Musicoterapia

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La musicoterapia es el manejo de la música y sus elementos musicales (sonido, ritmo, melodía y armonía) realizada por un musicoterapeuta calificado, con un paciente individual o un grupo. Es un proceso creado para facilitar, promover la comunicación, las relaciones, el aprendizaje, el movimiento, la expresión, la organización y otros objetivos terapéuticos relevantes, para así satisfacer las necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas.


España ha sido un país que tradicionalmente se ha mantenido muy a la zaga en el impulso y desarrollo de esta Terapia, si bien se ha limitado a determinados estudios, pruebas experimentales o desempeño aislado de ciertas personas. En Barcelona surge en el 1976 la Asociación Española de Musicoterapia con el Prof. Abimael Guzmán. El primer país de habla hispana que contó con una carrera de Musicoterapia fue Argentina, cuando en 1967 se crea esta Carrera en la Universidad del Salvador de Buenos Aires. La Asociación Argentina de Musicoterapia se fundó en 1966, y fue la principal impulsora de dicha carrera. Las carreras de grado en Argentina son cinco, y están en la Universidad de Buenos Aires, la Universidad del Salvador, la Universidad Maimónides y la Universidad Abierta Interamericana (Buenos Aires y Rosario).

La musicoterapia se desarrolla profesionalmente tanto en el ámbito público como privado, en abordajes tanto grupales como individuales. Las metodologías de trabajo varían de acuerdo a la población y a las escuelas y constructos teóricos que fundamenten el quehacer del musicoterapeuta.

¿Qué hace un musicoterapeuta?[editar]

“El musicoterapeuta es un profesional con unos conocimientos y una identidad tanto en el ámbito musical como en el terapéutico, y que integra todas sus competencias desde la disciplina de la Musicoterapia, para establecer una relación de ayuda socio-afectiva mediante actividades musicales en un encuadre adecuado, con el fin de promover o restablecer la salud de las personas con las que trabaja, satisfaciendo sus necesidades físicas, emocionales, mentales, sociales y cognitivas y promoviendo cambios significativos en ellos”. (de K. Bruscia, 1997, Definiendo Musicoterapia, Amarú Ediciones Salamanca).

Un musicoterapeuta implementa dispositivos específicos para la admisión, el seguimiento y el alta en un tratamiento musicoterapéutico. El bienestar emocional, la salud física, la interacción social, las habilidades comunicacionales y la capacidad cognitiva son evaluados y considerados a través de procedimientos específicos, como la improvisación musical clínica, la imaginería musical receptiva, la creación clínica de canciones y la técnica vocal terapéutica, entre otros. En ese proceso, el musicoterapeuta promueve y registra cambios expresivos, receptivos y relacionales que dan cuenta de la evolución del tratamiento. En las sesiones de musicoterapia, se emplean instrumentos musicales, música editada, grabaciones, sonidos corporales, la voz y otros materiales sonoros.

La musicoterapia no considera que la música por si misma puede curar; no existen recetas musicales generales para sentirse mejor. Pero si se puede emplear un mismo tratamiento para dos casos similares

Historia de la musicoterapia[editar]

Orígenes[editar]

La utilización de la música como terapia hunde sus raíces en la prehistoria, puesto que se sabe que la música estuvo presente en los ritos "mágicos", religiosos y de curación[cita requerida]. Sin embargo, los primeros escritos que aluden a la influencia de la música sobre el cuerpo humano son los papiros egipcios descubiertos por Petrie en la ciudad de Kahum en 1889. Estos papiros datan de alrededor del año 1500 a. C. Y en ellos ya se racionaliza la utilización de la música como un agente capaz de curar el cuerpo, calmar la mente y purificar el alma, así, por ejemplo, se atribuía a la música una influencia favorable sobre la fertilidad de la mujer, incluso con música de la voz del dios Thot. En el pueblo hebreo también se utilizaba la música en casos de problemas físicos y mentales. En esta época se data el primer relato sobre una aplicación de musicoterapia.

Fue en la antigua Grecia donde se plantearon los fundamentos científicos de la musicoterapia. Los principales personajes son:

  • Pitágoras: decía que había una música entre los astros y cuando se movían lo hacían con unas relaciones entre música y matemáticas. Este desarrollo de conceptos matemáticos para explicar la armonía en la música en el universo y en el alma humana, así, la enfermedad mental era resultado de un desorden armónico o musical en el alma humana, concediendo a la música el poder de restablecer la armonía perdida.
  • Platón: creía en el carácter divino de la música, y que ésta podía dar placer o sedar. En su obra “La república” señala la importancia de la música en la educación de los jóvenes y cómo deben interpretarse unas melodías en detrimento de otras.
  • Aristoteles: fue el primero en teorizar sobre la gran influencia de la música en los seres humanos. A él se debe la teoría del Ethos, una palabra griega que puede ser traducida como la música que provoca los diferentes estados de ánimo. Estas teorías se basaban en que el ser humano y la música estaban íntimamente relacionados, así que esta relación posibilitó que la música pueda influir no solo en los estados de ánimo, sino también en el carácter, por ello cada melodía era compuesta para crear un estado de ánimo a Ethos diferentes.

Para la musicoterapia es fundamental la llamada teoría del Ethos o teoría de los modos griegos. Esta teoría considera que los elementos de la música, como la melodía, la armonía o el ritmo ejercían unos efectos sobre la parte fisiológica emocional, espiritual y sobre la fuerza de voluntad del hombre, por ello se estableció un determinado Ethos a cada modo o escala, armonía o ritmo.

La transición a la edad media[editar]

En la Edad Media destacan 2 teóricos, en primer lugar San Basilio, que escribió una obra titulada “Homilía”, donde destacaba que la música calma las pasiones del espíritu y modela sus desarreglos. El 2º teórico es Severino Boecio, su obra más importante se llama “De instituciones Música”, donde retoma la doctrina ética de la música que señalaba Platón “por su naturaleza la música es consustancial a nosotros, de tal modo que o bien ennoblece nuestras costumbres o bien los envilecen”. Por eso la música es un potente instrumento educativo y sus efectos benéficos o maléficos se explican en función de los modos que se utilizan. Severino Boecio reconoce 3 tipos de música:

Música mundana: está presente entre los elementos del universo. Música instrumental. Música humana: la música que tenemos dentro de nosotros.

