Envenenamiento por mercurio

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Envenenamiento por mercurio
Hg Mercury.jpg
Mercurio
Clasificación y recursos externos
CIE-10 T56.1
CIE-9 985.0
MedlinePlus 002476
eMedicine emerg/813
MeSH D008630
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El envenenamiento por mercurio (también conocido como hidrargiria, hidrargirismo o mercurialismo) es una enfermedad causada por la exposición al mercurio o sus compuestos. El Mercurio (símbolo químico Hg) es un metal pesado. La intoxicación por mercurio aparece en varias formas que dependen del estado de oxidación en que se presenta y entra en el organismo. Un primer estado de oxidación es el cero(Hg0)o mercurio metálico, que existe como vapor o como metal líquido. El estado (+1), Hg+ existe en forma de sales inorgánicas, y su estado (+2), Hg2+ puede formar tanto sales inorgánicas como compuestos orgánicos (llamados genéricamente compuestos organomercuriales). Los efectos tóxicos incluyen daños al cerebro, los riñones y los pulmones. El envenenamiento por mercurio puede provocar varias enfermedades, incluyendo acrodinia (enfermedad rosada), el síndrome de Hunter-Russell, y la enfermedad de Minamata. Los síntomas suelen incluir discapacidad sensorial (visión, audición, habla), sensación alterada y la falta de coordinación. El tipo y el grado de síntomas que presenten dependen de la toxina individuales, la dosis, y el método y duración de la exposición.

Signos y síntomas[editar]

Los síntomas comunes de envenenamiento por mercurio son la neuropatía periférica (que se presenta como parestesia o picazón, ardor o dolor), decoloración de la piel (mejillas color de rosa, los dedos de manos y pies), inflamación y descamación (desprendimiento de la piel).

Debido a que el mercurio bloquea la vía de degradación de las catecolaminas, se produce un exceso de adrenalina que provoca sudoración profusa, taquicardia (latido cardíaco persistentemente más rápido de lo normal), aumento de la salivación e hipertensión (presión arterial alta). El mercurio puede inactivar la S-adenosil-metionina, que es necesaria para el catabolismo de las catecolaminas.

Los niños afectados pueden presentar coloración roja de las mejillas, la nariz y los labios, caída del cabello, dientes y uñas, erupción transitoria, hipotonía (debilidad muscular) y aumento de la sensibilidad a la luz. Otros síntomas pueden incluir disfunción renal (por ejemplo, el síndrome de Fanconi) o síntomas neuropsiquiátricos tales como labilidad emocional, deterioro de la memoria o insomnio. Por lo tanto, la presentación clínica pueden parecerse a los de feocromocitoma o enfermedad de Kawasaki.

Un ejemplo de la descamación de la mano de un niño con envenenamiento por mercurio severa adquirida por el manejo del mercurio elemental es esta fotografía en Horowitz, et al. (2002).[1]

Causas[editar]

El consumo de pescado es de lejos la fuente más importante de exposición al mercurio en los seres humanos y animales, aunque las plantas y el ganado también contienen mercurio debido a la bioacumulación de mercurio del suelo, el agua y la atmósfera, y debido a la biomagnificación del mercurio por la ingesta de otros organismos que lo contienen. Además de la ingesta, la exposición al mercurio también puede ocurrir al respirar aire contaminado,[2] Respirar aire contaminado puede producir exposición al mercurio,,[3] [4] por la exposición a vapores de mercurio en los empastes dentales con amalgama de mercurio, por el uso indebido (por ejemplo los derrames de mercurio metálico) o la eliminación inadecuada de las lámparas fluorescentes.[5]

El consumo de carne de ballenas y delfines, práctica habitual en Japón, es una fuente de altos niveles de envenenamiento por mercurio. Tetsuya Endo, un profesor de la Universidad de Ciencias de la Salud de Hokkaido, ha probado que la carne de ballena comprada en la ciudad de Taiji contiene niveles de mercurio que son más de 20 veces superiores a los estándares aceptables en el país.[6]

Además del mercurio liberado de forma natural en los volcanes, hay varias fuentes de origen humano. La principal son las centrales de carbón. Se estima que dos terceras partes del mercurio generado por los humanos proviene de la combustión estacionaria, sobre todo de carbón. Otras fuentes antrópicas importantes incluyen la minería de oro, la producción de metales no ferrosos, la fabricación de cemento, eliminación de residuos, crematorios humanos, la producción de sosa cáustica, arrabio y acero, producción de pilas de mercurio, y la quema de biomasa.[7]

Dado el uso del cinabrio (sulfuro de mercurio, HgS)para la extracción del oro, lo trabajadores de las pequeñas minas de oro independientes se encuentran ante un elevado riesgo de envenenamiento. Tal es el peligro para el minero llamado galamsey en Ghana y trabajadores similares conocido como orpailleurs en los países francófonos vecinos. Si bien no hay estimaciones oficiales de esta fuerza de trabajo del gobierno, los observadores creen que entre veinte mil y cincuenta mil trabajan como galamseys en Ghana, una cifra que incluye a muchas mujeres, que trabajan como cargadoras.

