Dueñas

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Dueñas
Municipio de España
Escudo de Dueñas
Escudo

Panorámica de la localidad

Panorámica de la localidad
Dueñas
Dueñas
Ubicación de Dueñas en España.
Dueñas
Dueñas
Ubicación de Dueñas en la provincia de Palencia.
Apodo:Botijero
País Flag of Spain.svg España
• Com. autónoma Flag of Castile and León.svg Castilla y León
• Provincia Bandera de la provincia de Palencia.svg Palencia
• Partido judicial Palencia
Ubicación 41°52′37″N 4°32′49″O / 41.876944444444, -4.5469444444444


Coordenadas: 41°52′37″N 4°32′49″O / 41.876944444444, -4.5469444444444
• Altitud 702 msnm
• Distancias 17 km a Palencia
32 km a Valladolid
241 km a Madrid
Superficie 124,35 km²
Fundación Eldana (ciudad de los vacceos). Repoblación: Dueñas (875 u 899 D.C.)
Población 2769 hab. (2013)
• Densidad 22,27 hab./km²
Gentilicio eldanense
Código postal 34210
Alcalde Mario Rey
Patrón San Isidro Labrador
Patrona Virgen de la Esperanza o de la Expectación del Parto, Virgen de la O
Sitio web Ayuntamiento de Dueñas

Dueñas es una localidad y municipio de España perteneciente a la provincia de Palencia, en la Comunidad Autónoma de Castilla y León. Ostenta el título de Conjunto Histórico-Artístico desde 1967 y el título de Ciudad desde 1928 otorgado por el monarca Alfonso XIII. Los acontecimientos históricos desarrollados en esta villa y la cantidad y calidad de sus manifestaciones artísticas, sin olvidar sus construcciones populares típicamente castellanas y las construcciones subterráneas de cuevas y bodegas, la hicieron merecedora de esas denominaciones.

Contexto geográfico[editar]

Se encuentra situada en la frontera entre las comarcas naturales de Tierra de Campos y El Cerrato, a la que pertenece, en el sur de la provincia de Palencia, y se asienta en las faldas de un otero o cerro testigo, que dan nombre a la comarca, conocido como "Pico de El Castillo" por la existencia en su cima de una fortaleza desaparecida en el siglo XIX, cuando sus piedras fueron utilizadas en la construcción del Canal de Castilla.

Dentro de su término municipal se produce la confluencia de los ríos Carrión y Pisuerga (afluentes del Duero) y su monte, conocido como Monte de la Villa, se encuentra enclavado en las estribaciones de los Montes Torozos.

Comunicaciones[editar]

Mapa de la localidad publicado en 1852 realizado por Francisco Coello

La ubicación de la localidad se trata de un emplazamiento estratégico que controla el paso del Pisuerga, por lo que históricamente domina importantes vías de comunicación. Se asienta, así, en el trazado de la antigua Calzada o Camino Real de Burgos, que dio lugar a la N-620 que unía Burgos con Portugal hasta su desdoblamiento en los años 80 del siglo XX en la actual A-62. Esta Autovía forma parte de la Red de Carreteras Europeas E-80, que empieza en Lisboa (Portugal) y termina en Gürbulak (Turquía), en la frontera con Irán. Forma parte también de un importante eje de comunicación dentro del corredor internacional Lisboa-Estocolmo.

En 1831 la construcción del Ramal Sur del Canal de Castilla alcanzó Dueñas, tramo que ya no fue ejecutado por la Corona sino por la Empresa del Canal de Castilla, creada ese mismo año, siendo dirigidas las obras por su director, el ingeniero Epifanio Esteban, que se encargó de la construcción de las esculas 37 y 38 y del llamado Murallón de Dueñas. En 1846 entra en funcionamiento la llamada línea de Castilla del telégrafo óptico que unía Madrid e Irún, encontrándose actualmente en ruinas el telégrafo ubicado en el término municipal de Dueñas conocido como Frausilla y que hacía de enlace entre el de Cabezón de Pisuerga (Valladolid) y el de Tariego de Cerrato (Palencia). Por último, a partir de 1856, la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España construye la línea ferroviaria Madrid-Irún o Madrid-Hendaya, inaugurada en 1864, con estación en la localidad. Actualmente, se está construyendo las líneas de Alta Velocidad (L.A.V) Madrid-Palencia-León y Madrid-Burgos-Victoria, que pasa por Valladolid, en funcionamiento desde 2007, y Palencia, línea que se prevé esté operativa en 2015. También pasa por el término municipal la Cañada Real Leonesa Oriental.

Población[editar]

Su gentilicio es eldanense, del nombre prerromano de la localidad, Eldana, ciudad vaccea que aparece en un mapa del astrónomo y matemático greco-egipcio Claudio Ptolomeo en el siglo II d.C.. Existe también un gentilicio coloquial: botijero/a.

Evolución demográfica

1900 1930 1940 1950 1960 1970 1991 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013
4.053 3.386 3.829 3.674 4.044 3.246 3.090 3.055 3.052 3.007 2.983 2.994 2.922 2.844 2.802 2.769

Evolución política[editar]

El escudo heráldico de la localidad se adoptó por decisión del Ayuntamiento en Pleno en 1924, aunque había sido ya utilizado de forma alternativa junto con otros modelos desde tiempo atrás. Sin embargo, al haber caído en desuso durante la II República y el Franquismo, sustituido por los correspondientes a estos regímenes políticos, es retomado definitivamente en 1951. Este escudo está formado por "tres palas de horno (o padillas) de plata en campo de azur, puestas con el mango hacia abajo, perpendiculares y en situación de faja, acompañadas de nueve medias lunas del mismo metal".

Era habitual que las villas y ciudades de señorío tomaran como escudo el blasón o las armas de sus señores, por lo que en el caso de Dueñas, su escudo ha sido legado por el linaje Padilla, condes de Santa Gadea y adelantados mayores de Castilla, que fueron señores de Dueñas a finales del siglo XVI y principios del XVII, al recaer en ellos el título condal de Buendía a través de diversos enlaces matrimoniales entre ambos linajes.

Durante el Antiguo Régimen, el concejo de la villa estaba formado por cuatro regidores, un mayordomo, un procurador y cuatro fieles, elegidos anualmente por el conde, quien había de elegirles de entre una lista doblada que le proponían los propios oficiales salientes. En 1568 por vía judicial se establece, además, la partición de oficios: dos regidores y dos fieles de cada estado, dos del estado de hijosdalgo y dos del de hombres buenos, y el mayordomo y el procurador cada año lo ocuparía una persona de uno de los estados. Todos ellos, no obstante, estaban bajo la autoridad del alcalde mayor, quienes tenían funciones judiciales y que era elegido directamente por el conde.

En el siglo XIX, con las reformas liberales que tienen lugar en España desde la aprobación de la Constitución de Cádiz en 1812 pero que no se consolidarán hasta mediados de siglo, durante el reinado de Isabel II, se constituye en Ayuntamiento constitucional, siendo elegidos sus miembros a través de elecciones, estableciéndose en España el sufragio universal masculino en 1890. Durante la dictadura franquista (1936-1975), se produce un largo paréntesis en este sistema político y los cargos políticos serían elegidos por el propio régimen.

Lista de alcaldes durante el Franquismo (1939-1976)

Alcalde Año inicio Año fin
Antonio Cuadros Salas 1941 1950
Clemente Calzada 1950 1954
Juan Begoña García 1954 1957
Pedro García Peña 1957 1965
Felipe Velasco Caballero 1965 1968
Francisco Peña 1968 1969
Dionisio Sinova Andrés 1970 1979


Lista de alcaldes desde las elecciones democráticas de 1979
Mandato Nombre del alcalde Partido político
1979–1983 Remigio de Salas Jalón UCD
1983–1987 Jose Manuel Cañadas Echagüe PSOE
1987–1991 Jose Manuel Cañadas Echagüe PSOE
1991–1995 Jose Manuel Cañadas Echagüe PSOE
1995–1999 Jose Manuel Cañadas Echagüe PSOE
1999–2003 María José García Ramos PP
2003–2007 María José García Ramos PP
2007–2011 Miguel Ángel Blanco Pastor PSOE
2011– Miguel Ángel Blanco Pastor PSOE

Historia[editar]

Prehistoria y Edad Antigua[editar]

La importancia histórica de Dueñas desde época prehistórica se debe a dos factores: la estratégica ubicación para el control del valle del Pisuerga, en la confluencia de éste con el Carrión, lo que la convierte en un cruce de caminos, paso obligado para, desde Valladolid, dirigirse tanto hacia Burgos, Aragón y Navarra como hacia León y Galicia. Y, en segundo lugar, a la riqueza y fertilidad de sus tierras, considerada como la puerta a la Tierra de Campos, llegando a convertirse en época medieval en cabeza de esta importante Merindad, denominada "el granero de Castilla" por su rica producción cerealista.

Cuenta así con ricos yacimientos arqueológicos que evidencian una cierta continuidad en el poblamiento desde la Prehistoria:

Vasos cerámicos del yacimiento de Pico Castro (Bronce Final -1200 a.C.). Actualmente en el Museo Arqueológico de Palencia.
  • De época prehistórica: Los primeros vestigios aparecidos en su término municipal datan de la Edad del Bronce, en los siglos XIV y XIII a.C. Entre estos yacimientos cabe destacar "Pico Castro" y "La Huelga", ambos formados por campos de hoyos que evidencian la existencia de poblados (oppidum) más o menos estables, donde han aparecido restos de industria tanto cerámica, los más abundantes, como lítica y metalúrgica, que permiten datar los asentamientos en la etapa del Bronce Final (siglos XIII-VIII a.C.), en el horizonte conocido como Cogotas I. Estos asentamientos, aunque de cierta entidad, se abandonan durante la Edad del Hierro, periodo en el que se ha constatado una reorganización del poblamiento, surgiendo nuevos núcleos de mayor envergadura en las proximidades: Tariego, Valoria la Buena o el Pico del Tesoro (Palencia), todos alrededor de Dueñas. Este periodo abarcaría en la Península Ibérica desde el siglo VIII a.C. hasta el inicio de la conquista romana de Hispania en el 218 a.C.
  • De época celtibérica (vacceos): restos cerámicos en el cerro de "El Castillo". En un mapa del astrónomo greco-egipcio Ptolomeo (siglo II d.C.) aparece ubicada en esta zona la ciudad vaccea de "Eldana" (de ahí el gentilicio de eldanense) pero, a pesar de la presencia de algunos restos vacceos, nada parece indicar la presencia de un castro o asentamiento urbano estable, por lo que hay otros pueblos palentinos que reclaman también su origen en esta ciudad vaccea como Baltanás o Saldaña.
Mosaico de Océano y las Nereidas
  • De época romana: destaca sobre todo la Villa Possidica, nombre posiblemente derivado del nombre latino del Pisuerga (Pissoraca). Se encuentra situada en una llanura fértil y rica en aguas entre los ríos Carrión y Pisuerga, en un término conocido como Cercado de San Isidro, al encontrarse dentro del coto formado por las propiedades de dicho monasterio. Fue descubierta en los años 60, cuando se llevaron a cabo dos campañas de excavación dirigidas por el catedrático del Departamento de Antigua de la Universidad de Valladolid, Pedro de Palol. Estas intervenciones sacaron a la luz únicamente las termas de una villa romana, donde cabe destacar la aparición del "Mosaico de Océano y las Nereidas", de gran calidad cromática, con paralelismos en el tema y composición en el Norte de África, y que actualmente se encuentra expuesto en el Museo Arqueológico de Palencia. Su construcción data de finales del siglo I e inicios del II d.C. pero, en el último cuarto del siglo III d.C., se produjeron destrucciones en los baños que habría que encuadrar dentro de las fases de inestabilidad, causada por la anarquía militar y las sucesivas invasiones. Por ello, se producirían reparaciones y ampliaciones a finales de ese siglo o principios del siglo IV d.C., coincidiendo con el momento de mayor esplendor del a villa. Por su ubicación, esta villa se encontraría próxima a las vías romanas que unían importantes ciudades romanas, algunas de origen celtibérico, como Pallantia (Palencia) con Cauca (Coca) y con Rauda (Roa) a través de Septimanca (Simancas).Y se encontraría próxima también a la importante vía XXVII del Itinerario Antonino que unía Barcino (Barcelona) con Lucus Augusta (Lugo), a través de Caesar Augusta (Zaragoza), Clunia (en Burgos), Pallantia (Palencia) y Asturica Augusta (Astorga). Debido a la cercanía a Pallantia (Palencia), sería una villa suburbana que se encontraría bajo el área de influencia de esta ciudad. Administrativamente, esta región formaba parte del llamado Conventus Cluniensis con cabeza en la antigua ciudad romana de Clunia, actual Coruña del Conde, en Burgos.
Lápida visigótica aparecida en el término de Onecha, actualmente en el Museo Arqueológico de Madrid.
  • De época visigoda: en el pago de Miravete (cerca de la ermita de Onecha en la carretera de Valoria la Buena) aparecieron a finales del siglo XIX unos sepulcros visigóticos estudiados por el Padre Fita y el historiador local Amado Salas. Entre los hallazgos cabe destacar la aparición de una lápida con una inscripción que hace referencia al enterramiento de un monje del siglo VII (actualmente en el Museo Arqueológico de Madrid), cuya traducción sería: "Aquí descansó en paz, prevalecido de una buena confesión, el monje clérigo Froila, en día de martes, 15 de marzo, año 14 del reinado de Recesvinto [662 d.C.]". Además de estos restos, los cronistas mencionan la existencia de un monasterio de monjas (domnas) anterior a la invasión árabe, identificado posteriormente con Santa María del Remolino, situado en la misma ubicación donde actualmente se levanta el Monasterio de San Isidro de Dueñas, y que entonces se encontraría bajo la advocación de San Martín de Tours. Este cenobio femenino también se habría visto afectado por la invasión sarracena y es destruido y abandonado por una razzia musulmana "in castro Donna" en el 854 d.C. Es Fray Gregorio de Argaiz (siglo XVII) quien nos narra el acontecimiento, aunque fechándolo erróneamente en el 950 d.C. y otorgándole tintes míticos: "La Abadesa Esmaragda y sus Monjas que estaban en el Monasterio de San Ysidoro de Dueñas, fueron presas y muertas por los Moros y sus cuerpos arrojados en el río Pisuerga, día último de Março". A pesar de su abandono y destrucción, rápidamente, con la repoblación de Alfonso III, habría sido restaurada la vida monástica pero, en este caso, entregándoselo a una comunidad de monjes benedictinos.

Todos estos restos podrían evidenciar la existencia de un asentamiento continuado ya desde época visigoda, que sería abandonado temporalmente con la invasión árabe en el siglo VIII d.C., pero cuya población se retomaría rápidamente con la repoblación de esta zona en el siglo IX d.C., pero no contamos con constatación documental.

Edad Media: villa realenga[editar]

Repoblación y consolidación como cabeza de alfoz (siglos IX-X)[editar]

Grabado de Dueñas (1808) de Henry Swinburne en su libro Travels through Spain in the years 1775 and 1776.Única imagen que se conserva del castillo y las murallas, antes de su utilización para la construcción del Canal de Castilla a partir de 1830

Siguiendo la Crónica de Sampiro, en el siglo IX d.C., el monarca astur-leonés Alfonso III "el Magno" llevó a cabo la repoblación de toda esta zona conocida con el nombre de "Campos Góticos", donde reconstruye entre el 875 y el 899 d.C. tres ciudades de gran importancia: Zamora, Simancas y Dueñas, reforzadas inmediatamente por Toro en el 900 y Tordesillas en el 909: "Tiennio peracto sub Era DCCCCXIII, urbes desertas abantiquitus populari rex iussit; hec sunt Zemora, Septimancas et Domnas vel omnes Campi Gothorum”.

Al mismo tiempo, Alfonso III restaura también la vida monástica en San Isidro, entregándoselo ahora a una comunidad de monjes mozárabes procedentes de Córdoba de la orden benedictina. En documentos de sus sucesores, García I en el 911 y Ordoño II en el 915, vuelve a aparecer mencionada Dueñas, donde se hace referencia ya a la existencia de un castillo y un monasterio y donde aparece con el nombre de Domnas o Donans, siendo este término latino el que ha acabado derivando en el actual topónimo del pueblo: “cuius basilica fundata est in suburbio Legionense iusta castellum vocitatum Donans inter duo flumina Pisorica et Carrion” y “in cuius honore fundatum est monasterium in locum qui vocatur Castrium, quod dicitur Donans iuxta flumen Pisorice”.

Condado de Monzón

Alfonso III organizaba así la línea defensiva del Duero, con plazas fortificadas que guardasen los principales vados del río frente a las razzias musulmanas. Con ello, Dueñas se convirtió en un importante centro defensivo en el Duero medio durante todo el siglo X y parte del XI, convirtiéndose en la cabeza de un amplio alfoz, que no sólo suponía una demarcación militar y un término común, sino también una jurisdicción formada por diferentes aldeas y lugares dependientes jurisdiccionalmente de la cabeza del alfoz. Entre estas aldeas y lugares, que fueron despoblándose paulatinamente a lo largo de la Edad Media y principios de la Edad Moderna debido a la tendencia a la concentración del hábitat en toda Europa occidental, cabe destacar que existe constancia documental de algunas de ellas como Santa María de Onecha, Valdeazas, San Nicolás, San Lázaro, San Miguel, San Torcuato, etc. Dueñas se configuró también como una de las catorce villas reales -bajo la autoridad directa del rey- que existieron en la región formada por los Montes Torozos. A pesar de ello, el alfoz de Dueñas sufrirá una rápida disgregación y disminución en el siglo XII, sobre todo bajo los reinados de Alfonso VII y Alfonso VIII, debido tanto al crecimiento de Palencia a partir del siglo XI tras la restauración de su diócesis por Sancho III en 1034, como por la formación de un amplio coto con jurisdicción independiente en torno al Monasterio de San Isidro de Dueñas. Así, Alfonso VII dona Villamuriel al obispo de Palencia en 1141 y Alfonso VIII dona las villas de Villa Anel al Hospital de San Antolín en Palencia en 1162, Villagiga a San Isidoro en 1165 y, finalmente, en 1191 vende los montes reales de Dueñas al concejo y canónigos de Palencia.

Además, tras la victoria de las tropas cristianas en la Batalla de Simancas (939) y la conquista de Toledo (1085), se consolidó su avance más allá de la línea del Duero y Dueñas redujo su importancia estratégica como zona fronteriza pero no como vía de comunicación. Para el control y repoblación de esta zona, los reyes leoneses crearon diferentes entidades territoriales y adminsitratrivas conocidas como condados como los de Castilla, Saldaña, Carrión o Monzón. Dentro de este último se encontraba la villa de Dueñas, creado en el siglo X d.C. en el límite oriental del reino de León, limítrofe con el condado de Castilla, independiente desde el 932 d.C., para evitar la expansión de Castilla por esta zona, entragándoselo a la familia Ansúrez en la figura de Ansur Fernández. A la muerte de su hijo Fernando Ansúrez sin sucesores, su viuda Toda conserva el título de condesa y actúa como gobernadora desde Dueñas. A pesar de todo ello, la situación de la frontera era todavía inestable y Dueñas se verá afectada todavía por razzias periódicas, como la descrita por Jiménez de Rada en su "Historia Gótica" en el invierno de 950 d.C. arrasando tres castillos: "Septimmancas, Donnas et Septempublicam". En principio, en estos momentos, el condado de Monzón seguía bajo la órbita del reino de León pues a la muerte sin descendencia del conde Fernando Ansúrez (hacia el 978 d.C.) es heredado por su hermana Teresa Ansúrez casada con el rey de León Sancho I. Sin embargo, debido a la muerte sin herederos de su hijo y sucesor Ramiro III de León y a las expediciones de Almanzor entre los años 981 y 984, que afectaron también a esta zona, finalmente recaerá bajo el área de influencia del incipiente condado de Castilla hacia el 990 d.C.

Participación en los conflictos internos del reino de Castilla (siglos XI-XIII)[editar]

Escudo de la Casa de los Castro

En 1078, Alfonso VI otorga un fuero a la población de Santa María (seguramente Santa María de Onecha, cuya ermita actualmente se encuentra en ruinas), aldea que dependía jurisdiccionalmente de Dueñas al formar parte de su alfoz. Este fuero permite confirmar que Dueñas tenía ya en el siglo XI la condición realenga y pertenecía directamente al rey, pues aparece confirmado por Annaia Velaz "que tiene a Domnas como merino bajo la autoridad real".

Esta ciudadanía dependiente de la Corona se mantiene a duras penas en siglos posteriores debido a las vicisitudes políticas, sociales y económicas del reino. Así, durante el reinado de Alfonso VI, éste cedió la tenencia de varias villas, entre ellas Dueñas, a Rodrigo Díaz de Vivar, más conocido como el Cid Campeador, en 1087-88 como símbolo de reconciliación entre ambos tras su primer destierro; Alfonso VIII la cede en arras a su esposa, Leonor de Plantagenet en 1170; y en los siglos XII y XIII la tenencia de Dueñas bascula de forma alternativa entre las dos principales familia del reino: los Lara y los Castro, cuyos miembros ejercerán de tenentes de Dueñas, entre los que cabe destacar sobre todo a estos últimos, pues se puede observar una cierta continuidad en sus tenencias, a excepción de los periodos en los que se encuentran exiliados en el vecino reino de León debido a los conflictos internos que les enfrentan a los Lara e, incluso, directamente con el monarca castellano. Cabe destacar, así, las figuras de Fernando Rodríguez de Castro, el Castellano, su hijo Pedro Fernández de Castro y su nito Álvaro Pérez de Castro, que muere sin descendencia en 1240 y es sucedido por su sobrino Rodrigo Fernández de Castro y éste por su hijo Fernando Ruíz de Castro. Las tenencias consistían, no obstante, en la cesión meramente temporal de tierras por parte del rey a un vasallo para su utilización, sin implicar que el otorgante perdiera la propiedad o que supusiera derecho hereditario para el receptor.

