su estatua en el Ministerio del Interior, mientras el gobierno de Bielorrusia ha erigido un monumento en su recuerdo. Por otro lado, en Polonia las masas derribaron su estatua erigida en el centro de Varsovia y cambiaron el nombre de todas las calles bautizadas en su honor, siendo condenado como "traidor" por la mayor parte de la historiografía polaca. Se sigue librando un extenso debate entre organizaciones rusas, lituanas, polacas y bielorrusas sobre la valoración de la vida y obra de Dzerzhinski.

Referencias[editar]

  1. a b c d e f g Gerson, 1976, p. 8.
  2. Robert Gellately. Lenin, Stalin and Hitler: The Age of Social Catastrophe. Knopf, 2007. ISBN 1400040051 pp. 46-48
  3. George Leggett, The Cheka: Lenin’s Political Police. Oxford University Press, 1987, ISBN 0198228627 pp. 197-201
  4. a b c d e Gerson, 1976, p. 10.
  5. Gerson, 1976, p. 9.
  6. a b c d e Gerson, 1976, p. 11.
  7. a b c d Gerson, 1976, p. 12.
  8. Gerson, 1976, p. 13.
  9. Gerson, 1976, p. 13-14.
  10. a b c Gerson, 1976, p. 14.
  11. a b Gerson, 1976, p. 15.
  12. Gerson, 1976, p. 15-16.
  13. Gerson, 1976, p. 16.
  14. a b Gerson, 1976, p. 17.
  15. a b Gerson, 1976, p. 18.
  16. a b Gerson, 1976, p. 19.
  17. Gerson, 1976, p. 20.
  18. Gerson, 1976, p. 21.
  19. Gerson, 1976, p. 22.
  20. Gerson, 1976, p. 22-23.
  21. Gerson, 1976, p. 23.
  22. Gerson, 1976, p. 24.
  23. J. Michael Waller Secret Empire: The KGB in Russia Today. Westview Press. Boulder, CO, 1994. ISBN 0-8133-2323-1.

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]