El mercurio y muchos de sus compuestos químicos, especialmente los compuestos organomercuriales, pueden ser absorbidos fácilmente por contacto directo con la piel, o en algunos casos (como el dimetilmercurio)con piel insuficientemente protegida. Estos riesgos sufren allí donde el mercurio y sus compuestos se utilizan comúnmente, como en los laboratorios químicos, hospitales, clínicas dentales, y las instalaciones implicadas en la producción de artículos como lámparas fluorescentes, baterías y explosivos.[8]

Mecanismo[editar]

El mercurio es un agente tóxico altamente reactivo cuyos efectos iniciales son difíciles de identificar y de cuyos mecanismos de toxicidad queda aún mucho por conocer. Daña el sistema nervioso central (SNC), el sistema endocrino, los riñones y otros órganos y afecta negativamente a la boca, las encías y los dientes. La ingesta durante largos periodos de tiempo o una fuerte exposición al vapor de mercurio, pueden causar daño al cerebro y finalmente la muerte. El mercurio y sus compuestos son particularmente tóxicos para los fetos y los bebés. Las mujeres que han estado expuestas al mercurio durante el embarazo pueden dar a luz niños con defectos congénitos graves (véase la enfermedad de Minamata), aunque no siempre ocurra tal.

La exposición al mercurio en los niños pequeños pueden tener graves consecuencias neurológicas, dificultando la formación de las vainas de mielina que recubren los nervios periféricos, pues el mercurio inhibe la formación de la mielina.

Existe alguna evidencia de que el envenenamiento por mercurio puede predisponer al síndrome de Young (hombres con bronquiectasias y recuento bajo de espermatozoides).[9]

Los efectos de la intoxicación por mercurio en parte dependen de si ha sido causado por la exposición al mercurio elemental, a los compuestos inorgánicos de mercurio (en forma de sales) o los compuestos organomercuriales como el dimetilmercurio.

Mercurio elemental[editar]

El mercurio metálico líquido no se absorbe bien por ingestión ni por contacto con la piel. Es peligroso por su potencial de liberación de vapores de mercurio. Los datos en animales indican que menos del 0,01% de mercurio ingerido es absorbido por el tracto gastrointestinal intacto. Los casos de toxicidad sistémica por ingestión accidental son raros.[10] [11]

En los seres humanos, aproximadamente el 80% del vapor de mercurio inhalado se absorbe a través de las vías respiratorias y entra en el sistema circulatorio desde donde se distribuye por todo el cuerpo. La exposición crónica por inhalación, incluso en bajas concentraciones en el rango de 0.7 hasta 42 μg/m3, se ha demostrado que causa efectos tales como temblores, deterioro de las habilidades cognitivas y trastornos del sueño en los trabajadores.[12] [13]

La inhalación aguda de altas concentraciones causa una amplia variedad de trastornos de las habilidades cognitivas, sensoriales y motoras. Los síntomas más prominentes incluyen temblores (inicialmente afectan a las manos y a veces se extienden a otras partes del cuerpo), labilidad emocional (caracterizada por irritabilidad, timidez excesiva, pérdida de confianza, nerviosismo), insomnio, pérdida de memoria, cambios neuromusculares (debilidad muscular por atrofia, contracciones musculares), dolores de cabeza, polineuropatía (parestesia, pérdida sensorial, reflejos hiperactivos), y el déficit de rendimiento en las pruebas de función cognitiva.

Compuestos de mercurio inorgánico[editar]

El mercurio inorgánico se produce en forma de sales como el cloruro de mercurio (II). Las sales afectan principalmente al tracto gastrointestinal y los riñones, y pueden causar daño renal grave. Sin embargo, ya que no pueden atravesar la barrera hematoencefálica con facilidad, estas sales causan poco daño neurológico a menos que se sufra a una exposición continua o alta.[14] Como el mercurio posee dos estados de oxidación (Hg+ y Hg++), las sales de mercurio aparecen en las formas de mercurio (I) (o mercurioso) y mercurio (II) (mercúrico). Las sales de mercurio (II) son generalmente más tóxicas que sus contrapartes de mercurio (I) porque su solubilidad en agua es mayor, por lo que se absorben más fácilmente en el tracto gastrointestinal.