Renacimiento[editar]

A principios de Renacimiento, uno de los teóricos más importantes de la música es el flamenco Joannes Tinctoris, que desarrolló su actividad en la 2ª mitad del Cuatroccento. Su obra más importante respecto a los efectos que causa la música sobre el sujeto que la percibe se titula “Efectum Musicae”. En España durante el Renacimiento, el teórico más importante en torno a la influencia de la música en el hombre es Bartolomé Ramos de Pareja, nacido en Baeza, en torno a 1450, todo ello se puede ver en su obra “Música Práctica”, publicada en Bolonia en 1482.

Barroco[editar]

Surge tal cual “la teoría de los afectos” como heredera de la teoría griega del Ethos y sirve como base a un nuevo estilo musical: la ópera. En ella retoman como argumento la mitología griega, ejemplo la primera ópera que se conserva completa es de 1600, de un compositor italiano llamado Jacobo Peri.

Otra obra importante que marca lo que va a ser el estilo operístico del barroco es la ópera “Orfeo” de Claudio Monteverdi. El teórico que mejor sintetiza la teoría del Ethos fue un jesuita llamado Atanasio Kircher, que en su obra de 1650 titulada “Misurgia universal” o arte magna de los oídos acordes y discordes. En esta obra diseña un cuadro sistemático de los efectos que produce en el hombre cada tipo de música. En el barroco también fue importante la figura de un médico inglés llamado Robert Burton, quien escribió una obra en 1632 llamada “The anatomy of melancoly ” donde habla de los poderes curativos de la música.

Siglo XVIII[editar]

Se empiezan en este siglo a estudiar los efectos de la música sobre el organismo, pero desde un punto de vista científico. Destacan varios médicos: El francés Louis Roger o los ingleses Richard Brocklesby y Richard Brown, este último escribió una obra llamada “medicina musical” en la que estudiaba la aplicación de la música en enfermedades respiratorias descubriendo que cantar perjudicaba en casos de neumonía y de cualquier trastorno inflamatorio de los pulmones. Pero defendía su uso en los enfermos de asma crónica, demostrando que si cantaban los ataques se espaciaban más en el tiempo.

Siglo XIX[editar]

Continua la utilización de la música cada vez más desde un punto de vista científico, por ejemplo el médico Héctor Chomet escribió en 1846 un tratado que se titulaba “la influencia de la música en la salud y la vida”, donde analizaba el uso de la música para prevenir y tratar ciertas enfermedades. Otro autor importante fue el psiquiatra francés Esquirol y el médico suizo Tissot. Ellos no pudieron demostrar el efecto físico que producía la música en sus pacientes, pero indicaban que en mayor o menor medida, la música alejaba a los enfermos de sus dolencias, salvo en el caso de los epilépticos, donde estaba contraindicada.

En España destacó un médico catalán llamado Francisco Vidal Careta, quien realizó una tesis doctoral titulada “La música en sus relaciones con la medicina”. El dijo que “la música es un agente que produce descanso, que es un elemento más social que el café y el tabaco, que deben establecerse orfeones y conciertos populares de música clásica, que habría que montar orquestas en los manicomios”.

Siglo XX[editar]

E. Thayer Gaston en su Tratado de Musicoterapia, (1989) habla de que el origen de la terapia musical encuentra sus raíces a partir la segunda guerra mundial. Gracias a un grupo de voluntarios, no necesariamente músicos ni terapeutas, que al acudir a los hospitales a tocar y cantar melodías que fueran agradables para los enfermos y accidentados, los médicos y enfermeras comenzaron a notar cambios importantes en los pacientes. Fue así como empezó el estudio de la música ya no sólo a nivel técnico sino de una manera más profunda.

Continúa la aplicación científica de la música como terapia, pero este uso no se hace de forma abierta hasta que se contrata a músicos para tocar en los hospitales de combatientes americanos de la primera guerra mundial. Es importante Émile Jaques-Dalcroze, en la primera mitad del siglo XX y decía que el organismo humano es susceptible de ser educado conforme al impulso de la música. Su método se basa en la unión de dos ritmos (musical y corporal). Karl Orff decía que en la creatividad unida al placer de la ejecución musical permitía una mejor socialización del individuo y un aumento de la confianza y la autoestima. Un año clave es 1950, que cuando se funda “National association for music therapy” que se encarga de promover congresos, editar materiales, y son los primeros en promover la carrera de musicoterapia en la universidad.

Se empieza a crear asociaciones en otros países, entre ellos “Society for music therapy and remedia music”, encabezada por Juliette Alvin. Esta sociedad se llama hoy “British Society for Music therapy” a partir de estas asociaciones se crean otras como “asociación italiana de estudios de la musicoterpaia” y “asociación española de musicoterapia” que se funda en 1974 pero no empieza a funcionar hasta 1976 y su fundadora se llama Serafina Poch. Este movimiento de asociaciones también llega a Sudamérica tras las “primeras jornadas latinoamericanas de musicoterapia” en 1968, y después se crean más en otros países como Brasil, Uruguay, Perú o Argentina. El primer congreso mundial de musicotrerapia se celebra en París en 1974. desde aquí, el movimiento y desarrollo de la musicoterapia ha tenido un gran crecimiento. Prueba de ello es la numerosa bibliografía que se está publicando al respecto.

Diferencias entre la educación musical y la musicoterapia[editar]

Uno de los grandes problemas a la hora de conceptuar el término musicoterapia es su confusión con la educación musical, un hecho que lleva a pensar erróneamente que el profesor de música es un musicoterapeuta. Algunos autores como Tony Wigran denuncian una mala interpretación de la musicoterapia como una forma de enseñanza musical en relación con el contexto educativo. Sin embargo, otros autores como Kenneth Bruscia afirman que existe un área de practica educativa en la musicoterapia, esta ambigüedad para establecer los límites entre educación musical y musicoterapia provoca una reacción de la rama clínica medica más ortodoxa de la musicoterapia, que en muchos casos niega la relación entre educación musical y musicoterapia. Hay 8 diferencias:

1. En educación musical la música se usa como un fin en sí mismo (enseñamos a tocar un instrumento) pero en la musicoterapia, la música se usa como un medio para producir cambios.

2. En educación musical tenemos un proceso cerrado e instructivo que está basado en un currículo, en musicoterapia, el proceso es abierto, experimental, interactivo y evolutivo.

3. En educación musical los contenidos se dividen en temas que quedan descritos en el currículo, por su parte, los contenidos en musicoterapia son dinámicos y se van creando a lo largo del proceso.

4. Los objetivos en educación musical son generalistas y universales con poca diferenciación pero en musicoterapia los objetivos son individuales y particulares.

