Atropa belladonna

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Belladona
Atropa bella-donna1.jpg
Atropa belladonna
Clasificación científica
Reino: Plantae
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Subclase: Magnoliidae
Orden: Solanales
Familia: Solanaceae
Subfamilia: Solanoideae
Tribu: Hyoscyameae
Género: Atropa
Especie: A. belladonna
Nombre binomial
Atropa belladonna
L.

La belladona (Atropa belladonna) es una especie de arbusto perenne, de la familia Solanaceae. Es nativa de Europa, norte de África, y oeste de Asia, y se puede encontrar naturalizada en partes de Norteamérica. Tiene una tolerancia baja a la exposición directa al sol. Se encuentra en áreas normalmente sombreadas y con un suelo rico en limo.

Descripción[editar]

Planta perenne herbácea, de la familia de las Solanáceas. Con frecuencia es un subarbusto, a partir de un rizoma carnoso. Las plantas crecen hasta 1,5 metros (4,9 pies) de altura con hojas largas ovaladas de unos dieciocho centímetros. Tallos muy ramificados y leñosos en su base. Sus flores, son llamativas por su forma acampanada, aunque no suelen ser de color vistoso. Las flores en forma de campana son de color púrpura con reflejos verdes a verdosas y olor débil. Los frutos son bayas de color verde a un color negro brillante al madurar totalmente, y aproximadamente 1 centímetro de diámetro. Las bayas son dulces, contienen atropina y son consumidas por las aves que dispersan las semillas en sus excrementos, a pesar que las semillas contienen alcaloides tóxicos. Hay una forma pálida de flor amarilla llamada Atropa belladona var. lutea con frutos de color amarillo pálido. Atropa belladona se utiliza muy poco en los jardines, pero cuando se planta es por lo general por sus grandes frutos vistosos. Se ha naturalizado en algunas partes de América del Norte, donde se encuentra a menudo en lugares sombreados y húmedos de suelo calizo. Se considera una especie de maleza en algunas partes del mundo, donde coloniza zonas con suelos alterados eutrofizados, colinas boscosas o yacimientos carboníferos. La germinación de las semillas es a menudo difícil, debido a la cubierta dura de las semillas que causan latencia. La germinación tarda varias semanas bajo condiciones de temperatura alterna, pero se puede acelerar con el uso de ácido giberélico. Las semillas están diseñadas para pasar por el sistema digestivo de las aves.

Historia[editar]

Atropa belladonna.

Al igual que las daturas o la mandrágora, esta planta pertenece a la clásica farmacopea de las "hierbas de las brujas". Para muchas tradiciones europeas, la belladona ha sido -y sigue siendo- objeto de creencias, leyendas y fábulas diversas. Fue utilizada en el antiguo Egipto como narcótico, en las orgías dionisíacas griegas como afrodisíaco, en las ofrendas romanas a Atenea, diosa de la guerra, para provocar el fulgor en la mirada de los soldados, en Siria para "alejar los pensamientos tristes", y en tierras celtas y centroeuropeas para honrar a Bellona, diosa de la guerra. En la Edad Media su uso y difusión pasa a ser secreto y se relaciona con Paracelso y otros autores vinculados a la alquímia, así como con las mujeres de conocimiento conocidas como "brujas".

Se cree que su nombre deriva del uso doméstico que hacían de ella las damas romanas (donnas bellas), haciendo infusión con sus hojas para blanquear el cutis y aplicando el jugo de su fruto en los ojos para provocar dilatación de las pupilas (midriasis).

Características[editar]

La planta crece en lugares sombreados, normalmente alcanza una altura de 1,5 metros, posee flores de color morado y un mal olor característico.

Frutos de la belladona.

Sus alcaloides (hiosciamina, atropina, escopolamina), derivados del tropano, la convierten en una planta venenosa, capaz de provocar estados de coma o muerte si es mal administrada. En dosis tóxicas provoca cuadros de delirio y alucinaciones. A pesar de ello, la planta se utiliza medicinalmente en oftalmología como midriático, como antiespasmódico, antiasmático, anticolinérgico, etc. Correctamente utilizada en neumonología se usa para problemas de espasmos bronquiales aunque puede acarrear escasez de secreciones. Los extractos de belladona se han empleado clásicamente en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson y los síndromes parkinsonianos con relativo éxito, cuidando de prevenir efectos colaterales y adversos. La belladona también se emplea en gastroenterología en dosis bajas como neuroregulador intestinal en casos de colon irritable, colitis ulcerosa, etc. En dosis moderadas puede servir como un buen analgésico o una planta anestesiante.[1]

Taxonomía[editar]

Atropa belladonna fue descrita por Linneo y publicado en Species Plantarum 1: 181, en el año 1753.[2]

Etimología

Atropa deriva de Átropos, una de las tres Moiras de la Mitología Griega y belladonna proviene del italiano, con el significado de "mujer hermosa". Ambos nombres hacen alusión tanto a su efecto venenoso como a su uso para dilatar las pupilas, consiguiendo así una mirada más hermosa.