Cianuro de mercurio[editar]

El cianuro de mercurio (también conocido como cianuro de mercurio (II)), Hg(CN)2, es un compuesto de mercurio particularmente tóxico. Si se ingiere, induce riesgo de muerte tanto por su contenido en mercurio como por el de cianuro. El Hg(CN)2 puede ingresar al cuerpo por inhalación, ingestión, o a través de la piel.[15] La inhalación de cianuro de mercurio irrita la garganta y las vías respiratorias. El calentamiento o el contacto de Hg(CN)2 con niebla ácida o ácido, emite mercurio tóxico y vapores de cianuro que pueden causar bronquitis con tos y flema y/o irritación del tejido pulmonar. El contacto con los ojos puede causar quemaduras y manchas marrones en los ojos y la exposición a largo plazo puede afectar la visión periférica. El contacto con la piel puede causar alergia, irritación y color de piel gris.

La exposición crónica a pequeñas cantidades del compuesto puede conducir a la acumulación de mercurio en el cuerpo, ya que pueden pasar meses o incluso años para que el cuerpo elimine el exceso de mercurio. La sobreexposición al cianuro de mercurio puede causar daño renal y/o envenenamiento por mercurio, temblores (por ejemplo: escritura temblorosa), irritabilidad, dolor en las encías, aumento de la salivación, sabor metálico, pérdida del apetito, pérdida de memoria, cambios de personalidad y daño cerebral. La exposición a grandes dosis de una sola vez puede conducir a la muerte súbita.

No se ha estudiado su capacidad de causar efectos nocivos a la reproducción. Aunque no se haya demostrado tampoco que los compuestos inorgánicos de mercurio (como Hg(CN)2) sean teratogénicos en humanos, se los debe manejar con cuidado ya que se conocen los daños que producen en embriones en desarrollo y la disminución de la fertilidad en hombres y mujeres.

Según un estudio, dos personas presentaron síntomas de envenenamiento por cianuro en cuestión de horas tras la ingestión de mercurio, cianuro o mercurio oxicianuro, Hg(CN)2•HgO, en intentos de suicidio. Normalmente la toxicidad del Hg(CN)2 se plantea casi exclusivamente a partir del envenenamiento por mercurio, sin embargo el paciente que ingirió mercurio oxicianuro murió después de 5 horas por intoxicación por cianuro antes de que se observaran síntomas de envenenamiento por mercurio. El paciente que ingirió Hg(CN)2 inicialmente mostró síntomas de intoxicación aguda por cianuro que fueron puestos bajo control y más tarde mostró signos de envenenamiento por mercurio, antes de recuperarse. Se cree que el grado de intoxicación por cianuro tiene que ver con si se liberan iones de cianuro en el estómago, lo que depende de factores tales como la cantidad ingerida, la acidez del estómago, y el volumen del contenido gástrico[16] Given that Hg(CN)2 molecules remain undissociated in pure water and in basic solutions.[17] Dado que las moléculas de Hg(CN)2 permanecen sin disociar en agua pura y en soluciones básicas, es lógico que la disociación se incremente con el aumento de la acidez. La alta acidez del estómago por lo tanto ayuda a los iones de cianuro a estar más biodisponibles, aumentando la probabilidad de intoxicación por cianuro.

El cianuro de mercurio se utilizó en dos asesinatos en Nueva York en 1898. El autor, Roland B. Molineux, envió medicamentos envenenados a sus víctimas a través del correo de los EE.UU.. La primera víctima, Henry Barnett, murió de envenenamiento por mercurio doce días después de tomar el veneno. La segunda víctima, Catherine Adams, murió de envenenamiento por cianuro dentro de los 30 minutos de tomar el veneno. Al igual que en los casos de suicidio, la diferencia entre los dos casos se puede atribuir a diferencias en la acidez de las soluciones que contenían el veneno, o bien a diferencias en la acidez de los estómagos de las víctimas.

Se utiliza un compuesto llamado PAN (penicilamina n-acetilo) para tratar el envenenamiento por mercurio con un éxito limitado.

Compuestos orgánicos de mercurio[editar]

Los compuestos de mercurio tienden a ser mucho más tóxico que el elemento en sí. Por otro lado, los compuestos orgánicos del mercurio son extremadamente tóxicos y han estado implicados en daños al cerebro y el hígado. El compuesto de mercurio más peligroso, el dimetilmercurio, es tan tóxico que incluso unos pocos microlitros derramados sobre la piel o incluso un guante de látex, pueden causar la muerte.