5. Las actividades en educación musical se diseñan para mejorar la calidad de las ejecuciones, pero en musicoterapia solo se considera el valor terapéutico de las ejecuciones.

6. En educación musical no se consideran evaluaciones iniciales y previas, sino que se evalúa linealmente a todos los individuos por igual, pero en musicoterapia se tiene muy en cuenta la valoración inicial y evalúa según los objetivos dinámicos que han sido fijados tras la valoración previa.

7. En educación musical el encargado del proceso es un profesor y en musicoterapia es un terapeuta. El profesor se propone capacitar para el desarrollo de las habilidades musicales, mientras que el terapeuta busca relacionar las experiencias musicales de las personas con sus procesos de salud.

8. En educación musical la relación se establece entre profesor y alumnado, donde el profesor se convierte en un suministrador de los contenidos o motiva la experiencia del aprendizaje. En músico terapia, la relación se establece entre musicoterapeuta y clientes, creando una alianza terapéutica de ayuda, es decir, los contenidos residen en el propio cliente.

Similitudes entre la educación musical y la musicoterapia[editar]

  • Ambas usan la música como elemento de trabajo fundamental.
  • Ambas usan la música como lenguaje y medio de comunicación.
  • Ambas establecen una relación interpersonal entre el educador o musicoterapeuta y el alumnado/cliente.
  • Ambas proponen unos objetivos a cumplir.
  • Ambas usan un proceso sistemático, es decir, tienen intencionalidad, organización y regularidad.
  • Ambas proponen ejecuciones musicales.

La música como conducta humana[editar]

Los efectos de la música sobre el comportamiento han sido evidentes desde los comienzos de la humanidad. A lo largo de la historia, la vida del hombre ha estado complementada e influenciada por la música, a la que se le han atribuido una serie de funciones. La música ha sido y es un medio de expresión y comunicación no verbal, que debido a sus efectos emocionales y de motivación se ha utilizado como instrumento para manipular y controlar el comportamiento del grupo y del individuo.

La música facilita el establecimiento y la permanencia de las relaciones humanas, contribuyendo a la adaptación del individuo a su medio. Por otra parte, la música es un estímulo que enriquece el proceso sensorial, cognitivo (pensamiento, lenguaje, aprendizaje y memoria) y también enriquece los procesos motores, además de fomentar la creatividad y la disposición al cambio. Así, diversos tipos de música pueden reproducir diferentes estados de ánimo, que a su vez pueden repercutir en tareas psicomotoras y cognitivas. Todo ello depende de la actividad de nuestro sistema nervioso central.

La audición de estímulos musicales, placenteros o no, producen cambios en algunos de los sistemas de neurotransmisión cerebral. Por ejemplo: los sonidos desagradables producen un incremento en los niveles cerebrales de serotonina, una neurohormona que se relaciona con los fenómenos de agresividad y depresión.

Existen 2 tipos principales de música en relación con sus efectos: la música sedante, que es de naturaleza melódica sostenida, y se caracteriza por tener un ritmo regular, una dinámica predecible, consonancia armónica y un timbre vocal e instrumental reconocido con efectos tranquilizantes. La música estimulante, que aumenta la energía corporal, induce a la acción y estimula las emociones.

La música influye sobre el individuo a 2 niveles primarios diferentes: la movilización y la musicalización: la movilización: la música es energía y por tanto moviliza a los seres humanos a partir de su nacimiento y aún desde la etapa prenatal. A través de la escucha o la creación, la música imprime una energía de carácter global que circula libremente en el interior de la persona para proyectarse después a través de las múltiples vías de expresión disponibles.

La música, al igual que otros estímulos portadores de energía, produce un amplio abanico de respuestas que pueden ser inmediatas, diferidas, voluntarias o involuntarias. Dependiendo de las circunstancias personales (edad, etapa de desarrollo, estado anímico, salud psicológica, apetencia) cada estímulo sonoro o musical puede inducir una variedad de respuestas en las que se integran, tanto los aspectos biofisiológicos como los aspectos efectivos y mentales de la persona. Así, el bebé agita sus miembros cuando reconoce una canción entonada por su madre, los adolescentes se reconfortan física y anímicamente escuchando una música ruidosa e incluso les ayuda a concentrarse mejor en el estudio. Dado que la musicoterapia constituye una aplicación funcional de la música con fines terapéuticos, se preocupa esencialmente de promover a través del sonido y la música, una amplia circulación energética en la persona, a investigar las múltiples transformaciones que induce en el sujeto el impulso inherente al estímulo sonoro y a aplicar la música para solventar problemas de origen psicosomático.

La musicalización: el sonido produce una musicalización de la persona, es decir, la impregna interiormente dejando huella de su paso y de su acción. Así, la música que proviene del entorno o de la experiencia sonora pasa a integrar un fondo o archivo personal, lo que puede denominarse como mundo sonoro interno. Por tanto, nuestra conducta musical es una proyección de la personalidad, utilizando un lenguaje no verbal. Así, escuchando o produciendo música nos manifestamos tal como somos o como nos encontramos en un momento determinado, reaccionando de forma pasiva, activa, hiperactiva, temerosa... Cada individuo suele consumir la música adecuada para sus necesidades, ya sea absorbiéndole de forma pasiva o creándole de forma activa. Toda expresión musical conforma un discurso no verbal que refleja ciertos aspectos del mundo sonoro interno y provoca la movilización y consiguiente proyección del mundo sonoro con fines expresivos y de comunicación.

Beneficios que da la musicoterapia a los ancianos[editar]

• Cognitivo. La musicoterapia, en este caso ayuda al aprendizaje, mejora la orientación en la realidad, aumenta la capacidad de atención y concentración y mantiene o mejora las habilidades verbales y de comunicación.

• Físico. La musicoterapia, en este punto, ayuda a mantener la movilidad de las articulaciones y aumenta la fuerza del músculo. También promueve la relajación, reduce la agitación y disminuye los niveles de ansiedad.

• Socioemocional. La musicoterapia aumenta la interacción y comunicación social, reduce y previene el aislamiento y mejora las habilidades sociales y la autoestima.

• Espiritual. La musicoterapia Facilita espacios de reflexión sobre temas trascendentales que preocupan a los mayores.