Citología

Número de cromosomas de Atropa bella-donna (Fam. Solanaceae) y táxones infraespecíficos: n=25.[3]

Nombre común
  • Castellano: beladona, belladama, belladona, belladonna, solano furioso, solano mayor.[4]
Sinonimia
  • Atropa borealis Kreyer ex Pascher
  • Atropa cordata Pascher
  • Atropa digitaloides Pascher
  • Atropa lethalis Salisb.

Usos[editar]

Las bayas de la belladona (A. belladona) se han utilizado en los tratamientos tradicionales durante siglos para una variedad de síntomas incluyendo dolor de cabeza, síntomas menstruales, enfermedad de úlcera péptica, la reacción histamínicos, la inflamación y la enfermedad de movimiento.[6] Al menos hasta el siglo XIX las revistas de medicina ecléctica explicaban cómo preparar una tintura de Belladona para la administración directa a los pacientes.[7]

Los preparados homeopáticos de belladona se han vendido como tratamientos para varias enfermedades, aunque no hay evidencia científica para apoyar su eficacia[8] [9] clínica y en ensayos de investigación. La preparación más común se diluye hasta el nivel 30 C en la notación homeopática. Este nivel de dilución, no contiene ninguna traza mensurable con el instrumental actual de la planta original,[9] aunque con preparaciones con menor nivel de dilución han mostrado que estadísticamente pueden contener trazas de la planta que se anuncian para la venta.[cita requerida]

Principios activos[editar]

Contiene en las partes aéreas: alcaloides tropánicos (0,03-0,06%): l-hiosciamina (predominante en la planta fresca), atropina (en la planta seca), norhiosciamina, noratropina. Ésteres del escopanol: escopolamina o hioscina, atroscina. Hidroxicumarina: escopoletol.

Contiene en la raíz y rizomas: cumarinas: escopoletol, umbeliferona, hiosciamina, atropina, cuscohigrina, bellaradina.

En otras fuentes: hiosciamina, atropina, hiescina, escopolamina, piridina, ácido crisatrófico, taninos y almidón.[10]

Cultivo[editar]

Se puede reproducir mediante la siembra de las semillas o bien esquejes, aunque es más recomendable el uso de semillas. Las semillas deberán ser puestas en agua caliente unas horas antes de sembrar. Tardan un buen tiempo en germinar y requieren buena humedad y calor, aún manteniendo todas las condiciones necesarias, la tasa de germinación no es alta. Las plantas agradecerán un sustrato abonado con estiércol, un ambiente húmedo y sombreado. Los nitratos y las sales amoniacales son los mejores abonos para doblar la cantidad de alcaloides.

Intoxicación por Atropa belladonna[editar]

Es una de las plantas más tóxicas que se encuentran en el hemisferio oriental. Todas las partes de la planta contienen alcaloides tropano. Las bayas representan el mayor peligro para los niños, ya que es atractivo y tiene un sabor algo dulce. El consumo de cuatro a cincuenta y ocho bayas por un adulto humano es probablemente letal. La raíz de la planta es generalmente la parte más tóxica, aunque esto puede variar de una muestra a otra. [11] Tanto Atropa belladona (frutos, raíces, hojas), el estramonio (semillas, hojas, raíces) y la Brugmansia (i.e. las “daturas” arborescentes ornamentales) se consideran plantas tóxicas. Los agentes activos de la belladona, la atropina, escopolamina y la hiosciamina, tienen propiedades anticolinérgicas La belladona atrae a los niños por sus frutos [12] , mientras que la intoxicación en adultos es poco frecuente, solo se han descrito casos de intoxicación accidental e intentos de autolisis. [13]

Sintomatología[editar]