El metilmercurio es la principal fuente de mercurio orgánico para todos los individuos. Va ascendiendo en la cadena alimentaria a través de la bioacumulación en el medio ambiente, alcanzando altas concentraciones en las poblaciones de algunas especies. Son especies de peces grandes y predadoras como el atún o el pez espada, los que suelen tener niveles más altos de mercurio y generan mayor preocupación que las especies más pequeñas. La Administración de Alimentación y Medicamentos de EE.UU. (FDA) y la Agencia de Protección Ambiental (EPA) del mismo país asesoran a las mujeres en edad de procrear, madres lactantes y niños pequeños para evitar por completo el pez espada, tiburón, caballa y blanquillo del Golfo de México (el blanquillo dorado del Atlántico medio y Norte no presenta ningún riesgo). También para limitar el consumo de atún blanco ("blanco")a no más de 6 onzas (170 g) por semana,18 y de todos los otros pescados y mariscos a no más de 12 oz (340 g) por semana.

Una revisión de 2006, realizada por el Dr. Dariush Mozaffarian y el Dr. Eric B. Rimm, de los riesgos y beneficios del consumo de pescado, encontraron que para los adultos es más beneficiosa la ingesta de una a dos porciones de pescado por semana que los riesgos, incluyendo (a excepción de un pocas especies de peces) a las mujeres en edad fértil. De hecho, evitar el consumo de pescado puede resultar ocasionando un considerable exceso de muertes por enfermedad cardiaca coronaria. También retrasaría el desarrollo neuronal óptimo en los niños.19 (Dr. Rimm ha informado en el pasado que ha recibido el pago o los honorarios de presentaciones sobre los alimentos y las dietas de ambos el Culinary Institute of America y la Asociación Internacional de Chefs, entre otros.)

Hay un largo período de latencia entre la exposición al metilmercurio y la aparición de los síntomas en casos de envenenamiento de adultos. El más largo período de latencia se registró cinco meses después de una sola exposición, en el caso de Dartmouth (ver Historia); también han sido reportados otros períodos de latencia están en el rango de semanas a meses. No hay explicación para este período de latencia. Cuando aparece el primer síntoma, por lo general es parestesia (una sensación de hormigueo o adormecimiento en la piel), es seguido rápidamente por los efectos más graves, que a veces terminan en coma y la muerte. El daño parece ser determinado no tanto por el valor máximo de mercurio, como por la duración de la exposición.

El etilmercurio es un producto de degradación del etilmercuriltiosalicilato, un agente antibacteriano que se ha utilizado como antiséptico tópico y conservante de vacunas (más discutido abajo en tiomersal ). Sus características no han sido estudiadas tan extensamente como las de metilmercurio. Se elimina de la sangre mucho más rápidamente, con una vida media de 7 a 10 días, y se metaboliza mucho más rápido que el metilmercurio. Probablemente no tiene la capacidad del metilmercurio para cruzar la barrera sangre-cerebro (barrera hematoencefálica) a través de transportadores, sino que se basa en la simple difusión para entrar en el cerebro.

Otras fuentes de exposición de mercurio orgánico son el acetato de fenilmercurio y el nitrato de fenilmercurio. Estos fueron utilizados en las pinturas de látex de interior por sus propiedades anti-moho, pero se retiraron en 1990 debido a los casos de toxicidad.[cita requerida]

Diagnóstico[editar]

El diagnóstico de envenenamiento por mercurio elemental o inorgánico consiste en determinar la historia de la exposición, los hallazgos físicos y una carga corporal elevada de mercurio. A pesar de todo, las concentraciones de mercurio en sangre son normalmente menos de 6 mg/L, y las dietas ricas en pescado puede dar lugar a concentraciones de mercurio en la sangre superior a 200 mg/L, por lo que no es tan útil medir estos niveles para los casos sospechosos de intoxicación por mercurio inorgánico o elemental, debido a que el mercurio tiene una vida media corta en la sangre. Si la exposición es crónica, se pueden obtener en orina; colecciones de 24 horas son más confiables que las colecciones in situ. Son difíciles o imposibles de interpretar las muestras de orina de pacientes sometidos a terapia de quelación, pues el propio tratamiento aumenta los niveles de mercurio en las muestras. El diagnóstico de envenenamiento por mercurio orgánico se diferencia en que el análisis del pelo y la sangre es más fiable que los niveles de mercurio en la orina.[18]

Prevención[editar]

El envenenamiento por mercurio puede ser prevenido (o minimizado), eliminando o reduciendo la exposición al mercurio y sus compuestos. Por eso, muchos gobiernos y grupos privados han realizado esfuerzos para regular en gran medida el uso de mercurio, o hacer avisos acerca de su uso. Por ejemplo, en la Unión Europea la exportación de mercurio y algunos de sus compuestos está prohibida desde 03/15/2010. La variabilidad entre los reglamentos y avisos a veces es confuso para el laico, así como científicos.