Dueñas se convertirá, así, en un importante bastión a lo largo de toda esta centuria en las guerras civiles primero contra Fernando III, que consigue unificar definitivamente las coronas de León y Castilla en 1230, y al que la villa de Dueñas cerró las puertas de su muralla. En 1214, había fallecido el rey de Castilla, Alfonso VIII, recayendo la Corona sobre su hijo Enrique I, de tan sólo 10 años, quien fallece accidentalmente en Palencia en 1217 cuando le cae una teja mientras jugaba a la pelota. Sin embargo, su tutor Álvaro Núñez de Lara, se oponía a la regencia de su hermana mayor Berenguela, casada con el rey de León Alfonso IX, por lo que intentó ocultar el fallecimiento del joven rey, conduciendo el cadáver al castillo de Tariego. A pesar de ello, finalmente, Berenguela es informada del suceso y reclama la Corona de su padre, abdicando a favor de su hijo, Fernando III, quien será proclamado rey en Autillo de Campos (Palencia) el 10 de junio de 1217. En su camino a Valladolid, donde tendrá lugar la coronación oficial el 2-3 de julio, Dueñas, que se encontraba bajo el dominio de los Lara, no recibió al recién proclamado rey y, aunque finalmente la villa será rendida, nada más tomar posesión de la corona, tuvo que enfrentarse a una revuelta nobiliaria, encabezada por la casa de los Lara y fomentada por el vecino reino de León.

Escudo de la Casa de los Lara

Posteriormente, los Lara apoyaron a los infantes de la Cerda, hijos del primogénito y heredero de Alfonso X, Fernando de la Cerda, muerto prematuramente, en las revueltas nobiliarias frente al propio Alfonso X y sus sucesores Sancho IV y Fernando IV. Cabe destacar, así, las figuras de Juan Núñez I de Lara y su hijo Juan II Núñez de Lara, quien junto al infante don Juan de Castilla el de Tarifa, hijo de Alfonso X, aprovechó la minoría de edad de Fernando IV para tomar entre 1295 y 1297 algunas villas reales, entre ellas Dueñas en 1296. Ante esta situación, Fernando IV y, en su nombre, su madre la regente María de Molina cede las villas de Dueñas y Ampudia al concejo de Palencia si consigue tomarlas, pero en 1299 Juan II Núñez de Lara es hecho prisionero por Juan Alfonso de Haro, señor de Cameros, y para recuperar su libertad, se vio obligado a ceder la villa de Dueñas. Esto no supuso, sin embargo, la vuelta de la villa al realengo pues la necesaria compra de lealtades llevó a Fernando IV y sus tutores a entregar Dueñas a diferentes miembros pertenecientes a la propia familia real: primero al infante Enrique de Castilla "El Senador", hijo de Fernando III el Santo, quien contrae matrimonio con la hermana de Juan II Núñez de Lara, llamada Juana Núñez de Lara "la Palomilla". Tras la muerte del infante en 1303, Fernando IV vuelve de nuevo a ceder la villa a otro infante, don Juan de Castilla el de Tarifa, casado con María Díaz de Haro, X señora de Vizcaya, en compensación por la usurpación de dicho señorío por su tío Diego López V de Haro. A su muerte en 1319, es sucedido por su hijo Juan de Haro el Tuerto, quien es mandado ejecutar por Alfonso XI en Toro en 1326, recuperando así Dueñas para el patrimonio real.

Por todo ello, a la altura de 1352, cuando se elabora el Becerro de las Behetrías durante el reinado de Pedro I, en él se confirma el estatus realengo de la villa: "Dueñas, en el obispado de Palencia, este logar es rregalengo del Rey", aunque ésta había estado periódicamente en manos de diferentes personajes de la más alta aristocracia y de familiares directos del rey.

La dinastía Trastámara (siglos XIV-XV)[editar]

Con el advenimiento de los Trastámara en el siglo XIV, la villa de Dueñas se mantiene fiel al rey legítimo Pedro I, por lo que se verá asediada durante un mes por las tropas del infante don Enrique en 1367. Pedro I había entregado la villa a su amante Juana de Castro, con la que llega a contraer matrimonio en 1354 para abandonarla al día siguiente, cediéndola la villa de Dueñas donde ésta se retira titulándose reina hasta su muerte en 1374.

La nueva dinastía continuó con la cesión temporal del señorío en determinados momentos y, así, Enrique de Trastámara la entrega a su amante, Leonor Álvarez, madre de Leonor de Castilla "la de los leones", que la sucede en el señorío; y Juan I empeña la villa en 1383 a su hermana Leonor de Trastámara, casada con Carlos III de Navarra, a quien debía nueve mil quinientas doblas. Ante la solicitud de los vecinos de tornar al dominio de la corona, Enrique III propone a los vecinos en 1397 que satisfagan la deuda del empeño, por lo que en 1399 pagaron la cantidad de 350.000 maravedís a cambio de que abandonara el señorío de la villa, recuperando así la condición realenga.

Ante esta situación, obligan a los reyes Enrique III y Juan II a decretar y jurar que no volvería a ser extraída del patrimonio real en 1407, 1412,1419 y en las Cortes de Burgos de 1430 y en las de Zamora de 1432. A pesar de ello, aunque éste último la mantiene dentro del patrimonio de la monarquía, él mismo, la cede primero en concepto de arras a su mujer María de Aragón y, definitivamente en 1439, la cede a la nobleza en manos de Pedro Vázquez de Acuña y Albornoz. Y son los Acuña, condes de Buendía en 1465 por gracia del infante don Alfonso, recién nombrado rey por los nobles en la llamada "Farsa de Ávila", quienes, cosas del destino, ofrecen a la villa los años más gloriosos de su historia, aunque con la oposición de los habitantes quienes iniciaron en la Chancillería de Valladolid en 1504 un pleito contra sus señores que se sustanciará en el siglo XVIII con la devolución del municipio a la corona y, en consecuencia, proporcionando libertad jurídica a los vecinos de Dueñas.

Edad Moderna: el condado de Buendía[editar]

Vinculación con los Reyes Católicos[editar]

D. Fadrique y D. Pedro de Acuña, condes de Buendía; iglesia de Sta. María, Dueñas (Palencia)

Debido al protagonismo de la familia Acuña en el ascenso al trono de Isabel, Dueñas se convertirá en eje de la vida de los futuros reyes de Castilla en los momentos próximos al matrimonio entre Isabel y Fernando en 1469. Este linaje llegó a emparentar, además, con la Casa Real a través del matrimonio de Lope Vázquez de Acuña, II conde de Buendía y adelantado de Cazorla, con Inés Enríquez de Quiñones, tía de Fernando el Católico, al ser hija del almirante de Castilla, Fadrique Enríquez, y su segunda mujer, Teresa de Quiñones. Ambos están enterrados en el panteón condal de la familia, ubicado en el altar mayor de la iglesia de Santa María de la Asunción.

Por todo ello, el 8 de octubre de 1469, Fernando de Aragón, finaliza su viaje para contraer matrimonio con su prima Isabel de Castilla en el Palacio de los condes de Buendía en Dueñas, donde será recibido por Pedro de Acuña, I conde de Buendía y hermano del arzobispo de Toledo Alonso Carrillo, artífice y propulsor de dicho matrimonio.

Sepulcros Lope Vázquez de Acuña e Inés Enríquez de Quiñones, tíos de Fernando el Católico

Alojado en el Palacio de los Acuña de Dueñas, el 14 de octubre, viajará hasta Valladolid para conocer a su prometida, retirándose de nuevo a Dueñas hasta que el 18 de octubre acude definitivamente a Valladolid para contraer matrimonio en el Palacio de los Vivero, a extramuros de la ciudad y perteneciente en esos momentos a Juan Pérez de Vivero, casado con María de Acuña, hija de Pedro de Acuña, I conde de Buendía, que ejercerá de madrina en la boda.

La inseguridad de permanecer en una villa tan grande como Valladolid, aunque fuera afín al almirante Fadrique Enríquez, partidario de Isabel, les llevó a tomar la decisión de resguardarse en la protección que ofrecía el Palacio de los Acuña de Dueñas, donde se trasladan en mayo de 1470 hasta diciembre del mismo año, donde pasan unos meses complicados, mantenidos por el propio conde, pues ellos no cuentan con ningún medio, al mismo tiempo que Enrique IV avanza contra ellos. Durante esta estancia tiene lugar el nacimiento de la primogénita, Isabel de Aragón, en octubre de 1470, siendo bautizada en la iglesia parroquial de Santa María de la Asunción.

Posteriormente, por deseo de la propia Isabel se recibirá en Dueñas a la embajada enviada por el duque de Borgoña Carlos el Temerario para entregar el Toisón de Oro a Fernando, ceremonia que tendrá lugar en la iglesia parroquial de Santa María el 24 de mayo de 1474.

Iniciado ya el reinado, durante la guerra civil (1474-1479) contra los partidario de su sobrina Juana la Beltraneja y Alfonso V de Portugal, Fernando instalará ocasionalmente su cuartel general en Dueñas y, en el contexto de las Cortes de Madrigal de 1476, entre abril y agosto, tendrán lugar una serie de Juntas Generales presididas por el Contador Mayor Alonso de Quintanilla en la iglesia de Santa María con el objetivo de organizar la Santa Hermandad, cuyas ordenanzas están publicadas en Dueñas.

Tras enviudar de Isabel en 1504, Fernando volverá a contraer matrimonio por poderes con su sobrina nieta Germana de Foix en Blois en octubre de 1505, acordando las correspondientes capitulaciones. No obstante, las velaciones tendrán lugar en el Palacio de los Acuña de Dueñas el 22 de marzo de 1506, al ser un enlace que no contaba con el apoyo de la nobleza castellana, ya que se pretendía conseguir un nuevo heredero para Aragón.

Siglos XVI y XVII[editar]

Vista torre iglesia Santa María e iglesia del convento de San Agustín

Juana I y su esposo Felipe el Hermoso también pasarán por Dueñas en su primer viaje por Castilla en 1502 para ser jurados herederos y, a pesar de la tradicional fidelidad de la villa a Fernando, durante su regencia se reunirán en Dueñas un grupo de magnates opuestos a su presencia.

La asidua presencia de Carlos I en Dueñas está demostrada gracias al itinerario realizado por Foronda que constata su presencia en Dueñas en 1520, 1523, 1527, 1539 y, finalmente, en su viaje de retiro a Yuste en 1556. En 1527 y 1534, además, debido a que Valladolid se ve afectada por la peste, se retiran a las villas cercanas algunos ministros, entre ellas a Dueñas, donde se retiran los Consejos Real, de Indias y del Santo Oficio.