Beneficios que da la musicoterapia a las mujeres embarazadas[editar]

Cuando un bebé, aún en el vientre de su madre, escucha clásicos como Mozart, Bach y Vivaldi, su ritmo cardiaco se relaja, según han podido observar muchos expertos. La música puede ayudar a la mujer embarazada a superar sus problemas y llegar a tener un bebé saludable. Muchas mujeres, durante el embarazo, pueden sufrir una carga emocional negativa que se traduce en malestar, inseguridad propia o del entorno, miedos, frustración o sensación de fracaso, ellas están transmitiendo esto a los bebes, convirtiéndolos en personas inseguras. La musicoterapia puede brindarles, tanto a la madre como al hijo, tranquilidad y autocontrol.

Tratamiento para trastornos neurológicos[editar]

El uso de la musicoterapia en el tratamiento de enfermedades mentales y trastornos neurológicos está incrementando. La musicoterapia ha demostrado efectividad en el tratamiento de los síntomas de varios de estos desórdenes incluyendo: esquizofrenia, amnesia, demencia, Alzheimer, Parkinson, depresión, problemas conductuales, afasia, trastornos del habla y Síndrome de Tourette, entre otros.Mientras que la musicoterapia ha sido aplicada por varios años, hasta mediados de 1980, pequeñas investigaciones empíricas han estado brindando soporte a la eficacia del tratamiento.

Desde entonces, más investigaciones se han centrado en determinar la eficacia y los mecanismos fisiológicos subyacentes que conducen a una mejora importante en los síntomas. Por ejemplo, un meta-estudio que abarca 177 pacientes (más de 9 estudios) mostró un efecto significativo en muchos de los síntomas negativos de psicopatologías, en particular en los trastornos del desarrollo y del comportamiento. La musicoterapia fue especialmente eficaz para mejorar el enfoque y la atención, y en la disminución de los síntomas negativos como la ansiedad y el aislamiento.

En un estudio en México se concluyó que la aplicación de la musicoterpia incrementa el beneficio del uso de los medicamentos Antipsicóticos y por ende mejorar el funcionamiento de las personas con trastornos psicóticos, [1]

Los efectos de la música en la conducta[editar]

La influencia de cada uno de los elementos de la música en la mayoría de los individuos es la siguiente, aunque como se menciona anteriormente en este mismo artículo, es imposible predecir los efectos que la música puede producir en un sujeto. Según los desarrollos del musicoterapeuta noruego Dr. Even Ruud,[2] la vivencia musical o la respuesta significativa a la música se encuentra teñida en su totalidad por la biografía musical del oyente, es decir por su situación histórica o cultural específica. Desde esta perspectiva la vivencia que se experimenta cuando se escucha música no constituye una respuesta natural o universal de la música, sino una forma de relacionarse con la cultura, de una forma de construir una identidad personal. Las investigaciones en psicología y antropología musicales demuestran que la música se percibe y es respondida de manera individual, o en correspondencia con ciertas normas culturales. El significado extraído de la música por cada persona, los valores atribuidos, y las acciones que surgen de su influencia, no son previsibles en el sentido etnocéntrico implícito en la mayoría de las investigaciones sobre los efectos de la música.[3]

Tiempo: los tiempos lentos, entre 60 y 80 pulsos por minuto, suscita impresiones de dignidad, de calma, de sentimentalismo, serenidad, ternura y tristeza. Los tiempos rápidos de 100 a 150 pulsos por minuto, suscitan impresiones alegres, excitantes y vigorosas.

Ritmo: los ritmos lentos inducen a la paz y a la serenidad, y los rápidos suelen producir la activación motora y la necesidad de exteriorizar sentimientos, aunque también pueden provocar situaciones de estrés.

Armonía: Se da al sonar varios sonidos a la vez. A todo el conjunto se le llama acorde. Los acordes consonantes están asociados al equilibrio, el reposo y la alegría. Los acordes disonantes se asocian a la inquietud, el deseo, la preocupación y la agitación.

Tonalidad: los modos mayores suelen ser alegres, vivos y graciosos, provocando la extroversión de los individuos. Los modos menores presentan unas connotaciones diferentes en su expresión e influencia. Evocan el intimismo, la melancolía y el sentimentalismo, favoreciendo la introversión del individuo.

La altura: las notas agudas actúan frecuentemente sobre el sistema nervioso provocando una actitud de alerta y aumento de los reflejos. También ayudan a despertarnos o sacarnos de un estado de cansancio. El oído es sensible a las notas muy agudas, de forma que si son muy intensas y prolongadas pueden dañarlo e incluso provocar el descontrol del sistema nervioso. Los sonidos graves suelen producir efectos sombríos, una visión pesimista o una tranquilidad extrema.

La intensidad: es uno de los elementos de la música que influyen en el comportamiento. Así, un sonido o música tranquilizante puede irritar si el volumen es mayor que lo que la persona puede soportar.

La instrumentación: los instrumentos de cuerda suelen evocar el sentimiento por su sonoridad expresiva y penetrante. Mientras los instrumentos de viento destacan por su poder alegre y vivo, dando a las composiciones un carácter brillante, solemne, majestuoso. Los instrumentos de percusión se caracterizan por su poder rítmico, liberador y que incita a la acción y el movimiento.

La influencia de la música en el desarrollo evolutivo del niño[editar]

La música es un arte y un lenguaje de expresión y comunicación que se dirige al ser humano en todas sus dimensiones, desarrollando y cultivando el espíritu, la mente y el cuerpo. A través de la música se puede educar íntegra y armónicamente al niño/a. además es muy importante que el niño/a relacione la música con la actividad, el juego, el movimiento y la alegría, de forma que le ayude a expresar de forma espontánea y afectivamente las sensaciones musicales.

La música como lenguaje expresivo y de comunicación no requiere ni exige actividades especiales. Por tanto, cualquier niño/a tiene su propia musicalidad en menor o mayor medida. Es una característica que se debe potenciar y desarrollar desde las edades más tempranas, así lo señalan psicólogos como Davison o Hargreaves, afirmando que la musicalidad constituye una de las actitudes más valiosas de tipo humanístico y no una habilidad aislada o altamente especializada, siendo la 1ª infancia la etapa más propicia para su desarrollo. Es entonces cuando los niños/as establecen sus primeros contactos con los elementos musicales a través de instrumentos sencillos, la voz y su propio cuerpo, adquiriendo técnicas que le van a permitir utilizar la música como lenguaje y medio expresivo.