País ↓ ↓ agencia de regulación de la actividad regulada ↓ ↓ Medio Tipo de mercurio, compuestos de tipo de límite ↓ ↓ ↓ límite

Techo elementales EE.UU. Seguridad y Salud en el aire Administración exposición ocupacional de mercurio (no más de) 0,1 mg/m³ (0,1 mg/L)

Techo orgánicos EE.UU. Seguridad y Salud en el aire Administración exposición ocupacional de mercurio (que no exceda) 0,05 mg/m³ (0.05 mg/L)

EE.UU. Administración de Alimentos y Medicamentos de agua potable mercurio inorgánico máxima permitida en concentración de 2 ppb (0.002 mg/L)

EE.UU. Administración de Alimentos y Medicamentos comer mariscos metilmercurio Concentración máxima admisible de 1 ppm (1 mg/L)

Protección Ambiental de EE.UU. agua potable Agencia mercurio inorgánico Nivel máximo de contaminación 2 ppb (0.002 mg / L)[19]

La Agencia de Protección Ambiental (EPA)de Estados Unidos emitió recomendaciones en 2004 sobre la exposición al mercurio en el pescado y los mariscos.[20] La EPA también ha desarrollado el "Niños Peces" campaña de sensibilización para niños y adultos jóvenes, debido a la mayor repercusión de la exposición al mercurio a esa población.[21] on account of the greater impact of mercury exposure to that population.

Tratamiento.[editar]

Identificar y eliminar la fuente del mercurio es crucial. La descontaminación requiere la eliminación de la ropa, lavar la piel con agua y jabón y el lavado de los ojos con solución salina, según sea necesario. La ingestión de compuestos inorgánicos tales como el cloruro de mercurio debe ser abordada como la ingestión de cualquier cáustico grave. La terapia de quelación inmediata es el estándar de cuidado para un paciente con síntomas de envenenamiento por mercurio graves o con las pruebas de laboratorio indicando una carga total de mercurio elevada.

La terapia de quelación para intoxicación aguda de mercurio inorgánico se puede hacer con DMSA, el ácido 2,3-dimercapto-1-propanosulfónico (DMPS), D-penicilamina (DPCN) o dimercaprol (BAL). Sólo el DMSA ha sido aprobado por la FDA para uso en niños con el fin de tratar la intoxicación por mercurio. Sin embargo, varios estudios no encontraron beneficio clínico claro en el tratamiento con DMSA en intoxicación debida al vapor de mercurio.[22] No quelante para el metilmercurio o etilmercurio es aprobado por la FDA. El DMSA es el más utilizado para la intoxicación por metilmercurio grave, ya que se administra por vía oral, tiene menos efectos secundarios y se ha encontrado ser superior a BAL, DPCN y DMPS [. 1]

El ácido alfa-lipoico (ALA) ha demostrado tener un efecto protector contra la intoxicación aguda por mercurio en varias especies de mamíferos cuando se da poco después de la exposición. A pesar de que ha formulado la hipótesis de que dosis bajas frecuentes de ALA puede tener potencial como un agente quelante del mercurio, los estudios en ratas han sido contradictorios.[23] El glutatión y la N-acetilcisteína (NAC) son recomendadas por algunos médicos, pero se ha demostrado que aumenta las concentraciones de mercurio en los riñones y el cerebro. Los datos experimentales obtenidos han demostrado una interacción entre el selenio y el metilmercurio, pero los estudios epidemiológicos han encontrado poca evidencia de que el selenio ayude a proteger contra los efectos adversos del metilmercurio. [24]

Incluso si el paciente no tiene síntomas o una historia documentada de exposición al mercurio, una minoría de los médicos (sobre todo los de medicina alternativa) utilizan la quelación para "deshacerse" del mercuriocorporal, que creen causa trastornos neurológicos y otros. Una práctica común es desafiar el cuerpo del paciente con un agente quelante, recoger muestras de orina y luego utilizar los informes de laboratorio para diagnosticar al paciente con niveles tóxicos de mercurio. A menudo no se toman muestran de orina antes de la quelación para su comparación. Al paciente entonces se le aconseja someterse a más de quelación.