En el contexto de las Comunidades, tiene lugar en Dueñas un alzamiento antiseñorial protagonizado el 1 de septiembre de 1520 que, aunque todavía sin vincularse al alzamiento comunero, llegó a tomar el Palacio y fortaleza de la villa, expulsar a los condes (en esos momentos Juan Enríquez de Acuña, III conde de Buendía, retirado de la vida política y cortesana en su palacio de Dueñas debido a que sufría una esquizofrenia leve, y su mujer María de Padilla) y hacerse con el control de la villa a través del nombramiento de cargos concejiles y oficiales que eran nombrados por el señor. Tras esta actuación, Dueñas se une al movimiento comunero y el obispo de Zamora, Antonio de Acuña, convertirá Dueñas en su cuartel general, iniciando aquí su campaña por la Tierra de Campos el 25 de diciembre de 1520, aportando dinero y hombres a la causa comunera hasta su derrota definitiva en Villalar en abril de 1521.

Tras la muerte del III conde de Buendía en 1528, el condado pasará sucesivamente a sus hermanos Pedro de Acuña, IV conde de Buendía, y Fadrique de Acuña, V conde de Buendía, nombrado muy joven virrey de Navarra en 1516 por Fernando de Aragón, cuya actuación fue trascendental para controlar la complicada situación del reino navarro tras su anexión militar a la corona de Castilla protagonizada por Fernando en 1512. El 27 de agosto de 1534, en el contexto de los Pleitos Colombinos, tiene lugar la "Sentencia de Dueñas", por la que se decretó que los Colón conservaran el título de Almirante y sus emolumentos, aunque como virreyes qudarían sujetos al juicio de residencia.

Panorámica del caserío de Dueñas desde las bodegas

En 1558, accede al título condal el último conde de Buendía varón de la familia Acuña: Juan de Acuña y Acuña, VI conde de Buendía, personaje de primer orden en la corte de Felipe II, donde ejerció el cargo cortesano de gentilhombre de la cámara desde 1556 y, desde 1585, el cargo de Sumiller de Corps o Camarero Mayor en sustitución de Ruy Gómez de Silva, el prínicipe de Éboli, hasta su muerte en Burgos el 29 de septiembre de 1592. Actuó de embajador en Francia en 1559 con ocasión del matrimonio del rey con la princesa Isabel, hija de Enrique II, en Portugal en 1578 para felicitar al Cardenal-Rey don Enrique por su coronación y en Flandes y Alemania a visitar a la emperatriz María, hermana de Felipe II.

Esta proximidad al monarca hizo posible que en su viaje a Aragón, en la llamada "Jornada de Tarazona", Felipe II pasará por Dueñas junto con sus dos hijas las infantas Isabel Clara Eugenia y Catalina Micaela, los días 26, 27 y 28 de agosto de 1592, en la que realizan una visita a la abadía de San Isidro, como describe el humanista holandés Enrique Cock en su obra “La jornada de Tarazona”:

“Su majestad fue en Dueñas muy bien recibido del conde de Buendía, su sumiller de corps, y le hizo el gasto los tres días en los cuales fue a visitar una abadía, llamada San Isidoro, de la orden de San Benito, que está en la dicha ribera del Pisuerga, un poco más arriba donde el río Carrión entra en él, en lugar bien placentero y comarca de mucha caza y pesca. Dueñas es villa de hasta mil y quinientos vecinos, cabeza del Estado del conde de Buendía. Está asentada en un otero muy alto en la misma ribera occidental del río, donde se descubre mucha tierra río arriba y abajo. Tiene una buena puente de piedra y al lado izquierdo, en un cerro bien alto, una fortaleza. La comarca es de muchos bosques, por lo cual hay infinita caza, y por razón de las riberas, abundancia de pesca. También tiene mucho pan y algunos vinos tintos”.

Tras la muerte de Juan de Acuña en 1592, su hermana María de Acuña, casada con el adelantado mayor de Castilla, Juan de Padilla y Manrique, se titulará VII condesa de Buendía y tomará inmediatamente posesión del mayorazgo. A pesar de ello no evitará el inicio de un pleito de sucesión con otros descendientes que reivindicaban el mayorazgo, entre los que destaca el marques de La Algaba, que no se saldará hasta 1613, ya fallecida en Valladolid en 1607, a favor de su hija Luisa Padilla de Acuña, quien había contraído matrimonio con su tío, Martín de Padilla, adelantado mayor de Castilla y I conde de Santa Gadea.

El título pasará a través de enlaces matrimoniales al hijo del poderoso valido de Felipe III, el duque de Lerma, el I duque de Uceda y, definitivamente, a finales del siglo XVII pasa a los duques de Medinaceli, que siguen ostentando el título, aunque el señorío de Dueñas le acabaron perdiendo por una resolución judicial en 1786 en el pleito que habían iniciado en la Chancillería de Valladolid en 1504.

En 1623 tiene lugar el viaje a España del príncipe de Gales Carlos I acompañado por el valido de su padre, George ViIliers, I duque de Buckingham, para negociar el matrimonio entre éste y la Infanta María Ana, hija menor de Felipe III y poner fin así a la hostilidad entre ambas potencias. Sin embargo, ante el fracaso de las negociaciones en la corte madrileña, ambos retornan a Inglaterra, pasando en su viaje de vuelta por Dueñas.

El 4 de noviembre de 1664 fallece en Dueñas Gaspar Pérez de Guzmán, IX duque de Medina Sidonia, quien había sido desterrado y desposeído de sus señoríos tras la conspiración que encabezó contra Felipe IV en 1641, aprovechando la crisis de 1640 en la que se produce también la sublevación de Cataluña y Portugal, derivando esta última en su independencia en 1668.

Edad Contemporánea[editar]

Durante la Guerra de Independencia, la posición estratégica de Dueñas la convertirá de nuevo, al igual que el cercano monasterio de San Isidro (de donde son expulsados los monjes), en cuartel general en manos de los franceses. Por ello, el hermano de Napoleón Jose I, que ostentó la corona española entre 1808 y 1814, se hospedó en la villa en el palacio cuya fachada se conserva todavía hoy en la Plaza del Doctor Sinova, tras la iglesia de Santa María. Además, debido a los acontecimientos acaecidos en las proximidades, el mariscal Bessiéres que tenía su cuartel general en Burgos, ordena a las tropas de Merle, enviadas a Santander, que retrocedan y acudan al encuentro del general Lassalle, quien al frente de cuatro batallones de infantería y una nutrida caballería (en total unos seis mil soldados) salió de Burgos el día 4 de junio en dirección a Valladolid, acordando encontrarse en Dueñas, teniendo lugar pocos días después, el 12 de junio, la famosa batalla de Cabezón. El 22 de enero de 1810, Jerónimo Merino, cuya guerrilla actuaba sobre las comunicaciones Burgos - Valladolid sorprende a una división francesa en las inmediaciones de la villa, cayendo en la emboscada sobre 1500 hombres, logrando evadirse solamente unos 200.[1]

En 1836, con las medidas liberales del reinado de Isabel II y la abolición del Antiguo Régimen, los ayuntamientos se constituyen en ayuntamientos constitucionales. En estos momentos llega a Dueñas la construcción del Canal de Castilla y, en 1856, se inicia la construcción de la línea ferroviaria Madrid-Hendaya.

Durante la Guerra Civil española la represión franquista alcanzó en Dueñas la cota más alta de la provincia con más de 120 vecinos fusilados, entre ellas 22 mujeres siendo una de las cifras más altas de España. En 2008, la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Palencia inauguró una placa con el nombre de todos los represaliados en los soportales de la Plaza de la Paz en el edificio que fue utilizado como Casa del Pueblo por las organizaciones de izquierdas a principios del siglo XX, frente al monumento de los caídos existente en el atrio de la iglesia de Santa María inaugurado por el régimen franquista en 1942. Se inauguró también un momumento en el cementerio municipal, donde se han enterrado los restos que han sido exhumados en las distintas campañas organizadas por la Asociación.

En 1943 la diputación provincial elige mayoritariamente a su alcalde Antonio Cuadros Salas para el cargo de procurador en Cortes en la I Legislatura de las Cortes Españolas (1943-1946), representando a los municipios de esta provincia[2]

Conjunto histórico[editar]

Plano turístico de Dueñas editado por el Ayuntamiento de Dueñas

Aunque la fisonomía urbana de Dueñas es típica de una ciudad del siglo XVI, es en origen una ciudad medieval, desarrollándose en la Alta Edad Media en una ciudad castellana de cierta entidad, rodeada por murallas y presidida por un castillo fortaleza.

En esa época, la ciudad tenía cuatro puertas y tres puentes. Una de las puertas se situaba al final de la calle de San Juan, conservándose todavía el nombre de «puerta de San Juan» para designar esa zona; otra, conocida como la Puerta de la Villa o de Valladolid, se encontraba inmediata al puente que da paso a la calle de Antonio Monedero y hacia el norte, en las inmediaciones del puente sobre el Pisuerga la puerta de San Martín. En la actualidad, solo existe la llamada Puerta de los Remedios, conocida hoy como Ojo de la Virgen, que nos permite establecer la estructura y fisonomía del resto. Eran construcciones fuertes que avanzaban unos pasos desde los muros y poseían una doble puerta y un rastrillo. Existían, también, portillos para permitir el acceso a la muralla, tal y como vemos en la que subsiste.

A finales del siglo XVIII la ciudad presentaba un aspecto medieval, aunque desaparecen las murallas, y el castillo se pierde a mediados del siglo XIX. En la actualidad, no quedan restos del castillo, solo una pequeña parte del recinto murado y la puerta Ojo de la Virgen, permanecen en pie.

La ciudad, se estructura a lo largo de una calle que desemboca en la Plaza del Mercado hoy conocida como la Plaza de España recorrida de soportales y Plaza del Campillo, en cuyo entorno se asentaban las casas nobles, palacetes y edificios religiosos. Otros ejes lo constituían la antigua carretera a Palencia, en el interior de las murallas. Entre los espacios públicos de interés destacan la plaza del Hospital, la plaza del Doctor Sinova, y la plaza de Santa Teresa. En la calle de los Pastores, que comunicaba el centro con el Castillo, nos encontramos las más interesantes muestras de la arquitectura popular propia de la zona con casas de adobe, encaladas, con voladizos y ventanas adecuados al duro clima de la zona. Tiene esta calle espacios con gran encanto denominados «corrillos», que agrupan viviendas cercanas e invitan a la convivencia a sus moradores.

Dentro de la arquitectura popular destacan las calles porticadas y los soportales de la plaza de España, pero el conjunto reúne además elementos y edificios de interés singular, como el conjunto de casas palacio siglo XVII en la Plaza de Santa Teresa y en especial, el Palacio de los Buendía, que ocupa todo un lado de la Plaza España, y que aún conserva uno de los dos pasadizos, que comunicaban el palacio con otros edificios de servidumbre e incluso tiene una comunicación, mediante ventana y reja, al presbiterio de la vecina iglesia de San Agustín.

Por lo que corresponde a la arquitectura religiosa, la iglesia parroquial de la Asunción de Santa María del siglo XIII, el Convento de San Agustín del siglo XVI y el hospital de Santiago en la Plaza de Santa Teresa son los edificios más importantes.