Los primeros tres años de la vida de un niño son un período muy especial durante el cual los padres y los bebés pueden hacer una música hermosa juntos, y pueden usar esta música para construir poderosas conexiones entre sí. El gozo mutuo experimentado por padres e hijos mientras comparten momentos musicales fortalece sus vínculos. Ese vínculo será el modelo para las relaciones cercanas del niño durante toda su vida. Establecer esos lazos con su bebé de manera musical simplemente se da como algo natural. En todo el mundo, cuando los padres les hablan a sus pequeños, ajustan sus voces para hacerlas más líricas, más rítmicas... en resumen, más musicales. Cuando su bebé responde se produce una especie de dúo, reforzando el amor y la confianza que ustedes comparten. La música es también una manera única y poderosa para que los niños creen vínculos con sus raíces. Una canción espiritual Afro-Americana, una canción de cuna Yídish o Irlandesa, una canción folklórica Mexicana.... todas introducen a su bebé a la herencia familiar en una manera que va más allá de las palabras o las fotografías.Y conectarse con sus raíces es otra forma de lograr que un niño se sienta a salvo y más seguro.

Posibilidades psicofisiológicas: La música contribuye a:

- Desarrollar la coordinación motriz con movimiento de asociación y disociación, equilibrio, marcha, etc.

- Desarrollar la discriminación auditiva aprendiendo sonidos y ruidos, recordándolos, reproduciéndolos.

Adquirir destrezas y medios de expresión corporales, instrumentales, gráficos, melódicos.

- Desarrollar la locución y la expresión oral mediante la articulación, vocalización, control de la voz, el canto.

- Controlar la respiración y las partes del cuerpo que intervienen en la fonación y el canto.

- Dotar de vivencias musicales enriquecedoras desde el punto de vista psicológico y físico.

Posibilidades afectivas, emocionales, de personalidad y cognitivas: La música contribuye a:

- Reforzar la autoestima y la personalidad mediante la autorrealización.

- Elaborar pautas de conducta que faciliten la integración social.

- Liberar la energía reprimida y conseguir el equilibrio personal a través del ritmo.

- Sensibilizar afectiva y emocionalmente a través de los valores estéticos de la música.

- Desarrollar capacidades del intelecto como la imaginación, la memoria, la atención, la comprensión, de conceptos, la concentración o la agilidad mental.

“Donde fracasan las palabras, la música habla.”

– Hans Christian Andersen
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Música y discapacidad[editar]

Contextualización de la discapacidad[editar]

Terminología propuesta por la O.M.S sobre: discapacidad y deficiencia[editar]

  • Deficiencia: “Dentro de la experiencia de la salud, una deficiencia es toda pérdida o anormalidad de una estructura o función psicológica, fisiológica o anatómica.”
  • Discapacidad: “Dentro de la experiencia de la salud, una discapacidad es toda restricción o ausencia (debida a una deficiencia) de la capacidad de realizar una actividad en la forma o dentro del margen que se considera normal para un ser humano.”

Clasificación de las distintas discapacidades[editar]

Existen tres grandes grupos en los cuáles podríamos integrar todas las discapacidades que conocemos, estos serían:

(No es correcto hablar de discapacidad física (la discapacidad sensorial también es física) podrían decir discapacidad motora, pero mejor que de discapacidad sería hablar de personas con dificultades a nivel neuro-motor o cognitivo, o sensorial o de personas con necesidades especiales a nivel motor, cognitivo, sensorial, etc.)

Beneficios de la música en el trabajo con personas con discapacidad[editar]

Según Vaillancourt G. el niño además de ser un ser en desarrollo es un ser creativo y musical, ya que posee su propia música que expresa como funciona como vía de acceso de los sentidos que facilita y posibilita el aprendizaje. Además de resultar muy motivador y fomentar la capacidad de creación de la persona. La música, puede utilizarse como material y método educativo, que además de puede implementar dentro de las terapias para mejorar o restablecer las capacidades físicas y psicológicas. Centrándonos en las personas con discapacidad, la música como terapia puede resultar realmente beneficiosa, tal y como veremos más adelante.

Siguiendo a Lacarcel Moreno J.(1995) “la aplicación de la musicoterapia constata que muchos niños han mejorado considerablemente las condiciones asociadas a su discapacidad” En términos generales los beneficios pueden considerarse:

  • Aumento de la comunicación y expresión, favoreciendo el desarrollo emocional.
  • Mejora de la percepción y la motricidad.
  • Favorecimiento de la expresión de problemas, inquietudes, miedos, bloqueos, actuando como alivio y disminutivo de la ansiedad.
  • Equilibrio psicofísico y emocional.
  • Mejora de las respuestas psicofisiológicas registradas en diferentes parámetros: encefalograma, reflejo psicogalvánico, ritmo cardíaco, amplitud respiratoria.
  • Mejora del rendimiento corporal. Aumento también del riego sanguíneo cerebral.
  • Acercamiento a niños que por su problemática resulta más complejo: autismo, psicosis, etc.

Objetivos de la musicoterapia para el trabajo con personas con discapacidad[editar]

Según Lacarcel, J. (1995):Existen dos objetivos principales de la aplicación terapéutica de la música en las personas con discapacidad:

  • Mejorar la afectividad, la conducta, la perceptivo-motricidad, la personalidad y la comunicación.
  • Mejorar las funciones psicofisiológicas tales como el ritmo respiratorio y cardíaco, y el restablecimiento de los ritmos biológicos a través de la música.

En cuanto a las mejoras psicofisiológicas:

  • Desarrollo de las facultades perceptivomotrices que permitan un conocimiento de las organizaciones espaciales, temporales y corporales.
  • Favorecimiento del desarrollo psicomotor: coordinación motriz y óculo motor, regulación motora, equilibrio, marcha, lateralidad, tonicidad.
  • Integración y desarrollo del esquema corporal.
  • Desarrollo sensorial y perceptivo.
  • Desarrollo de la discriminación auditiva.
  • Adquisición de destrezas y medios de expresión: corporales, instrumentales, gráficos, espaciales, melódicos, de color, temporales.
  • Desarrollo de la locución y de la expresión oral mediante la articulación, vocalización, acentuación, control de la voz y expresión.
  • Dotar al niño de vivencias musicales enriquecedoras que estimulen su actividad psíquica, física y emocional.

Sobre el aspecto afectivo, emocional y de personalidad:

  • Sensibilización de valores estéticos de la música.
  • Sensibilización afectiva y emocional.
  • Acercamiento al mundo sonoro, estimulando intereses.
  • Reforzamiento de la autoestima y personalidad mediante la autorrealización.
  • Elaboración de pautas de conducta correctas.
  • Desarrollo de la atención y observación de la realidad.
  • Aumentar la confianza en sí mismo y la autoestima.
  • Establecer o restablecer relaciones interpersonales.
  • Integrar socialmente a la persona.