No hay datos científicos que justifiquen la afirmación de que el mercurio usado en las vacunas causa el autismo[25] [26] o sus síntomas, y no hay apoyo científico para la terapia de quelación como tratamiento para el autismo. .[27]

La terapia de quelación puede ser peligrosa si se administra incorrectamente. En agosto de 2005, una forma incorrecta de EDTA utilizada para la terapia de quelación dio lugar a una hipocalcemia, que causó un paro cardíaco que mató a un niño autista de cinco años de edad.[28]

Prognosis[editar]

Muchos de los efectos tóxicos del mercurio son parcial o totalmente reversible, ya sea a través de una terapia específica o a través de eliminación natural del metal después de la exposición.[29] Sin embargo, la exposición fuerte o prolongada puede causar daños irreversibles, sobre todo en los fetos, bebés y niños pequeños.[30] El síndrome de Young se cree que es una consecuencia a largo plazo del envenenamiento por mercurio en la niñez temprana. El cloruro de mercurio puede causar cáncer, ya que causa el aumento de varios tipos de tumores en ratas y ratones, mientras que el mercurio de metilo causa tumores en los riñones en ratas macho. La EPA ha clasificado al cloruro de mercurio y el mercurio de metilo como posibles carcinógenos humanos (ATSDR, EPA)

La detección en fluidos biológicos[editar]

El mercurio puede medirse en la sangre y orina para confirmar un diagnóstico de intoxicación en las víctimas hospitalizadas o para colaborar en la investigación forense en un caso de sobredosis fatal. Algunas técnicas de análisis son capaces de distinguir las formas orgánicas de las formas inorgánicas del metal. Las concentraciones en los líquidos tienden a alcanzar niveles altos poco después de la exposición a formas inorgánicas, mientras que niveles más bajos, pero muy persistentes se observan tras la exposición al mercurio elemental o los productos orgánicos. La terapia de quelación puede causar una elevación transitoria de los niveles de mercurio en la orina.[31]

Historia[editar]

  • El primer emperador de la China unificada, Qin Shi Huang, murió por la ingestión de píldoras de mercurio que tenían la intención de darle vida eterna.[32]
  • La frase "loco como un sombrerero" es probablemente una referencia a la intoxicación por mercurio, pues los compuestos de mercurio se utilizaban en la fabricación de sombreros de fieltro en el siglo XVIII y XIX.
  • Durante años, incluyendo la primera parte de su presidencia, Abraham Lincoln tuvo un medicamento común de su tiempo llamada "masa azul", que contenían cantidades significativas de mercurio.
  • El 5 de septiembre de 1920, la actriz del cine mudo Oliva Thomas ingerió cápsulas de mercurio disuelto en una solución alcohólica en el Hotel Ritz en París. Aún existe controversia sobre si fue un suicidio o si consumió la preparación externa por error. Su marido, Jack Pickford (el hermano de la conocida actriz Mary Pickford), tenía sífilis y el mercurio se utilizaba como tratamiento de la enfermedad venérea en aquella época. Murió pocos días después en el Hospital Americano de Neuilly.
  • Un primer estudio científico sobre la intoxicación por mercurio fue escrito en 1923-6 por el químico alemán, Alfred Stock, que resultó envenenado, junto con sus colegas, por la inhalación del vapor de mercurio que estaba siendo liberado por su laboratorio (válvulas de flotador y manómetros que contenían mercurio) y también del mercurio que había sido vertido accidentalmente y se mantenía en las grietas del revestimiento del piso de linóleo. Publicó una serie de documentos sobre el envenenamiento con mercurio, fundó en Berlín un comité para estudiar los casos de envenenamiento por mercurio, e introdujo el término "micromercurialismo".[33]
  • El término síndrome de Hunter-Russell se deriva de un estudio de la intoxicación por mercurio en los trabajadores de una fábrica de embalaje de las semillas en Norwich, Inglaterra a finales de 1930, que respiraron metilmercurio que estaba siendo utilizado como desinfectante y conservante de semillas.[34]
  • Los brotes de intoxicación por metilmercurio se produjeron en varios lugares de Japón durante la década de 1950 debido a las descargas industriales de mercurio en los ríos y aguas costeras. Los casos más conocidos fueron en Minamata y Niigata. En Minamata, más de 600 personas murieron a causa de lo que se conoce como la enfermedad de Minamata. Más de 21.000 personas presentaron reclamaciones ante el gobierno japonés, de las cuales casi 3.000 se certifica que la enfermedad. En 22 casos documentados, las mujeres embarazadas que consumieron pescado contaminado mostraron leves o ningún síntoma, pero dieron a luz a niños con graves discapacidades del desarrollo.[35]
  • Un Envenenamiento generalizado por mercurio se produjo en una zona rural de Irak en 1971-1972, cuando el grano tratado con un fungicida de metilmercurio y destinado a la siembra, fue utilizado por la población rural para hacer pan, causando al menos 6.530 casos de envenenamiento y por lo menos 459 muertes (véase el veneno Basora desastre grano).[36]
  • El 14 de agosto de 1996, Karen Wetterhahn, una profesora de química que trabajaba en el Dartmouth College, derramó una pequeña cantidad de dimetilmercurio en su guante de látex. Comenzó a experimentar los síntomas de envenenamiento por mercurio cinco meses más tarde y, a pesar de una terapia de quelación agresiva, murió unos meses más tarde por el mal funcionamiento del cerebro debido a la intoxicación por mercurio.[37] [38]
  • En abril de 2000, Alan Chmurny intentó matar a una exempleada, Marta Bradley, mediante el vertido de mercurio en el sistema de ventilación de su coche.[39]
  • El 19 de marzo de 2008, Tony Winnett, de 55 años, inhaló vapores de mercurio al tratar de extraer el oro de piezas de ordenador (mediante el uso de mercurio líquido para separar el oro del resto de la aleación), y murió diez días después. Su residencia en Oklahoma quedó tan contaminada que tuvo que ser destruida.[40] [41]
  • En diciembre de 2008, el actor Jeremy Piven fue diagnosticado con hidrargiria como resultado de comer sushi dos veces al día durante veinte años.[42]

