El Cerrato

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La comarca del Cerrato en la provincia de Palencia.
Vista panorámica de Baltanás.
Palenzuela. Puente Romano sobre el río Arlanza. Al fondo, la "Puerta de la Paz".
Basílica de San Juan de Baños, considerada la iglesia visigoda en pie más antigua de España.
La villa de Astudillo, con la Iglesia de Santa Eugenia.
Santísimo Cristo de Torre Marte (Astudillo).
Arco de San Martín.
Real Monasterio de Santa Clara de estilo gótico-mudéjar.
Villamuriel de Cerrato es una de las localidades cerrateñas con mayor crecimiento demográfico y desarrollo urbanístico.
Vista de Valdecañas de Cerrato, pueblo en el que se rodó la película de "Las Ratas", basada en la novela de Miguel Delibes.
Monasterio de Nuestra Señora de la Consolación, Calabazanos.
Ayuntamiento de Palenzuela.

El Cerrato es una comarca natural española que comprende espacios de las provincias de Palencia, Burgos y Valladolid, aunque la parte más extensa corresponde a Palencia. Con una extensión de 1.534 km², casi 25.000 habitantes y a una altitud media de 783 msnm, la comarca contiene 37 villas, un lugar y la ciudad de Dueñas, título que la fue concedido por Alfonso XIII en 1928. Sus capitales a lo largo de la historia han sido Castroverde de Cerrato, Palenzuela y desde finales del siglo XV, Baltanás, municipio de mayor extensión.

Contexto[editar]

Esta comarca natural está compuesta por un intrincado laberinto de valles y rincones naturales que aparecen de improviso así como viejas pueblas que a veces conservan algo de su personal arquitectura tradicional y sus formas de vida.

Etimología[editar]

Unas fuentes dicen que el nombre viene del latín cirratus, que dio al romance zerrato, con el significado de "tierras onduladas dominadas por cerros o cerrales". Otras fuentes dicen que viene del latín serrare, en el sentido de zona cerrada, vallada o acordonada.

Historia[editar]

Contexto histórico[editar]

Mucho antes de los vacceos, el primer humano del que se tiene conocimiento en la zona es el Homo antecessor. Su cultura se encuentra dentro del canto tallado. Posteriormente aparece otra especie humana, el Homo ergaster, con una antigüedad de más de 300 milenios. Su cultura se ha documentado en las terrazas del río Arlanzón, en Villafría, -Burgos-, y en el río Pisuerga, en Fuensaldaña.

A mitad y finales de la Edad de Bronce (2200-900 a. C.), existen vestigios del fenómeno campaniforme, procedente sobre todo de la zona cantábrica y Álava. En esta época predominó la metalurgia del cobre y a finales de ella se originaron los diferentes pueblos prerromanos, que los cartagineses y los romanos encontraron al llegar a la Península Ibérica.

Los romanos, dispusieron rápidamente de infraestructuras en Hispania Nova Citerior. Construyeron obras civiles como, acueductos, calzadas y puentes -Torquemada y Quintana del Puente, son un ejemplo-, como base para el asentamiento de sus poblaciones en Quintanilla de la Cueza -siglo IV d. C.- y La Olmeda, en Pedrosa de la Vega, cerca de Saldaña, descubierta en 1968.

L. Licinio Lúculo asumió el cargo de Cónsul y Pretor, en la Hispania Citerior -151 a. C.-, fue belicista, venció en Cauca y en otras poblaciones, pero fracasó en su intento de conquistar Pallantia.

En el verano del 142 a. C. y aprovechando las labores del cereal, el cónsul romano Cecilio Metelo, saqueó las tierras vacceas.

El gobernador Metelo Nepote, sometió en el 56 a. C. una rebelión de las tribus vacceas. En el 49 a. C., desembarcó Julio César y después de derrotar a los Pompeyanos, consiguió el apoyo de toda Hispania, y dejó como gobernador de la Citeror a M. Emilio Lépido. El 29 a. C., Estatilio Tauro, llevó a cabo una campaña contra los vacceos. Trasladó su campamento a Sasamón en Burgos, cerca de Castrojeriz.

