Canto gregoriano

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
El Intróito Gaudeamus omnes en neumas de siglo XIV (Graduale Aboense)
Gaudeamus omnes
Gaudeamus omnes
Gaudeamus omnes, Intróito de la Misa en honor a Enrique, patrón de Finlandia.

El canto llamado gregoriano es un tipo de canto llano (simple, monódico y con una música supeditada al texto) utilizado en la liturgia de la Iglesia Católica Romana, aunque en ocasiones es utilizado en un sentido amplio o incluso como sinónimo de canto llano.

Historia del canto gregoriano[editar]

Deben rastrearse sus orígenes en la práctica musical de la sinagoga judía y en el canto de las primeras comunidades cristianas. La denominación canto gregoriano procede de atribuírsele su recopilación al Papa Gregorio Magno, siendo una evolución del canto romano confrontado al canto galicano. Debe aclararse y entenderse que el canto gregoriano no fue compuesto ni siquiera recopilado por el Papa Gregorio I Magno. Fue a partir del siglo IX que empezó a asociarse su nombre a este compendio musical, sobre todo a partir de la biografía de Juan el Diácono.

Desde su nacimiento, la música cristiana fue una oración cantada, que debía realizarse no de manera puramente material, sino con devoción o, como decía Pablo de Tarso: «Cantando a Dios en vuestro corazón». El texto era pues la razón de ser del canto gregoriano. En realidad el canto del texto se basa en el principio, según San Agustín, «El que canta bien, ora dos veces». El canto gregoriano jamás podrá entenderse sin el texto, el cual tiene prelación sobre la melodía y es el que le da sentido a ésta. Por lo tanto, al interpretarlo, los cantores deben haber entendido muy bien el sentido del texto. En consecuencia, se debe evitar cualquier impostación de voz (sin sobresaltos) de tipo operístico en que se intente el lucimiento del intérprete. Del canto gregoriano es de donde proceden los modos gregorianos, que dan base a la música de Occidente. De ellos vienen los modos mayores y menores, y otros menos conocidos.

Características generales[editar]

  • Las partituras del canto gregoriano están escritas en tetragramas (a partir del trabajo de Guido d'Arezzo).
  • Tiene un ritmo sometido ante todo al texto latino. Se considera pues que es de ritmo libre.
  • Es una plegaria cantada y la expresión de una religiosidad.
  • Es un canto monódico (solo existe una línea melódica) y a cappella (carece de acompañamiento), interpretado por voces masculinas. Las voces lo interpretan en forma coral (tanto la Asamblea de fieles como la schola cantorum), en forma solista (el celebrante o presidente de la celebración,o uno de los cantores de la schola cantorum).
  • Están escritos en latín, exceptuando el Kyrie Eleison, que está en griego.
  • Todas las piezas gregorianas son siempre modales, y dentro de los modos gregorianos o modos eclesiásticos existen 8 tipos (protus, deuterus, tritus y tetrardus; cada uno de ellos podrá ser auténtico o plagal).
  • Usa tres sistemas según el número de notas por sílaba: silábico, con una nota por cada sílaba; neumático o adornado: dos o tres notas por sílaba, y florido o melismático, muy adornado, con más de tres notas por sílaba.
  • En el canto gregoriano, la forma musical está definida por el contexto litúrgico en donde se interpretan las piezas.
  • En este tipo de canto, la línea melódica no es muy movible, es decir, no hay grandes saltos en la voz. Por lo regular la línea se mueve por segundas, terceras, cuartas o quintas.
  • El repertorio gregoriano es anónimo.

Hay varios tipos de canto gregoriano:

  • Según la forma del canto pueden ser: estilo responsorial (alternancia de un solista con un coro), estilo antifonal (alternancia de dos coros) y estilo directo (sólo hay un coro o un solista)
  • Según el tratamiento melódico: canto melismático (más de una nota por sílaba), canto silábico (una sola nota por sílaba) y canto neumático (alternancia entre canto melismático y silábico)
  • Según el tipo de texto: bíblicos (aparecen en la Biblia) y no bíblicos (no aparecen en la Biblia)

Formas musicales[editar]

Las principales expresiones del canto gregoriano son el recitativo litúrgico, la Salmodia, la Santa Misa y el Oficio divino. Los textos conocidos como accentus son entonados por los obispos, sacerdotes, o diáconos principalmente en una sola nota con fórmulas melódicas muy simples en ciertos lugares en cada oración gramática. Los cantos más complejos son cantados por coros o solistas expertos en el canto gregoriano. Existen muchas colecciones de cantos litúrgicos que incluyen: Graduale Romanum (o también el Graduale Triplex, con el mismo contenido pero con triple notación), que contiene los cantos Propios y el Ordinario de la Misa; Liber usualis, que contiene los cantos de la forma extraordinaria de la Misa (Misa Tridentina) y los cantos del Oficio Divino.

Los cantos de la Misa[editar]

Los cantos del Propio de la Misa[editar]

Los propios están constituidos por piezas que se cantan según el tiempo litúrgico o según la fiesta que se celebra. Estos cambian cada domingo, lo opuesto a los cantos del Ordinário, cuyos textos nunca cambian. Los cantos de Intróito, Gradual, Aleluya, Tracto, Secuencia, Ofertorio, y Comunión forman parte del Propio de la Misa, o Proprium Missae en latín.