Acrodinia infantil[editar]

La acrodinia infantil (también conocida como "enfermedad por calomelanos", "polineuropatía eritrodérmica", y "enfermedad rosada") es un tipo de envenenamiento por mercurio en los niños que se caracteriza por dolor y decoloración rosada de las manos y los pies.[43] La palabra se deriva del griego, que significa άκρο final (como en: extremidad superior) y οδυνη significa dolor. También conocida como enfermedad de rosa, eritroedema, la enfermedad de Selter, o-Feer enfermedad Swift, la acrodinia era relativamente común entre los niños en la primera mitad del siglo 20.[44] Inicialmente, la causa de la epidemia de acrodinia entre los lactantes y niños de corta edad se desconoce, sin embargo, la intoxicación por mercurio, principalmente por el uso de calomelanos en dentífricos, comenzó a ser ampliamente aceptado como su causa en la década de 1950 y 60. La prevalencia de acrodinia ha disminuido considerablemente después de que los calomelanos fueran excluido de la mayoría de estos productos en 1954.[45]

La acrodinia es difícil de diagnosticar, aunque "a menudo se postula que la etiología de este síndrome es una reacción de hipersensibilidad al mercurio debido a la falta de correlación con los niveles de mercurio, muchos de los síntomas se asemejan al reconocido el envenenamiento por mercurio."[46]

Procedimientos médicos[editar]

Debido a que el mercurio elemental a menudo pasa por el tubo digestivo sin ser absorbido, se utilizó médicamente para diversos fines hasta que los peligros de envenenamiento por mercurio llegaron a ser conocido. Por ejemplo se usó para limpiar mecánicamente las obstrucciones intestinales (debido a su gran peso y fluidez) y fue un ingrediente clave en varias medicinas largo de la historia, como la masa azul. Los efectos tóxicos a menudo o bien no se notaron en absoluto, o erantan sutiles o genéricos que se atribuíann a otras causas y no fueron reconocidos como el envenenamiento causado por el mercurio. Si bien el uso de mercurio en la medicina ha disminuido, el mercurio que contienen compuestos son todavía utiliza médicamente en vacunas y amalgamas dentales, los cuales han sido objeto de controversia con respecto a su potencial para la intoxicación por mercurio

El tiomersal[editar]

El conservante tiomersal a base de mercurio (comúnmente llamado thimerosal en los EE.UU.) se ha agregado a las vacunas desde la década de 1930 para evitar su deterioro.[47] Se ha especulado que su uso en vacunas pueda causar comportamientos autistas.[48] Esta hipótesis es controvertida, ya que muchas evidencias sugieren que la causa del autismo es genética aproximadamente en el 90% de los casos.[49] La hipótesis no ha sido confirmada por estudios serios.[50] Sin embargo, organizaciones como la American Academy of Pediatrics han recomendado reducir el uso del tiomersal como medida de precaución. El tiomersal ya no se usa como conservante de las vacunas recomendadas rutinariamente en Estados Unidos con algunas excepciones, como la vacuna de múltiples dosis para la gripe, la del tétanos y algunas otras vacunas para adultos.[51]