En aquel tiempo El Cerrato se denominaba, Campus Gothorum.

Imagen (antigua) del pueblo de mayor densidad de la comarca del Cerrato. Venta de Baños.

Edad Antigua[editar]

Al analizar los orígenes de los primeros pobladores de la comarca cerrateña, cabe mencionar a los vacceos y los arévacos, pueblos de origen celta que se instalaron por estas tierras, allá por el siglo III a. C. Ocuparon la zona, marcando los límites al Este, los ríos Pisuerga y Arlanza. Palenzuela, fue una población de gran importancia para el pueblo vacceo, cuyo castro dominaba toda la zona.

Los castros hispano-romanos, los ce-vicos, y castrillos, fueron con el tiempo derivando en las villas de origen medieval, fortificadas. Estas fortificaciones, estaban construidas en mampostería, sillarejo y sillería. Hoy en día, muchas de las piedras de sillería de estas construcciones, han terminado siendo expoliadas y utilizadas para la construcción de otros edificios.

Todavía se puede observar que por estas tierras, conviven individuos con clara ascendencia de aquellos primeros pobladores. Sus rasgos más acusados son el color azul claro de sus ojos, la palidez de su piel, y la tonalidad rubio claro de su cabello. Características que corresponden con un cierto nivel de endogamia, que ha imperado en estos lares desde entonces.

En el año 447, el emperador romano Teodosio II, arrasó Pallantia hasta que en el 510 comenzó el poblamiento visigodo del territorio. El rey Leovigildo quedó como único monarca en un reino muy fragmentado.

Edad Media[editar]

Al finalizar el siglo IX, los ejércitos cristianos reconquistaron el lugar, con lo que se inició su repoblación, que sucedió reinando Alfonso III el Magno. Hay que destacar que el antiguo Condado de Castilla, fue repoblado por personas procedentes de diversos pueblos como los godos, los astures, los vascones, los cántabros y los mozárabes. Residentes en un principio en Vizcaya, los movimientos los hicieron hacia el Oeste, a un lugar tradicionalmente llamado Bardulia, desde donde ocuparon lo que luego formó el Reino de Castilla. Desde la Bardulia, en plena cuna de Castilla -Lezana de Mena y Leciñana en el Valle de Mena, en el norte de Burgos-, se inició la repoblación de los campos cerrateños.

Por esa razón, existen apellidos con tanto abolengo en la zona cerrateña, como los de los familia de los Velasco y los Quirós, fueron muy importantes en la zona castellana y más concretamente en la palentina. Dícese que en Salamanca, durante una cena, los señores de Velasco y Quirós, se enfrascaron en un duro enfrentamiento verbal, en presencia del Obispo de Salamanca, para zanjar la discusión, el Obispo intervino...

Antes de que Dios fuera Dios y los peñascos, peñascos, los Quirós eran Quirós y los Velasco, Velasco.

Con esta sentencia obispal, probablemente se evitó un más que posible conflicto.

La repoblación, proveniente del Norte, de Cantabria y Vizcaya, pudo deberse a motivos como el de la obtención de tierras de cultivo y a la debilidad del emirato de Córdoba. Llegaron a los territorios cerrateños, donde no existía ningún tipo de organización territorial. Realizaron presuras de terrenos, restauraron iglesias y recuperaron molinos con el fin de labrarse una nueva tierra donde vivir.

Cada familia recibía en base al derecho de presura, la superficie de tierra que se podía arar en un día.

Parece ser que los abades o las familias más o menos poderosas, fueron las que protagonizaron las primeras repoblaciones. Son varias aceifas musulmanas las que todavía pueblan la zona. Se crearon fortificaciones para detener a los musulmanes que comandaba Musa ibn Musa

Durante el reinado de Ramiro I, hubo un parón en la repoblación por tierras de Castilla. En esta época era el segundo conde de Castilla, Diego Rodríguez Porcelos, hijo del conde Rodrigo, y con él, se creó una nueva línea defensiva siguiendo el curso del río Arlanza. De ahí que la zona estuviera jalonada de fortalezas como la de El Castillo, en Valdecañas de Cerrato, y los castillos defensivos de Hornillos, Baltanás y Palenzuela, en este aún pueden admirarse tramos de la muralla, así como una de sus puertas, la de "La Paz".