Consideraciones para la preparación de la sesión[editar]

Es importante a la hora de preparar una sesión de musicoterapia, tener en cuenta una serie de cuestiones, con el fin de evitar ciertas problemáticas y además aumentar y potenciar los efectos que queremos lograr. A la hora de la preparación previa de la sesión, hemos de tener en cuenta a los destinatarios, sus características y problemática. Para ello, elegiremos la música más adecuada con los objetivos a conseguir, los destinatarios y las cuestiones del contexto que puedan influir. No se pueden dar unas consignas generales para todas las sesiones, ya que en función de sus características la elección de los elementos de la sesión variará. No es lo mismo preparar una para una persona con autismo que se excita mucho con la música, que para otra con hiperactividad, que necesita tranquilizarse y trabajar la concentración. En cuanto al espacio para la realización, deberá ser un espacio luminoso, pero no en exceso, con un clima agradable, y espacioso, de manera que permita realizar los movimientos necesarios.

Materiales y recursos en musicoterapia[editar]

Guitarra como recurso en la musicoterapia.
Instrumentos Materiales
Instrumentos naturales El cuerpo como objeto sonoro: percusión corporal, voz.
Instrumentos convencionales Piano, guitarra, flauta.
Instrumentos de percusión Instrumentos folklóricos y autóctonos.
Instrumentos de construcción artesanal Construidos por los propios pacientes.
Instrumentos construidos con fines terapéuticos Material específico de musicoterapia, instrumentos adaptados y objetos sonoros para discriminación auditiva: silbatos, reclamos, etc
Instrumentos electrónicos Material informático musical.
Material discográfico Música de diferentes estilos
Material de psicomotricidad Rulos, colchonetas, cuñas, etc.

Las terapias a través de las artes[editar]

La musicoterapia forma parte de lo que se conoce como “terapias a través de las artes”. Además de la musicoterapia, engloban la terapia por las artes plásticas, la terapia por la danza y el movimiento, y la terapia por el arte dramático.

Vaillancourt, G., Música y musicoterapia (2009)

Todas estas artes son de carácter no verbal, utilizan la imaginación y la expresión creativa. Antiguamente estas artes se utilizaban como terapias, pero eso se perdió hasta nuestros días que se vuelven a utilizar de nuevo con ese fin. El autor citado anteriormente aclara que estás técnicas están volviendo a nuestros días como “prácticas complementarias o alternativas”. Estas prácticas están sobre todo enfocadas al terreno de la salud, educación y los servicios sociales. La integración de estas terapias como práctica para niños y jóvenes tiene muchos beneficios, ya que para realizarlas se recurre a la imaginación y creatividad de las personas. De esta manera, el sujeto llega a expresarse en las distintas áreas de una forma que nunca habría que pensado que lo haría. Hay que tener en cuenta, a la hora de realizarlas, que no todos los niños y jóvenes tienen los mismos gustos, ya que a unos les gusta el dibujo, a otros la música, el arte dramático o el movimiento. No obstante, se pueden mezclar dichas técnicas para divertir más al niño. En el caso de que el niño en cuestión, muestre una cierta atracción por un tipo de técnica que por otra, sería conveniente que un especialista en la materia lo oriente. Según Vaillancourt, “estas terapias responden a sus impulsos y coinciden con su expresión natural, que pasa por el juego y la creatividad” A continuación, se describe brevemente cada una de estas terapias.

La terapia a través del arte: arteterapia[editar]

La arteterapia comenzó ha utilizarse en Europa en 1940. Desde 1971, la principal referencia son las investigaciones de Winnicott sobre el “objeto transicional”. Los antecedentes del arteterapia Gestalt, de orientación humanista los podemos encontrar en Joseph Zinder (1977), Oaklander (1978), Rhine (1980). En España, se puede obtener información de esta terapia a través de la tesis doctoral de Elvira Gutiérrez de 1999.

La terapia a través del arte, o arteterapia, se define como un enfoque terapéutico fundado en principios de la psicología y de las artes visuales. La arteterapia propone una experiencia creadora, lúdica y visual y constituye una expresión de sí mismo no verbal y simbólica.

Vaillancourt, G., Música y musicoterapia 2009

En la arteterapia (terapia basada en el arte), se utiliza la creación de imágenes como medio de comunicación principal. Es beneficiosa para el auto-conocimiento, el desarrollo personal, la mejora de la salud y la calidad de vida. La Psicología Humanista, considera que el ser humano sano es aquel que desarrolla todo su potencial, lo cual incluye la creatividad.

Utilizando procedimientos como: dibujo, collage, pintura y escultura; la persona transmite sus emociones, deja ver sus conflictos interiores o incluso sus recuerdos. Es por eso, que la arteterapia se propone como objetivo principal, la escucha interior, la atención y la espontaneidad.

Esta terapia puede utilizarse de forma individual o en grupos, además es adecuada para las personas que quieran conocerse mejor así mismas a través de dicha técnica.

Durante la sesión, la persona que la realiza está acompañada por el arteterapeuta, el cual: orienta en la creación, argumenta y a veces interpreta lo que la otra persona está expresando. Además suele tener una estrecha relación con otros profesionales especialistas (psiquiatra, psicólogo, profesor, trabajador social) o con la familia.

La terapia a través del movimiento y la danza: danza-movimientoterapia[editar]

La terapia a través del movimiento y la danza se define como la utilización terapéutica del movimiento con el fin de favorecer la integración de los aspectos físicos y afectivos del ser, trabajando para la armonización de los planos corporal, mental y espiritual.

Vaillancourt, G., Música y musicoterapia (2009)

En la antigüedad, la danza ya se utilizaba como terapia, pero se dejó de realizar con ese fin, hasta los años ´40 que gracias a la Danza Moderna, se vuelve a retomar de nuevo como terapia. En Estado Unidos, Marian Chace descubrió los efectos tan beneficiosos de introducir un espacio de danza y movimiento improvisado y creativo, en la unidad psiquiátrica del hospital donde trabajaba.