La ingestión de estas plantas provoca los mismos síntomas que la sobredosificación medicamentosa, caracterizados por enrojecimiento de la cara, sequedad de boca y mucosas, sed intensa y debilidad muscular. Se produce un aumento importante de la frecuencia cardiaca (120/150 latidos/minuto). Su inicio de acción comienza en 10-15 minutos provocando en primer lugar midriasis y una hora más tarde cicloplegia que durarán hasta 10 y 6 días respectivamente, los reflejos pupilares normales a la luz y a la acomodación-convergencia están abolidos [14] e hipertermia. Las alucinaciones y delirios se acompañan de agitación, incoordinación motora, a veces convulsión; se puede producir somnolencia o coma. La recuperación es larga (1-3 días). El estado mental del intoxicado puede inducir trastornos que pongan en peligro su vida. El intoxicado debe someterse a observación y ser tratado ocasionalmente (carbón activo, sedantes, etc.). La utilización de fisostigmina (= eserina, inhibidor de las colinesterasas) se justifica en algunos casos especiales. [15]

Toxicocinética[editar]

Su absorcion es por via digestiva. Presenta efectos: a los 10-90 min. Duración: 24-48 h. Se metaboliza por via hepática y su eliminacion es principalmente renal.Toxicocinética (según la tabla de concentraciones de xenobióticos en fluidos biológicos humanos como referencia para el diagnóstico toxicológico. [16] Concentración (mg/L= µ/mL=ppm)

sustancia Concentración habitual/ terapéutica en suero /plasma Concentración toxica en suero-plasma Concentración letal/postmortem en sangre Concentración letal /postmortem en suero-plasma Concentración letal /postmortem en orina
atropina 0,002-0,3 0,1 0,2 0,2 1,5


Los agentes antimuscarínicos tienen poca acción sobre los receptores nicotínicos del ganglio autónomo y de la placa neuromuscular. Se requieren dosis más grandes que las terapéuticas, de atropina, para producir algún bloqueo de estos receptores nicotínicos. Efectos un poco más evidentes sobre estos receptores se obtienen con análogos cuaternarios de la atropina. A efectos prácticos, debe considerarse que los receptores nicotínicos no son afectados en dosis terapéuticas de los agentes antimuscarínicos. En el SNC, la acetilcolina cumple como neurotransmisor importantísimas funciones. Se estima que los receptores colinérgicos de la médula espinal son preferentemente de tipo nicotínico y los del cerebro en zonas subcorticales y corticales, de tipo nicotínico y muscarínicos. Los alcaloides de la Atropa belladona bloquearán los receptores colinérgicos, dando lugar a síntomas como midriasis, piel seca, taquicardia… y todos los síntomas anticolinérgicos referidos más arriba.[17] Se trata de un antagonismo competitivo reversible

Diagnóstico diferencial[editar]

- Hiperexcitación del SNC → síntomas anticolinérgicos aumentados

- Vasodilatación cutánea de las áreas del rubor → Rubor atropínico

- Retención urinaria → Globo vesical

- Parálisis de las glándulas sudoríparas → Hipertermia que no responde a antipiréticos

Tratamiento[editar]

La atropina (agente antimuscarínico), es un antagonista competitivo de los receptores de la acetilcolina, por lo que dicho antagonismo puede vencerse aumentando suficientemente la concentración de acetilcolina. El antídoto específico, la fisostigmina, produce una inhibición reversible de la acetilcolinesterasa haciendo que la acetilcolina se acumule en los receptores.[18] Este anticolinesterásico penetra la barrera hematoencefálica (BHE) siendo por tanto útil para revertir los síntomas anticolinérgicos sobre el SNC y periférico. Se administra en inyección intravenosa lenta de 1 a 4 mg (0,5 mg en niños), que debe repetirse en 1-2 horas, ya que su semivida es corta. En casos de agitación intensa se utiliza el diazepam.[19] El resultado por lo general es bueno y puede utilizarse como prueba diagnóstica en el caso de sospecha por intoxicación anticolinérgica. Puede repetirse la administración a los 30 minutos o una hora.[20] El tratamiento de la intoxicación aguda requiere lavados gástricos con carbón activo (25-50 g) que adsorbe los alcaloides. Si la ingestión de algún componente tropánico se realiza en las primeras horas post ingesta. No olvidar que el tránsito GI está enlentecido. La dosis letal de atropina no se ha establecido. Parece existir una sensibilidad individual para cada paciente. Se han descrito dosis letales muy bajas (0,2 mg/kg) y pacientes que han sobrevivido a dosis muy elevadas (1 g).