Amalgama dental[editar]

La amalgama dental, una aleación con aproximadamente un 50 por ciento de mercurio elemental, se introdujo por primera vez en Francia en el siglo XIX.[52] Desde que comenzara a usarse ha existido controversia sobre su seguridad. Aunque en la gran mayoría de los casos la amalgama dental no parece producir problemas de salud sistémicos, se han registrado casos en los que la liberación de mercurio estaba por encima de lo normal debido a circunstancias especiales, así como casos de personas síntomáticas cuyos problemas de salud han remitido tras la extracción de sus empastes de amalgama y tratamiento de quelación.[53] [54] Parecen existir factores genéticos que hacen a algunas personas más vulnerables a la toxicidad por mercurio.[55] [56] En los Estados Unidos, los Institutos Nacionales de la Salud ha declarado que los empastes de amalgama no representan riesgo para la salud personal.[57] En Escandinavia, los empastes de amalgama están prohibidos desde el año 2008 debido a la preocupación sobre la contaminación ambiental con mercurio.[58] En 2012 se inició un estudio para su prohibición en toda la Unión Europea debido al impacto que tienen sobre el medio ambiente.[59]

En 2002, Math Berlín, profesor emérito de Medicina Ambiental y presidente del Grupo de Tareas de 1991 de la Organización Mundial de la Salud sobre Criterios de Salud Ambiental para el mercurio inorgánico, publicó un resumen y una evaluación de la literatura científica publicada entre noviembre de 1997 y 2002 como parte de una investigación especial para el Gobierno sueco en la temas relacionados con la salud. El informe concluye: "Con referencia al hecho de que el mercurio es una toxina con efectos en varios niveles de la dinámica bioquímica de la célula, la amalgama debe ser considerada como un material inadecuada para la restauración dental."

Cosméticos[editar]

Algunos productos que blanquean la piel contienen sustancias químicas tóxicas del cloruro de mercurio (II) como ingrediente activo. Cuando se aplica, el producto químico se absorbe fácilmente a través de la piel al torrente sanguíneo. El uso de mercurio en los productos cosméticos es ilegal en los Estados Unidos. Sin embargo, los cosméticos que contienen mercurio son a menudo importados ilegalmente. A raíz de un caso certificado de envenenamiento por mercurio resultante de la utilización de un producto importado que blanquea la piel, la FDA estadounidense Administración de Alimentos y Medicamentos advirtió contra el uso de dichos productos.[60] [61] Los síntomas de envenenamiento por mercurio son el resultado de la utilización de diversos productos de cosméticos que contienen mercurio.[47] [62] [63] El uso de productos para blanquear la piel es especialmente popular entre las mujeres de Asia. En Hong Kong en 2002, fueron descubiertos dos productos conteniendo entre 9.000 y 60.000 veces la dosis recomendada.[64]

Lámparas fluorescentes[editar]

Las lámparas fluorescentes contienen mercurio que se libera cuando se rompen las bombillas.[65] Cuando se rompen dentro de una casa, las bombillas de vapor de mercurio pueden emitir suficientes vapores para presentar problemas de salud y la Agencia de Protección Ambiental de los EEUU recomienda evacuar y ventilar la habitación durante al menos 15 minutos después de romper una bombilla de luz fluorescente.[66]

La rotura de lámparas múltiples presenta una mayor preocupación. Un informe de 1987 describe a un niño de 23 meses de edad que sufrió anorexia, pérdida de peso, irritabilidad, sudoración profusa y descamación y enrojecimiento de los dedos de manos y pies. Este caso se remonta a la exposición de mercurio a partir de una caja de bombillas fluorescentes de 8 pies que se había roto en un cobertizo junto al vivero principal. Los fragmentos habían sido limpiados, pero el niño a menudo utilizaba la zona para jugar.[67]

Asesinatos[editar]

El mercurio ha sido utilizado en diversas ocasiones para asesinar a personas.[68] En 2008 la abogada rusa Karinna Moskalenko afirmó que había sido envenenada por mercurio dejado en su automóvil, mientras que en 2010 los periodistas Víctor Kalashnikov y Marina Kalashnikova acusaron a Rusia de tratar de envenenarlos.[69]

Referencias[editar]

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