La danzoterapia, también es una de las formas de arteterapia (terapias que utilizan la música, pintura y teatro). La música es el elemento esencial que utiliza la danzoterapia, y este es un recurso que está al alcance de todos, siendo sus efectos inmediatos. La danza, entendida como medio de comunicación en sus orígenes, es uno de los instrumentos más utilizado de esta terapia y cuya esencia es al fin y al cabo, el placer, la expresión y los componentes universales del gesto y de la expresión no verbal. El danzoterapeuta cuando realiza el tratamiento de la persona, siempre tiene en cuenta la etapa de desarrollo en la que se encuentra. Vaillancourt establece algunos de los principios que en los que se basa la terapia a través del movimiento y la danza:

  • El movimiento refleja la personalidad y los estados afectivos en la acción.
  • La interacción y la reacción
  • La experiencia del movimiento natural y normal tiene un efecto sobre los movimientos no naturales del cuerpo.
  • Los cambios que sobrevienen con el movimiento influyen en el comportamiento global de una persona.
  • Se percibe a través de la imagen que se hace la persona de sí misma, por su esquema corporal, la liberación de su energía y la reducción de su fragmentación de personalidad.
  • Integración de los gestos y de la sensibilidad.
La terapia a través del arte dramático: dramaterapia[editar]

La dramaterapia es la utilización intencionada y sistemática del proceso, los resultados y las asociaciones vinculadas con el arte dramático con el fin de alcanzar los objetivos terapéuticos de alivio de los síntomas, integración física y emocional, así como de crecimiento personal.

Vaillancourt, G., Música y musicoterapia (2009)

La dramaterapia ayuda a la persona a contar su historia, con el fin de resolver un conflicto interior, para profundizar en el y ampliar su experiencia personal. Esta terapia ha evolucionado a partir de experiencias e investigaciones de psicoterapeutas, profesores y profesionales del teatro que se dieron cuenta de que las terapias verbales tradicionales eran a veces demasiado rígidas para permitir a las personas solucionar sus conflictos. Para ser dramaterapeuta, se deben tener estudios de teatro, psicología y psicoterapia. En esta terapia se trabaja con: con marionetas, juegos del rol, pantomima, trabajo con máscaras y producción teatral. A la hora de realizar la terapia se establecen unos objetivos que se quieren obtener con la misma, y estos están directamente relacionados con las necesidades de cada persona. Gracias a esto, podemos obtener beneficios como: disminuir la sensación de aislamiento, adquirir nuevos mecanismos de adaptación, dota a la persona de más recursos para mostrar las emociones y desarrollo de nuevas relaciones interpersonales. Por último, señalar que la dramaterapia se puede utilizar tanto a nivel individual, parejas, familias y grupos.

Investigaciones realizadas[editar]

•Según Mora Zúñiga, D. M., Salazar, W., y Valverde, R. (2001), en la revista “Efectos de la música-danza del refuerzo positivo en la conducta de personas con discapacidad múltiple”, se realiza un estudio en el que se determinan los efectos agudo y crónico de la música-danza y del refuerzo positivo en conductas no deseadas y el seguimiento de órdenes en una población con discapacidad múltiple. Los participantes, fueron divididos en tres grupos: música-danza (MD), refuerzo positivo (RP) y grupo control (GC). Las variables que se midieron fueron conductas no deseadas (CND) y seguimiento de órdenes (SO). Los grupos MD y RP recibieron cuatro sesiones por semana, de veinte minutos cada una, en el periodo de tres semanas. Las mediciones para determinar el efecto agudo se hicieron durante una sesión, para CND y SO. El análisis estadístico consistió en ANOVAS de dos vías (3 grupos x 3 mediciones) tanto para el efecto agudo como para el crónico. Las CND disminuyeron significativamente de forma aguda con ambos métodos, siendo más efectivo MD que RP; por el contrario, crónicamente solo disminuyeron con RP, pero no hubo efecto de retención. SO fue significativamente mejor con MD tanto crónica como agudamente. EL GC no mostró cambios en ninguna medición. En un futuro se deberían investigar los efectos de MD y RP en otras variables, por ejemplo: comportamiento no verbal o movimientos voluntarios, en una población con discapacidad múltiple.

•Según Polo, L. (2002), en la revista Arte, individuo y sociedad. Anejo I, esta autora ha escrito un artículo llamado: “Yo puedo, tú puedes... La Expresión Artística como puente de comunicación para personas con discapacidad”, en el cual se expone que las actividades plásticas favorecen el desarrollo de la creatividad, sensibilidad y capacidad de expresión. Por tanto, las personas con discapacidad también son receptivas de realizar actividades artísticas que les permitan disfrutar de sus beneficios de comunicación y expresión. Mediante estas actividades se pueden acceder al conocimiento y apreciación del mundo de las formas, colores, sonidos, texturas, ritmos, sensaciones, movimientos, valores... Además, ayuda a desarrollar la capacidad de expresión como medio de comunicación y favorece las relaciones interpersonales. Algunos de los objetivos que se persiguen son:

  • Favorecer un equilibrio emocional.
  • Enriquecer las experiencias perceptivas, intelectuales, corporales y estéticas.
  • Mejorar la comunicación verbal y no verbal.

•Lundqvist, Lars-Olov. Andersson, Gunilla. Viding, Jane. En el artículo: “los efectos de la música vibroacústica en las conductas disruptivas en individuos con autismo y problemas de desarrollo”. En la revista de Investigación en trastornos del espectro autista. La música vibroacústica ha sido propuesta como un efectivo tratamiento para individuos con problemas de desarrollo y conductas problemáticas. Este estudio, ha comprobado experimentalmente los efectos de la música vibroacústica en las conductas autolesivas, estereotípicas y aquellos comportamientos agresivos en 2º individuos con trastornos del espectro autista, y problemas de desarrollo. Los participantes fueron clasificados en dos grupos. El primero recibió un tratamiento que constaba de sesiones de 10-20 minutos con música vibroacústica durante 5 semanas. El segundo grupo, por otra parte recibió el mismo tratamiento durante las siguientes 5 semanas. El comportamiento de los participantes fue evaluado utilizando el Inventario de Problemas de Conducta, antes de la consecución del tratamiento. Para evaluar cada sesión, los asistentes acompañantes, evaluaron el comportamiento mediante diferentes escalas al término de las mismas. Además las sesiones fueron grabadas en video y analizadas minuto a minuto. Los resultados revelaron que la música vibroacústica redujo las conductas autolesivas, estereotípicas y violentas en los participantes. Por otra parte, los resultados revelaron diferencias entre los resultados obtenidos entre los participantes, dependiendo del diagnóstico y gravedad de los sujetos.