Monumentos[editar]

Santa María de la Asunción[editar]

Iglesia parroquial de Santa María de la Asunción.

La iglesia de Santa María de la Asunción es una construcción de finales del Románico (ábsides lateral y central) y de principios del Gótico (naves laterales con bóvedas de crucería) de finales del XII y principios del XIII que debió restaurarse en los años cincuenta a causa de un incendio y en la que se ha intervenido recientemente.

A la obra inicial fueron añadiéndose intervenciones propias del Gótico flamígero, del Renacimiento (en especial la Torre según las trazas dadas por Alonso de Tolosa en 1585 y ejecutadas las obras por Juan de Mazarredonda y Pedro del Río), del Barroco (cimborrio) y del Neoclasicismo (sacristía).

En la capilla mayor, discutido patronato de los Acuña, se hallan los Sepulcros de los condes de Buendía (siglos XV y XVI) con efigies de D. Pedro y de D. Fadrique, primer y quinto conde respectivamente que ejemplifican los cambios de estilo entre los momentos finales del siglo XV y mediados del XVI.

Retablo de la iglesia parroquial de Santa María de Dueñas. Tardogótico (1510-1518), obra del Maestro Antonio (de Malinas).

El Retablo mayor (de Antonio de Malinas, Giralte de Bruselas, Pedro Manso y Alonso de Ampudia) con escenas de la vida de la Virgen y de Cristo marca el tránsito entre el Gótico final y el Renacimiento y se considera una obra maestra de la escultura castellana de este momento. Ha sido restaurado recientemente por la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León en 2009-2010.

También posee especial interés, por su rareza, la Sillería en la que se combinan las tracerías góticas y los temas de salvajes, se piensa que relacionados con los nuevos descubrimientos, posiblemente son restos de dos sillerías diferentes, una de finales del XV y otra de comienzos del XVI.

Por los muros del edificio se ditribuyen, entre otras obras de gran calidad, un Crucifijo y una Urna sepulcral, góticos, del siglo XIII; el Retablo de San Ildefonso (comienzos del siglo XVI) que supone la síntesis entre los modelos flamencos y la nueva sensibilidad renacentista; una puerta de altar con el Ecce Homo, de notable naturalismo, también del XVI, y La Inmaculada de Jerónimo López, algo más tardía, del XVII, en la que se copia un modelo del escultor Gregorio Fernández; más calidad muestran la talla de San Isidro Labrador del mismo Gregorio Fernández (1629) y La Trinidad (escuela madrileña, s. XVII).

iglesia de Santa María de la Asunción.

Como ejemplo de la concepción del mundo durante las edades media y moderna podemos apreciar el Itinerario místico (s. XVII) que se ubica en la capilla bautismal en el que aparecen el mundo sublunar, las esferas celestes y el cielo empíreo con todos sus habitantes y con el modo de poder acceder a él.

El órgano es de 1754. El Retablo de la Virgen de la O, patrona de Dueñas, es obra moderna (1951) del pintor palentino Germán Calvo.

Hay un pequeño museo parroquial en el que se conserva la platería (Cruz procesional y Cáliz expositor, comienzos del XVI, donación de los Acuña) y el Ecce Homo de Diego de Siloé (hacia 1525) quizá la obra de arte de mayor calidad de todo este notable conjunto y que antes estuvo ubicado en el altar mayor de San Agustín.

Diego de Siloé, Ecce Homo; iglesia de Santa María de la Asunción.

Convento de San Agustín[editar]

La orden agustina se estableció en Dueñas en el siglo XIII en un convento situado a extramuros en el camino a Valladolid, en el término que hoy se conoce como "El Cercado". Sin embargo, este primitivo convento fue arrasado durante la guerra civil entre Pedro I y Enrique II por el adelantado mayor de Castilla Rodrigo Rodríguez de Torquemada en el siglo XIV, entre 1367 y 1369. Tras esto, se instalaron dentro del recinto murado de la villa, ocupando a principios del siglo XV, en 1409, su ubicación actual gracias a la cesión por parte de María de Aragón, mujer de Juan II, de unos terrenos de su propiedad.

Su aspecto actual es el resultado de la intervención de Fray Francisco de Alegría, sacristán del mismo, y Juan de la Lastra (fachada), en el último tercio del XVI (1589), y Francisco de Mora y Francisco de Praves (hacia 1609 en capilla mayor y crucero). El estilo viñolesco, difundido en España por Juan de Herrera, es el componente fundamental de su arquitectura. Estuvo unido al palacio de los condes de Buendía que podían asistir a los oficios religiosos desde alguno de sus aposentos. Se conservan, además de la iglesia y una de las alas del edificio, las arquerías del claustro, que reciben el nombre de Patio de Arcos, y una de sus bodegas.

Adquirió su máximo esplendor en el siglo XVI, cuando se celebraron en él importantes capítulos provinciales de la orden agustina (en 1469, 1479, 1507, 1527, 1541, 1557, 1563, 1569 y 1582), destacando la intervención de fray Luis de León en el de 1557, donde pronunció el llamado "discurso de Dueñas", criticando la relajación de las normas de la orden.

En el siglo XVII, estuvo bajo el patronazgo de Juan de Acuña, I marqués de Vallecerrato, siendo enterrado junto a su esposa, Ángela de Guzmán, en el altar mayor, cuyos escudos, el de los Acuña y el de los Guzmán, pueden verse todavía en la fachada de la iglesia.

En la actualidad, algunas de estas dependencias se dedican a funciones culturales (Biblioteca, Archivo y Casa de Cultura).

Ermita de los Remedios, Ojo de la Virgen[editar]

Ojo de la Virgen.

Es la única puerta que se conserva de la muralla que poseía la villa, algunos de cuyos restos aún pueden apreciarse.

Es un elemento interesante del urbanismo medieval de la villa pues se trata de una torre fuerte de sillarejo con doble arco apuntado, que sobresale unos metros de la muralla. Contaba para su defensa con una doble puerta, rastrillo y dos pequeñas troneras redondas (actualmente cegadas), junto con un portillo lateral que da acceso al único tramo de muralla que queda. En el interior se conservan, a media altura, los mechinales donde se apoyaría un forjado de madera hoy desaparecido. Se accede a esta puerta a través de un puente que salva el arroyo Valdesanjuán. Originalmente poseían un cuerpo que avanzaba sobre el puente, semejante a las que podemos encontrar en otros núcleos urbanos palentinos, que poseen paredes que recrecen en altura, voladizos, pasadizos (calle de Puentecillas) y, en algunos casos, tramos de soportales como los que pueden verse en la Plaza Mayor, en la pintoresca Plaza del Campillo y en la Plaza de Santa María.

Tras la perdida de su función militar y defensiva se convirtió en una ermita dedicada a la Virgen de los Remedios, cuya festividad se celebra el 8 de septiembre, siendo sede también de la Cofradía del mismo nombre.

Hospital de Santiago[editar]

Hospital de Santiago.

Los Acuña fueron los patronos del antiguo Hospital de Santiago, que fue colegio de las Madres Teresianas hasta 2006,y hoy futura Residencia de Ancianos, del que queda su iglesia de dos naves (finales del XV y principios del XVI).

En ella se conservan también obras de cierto valor artístico como el sepulcro gótico de Luis de Acuña, hijo de los I condes de Buendía, dos retablos barrocos, uno de ellos con una talla anónima del siglo XVII del titular del Hospital que aparece como Santiago Matamoros, y sobre todo cabe destacar el Retablo de la Anunciación, plateresco, de la primera mitad del XVI, con pinturas de Antonio Vázquez y relieves del estilo de Berruguete.

Ermita del Cristo: antigua sinagoga[editar]

Obra gótica, ubicada en los restos del que se supone antiguo barrio judío; es una de las pocas que persisten de las múltiples que encauzaron la vida religiosa popular; su interior está soportado con vigas decoradas con castillos y leones y un rico artesonado.

La judería de Dueñas tiene sus orígenes en la concesión otorgada por Fernando III en 1221 al Monasterio de las Huelgas Reales de Burgos de poblar con judíos una serna que tenía en Dueñas. Esta primera población judía se asentó en el barrio de Santotis (en torno a las actuales calles de Egidio Maté, Castellares, Pescadería, Granero del Duque y Mejorada) y se le dio el nombre de "la puebla". El éxito de esta repoblación queda constatado por una relación que se llevó a cabo prácticamente una década después de los judíos que habitaban esta puebla y que ascendía ya a veintitrés. La judería rentaba al monasterio 9.000 maravedís anuales pero, en 1306, Fernando IV trasladó dicha renta al puerto de Castrourdiales, pasando la judería de Dueñas al dominio real.

La creación de una aljama en torno al actual barrio de Santa Cruz, donde se encuentra la Ermita del Cristo, que se cree pudo ser la antigua sinagoga, tendría lugar en el siglo XV a raíz de las medidas tomas por los reyes castellano-leoneses en relación con los judíos en los siglos XIVy XV.

La judería de Dueñas se convirtió en una de las más importantes de Palencia sólo por detrás de las de Paredes de Nava, Carrión de los Condes, Frómista o la propia Palencia, contribuyendo en la Guerra de Granada durante el reinado de los Reyes Católicos con más de 23.000 maravedís. Pocos meses después de la toma de Granada, se firmará el decreto de expulsión de los judíos, en 1492, poniendo fin así a la presencia de esta importante población en los territorios peninsulares y pasando muchos de sus templos al culto cristiano convertidos en iglesias o ermitas. Este pudo ser el caso de la ermita del Cristo, actual sede de la Cofrafía de la Vera Cruz.

Arquitectura civil[editar]

Ver también: Palacio de los condes de Buendía

Merece especial reseña, no por lo que es sino por lo que fue, el Palacio de los Condes de Buendía edificio de finales del XV que conserva dos paños de crujía adintelada y que fue residencia habitual de esta familia y de los monarcas cuando, en numerosas ocasiones, visitaron Dueñas; aquí vivió Fernando cuando vino a Castilla a casarse con la princesa Isabel (1469) y aquí los jóvenes príncipes, antes de ser Reyes Católicos, vieron el nacimiento de su primogénita (1470), igualmente llamada Isabel. También aquí casó Fernando, primo de los Acuña, en segundas nupcias con Germana de Foix (1506).

En la plaza de Trasiglesia se ubica otra casona nobiliaria conocida como Casa de Napoleón porque en ella se alojó el rey intruso José I; es un edificio del XVI en su planta baja y del XVIII en la planta noble.

Por la ciudad se distribuyen otras casonas nobiliarias como atestiguan los escudos que pueden encontrarse en diversas fachadas. Todavía se conservan dos edificios civiles que merece alguna atención, la Casa de las Tercias, en la plaza del mismo nombre, con una finalidad fiscal y el Pósito, almacén de grano que data en su construcción actual del siglo XVIII. Los pósitos son considerados el precedente de los Montes de Piedad, siendo el de Dueñas el primero fundado en España, en 1550, por el V conde de Buendía, Fadrique de Acuña, aunque con anterioridad se menciona ya la existencia de un Arca de Misericordia en el testamento de la III condesa, María de Padilla en 1529.