La primera repoblación se realizó entre el 850 y el 975. Aplicando la tradición jurídica romana, todas las tierras abandonadas, siendo todas las de la meseta, pasaron a propiedad del rey. Así éste se convirtió en propietario de todas las tierras que se repoblaron en los siglos IX y X.

En el 873, el conde Rodrigo que luchó primero contra Musa ibn Musa, y luego contra Muhammad I de Córdoba, consiguió consolidar el condado de Castilla, que ya con Alfonso III el Magno, aparece configurado.

De la cultura mozárabe, nos han quedado algunas aisladas muestras, en la toponimia y origen de muchos de los pueblos de la comarca cerrateña. También en el arte y vestigios arquitectónicos.

Tras el triunfo del rey Ramiro II, asciende un nuevo dirigente que a la larga será el verdadero conformador de Castilla como unidad política e histórica, Fernán González, hijo de Gonzalo Fernández, Conde de Lara, (al cual se le consideraba como un héroe), identificando a España con Castilla.

Las fuentes naturales eran patrimonio de la comunidad, así como también los bosques, aguas y pastos. Esta propiedad colectiva coexistía con la privada de las casas y las tierras de labor. Los concejos hacían rechazo de los mandatos reales que estimaban contrarios a los fueros, de ahí proviene la histórica frase castellana: «Las órdenes del Rey son de acatar, pero no son de obedecer si son contra fuero». Durante la época de la Reconquista, entre los repobladores se encontraban gentes procedentes del Norte, como los cántabros, llegados a la zona del Cerrato, a través de la «ruta de los foramontanos», y no pocos mozárabes provenientes de Al-Ándalus, o parte de la población musulmana que permaneció bajo señores cristianos en los territorios conquistados. Estos convivieron con el colectivo judío existente por ejemplo en la judería de Palenzuela.

Las soberanías territoriales antes del año 975 consistían en el rey, el cual reunía todos los poderes. Los condes, que eran los delegados regios removibles que gobernaban diversas comarcas del reino. Existían también las behetrías, que eran una especie de repúblicas o señoríos, que elegían por jefe o señor a quien les parecía, entre los de un determinado linaje. Las merindades, comprendían a bastantes municipios, al frente de las cuales estaba un Merino, que actuaba como representante del rey. Entre las Merindades de Castilla, se encontraba la Merindad de Cerrato.

Los jueces o Sayones que desde un castillo regían pequeños territorios, llamados Alfozes o suburbios y las aldeas, centros de población local, de entre 5 y 20 familias, cada una con un Concejo de la Villa, que era el que gobernaba. También se gobernaba por la costumbre.

Edad contemporánea[editar]

Hacia 1894, los Padres Paúles estuvieron misionando la comarca. A través de las Misiones Populares los misioneros tenían otras funciones que desempeñar: los Ejercicios Espirituales, atención a Seminaristas, Confesiones, etc. Hasta el siglo XX, lo normal era la existencia de una bina, o terna de misioneros que se dedicaban a recorrer los pueblos misionándolos, Valdecañas de Cerrato, fue uno de ellos. Tras la Restauración política de 1875, la Congregación recuperó las Casas-Misión en la zona, y su actividad fue notoria. Estas actuaciones terminaron con el advenimiento de la II República y posterior Guerra Civil española, recuperándose su actividad al final de la misma.