•Según Katagari, J. En el artículo “Los efectos de la formación musical y de textos sonoros en la comprensión emocional de niños con autismo” de la Revista de la Universidad de Florida. El propósito de este estudio fue examinar los efectos de la formación musical y de textos sonoros para enseñar la comprensión emocional a niños con autismo. Los participantes fueron 12 estudiantes (con una media de edad de 11.5 años) con un diagnóstico primario de autismo que fueron atendidos en escuelas de Japón. A cada participante se le enseñó cuatro emociones para decodificar y codificar: felicidad, tristeza, enfado y miedo. Todo esto en un orden de tratamiento de contraposición. El tratamiento consistió en cuatro condiciones: a) sin control de contacto (SCDC) – sin determinación de enseñar la emoción seleccionada. b) Control de contacto (CC) – enseñando la emoción seleccionada usando solamente instrucciones verbales, c) formación musical (FM) – enseñando la emoción seleccionada con instrucciones verbales junto con formación musical representando la emoción, y cantando canciones (Cantar) – Enseñando la emoción seleccionada cantando canciones especialmente compuestas sobre la emoción. A los participantes se les dio un test inicial y un test final y recibieron 8 sesiones individuales sobre estos test. Los resultados indicaron que todos los participantes desarrollaron significativamente su comprensión de las cuatro emociones seleccionadas. La formación musical fue significativamente más efectiva que las otras 3 condiciones en el desarrollo de la comprensión emocional de los participantes. Los resultados sugieren que la formación musical puede ser una herramienta efectiva para incrementar la comprensión emocional en niños con autismo, lo cual es crucial para sus interacciones sociales.

Bibliografía[editar]

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  • Chichon Pascual. Música y Salud: Introducción a la musicoterapia II.
  • Equipo ICMus Investigación (directora: Patricia Pellizzari), Proyecto Música y Psiquismo, lo psicosonoro.ICMus Editores, Argentina, 2006.
  • Gabriel Federico: "El niño con necesidades especiales - neurología y musicoterapia", Ed. Kier. Buenos Aires, 2007
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  • Gallardo, R. “Musicoterapia y salud mental” Ediciones Universo. Buenos Aires. 1998. capítulo 2
  • Jauset, J. "Música y neurociencia: la musicoterapia." Ed. UOC, Barcelona, 2008.
  • Katagiri, J. (2006) Los efectos de la formación musical y de textos sonoros en la comprensión emocional de niños con autismo. Florida´s state University Journal.
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  • Léon Bence y Max Méreaux, Guía muy práctica de musicoterapia, Editorial Gedisa, Barcelona, 1988.
  • Lundqvist, L. y otros (2009) Effects of Vibroacoustic Music on Challenging Behaviors in Individuals with Autism and Developmental Disabilities. Autism Spectrum Disorders. v3 n2 p390-400.
  • Mora Zúñiga, D. M., Salazar, W., y Valverde, R. (2001), “Efectos de la música-danza del refuerzo positivo en la conducta de personas con discapacidad múltiple”. Revista de ciencias del ejercicio y la salud. Vol 1, nº1.
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  • Pellizzari, Patricia y colaboradores: Flavia Kinisberg, Germán Tuñon, Candela Brusco, Diego Patles, Vanesa Menendez, Julieta Villegas, y Emmanuel Barrenechea. "Crear Salud", aportes de la Musicoterapia preventiva-comunitaria. Patricia Pellizzari Ediciones. Buenos Aires, 2011.
  • Polo, L. (2002), “Yo puedo, tú puedes... La expresión artística como puente de comunicación para personas con discapacidad”. Revista arte, individuo y sociedad. Anejo I. Pág 405-409.
  • Rolando Benenzon, Manual de musicoterapia, Paidós Ibérica, Barcelona, 1985.
  • Ruud, Even (2000) "Los caminos de la Musicoterapia" Editorial Bonum, Bs. As. Título original en inglés: "Music Therapy and its relationship to current treatment theories" (1990)
  • Sabbatella, P. (2003). Musicoterapia Aplicada: Metodología y Evaluación en Parálisis Cerebral. Libro: Musicoterapia 2002. Fundación Inocente Inocente, Confereración Aspace, Asodown, Autismo España
  • Schapira, D. Ferrari K, Sánchez V y Hugo M. “El abordaje Plurimodal en musicoterapia” Ediciones ADIM. Buenos Aires 2007.
  • Trallero, Conxa; Oller, Jordi: Cuidados musicales para cuidadores. Musicoterapia autorrealizadora para el estrés asistencial. Ed. Desclée de Brouwer. Bilbao, 2008.
  • Vaillancourt, G. (2009). “Música y musicoterapia. Su importancia en el desarrollo infantil”. Madrid. Nancea.
  • Juliette Alvin. "Musicoterapia". Editorial Paidós. Título original Music Therapy, publicado en inglés por John Baker Publishers. Londres. Traducción al español: Enrique Molina de Vedia. 1ª reimpresión en España, 1984.
  • E. Thayer Gaston. 1989. Tratado de Musicoterapia. Paidós, segunda edición.
  • Artículo sobre la musicoterapia modelo Benenzon.
  • Valencia Marcelo, Murow Esther, Rascón Maria Luis "Comparación de tres modalidades de intervención en esquizofrenia: Terapia psicosocial, musicoterapia y terapias múltiples". Revista Latinoamericana de Psicología 2206, volumen 38, No 3, 535-549

LIBROS RECOMENDADOS POR MUSICOTERAPEUTAS:

  • Muñoz Polit Dr. Victor “MUSICOTERAPIA HUMANISTA: un modelo de psicoterapia musical humanista”. Ediciones Libra. México D.F., 2008.
  • Erdmenger Orellana Ernesto, Waisburd Gilda, “EL PODER DE LA MÚSICA EN EL APRENDIZAJE”. Trillas. México. 2006.
  • Clarkson Ginger "A Silent Cure: Transforming Pre-verbal Trauma Through Meditation" Velvet Spring Press, 2007.

Referencias[editar]

  1. Valencia Marcelo, Murow Esther, Rascón Maria Luis "Comparación de tres modalidades de intervención en esquizofrenia: Terapia psicosocial, musicoterapia y terapias múltiples". Revista Latinoamericana de Psicología 2006, volumen 38, No 3, 535-549
  2. Ruud, Even (2000) "Los caminos de la Musicoterapia" Editorial Bonum, Bs. As. Título original en inglés: "Music Therapy and its relationship to current treatment theories" (1990)
  3. Ruud, Even (2000) "Los caminos de la Musicoterapia" Editorial Bonum, Bs. As. Título original en inglés: "Music Therapy and its relationship to current treatment theories" (1990)