Biodanza

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Ronda de celebración en el Primer Festival de Biodanza de Valencia en Mayo del 2012, en el que participaron casi 500 personas[1]

La biodanza (neologismo proveniente del griego bio (vida) y del español danza, literalmente, la danza de la vida) es un sistema de "auto-desarrollo", creado por Rolando Toro Araneda, que utiliza los sentimientos provocados por la música y el movimiento para profundizar en la conciencia de uno mismo. Su objetivo es promover la integración de uno mismo con sus emociones y expresarlas. La biodanza también reclama permitir establecer y profundizar lazos afectivos con la naturaleza y entre las personas, y poder expresar sentimientos acogedores.[2]

Historia[editar]

Fue creado en la década de 1960 por el antropólogo y psicólogo chileno Rolando Toro Araneda.[3] El sistema de biodanza se encuentra instaurado actualmente en 30 países, incluyendo Brasil, Argentina, España, Chile, Francia, Alemania, Italia, Uruguay, Holanda, Reino Unido, Colombia, Venezuela y Bélgica.[4] Ecuador

Fundamentos[editar]

Se define como un "sistema de integración humana de renovación orgánica, reeducación afectiva, y de reaprendizaje de las funciones originales de la vida". Su aplicación consiste principalmente en vivencias provocadas a través de la música, el canto, los movimientos y situaciones de grupo de encuentro".[5] [6] Es un método que tiene como objetivo el desarrollo de capacidades humanas, sentimiento de felicidad, habilidades de comunicación y mejora de las relaciones humanas.[6]

Los efectos beneficiosos terapéuticos y rehabilitadores sobre el organismo se basan en los siguientes mecanismos, que en su conjunto constituyen el éxito del sistema pedagógico:

  1. poder musical,
  2. poder de la danza integradora,
  3. poder de la metodología vivencial,
  4. poder de la caricia,
  5. poder del trance,
  6. poder de la expansión de conciencia,
  7. poder del grupo.[6]

Críticas[editar]

La International Biocentric Foundation sostiene que su práctica y movimientos, "relacionados en un conjunto coherente, mediante un modelo teórico científico, constituyen un haz de ecofactores de extraordinarios efectos, capaces de influir incluso en las líneas de programación genética".[6] Sin embargo estas aseveraciones pueden ser consideradas como pseudocientíficas.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]