Geografía física[editar]

El Cerrato se formó durante millones de años por sucesivos episodios de sedimentación de la cuenca del río Duero y por los consecuentes desmantelamientos erosivos. Se formaron páramos calcáreos (que aguantaron bien la erosión) que a veces pueden superar los 900 m de altitud frente a los 720 m en que se hallan los valles. Entre los páramos y los valles de erosión se encuentra la zona media o cuesta que queda bien delimitada de dicho páramo por lo que se llama el cerral. En este nivel se asienta gran parte de las poblaciones.

Sus agentes erosivos son los ríos y los arroyos que van formando las vaguadas o cárcavas cuando el río consigue atravesar una capa de materiales calcáreos y accede después a los niveles menos resistentes que se encuentran debajo, como son las margas, arcillas y yeso. Si estas cárcavas se amplían lateralmente por la acción erosiva, entonces se forman amplios valles excavados en los páramos y que descienden por las cuestas al encuentro de otros valles.

Las laderas orientadas al norte suelen ser de pendientes más suaves y también más frías por estar menos soleadas. Están menos erosionadas y son más productivas para el laboreo.

El paisaje rural está dominado por la agricultura mecanizada con cultivos de secano y regadíos a orillas de los ríos (Pisuerga y Carrión).

Fuente de Baños de Cerrato.

El subsuelo presenta unos índices geotérmicos (de temperatura media) que hacen aprovechables sus aguas para la producción de energía geotérmica[1] y baños termales. Además, las aguas sulfatadas sódicas de Baños de Cerrato tienen propiedades descongestionantes y purgantes, lo que las hace utilizables como bebida embotellada.[2]

Los buenos efectos de las aguas sulfurosas sódicas están reconocidos desde hace tiempo. Así, el rey visigodo Recesvinto mandó a construir el templo de San Juan de Baños para agradecer que las aguas mineromedicinales le hubieran curado una litiasis.[3]

El relieve está constituido por una serie de mesas o plataformas llamados páramos calcáreos de extensión variable y separados unos de otros por valles. Los accidentes del relieve se conocen con los siguientes nombres: valles, páramos, laderas, cerros, lomas, cotarros y barrancos.

Las alturas oscilan entre los 931 msnm en Greda (Cevico Navero) y aproximadamente 722 msnm en Baños de Cerrato (Venta de Baños).

Las laderas orientadas al norte suelen ser de pendientes más suaves y también más frías por estar menos soleadas. Están menos erosionadas y son más productivas para el laboreo.

Zoogeografía[editar]

El Río Pisuerga a su paso por Astudillo, constituye una clara imagen del paisaje del Cerrato.
Queso del Cerrato, producto estrella en la economía y cocina de la comarca.
Vista panorámica de Cevico de la Torre.

En cuanto a la vegetación, el bosque autóctono es de tipo mediterráneo, de encina y carrasca, adaptado al clima y al suelo. En medio de la sequedad de la comarca pueden verse bosques a las orillas de los ríos y de los riachuelos. Allí crecen árboles como el chopo, el sauce y el olmo común, aunque este último va desapareciendo poco a poco por la enfermedad de la grafiosis. Los pastos de la cuesta se han aprovechado para el pastoreo desde tiempos remotos, pero últimamente ha sido tan intenso el apacentamiento que ha dejado el suelo desnudo y expuesto a la erosión por lo que los ingenieros de montes vieron la necesidad de recurrir a la plantación de pinares.

El paisaje rural está dominado por la agricultura mecanizada con cultivos de secano y regadíos a orillas de los ríos. La cuenca más importante de esta comarca es la del río Pisuerga que además recibe las aguas del río Carrión. Hay otras corrientes importantes pero de menor caudal y también hay que contar con dos corrientes más, que son el Canal de Villalaco (canal de Alfonso XIII) y el Canal de Castilla.

Fitogeografía[editar]

En los páramos se encuentran liebres (Leporidae), conejos (Oryctolagus cuniculus), perdices (Phasianidae) y tórtolas (Columbina). Destaca la presencia de Martinete común (Nycticorax nycticorax), Nutria (Lutra lutra), Desmán de los Pirineos (Galemys pyrenaicus), asociados a los cauces fluviales, mientras que en la zona de páramo, aparece Avutarda común (Otis tarda), Sisón común (Tetrax tetrax) y Aguilucho cenizo (Circus pygargus), especies recogidas en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas (Real Decreto 439/1990, de 30 de marzo).