El conjunto de bodegas es muy notable por sus dimensiones y por el pintoresquismo de algunas de sus soluciones arquitectónicas; del mismo modo quedan restos de arquitectura troglodítica, las cuevas, de las que convendría conservar alguna como muestra de este tipo de construcciones, no especialmente abundantes Castilla y León.

Monasterio de San Isidro de Dueñas, La Trapa[editar]

Ubicado en un ameno paraje camino de Palencia, se encuentra este antiguo convento benedictino de San Isidro de Dueñas que conserva restos arquitectónicos románicos y renacentistas. De posible origen visigodo, se encontraría bajo la advocación de San Martín de Tours y estaría habitado por una comunidad femenina de domnas (monjas). Abandonado tras la conquista musulmana, la vida monástica es restaurada en el último tercio del siglo IX d.C. durante la repoblación de la zona por Alfonso III "el Magno". Su hijo y sucesor, García I, donaría las reliquias del mártir alejandrino San Isidoro de Chios, cambiando su titularidad y convirtiéndose en uno de los principales difusores de su culto. Va a recibir importantes donaciones de la realeza y la nobleza en los siglos X y XI y se convertirá en el primer monasteria de la Orden de Cluny en Castilla, cuando sea cecido a esta orden francesa por Alfonso VI, siendo el principal difusor de esta orden hasta que es sustituido en esta labor por los monasterios de San Benito en Sahagún (León) y San Zoilo en Carrión de los Condes (Palencia), asentándose en este último el camarero mayor de la orden. De esta etapa data la construcción románica, de la que acutalmente se conserva sólo el exterior de la iglesia. Tras la decadencia bajomedieval, con la reforma de los Reyes Católicos pasa a depender de San Benito el Real de Valladolid, inicándose una nueva etapa de esplendor durante la cual se construye el edificio actual, herreriano, a raíz del incendio acaecido en 1604. En 1834 con la Desamortización es abandonado por los monjes benedictinos, hasta 1891 en el que le ocupan los monjes cistercienses procedentes de Francia conocidos como Trapenses, que actualmente mantienen la clausura del convento.

Arquitectura popular[editar]

Cuevas y Bodegas[editar]

Bodegas de Dueñas en el cotarro de Santa Marina

Las cuevas y bodegas son ejemplos de arquitectura subterránea o troglodita y se diferencian en el hecho de que las cuevas, aunque excavadas en la tierra, se encuentran en el mismo nivel del suelo y no descienden en profundidad.

Las bodegas son características de toda la comarca de El Cerrato, donde caben destacar también las bodegas de localidades colindantes como Cevico de la Torre, Ampudia o Baltanás. Se tratan de construcciones de piedra y tierra, con fachadas y escaleras de acceso de piedra, mientras que las naves están excavadas directamente en la tierra. Tienen su origen en la producción vinícola, debido a la temperatura constante (13-15 °C) que se consigue a lo largo de todo el año en la profundidad de sus naves para la conservación y fermentación de los vinos. Los primeros ejemplos aparecen ya en la Edad Media pero tiene su mayor auge en Castilla en el siglo XVIII.

Bodegas en Dueñas en el cotarro de Santa Marina

En cuanto a sus elementos más característicos cabe destacar la presencia de lagares, algunos de piedra de sillería y que conservan todavía el husillo y la viga de madera realizados con grandes troncos con los que se prensaba la uva. En las naves se conservan en ocasiones las barricas, cubas o toneles de madera donde se almacena y se deja añejar el vino. Y, al exterior, llaman la atención las cerceras (aquí llamadas luceras), por donde circula el aire y respiran las bodegas evitando así que se hundan.

Actualmente sólo se conserva una bodega dedicada a la producción y comercialización de vino: Bodega de Remigio Salás Jalón, única bodega palentina perteneciente a la Denominación de Origen de Cigales (Valladolid). Tras la perdida de su función original, se han reaprovechado para uso privado y, en las fiestas locales, son la sede de las peñas y están abiertas al público.

Por lo que respecta a las cuevas, posiblemente tengan su origen en los moriscos llegados de Granada, de donde son características (barrio del Albaicín), tras su dispersión por Castilla debido al levantamiento de Las Alpujarras en el siglo XVI. A diferencia de las bodegas, su utilidad es residencial y muchas de ellas han estado habitadas hasta hace unas décadas. No son características de la región, por lo que forman un singular conjunto que ha llamado siempre la atención a los foráneos. Ortega y Gasset describía así la negativa impresión que los viajeros del tren de principios del siglo XX tenían de esta arquitectura desde la distancia: "Pocos kilómetros antes de llegar a Venta de Baños está Dueñas, un pueblo atroz. Se alza en la caída de un cabezo con aire de pueblo alerta. Es de color de la tierra. Las casas de adobe, bajo la luz de la siesta, casi incorpóreas, tiemblan, como hechas de luz y calígine, y una enorme iglesia se levanta en lo alto, defensora y hostil. En torno al pueblo, edificado sobre la tierra, hay un pueblo de terrícolas, de hombres que viven como hormigas dentro del cabezo. Allí, sepultos en las entrañas del montículo, que debe arder con fuego sin llama y sin claror, con terrible fuego mudo, estos castellanos y castellanas, hermanos nuestros, duermen, aman, paren. Fuera, el sol amarillea a lo largo, calizo, polvoriento, y el sol de julio hincha cada una de sus pulsaciones todo el horizonte como un alarido inmenso".

Estas construcciones subterráneas se extienden en las faldas y laderas del cerro de "El Castillo", diferenciándose cuatro cotarros: el de San Pedro, el de Santa Marina, el de San Antón y el más importante numéricamente que se extiende a lo largo del llamado Carril de Vinateros.

Chozos y corrales de pastor[editar]

Chozo de Pastor "La Cabañona" en el Monte de la Villa de Dueñas

En el Monte de la Villa y diseminados en otros parajes del término municipal aparecen numerosos ejemplos de arquitectura pastoril y ganadera como chozos, tenadas, corrales, etc., que evidencian la importancia de esta actividad económica en las centurias pasadas.

Desde el área recreativa de Las Tenadas en el Monte de la Villa, existen tres rutas de senderismo que permiten conocer esta arquitectura, algunos de ellos restaurados por un campo de trabajo en la década de los noventa. Entre ellos, cabe destacar La Cabañona, Rojo Lanillas (junto al que se encuentra la Fuente de El Póstigo) o Mundín.

Son construcciones circulares de piedra, utilizados por los pastores para pernoctar y cobijar los rebaños por las noches.

El Monte de Dueñas cuenta actualmente con 2.714 hectáreas, aunque ha sido objeto de una paulatina roturación para su aprovechamiento agrícola y lo que es actualmente el Monte el Viejo de Palencia fue segregado y vendido del Monte de Dueñas en 1191 por el rey Alfonso VIII a la ciudad y al cabildo de la Catedral de Palencia por un precio de dos millares y un centenar de áureos. El Monte ha sido una fuente de recursos para los diferentes asentamientos urbanos del alfoz eldanense a lo largo de toda la Historia. Se formó en un período templado y húmedo apto para el la encina, el quejigo y el roble, que siguen siendo las especies árboreas dominantes.

Relación alfabética de chozos y corrales de pastor en el término municipal de Dueñas:

  • Canillas (Estado Regular)
  • Cercadillo - Corrales de Ramos(Estado Ruinoso)
  • El Cura (Buen Estado)
  • El Mundín (Buen Estado)
  • El Pinedo (Buen Estado)
  • Galindo (Buen Estado)
  • La Cabañona (Buen Estado)
  • La Chimena (Estado Regular)
  • Maruxo (Estado Ruinoso)
  • Morones (Estado Ruinoso)
  • Pica - Corrales de Cercadillo (Estado Ruinoso)
  • Pico de Águila (Estado Ruinoso)
  • Puente Colgante - Corral de Merino (Estado Regular)
  • Rascaviejas (Estado Regular)
  • Rojo Lanillas (Buen Estado)
  • Serranillo (Estado Ruinoso)
  • Tatino (Buen Estado)
  • Valdehondo (Estado Ruinoso)
  • Valdezurraque (Estado Ruinoso)

Leyenda[editar]

Corre la leyenda que Fernando el Católico estaba a las afueras de Dueñas con parte de sus ejércitos para poder conocer a Isabel de Trastámara "La Católica", alojada por los Condes de Buendía. El hermano de Isabel era Enrique IV quien se mostró contrario a este enlace pues quería desposarla con el príncipe Carlos de Viana. Enrique IV rodeaba la entonces villa para evitar que se conociesen. La leyenda dice que los eldanenses salieron al encuentro de Fernando y le vistieron con ropas humildes para que entrase en el pueblo, pues nadie conocía su físico real, como así hizo, acompañado de dos hombres de su confianza. Prosigue la leyenda, contando que en previsión de la reacción de Enrique, se casaron esa misma noche en una capilla del Palacio de los Condes de Buendía, siendo testigos una monja y la propia condesa, por parte de Isabel, y sus dos acompañantes, por parte de Fernando. La historia, por el contrario, dice que se casaron en el Palacio de los Vivero en Valladolid en 1469.

Toponimia: el nombre de Dueñas[editar]

El topónimo actual de la localidad procede del término latino de "Domnas", aunque también aparece en la documentación como "Donans" o "Dominans". Los restos arqueológicos existentes en el término municipal parecen evidenciar una continuidad en el poblamiento y la preexistencia de un núcleo poblacional al actual en época visigoda, aunque no existe constancia documental que lo confirme. La tradición sitúa también en el entorno del actual monasterio de San Isidro la existencia de una comunidad de monjas anterior a la invasión musulmana, que habría dado lugar al topónimo del monasterio -San Isidoro de (las) Dueñas-, de donde tomó luego su nombre el pueblo de Dueñas. Así, durante la época visigótica debió existir en este entorno un monasterio dúplice: un monasterio de monjas en la ubicación del monasterio actual bajo la advocación de San Martín de Tours y los monjes tal vez en san Juan de Baños, a tres o cuatro kilómetros.

Desaparecidas las monjas por la invasión musulmana, Alfonso III el Magno (866-910) restaura el monasterio para cederlo a monjes que procederían de Córdoba, huyendo de la dominación islamita. Su hijo, el rey Don García (+914), gran bienhechor del monasterio como lo fue su padre, fue quien devolvió al lugar las insignes reliquias de san Isidoro mártir. Cabe también la posibilidad de que con la restauración se reanudase en la zona el monasterio dúplice, ya que una antigua noticia sitúa la desaparición de las monjas en el 950, fecha en que una incursión musulmana habría acabado con la vida de la comunidad y de su última abadesa, Esmaragda. Los monjes ocuparían entonces su lugar, añadiendo la titularidad de las monjas a la suya de san Martín. De hecho, durante siglo y medio, entre los años 938 y 1097, las donaciones por parte de los reyes castellano-leoneses se dirigen al monasterio bajo el doble patronazgo de san Isidoro y san Martín, pero desde fines del siglo XI prima san Isidoro, quedando san Martín relegado a una iglesia próxima al monasterio, pero desconocida actualmente.

