Cambalache

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Cambalache es un tango argentino compuesto en 1934 por Enrique Santos Discépolo para la película El alma del bandoneón, estrenada al año siguiente. Allí lo interpretó Ernesto Famá con el acompañamiento de la orquesta de Francisco Lomuto. El estreno de Cambalache fue en el Teatro Maipo, a fines de 1934, donde, a pedido de Discépolo, lo cantó por primera vez Sofía "La Negra" Bozán.

Historia[editar]

La canción fue originalmente compuesta durante la Década Infame a la que denuncia en sus letras. A partir de 1943 en el marco de una campaña iniciada por el gobierno militar que obligó a suprimir el lenguaje lunfardo, como así también cualquier referencia a la embriaguez o expresiones que en forma arbitraria eran consideradas inmorales o negativas para el idioma o para el país incluyó al tango Cambalache dentro de los censurados para su difusión radiofónica.[1]

Las restricciones continuaron al asumir el gobierno constitucional el general Perón y en 1949 directivos de Sadaic le solicitaron al administrador de Correos y Telecomunicaciones en una entrevista que se las anularan, pero sin resultado. Obtuvieron entonces una audiencia con Perón, que se realizó el 25 de marzo de 1949, y el Presidente que afirmó que ignoraba la existencia de esas directivas- las dejó sin efecto.[1]

Si bien la canción tuvo un origen y un contexto en su creación, su letra denunciando los males de su sociedad la transforman en un tema universal y aplicable a cualquier país del mundo; además que al representar a la sociedad humana de siempre será un tema vigente en cualquier época.

La siguiente versión de "cambalache" es la más popular, pero no la única, hay muchas otras versiones según la época y el nivel de censura.

Que el mundo fue y será una porquería, ya lo sé,

en el quinientos seis y en el dos mil también; que siempre ha habido chorros, maquiávelos y estafáos, contentos y amargaos, valores y dublé. Pero que el siglo veinte es un despliegue de maldá insolente ya no hay quien lo niegue, vivimos revolcaos en un merengue y en el mismo lodo todos manoseaos.

Hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor, ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador. ¡Todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor! No hay aplazaos ni escalafón, los inmorales nos han igualao... Si uno vive en la impostura y otro afana en su ambición, da lo mismo que sea cura, colchonero, rey de bastos, caradura o polizón.

¡Qué falta de respeto, qué atropello a la razón!

¡Cualquiera es un señor, cualquiera es un ladrón! Mezclaos con Stavisky van don Bosco y la Mignon, don Chicho y Napoleón, Carnera y San Martín. Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclao la vida, y herida por un sable sin remache ves llorar la Biblia contra un calefón.

Siglo veinte, cambalache, problemático y febril, el que no llora no mama y el que no afana es un gil. ¡Dale nomás, dale que va, que allá en el horno te vamo a encontrar! ¡No pienses más, tirate a un lao, que a nadie importa si naciste honrao! Si es lo mismo el que labura noche y día como un buey que el que vive de las minas, que el que mata o el que cura o está fuera de la ley.

Enrique Santos Discepolo

Significado del término[editar]

Cambalache en Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay se refiere a una prendería y/o trueque; un lugar de compraventa de enseres usados.[2] [3]

Impacto en la cultura popular[editar]

  • Una de las estrofas más conocidas del tango dice "Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclao la vida, y herida por un sable sin remaches ves llorar la Biblia junto a un calefón...". De aquí surge la frase "La Biblia y el calefón", que contrasta un libro de gran valor religioso con un artefacto mundano, la cual fue empleada —entre otras cosas— para un programa de televisión homónimo, conducido por Jorge Guinzburg, y un tema musical homónimo, compuesto e interpretado por Joaquín Sabina, incluido en su álbum 19 días y 500 noches de 1999, canción escrita especialmente para el mencionado programa de televisión.
  • Una de las primeras estrofas del tango dice "¡Siglo XX Cambalache, problemático y febril!". Dicha estrofa motivó el nombre de un programa televisivo de Telefe dirigido por Teté Coustarot y Fernando Bravo, conocido como Siglo XX Cambalache.
  • La canción Siglo XXI de Luis Eduardo Aute (del álbum UFF!, 1990) se inspira en el tango "Cambalache", comenzando con la estrofa: "Siglo XX, cambalache, problemático y febril / anunció Santos Discépolo, un poeta del 2000 / y profeta en aquel tango que cantó a la corrupción / que gobierna las cloacas de la humana condición." En otra de sus canciones, Imán de mujer, (del álbum Alevosía, 1995), también cita a Santos Discépolo y su Cambalache: "Que el mundo fue y será una porquería/ ya lo dijo Enrique Santos/ y hoy tengo un día de esos/ en que sufro toda esa poesía cruel".
  • La frase “el mundo fue y será una porquería, ya lo sé”, también fue parafraseada por Gustavo Cerati, Pedro Aznar y Charly García en la canción No te mueras en mi casa; los músicos la transformaron en: “el barrio fue y será una porquería, ya lo sé”. Dicho tema se incluye en el LP Filosofía barata y zapatos de goma (1990), de Charly García, si bien debió formar parte del disco Tango 3, que no pudo concretarse.

Otras versiones[editar]

Referencias[editar]

  1. a b Horvath, Ricardo: Esos malditos tangos págs. 139/140, Buenos Aires 2006. Editorial Biblos ISBN 950-786-549-7
  2. Definicion de cambalache en el diccionario RAE.
  3. [1]

Enlaces externos[editar]