Paleogeografía[editar]

El Cerrato se formó durante millones de años por sucesivos episodios de sedimentación de la cuenca del río Duero y por los consecuentes desmantelamientos erosivos. Se formaron páramos calcáreos (que aguantaron bien la erosión) que a veces pueden superar los 900 m de altitud frente a los 720 m en que se hallan los valles. Entre los páramos y los valles de erosión se encuentra la zona media o cuesta que queda bien delimitada de dicho páramo por lo que se llama el cerral. En este nivel se asienta gran parte de las poblaciones.

Edafología[editar]

El subsuelo cerrateño presenta unos índices geotérmicos (de temperatura media) que hacen aprovechables sus aguas para la producción de energía geotérmica.

Climatología[editar]

Tenemos un clima templado-frío continental con estación seca, las siguientes características:

  • La precipitación anual varía entre los 400 y los 500 ml. de lluvia
  • Los días de precipitaciones al año superan los 100
  • La temperatura media anual está entre los 11 y los 12 °C
  • La diferencia entre la temperatura media del mes más cálido y la del más frío son unos 18 °C
  • En invierno las temperaturas medias son inferiores a los 6 °C
  • Son muy numerosas las heladas (desde noviembre hasta abril)
  • El verano es la estación seca con altas temperaturas y escasez de agua

Hidrografía[editar]

Los ríos que atraviesan el Cerrato son:

Flora[editar]

En cuanto a la vegetación, el bosque autóctono es de tipo mediterráneo, de encina y carrasca, adaptado al clima y al suelo. En medio de la sequedad de la comarca pueden verse bosques a las orillas de los ríos y de los riachuelos. Allí crecen árboles como el chopo, el sauce y el olmo común, aunque este último va desapareciendo poco a poco por la enfermedad de la grafiosis.

Los pastos de la cuesta se han aprovechado para el pastoreo desde tiempos remotos, pero últimamente ha sido tan intenso el apacentamiento que ha dejado el suelo desnudo y expuesto a la erosión por lo que los ingenieros de montes vieron la necesidad de recurrir a la plantación de pinares.

La comarca cuenta con enebrales, entre los que destaca el de San Juan de Castellanos, en Cobos de Cerrato, uno de los mejor conservados de Castilla y León.

Límites de la Comarca[editar]

Paisaje[editar]

Esta comarca natural está compuesta por un intrincado laberinto de valles y rincones naturales que aparecen de improviso así como viejas pueblas que a veces conservan algo de su personal arquitectura tradicional y sus formas de vida.

Encina centenaria.

Red Natura 2000[editar]

En la comarca se encuentran los espacios incluidos en la Red Natura 2000: ZEPA ES0000220 «Riberas del Pisuerga», LIC ES4120082 «Riberas del río Pisuerga y afluentes», LIC ES4120071 «Riberas del río Arlanza y afluentes», LIC ES4120072 «Riberas del río Arlanzón y afluentes», LIC ES4140053 «Montes del Cerrato» y LIC ES4140129 «Montes Torozos y Páramo de Torquemada-Astudillo». Otros espacios con distinto grado de protección presentes son la IBA n.º 42 «Río Pisuerga en Dueñas» e IBA n.º 044 «Páramos del Cerrato».

Municipios[editar]

Referencias[editar]

  1. «Guía de las energías renovables en Castilla y León/ 7». Madrid, IDAE, 1995
  2. Molto, Lucía. «Tipos de aguas minero-medicinales en yacimientos arqueológicos de la Península Ibérica,» en Espacio, tiempo, forma, Serie II, Historia Antigua, f. V, 1992, p. 214
  3. Rosa, María del Carmen de la; Mosso, M. Ángeles. «Historia de las aguas mineromedicinales en España», en Observatorio mediomabiental, n. 7, 2004, p. 120

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]