  • Introito: canto de entrada
  • Gradual, aleluya o tracto: después de las lecturas
  • Secuencias
  • Ofertorio para acompañar la procesión de las ofrendas
  • Comunión
  • Además de estos dos grupos de piezas, existen otras que se cantan como recitativos con algunas inflexiones (cantillatio): tales son las oraciones, las lecturas, el prefacio y la oración eucarística, el Padre nuestro. Eran piezas que por su sencillez podían ser ejecutadas por el celebrante o por personas que no requerían de especiales habilidades para el canto.

Los cantos del Ordinario de la Misa[editar]

El Ordinario está compuesto por textos que se repetían en todas las Misas. Los textos se mantenían invariables. Todos los textos son en latín, excepto el Kyrie, que está en griego.

  • El Kyrie consiste de la repetición de "Kyrie eleison, Christe eleison, Kyrie eleison" ("Señor ten piedad, Cristo ten piedad, Señor ten piedad"). En la forma extraordinaria, cada parte es repetida tres veces y en misales aún más antiguos, se encuentra "Kyrie eleison imas" (Señor ten piedad de nosotros"). Se distingue el Kyrie por ser el único canto en griego en lugar de latín. Frecuentemente se le canta en un estilo melismático.
  • El Gloria canta la Gran Doxología. Ambos son largos y frecuentemente el texto es alternado entre partes del coro o entre el coro y la congregación.
  • Credo:Su título es "Misa del Día de Navidad: Credo". Compuesto en el S.VII en adelante. Su textura es monofónica. Lo canta un solista (oficiante de la ceremonia) y un coro de voces masculinas sin acompañamiento instrumental. El oficiante entona la primera frase "Credo in unum Deum (Creo en un solo Dios)", y el coro continúa desde "Patrem omnipotente (Padre Omnipotente)" hasta el final del Credo. En cuando a los aspectos melódicos, tiene un ámbito estrecho, no tiene saltos melódicos y su estilo es silábico. Tiene un ritmo libre determinado por la palabra. Es una composición modal. En el "Liber Usualis", como todas las composiciones gregorianas, la pieza está escrita en notación cuadrada sobre tetragrama.
  • Sanctus y Benedictus
  • Agnus Dei
  • Ite, missa est

Diferencias entre el ordinario y el propio de la misa[editar]

La diferencia básica está en la letra. Los cantos del ordinario siempre tienen la misma letra mientras que en los cantos del propio la letra varía y también puede cambiar la música. Todo esto depende de la fiesta que se celebre y del calendario litúrgico. A partir del S.X se realizan reformas sobre el repertorio del canto gregoriano, tanto cambios que aparecen de forma espontánea como cambios o ajustes que se realizan de una forma totalmente dirigida. Nos encontramos tres manifestaciones: el tropo, la secuencia y el drama litúrgico. Existen 3 clases de tropos: 1. Sólo se añade melodía: en medio del texto se introduce un melisma, por lo tanto, puede modificar la melodía antigua. 2. Sólo se añade el texto: pasa de un canto melismático a otro silábico, pues se le añade el texto (tropo) en el melisma. 3. Se añade texto y melodía: se añade pequeñas cuñas de composiciones nuevas a composiciones antiguas. La secuencia es un tipo especial de tropo. Es un tropo del Alelluia (muy melismático) que con el tiempo se independiza de la pieza original. Se hicieron independientes sobre todo por tener texto y música completa. El drama litúrgico son pequeñas obras de teatro que se realizan en la Iglesia.

Los cantos del Oficio Divino[editar]

El Oficio Divino (También conocido Liturgia de las Horas) es la oración litúrgica cotidiana que han de cantar los cristianos, sean religiosos o laicos. En los monasterios, los monjes hacían una pausa en sus labores y se reunían regularmente a determinadas horas (horas canónicas) del día para hacer su oración. Estas oraciones son largamente cantadas, especialmente los himnos al empezar, los antifonarios usados para los salmos, los salmos mismos, y para los antifonarios Marianos. Estos son cuatro canciones (Alma Redemptoris Mater, Ave Regina caelorum, Regina caeli laetare, y Salve Regina) que vienen del siglo XI y son más complejos que la mayoría de los antifonarios de los salmos,

  • Maitines: plegaria de vigilia.
  • Laudes: plegaria de la mañana.
  • Prima: seis de la mañana.
  • Tercia: nueve de la mañana.
  • Sexta: doce del mediodía.
  • Nona: tres de la tarde.
  • Vísperas: seis de la tarde.
  • Completas: antes de ir al descanso.

El repertorio de cantos para el oficio divino consta de:

Influencia[editar]

Antifonario con canto gregoriano

El canto gregoriano tuvo gran impacto en el desarrollo de la música occidental, especialmente en la música medieval y del renacimiento. El pentagrama moderno procede directamente de las neumas gregorianas. La notación musical que fue creada por Guido para el canto llano fue adaptada para otros tipos de música y los grupos de neumas fueron designados para representar ritmos musicales. Las notas modernas ya remplazaban los neumas en los siglos XV y XVI, aunque los libros de música sagrada conservan las neumas hasta hoy en día.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]