Otra versión menos conocida y extendida narra como durante el reinado de Alfonso VI en el siglo XI una condesa de Ayala, viuda de D. Vela de Aragón, viendo que los moros se internaban hasta Pancorbo, salió contra ellos en unión de sus vasallos y de Dueñas y, después de vencerlos, los persiguió hasta el lugar en que hoy se halla la villa, la cual rescató del dominio sarraceno. Sin embargo, esta versión es del todo improbable, pues el último ataque musulman a la villa habría tenido lugar durante el gobierno de Almanzor en el 980 d.C.

Por último, también se ha querido ver en una heroica defensa de la villa de una razzia sarracena por parte de las mujeres (domnas) el origen del nombre de la localidad, así como del sobrenombre de "botijeros".

El nombre de Botijeros[editar]

Monumento a los botijeros.

El sobrenombre de Botijeros que tienen los habitantes de Dueñas, tuvo su origen en el siglo XIX, aunque se le supone cierta base histórica en un viejo cronicón que narraba el asalto heroico de los vecinos de Dueñas al castillo que se levantaba en lo alto de un cerro calcáreo. La fortaleza había sido tomada tiempo atrás por los musulmanes, que establecieron allí un cuartel general. Al amanecer el pueblo de Dueñas se lanzó al rescate del castillo utilizando como armas arrojadizas y defensivas unos botijos.

Todo el día duró este asalto y hasta la caída del sol, habiendo muerto todos los árabes, y después de desmantelar el castillo, del que no quedaron dos piedras juntas (cuando en realidad sus piedras fueron posteriormente empleadas en la construcción del Canal de Castilla y en el cerramiento de muchos corrales de Dueñas). A falta de documentos escritos, el relato se apoya en leyendas de la tradición oral y juglaresca. Así, el asalto al castillo y su destrucción a botijazos fue el argumento de un drama que escribió un poeta palaciego con ocasión de la boda que en Dueñas celebraron el rey don Fernando el Católico, viudo de Isabel, y Germana de Foix, y que se desarrollaron en 1506 en el palacio de los Acuña, condes de Buendía. En los años 60 y 70 del siglo XX, cuando el desarrollo económico cristaliza en campañas de fomento turístico y cultural, esta historia se rescata buscando una identificación de Dueñas con la imagen del botijo en la seca tierra castellana. Desde entonces, las fiestas mayores se denominan botijeras, al igual que las peñas y otras manifestaciones folclóricas. También se erigió un monumento al botijo en la plaza del Doctor Sinova.

También se ha querido ver en esta heroica defensa de la villa del ataque sarraceno por parte de las mujeres (domnas) el origen del nombre de la localidad.

Festividades[editar]

Romería de San Isidro, 15 de mayo[editar]

San Isidro Labrador, santo madrileño que vivió entre los siglos XI y XII y fue canonizado en 1622 por Gregorio XV, es el Patrón de la localidad y, en honor a él, se celebra una romería el 15 de mayo a la Pradera de dicho Monasterio, situado a unos 5 km. de la localidad, primero a pie o en carros tirados por animales y, desde los años 60 del siglo XX, en tractores con galeras engalanadas por las diferentes peñas, vecinos y colectivos de la localidad, que participan en un concurso de carrozas.

Existía ya una romería en el siglo XVI organizada por las cofradías de San Martín y San Antón, que tenía lugar el 14 de mayo en honor a San Isidoro de Quíos, titular original del Monasterio. Pero en 1629, debido a la pertinaz sequía que asolaba la zona y que amenazaba con arruinar la cosecha, el concejo decide organizar una rogativa a San Isidro y, la misma tarde en que se toma dicho acuerdo, tiene lugar una abundante lluvia, por lo que el concejo realiza un voto de villa de acudir en romería cada año al Monasterio también el 14 de mayo. Sin embargo, en 1641, por orden del General de la Orden, el regimiento cambia la fecha de la procesión del 14 al 15 de mayo, pues el Martirologio Romano establecía que el dies natalis de San Isidoro era el 15 y no el 14 como sostenía el Martirologio griego. A pesar del cambio, se sigue manteniendo la advocación al mártir San Isidoro, no teniendo lugar el cambio de titularidad a San Isidro Labrador hasta el siglo XIX. Este cambio se vería facilitado por la coincidencia de fechas (14 de mayo San Isidoro y 15 de mayo San Isidro) y por la devoción al santo patrón de los labradores en las localidades de eminente carácter agrícola como Dueñas.

En la iglesia parroquial de Santa María de la Asunción el santo patrón de los agricultores cuenta con un retablo rococó construido en 1769 por una cofradía de agricultores, la de la Misericordia. La talla central de San Isidro, sin embargo, es anterior (1629) y ha sido atribuida a Gregorio Fernández.

Virgen de la Expectación del Parto o Virgen de la O, 18 de diciembre[editar]

Patrona de la localidad, su festividad se celebra el 18 de diciembre, pues se trata de la Virgen de la Esperanza o de la Expectación del Parto, advocación mariana en la que se la asocia con el Adviento o espera de la Natividad de Cristo; el periodo en que la Virgen María estaba embarazada. El sobrenombre de "Fiesta de la O" se debe a la exclamación admirativa "oh" que aparece en las siete estrofas de Vísperas que preceden a la Navidad. Esta festividad se estableció en el décimo concilio toledano en el 656 d.C., reinando Recesvinto y con San Eugenio III como obispo de Toledo.

En la iglesia parroquial de Santa María de la Asunción cuenta con un retablo neogótico inaugurado en 1951 tras el incendio sufrido por la iglesia en 1948 que se inició en el antiguo retablo de la patrona en la noche del 7 de diciembre. El retablo anterior, barroco y con talla de vestir, mandado construir por el obispo de Jaén Agustín Rubín de Ceballos en el siglo XVIII, fue calcinado por las llamas. Al estar dedicado a la patrona, el pueblo decidió sustituirle por otro, cuyas pinturas con escenas de la vida de la Virgen y cuatro profetas en el banco o predela pertenecen al pintor palentino Germán Calvo. La talla central de la Virgen pertenece al maestro burgales Valeriano Martínez, que participó también en la restauración del templo.

Fiestas en honor a la Virgen de Onecha o Fiestas Botijeras, 15 de agosto[editar]

Procesión cívico-religiosa en honor a la Virgen de Onecha, 2008.

Tradicionalmente, las fiestas mayores de la localidad tenían lugar en torno al 14 de septiembre en honor a la Exaltación de la Santa Cruz como unas "fiestas de fin de la recolección", características de los pueblos de carácter agrícola, pues se hacían coincidir con el momento de mayor abundancia entre la recogida de la cosecha a principios de septiembre y la vendimia a principios de octubre.

Pero con la migración de la población del campo a la ciudad en los años 60 del siglo XX, muchos vecinos se marcharon a trabajar fuera y, en septiembre, no se encontraban en la localidad. Por ello, el ayuntamiento en pleno decidió en junio de 1968 el traslado de las fiestas a agosto. Para ello decidieron cambiar la advocación de éstas, celebrándose a partir de entonces en honor de la Virgen de Onecha, rescatando así una tradición que se estaba perdiendo en esos momentos, la romería que tenía lugar a esta ermita el 15 de agosto, situada a unos 3 kilómetros en la carretera a Valoria la Buena y que empezaba a iniciar su ruina habiendo desaparecido casi en su totalidad en la actualidad. Tenemos constancia documental de la existencia de esta romería ya en el siglo XVI (1576) y, por ello, se decide que sea ahora la Virgen la que se traslade al pueblo en una procesión cívico-religiosa en la que, cada año, una peña distinta porta la Virgen a hombros hasta su nueva ubicación, la Ermita de los Remedios, conocida como Ojo de la Virgen por encontrarse ubicada en la única puerta de la muralla medieval que se conserva, donde se la canta la Salve.

El mayor atractivo de las fiestas lo constituyen la celebración de diferentes festejos taurinos debido a que existe constancia documental de su celebración desde el siglo XVI. Por las mañanas tienen lugar por las calles del casco histórico tres encierros de vaquillas, a los que se ha sumado uno nocturno desde 2008, y por las tardes en la plaza de toros se celebran diferentes festejos taurinos como un concurso de cortes y corridas de novillos o rejones.

La animación y multitud de actividades que tienen lugar durante las fiestas se debe a la existencia de numerosas peñas, formadas por grupos de amigos que tienen su sede en las tradicionales bodegas y cuevas pero que tienen un carácter público. La creación de las primeras peñas datan de 1960, siendo la más antigua que sigue existiendo la Botijada, fundada en 1963, aunque actualmente existen más de 40 peñas oficiales, algunas con más de 100 miembros.

Otro acto de interés es la celebración de las Justas Poéticas, certamen literario creado en 1967 y que tiene lugar el 15 de agosto en la iglesia de Santa María.

San Juan, 23 de junio[editar]

Se celebra con una hoguera, el reparto de chocolate y una verbena el 23 de junio en el entorno de la calle San Juan.

Semana Santa[editar]

Las cofradías nacieron por necesidad asistencial y religiosa en plena Edad Media; las había sacramentales, penitenciales y otras dedicadas a la honra de la Virgen y de algunos santos, estando estas últimas, generalmente, vinculadas a los gremios. En Dueñas estas últimas eran las más abundantes ya desde la Edad Media pero la proliferación de numerosas cofradías, algunas de forma irregular y sin autorización, llevó en el siglo XVI al obispo Luis Cabeza de Vaca a realizar una reorganización de las mismas en 1545.

Actualmente sobreviven cuatro cofradías: la de la Santa Vera Cruz, San Sebastián y San Roque que tiene su sede en la Ermita del Cristo y su origen se remonta a 1545 con la unificación de unas existentes ya desde el siglo XV; la de los Remedios y Onecha, fundada en el siglo XVI y con sede en el Ojo de la Virgen, la del Rosario fundada en 1563 y la del Santo Sepulcro fundada en 1988.

Todas ellas participan en todas las procesiones pero la del Santo Sepulcro organiza el Vía Crucis Viviente, la procesión del Domingo de Ramos, conocida también como "la de la Borriquilla", y en colaboración con la Cofradía de los Remedios y Onecha organizan la procesión del Viernes Santo, entre cuyos pasos cabe destacar el Cristo Yacente de la Escuela de Gregorio Fernández. La de la Vera Cruz organiza la procesión del Jueves Santo, donde cabe destacar el paso del Ecce Homo de Diego de Siloé. Y la del Rosario organiza la procesión del Domingo de Resurrección, más conocida como "Procesión del Encuentro" entre el Resucitado y la Virgen del Rosario en la Plaza de España.