Referencias y notas de pie[editar]

  1. Hierbas y plantas curativas. Plantas shamánicas. Peter Kremer
  2. Atropa belladonna en Trópicos
  3. Estudio citológico del género Atropa. Número y estructura de los cromosomas de A. belladona en las células madres del grano de polen Homedes, J. (1944) Farmacognosia
  4. «Atropa belladonna». Real Jardín Botánico: Proyecto Anthos. Consultado el 26 de noviembre de 2011.
  5. Atropa belladonna en PlantList
  6. Medicina tradicional y alternativa
  7. Joseph R. Buchanan, R.S. Newton (1854). Wm. Phillips and co.. ed. «Officinal preparations». The Eclectic Medical Journal. http://books.google.com/books?id=Q3gBAAAAYAAJ&pg=PA24&vq=%22tincture+of+belladona%22+belladona+leaves&dq=belladona+tincture+date:0-1950&lr=&as_brr=0&as_pt=ALLTYPES&client=opera&hl=es&source=gbs_search_s&cad=0. 
  8. Vaughan, John Griffith; Patricia Ann Judd, David Bellamy (2003). The Oxford Book of Health Foods. Oxford University Press. p. 59. ISBN 0198504594. 
  9. a b Brien S, Lewith G, Bryant T (November 2003). «Ultramolecular homeopathy has no observable clinical effects. A randomized, double-blind, placebo-controlled proving trial of Belladonna 30C». Br J Clin Pharmacol 56 (5):  pp. 562–8. doi:10.1046/j.1365-2125.2003.01900.x. PMID 14651731. PMC 1884394. http://www3.interscience.wiley.com/cgi-bin/fulltext/118882565/PDFSTART. 
  10. Dr. Berdonces I Serra. . Gran Enciclopecia de las Plantas Medicinales págs. 203-204. Tikal ediciones ISBN 84-305-8496-X.
  11. E-Centro (2014). «Atropa belladona, Descripción, Nomenclatura y taxonomía, Toxicidad». Consultado el 14 de noviembre de 2014.
  12. Bruneton J (2001). Farmacognosia. Fitoquimica. Plantas medicinales. Capítulo: alcaloides tropánicos: Editorial Acribia. pp. 810–811. ISBN  84-200-0956-3. 
  13. I. Guitart Santos, R. Pérez Vidal, E. Serra Renobales, J. Ordeig Calonge (2002). «Cartas al director. Intoxicación por Atropa belladonna». Consultado el 14 de noviembre de 2014.
  14. Cortés Valdés C (2007). . Farmacología ocular. .Capítulo 4. Midriáticos y cicloplégicos: Sociedad Española de Oftalmología. p. 73. ISBN 978-84-89085-33-6. 
  15. Bruneton J (2001). Farmacognosia. Fitoquimica. Plantas medicinales. Capítulo: alcaloides tropánicos: Editorial Acribia. pp. 810–811. ISBN  84-200-0956-3. 
  16. 5 M. Rosario Repetto y Manuel Repetto. (2007). «. Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses. Sevilla y Área de Toxicología de la Universidad de Sevilla. Tabla de concentraciones de xenobióticos en fluidos biológicos humanos como referencia para el diagnóstico toxicológico». Consultado el 14 de noviembre de 2014.
  17. Ramón de Jesús Velarde Ayala (2013). «Docencia virtual de TOXICORTO13.». Consultado el 15 de noviembre de 2014.
  18. I. Guitart Santos, R. Pérez Vidal, E. Serra Renobales, J. Ordeig Calonge (2002). «Cartas al director. Intoxicación por Atropa belladonna». Consultado el 14 de noviembre de 2014.
  19. Florez, J (2013). Farmacóloga Humana. Capítulo 15. Fármacos antagonistas colinérgicos muscarínicos: Elsevier Mason. p. 239. ISBN 978-84-458-2316-3. 
  20. Toxicologia.net (2014). «Intoxicaciones por plantas tropánicas (belladona, beleño y datura)». Consultado el 14 de noviembre de 2014.

Bibliografía[editar]

  1. Bailey, L. H. & E. Z. Bailey. 1976. Hortus Third i–xiv, 1–1290. MacMillan, New York.
  2. Hitchcock, C. L., A. Cronquist, M. Ownbey & J. W. Thompson. 1984. Ericaceae through Campanulaceae. Part IV. 510 pp. In Vasc. Pl. Pacific N.W.. University of Washington Press, Seattle.
  3. Voss, E. G. 1996. Michigan Flora, Part III: Dicots (Pyrolaceae-Compositae). Cranbrook Inst. of Science, Ann Arbor.

Enlaces externos[editar]