Personajes ilustres[editar]

  • Isabel de Aragón (Dueñas, 2 de octubre de 1470 — Zaragoza, 23 de agosto de 1498), hija primogénita de los Reyes Católicos, nació en Dueñas el 2 de octubre de 1470. Fue infanta de Castilla y Aragón y reina de Portugal. Contrajo matrimonio el 3 de noviembre de 1490 en Estremoz con el príncipe Alfonso de Portugal, hijo del rey Juan II. Sin embargo, éste muere a causa de una caída de caballo el 13 de julio de 1491. La princesa vuelve a Castilla como princesa viuda de Portugal donde pretende tomar el habito de monja. Sin embargo, sus padres, los Reyes Católicos, pretenden que contraiga matrimonio con el rey de Portugal Manuel I, quen la había conocido en su breve estancia en el reino luso. A pesar de su deseo de entrar en religión y su rechazo a la boda, finalmente accede a contraer matrimonio pero con la condición de que los judíos han de ser expulsados del reino portugués, celebrándose la boda en Valencia de Alcántara el 30 de septiembre de 1497. El 6 de octubre de 1497 muere su hermano Juan, príncipe de Asturias, lo que convierte a Isabel en la heredera del trono de Castilla. Isabel y Manuel son convocados por los Reyes Católicos. Los reyes de Portugal llegan al monasterio de Guadalupe el 7 de abril de 1498, siendo recibidos muy afectuosamente por los Reyes. El 23 de agosto da a luz un niño que se llamó Miguel de la Paz, que se conviertirá en el heredero de las tres coronas hasta su temprana muerte en 1500. Además, una hora después del nacimiento de su hijo, Isabel murió.
  • Juan de Dueñas, escritor español. Nació aproximadamente en 1405 y falleció hacia 1460. Sirvió a los hijos de don Fernando de Antequera en Aragón y Navarra. En 1435, en compañía de don Alfonso de Aragón, fue hecho prisionero en la batalla de Ponza. Durante su cautividad en Nápoles escribió el poema alegórico La nao del amor, editado con otras obras en el Cancionero castellano del siglo XV de Fouché Delbosc (1915). Alcanzó la popularidad con El pleito que tuvo J. de D. con su amiga, diálogo lleno de versos ingeniosos. Al regresar a España, vivió en la corte de Blanca de Navarra.
  • Beato Pedro de Dueñas (Bujalance, Córdoba, ca. 1377 - Granada, 19 de mayo de 1397) fraile franciscano, muerto martirizado en Granada mientras predicaba con su compañero Juan de Cetina. Tradicionalmente se le había considerado natural de Dueñas, de donde era originario su padre, Alonso de Dueñas, hasta los estudios realizados por Cabanelas.
  • Pedro López (1527-1597), médico en la Ciudad de México, donde llegó a fundar dos hospitales dedicados a las personas desamparadas: el de San Lázaro para leprosos en 1572 y el de los Desamparados en 1582.
  • Gonzalo de Illescas (1518-1583), historiador y ecliástico español. Fue abad de San Frontes y beneficiado de Dueñas. Tradujo obras del latín y compuso e imprimió en varias partes una Historia pontifical y cathólica que da cuenta de todas las vidas de los papas desde San Pedro a Bonifacio VIII (1301), después cambia a una historia de los reyes de Castilla y de Portugal hasta su propio tiempo, incluidos los visigodos. Está escrita con rigor y cuenta con la estima de literatos e historiadores.
  • Francisco de Estrada: jesuita español nacido en Dueñas hacia 1519 y muerto en 1584. EN 1537 se encontraba en Roma al servicio del cardenal Juan Pedro Caraffa, quien fue despedido en 1538 junto con otros. En su camino a Nápoles en búsqueda de trabajo, se encontró con Ignacio de Loyola y el Dr. Ortiz que volvían de Montecasino a Roma, convirtiéndose en jesuita y comenzando su actuación.
  • Melchor de Santa Cruz (c. 1520 - c. 1580) escritor y orfebre español afincado en Toledo. Es conocido como autor de una popularísima miscelánea, dedicada a Juan de Austria, la Floresta española de apotegmas y sentencias, sabia y graciosamente dichas, de algunos españoles (1574). Se trata de una colección de chistes o anécdotas.
  • Alonso Pérez Cantarero, secretario de los consejos de Italia, Guerra y de Estado durante el reinado de Felipe IV.
  • Alonso Caballero y Dueñas, pintor del siglo XVII que trabajó en algunas iglesias de Palencia, sobre todo en el Cerrato como Cevico de la Torre, Villamuriel de Carrato o Pedraza de Campos.
  • Agustín Rubín de Ceballos (Dueñas, Palencia, 24 de julio de 1724 - † Madrid, 8 de febrero de 1793) fue un religiosos español obispo de Jaén e Inquisidor General de España. Mandó constuir la actual sacristía de Santa María de la Asunción en un estilo neoclásico donde se conserva las cajoneras y decoración de la época y un retrato suyo.
  • Santos Cuadros de Medina-Rosales: político monárquico, nació el 1 de noviembre de 1862, en el Palacio de los Buendía que había sido adquirido por su familia a los Duques de Medinaceli. Fue presidente de la Diputación de Palencia entre 1898 y 1901 y Gobernador de Valladolid en 1903, siendo distinguido en 1910 por Alfonso XIII con la Gran Cruz del Mérito Agrícola.
  • Antonio Monedero Martín (1872-1940) rico propietario agrícola. En 1908 creó en Dueñas un sindicato agrícola con cooperativa de consumo y una caja de ahorros dirigida a los obreros agrícolas que trabajaban en sus propiedades. Monedero conoció las ideas social-católicas del padre Vicent y del jesuita Sisinio Nevares, que fue su maestro hasta que se separaron en 1920. En el año 1915, en unión con el padre Nevares, inició una ofensiva dentro del movimiento del catolicismo social agrario encuadrado en el Secretariado Nacional Católico Agrario, creado por el cardenal Guisasola. Esta acción culminó con la creación de la Confederación de Castilla la Vieja. En 1917 se unificaron la confederación castellana con el resto de las federaciones regionales para constituir la Confederación Nacional Católica Agraria o CNCA. Desde la presidencia de la Confederación, Antonio Monedero se dedicó a recorrer España para impulsar la creación de sindicatos agrícolas y a difundir las ideas del catolicismo social. En 1919 ocupó la Dirección General de Agricultura del Ministerio de Fomento en un gobierno de Antonio Maura. Ese fue el momento de mayor auge de la CNCA. Pero, a partir del año 1920, la Confederación entra en crisis por dificultades económicas y descenso de la afiliación. Esta situación provocó que se apartara a Monedero de la presidencia. En 1923 creó una nueva organización agraria de ámbito nacional, la Liga Nacional de Campesinos pero que, realmente, se circunscribía a Castilla-León. Se presentó a las elecciones de 1931 encabezando la candidatura de Agrarios de la Unión Nacional, en dura pugna con los Agrarios Católicos de la CNCA. No obtuvo acta de diputado. Falleció en 1940 siendo enterrado en el panteón familiar del cementerio municipal, aunque sus restos fueron trasladados en 1951 a la cripta construida en la iglesia de Santa María de la Asunción tras su restauración.
  • Federico Mayo Gayarre (Pamplona 1894 - 1954), hijo adoptivo de la localidad, fue ingeniero de minas y, entre otras obras, construyó el Canal de Isabel II en Madrid. Durante la Guerra Civil fue capitán de ingenieros del cuartel del Generalísimo, siendo nombrado director estatal del Instituto Nacional de la Vivienda entre 1940 y 1954, del que procedieron los fondos con los que se restauró la iglesia de Santa María de la Asunción de Dueñas tras el incendio sufrido en la noche del 7 de diciembre de 1948, prolongándose las importantes obras de restauración que se acometieron hasta 1951, cuando se inauguró. A través del Instituto de la Vivienda se construyó también en Dueñas una barriada en torno a la actual calle Rafael Alberti que recibió el nombre de Generalísimo Franco y a cuyas calles se impuso nombres franquistas que han sido paulatinamente sustituidos. Regiones Devastadas construyó también en los años 50 otra barriada destinada a alojar a los vecinos que seguían habitando en las cuevas de la localidad. Fue nombrado hijo adoptivo de Dueñas, localidad a la que estaba vinculado por su matrimonio con Ana Monedero Schlesser, hija de Antonio Monedero.

Servicios[editar]

  • Oficinas Municipales, Ayuntamiento: Plaza de España, nº 1. Lunes a viernes de 9:00 a 14:00
  • Oficina de Turismo y Centro de Información Socio Cultural y Juvenil (C.I.S.C.O): C/ Abilio Calderón s/n, esquina con la Avda. de Quintanilla.
  • Cuartel de la Guardia Civil: Plaza del Cuartel s/n.
  • Consultorio médico: C/ del Hoyo.
  • Biblioteca y Archivo Municipal y Casa de Cultura "Aula Fray Luis de León": Plaza San Agustín s/n.
  • Centro de Jóvenes "A un paso" y Cibercentro: Avda. Corporación s/n.
  • Centro de día de Personas Mayores: Plaza de la Paz, nº 14.
  • Escuela Infantil "Puerta del Sol": C/ Sacristán, nº 7.
  • Colegio Público Reyes Católicos: Paseo de la Barbacana s/n
  • Aulas de Dueñas del Instituto de Educación Secundaria Recesvinto: Avda. Zacatín s/n.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Guerra de Independencia española 1808-1814 MERINO COB, Jerónimo. Alias "El Cura" [1]
  2. Apartado e), artículo 2.º de la Ley de Creación de las Cortes Españolas Decreto de 14 de octubre de 1942, sobre designación de procuradores en Cortes representando a los Municipios (BOE n.º 288, de 15 de octubre de 1942)

Bibliografía[editar]

  • CABALLERO BASTARDO, Arturo y CABALLERO CHACÓN, Fernando (1987). El libro de Dueñas. Caja de Ahorros de Palencia y Monte de Piedad.
  • CABALLERO BASTARDO, Arturo. Dueñas. Iglesia de Santa María. Diputación de Palencia. Palencia, 1992.
  • CABALLERO BASTARDO, Arturo. «Un itinerario místico por el Cosmos». Publicaciones de la Institución Tello Téllez de Meneses. (58). Palencia, 1988, pags. 251-280.
  • REGLERO DE LA FUENTE, Carlos Manuel: Espacio y poder en la Castilla medieval. Los montes de Torozos (siglos X-XIV). Diputación provincial de Valladolid, 1994
  • REGLERO DE LA FUENTE, Carlos Manuel: Los señoríos de los Montes de Torozos. De la repoblación al Becerro de las Behetrías (siglos X-XIV), Universidad de Valladolid 1993
  • AAVV (2004). Ecos de un reinado: Isabel la Católica, los Acuña y la villa de Dueñas. Diputación de Palencia.
  • MARTÍNEZ GONZÁLEZ, Rafael Ángel (2002). «Pedro Manso y el retablo mayor de la iglesia parroquial de Dueñas (Palencia)». Publicaciones de la Institución Tello Téllez de Meneses (73). ISSN 0210-7317, pags. 421-428. 

Enlaces externos[editar]